EL POPULISMO QUE VIENE (145): ¿POR QUÉ HAN TRIUNFADO LOS NEONAZIS GRIEGOS?

mayo 13, 2012

Portada de la revista de Amanecer Dorado.

¿QUÉ HA SUCEDIDO EN GRECIA PARA QUE UNA FORMACIÓN NEONAZI HAYA ENTRADO EN EL PARLAMENTO? Esta es la cuestión que han planateado las elecciones helenas celebradas el pasado domingo, al conseguir Amanecer Dorado un 7% de los votos y 21 diputados, algo insólito en los parlamentos de Europa occidental.

A partir de la información publicada, la emergencia de esta formación neonazi que lidera Nikos Mijaloliakos, exoficial militar de 55 años, podemos explicarla a partir de tres factores.

1. La explosión del sistema de partidos  políticos tradicional

Estas elecciones han dinamitado el sistema político vigente en Grecia, con una alternancia entre el PASOK y Nueva Democracia [ND].

De este modo, ambos partidos (pese a la prima de 50 diputados que consigue ND como formación vencedora en el sistema político heleno) no consiguen tener la mayoría.  A la vez, se observa un desplazamiento y radicalización del voto hacia partidos que se hallan a la derecha y a la izquierda del espectro político, como muestra el gráfico de El País (clicar la imagen para aumentarla) que reproducimos.

En este sentido, como apunta en su blog el politólogo Oriol Bartomeus (en un post de lectura más que recomendable), los comicios han establecido una clara línea divisoria que va más allá de la de derecha/izquierda: partidos del establishment y alternativos, en este caso claramente asociados a la disyuntiva rescate/antirescate.

Para Bartomeus, en Grecia se ha producido el escenario más extremo de tendencias que se observan por todas partes y dibuja el corolario político de la crisis económica actual, que este politólogo caracteriza por cinco elementos:

a) Baja participación, debil predominio de los que hasta ahora se consideraban los “grandes” partidos  de los sistemas.

b) Aumento de los partidos que cuestionan el statu quo (efecto del nacimiento de una nueva divisoria establishment-antiestablishment que está en la base de las pérdidas de los partidos “grandes”.

c) Escisiones partidistas allí donde el sistema las incentiva (o no las penaliza).

d) Parlamentos más fragmentados, con más actores implicados y con menor capacidad por parte de los “grandes” de imponer sus condiciones al resto.

e) Aparición, consolidación y adelanto de las fuerzas de extrema derecha.

En consecuencia, Alba Dorada o Amanecer Dorado se ubica en el frente anti-establishment, anti-rescate y de ultraderecha que contaba con expectativas de voto en las encuestas previas a los comicios.

2. El fracaso de la derecha populista pragmática representada por LAOS

La segunda dinámica que ha favorecido el ingreso de Alba Dorada en el parlamento ha sido el desgaste que ha experimentado la nueva derecha populista homologable a la del resto de Europa y que encarna Laikós Orthódoxos Synagermos (LAOS, Alerta Popular Ortodoxa o Concentración Popular Ortodoxa).

Este partido lo lidera un periodista y exdiputado de Nueva Democracia, Georgios Karatzaferis, que obtuvo en el 5,6% de los sufragios en las elecciones legislativas del 2009 y 15 escaños.

LAOS, como explicamos en nuestro informe publicado en el Anuari del Conflicte Social 2011 (disponible en PDF en este blog), participó en el gobierno heleno de coalición constituido en noviembre del 2011, junto a socialistas y al centroderecha e intentó combinar radicalismo ideológico y moderación política. Se arrogó la representación “del partido de la derecha” (se considera la “verdadera derecha”), mientras dirigía duras andanadas a los bancos, al “laxismo del capital”, a Turquía y al bipartidismo “corrupto” de ND y el PASOK.

Su táctica política se ha caracterizado por la flexibilidad: en las elecciones locales y regionales del 2010 el partido sostuvo a candidatos de Nueva Democracia, e incluso socialistas, basándose en el único criterio de su “integridad moral y política”. El resultado es que lejos de ser una formación antisistémica, LAOS ha conformado “una extrema derecha inteligente, realista y política” y que practica “el entrismo en el campo de la derecha” , según el politólogo A. Pantazopoulos.

Karatzaferis con el emblema de LAOS al fondo.

De ello cabe deducir que, pese a que LAOS abandonó el gobierno unitario antes de las elecciones ante los onerosos gravámenes económicos que asumía el país, el partido quedó asimilado al establishment y, como tal, ha pagado un elevado precio en las elecciones: solo ha ovtenido el 2.9% de los votos y ha quedado fuera del parlamento.

De hecho, basta comparar a Karatzaferis (LAOS) y Mijaloliakos (Alba Dorada) para percibir como la imagen del primero puede asimilarse fácilmente al establishment:  es un político profesional pragmático y dúctil frente a un líder inicialmente grupuscular ,de racismo declarado e instalado en la lunatic fringe.

En definitiva, el electorado de la ultraderecha ha optado por una opción neonazi (que comporta una ruptura extrema con el sistema) al percibir a LAOS como un partido “blando” y anclado en el sistema.

3. La labor de zapa efectuada por Alba Dorada, especialmente en Atenas.

El tercer elemento que debe tenerse en cuenta para entender el ascenso electoral del partido neonazi es que éste no se ha producido desde la nada: según información de la agencia de noticias EFE publicada en La Vanguardia (10/V/2012) , en los comicios generales de 2009 apenas logró el 0,3% de los votos, pero en los municipales de 2010 logró un diputado en la Asamblea de Atenas, en algunos barrios con un apoyo del 20%.

De hecho, los militantes de la formación -con un contundente mensaje contra Europa y contra la inmigración- habían efectuado una importante labor de zapa, clamando contra inmigrantes (no han faltado denuncias de agresiones por parte de milicias en Atenas), pero también de cierta labor asistencial, como acompañar a ancianos a retirar dinero de las entidades bancarias o repartir comida. Por otra parte, la formación cuenta con grandes simpatías entre las fuerzas del orden: una de cada dos policías la habría podido votar.

Los origenes de Amanecer Dorado, siguiendo a EFE, se remontan a mediados de la década de 1980 Su líder desde 1993, Mijaloliakos, en 1978 fue condenado a 13 meses de cárcel por participar en un atentado con bomba contra un cine, en el que resultaron heridas varias personas.

El partido, siguiendo a la agencia de noticias citada, empezó a tener visibilidad pública a principios de los noventa, cuando Grecia se opuso con grandes manifestaciones al uso del nombre de Macedonia por la vecina ex república yugoslava. Desde entonces, sus militantes han protagonizado incidentes violentos, en especial contra inmigrantes.

Mijaloliakos, con el logo del partido al fondo.

Además, siempre según EFE, se acusa a numerosos militantes de la formación de mantener muy buenas relaciones con las fuerzas paramilitares serbias que perpetraron la matanza de Srebrenica y algunos de ellos incluso fueron acusados de participar en la masacre, que en 1995 costó la vida a casi 8.000 personas.

Por nuestra parte, en nuestro estudio Neonazis en España (1993), ya detectamos la existencia de este grupo neonazi marginal, que en 1983 se mostraba interesado por la organización neonazi española CEDADE (su publicación de mayo-junio de ese año le dedicaba un artículo).

Conclusión: derecha populista y neofascismo no son lo mismo

En definitiva, la crisis económica y política ha propiciado un fenómeno apenas impensable hace unos meses: el ingreso en un Parlamento  europeo del siglo XXI de un grupo neonazi.

El episodio permite percibir las diferencias entre la nueva derecha populista (ejemplifucada por LAOS) y el neofascismo (encarnado por Alba Dorada). Ambas conforman realidades muy distintas y es un grave error amalgamarlas, como es habitual en el discurso “antifascista” más extendido. Y es que un mal diagnóstico solo puede acarrear errores tácticos y estratégicos en un sector que pretende combatir el avance de la nueva derecha populista.


CURSO DE VERANO: “PASADO Y PRESENTE DEL NAZISMO”

abril 29, 2012

El pasado y presente del nazismo será objeto de un cruso de verano en la UPF.

ESTE SEPTIEMBRE (del dia 3 al 14)  coordinamos un curso de verano en la Universitat Pompeu Fabra (UPF) dedicado al nazismo (“Passat i present del nazisme”) que pretende ofrecer perspectivas distintas a las habituales. El curso constará de nueve sesiones matinales de tres horas y media en catalán o castellano en función del profesorado: Rosa Sala Rose, Francisco Veiga, Carles Viñas y Xavier Casals.

Se impartirá a partir de los 30 estudiantes inscritos con plazas limitadas. El período de matrícula es del 14 de mayo al 24 de agosto de este año. En caso de estar interesado en asistir, clicar aquí.

Importante: Desde el blog únicamente damos cuenta de la existencia del curso y no mantendremos correspondencia sobre el mismo. Los interesados en él deben dirigirse a la UPF, al espacio indicado para matricularse o a los teléfonos y direcciones aquí indicados.

El programa es el siguiente:

Sessió 1 (3/IX/2012). Professora Rosa Sala Rose

L’univers antisemita alemany del segle XIX

Encara que l’antisemitisme és un fenomen que es pot rastreajar a la història de totes les nacions europees, el cas alemany resulta peculiar: Durant els segles XVIII i XIX l’antisemitisme va interferir amb la construcció nacional d’aquest país, que encara era mancat d’un Estat propi. La sessió analitzarà més a fons la dinàmica d’aquest singular procés.

 Sessió 2 (4/IX/2012). Professora Rosa Sala Rose

La dimensió esotèrica del nazisme

Analitzar el nazisme partint únicament dels aspectes socioeconòmics implica obviar elements fonamentals per explicar la profunditat amb la qual aquest moviment va incidir en la població alemanya. Resulta igualment important partir de la història de les mentalitats i considerar els diversos aspectes que van fer que el nazisme, més que una ideologia, fora una autèntica religió política. L’anomenat “esoterisme nazi”, freqüentment evitat pels historiadors, és un d’ells.

 Sessió 3  (5/IX/2012). Professor Francisco Veiga

Més enllà de la Landstrasse: la dimensió eurasiàtica del nazifeixisme

El canceller Metternich va dir que Àsia començava més enllà de la Landstrasse de Viena. Com un reflex d’aquest eurocentrisme, la nova ultradreta germànica va mantenir una especial relació d’admiració i rebuig cap a Àsia: els jueus i les hordes asiàtiques van ser contemplades des del principi com cares de la mateixa moneda. Però a Àsia també es podrien trobar les essències més pures de l’europeïtat, una cosa que va fascinar als nazis, però també a diversos moviments feixistes de l’Europa oriental. D’altra banda, a Àsia es poden rastrejar alguns orígens del feixisme europeu, i Japó es va convertir en l’aliat més resolt i espiritualment més proper del nazisme.

Sessió 4 (6/IX/2012). Professor Xavier Casals

El nazisme de la postguerra i el mite Europa

Després de la posguerra el nazisme tingué greus dificultats per reorganitzar-se. Assajà crear organitzacions internacionals, com el Nou Ordre Europeu i la Unió Mundial de Nacional-Socialistes i, a la vegada, generà el mite d’Europa com a mobilitzador, plasmat a Jove Europa. Tanmateix, l’únic indret del món on es plasmà la utopia racial fou a Sudàfrica.

Sessió 5  (7/IX/2012). Professor Carles Viñas

Els skinheads. Origens i evolució d’un estil heterogeni

Descripció dels estils precedents que afavoriren la concreció de l’estil skinhead a Gran Bretanya a finals dels anys seixanta. Anàlisi de la seva gènesi i evolució. Exposició de com s’importà i arribà a l’Estat espanyol, detallant les seves singularitats i dinàmiques pròpies, incidint en elements que caracteritzaren el seu desenvolupament, com la seva politització o la participació en els grups de seguidors radicals de futbol.

Sessió 6 (10/IX/2012). Professor Carles Viñas

Els nous espais del nazisme. Els caps rapats com a element renovador

Anàlisi de com afectà la politització a l’estil i com els caps rapats neonazis ocuparen l’espai polític de l’extrema dreta arran del seu declivi electoral. Observació de les relacions entre els grups de caps rapats i les formacions ultradretanes i com aquestes han evolucionat. Descripció de les organitzacions neonazis creades per caps rapats a l’Estat espanyol.

Sessió 7  (12/IX/2012). Professor Xavier Casals

Del racisme al etnodiferencialisme

Tot i que hom acostuma a considerar l’actual extrema dreta com una resurgència del nazisme, en realitat aquesta té un punt de partida substancialment diferent: rebutja el racisme i exalta l’etnodiferencialisme: l’elogi de la diferència cultural. Als anys seixanta l’anomenada Nova Dreta feu una teorització al respecte que posà els fonaments d’un nou extremisme dretà.

Sessió 8 (13/IX/2012). Professor Francisco Veiga

L’aliança roig-parda: nacionalsocialisme i ultradreta a Euràsia des de 1990

La desintegració de l’URSS i la desaparició de l’anomenat bloc de l’Est van donar lloc a uns sistemes polítics poc equilibrats en els què la ultradreta aviat va cobrar una gran importància, ocupant el lloc de l’esquerra i aliant-se obertament amb les seves restes, des de Moscou a Belgrad, passant per Bucarest o Kíev. Ha prosperat aquest moviment o ha quedat com un miratge del passat? Ha ajudat a la generació d’una nova ultradreta europea? ¿Arriba el fenomen fins a Àsia?

Sessió 9 (14/IX/2012). Professor Xavier Casals 

Nova ultradreta o vells feixismes?

Tot i que hom acostuma a considerar a la nova ultradreta com un fenomen recurrent o un retorn del nazifeixisme, en realitat conforma un moviment d’oposició a la Globalització des de la dreta. Quins són el elements de continuïtat i ruptura de la nova ultradreta en relació als feixismes d’entreguerres?


ENTREVISTA A JOSÉ Mª FARALDO: “EL HECHO DE QUE EN ESPAÑA NO SE DESARROLLARA UN MITO SIMILAR AL DE LA RESISTENCIA AL FASCISMO IMPULSA LOS CONFLICTOS DE MEMORIA ACTUALES”

abril 5, 2012

 

¿SE PUEDE ESTUDIAR DE MODO CONJUNTO LA RESISTENCIA ANTINAZI Y LA ANTISOVIÉTICA?

Esta cuestión la aborda el historiador José Mª Faraldo en su estudio  La Europa clandestina. Resistencia a las ocupaciones nazi y soviética 1938-1948 (Alianza).  Pese a la necesidad de efectuar una visión de conjunto de ambos tipos de resistencia, hasta hoy no disponíamos de ninguna debido a que la Guerra Fría impidió que fructificara un trabajo con este enfoque.

Faraldo es profesor en la Universidad Complutense de Madrid que ha ejercido de docente e investigador en diversas universidades germanas y cuyo centro de interés es la historia de Europa Central y Oriental, especialmente la historia ruso-soviética y polaca y la de extinta República Democrática Alemana. Su conocimiento de este ámbito le ha permitido efectuar una labor tan minuciosa como rigurosa: reconstruir las redes de resistencia antinazis y antisoviéticas y escribir así la primera historia de “la Europa clandestina”.

El resultado es un libro sólido, interpretativo y asequible para un público amplio. Disecciona las distintas redes clandestinas, muestra su relevancia en términos bélicos y también simbólicos, pues fue el mito de la resistencia el que contribuyó a crear legitimidades democráticas en muchos países. Todo ello hace de La Europa clandestina un libro más que recomendable y agradecemos a su autor que haya aceptado responder a nuestras preguntas sobre esta excelente investigación.

¿Qué le llevó a estudiar la resistencia europea a las ocupaciones nazi y soviética a la vez?

A mí me resultaba bastante sorprendente que no hubiera ningún trabajo –en ninguna lengua- que explorara unos fenómenos que están tan evidentemente conectados. Creo que en el libro queda bastante claro que las ocupaciones de territorios en Europa Central y Oriental por parte de las dos grandes dictaduras de la época tuvieron lugar al mismo tiempo, se retroalimentaron mutuamente y no pueden entenderse la una sin la otra. Por ello, también la resistencia contra estas ocupaciones surgió en el marco de un proceso similar e incluso compartido: algunos movimientos de resistencia lo fueron contra las dos dictaduras, a veces al mismo tiempo y otras alternativamente.

Está claro también que los movimientos de resistencia se distinguen entre sí por muchos aspectos (nacionales, ideológicos, por el grado de apoyo entre la población, por los métodos usados, por sus objetivos…), pero también es verdad que hubo mecanismos muy similares en muchos de ellos, que en algunos casos aprendieron los unos de los otros.

En cualquier caso mi libro no es una comparación entre movimientos resistentes, sino una síntesis y una interpretación, que intenta mostrar un proceso bastante amplio dentro del continente europeo. Las dictaduras de aspiraciones totalitarias de los años treinta y cuarenta generaron oposiciones y resistencias, tanto las de derechas como las de izquierdas y el que coincidieran cronológicamente debía significar algo.

Depósito de armas del grupo Daija, en Rumanía en 1949 (imagen del CNSAS, Bucarest).

¿Cuáles han sido las fuentes que ha empleado?

Excepto en lo que respecta a la resistencia polaca –donde hay cierto trabajo de archivo y alguna entrevista- y la rumana –donde he aprovechado parte de mi trabajo en el archivo de la Securitate (el CNSAS de Bucarest)- me he basado (aparte de, lógicamente, en una amplísima bibliografía secundaria en muchos idiomas) sobre todo en autobiografías y diarios, la mayor parte publicados. En lo que se refiere a la recepción de las resistencias, he consultado prensa de muy diversos países, filmografías y discografías, he visitado monumentos y lugares de memoria y charlado con especialistas del tema de muy diversos centros de memoria.

En definitiva, lo que he hecho ha sido –aprovechando la decena de idiomas que soy capaz de leer- reunir la investigación sobre la resistencia desperdigadas en la historiografía europea y sintetizarlas para poder interpretarlas conjuntamente.

Argumenta que la Segunda Guerra Mundial no concluye en realidad hasta finales de los años 1950 ¿Por qué?

No se trata de un argumento legalista, (si así fuera, la Segunda Guerra Mundial sólo terminaría con el acuerdo para la reunificación alemana en 1990). Pero si consideramos el final de una guerra como el final de las hostilidades entre contendientes, el hecho de que grupos armados –a veces muy potentes- persistieran hasta los años 1950 intentando alcanzar manu militari objetivos que significaban restaurar el statu quo anterior a la guerra o romperlo siguiendo objetivos para los que se había comenzado la guerra, parece claro que estos “huérfanos de la Guerra Fría” siguieron durante bastante tiempo alargando el conflicto de 1939. La Guerra Fría es otra cosa, comienza en serio a partir de 1948, pero los flecos de la Segunda continuarían aún mucho tiempo.

¿Se han mitificado las resistencias al fascismo y al comunismo?

Sí, por supuesto, pero déjeme que le diga que la palabra “mito” suele malinterpretarse. Un mito no es una falsedad, todo lo contrario. El mito es una imagen mental que permite explicar la realidad y que sirve para que las sociedades construyan su vida en común. Hay mitos que pueden convertirse en perniciosos y peligrosos, la Segunda Guerra Mundial está llena de ellos, pero el mito de la resistencia al fascismo (tanto en el Este como en el Oeste) sirvió para aglutinar determinadas sociedades en los difíciles momentos post-bélicos. Es precisamente el hecho de que España no fuera capaz de desarrollar un mito similar (sino uno de vencido y vencedores que excluía a buena parte de la población) lo que sigue impulsando las divisiones y odios que se han plasmado en los conflictos de memoria actuales.

Por su parte el mito de la resistencia contra el comunismo en el Este, mantenido en la clandestinidad y el exilio y extendido tras la caída de los regímenes comunistas, ha cumplido su papel para ayudar a crear sociedades civiles en estos países en los difíciles momentos de la transición al capitalismo. Es cierto que una parte de este mito ha sido perjudicial –por exonerar de responsabilidad a resistentes culpables de crímenes antisemitas y étnicos por el mero hecho de ser anticomunistas-, como también lo fue el excesivo hincapié en el antifascismo en el Oeste que impidió examinar otras responsabilidades (las del régimen de Vichy, por ejemplo) o que eliminó de la memoria a una parte de los ciudadanos que tenían otras convicciones políticas (como en el caso italiano).

La OTAN creó Gladio, un conjunto de ”redes durmientes” anticomunistas clandestinas que debían activarse ante una invasión soviética.

¿Hasta qué punto la llamada red Gladio creada por la OTAN se inspiró en este tipo de resistencias? 

No soy especialista en esta red pero por lo que he leído hay cierta continuidad entre esta y algunas resistencias anticomunistas, con ciertos personajes de éstas uniéndose a Gladio. En cualquier caso una parte de su estructura resulta bastante similar, por lo que imagino que no será mera coincidencia.


LA MASACRE DE TOLOSA O LA ÉPOCA DE LOS “LOBOS SOLITARIOS”

marzo 27, 2012

Dispostivo policial para detener a Mohamed Merah, el terrorista asesino de Tolosa.

LA RECIENTE MASACRE DE TOLOSA ha puesto sobre la mesa una realidad del nuevo terrorismo que conmueve a Occidente: éste ha dejado de ser obra de organizaciones para devenir la de individuos, los llamados “lobos solitarios”.

Hemos publicado un análisis sobre esta cuestión: “El ‘lobo solitario’: tres preguntas sobre el nuevo terrorismo” en el diario catalán Ara (26/III/2012). En él exponemos como la acción terrorista individual está codificada tanto en el seno de la ultraderecha (la expresión “lone wolf“, “lobo solitario” la acuñó en 1974 el neonazi norteamericano Joseph Tommasi) como en el del fundamentalismo musulmán (se atribuye su teorización a Mustafá Setmarian en el 2004) e Internet juega un papel relevante en la medida que proporciona identidad y apoyo mediante las comunidades virtuales.

Por ello, el artículo está estructurado a partir de tres preguntas: ¿Proliferan criminales perturbados por azar? ¿Comparten rasgos comunes los nuevos terroristas? ¿Por qué es importante Internet?

Para leer el texto íntegro en catalán basta con registrarse como usuario del diario y el acceso es gratuito.

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El ‘llop solitari’: tres preguntes sobre el nou terrorisme

Els crims de Mohamed Merah a Tolosa han anivellat l’amenaça terrorista islàmica amb la ultradretana: Anders Behring Breivik va mostrar a Noruega que la massacre indiscriminada no era patrimoni del fonamentalisme islàmic i Merah ha recordat ara la capacitat mortífera del darrer. Tots dos assassins, en actuar individualment, plasmen el nou terrorisme que irromp a Occident en compartir el perfil de llops solitaris …
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EL POPULISMO QUE VIENE (123): NUEVOS ESTUDIOS SOBRE LA DERECHA POPULISTA EN ESPAÑA Y EUROPA

diciembre 23, 2011

Manifestación anticatalanista de España 2000.

A CONTINUACIÓN PRESENTAMOS DOS NUEVAS PUBLICACIONES SOBRE LA DERECHA POPULISTA.  Se trata, respectívamente,  de un dossier sobre la nueva derecha populista en España publicado en catalán y coordinado por nosotros en el último número de la revista de la Universidad de Valencia, L’Espill, y un Working Paper de Aitor Hernández-Carr sobre la Plataforma per Catalunya [PxC] al que se puede acceder en PDF.

El dossier sobre el nuevo populismo de esta revista académica presenta las aportaciones de expertos europeos. Entre ellos figuran el historiador Enzo Traverso, con un artículo que estudia el cambio del antisemitismo por la islamofobia en el discurso ultraderechista; el politólogo Rene Cuperus, con un sugerente trabajo elaborado a partir del caso de Holanda, en el que expone cómo el populismo -ante la globalización económica- se expande por todo el arco político; el también politólogo Jean-Yves Camus, con un análisis de la situación del Front National francés tras la asunción de su liderazgo por Marine Le Pen; la ensayista Simona Skrabec hace una extensa aproximación al caso de Eslovenia; finalmente, nuestra colaboración se centra en la evolución de la ultraderecha española.

En ella incidimos en la situación actual, que exponemos como evoluciona hacia un marco parecido al de Alemania por su fragmentación política territorial (con la PxC en Cataluña y España 2000 en Valencia) y en el que -como señalamos en una entrada precedente de este blog- se ha producido una inversión en términos de núcleos protagonistas: si hasta el inicio del siglo XXI había sido Madrid la que había llevado la voz cantante en este espectro ideológico, ahora es Cataluña (seguida de Valencia) la que marca el paso, mientras la capital española es un páramo político.

Este es el PDF del sumario: sumari espill Para adquirir la revista, clicar aquí.

El segundo texto de interés para nuestros lectores es el estudio en PDF de Aitor Hernández-Carr, El largo ciclo electoral de Plataforma per Catalunya: del ámbito local a la implantación nacional (2003-2011), que analiza la expansión de esta formación con detalle en un Working Paper del Institut de Ciències Polítiques i Socials [ICPS]  (nº 300):  wp300-aitorcarr

Puede accederse al mismo por Internet con el enlace http://www.icps.es/archivos/WorkingPapers/wp300.pdf.


EL ESTADO DE BAVIERA LLEVA A JUICIO A PEDRO VARELA, PROPIETARIO DE LA LIBRERÍA EUROPA, POR EL “MEIN KAMPF”

diciembre 21, 2011

PEDRO VARELA, el propietario de la Librería Europa (cuyo origen ya explicamos en este blog), tiene de nuevo problemas con la justicia. Pero en esta ocasión, según explica Jesús García en “Hitler contra el librero neonazi”, en El País  (21/12/2011), con el Estado de Baviera.  El nuevo pleito se debe a que éste último posee los derechos de edición de Mi lucha, que Varela ha editado y vendido sin su consentimiento.

Veremos cómo afecta este nuevo proceso al establecimiento y a su editor, que en esta ocasión no podrá acogerse al derecho y la libertad de expresión. A continuación, reproducimos la información de García. Se da la paradoja de que el libro que ahora es objeto de litigio, según afirma la web de la citada librería, ya no está en venta debido a la “imposición judicial de los censores profesionales del pensamiento único”.

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Hitler contra el librero neonazi

El estado alemán de Baviera, propietario de los derechos de ‘Mi lucha’, lleva a juicio al dueño de la librería Europa por publicar la obra sin consentimiento.

Adolf Hitler ha metido en un lío judicial a un neonazi español. Pedro Varela Geiss, el librero barcelonés encarcelado por difundir ideas genocidas, se sentará de nuevo en el banquillo de los acusados. Pero esta vez no lo hará por vender libros que menosprecian a negros y homosexuales; tampoco por decir que el Holocausto fue un “mito” de “seis millones de pastillas de jabón”. Varela, que en su discurso victimista ha llegado a compararse con Jesucristo y Juana de Arco, está imputado por algo más prosaico: vulnerar la propiedad intelectual por editar y distribuir el Mein Kampf, la biblia del nacionalsocialismo.

Varela confeccionó su propia edición de Mi lucha y vendió un número desconocido de ejemplares a lo largo de los años en la librería Europa, que el año pasado fue asaltada y destrozada por una veintena de jóvenes “antifascistas” y que permanece abierta al público. Pero la actividad del librero topó con el Estado Libre de Baviera, el land alemán que posee los derechos de autor de la obra hasta 2015, cuando se cumplirán 70 años del suicidio del führer en un búnker de Berlín.

Mi lucha

El Estado de Baviera es propietario de los derechos de autor de Mein Kampf.

“Hitler fue residente de Múnich hasta su muerte, y por esa razón Baviera se convirtió en la dueña del copyright de su obra”, explica, desde la capital bávara, la doctora Edith Raim, del Instituto de Historia Contemporánea. El abogado del librero, Fernando Oriente, añade: “Las fuerzas de ocupación confiscaron las propiedades de Hitler” y las entregaron a la recién creada República Federal de Alemania. “Los herederos legales de Hitler reclamaron esos derechos de autor, pero su demanda ni siquiera fue admitida a trámite”, matiza.

En febrero de 2009, el consulado alemán en Barcelona -situado a escasos 350 metros de la librería Europa- decidió poner fin a los negocios de Varela a costa del Mein Kampf e interpuso una querella contra él por un presunto delito contra la propiedad intelectual. La juez archivó inicialmente el caso, pero el fiscal de delitos de odio y discriminación de Barcelona, Miguel Ángel Aguilar, recurrió el archivo. La Audiencia de Barcelona le dio la razón y ordenó seguir con la investigación, que está prácticamente concluida.

El fiscal Aguilar quiere saber ahora cuánto dinero se embolsó Varela por las ventas de Mi lucha, una de las obras requisadas por los Mossos d’Esquadra en 2006, cuando irrumpieron en la librería y arrestaron a Varela. Aunque el estado de Baviera no reclama una cantidad en concreto por los perjuicios -no se ha personado en la causa, pese a que denunció la situación- el librero puede acabar desembolsando una importante cantidad de dinero si es condenado, según fuentes judiciales. “Es una cifra importante, sí”, admite su abogado, sin más detalles.

Tras aclarar el beneficio, la fiscalía solicitará pena para Varela. El Código Penal castiga con hasta dos años de cárcel el delito contra la propiedad intelectual, cuatro si “el beneficio obtenido posee especial trascendencia económica”. Pero Oriente pone en duda la legitimidad de Baviera para reclamar derechos de autor. “Hay sentencias contradictorias en Italia y Suecia, es un asunto complejo”, razona. El abogado lamenta que se reclame a Varela, pero no “a otras librerías generalistas que venden el libro sin ningún problema”. “Supongo que es por ser quien es”, añade. En Alemania, aclara Raim, “está prohibida la publicación del Mein Kampf, pero no su posesión”.

La obra de Hitler es uno de los títulos que un juez ordenó destruir tras la condena a Varela a 15 meses de cárcel. El librero no ha eludido la prisión por reincidente -había sido condenado antes por un delito similar- y está previsto que quede en libertad el próximo marzo. Él se siente víctima de una persecución y sus seguidores piden dinero para ayudarle porque “toda verdad necesita de alguien que la proclame”. E insiste en presentarse como un simple librero -”¿A quién pregunto yo qué libros puedo vender, dónde está el inquisidor?”, lamentó en el juicio- por más que escondiese, en el almacén de su tienda, un busto de Hitler esculpido en los años del nazismo


ENTREVISTA A ROSA SALA ROSE: “DURANTE CUATRO AÑOS ESPAÑA FUE LA ÚNICA VÍA DE ESCAPE EN LA EUROPA DE HITLER”

octubre 1, 2011

ROSA SALA ROSE es una inquieta germanista, filológa alemana y doctora en filología románica. Sus trabajos le han conferido una justificada reputación de experta en el mundo alemán contemporáneo, como su Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo (imprescindible para adentrarse en los entresijos ocultistas del hitlerismo), El misterioso caso alemán: un intento de comprender Alemania a través de sus letras y su sugerente  historia de la canción “Lili Marleen” en Lili Marleen: canción de amor y de muerte. Sin perder rigor, su prosa es ágil hace que sus obras sean de lectura fluida.

Ahora ha publicado La penúltima frontera. Fugitivos del nazismo en España (Papel de liar / Península; Barcelona, 2011). La obra recoge los avatares de más de una veintena de fugitivos del nazismo (aunque al final también incluye a un seguidor de Hitler que huye de los Aliados) que cruzaron clandestinamente la frontera franco-española y fueron detenidos. Reconstruye sus odiseas con minucia y en algunos casos hasta ha contactado con sus familiares.

Dada la amplia y sorprendente variedad de historias que describe, hemos considerado interesante entrevistar a Rosa Sala en nuestro blog y le agradecemos que haya aceptado nuestra invitación.

¿Qué aspectos destacaría de los fugitivos que cruzaban la frontera francoespañola?

En cierto modo eran los “sin papeles” de entonces, con la importante diferencia de que para ellos escapar suponía una cuestión de vida o muerte. Durante unos cuatro años España se convirtió en la única vía de escape de la Europa controlada por Hitler para miles de fugitivos (unos 80.000, según estimaciones recientes). Sin embargo, muchos pagaban un alto precio por su paso por España. A la mayoría les esperaba la cárcel por “paso clandestino de frontera”, incluidos mujeres y niños, con el agravante de que se separaba a las familias.

Los niños eran internados en orfanatos y sus madres iban a parar a celdas abarrotadas mezcladas con presas comunes. A los hombres en edad militar les esperaba una estancia más o menos prolongada, a veces de varios años, en el campo de concentración de Miranda de Ebro. En líneas generales, esto fue así al menos hasta finales de 1942. Con el desembarco aliado en el Norte de África, la victoria del Eje dejó de considerarse segura y el trato a los fugitivos empezó a mejorar.

¿Cuáles han sido sus fuentes de documentación?           

Fundamentalmente los “Expedientes de frontera” del fondo del gobierno civil que se custodia en el Arxiu Històric de Girona, aunque posteriormente completé la información con material del Archivo Militar de Guadalajara, el Arxiu Històric de Lleida y el Politisches Archiv de Berlín, entre otros. En algunos casos también me ha sido posible obtener declaraciones de familiares todavía vivos.

Muchos de los fugitivos pagaban un alto precio por su paso por España. A la mayoría les esperaba la cárcel por “paso clandestino de frontera”, incluidos mujeres y niños, con el agravante de que se separaba a las familias.

 Entre los fugitivos figuraban judíos. ¿Las autoridades españolas les dieron un trato diferente al de otros colectivos?

En principio no, a no ser que se tratara de antiguos combatientes de las Brigadas Internacionales. El problema es que, al haber sido declarados “apátridas” por el régimen nazi, al principio carecían de toda protección consular, por lo que su estancia en cárceles y campos solía ser superior al de otros fugitivos que contaban con el apoyo de su embajada. Su situación mejoró sensiblemente cuando en 1942 empezó a operar oficialmente en España el Joint Distribution Committee, una organización americana de asistencia a los judíos, bajo la dirección del sefardí Samuel Sequerra.

¿Qué casos de los que ha reconstruido le han sorprendido más?

Me impactó mucho el caso de Jenny Kehr, una judía alemana que iba a ser entregada a los alemanes en diciembre de 1942 por orden del gobernador civil de Lérida y que, para evitar una deportación segura a los campos de exterminio, decidió suicidarse ahorcándose en su celda de la prisión de mujeres de Barcelona la madrugada del día en que iba a ser entregada. Es la versión anónima y en femenino del célebre caso de Walter Benjamin, con el agravante de que en 1942 la llamada “Solución final” ya estaba en pleno funcionamiento. Además, y aunque se trate de un caso hasta cierto punto excepcional, constituye un claro testimonio de contribución al Holocausto por parte de un funcionario español en ejercicio de sus funciones.

A tenor de su investigación… ¿Considera que la policía franquista era eficaz?

Depende de lo que se entienda en este contexto por “eficacia”. Desde el punto de vista franquista, algunos agentes, como un tal Fausto Alonso Batanero, fueron muy eficaces: en los interrogatorios se hacían pasar por defensores clandestinos de De Gaulle y de este modo sonsacaban valiosa información a los detenidos, sobre todo cuando existía la sospecha de que éstos pudieran ser espías. En mi libro relato dos casos bastante impactantes. Se sabe que este tipo de información era inmediatamente transmitida a la Gestapo, que cooperaba estrechamente con la policía española. Sin embargo, también se conocen casos en los que los agentes de la Guardia Civil hacían la vista gorda cuando veían a fugitivos en la montaña o se dejaban sobornar con unas monedas o unos pocos cigarrillos.

Jenny Kehr y su esposo (foto de la obra cortesía de Paul E. Breene).

“El caso de la judía alemana Jenny Kehr constituye un claro testimonio de contribución al Holocausto por parte de un funcionario español en ejercicio de sus funciones”.

¿Continúa investigando sobre fugitivos?

Indirectamente sí. Es un ámbito fascinante, en la medida en que gracias a estos fugitivos la historia de toda Europa se despliega en el territorio español, dejando tras de sí muchos rastros que todavía esperan un análisis en profundidad.


ENTREVISTA A JUAN HERNÁNDEZ: “LA ‘LIMPIEZA DE SANGRE’ COMENZÓ COMO UN MEDIO DE EXCLUSIÓN DE LOS DESCENDIENTES DE JUDÍOS CONVERSOS”

septiembre 8, 2011


LOS ESTATUTOS de “limpieza de sangre” en la España Moderna garantizaban la ausencia de ascendencia  judía conversa en quienes debían ocupar cargos relevantes. Con el tiempo la idea de sangre “pura” se asimiló a sangre “española” y los “cristianos viejos” se opusieron a la erradicación de los estatutos para defender sus posiciones sociales evitando la competencia.

Ahora Juan Hernández Franco, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Murcia, ha publicado un excelente estudio sobre este tema: Sangre limpia, sangre española. El debate sobre los estatutos de limpieza (siglos XV-XVIII) (Cátedra, Madrid, 2011). En él expone la evolución de la “limpieza de sangre” desde sus orígenes en el siglo XV hasta su erradicación en el siglo XIX. Muestra así cómo surgieron sus estatutos  y el intenso debate que generaron en el siglo XVI y su larga continuidad en la España contemporánea, que ha pasado muy desapercibida pese a su importante impacto en el ámbito de las mentalidades.

Ello hace del libro un trabajo de referencia recomendable para todo aquel  que tenga curiosidad por el tema.  Dado su interés, hemos entrevistado al autor, que ha accedido a contestar a nuestras preguntas por e-mail, una generosidad que le agradecemos  por el esfuerzo de síntesis que ha supuesto responderlas.

¿Qué era la llamada “limpieza de sangre” y cuándo se estableció?

No es fácil responder exactamente qué es la limpieza de sangre, pues el concepto evoluciona a lo largo de su existencia. Comienza siendo un medio para excluir de instituciones políticas, religiosas, universitarias, laborales… a los descendientes de judíos convertidos al cristianismo –los cristianos nuevos o conversos- y de los que se dudaba de su sincera conversión. Pero conforme avanza la edad moderna, especialmente a partir del siglo XVIII, los estatutos lo que hacen es establecer una barrera para diferenciar a los cristianos con más honor y distinción social, de los que no la tienen –es decir, aquellos que desempeñan oficios viles o bajos-.

El arzobispo de Toledo, Juan Martínez Siliceo, defensor de los estatutos.

Si sabemos cuándo se establece por vez primera.  Fue el año 1449 en Toledo. Pedro Sarmiento, alcaide de su alcázar,  y una parte mayoritaria del concejo, asesorados ideológicamente por el bachiller Marcos García de la Mora, promulgan una Sentencia-Estatuto, conforme a la cual “todos los dichos conversos descendientes del perverso linaje de los judíos, en cualquier guisa que sea…. sean habidos e tenidos como el derecho los ha e tiene por infames, inhábiles, incapaces e indignos para haber todo oficio e beneficio público y privado en la dicha cibdad de Toledo”.

Alcanzaron su momento cenital otra vez en la ciudad de Toledo, el año 1547, cuando el arzobispo de Toledo, Juan Martínez Siliceo y una parte de su cabildo catedralicio lo establecieron. Desde estas fechas, se puede decir que ésta es una de las cuestiones claves dentro de la historia de España y uno de los temas más vinculados a su “leyenda negra”.

¿Por qué se intentó erradicar en el siglo XVII y no se logró?

Por los reparos y críticas a los excesos que suponía la aplicación de los estatutos, pues un único y lejano pariente manchado impedía a quien se le descubría –sin tener para nada en cuenta su virtud o preparación profesional- acceder a instituciones que habían establecido estatuto, es anterior al siglo XVII.

“Los estatutos de limpieza de sangre alcanzan su momento de apogeo en 1547 y serán uno de los temas más vinculados a la “leyenda negra” de España”. 

Fue desde la segunda mitad del siglo anterior y especialmente en los cuarenta primeros años del seiscientos cuando con mas ahínco y esfuerzo intelectual se intentó minimizar los efectos negativos de los estatutos, reformándolos según una opinión extendida entre la intelectualidad y una parte importante de los gobernantes, especialmente los que servían durante el valimiento del Conde Duque de Olivares, o incluso suprimiéndolos.

Bautizo de judíos conversos.

Las razones para hacerlo de intelectuales y políticos eran que los estatutos, además de ser contrarios al derecho natural y al verdadero espíritu de la religión católica, eran una de las causas que venía agravando la crisis política, económica y de valores que afectaba especialmente a la sociedad castellana.

Si fracasó el impulso de religiosos, arbitristas, pensadores y políticos en este propósito  fue porque otra parte importante de  los mismos, como por ejemplo Francisco de Quevedo o el doctor y religioso Juan Espino, estuvieron en contra de la revisión de los estatutos y en su empeño se vieron favorecidos por un grupo social mayoritario, los cristianos viejos. Estos encontraron en el honor de su antigua limpieza, uno de los principales medios para poder situarse socialmente y hacer frente a un etapa de dificultades y crisis.

“Un único y lejano pariente manchado impedía a quien se le descubría –sin tener  en cuenta su virtud o preparación profesional- acceder a instituciones que habían establecido estatuto de limpieza de sangre”.

¿Por qué en las Cortes de Cádiz la “limpieza de sangre” aún tuvo defensores?

El antijudaismo, o antijudería (como la ha llamado José Jiménez Lozano), convertida tras la expulsión de los judíos que no recibieron las aguas bautismales en fobia y discriminación de una parte mayoritaria de la sociedad hacia el cristiano nuevo o converso, era una ideología tan arraigada que su disolución no era fácil.

No obstante escritos tan esclarecedores y divulgativos, como los del Padre Feijoo sobre la condición de auténtico cristiano del converso, o las medidas políticas tomadas por los gobiernos reformistas de Carlos III a favor de los descendientes de judíos, como es el caso de los chuetas mallorquines, fueron insuficientes para dar por concluido la discriminación de aquellos que remotamente procedían de judíos –la semilla u origen de su mala sangre siempre pervivía en opinión de sus detractores-, como para poder afirmar que a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, los estatutos de limpieza de sangre hubieran desaparecido.


Francisco de Quevedo se opuso a la revisión de los estatutos de limpieza de sangre.

Por el contrario, vemos como su auge crece en territorios en los que no habían tenido tanta influencia, como son los de la Corona de Aragón, aunque aplicados fundamentalmente en la exclusión de quienes ejercen oficios viles –relacionados con los trabajos que podían practicar los judíos o sus descendientes-.

“Las Cortes de Cádiz no pudieron acabar con los estatutos por la oposición de un conjunto de diputados que se identificaban con el Antiguo Régimen”.

Por todo ello no es extraño que aunque hubo una corriente “liberal” que en las Cortes de Cádiz intentó suprimir una de las “taras” del pasado, otros diputados participantes en ellas, integrados dentro del sector más tradicional y rigorista (como es el caso del padre Hermida, Iguanzo, Ostaloza, Terrero…) se mostraran contrarios a la “destrucción de los estatutos de limpieza de sangre”. Ello se debía a que aún en el seno de la sociedad  había quienes eran cristianos viejos, seguros y fieles a un programa próximo a valores de las elites del antiguo régimen, y en cambio, otros eran poco fiables – relacionados con la axiología burguesa-, como los “manchados con la sospecha de raza judaica”.

¿Cuándo se acabó jurídicamente con estos estatutos?

Los estatutos nunca fueron una norma en vigor para toda una Monarquía primero y el Estado después. Fueron adoptados por instituciones y en cada caso, dependiendo de su jurisdicción, pidieron y obtuvieron su aprobación definitiva por parte de la Monarquía o el Papado. En consecuencia, desde el Estado, ya en el siglo XIX, no se pudo dictar una ley que los suprimiera totalmente. Ello no fue un impedimento para que  en las instituciones que dependían del mismo, fuera imponiendo su supresión.

Por poner algunos ejemplos significativos, el año 1835 la reina gobernadora Maria Cristina  decretó la supresión de las pruebas de limpieza para acceder a seminarios de nobles, o bien -a propuesta de la Sociedad Económica Matritense- también los suprimió en diversas carreras y profesiones. Podríamos seguir citando otros ejemplos que afectan al propio Estado, que toma sus últimas medidas el año 1865, cuando los declara nulos para poder acceder a algunas carreras en las que aún se seguían exigiendo probar que se tenía sangre limpia.

Portada de Sangre limpia, sangre española, de Juan Hernández Franco.

Pero lo importante es la nueva ideología que comenzó a reinar a partir de 1840 aproximadamente, pues frente a la antijudería, ahora primó y venció que el origen, el pasado, la sangre y los ancestros no pueden ser un “castigo” para las generaciones presentes y que los estatutos eran un inútil obstáculo, que lo único que hacía era privar a la sociedad de hombres capacitados, relevantes, bien formados y necesarios para el desarrollo de la misma y que no se atrevían a acceder a una institución de estatuto por si en el proceso de averiguación de su limpieza apareciera un remoto antepasado que arruinase su honor, su prestigio y el de toda su familia.

“En 1865 el Estado toma sus últimas medidas sobre los estatutos, cuando los declara nulos para poder acceder a algunas carreras en las que aún seguían exigiendo probar que se tenía sangre limpia”.

Al final, tras cuatro siglos de ideología antijudía, se desvaneció el principio tan largamente arraigado de que la sangre manchada no se borraba y que bastaba una partícula o átomo para conducir a la anomia social –en una sociedad organizada y dirigida por quienes tenían su máximo honor en considerarse cristianos viejos-  a quien la portase.

 ¿Dejaron un legado que tuviera continuidad?

Venimos relacionando la antijudería con los estatutos de limpieza de sangre, aunque hay que decir que esa antijudería en Europa y en los Reinos Hispánicos es anterior al establecimiento de los estatutos. Pero la ideología antijudía y en concreto los estatutos lo que hicieron, indudablemente mal y negativo, fue la exclusión social del que fuera tenido o fuese por descendencia  judío dentro de una sociedad regulada por valores hidalgo-cristianos viejos. Hasta ahí la repercusión, volvemos a decir negativa, de los estatutos. Hechos posteriores, como el antisemitismo de naturaleza estrictamente racial y sus fatales consecuencias en el siglo XX, pueden tener algún lejano origen o influjo en las actitudes contrarias al judío, según algunos historiadores.

Ángel Pulido, que favoreció una campaña de aproximación a los sefardíes.

Sin embargo y paradójicamente, en esos momentos que la persecución contra el judío en su forma más cruel tomó cuerpo en Europa, en España, una parte de su sociedad, movilizada por personas como Ángel Pulido (anteriormente lo habían hecho Adolfo de Castro, Amador de los Rios, Pedro José Pidal, Juan de la Puerta…) desde comienzos del siglo XX y con respaldo de destacados intelectuales (como Cajal y Galdos), se mostró a favor del estrechamiento de relaciones entre España y los sefardíes dispersos por el mundo.

Las consecuencias más inminentes de esta campaña fueron, en 1924, la concesión de pasaportes a sefarditas que lo solicitaron –fundamentalmente por motivos culturales y económicos-; y en el momento más álgido del holocausto judío, la eficaz acción de la diplomacia española salvando la vida de bastantes sefardies –se calcula que sobre unos 15.000- en los Balcanes, Italia y Francia.


WIKILEAKS (2): EL FIN DE UN MITO

septiembre 4, 2011

Imagen de Assange en su página web Wikileaks.

La mitificada figura de Assange ha sufrido una dura erosión tras las revelaciones de sus excompañeros en Wikileaks.

COMO COMPLEMENTO A NUESTRA ENTRADA PUBLICADA AYER, es de sumo interés el testimonio de James Ball de su experiencia en Wikileaks que hoy publica El País (4/IX/2011) y que corrobora tanto los vínculos de Assange con antisemitas como la confusión interna entre sus intereses de Assange y los de su organización.

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Por qué abandoné Wikileaks

Un antiguo empleado de la organización relata cómo fue aumentando su consternación durante los tres meses en los que trabajó para Assange

El pasado mes de noviembre me incorporé a Wikileaks para trabajar durante un trimestre. Pocos días después sufrí el primer choque cultural, cuando Julian Assange reunió a su equipo de confianza y a varios seguidores en Ellingham Hall, una mansión propiedad del fundador del Frontline Club y defensor de Wikileaks, Vaughan Smith.

En torno a la mesa del comedor, el equipo esbozó un plan para los meses siguientes, destinado a hacer públicos los cables diplomáticos estadounidenses filtrados de forma selectiva, con el fin de lograr la máxima repercusión. La primera fase consistiría en publicar unos cables escogidos, importantes -y cuidadosamente editados- a través de The Guardian, The New York Times, Der Spiegel, Le Monde y EL PAÍS. La segunda fase sería extenderlo a otros medios de comunicación.

No obstante, era evidente que iban a quedar numerosos cables de escaso interés para los medios. Varias personas presentes en la reunión -yo entre ellas- destacamos que aquellos documentos, que seguramente ascendían a cientos de miles, no podían publicarse sin ser editados con un cuidado similar. Otros mostraron su desacuerdo con gran vehemencia.

Johannes Wahlström, periodista sueco e hijo del activista antisemita de Wikileaks Israel Shamir, gritó: “Os dais cuenta de que la idea de no publicar todos estos cables es completamente inaceptable para las personas sentadas en esta mesa, ¿verdad?”. Julian se puso del lado de Wahlström. De una u otra forma, dijo, había que acabar publicando todos los cables.

Hubo más episodios decepcionantes. En diciembre de 2010, un periodo en el que Wikileaks tenía problemas hasta para reunir 10.000 dólares destinados a la defensa de Bradley Manning, el soldado estadounidense acusado de haber filtrado los cables, Assange prometió en privado varios miles de dólares australianos para financiar Juice News, el grupo responsable de los vídeos humorísticos en apoyo a Wikileaks aparecidos en YouTube.

Se avecinaba el arresto de Julian, acusado de agresión sexual. Consciente de que iba a necesitar dinero para pagar la fianza, buscaba fuentes de financiación. Trató de utilizar los fondos de Wikileaks, el dinero recibido a través de donaciones. Acudió a la Fundación Wau Holland, que administra la mayor parte de las finanzas de Wikileaks, con el fin de pedir una suma sustancial “para el futuro de la organización”. Como era su obligación, los responsables de la fundación se negaron porque la defensa legal personal de Julian no era uno de los fines a los que estaban destinadas las donaciones.

Assange intentó entonces obtener el dinero retenido por la división de Wikileaks en Islandia y pidió a los directivos que firmaran una carta autorizando la transferencia del contenido de sus arcas (mucho menores). Cuando pregunté a uno de ellos si esa transferencia era legal, respondió: “No tengo ni idea”. Pero firmó de todas formas. Al final, Julian consiguió que le dieran dinero varias celebridades. Pero yo pensé que usar los escasos recursos de Wikileaks para sufragar sus gastos legales personales era una acción indefendible desde el punto de vista moral.

WikiLeaks no es una organización convencional. No tiene junta de gobierno, ni directivos, ni unas normas reales. En un entorno tan febril, y dado que Julian era tan fundamental para el funcionamiento del grupo, no es extraño que algunos pudieran considerar apropiadas esas acciones. De modo que apreté los dientes y decidí seguir adelante.

Sin embargo, mi consternación se intensificó con la aparición de Israel Shamir, un autodenominado “activista de la paz” ruso con un largo historial de escritos antisemitas. A los miembros del equipo nos presentaron a Shamir con el seudónimo de Adam, y sólo varias semanas después de que se fuera -con un inmenso tesoro de cables sin editar- empezamos a descubrir quién era. Empezaron a llegar preguntas de periodistas. Un poco de investigación reveló su desagradable historia, pero me dijeron que Julian no quería que Wikileaks publicase nada que resultase crítico con Shamir. En su lugar, para nuestra vergüenza, hicimos pública una declaración en la que nos limitábamos a distanciarnos de él.

Luego hubo acusaciones aún más graves. Habían visto a Shamir saliendo del Ministerio del Interior de Bielorrusia, el país dictatorial del este de Europa. Al día siguiente, el dictador que gobierna el país, Alexander Lukashenko, presumió de que iba a crear un Wikileaks bielorruso para demostrar que EE UU estaba dando dinero a sus rivales políticos.

Tras las elecciones generales, se produjeron decenas de detenciones de activistas de la oposición, pero Shamir escribió un artículo en el que plasmaba la idílica imagen de unas elecciones limpias y libres en un país feliz. Los grupos de derechos humanos exigieron respuestas, ante el temor a que Bielorrusia hubiera podido tener acceso al contenido de los cables. Nadie contestó. Julian no quiso estudiar el asunto. Para ser una organización supuestamente dedicada a los derechos humanos, la aparente falta de preocupación ante una acusación tan grave fue apabullante.

Mis visitas al cuartel general de Wikileaks se volvieron menos frecuentes, y traté de salirme de la organización antes de cumplir mi periodo. Me negaron el permiso. Durante varios días me acorralaron para pedirme que firmase un acuerdo para mantener la boca cerrada. Se pidió a los miembros de confianza que “ejercieran presión psicológica” para animarme a firmar, lo cual me demostró que había un espíritu cada vez más similar al de una secta en el interior del grupo.

Me sentí inquieto e indeciso. Seguía pensando que los objetivos de la organización, en muchos sentidos, eran loables, que las presiones económicas y legales eran injustas y que su modo de publicar los cables era mucho más responsable de lo que le reprochaban. Pero no podía estar de acuerdo con su cultura interna, su falta de exigencia de responsabilidades, su inclinación a mentir en público y, sobre todo, el hecho de que no condenaran a Shamir. Apoyaba los principios de la organización, pero no sus métodos.

La última gota llegó el viernes pasado. Al anunciar la existencia del alijo de documentos sin editar y publicarlos en su totalidad, Wikileaks ha hecho más daño a la causa de la libertad en Internet -y a los que se atreven a denunciar- que cualquier acción represiva que pudiera emprender jamás el Gobierno de EE UU.

Antes de que se empezaran a publicar los cables cuidadosamente editados, hubo activistas de los derechos humanos, ONG y grupos que trabajan con víctimas de crímenes espantosos que se pusieron en contacto con Wikileaks para pedirnos que no se hiciera público ningún nombre. El hecho de poder asegurarles que se iban a ocultar los detalles para su protección fue un alivio inmenso.

Los cables contienen detalles sobre activistas, políticos de oposición, blogueros en países autocráticos con sus nombres reales, víctimas de crímenes y coacciones políticas y otros a quienes su conciencia les empujó a hablar con el Gobierno de EE UU. Nunca deberían haber tenido que sufrir el temor a quedar al descubierto por culpa de una supuesta organización de derechos humanos.


EL CULEBRÓN DE WIKILEAKS O LA TRANSPARENCIA DEMOCRÁTICA QUE NO LO ES TANTO

septiembre 3, 2011

La polémica envuelve a Assange, no solo por supuestos delitos sexuales, sino también por su colaboración con antisionistas y antisemitas y su presunta falta de control de la información que gestiona.

ENSALZADA WIKILEAKS largo tiempo como un referente del nuevo periodismo que garantiza el acceso a la información reservada de los ciudadanos y facilita así garantizar sus derechos democráticos, ahora parece ser las cosas no están nada claras por dos razones: una es el largo culebrón desatado en torno a su líder, Julian Assange, y la otra su última decisión de publicar la totalidad de los 250.000 cables diplomáticos de que dispone sin ocultar la identidad de las fuentes.

Cinco medios de comunicación internacionales (The New York Times, The Guardian, Le Monde, Der Spiegel y El País) han condenado este hecho, pues consideran que revelar la identidad de los informantes puede poner en peligro a las fuentes citadas y se denuncia que Wikileaks ha acabado con la manera de informar que ella misma inventó. Por su parte, Reporteros Sin Fronteras ha retirado su apoyo a la organización.

En cuanto a Assange, se ha desatado un largo culebrón sobre su figura (en el que no han faltado denuncias de colaboración con antisemitas) y su entorno que dice mucho sobre la falta de transparencia del mismo y que resume la información que reproducimos a continuación de la agencia estatal germana Deutsche Welle, de Luna Bolívar editada por Pablo Kummetz (1/IX/2011) y cuyo texto original puede leerse clicando aquí.

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La enrevesada historia en torno a los cables ocultos de Wikileaks

Datos delicados y peligrosos circulando sin control por la Red. Supuestas traiciones, acusaciones de robo, códigos secretos. La historia de Wikileaks y sus misteriosos informáticos se acerca cada vez más al thriller.

Wikileaks no es tan transparente como presume.

Los derechos de su libro Inside Wikileaks: el tiempo que pasé en la página web más peligrosa del mundo ya se los ha vendido Daniel Domscheit-Berg a la productora cinematográfica Dreamworks, pero con el relato del alemán parece no acabar la parte de la historia en torno a esta plataforma digna de ser llevada a la gran pantalla.

Julian Assange, fundador de Wikileaks, está enfadado, y el portal acaba de emitir una declaración escrita en la que acusa de negligencia al periodista del diario británico Guardian David Leigh y “a una persona en Alemania”, cuyo nombre no se cita, por propagar para beneficio personal la contraseña que da acceso a más de 250.000 cables del Departamento de Estado estadounidense, en los que aún constan los nombres de informantes cuya vida podría estar ahora en peligro.

La clave, según las quejas de Assange, se hallaba cifrada en el libro de Leigh Inside Julian Assange’s war on secrecy, publicado el pasado febrero. Los datos que pueden leerse con ella habrían llegado la Red por culpa de Domscheit-Berg. Tanto el uno como el otro lo niegan.

Un robo o una puesta a salvo

Daniel Domscheit-Berg fue durante casi tres años miembro de Wikileaks, una de las pocas caras conocidas de su secreta estructura, portavoz de la plataforma en Alemania, amigo de Assange, compañero en los inicios. Hasta que en 2010 se produjo la ruptura. Domscheit-Berg dejó el portal, o fue expulsado, y se vengó, o limpió su conciencia, con el libro en el que describía a Assange como autoritario y obsesionado con las revelaciones por encima de la seguridad, y hablaba de Wikileaks como un organismo caótico incapaz de proteger la valiosa información en su poder.

Poco después, en diciembre de 2010, el alemán anunciaba su intención de poner en marcha, junto con otros desencantados de Wikileaks, un servicio alternativo para el intercambio de datos confidenciales en Internet, destinado especialmente a la prensa: OpenLeaks salía en 2011 al ciberespacio, pero a mediados de año aún se veía afectado por problemas técnicos. Para entonces, Domscheit-Berg y Assange libraban ya una batalla en toda regla: el segundo acusaba al primero de robo y apropiación de documentos.

Según Domscheit-Berg, el material no había sido sustraído sino puesto a salvo de la falta de control de Assange, y se trataba exclusivamente de información ya publicada por la plataforma. Ésta fue finalmente devuelta, pero el enfrentamiento continuó por unas secuencias de datos no conocidos que el fundador de Wikileaks reclamaba y el alemán aseguraba no tener, y que resultaron estar ocultas y codificadas entre los archivos ya sacados a la luz, lo que Domscheit-Berg dijo, indica el magazín germano Der Spiegel, no conocer.

La cosa se complicó cuando, según se cree a principios de 2011, simpatizantes de Wikileaks colgaron en la Red una copia del archivo que, sin ellos saberlo, contenía además los 251.000 cables originales del Departamento de Estado de EE.UU. Mientras nadie los encontrase y la clave de acceso no se propagara, no había nada que temer. Pero el revuelo levantado despertó demasiadas curiosidades: investigadores y hackers aficionados dispuestos a resolver el misterio empezaron a surgir con el correr de los rumores. En el momento en que apareció la pista definitiva –el código estaba en el libro de Leigh- fue una cuestión de tiempo hasta que los documentos estuvieron disponibles en la Red.

Un alemán, un australiano y un británico

En agosto de 2011, el club informático alemán Caos (Chaos Computer Club, CCC) expulsó a Domscheit-Berg. En una entrevista concedida a Der Spiegel, uno de sus directivos, Andy Müller-Maguhn, que había ejercido de mediador en el conflicto entre su compatriota y Assange, criticaba a Domscheit-Berg y ponía en duda la versión de que éste desconocía la existencia de datos no publicados.

Oficialmente, la ruptura se producía porque el CCC sentía que Domscheit-Berg usaba el nombre del Club para publicitar OpenLeaks. Inoficialmente, Spiegel achaca la suspensión a que el CCC sospechaba que el “entorno” del portal de Domscheit-Berg estaba tras la puesta en circulación de los indicios de que por Internet cursaban unos cables escondidos, que llevó a tantos a buscarlos.

También dice la revista alemana que fue un redactor del semanario Freitag, y colaborador de OpenLeaks, quien reveló que con conocimiento del medio la clave podía descifrarse en Inside Julian Assange’s war on secrecy. Freitag hizo una comedida referencia al tema, pero ésta resultó al parecer suficiente.

Sin embargo, tampoco el papel de Assange en la enrevesada cuestión está claro. Leigh narra su encuentro con él y lo que éste le informó acerca del código para acceder a los archivos, pero el periodista sostiene haber creído siempre que la secuencia de datos ya no existía, y a las actuales acusaciones de negligencia responde preguntando por qué su denunciante no borró los documentos o advirtió a los afectados –como ha hecho ahora- hace medio año, en febrero de 2011, cuando el libro con la contraseña salió al mercado.


EL POPULISMO QUE VIENE (98): LA ISLAMOFOBIA, UN NUEVO MIEDO EUROPEO

agosto 2, 2011

AYER PUBLICAMOS EN EL DIARIO CATALÁN ARA el artículo “Islamofòbia, la nova por d’Europa”, sobre cómo ha hecho irrupción el rechazo al Islam en Europa, explicando -entre otras cuestiones- el origen del término “Eurabia”.

Puede accederse gratuitamente al artículo registrándose previamente como usuario del periódico clicando aquí.


EL POPULISMO QUE VIENE (91): ¿CAMBIARÁ LA ISLAMOFOBIA DESPUÉS DE LA MASACRE DE OSLO?

julio 25, 2011

Daniel Poolh, actual director de Expo (foto de La Vanguardia).

EL DIFUNTO ESCRITOR ESTIEG LARSSON, autor de la celebrada trilogía Milenium,  investigó a la ultraderecha en la revista que dirigió, el magazine sueco  Expo. La periodista Gemma Saura ha entrevistado en La Vanguardia (24/VII/2011) a su actual director, Daniel Poolh, que realiza interesantes reflexiones sobre las implicaciones políticas del atentado.

La más destacada es esta pregunta que plantea: ¿Si la derecha populista islamófoba hace resonsables de los atentados cometidos por los fundamentalistas islámicos…No es ésta a su vez responsable de los que cometan los fundamentalistas islamófobos?

A continuación reproducimos la entrevista.

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“El discurso ultra ya no sonará igual”

El sueco Daniel Poohl es una de las personas que mejor conoce la extrema derecha en Escandinavia. Al frente de la revista Expo, fundada en 1995, en pleno auge de la música supremacista blanca en Suecia, por Stieg Larsson –a quien sustiuyó como director tras su muerte repentina–, lleva años investigando y denunciando desde sus páginas el avance ultra en Suecia y los países vecinos.

¿Le ha sorprendido el ataque en Noruega? ¿Creía capaz a la extrema derecha de cometer un atentado de esta magnitud?

Como a todo el mundo, la noticia me dejó sin palabras. Ahora bien, sabemos que el movimiento de extrema derecha tiene una ideología violenta, de hecho ya han cometido ataques terroristas antes. Lo que sí es una sorpresa es que el presunto autor no pertenece al movimiento neonazi sino al movimiento antimusulmán, que son dos cosas distintas. Los ataques terroristas son parte de la tradición política neonazi, no me hubiera sorprendido que de allí saliera el agresor. Pero el movimiento antiislam nunca ha hablado de cometer atentados. Esa es la novedad: un tipo que, según todo indica pertenece al movimiento antiislam pero se ha inspirado en el discurso neonazi.

El asesino noruego no ha matado a musulmanes.

McVeigh, autor del atentado de Oklahoma de 1995, era neonazi pero no mató a judíos sino que atacó al Gobierno. Anders Behring ha hecho lo mismo, concretamente al Partido Laborista, a quien responsabiliza de la supuesta islamización, del multiculturalismo, de la disolución de la nación noruega. Está castigando al sistema y a sus defensores.

¿Qué diferencia la ultraderecha en Noruega de sus vecinos?

En Noruega, que fue ocupada por Hitler, el movimiento neonazi es pequeño y está muy marginalizado; en Suecia es bastante vital. En cambio, por lo que respecta al movimiento antiislam, la situación es parecida. Tanto Dinamarca, Noruega como Suecia tienen partidos xenófobos en el Parlamento, y aunque cada uno tiene sus particularidades, todos se dedican a esparcir las mismas ideas antiislam, tanto desde la tribuna política como entre bastidores, con blogueros o opinadores en los medios de comunicación. Desde el 11-S ha habido una transformación del movimiento de extrema derecha, que ahora se erige en defensora de la democracia y la modernidad y todo aquello que se supone que los musulmanes no son. Son proIsrael, algo que tradicionalmente nunca había sido la ultraderecha europea.

¿Los musulmanes son los nuevos judíos?

El antisemitismo no ha desaparecido. La ultraderecha tiene muchas facciones. Por ejemplo, cuando en diciembre un refugiado iraquí se hizo estallar en Estocolmo, una parte lo condenó como un ataque a Suecia, pero otros lo celebraron como un ataque a la conspiración sionista internacional.

“Cada vez que hay un atentado yihadista en el mundo, los partidos de extrema derecha europea, incluido el Partido del Progreso, son los primeros en decir que los musulmanes deben asumir su responsabilidad sobre esa violencia. Si ese razonamiento es válido, ahora ellos deberían hacer lo mismo”.

El Partido del Progreso, al cual perteneció Anders Behring, ha condenado el ataque y se ha desmarcado del asesino, expulsado precisamente por su extremismo. ¿Hasta qué punto podemos responsabilizar a un partido de lo que haga un loco por su cuenta?

Es difícil decirlo, es evidente que no se puede señalar sólo en una dirección. Pero este agresor formaba parte de un movimiento político, de donde sacó unas ideas que han inspirado su ataque. Y quiero recordar que cada vez que hay un atentado yihadista en el mundo, los partidos de extrema derecha europea, incluido el Partido del Progreso, son los primeros en decir que los musulmanes deben asumir su responsabilidad sobre esa violencia. Si ese razonamiento es válido, ahora ellos deberían hacer lo mismo.

Más allá de la ultraderecha, ¿quién más debería reflexionar sobre su responsabilidad?

Hay que mirar adelante, no buscar cabezas de turco. Pero debemos darnos cuenta que este movimiento político que inspiró al asesino supone una amenaza para nuestra sociedad. El viernes todo el mundo supuso que era un ataque islamista aunque no había nada que lo indicara. Nuestra imagen mental del terrorista no encaja con un rubio de ojos azules.

Bueno, la mayoría de atentados recientes en Europa han sido islamistas.

No en Noruega, por ejemplo. Pero automáticamente conectamos terrorismo con islam, y ya es hora de que lo superemos.

¿Cree que este atentado debilitará a la extrema derecha?

Es pronto para decirlo. Pero lo que está claro es que si los Demócratas de Suecia hablan mañana de la islamización de la sociedad no sonará igual a cómo lo habría hecho hace dos días. Quienes les escuchen sabrán que este es el mismo lenguaje que usaba el tipo que ha cometido una carnicería en Noruega.


NOTAS DE LECTURA: “LAS EXTREMAS DERECHAS EN EUROPA: ¿EL RETORNO?” ACCESIBLE EN PDF

julio 5, 2011

Les extrêmes droites en Europe: le retour?

[Las extremas derechas en Europa: ¿El retorno?]

Autores: PERRINEAU Pascal, PANTAZOPOULOS Andreas, MINKENGER Michaël, IGNAZI Piero

Publicación: Abril 2011

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El Coloquio organizado conjuntamente por la Fundación de la Resistencia  y el CEVIPOF [acrónimo de Centre d'Études de la Vie Politique Française, organismo similar al CIS español] el pasado 5 de noviembre de 2010 ha iniciado una reflexión sobre las extremas derechas en la Europa de hoy cuyas aportaciones reúne el cuaderno nº 53 del CEVIPOF.

Elaborado por expertos de primer rango, sus capítulos ofrecen una panorámica de su situación en Francia, Grecia, Europa central y oriental, y Europa del  Oeste desde una perspectiva comparativa que ofrece numerosas enseñanzas sobre las metamorfosis de las ultraderechas europeas y la adaptación de sus discursos y prácticas a los campos políticos de los países analizados.

Emblema de LAOS.

Consideramos que la obra puede ser de interés para nuestros lectores, especialmente al analizar el retorno a la escena política del Frente Nacional o casos tan poco conocidos como el heleno, donde se traza una muy completa aproximación a la trayectoria de la formación LAOS [Laikós Orthódoxos Synagermós, Alerta Popular Ortodoxa], cuyo acrónimo significa “pueblo” en griego y sus valores fundacionales son « la Nación, el Pueblo griego, la Fe, la Historia y la identidad cultural».

Liderada por el periodista y exdiputado de Nueva Democracia Georges Karatzaferis, LAOS  ha conocido una exitosa progresión. Pantazopoulos (su analista) caracteriza al partido como “intelligente, réaliste et politicienne”, a la par que subraya la importancia de su componente religioso.


NOTAS DE LECTURA: “EL CEMENTERIO DE PRAGA” O LA FASCINACIÓN DE LA MALDAD

marzo 14, 2011

Sorprende la polémica que ha generado la última novela de Umberto Eco, El cementerio de Praga (Lumen, 2010,  592 pp.) que recoge Antonio Lozano en Qué leer (nº 161). Ésta ha sido criticada por L’Osservatore romano –pues supuestamente presenta a los jesuitas como antisemitas- y el gran rabino de Roma, Ricardo di Segni, que en el semanario L’Espresso ha considerado que “al final el lector se pregunta si los judíos quieren o no derrocar a la sociedad y gobernar al mundo”. El gran reproche es la “ambigüedad moral” del texto, pues junto al protagonista –un falsificador de documentos antijudío- no existe otra figura que actúe de contrapunto moralizador. Eco -señala Lozano- ha replicado despreocupado a tales comentarios: “el que redacta un manual de química no es responsable de que alguien lo emplee para matar a su abuela”.

Un falsificador profesional

La base de la acusación de judeofobia radica en la actuación del protagonista del relato, el capitán y notario Simone Simonini, nacido en Turín hacia 1830, en el seno de una familia acomodada. Es nieto de un paranoico seguidor del abate Augustin Barruel que ve conspiraciones masónicas por doquier- y un padre de ideología opuesta, que se suma a la lucha por la unificación de Italia. Sin embargo, el primero moldea las ideas de Simonini y éste –a lo largo de su labor como falsario profesional- combina las cosmovisiones complotistas con una rara habilidad para producir documentos amañados. De este modo, produce textos antimasónicos o antijudíos según la demanda de sus clientes.

Así, el protagonista inicia su carrera trabajando para los servicios piamonteses infiltrado en las filas garibaldinas y luego se desplaza a Francia. Allí labora para los servicios galos que siguen a revolucionarios y partidarios de la Comuna e implican falsamente al oficial judío Alfred Dreyfus en una traición. La creciente fama de Simonini hace que también sea requerido por jesuitas y prusianos para generar documentos ficticios o crear atentados que permitan desviar la atención o reforzar el orden público. En estos cometidos, destaca por combinar su talento con escasos ascos a la violencia y al asesinato si halla algún obstáculo a sus planes o cometidos.

En este marco, el título de la novela alude al “producto” de mayor relevancia de Simonini: su transcripción de una pretendida reunión de rabinos en el camposanto de Praga donde estos exponen ambiciosos planes de dominio sobre la sociedad. La novela expone como el texto circula exitosamente en medios antisemitas y elabora una versión substancialmente ampliada y mejorada para la policía política zarista, que –convenientemente traducida y remozada a las necesidades políticas del momento- genera un documento clave en el antisemitismo del siglo XX: Los protocolos de los sabios de Sión.

“El gran rabino de Roma ha criticado la obra de Eco por su ambigüedad moral”

Los protocolos nutrieron ideológicamente el antijudaísmo europeo y el hitlerismo en particular. Los conforman actas de una supuesta reunión de sabios judíos que explicitan sus planes para apoderarse del mundo. Vio la luz a inicios del siglo XX de la mano de Sergei Nilus en la Rusia imperial y conoció una amplia difusión.

En definitiva, Eco se vale de un personaje de ficción -Simonini- para transitar por universos antimasónicos y antisemitas con personajes verdaderos (Leo Taxil, Maurice Joly, Edouard Drumont).

¿Una novela antisemita?

La obra de Eco, pese a su presentación formal folletinesca (con frecuentes grabados de la época de la obra), no es fácil. El autor hace gala de su erudición de nuevo y para seguir sin perderse las andanzas del protagonista en la convulsa Europa de la segunda mitad del siglo XX –de la unificación de Italia a la Francia del segundo imperio- hay que tener conocimientos. Además, a obra está narrada desde tres perspectivas: la de Eco y la de Simonini, que como sufre un desdoblamiento de personalidad expone sus actos a dos voces. Ahora bien, la trabajosa lectura permite adentrarse por el mundo de fantasías conspirativas decimonónicas y la actuación de los servicios de información.

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Portada de “Los protocolos de los sabios de Sión” en su edición rusa.

¿Estamos ante un relato antisemita? Rotundamente no. Eco marca distancias con su protagonista y no hay exaltación de sus sentimientos xenófobos, a la par que muestra su misoginia y su falta de escrúpulos ante los homicidios, todo ello acompañado con voracidad crematística. Simonini no escriba por idealismo, sino por pragmatismo: está a sueldo del mejor postor. Además, Eco deja claro el papel instrumental de su antisemitismo al servicio del poder.

Entonces… ¿Cuál es el problema? Probablemente éste radica en el hecho de que el protagonista y narrador es un malvado por excelencia –un antisemita asesino- que a lo largo de las 500 páginas del relato establece una cierta empatía (que no simpatía) con el lector. Ello deja claro que los verdugos o criminales también son humanos y contemplarlo puede sorprender al lector.

La humanidad de los verdugos

En este aspecto, coincidimos con el crítico galo Pierre Assouline, quien desde las páginas de L’Histoire (nº 360) ha remarcado que una situación un tanto análoga a la del relato de Eco ya se produjo al publicarse Las benévolas, de Jonathan Littell, pues su protagonista era un nazi implicado en el genocidio judío de modo frío y calculador. Lo turbador en ambos casos, desde nuestra óptica, es que revelan la humanidad de los verdugos y su mayor o menor abyección no está exenta de contradicciones y sentimientos, aunque –por motivos obvios- estos no sean nobles, sino execrables.

Este es el problema de obras literarias tan notables como han creado Littell o Eco: que el protagonista encarna de modo distinto y similar el mal absoluto, pues contribuye al genocidio de modo intelectual o material. Quizá esta sea una aportación a tener en cuenta para comprender como funciona la difusión del pensamiento paranoico y sus consecuencias criminales: no es generado por idealismo, sino por pragmatismo. Algo que las estigmatizaciones absolutas hacen olvidar.

En definitiva, la supuesta perversión implícita en su lectura –la simpatía que pretendidamente puede suscitar el malvado- quizá puede ser el mejor antídoto para combatirlo.

Bibliografía

* Sobre los Protocolos y su historia, puede verse un resumen en nuestro artículo “Los Protocolos de los ‘Sabios de Sión’. Cómo se inventa una conspiración”, Clío 61 (noviembre 2006), pp. 52-57. La obra clásica sobre estos es El mito de la conspiración judía mundial. Los Protocolos de los Sabios de Sión, de Norman Cohn (Alianza Editorial, Madrid, última edición 2010).


NOTAS DE LECTURA: “MUSSOLINI SECRETO” O UN DUCE POCO AMIGO DE FRANCO Y MÁS ANTISEMITA QUE HITLER

enero 22, 2011

  MUSSOLINI SECRETO (Crítica) es una selección de fragmentos de diario que la célebre amante del Duce, Clara -Claretta- Petacci inició en octubre de 1937 y continuó hasta su asesinato por los partisanos en 1945. Conoció al dictador en 1932 y devino su amante cuatro años después, tras separarse de su esposo. El dictador y ella se llevaban más de 30 años: Mussolini tenía entonces 53 y Clara -nacida en 1912- solo 20.

En esta obra el periodista Mauro Suttora escoge los pasajes que considera más destacados del dietario de Petacci del período 1932-1938 y muestra tanto el rostro humano del Duce como su visión de la política en privado. Ello es de gran interés porque éste desde 1936 –según su magno biógrafo Renzo de Felice- “se encerró en sí mismo. No tenía amigos, no frecuentaba a nadie [...], desconfiaba de todo y se sentía rodeado de colaboradores débiles e inseguros”.

El libro contiene numerosos elementos de interés, de los que aquí solo destacaremos que rompe con los tópicos de proximidad “latina” del fascismo al franquismo, percibido como una realidad más próxima.

El Duce era poco amigo de Franco

Franco, ya durante la Guerra Civil, inspira a Mussolini escasa confianza. Así, en diciembre de 1937 hizo este gráfico comentario sobre él: “es un idiota. [...] Hace cuatro meses que podía ganar la guerra. Si los españoles fuesen la mitad de agresivos que los japoneses, a estas horas ya se habría acabado todo. Pero son indolentes, perezosos, tienen muchos rasgos de los árabes. Hasta 1480 en España dominaron los árabes, ocho siglos de dominación musulmana. Por esto los españoles tienen esta naturaleza, comen y duermen poco”.

En realidad, el futuro dictador español le resulta un incómodo personaje al dilatar la conclusión de la Guerra Civil, pues está enfrascado en una guerra de aniquilación del enemigo, algo que Mussolini no comprende: mientras el primero quiere una larga guerra de conquista, el segundo desea una guerra rápida. El resultado es que humor del dictador italiano hacia Franco es voluble. Por una parte le considera un leal subordinado (“me obedece, siempre me ha obedecido, me tiene en gran estima [...], me admira mucho. Hace todo lo que le digo) y por otra le enoja al no vencer: “cuando ve que el adversario se tambalea, en vez de asestarle el golpe definitivo, le da tiempo para recuperarse. [...]. Espera, espera. Pero a qué espera, maldición…” Concluye de modo significativo: “Me muero de rabia”.

Ramón Serrano Suñer, Franco y Mussolini en su encuentro en Bordighera en febrero de 1941. Pese a las apariencias y las reflexiones de Franco elogiosas hacia el Duce, éste le menospreció.

De ello infiere una supuesta particularidad del carácter español: “El español es sumamente orgulloso y soberbio, tiene siglos de historia. Carlos V dominó Europa. Como soldado, es valiente, no tiene miedo a morir, es fatalista, medio árabe, de modo que se lanza de pleno sin pensar ni tener miedo. Pero le falta ímpetu [...], no ataca. Para eso hace falta el italiano”. En todo caso, Mussolini no muestra especial proximidad o afinidad hacia Franco.

Un antisemita más radical que Hitler

A la vez, el Duce también se manifiesta portador de un antisemitismo y racismo más radical que el de Adolf Hitler y le irrita que le consideren su imitador: “Soy racista desde el 21. No sé cómo pueden pensar que imitó a Hitler, que no había nacido todavía. [...] La raza debe ser defendida” para que los italianos “no engendren mestizos” y “estropeen lo que hay de hermoso en nosotros”. Le refiere a Pettacci que ya atacaba “ferozmente” a los judíos en 1923 (el dictador nazi publicó Mi lucha en 1925).

Mussolini detestaba ser considerado un antisemita émulo de Hitler, pues con su judeofobia afirmaba haber sido precursor del mismo.

A la vez, su antijudaísmo es sólido: “Es terrible que todo esté en manos de los judíos”, afirma Mussolini. Considera que “apestaban” y son una “raza despreciable”. El 18 de abril de 1938 es categórico sobre su suerte: “Estos sucios judíos, [son] un pueblo destinado a ser completamente eliminado”. Como se aprecia, su antisemitismo nada tuvo que envidiar al del Führer. Pero con las medidas raciales  de su régimen a partir de 1938 -según explicita a su amada- no quiere su exterminio, sino su aislamiento: “No se les hará ningún daño, pero no deben quitar el pan a nuestra gente. Que hagan su vida, que se dediquen exclusivamente al comercio, sin invadir nuestro terreno. [...] El objetivo es purificar la raza y hacer trabajar a los arios en los puestos que ahora ocupan ellos”. La meta sería segregarles: “que vivan su vida lejos de la nuestra [..]. Dentro del Estado, pero por su cuenta, como extranjeros”.

Un manuscrito secreto de Estado

Otro aspecto relevante de los diarios de Petacci es que la parte de los mismos correspondiente al período 1939-1945, destaca Suttora, es aún secreto de Estado en Italia. El editor de la obra recoge así el testimonio del sobrino de la autora: Ferdinando Pettacci. Éste arguye que la brutalidad que los partisanos mostraron el 27 de abril de 1945 hacia su familia no fue gratuita: tras interceptar la caravana en la que acompañaban a Mussolini, violaron a su madre y mataron a su padre, hermano de Clara Petacci, así como a ésta última.

Ferdinando explica tal conducta con una sorprendente hipótesis: su padre, su tía y el Duce poseían correspondencia que podía comprometer a Churchill al plasmar supuestas tentativas de negociar una paz por separado entre 1944 y 1945. Para impedir que ésta transcendiera -siempre según Ferdinando- los británicos habrían hecho un trato con los partisanos: estos eliminarían a los hermanos Pettaci y como contrapartida se adueñarían del tesoro que acarreaban los jerarcas fascistas fugitivos (el “oro de Dongo”).

¿Guardaba Clara Petacci secretos comprometedores para Churchill que le valieron la muerte?

Ferdinando que por esta razón es aún imposible acceder a los diarios de su tía de 1939-1945. Es más, cuando en 1956 la familia los reclamó al Estado el ministerio fiscal manifestó que “su divulgación podría perjudicar las buenas relaciones diplomáticas con otros países”. Por último, aunque una ley del 2007 impide que el secreto de Estado dure más de 30 años, en este caso no es así, a la par que han desaparecido más de 300 cartas inventariadas de la amante del Duce. Sea cierto o fantástico el argumento de Ferdinando, los diarios de su tía parecen ser un “material sensible” para el Estado italiano. Finalmente, invita al lector a comentarle sus observaciones mediante una dirección de corro de EE.UU., donde reside.

En todo caso, estamos ante una lectura más que interesante, ya glosada extensamente en nuestro artículo “La amante de Mussolini revela sus secretos”, Clío, 109 (2010), pp. 58-65.


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