ENTREVISTA A JOSÉ Mª FARALDO: “EL HECHO DE QUE EN ESPAÑA NO SE DESARROLLARA UN MITO SIMILAR AL DE LA RESISTENCIA AL FASCISMO IMPULSA LOS CONFLICTOS DE MEMORIA ACTUALES”

abril 5, 2012

 

¿SE PUEDE ESTUDIAR DE MODO CONJUNTO LA RESISTENCIA ANTINAZI Y LA ANTISOVIÉTICA?

Esta cuestión la aborda el historiador José Mª Faraldo en su estudio  La Europa clandestina. Resistencia a las ocupaciones nazi y soviética 1938-1948 (Alianza).  Pese a la necesidad de efectuar una visión de conjunto de ambos tipos de resistencia, hasta hoy no disponíamos de ninguna debido a que la Guerra Fría impidió que fructificara un trabajo con este enfoque.

Faraldo es profesor en la Universidad Complutense de Madrid que ha ejercido de docente e investigador en diversas universidades germanas y cuyo centro de interés es la historia de Europa Central y Oriental, especialmente la historia ruso-soviética y polaca y la de extinta República Democrática Alemana. Su conocimiento de este ámbito le ha permitido efectuar una labor tan minuciosa como rigurosa: reconstruir las redes de resistencia antinazis y antisoviéticas y escribir así la primera historia de “la Europa clandestina”.

El resultado es un libro sólido, interpretativo y asequible para un público amplio. Disecciona las distintas redes clandestinas, muestra su relevancia en términos bélicos y también simbólicos, pues fue el mito de la resistencia el que contribuyó a crear legitimidades democráticas en muchos países. Todo ello hace de La Europa clandestina un libro más que recomendable y agradecemos a su autor que haya aceptado responder a nuestras preguntas sobre esta excelente investigación.

¿Qué le llevó a estudiar la resistencia europea a las ocupaciones nazi y soviética a la vez?

A mí me resultaba bastante sorprendente que no hubiera ningún trabajo –en ninguna lengua- que explorara unos fenómenos que están tan evidentemente conectados. Creo que en el libro queda bastante claro que las ocupaciones de territorios en Europa Central y Oriental por parte de las dos grandes dictaduras de la época tuvieron lugar al mismo tiempo, se retroalimentaron mutuamente y no pueden entenderse la una sin la otra. Por ello, también la resistencia contra estas ocupaciones surgió en el marco de un proceso similar e incluso compartido: algunos movimientos de resistencia lo fueron contra las dos dictaduras, a veces al mismo tiempo y otras alternativamente.

Está claro también que los movimientos de resistencia se distinguen entre sí por muchos aspectos (nacionales, ideológicos, por el grado de apoyo entre la población, por los métodos usados, por sus objetivos…), pero también es verdad que hubo mecanismos muy similares en muchos de ellos, que en algunos casos aprendieron los unos de los otros.

En cualquier caso mi libro no es una comparación entre movimientos resistentes, sino una síntesis y una interpretación, que intenta mostrar un proceso bastante amplio dentro del continente europeo. Las dictaduras de aspiraciones totalitarias de los años treinta y cuarenta generaron oposiciones y resistencias, tanto las de derechas como las de izquierdas y el que coincidieran cronológicamente debía significar algo.

Depósito de armas del grupo Daija, en Rumanía en 1949 (imagen del CNSAS, Bucarest).

¿Cuáles han sido las fuentes que ha empleado?

Excepto en lo que respecta a la resistencia polaca –donde hay cierto trabajo de archivo y alguna entrevista- y la rumana –donde he aprovechado parte de mi trabajo en el archivo de la Securitate (el CNSAS de Bucarest)- me he basado (aparte de, lógicamente, en una amplísima bibliografía secundaria en muchos idiomas) sobre todo en autobiografías y diarios, la mayor parte publicados. En lo que se refiere a la recepción de las resistencias, he consultado prensa de muy diversos países, filmografías y discografías, he visitado monumentos y lugares de memoria y charlado con especialistas del tema de muy diversos centros de memoria.

En definitiva, lo que he hecho ha sido –aprovechando la decena de idiomas que soy capaz de leer- reunir la investigación sobre la resistencia desperdigadas en la historiografía europea y sintetizarlas para poder interpretarlas conjuntamente.

Argumenta que la Segunda Guerra Mundial no concluye en realidad hasta finales de los años 1950 ¿Por qué?

No se trata de un argumento legalista, (si así fuera, la Segunda Guerra Mundial sólo terminaría con el acuerdo para la reunificación alemana en 1990). Pero si consideramos el final de una guerra como el final de las hostilidades entre contendientes, el hecho de que grupos armados –a veces muy potentes- persistieran hasta los años 1950 intentando alcanzar manu militari objetivos que significaban restaurar el statu quo anterior a la guerra o romperlo siguiendo objetivos para los que se había comenzado la guerra, parece claro que estos “huérfanos de la Guerra Fría” siguieron durante bastante tiempo alargando el conflicto de 1939. La Guerra Fría es otra cosa, comienza en serio a partir de 1948, pero los flecos de la Segunda continuarían aún mucho tiempo.

¿Se han mitificado las resistencias al fascismo y al comunismo?

Sí, por supuesto, pero déjeme que le diga que la palabra “mito” suele malinterpretarse. Un mito no es una falsedad, todo lo contrario. El mito es una imagen mental que permite explicar la realidad y que sirve para que las sociedades construyan su vida en común. Hay mitos que pueden convertirse en perniciosos y peligrosos, la Segunda Guerra Mundial está llena de ellos, pero el mito de la resistencia al fascismo (tanto en el Este como en el Oeste) sirvió para aglutinar determinadas sociedades en los difíciles momentos post-bélicos. Es precisamente el hecho de que España no fuera capaz de desarrollar un mito similar (sino uno de vencido y vencedores que excluía a buena parte de la población) lo que sigue impulsando las divisiones y odios que se han plasmado en los conflictos de memoria actuales.

Por su parte el mito de la resistencia contra el comunismo en el Este, mantenido en la clandestinidad y el exilio y extendido tras la caída de los regímenes comunistas, ha cumplido su papel para ayudar a crear sociedades civiles en estos países en los difíciles momentos de la transición al capitalismo. Es cierto que una parte de este mito ha sido perjudicial –por exonerar de responsabilidad a resistentes culpables de crímenes antisemitas y étnicos por el mero hecho de ser anticomunistas-, como también lo fue el excesivo hincapié en el antifascismo en el Oeste que impidió examinar otras responsabilidades (las del régimen de Vichy, por ejemplo) o que eliminó de la memoria a una parte de los ciudadanos que tenían otras convicciones políticas (como en el caso italiano).

La OTAN creó Gladio, un conjunto de ”redes durmientes” anticomunistas clandestinas que debían activarse ante una invasión soviética.

¿Hasta qué punto la llamada red Gladio creada por la OTAN se inspiró en este tipo de resistencias? 

No soy especialista en esta red pero por lo que he leído hay cierta continuidad entre esta y algunas resistencias anticomunistas, con ciertos personajes de éstas uniéndose a Gladio. En cualquier caso una parte de su estructura resulta bastante similar, por lo que imagino que no será mera coincidencia.


LOS GENOCIDIOS Y LA JUDICIALIZACIÓN DEL PASADO: ¿UNA AMENAZA PARA LOS HISTORIADORES?

marzo 17, 2012

¿Qué problemas plantea judicializar los genocidios cometidos en el pasado?

ACTUALMENTE EXISTE una tendencia a judicializar el pasado, de la que el proceso al franquismo que intentó llevar a cabo el exmagistrado Baltazar Garzón constituye una buena muestra, así como la consideración de las masacres de armenios cometidas por Turquía como genocidio por la Asamblea Nacional de Francia.

¿Qué consecuencias tienen este tipo de actuaciones legislativas y judiciales? ¿Limitan la libertad de investigación del historiador? Hemos publicado en el diario Ara (16/II/2012) un artículo al respecto, al que puede accederse de modo gratuito previo registro como usuario.

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Genocidis i judicialització del passat


El procés instruït a Baltasar Garzón per perseguir els crims del franquisme ha posat damunt la taula el caràcter genocida d’aquesta dictadura, ja que -segons el magistrat- els seus crims no prescriuen i cal jutjar-los: ” Es una obligación que imponen al Estado los convenios contra la tortura, la prevención del genocidio o el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, entre otros “. No obstant això, la …
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¿HACIA DÓNDE VA EL OASIS CATALÁN EN EL SIGLO XXI?

marzo 13, 2012

Partidos y elecciones en la Cataluña del siglo XXI es el útlimo estudio del que somos coeditores.

ACABA DE PUBLICARSE EL ESTUDIO COLECTIVO Partidos y elecciones en la Cataluña del siglo XXI (Institut de Ciències Polítiques i Socials [ICPS], Barcelona, 2012), del que somos coeditores con el politólogo Joan Marcet.

La obra aborda los elementos de cambio del universo político catalán en los albores de la nueva centuria en todos los ámbitos.

Un sistema político que experimenta cambios

En este sentido, la alternancia del dilatado gobierno de la coalición nacionalista Convergència i Unió (1980-2003) por otro tripartito de izquierdas formado por el Partit dels Socialistes de Catalunya, Esquerra Republicana de Catalunya e Iniciativa per Catalunya Verds  (2003-2010) y el posterior retorno de CiU al ejecutivo ha sido su elemento más visible, pero dista mucho de ser el único. En realidad, los tres ciclos electorales que se han sucedido entre el 2003 y el 2011 parecen testimoniar alteraciones o mutaciones en diversos ámbitos del mismo.  

De este modo, la doble desafección que impera en significativos sectores sociales de Cataluña (en términos de lejanía de los grandes partidos y de debilitamiento del sentimiento de pertenencia a España) se traduce no solo en el incremento del voto en blanco, sino también en la emergencia de nuevas formaciones en el ámbito local (la Plataforma per Catalunya y la Candidatura d’Unitat Popular) y autonómico (Ciutadans y Solidaritat Catalana per la Independència) y -con ello- en cambios en las pautas tradicionales de conducta electoral, en los espacios de competencia política y en la articulación del sistema político catalán respecto al estatal. El resultado es que se ha conformado el arco político más fragmentado desde el restablecimiento de la Generalitat.

En este marco, el presente volumen reúne diversos estudios que pretenden ofrecer una panorámica amplia de los partidos y las elecciones en la Cataluña del nuevo siglo. De este modo, destacan sus dinámicas y factores relevantes, a la vez que también abordan una aproximación a sus nuevos actores políticos.

El contenido

Carles Castro traza una visión panorámica del comportamiento electoral en Cataluña a lo largo de las elecciones autonómicas que se han sucedido desde su primera convocatoria en 1980.  Francesc Pallarès y Tània Verge estudian los elementos de cambio y continuidad de los partidos catalanes desde las primeras elecciones legislativas de 1977 hasta los comicios autonómicos del 2010. Gabriel Colomé se centra en el estudio de los partidos a través de la demoscopia e incide en el relevante papel de los medios de comunicación. Oriol Bartomeus y Lucía Medina indagan las alteraciones en la competencia política entre partidos. Joan Marcet analiza la articulación entre el sistema de partidos catalán y el estatal. Josep Mª Vallès analiza la relación entre desafección y descrédito de los partidos, que en Cataluña se ha producido en un proceso acelerado y propio de democracias recientes.

En el contexto descrito, nuestra aportación analiza la irrupción de nuevos partidos en la esfera local (plasmada en el limitado ascenso de la Plataforma per Catalunya [PxC] y la Candidatura d’Unitat Popular [CUP]) y en la autonómica (con la aparente consolidación parlamentaria de Ciutadans [C's] y la irrupción de Solidaritat Catalana per la Independència [SI]). Apunta que ésta se ha producido en un marco de doble desafección: hacia los grandes partidos por una parte y en el sentimiento de pertenencia a España por otra. Expone así como estas formaciones se erigen como defensoras de una identidad amenazada (sea ésta catalana, española o “autóctona” frente a la inmigración) y, a la vez, son partidos de protesta, planteando hasta qué punto su ascenso responde a inquietudes nuevas del electorado y analizando sus rasgos populistas.

Dada la ausencia de análisis de conjunto, consideramos que esta obra colectiva elaborada por expertos ofrece reflexiones, análisis y perspectivas para comprender el desarrollo más cercano del sistema político catalán.

Puede accederse a la introducción y al sumario de la obra en este PDF: PDF Elecciones y Partidos en la Cataluña del siglo XXI


EL REY, EL 23-F Y EL DESPACHO DEL EMBAJADOR ALEMÁN: ¿ESTUVO JUAN CARLOS I IMPLICADO EN EL GOLPE DE ESTADO?

febrero 24, 2012

 El Rey dirigiéndose a los militares sublevados la noche del 23-F de 1981.

ESTE ENERO SE HA HECHO PÚBLICO UN DESPACHO de quien fue el embajador de la RFA en España durante el fallido golpe de Estado, Lothar Lahn. En el documento, desclasificado en Alemania, Lahn expuso una conversación privada con el monarca en la que éste manifestó comprensión hacia los militares golpistas, dijo que intervendría para evitar que tuvieran condenas severas y manifestó gran irritación hacia Adolfo Suárez.

¿Cabe deducir de ello que el monarca estuvo implicado en el golpe? Hemos publicado un artículo al respecto en el diario catalán Ara (12/II/2012) al que puede accederse de modo gratuito, previo registro del usuario.

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El rei i el 23-F, tornem-hi!

La desclassificació a Alemanya del despatx número 524 del difunt ambaixador de la RFA a Espanya entre 1977 i 1982, Lothar Lahn, ha fet emergir un altre cop un tema recurrent de la Transició: quin paper tingué el rei en el cop d’estat del 23 de febrer del 1981 (23-F)? Lahn exposa al document una conversa privada amb el monarca un mes després del putsch que sorprèn per tres raons. D’una banda, perquè el rei li …
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NOTAS DE LECTURA. LOS DIARIOS DE ALCALÁ-ZAMORA O LA CRISIS DE LA REPÚBLICA EN DIRECTO

febrero 20, 2012

 Los   diarios de Alcalá-Zamora ofrecen un interesante testimonio sobre los meses previos al estallido de la Guerra Civil.

LOS DIARIOS DEL EXPRESIDENTE REPUBLICANO NICETO ALCALÁ-ZAMORA contituyen un magnífico testimonio de la crisis de la Segunda República en los meses previos al estallido de la Guerra Civil, pues refleja la crisis institucional del régimen y la quiebra creciente del orden público. Se ha publicado ahora la parte de los mismos correspondiente a los cuatro primeros meses de 1936 en Asalto a la República. Enero-Abril de 1936 (La esfera, Madrid, 2011).

Sobre el mismo hemos publicado una reseña en el suplemento Cultura/s de La Vanguardia(8/II/2012), que reproducimos a continuación por el interés que reviste este testimonio.

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1936: LA REPÚBLICA HACIA EL ABISMO

Niceto Alcalá-Zamora presidió la Segunda República entre diciembre de 1931 y abril de 1936. Intentó fomentar opciones centristas que no cuajaron y su actuación institucional irritó al grueso de partidos por su elevado intervencionismo. Vituperado desde la izquierda (por clerical y reaccionario) y la derecha (por liberal y masón), fue destituido del cargo por las Cortes y falleció olvidado en Buenos Aires en 1949, con 72 años. Su biógrafo Julio Gil (2005) le adscribió a una “tercera España” que parecen ratificar estos diarios -hasta hoy inéditos- de sus tres últimos meses como presidente (enero-abril de 1936).

En ellos su autor lamenta la bipolarización política existente y se queja del sistema electoral “absurdo” que favorece mayorías arrolladoras con “unas decenas de millar de votos”; es crítico a la vez con José Mª Gil-Robles (“caudillo adulado [...] como no lo fue nadie, no se mostró jamás hombre de Estado, ni siquiera gobernante”) y Manuel Azaña (“sus defectos temperamentales son tan graves como incorregibles”, como su “satánica soberbia” e “insuperable descortesía”). Anota las maniobras postelectorales del Frente Popular para ganar escaños (“manipulaciones de prestidigitación […] preparatorias de resurrecciones y muertes de candidatos”), describe la radicalización del ejecutivo (sus decretos de la reforma agraria “hacen que Extremadura […] abarque por ficción de derecho nueve provincias”) y el quebranto creciente del orden (“en La Rambla fue destituido a tiros y puñaladas el ayuntamiento” escribe el 23 de febrero), mientras constata en abril que tres ministros piden pasaportes con apremio.

En este marco, pese a escuchar cantos de sirena golpistas (José Calvo-Sotelo quiere que sea “amparo y caudillo del movimiento militar” y un coronel le visita en nombre del Ejército “para que firme un decreto destituyendo a Azaña”), Alcalá-Zamora se mantiene firme en el ámbito constitucional.

Así, estos dietarios constituyen una improvisada crónica del huracán que ha empezado a engullir a España y su conclusión es harto pesimista: “¿Y España y la República constitucional? Pienso en ello y no veo el desenlace feliz, tranquilo, siquiera no desastroso”. Estamos, pues, ante un testimonio de referencia del colapso republicano y quizá de la mejor vindicación del talante liberal del autor.


EL POPULISMO QUE VIENE (133): LA NUEVA ULTRADERECHA: ¿UNA EMERGENCIA DEL PASADO O UN ANUNCIO DEL FUTURO (I)

febrero 13, 2012

Portada de la revista VIA

Revista Vía, 17 (diciembre 2011).

HEMOS PUBLICADO EN LA REVISTA VÍA,  17 (diciembre 2011) que edita el Centre d’Estudis Jordi Pujol, un extenso trabajo en catalán titulado “La nueva extrema derecha y la expansión del populismo”.

En él analizamos la evolución sobre este espectro político en Europa durante las últimas cuatro décadas, su situación en España y formulamos la hipótesis de que este ámbito político pueda ser un mensajero del futuro, anticipando cambios en la agenda política que ha comportado la era de la Globalización y la expansión de expresiones populistas en todo el arco político, tanto en la derecha como en la izquierda.

Puede accederse aquí al PDF del texto Vía-PDF o puede clicar aquí para acceder al texto editado y a todos los del número, de los que recomendamos especialmente los textos relativos a Italia, corrupción política y ciudadanía y partidos políticos.


LOS NIETOS DE RENAULT PLEITEAN CON EL ESTADO FRANCÉS POR LAS REPRESALIAS DE LA POSGUERRA

febrero 8, 2012

Archivo:Louis renault 1926.jpg

El industrial francés de automoción Louis Renault (1877-1944).

EL AÑO 2012 se cerró en francia con un pleito de los herederos del magnate del automóvil Louis Renault con el Estado por las represalias que sufrió la empresa en la posguerra y que muestra las profundas huellas del colaboracionismo en el siglo XXI. A continuación reproducimos la información al respecto publicada por Raquel Villaécija en El Mundo (15/12/2011) por su interés.

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Los nietos de Renault piden cuentas a Francia por su castigo tras la ocupación nazi

Francia le castigó por sus lazos con la Alemania nazi y ahora, medio siglo después, son sus descendientes los que retoman la batalla, dispuestos a enfrentarse al estado francés para lavar la imagen de su abuelo. La historia de Renault tiene partes oscuras que los herederos de su fundador, Louis Renault, están dispuestos a remover con tal de ver recompensada la afrenta.

Corría el año 1945 cuando el Estado galo decidió nacionalizar la marca de automóviles como castigo a su supuesta colaboración con el Berlín de Hitler, pues durante la ocupación de París por parte de los nazis las fábricas de Renault trabajaron para el Ejército alemán. Esta sanción incluía la expropiación de varios de los talleres de la constructora.

Ahora los siete nietos de Renault han pedido al juez una compensación por el castigo estatal, una “medida sin precedentes”, según ha denunciado el abogado de la saga, Thierry Lévy. El letrado denuncia que “ninguna otra empresa ha sido objeto de un tratamiento similar a pesar de que muchos de sus dirigentes fueron condenados por la justicia por actos de colaboración”.

La ordenanza fue aprobada en enero de 1945, poco después de la muerte de Louis Renault, quien tras ser arrestado a finales de 1944, murió sin haber sido juzgado por su colaboracionismo. El empresario poseía el 96% de la sociedad que creó junto a su hermano. Los bienes confiscados por el Estado incluían las fábricas en Billancourt y Point du Jour, varios terrenos en Savoie, otra sede en Bélgica y varios inmuebles en los Campos Elíseos.

Violación del derecho a la propiedad

El Tribunal de Primera Instancia de París decidirá el próximo 11 de enero si eleva o no a la Corte de Casación el recurso de los descendientes del industrial, para quienes la sanción aplicada entonces por el Estado viola el derecho constitucional a la propiedad. Los nietos de Renault se apoyan en un nuevo mecanismo denominado cuestión prioritaria de constitucionalidad, vigente desde 2010 y que permite impugnar leyes.

Ahora en los tribunales, esta parte de la historia de la constructora automovilística ya ha sido objeto de debate entre los historiadores. Para algunos expertos el hecho de que durante la ocupación las fábricas de la automovilística trabajaran para la economía alemana no es motivo para acusar al industrial de colaboracionismo, algo que, sin embargo, sí ve claro la asociación de antiguos deportados así como el sindicato del metal de CGT. Estos denuncian, junto al estado, la prescripción de los hechos y piden a la Justicia que no eleve la denuncia de los herederos de Renault a la Corte de Casación.

“Que Renault trabajó para la economía alemana es un hecho incontestable”, ha señalado el historiador y director de Investigación del Centro Nacional de Investigación Científica [CNRS], Henry Rousso, al diario francés Le Figaro. “¿Con qué grado de entusiasmo o de obligación lo hizo? Ese es un debate que merece un largo estudio”, ha añadido.


MONARQUÍA Y DEMOCRACIA EN ESPAÑA (III): EL GUIÓN CAMBIADO DEL PRÍNCIPE FELIPE

enero 28, 2012

¿Cómo afecta el “caso Urdangarin” al príncipe?

EN EL DIARIO CATALÁN ARA hemos publicado sendos artículos sobre la crisis de la Corona. Uno es sobre el futuro reinado de “Felipe VI” a la luz del caso creado por su cuñado /7/I/2012), con una biografia del príncipe,  y el otro relativo a las consecuencias para la institución de este asunto (30/XII/2011).

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El cas Urdangarin canvia el guió del futur Felip VI

 
Ja casat i amb descendència, semblava que la tasca de Felip com a futur rei havia de ser -en termes del difunt Sabino Fernández Campo (a Condición de príncipe , 2004, de Màrius Carol)- “gestionar la normalitat, ser un tècnic a la monarquia”. Però l’escàndol del seu cunyat Iñaki Urdangarin pot canviar aquest guió. Els rumors, cada vegada més freqüents, sobre una possible abdicació del rei Joan Carles, fan que el …
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Una voladura controlada que pot acabar en escac i mat

La imputació d’Urdangarin ha tancat el primer acte de la crisi de la Corona amb una sincronització pròpia d’una “voladura controlada”, atès que s’ha produït després que la casa reial hagi fet tres moviments estratègics: escenificar la desvinculació d’Urdangarin de la família reial, referir-se còmodament a l’afer Joan Carles I en el discurs nadalenc estalviant-se un pronunciament directe i fora de guió i fer …
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YA SE PUEDE VISITAR EL MUSEO DE LA STASI, LA POLICÍA POLÍTICA DE LA RDA

enero 19, 2012

Stasi-Files

Mesa del despacho del máximo responsable de la Stasi,  Erich Mielke.

YA HA TERMINADO LA MUSEALIZACIÓN DE LA ANTIGUA  SEDE BERLINESA DE LA STASI, acrónimo de Ministerio para la Seguridad del Estado (Ministerium für Staatssicherheit), la temida policía política de la Alemania comunista y ésta ya puede visitarse: http://www.stasimuseum.de/en/enindex.htm.  A continuación reproducimos un artículo de  Eva Usi editado por Emilia Rojas de la agencia estatal germana de notícias Deutsche Welle (16/I/2012) por su interés.

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Museo muestra modus operandi de la Stasi

El cuartel general de la temida policía política de la ex RDA, la Stasi, abrió sus puertas como museo, mostrando al público su modus operandi: espiar, perseguir y reprimir a la población y a los enemigos del régimen.

El complejo de hormigón, antaño herméticamente cerrado, que albergó al Ministerio de Seguridad del Estado de la extinta República Democrática Alemana (RDA), abrió sus puertas como un lugar de encuentro para preservar la memoria. Sus paredes recién pintadas y un busto de Carlos Marx que recibe al visitante a la entrada poco revelan del sórdido mundo del espionaje, la manipulación y la represión que fue orquestado desde sus entrañas.

Unas seis mil personas acudieron a la apertura, entre ellas los activistas políticos que encabezaron la rebelión pacífica que acabó derrumbando el Muro de Berlín hace más de 22 años, que nuevamente entonaron la consigna  “nosotros somos el pueblo”.

Corazón de la muestra: el escritorio de Mielke

Una alfombra rojo sangre cubre el piso de madera recién restaurado de la oficina de Erich Mielke, quien dirigió de 1957 a 1989 el aparato policial y de inteligencia de la República Democrática Alemana (RDA). Unas sillas color azul índigo hablan del entorno colorido que le gustaba al jefe de la Stasi, que ejercía un poder casi absoluto y consideraba enemigo a todo aquel que pensara diferente.

El 15 de enero de 1990, una multitud enfurecida irrumpió en el cuartel general en el barrio berlinés de Lichtenberg. Se apropiaron de millones de documentos y parte del mobiliario de la llamada “Casa 1”, lo que hizo posible que fueran preservados y ahora sean exhibidos en su entorno original. Durante la apertura se recordó el día en que los archivos de la Stasi fueron abiertos al público, un 15 de enero de 1992, revelando lo que la red de espías e informantes recababa meticulosamente sobre la población germano oriental.

Red de espionaje contra la población

El poderío de Mielke se basaba en unos 90.000 agentes de tiempo completo y una red de 200.000 informantes inoficiales que tenían como misión vigilar y castigar a los enemigos del régimen. Al final no pudieron reprimir la voluntad popular que acabó provocando el desplome del sistema.

Desde que los archivos de la Stasi abrieran sus puertas, más de 1,8 millones de afectados han presentado solicitudes para enterarse sobre quién los espiaba y qué se escribía sobre su persona.

Uno de los documentos autorizaba a los agentes a hacer uso de las armas si algún ciudadano “traidor” intentaba fugarse al oeste a través de las fronteras inter-alemanas.

Entre los objetos en exposición se encuentra la red telefónica original con aparatos dotados de un timbre rojo que comunicaba directamente con el comité central del Partido Socialista Unificado Alemán. También se exhiben máquinas de escribir “Robotron 202” de producción germano oriental y un gran aparato televisor marca Philips con el que Mielke veía la televisión occidental, un artículo inalcanzable para un ciudadano común y corriente.

El Estado alemán invirtió 11 millones de euros en el saneamiento del edificio, modernizándolo desde el punto de vista técnico, aunque históricamente haya sido respetado el mobiliario original.


ENTREVISTA A JESÚS VILLANUEVA: “LA LEYENDA NEGRA ESTÁ EN LA RAÍZ DE LAS DOS ESPAÑAS”

diciembre 27, 2011

EL HISTORIADOR JESÚS VILLANUEVA (Terrassa, 1969) acaba de publicar un ensayo sobre la leyenda negra española tan conciso como interesante y sugerente: Leyenda negra. Una polémica nacionalista en la España del siglo XX (La Catarata, 2011).

Doctor por la Universidad Autónoma de Barcelona, Villanueva se ha interesado por la historia del pensamiento político español del siglo XVII y previamente ha publicado Política y discurso histórico en la España del siglo XVII: las polémicas sobre los orígenes medievales de Cataluña (Universidad de Alicante, 2004).

En esta nueva obra ahonda en el impacto ideológico que ha tenido la leyenda negra en la España del pasado siglo, un enfoque novedoso, pues  demuestra que este concepto es impreciso en términos de contenido y no se ha constatado que sea resultado de una secular campaña antiespañola. A la vez, Villanueva plasma la importancia que ha tenido en la configuración del imaginario de las “dos Españas” y su instrumentalización por parte de las dictaduras de Miguel Primo de Rivera y Franco.

El resultado es un ensayo ágil y asequible y harto recomendable por su planteamiento. Por todo ello hemos entrevistado al autor y le agradecemos su amabilidad de contestar a nuestras preguntas.

¿Cómo podríamos definir la “leyenda negra”?

Todo depende de la perspectiva que se elija, o de lo que se considere más significativo. En un primer plano, se referiría a una visión negativa de la historia de España elaborada en el extranjero y que tiene como elementos centrales la imagen de Felipe II como déspota, el papel de la Inquisición, la guerra de Flandes o la conquista de América. En un segundo plano, la leyenda negra se definiría por la conciencia que los españoles tienen de la existencia de esa leyenda, la importancia que le dan y la forma en que reaccionan frente a ella. El problema en todo caso es el de establecer lo que esa leyenda negra tiene de peculiar, si lo tiene.

La Inquisición ha sido una  piedra angular de la leyenda negra.

Visiones negativas sobre países extranjeros las ha habido siempre y se dan en todas direcciones, entre españoles y franceses, franceses y británicos, alemanes y polacos, etc. En todos esos casos es fácil apoyar el resentimiento hacia otro país en alguna referencia histórica más o menos rebuscada. En España, en cambio, lo que se ha afirmado es que la leyenda negra es un fenómeno absolutamente singular, una descalificación radical de la historia y la cultura española por parte del extranjero, ya sea por una forma de conspiración antiespañola, ya por un desprecio cultural, y que esa descalificación que se habría mantenido a lo largo de mucho tiempo, cuatro siglos nada menos.

Este enfoque de la leyenda negra como algo excepcional y único es el que planteó Julián Juderías en su libro de 1914, y lo mantenía todavía Julián Marías en diversos escritos, como “España inteligible”, de 1986. Otros autores, sin argumentarlo explícitamente, dan por supuesta esta peculiaridad.

Es un enfoque posible, pero en todo caso habría que argumentarlo y demostrarlo en términos historiográficos. Es decir, habría que mostrar historiográficamente la continuidad de esta imagen negativa, “negra”, de la historia de España a lo largo de cuatro siglos, el que esa imagen sea producto de algún tipo de hostilidad, que los españoles hayan estado siempre obsesionados por el tema. En mi opinión, esa demostración no se ha hecho y la idea de la peculiaridad de la leyenda negra española, como mínimo, se ha exagerado mucho. 

¿Cuándo surge y se populariza la expresión “leyenda negra”?

El término en castellano surge exactamente en 1899, en una conferencia de Emilia Pardo Bazán en París, que trataba de las consecuencias del desastre del 98. Lo toma seguramente de una obra francesa anterior, pero a partir de ese texto la expresión cobra un sentido específico en castellano. Ahora bien, lo importante es tener en cuenta que no se trata únicamente de la invención de un término con más o menos gancho, sino que su éxito se debe a que se entrelaza con una serie de debates políticos que se dan en esos años posteriores al 98. Para Pardo Bazán la leyenda negra es la descalificación de España que hacen los publicistas estadounidenses en el contexto de la guerra de Cuba, a través de la prensa de gran circulación, el periodismo “amarillo”, como lo llama también ella.

La escritora Emilia Pardo Bazán.

Pero la leyenda negra tendrá casi inmediatamente una segunda aplicación, será la imagen crítica del régimen español que surge desde otro lado, en un determinado movimiento de izquierdas europeo, sobre todo anarquista, que denuncia los abusos del régimen de la Restauración en la represión del anarquismo que se producen en esos años: redadas masivas, torturas, ejecuciones sin pruebas. Los dos casos más conocidos son los procesos de Montjuïc en 1896 y el de Francisco Ferrer y Guardia en 1909, como responsable de la revuelta de la “Semana Trágica”. Ahí surge la asociación entre España y la Inquisición, más exactamente, entre el régimen español (gobierno, ejército, policía, Iglesia) y la tradición inquisitorial, con el tema de las torturas y la opresión ideológica.

“El término en castellano surge en 1899 en una conferencia de Emilia Pardo Bazán en París sobre el desastre del 98″.

Esa asociación hoy nos parece demagógica y sin base histórica, pero era un recurso de propaganda y guerra ideológica que hay que situar en su momento. La reacción de las fuerzas conservadoras en España llevará a calificar esas denuncias de tipo anarquista o izquierdista como una forma de “leyenda negra”, y a considerar que son un ataque a España, y no a un régimen determinado. El caso Ferrer y Guardia será el momento decisivo en la génesis de esta idea conservadora de la leyenda negra, y el libro de Julián Juderías, de 1914 (La leyenda negra y la verdad histórica: contribución al estudio del concepto de España en Europa, de las causas de este concepto y de la tolerancia política y religiosa en los países civilizados), es una derivación directa de esa crisis.

Ferrer y Guardia esposado tras su detención.

¿Qué papel ha tenido en el debate político español?

Habría que distinguir dos planos. Por un lado, está su utilización propagandística, en la línea de la respuesta conservadora a la crisis de 1914. Desde ese momento la refutación indignada de la leyenda negra se convierte en algo recurrente en el pensamiento nacionalista conservador español y eso se ve muy claro durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930), en el movimiento ultranacionalista español de la II República y en la dictadura de Francisco Franco.

Franco en especial recurrió mucho al tema en su operación para crear una solidaridad nacional en torno a su régimen dictatorial y rechazar críticas exteriores que se consideraban como ataques a España y continuación de la malquerencia de los pueblos liberales hacia la España católica y su modelo político especial. Lo que se ve en esos períodos (1923-1930 y 1936-1975) es una repetición machacona del tema a través de todos los canales de propaganda: discursos, conferencias, libros de texto, artículos de periódico, etc.

Desde luego, todo eso no es “pensamiento”, sino propaganda pura y dura, frente a la cual también se elaboraron motivos de contrapropaganda igual de primarios; pienso en todo el tema de la “España negra”, la afirmación de que España es presa de una tradición oscurantista y despótica que también sería una herencia de tiempos de Felipe II y la Inquisición.

En el libro expongo el desarrollo de este tipo de propaganda, sin ser exhaustivo porque es un tipo de retórica muy poco original y que produce bastante hastío. La parte que más me ha interesado en esa historia de la leyenda negra, y que para mí era más desconocida, es la reacción que se produjo frente a esta propaganda nacionalista, o ultranacionalista, por parte de una serie de intelectuales que denuncian el simplismo de la idea de la leyenda negra, lo absurdo de creer que España había sido víctima de una conspiración de cuatro siglos de duración, y que también señalan los efectos perversos de este tipo de ideología.

Franco recurrió mucho  a la leyenda negra para crear una solidaridad nacional en torno a su régimen. 

Miguel de Unamuno, por ejemplo, tiene unos artículos magníficos durante la primera guerra mundial, en los que rectifica totalmente la idea que él mismo había lanzado muy pocos años antes de España como “gran calumniada de la historia”. En 1918 Unamuno dice ya expresamente que lo de la leyenda negra es un caso de manía persecutoria y la califica de “frenopática”. Ramón M. del Valle Inclán también incluirá una burla sobre el tema en Luces de bohemia. Los intelectuales republicanos la criticarán durante la dictadura de Primo de Rivera, como Gabriel AlomarRamón Pérez de Ayala o Américo Castro. Bajo el franquismo este tipo de crítica liberal frente a la leyenda negra sigue ejerciéndose, en España o en el exilio. Y en la Transición hay una rectificación clara y un rechazo de la propaganda franquista en esta cuestión.

Creo que, en toda la historia de la leyenda negra, esta es la parte que más vale la pena recordar, todos esos autores que la impugnan “en caliente”, por motivos diversos, sea sentido común, militancia contra una dictadura, o conciencia europeísta…

¿Los estereotipos de la “leyenda negra” han ayudado a codificar la idea de “dos Españas”?

La leyenda negra fue un motivo que no sólo servía para dar respuesta a una supuesta visión negativa de España elaborada en el extranjero, sino que también estaba dirigido contra el rival ideológico interno, aquel que no compartía el nacionalismo afirmativo que se pone de moda desde los años de la primera guerra mundial. Esa tibieza patriótica se atribuye al hecho de haber “interiorizado” la leyenda negra elaborada en el extranjero.

El tema de la “interiorización” es una constante y se explica como una forma de presión ideológica nacionalista. También se proyectaba hacia el pasado, hacia los españoles “traidores” que habrían creado la leyenda negra en el siglo XVI, sobre todo Bartolomé de las Casas.

Por tanto, sí, la leyenda negra está en la raíz de las dos Españas, de la misma manera que la superación de ese cisma en los primeros años después de la Guerra Civil (1936-1939) toma la forma de una superación de la leyenda negra.

¿Está aún vigente en el siglo XXI?

Depende de qué hablemos. El discurso de la leyenda negra tiene un ámbito de aplicación del que hablo poco en el libro pero que posee gran importancia, el de América; ahí el motivo sigue una trayectoria a la vez paralela a la del tema estrictamente español y con sus propios ritmos. Es posible que la discusión sobre la leyenda negra americana tenga hoy más vigencia que la hispana.

Por otra parte, está el uso estrictamente historiográfico del concepto de leyenda negra, que sigue dándose, aunque no sea más que como fórmula más o menos publicitaria o por el “morbo” que la cuestión parece acarrear. Personalmente pienso que habría que ser riguroso en el uso historiográfico del término; como mínimo induce a confusión el que se hable de leyenda negra por igual en referencia a la Apología del Guillermo de Orange contra Felipe II, del artículo de enciclopedia de Masson de Morvilliers en 1782 o de la propaganda antiespañola de la guerra de Cuba. Son contextos totalmente diferentes y usar el mismo término definitorio sugiere una continuidad que tiene mucho de ficticio. Aun así, podría argumentarse que la leyenda negra designa una cierta recurrencia en la caracterización de la historia y la cultura española y una transmisión de motivos por vía literaria o educativa, pero entonces convendría determinar el alcance de esas caracterizaciones, que a menudo son muy superficiales, y situarlas en su contexto propio.

“Hoy apunta la tentación de resucitar el victimismo sobre una leyenda negra en el contexto de crisis económica internacional, con las críticas contra los países del sur de Europa por parte de la prensa económica inglesa o desde Alemania”.

Otra cuestión es la del uso propagandístico. En la Transición el tema desapareció en gran medida del discurso público (el periodístico, en todo caso) y a la altura de 1992 parecía enterrado. Luego se ha dado un cierto renacimiento en el contexto de un determinado discurso españolista, sea de simple propaganda o “columna de opinión” o bien de forma más argumentada. Ese recurso en algunos casos viene a ser una forma de recuperación del nacionalismo español tal como se definió en las dos primeras décadas del siglo XX y se desarrolló, en especial en lo referente a la descalificación del rival ideológico interno.

El victimismo español de la leyenda negra parece retornar con la crisis, ante las críticas emitidas por Alemania.

Es difícil hacer un balance de la cuestión, aunque creo que la leyenda negra no ha tenido en los últimos años la misma presencia que en los diversos períodos anteriores a 1975. Lo mismo podría decirse de la tentación que parece apuntar más recientemente todavía a resucitar el victimismo sobre una leyenda negra que habría revivido en el contexto de crisis económica internacional, con las críticas contra los países del sur de Europa por parte de la prensa económica inglesa o desde Alemania. Se ven artículos o comentarios puntuales que aluden a una nueva leyenda negra, pero son simples anécdotas en el contexto de un debate en el que se manejan datos concretos y precisos y en el que son los economistas quienes llevan la voz cantante, no los historiadores.


EL ESTADO DE BAVIERA LLEVA A JUICIO A PEDRO VARELA, PROPIETARIO DE LA LIBRERÍA EUROPA, POR EL “MEIN KAMPF”

diciembre 21, 2011

PEDRO VARELA, el propietario de la Librería Europa (cuyo origen ya explicamos en este blog), tiene de nuevo problemas con la justicia. Pero en esta ocasión, según explica Jesús García en “Hitler contra el librero neonazi”, en El País  (21/12/2011), con el Estado de Baviera.  El nuevo pleito se debe a que éste último posee los derechos de edición de Mi lucha, que Varela ha editado y vendido sin su consentimiento.

Veremos cómo afecta este nuevo proceso al establecimiento y a su editor, que en esta ocasión no podrá acogerse al derecho y la libertad de expresión. A continuación, reproducimos la información de García. Se da la paradoja de que el libro que ahora es objeto de litigio, según afirma la web de la citada librería, ya no está en venta debido a la “imposición judicial de los censores profesionales del pensamiento único”.

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Hitler contra el librero neonazi

El estado alemán de Baviera, propietario de los derechos de ‘Mi lucha’, lleva a juicio al dueño de la librería Europa por publicar la obra sin consentimiento.

Adolf Hitler ha metido en un lío judicial a un neonazi español. Pedro Varela Geiss, el librero barcelonés encarcelado por difundir ideas genocidas, se sentará de nuevo en el banquillo de los acusados. Pero esta vez no lo hará por vender libros que menosprecian a negros y homosexuales; tampoco por decir que el Holocausto fue un “mito” de “seis millones de pastillas de jabón”. Varela, que en su discurso victimista ha llegado a compararse con Jesucristo y Juana de Arco, está imputado por algo más prosaico: vulnerar la propiedad intelectual por editar y distribuir el Mein Kampf, la biblia del nacionalsocialismo.

Varela confeccionó su propia edición de Mi lucha y vendió un número desconocido de ejemplares a lo largo de los años en la librería Europa, que el año pasado fue asaltada y destrozada por una veintena de jóvenes “antifascistas” y que permanece abierta al público. Pero la actividad del librero topó con el Estado Libre de Baviera, el land alemán que posee los derechos de autor de la obra hasta 2015, cuando se cumplirán 70 años del suicidio del führer en un búnker de Berlín.

Mi lucha

El Estado de Baviera es propietario de los derechos de autor de Mein Kampf.

“Hitler fue residente de Múnich hasta su muerte, y por esa razón Baviera se convirtió en la dueña del copyright de su obra”, explica, desde la capital bávara, la doctora Edith Raim, del Instituto de Historia Contemporánea. El abogado del librero, Fernando Oriente, añade: “Las fuerzas de ocupación confiscaron las propiedades de Hitler” y las entregaron a la recién creada República Federal de Alemania. “Los herederos legales de Hitler reclamaron esos derechos de autor, pero su demanda ni siquiera fue admitida a trámite”, matiza.

En febrero de 2009, el consulado alemán en Barcelona -situado a escasos 350 metros de la librería Europa- decidió poner fin a los negocios de Varela a costa del Mein Kampf e interpuso una querella contra él por un presunto delito contra la propiedad intelectual. La juez archivó inicialmente el caso, pero el fiscal de delitos de odio y discriminación de Barcelona, Miguel Ángel Aguilar, recurrió el archivo. La Audiencia de Barcelona le dio la razón y ordenó seguir con la investigación, que está prácticamente concluida.

El fiscal Aguilar quiere saber ahora cuánto dinero se embolsó Varela por las ventas de Mi lucha, una de las obras requisadas por los Mossos d’Esquadra en 2006, cuando irrumpieron en la librería y arrestaron a Varela. Aunque el estado de Baviera no reclama una cantidad en concreto por los perjuicios -no se ha personado en la causa, pese a que denunció la situación- el librero puede acabar desembolsando una importante cantidad de dinero si es condenado, según fuentes judiciales. “Es una cifra importante, sí”, admite su abogado, sin más detalles.

Tras aclarar el beneficio, la fiscalía solicitará pena para Varela. El Código Penal castiga con hasta dos años de cárcel el delito contra la propiedad intelectual, cuatro si “el beneficio obtenido posee especial trascendencia económica”. Pero Oriente pone en duda la legitimidad de Baviera para reclamar derechos de autor. “Hay sentencias contradictorias en Italia y Suecia, es un asunto complejo”, razona. El abogado lamenta que se reclame a Varela, pero no “a otras librerías generalistas que venden el libro sin ningún problema”. “Supongo que es por ser quien es”, añade. En Alemania, aclara Raim, “está prohibida la publicación del Mein Kampf, pero no su posesión”.

La obra de Hitler es uno de los títulos que un juez ordenó destruir tras la condena a Varela a 15 meses de cárcel. El librero no ha eludido la prisión por reincidente -había sido condenado antes por un delito similar- y está previsto que quede en libertad el próximo marzo. Él se siente víctima de una persecución y sus seguidores piden dinero para ayudarle porque “toda verdad necesita de alguien que la proclame”. E insiste en presentarse como un simple librero -”¿A quién pregunto yo qué libros puedo vender, dónde está el inquisidor?”, lamentó en el juicio- por más que escondiese, en el almacén de su tienda, un busto de Hitler esculpido en los años del nazismo


ANTIGUOS NAZIS QUISIERON CREAR UN EJÉRCITO ANTICOMUNISTA EN LA ESPAÑA DE FRANCO (I)

diciembre 5, 2011

Otto Skorzeny (1908-1975)  intentó crear un Ejército nazi en España en 1950.

UNO DE LOS TEMAS DE LOS QUE SE HA PUBLICADO notable información y aún sigue siendo poco conocido es el de la actividad anticomunista de antiguos combatientes nazifascistas durante la Guerra Fría. Ahora Rafael Poch publica un interesante reportaje en La Vanguardia (4/XII/2011) que desvela los planes para crear un Ejército alemán en España que reproducimos a continuación. El texto presenta un enlace con los documentos decslasificados al respecto.

Su artífice fue el excombatiente alemán Otto Skorzeny, que destacó -entre otras actuaciones militares- por liberar a Benito Mussolini de su cautiverio en la estación de esquí del Gran Sasso en una brillante operación comando y que en la posguerra se afincó en Madrid.

Por nuestra parte, queremos destacar que la acogida de refugiados alemanes por España -tal como informamos en Neonazis en España (1995)- mereció en 1946 la acusación de Oskar Lange -delegado de Polonia en la Organización de las Naciones Unidas [ONU]- de crear un Ejército alemán en la península, que reuniría unos 200.000 hombres. Una comisión de la ONU encargada de estudiar el caso informó que en España sólo residían dos mil doscientos alemanes “y, en general, personas modestas”.  Esta información la publicó Luis Suárez Fernández en Franco y la URSS. La diplomacia secreta (1946 1970) (Rialp, Madrid, 1987, pp. 38-41). Por tanto, la idea de crear un ejército anticomunista por parte de antiguos nazis ya había sido detectada y estaba larvada desde hacía años.

En cualquier caso relación a la presencia de exnazis en España, aconsejamos la lectura del magnífico trabajo de Carlos Collado Seidel, España Refugio nazi (Temas de Hoy, Madrid, 2005) y también la lectura del estudio de Javier Juárez, La guarida del lobo (Malabar, Barcelona, 2007).

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El jefe de comandos de Hitler quiso formar un ejercito alemán en la España de los cincuenta

El alto mando español, los ex generales de Hitler, funcionarios americanos, Franco, Adenauer y el Vaticano, conocían el proyecto de Otto Skorzeny, revelan nuevos documentos

Antiguos altos militares nazis protegidos por el Vaticano, entre ellos el legendario jefe de operaciones especiales de Hitler, Otto Skorzeny, ofrecieron en 1950 a las autoridades españolas un plan para crear en España un ejército formado con nazis alemanes huidos a través de la llamada “ruta de las ratas”, para luchar en la tercera guerra mundial contra el comunismo, un conflicto que se creía inminente.

Se trataba de crear un especie de “ejército alemán en el exilio”, de hasta 200.000 hombres, según los documentos desclasificados por el servicio secreto alemán (BND), donde se dice que el ejército se debía llamar “Legión Carlos V”.

Su cometido era contraatacar tras una eventual ofensiva militar comunista exitosa sobre Europa occidental. Se consideraba que España, a diferencia de Italia y Francia con sus fuertes partidos comunistas, era “segura retaguardia” en tal eventualidad.

La concepción, aparentemente obra de Skorzeny, parece una reedición de los “Werwolf”, la guerrilla organizada por el jefe de las SS, Heinrich Himmler, ayudado por el propio Skorzeny, en septiembre de 1944, con vistas a continuar la guerra en condiciones de ocupación, que no llegó a prosperar. También recuerda a los grupos que la organización antecesora de la CIA organizó con ex nazis en Alemania occidental, para realizar actos de terrorismo y sabotaje en la zona de ocupación soviética de Alemania y posterior República Democrática Alemana.

El plan español dejó un amplio e interesante reguero de documentos que interrelaciona a ex generales y altos oficiales de Hitler, entre ellos el General Hans Speidel, que en 1957 sería nombrado jefe de las fuerzas de tierra de la OTAN en Europa central, Heinz Guderian y Hans von Manteuffel, con generales de Franco como el jefe del Estado Mayor del ejército, Teniente General Juan Vigón, y el ministro de defensa Agustín Muñoz Grandes, seguramente el único general del mundo que fue condecorado a la vez por Hitler y por el Presidente norteamericano David Eisenhower.

Los representantes militares de Estados Unidos en Madrid conocían el plan y fueron consultados. En Alemania el plan era también conocido por los ex nazis reciclados como agentes secretos, casi todos ellos viejos camaradas y conocidos de Skorzeny. Franco en Madrid y el canciller Konrad Adenauer, a quien el propio Skorzeny escribió una carta, estaban al corriente.

Skorzeny vendió concienzudamente su plan en Madrid entre 1950 y 1952, con la ayuda de un monje capuchino, que había sido capellán de la legión Cóndor durante la guerra civil española y luego voluntario de la División Azul en Rusia: el Padre Conrado de Hamburgo, cuyo apellido era MacKey.

En 1952, MacKey escribió una carta de agradecimiento al segundo encargado de asuntos exteriores de la Santa Sede, en nombre de los nazis refugiados en España, por la “cálida y generosa acogida” que éstos habían tenido en España, con ayuda del Vaticano. En ella le aseguraba que “esos refugiados son fieles a la Santa Sede con todo su corazón”. El destinatario de la carta, que lleva fecha de 29 de febrero, era el Cardenal Montini, futuro papa Pablo VI. El capuchino nazi firma la carta como, “encargado del nuncio pontificio de Madrid para la distribución de la ayuda papal a los refugiados alemanes en España”, durante el año 1949.

MacKey estaba en un convento capuchino en España cuando estalló la guerra civil. El convento fue disuelto por los milicianos y él, como extranjero, pudo pasar a la zona franquista. En Madrid fue un apoyo importante para el proyecto del jefe de comandos de Hitler.

Otto Skorzeny, el Sturmbannführer de las SS que en septiembre de 1943 liberó en una audaz operación de comandos a Benito Mussolini, cautivo en un hotel de los Apeninos por el gobierno de Badoglio, y a quien Hitler nombró jefe de sus fuerzas especiales, salió bien librado de los juicios de Nüremberg. Se escapó de un campo de desnacificación y en septiembre de 1950 obtuvo, bajo el nombre de Rolf Steinbauer, un visado español por tres meses que fue firmado por el entonces cónsul español en Francfort, Jorge Spottorno.

En una carta al Teniente General Juan Vigón, de noviembre de 1951, MacKey loa el “acendrado patriotismo cristiano-católico” y valor militar de Skorzeny, al que define como “anticomunista”. Skorzeny, que murió en Madrid en 1975, expone en un informe la oportunidad de “salvar el material humano alemán en el caso de una agresión del Este”.

La carta de MacKey (Padre Conrado) al jefe del Estado Mayor del ejército español, con fecha de 19 de noviembre de aquel año, dice lo siguiente:

“Me permito formular la presente para informar a Vuestra Excelencia que, de mi parte, en cuanto me pueda concernir, apoyo el plan que el antiguo coronel alemán, Don Otto Skorzeny, ahora residente en Madrid, acaba de entregarle a su excelencia con respecto de la formación en España de un Cuadro de oficiales y soldados alemanes especializados, para el caso de guerra.

El año pasado elevé, en un memorándum fechado en La Coruña el día 10 de septiembre, a su Excelencia el Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos, una propuesta semejante para la formación de una “Legión” alemana dentro del ejército español, para el caso de una nueva conflagración bélica universal.

Los componentes de esa Legión” o “Cuadro” habían de reclutarse entre los alemanes residentes en España (muchos de los soldados alemanes que fueron prisioneros de los franceses y se escaparon a España a través de los Pirineos, se han quedado en España) y, sobre todo, entre especialistas que se trajeran de Alemania.

He conversado ya varias veces, juntamente con el Sr. Coronel Skorzeny, sobre este plan con el Sr. Teniente Coronel de ese digno alto Estado Mayor, Don Ramón Armada Sabau, así como también con los agregados mlitares de la Embajada de los Estados Unidos de América en Madrid. (…) Tratando con los agregados militares norteamericanos acerca de este proyecto, he notado que tienen el mayor respeto y aprecio del Coronel Sr. Skorzeny en cuanto a su valía personal y capacidad militar.”

La inminente subasta de estos documentos en Estados Unidos, a cargo de una empresa de Stamford (Connecticut) especializada en documentos históricos, ha precipitado, al parecer, en Alemania, la divulgación de aspectos del fichero de Skorzeny que hay en el archivo del opaco BND, el servicio secreto alemán, que fue creado en aquellos años por un nazi, Reinhardt Gehlen, antiguo jefe de inteligencia del frente del Este durante la guerra, posteriormente reclutado por Estados Unidos contra la URSS.

La aparición de esos documentos, que saldrán a la venta la semana que viene a un precio inicial de 15.000 dólares, no hace sino recordar el turbio papel del BND, desde sus orígenes hasta el día de hoy. Eso podría haber determinado que el diario Bild, habitual portavoz del BND, publicara el viernes pasado una breve nota sobre las fichas de Otto Skorzeny, para disolver esa impresión.

“Por encargo de Bild el BND ha divulgado, en gran parte, sus hasta ahora secretas fichas sobre Skorzeny”, señalaba el diario. Las fichas muestran que el BND estaba al corriente de las andanzas del antiguo jefe de comandos, de quien se dice que vive en España, que tiene una granja en el Congo, una “enorme cuenta bancaria” en Francfort, y que vende armas en países árabes entre los años 1952 y 1058.

La historia de la Alemania de los años cincuenta, con la masiva utilización de cuadros nazis en la judicatura, la policía y la administración del Estado de la República Federal Alemana, es, junto con las interioridades de la reunificación de 1990, uno de los temas más oscuros, inconvenientes e interesantes de la Alemania de hoy.


ENTREVISTA A JOSEP MENGUAL: “TODAVÍA LEEMOS OBRAS EN VERSIONES CENSURADAS POR EL FRANQUISMO”

noviembre 24, 2011

JOSEP MENGUAL CATALÀ (Barcelona, 1967) se licenció en Filología Hispánica por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y fue  miembro fundador en 1993 del Gexel (Grupo de Estudio del Exilio Literario) de esta universidad, que centra su actividad (artículos, congresos y simposios) especialmente en la historia editorial española y en la obra de escritores y editores que desarrollaron sus carreras en el exilio. Desde 1997 Mengual trabaja en Edhasa y ha intervenido en postgrados y másters en edición en la Universitat Pompeu Fabra, la Universitat de Barcelona y la Universitat Autònoma de Barcelona.

Mengual nos puso sobre la pista de un hecho para nosotros insólito: la continuidad de la venta de obras en versiones censuradas por el franquismo. Por esta razón le hemos entrevistado. Y a tenor de sus manifestaciones, aún queda un largo camino por recorrer para poder leer versiones íntegras u originales de obras célebres.

¿Todavía leemos versiones censuradas por el franquismo de algunos libros?

Lamentablemente, sí. Por un lado, porque seguimos leyendo libros publicados durante el franquismo, y por tanto sujetos a censura, pero además (y más grave) porque en muchos casos libros publicados en su momento con cortes y mutilaciones, de diversa gravedad, si siguen disponibles no es porque se hayan reeditado (vuelto a editar), sino que simplemente se han reimpreso sin cotejar con el manuscrito (o con el original en el caso de las traducciones) y por lo tanto sin restituir los pasajes alterados o suprimidos. Las traducciones de obras censuradas de Pearl S. Buck, Lajos Zilahy, Somerset Maugham o textos de Paco Candel, Antonio Rabinad, Manuel Andújar, Rosa Chacel, Miguel Mihura o Ana María Matute, por poner ejemplos, se leyeron durante varias décadas en versiones censuradas, y algunas de ellas siguen reimprimiéndose.

Si el libro en cuestión tiene suerte y es objeto de una edición crítica, el problema suele quedar resuelto, pero ni siquiera en esos casos es siempre así. Ahí la posición de las agentes literarias debería ser muy firme e impedir la reimpresión sin más de una obra censurada.

Quizá lo peor del caso sea que los lectores de una traducción hecha en los años cuarenta o cincuenta y reimpresa en democracia a menudo no somos ni siquiera conscientes de ello. Y el uso “comercial” que se ha hecho del término “reedición” cuando se trata de reimpresiones no hace más que contribuir a la confusión.

Pero todo esto no quita que haya habido también algunas recuperaciones muy notables, sobre todo en el ámbito de la literatura catalana o en el caso de algunas obras de Candel, Rabinad o Zilahy.

¿Cuáles son las obras o autores más notorios?

Como es de suponer, el problema afecta en particular a las obras de los exiliados en 1939. Según Manuel Abellán, el tercer volumen de Crónica del alba, de Ramón J. Sender, por ejemplo, sigue publicándose con 41 pasajes con modificaciones o supresiones respecto al original.

Crónica del Alba, de Ramón J. Sender, todavía se publica mutilada.

Y el caso de Max Aub, bien estudiado entre otros por Manuel Aznar Soler, Javier Lluch Prats y Mari Paz Sanz Álvarez, resulta paradigmático. Cuando a principios de este siglo aparecieron las obras completas de Aub, con las que salieron a la luz muchos pasajes que el lector español no conocía, seguían circulando ediciones censuradas en formato de bolsillo de novelas como Campo del Moro (en Punto de Lectura), La calle de Valverde o Las buenas intenciones (ambas en Alianza), y lógicamente en tiradas muy superiores a las de las obras completas. Por tanto, los estudiosos y los interesados en Max Aub pudieron por fin leer la versión íntegra de esas novelas (aunque ellos quizá ya las conocían en sus ediciones mexicanas), pero el común de los lectores y los estudiantes siguen leyendo la versión censurada.

En este aspecto, las ediciones de la Biblioteca del Exilio impulsada por el Gexel con la Editorial Renacimiento y Ediciós do Castro resuelven sólo muy parcialmente el problema, y además, lógicamente, su prioridad son no tanto las obras censuradas como las directamente prohibidas.

Volviendo a casos de censura, recuerdo que me impresionó el trabajo de Jacqueline Hurtley, luego muy citado por quienes han analizado el papel de la censura, quien en su tesis sobre la obra editorial de Josep Janés no sólo examinaba bastantes casos de traducciones de novela inglesa (Maugham, Baring, Huxley, Woodehouse, etc.), sino que reproducía galeradas tachadas de obras de Charles Morgan. Y me escandalizó saber, gracias al libro de Antonio Beneyto sobre Censura y política en los escritores españoles, que en la primera edición de Historia de una escalera, quizá la obra más importante del teatro español del siglo xx, habían desaparecido frases por acción de la censura, aunque el dramaturgo no le diera mucha importancia. ¿Se restituyeron en algún momento los pasajes censurados en estos casos o sucedió como en el de las novelas antes mencionadas de Sender y Aub? Dice el adagio: Piensa mal y acertarás.

¿Leemos esta obra capital tal como fue concebida originalmente?

¿Cómo podemos acceder a la versión íntegra del original?

Para esto sirven los editores (entre otras cosas, quizás). En el caso de las obras en español publicadas durante el franquismo, hay que recurrir a los archivos del AGA (Archivo General de la Administración). Pero en el de las traducciones, debido a que los propios traductores y editores se autocensuraban, lo único útil es ir a una fuente fiable, una buena edición de la obra en su lengua original.

Los editores literarios que aborden ese período en serio tienen mucho trabajo por delante.

¿Hay países en los que suceden casos parecidos al nuestro?

No los conozco bien, pero es de suponer que sean los casos de algunas obras, sobre todo de segunda fila o de poco éxito, rusas, alemanas, italianas, checas, búlgaras, sudafricanas… A estas últimas alude Coetzee en Contra la censura, un libro interesante, y José Brandao publicó un artículo muy útil en Represura sobre el caso de Portugal.

Por si fuera poco, no es disparatado suponer que circulen aún hoy traducciones a otras lenguas hechas a partir de ediciones mutiladas o alteradas en origen.

Pese a los estudios realizados sobre la censura, ¿todavía quedan temas pendientes?

Ciertamente, desde los trabajos fundamentales de Abellán y Hurtley se ha avanzado muchísimo en el conocimiento de los desaguisados de la censura. Además de varios libros muy iluminadores, la revista Represura es una fuente y referencia importante en este campo, así como los trabajos acerca de las traducciones que lleva a cabo el equipo de TRACE o de diversos artículos que son herramientas muy útiles para reeditar de veras y en serio el corpus de la bibliografía publicada en el período franquista. El problema es a veces que los estudios filológicos y la edición parecen seguir caminos no siempre confluyentes, los editores quizá no lean lo suficiente a los filólogos. Y además, a veces se ha tendido a confundir edición crítica con edición prologada, anotada o comentada.

Algunas editoriales dedicadas a las ediciones críticas, como Cátedra o Castalia, tienen todavía mucho terreno por explorar en los años cuarenta y cincuenta. En este sentido es  una incógnita saber qué pasará con la colección de Crítica “Clásicos y Modernos”, porque inicialmente parecía dispuesta a llevar a cabo una labor muy útil que no se sabe si tendrá continuidad.

Max Aub es aún víctima de la censura.

Quizá la Real Academia Española, además de publicar ediciones fiables de clásicos como Berceo o Nebrija (que está muy bien que lo haga, aunque evidentemente entre en competencia desigual con algunas editoriales), podría asumir este trabajo de restitución de lo censurado. Quizá ya va siendo hora.


HISTORIA DEL “OTRO” DURRUTI: MARCIANO PEDRO DURRUTI, UN FALANGISTA RADICAL

noviembre 4, 2011

Carnet falangista de Pedro Marciano Durruti, hermano del dirigente libertario Buenaventura.

ES HARTO CONOCIDA LA HISTORIA DEL LÍDER ANARQUISTA BUENAVENTURA DURRUTI, pero lo es  mucho menos la de su hermano Marciano Pedro, que se sumó a la Falange y acabó fusilado durante la guerra.  Cuando se cumple un siglo de su nacimiento -vino al mundo en 1911- hemos considerado interesante rescatar su figura. Para ello es indispensable la obra del escritor José A. Martínez Reñones sobre esta familia leonesa: Los Durruti. Apuntes sobre una familia de vanguardia (Ediciones del Lobo Sapiens, León, 2009).

¿Es una mera anécdota la militancia antagónica de ambos hermanos? Quizá no lo fue en la medida que reflejó la ambivalencia falangista hacia el universo libertario español. Ya la bandera joseantoniana reflejó el afán de captar el ámbito obrero anarquista aglutinado por un sindicato no marxista y que pese a su carácter internacionalista llevaba la palabra “Nacional” en su rótulo: la Confederación Nacional del Trabajo [CNT]. De esta forma, la organización sindical y los fascistas españoles compartieron enseñas de colores rojinegros.

La Falange extrajo del cenetismo los colores de su bandera.

Marciano Durruti, fusilado por los militares

Marciano fue el séptimo hermano de Buenaventura (éste le llevaba 15 años) y abandonó las filas de la CNT en 1937 y se convirtió en un acérrimo falangista.  Se ha especulado al respecto que su giro ideológico pudo estar marcado por miembros de la falange leonesa que le indujeron a ello con el fin de tender un puente entre su hermano  Buenaventura y José Antonio.

Cierto o no este extremo, Marciano intentó mediar sin éxito ante Buenaventura para que éste accediera a entrevistarse con José Antonio. Al enterarse del propósito de su hermano, Durruti estuvo a punto de estrangularle. Asimismo, Marciano intervino para explorar un acuerdo con otro dirigente obrero leonés, Ángel Pestaña, cuando éste impulsaba en Barcelona el Partido Sindicalista.

Buenaventura Durruti estuvo a punto de estrangular a su hermano Marciano cuando éste intentó que se entrevistase con José Antonio.

Decretada en abril de 1937 la unificación de falangistas y carlistas, Marciano la criticó con dureza y no se recató en manifestar su pensamiento en voz alta. De este modo, manifestó la necesidad de subordinar el Ejército a la Falange, reclamó que se sumaran a ésta los izquierdistas o se pronunció por disolver la Guardia Civil. Tal actitud le valió un consejo de guerra que acabó con su fusilamiento en agosto del mismo 1937.

El mito de un socialismo nacional

La historia de Marciano Durruti refleja el sueño falangista fracasado de crear un “socialismo nacional” e incorporar a los obreros a su proyecto ultranacionalista. Quizá el hermano del líder anarquista fue el caso más vistoso de ella, pero no el único.

Aproximación a la familia Durruti de José A. Martínez Reñones.

En este aspecto cabe recordar, por ejemplo, que el  líder falangista Luys Santa Marina (en realidad, Luis Narciso Gregorio Gutiérrez Santa Marina, 1898-1980) reflejó otro tanto y declaró en favor del líder cenetista Joan Peiró durante su consejo de guerra en 1942.

La peripecia de Marciano Durruti, pues, plasmó los vanos intentos de quienes trataron de unir vanamente anarquismo y fascismo.


EL PASADO NAZI DE BMW

octubre 15, 2011

BMW dynasty breaks silence over Nazi past Günther Quandt, propietario de BMW.

SI HACE UNOS DIAS FUE LA EMPRESA HUGO BOSS LA QUE AFRONTÓ SU PASADO NAZI AHORA ES BMW, como muestra este artículo de El País (15/X/2011), de Juan Gómez, que reproducimos a continuación.

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Emerge el pasado nazi de los dueños de BMW

La familia Quandt, una de las más ricas de Alemania, evitó durante décadas que se investigara su pasado. Hasta que un documental reveló el oscuro origen de su patrimonio. Hoy confiesan sin tapujos que el tercer Reich apuntaló su imperio.

Además de su maña para sobrevivir a guerras y cambios de régimen, los Quandt reúnen otras cualidades de la más rancia oligarquía empresarial alemana: rechazan la publicidad, amontonan cantidades fabulosas de dinero, tienen fama de tacaños y saben que entre sus patriarcas hubo nazis redomados.

La familia Quandt se cuenta entre las más ricas e influyentes del país y, por tanto, del mundo. La fortuna combinada de sus integrantes, propietarios entre otras cosas de la automotriz BMW, supera los 23.000 millones de euros. La bancarrota moral de Alemania entre 1933 y 1945 no acarreó la bancarrota económica de la que pervive como última gran dinastía fabril del país. Al contrario. Según certifica la concienzuda biografía familiar que presentó este lunes en Múnich Joachim Scholtyseck, los 12 años de nazismo apuntalaron un imperio en pleno ascenso al olimpo corporativo.

Günther y Herbert Quandt, nazi el padre y nazi el hijo, participaron desde primera fila en el esfuerzo bélico de Hitler y en el gran expolio de bienes judíos orquestado por el régimen hasta 1945. Han corrido ríos de tinta sobre la supuesta “fascinación” que los nazis ejercían sobre los alemanes, pero se habla menos de la colosal rapiña que llamaron arisierung: la apropiación de los bienes de los judíos de Alemania y los territorios ocupados. El Deutsche Bank, por poner un ejemplo ilustre, afanó la berlinesa Banca Mendelssohn. Pero también muchos pequeños tenderos se lucraban gracias al boicot a la competencia judía, lo mismo que algunos funcionarios ascendían gracias al despido de sus superiores por razones “raciales”. A principios del siglo XX había más de 600.000 judíos en Alemania. Su paulatina deshumanización legal desde 1933 y su posterior exilio o supresión biológica (asesinato y cremación) presentaron una oportunidad de medro y de lucro para millones. No solo de ideología vive el hombre.

Al teléfono desde Baviera, Scholtyseck confirma que el nazismo de Günther y Herbert Quandt fue “oportunista”. Günther decía que los nazis lo “persiguieron implacablemente”. Es cierto que pasó unas semanas en la cárcel de Moabit, víctima de una oscura intriga sin mayores consecuencias. El empresario, ya entonces muy rico, tomó buena cuenta de la arbitrariedad de la dictadura y “decidió conscientemente sacar partido de ella”. Las grandes empresas alemanas, lo mismo que el Ejército y las instituciones públicas, se convirtieron en los compinches necesarios de Hitler. Los Quandt “fueron parte del régimen”.

Así pudieron, entre otras maniobras “contrarias a la decencia”, apropiarse de las fábricas del judío Henry Pels en 1937. Durante la guerra siguieron ojo avizor sobre cualquier otra presa. La fábrica de baterías AFA (hoy Varta) de Hanóver obtuvo además su propio campo de trabajos forzados. Allí se fabricaban acumuladores eléctricos para la flota submarina y para los cohetes V-2. Günther (1881-1954) y Herbert (1910-1982) eran nazis de última hora, pero bastaba. El padre se hacía fotografiar con varias condecoraciones en la solapa: su insignia del NSDAP, la medalla al Mérito de Guerra y una que lo distinguía honoríficamente comowehrwirtschaftsführer (líder de la industria de defensa).

Günther decía tras la guerra que fue un “enemigo acérrimo” de Joseph Goebbels. Amigos no eran. El ministro de Propaganda se casó con su exmujer, Magda, en 1931. Le quitó a su hijo Harald para educarlo junto a los seis vástagos que tuvo con esta. Por suerte para él, Harald estaba preso de los británicos cuando Joseph y Magda Goebbels envenenaron a sus seis hijos para que no vieran el hundimiento del régimen. Harald Quandt murió en 1967 en un accidente de su avión privado. Su hija Gabriele dice que él “quería mucho a sus seis hermanastros” asesinados por los Goebbels en el búnker de Hitler. La mayor solo tenía 12 años.

Nazis los hubo en las mejores familias. Fritz Thyssen, magnate del acero y tío político de Carmen Thyssen-Bornemisza, escribió él mismo un libro titulado Yo financié a Hitler. Tuvieron sus nazis los Krupp, fabricantes de tremendos cañones y otros ingenios para las carnicerías europeas. También nazi y también archimillonario fue Friedrich Flick, el mismo que se hizo famoso en España cuando el entonces presidente Felipe González aseguró en el Parlamento que “ni Flick, ni Flock” habían financiado ilegalmente al PSOE. Krupp y Flick (sin noticias de Flock) fueron condenados por crímenes de guerra en los juicios de Núremberg. La reputación de los Quandt, en cambio, salió indemne de sus muy lucrativas aventuras nazis. Hasta 2007.

Nadie antes que Scholtyseck había podido hurgar sin restricciones en los archivos de los Quandt. Se lo permitieron hace tres años, después de que un documental de la televisión pública NDR llevara a las salas de estar de toda Alemania la historia de los dueños de BMW. Muestra el regreso del superviviente del campo de trabajo de AFA Carl-Adolf Soerensen. Uno de los 50.000 esclavos que trabajaron gratis para los Quandt: “Siempre que sueño estoy aquí de vuelta, en el campo”. Habla en danés sobre las condiciones de trabajo que mataron a decenas de sus compañeros. “Era el infierno”. El partisano antinazi danés rompe a llorar y se disculpa en alemán, “es demasiado”.

En el documental de 2007, esta escena viene seguida de una entrevista a Sven Quandt. Resulta pasmoso cómo el hijo de Herbert y nieto de Günther, nacido en 1956, se enreda en una estrambótica negación del pasado nazi de su padre y de su abuelo antes de zanjar: “Todas las familias tienen su lado oscuro”. La fortuna familiar y ciertos negocios le permiten dedicarse a lo que más le gusta, que es correr rallies y conducir deportivos. Aquellas declaraciones pusieron a los Quandt en la picota y les llevaron a encargar el informe del profesor Scholtyseck.

Del resto de los Quandt se sabe poco. Johanna Quandt, tercera y última esposa de Herbert, fue al principio su secretaria. Los 5.200 millones de euros en los que se tasa el patrimonio de la octogenaria empalidecen solo en comparación con los 9.000 millones de su hija Susanne.

Susanne Klatten (49 años), hermanastra de Sven, comparte BMW con su madre y su hermano Stefan. Es dueña absoluta de la química Altana, uno de los gajos de AFA. No concede entrevistas. Hace tres años destapó (muy a su pesar) un sonado escándalo de chantaje, cuando un suizo llamado Helg Sgarbi le sacó 7,5 millones de euros a cambio de no revelar sus relaciones íntimas. Klatten está casada desde 1990, pero terminó denunciando al gigoló. Fue condenado a seis años de prisión en 2009. Las escapadas de Klatten al adulterio de clase media en el Holiday Inn de Múnich dieron que hablar en medio mundo. Rüdiger Jungbluth, uno de los pocos periodistas que ha tratado a Klatten, cree que el escarnio público “debió de resultarle muy duro”. Pero supo regresar a su vida normal de madre de familia, conductora de un Mini y mujer más rica de Alemania.

Empujado por la inminente publicación del libro de Scholtyseck, Stefan Quandt (45 años; 4.900 millones de euros) concedió el 23 de septiembre su primera entrevista, junto a su prima Gabriele. Preguntados por el semanario Die Zeit, ambos aceptan con pocas reservas el contenido del libro. Explica la hija de Harald Quandt que su contenido “es doloroso y nos avergüenza”.

Las potencias aliadas no persiguieron a Günther ni a ningún otro Quandt. Recompusieron el imperio tras la rendición incondicional. En 1959, Herbert se hizo con BMW en las mismas narices de la omnímoda Mercedes-Benz. Su anciana esposa y sus hijos Susanne y Stefan controlan el gigante automotriz de 100.000 empleados y 35.000 millones de euros.

Benjamin Ferencz, que fue fiscal en los juicios de Núremberg, evaluó en 2007 la implicación de Günther Quandt en el entramado económico del nazismo a la luz de las nuevas investigaciones: fue “tan culpable como todos los demás”. Como Krupp, como Flick y como Thyssen. Criminales de guerra.


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