LA MASACRE DE TOLOSA O LA ÉPOCA DE LOS “LOBOS SOLITARIOS”

marzo 27, 2012

Dispostivo policial para detener a Mohamed Merah, el terrorista asesino de Tolosa.

LA RECIENTE MASACRE DE TOLOSA ha puesto sobre la mesa una realidad del nuevo terrorismo que conmueve a Occidente: éste ha dejado de ser obra de organizaciones para devenir la de individuos, los llamados “lobos solitarios”.

Hemos publicado un análisis sobre esta cuestión: “El ‘lobo solitario’: tres preguntas sobre el nuevo terrorismo” en el diario catalán Ara (26/III/2012). En él exponemos como la acción terrorista individual está codificada tanto en el seno de la ultraderecha (la expresión “lone wolf“, “lobo solitario” la acuñó en 1974 el neonazi norteamericano Joseph Tommasi) como en el del fundamentalismo musulmán (se atribuye su teorización a Mustafá Setmarian en el 2004) e Internet juega un papel relevante en la medida que proporciona identidad y apoyo mediante las comunidades virtuales.

Por ello, el artículo está estructurado a partir de tres preguntas: ¿Proliferan criminales perturbados por azar? ¿Comparten rasgos comunes los nuevos terroristas? ¿Por qué es importante Internet?

Para leer el texto íntegro en catalán basta con registrarse como usuario del diario y el acceso es gratuito.

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El ‘llop solitari’: tres preguntes sobre el nou terrorisme

Els crims de Mohamed Merah a Tolosa han anivellat l’amenaça terrorista islàmica amb la ultradretana: Anders Behring Breivik va mostrar a Noruega que la massacre indiscriminada no era patrimoni del fonamentalisme islàmic i Merah ha recordat ara la capacitat mortífera del darrer. Tots dos assassins, en actuar individualment, plasmen el nou terrorisme que irromp a Occident en compartir el perfil de llops solitaris …
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EL POPULISMO QUE VIENE (99): LA ISLAMOFOBIA O COMO UNIR A LA ULTRADERECHA Y LA EXTREMA IZQUIERDA CON ISRAEL

agosto 3, 2011

Portada de The Economist dedicada a Eurabia.

EL GRUESO DE LA DERECHA POPULISTA Y SECTORES DE ULTRAIZQUIERDA alemanes del resto de Europa estrechan apoyos con Israel a partir de la islamofobia, expone con detalle un reportaje de la agencia estatal de noticias germana Deutsche Welle.

El texto (e imágenes) que reproducimos íntegramente a continuación, obra de Bettina Marx y Cristina Papaleo (editado por José Ospina Valencia) y publicado el pasado día 27/VII/2011), ofrece información al respecto del ámbito germano y europeo.

En él se detalla los lazos con Israel de valedores de la Plataforma per Catalunya [PxC], el FPÖ y el  empresario germano-sueco Patrick Brinkmann (que ha sido señalado como eventual financiero de la PxC, aunque según nos manifestó su líder Josep Anglada, nunca hizo aportación alguna al partido).

En cualquier caso, el artículo pone de relieve un juego de alianzas geopolítico: frente a la supuesta creación de “Eurabia” (la integración de Europa en el norte de África y Oriente medio formando una nueva entidad geopolítica), se apuesta por estrechar relaciones entre Europa e Israel, algo ya notorio a nivel internacional.

Hoy, pues, buena parte de la derecha populista parlamentaria es prosionista.

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Crece escena islamófoba en Alemania y Europa

Los atentados en Noruega son un llamado de atención hacia la escena antiislamista europea, que también crece en Alemania. Muchos de sus representantes tienen estrechas relaciones con Israel.

AL PERIODISTA ALEMÁN HENRYK BRODER le gusta provocar, y parece no molestarle en absoluto que el terrorista noruego Anders Behring Breivik, responsable confeso de los atentados de Oslo y Utoya, haga referencia a él en su crudo concepto islamófobo del mundo. El nombre de Broders aparece, entre muchos otros, en el manifiesto de 1.500 páginas que el presunto asesino difundió en Internet.

Henryk M. Broder, periodista y autor de textos islamófobos.

Henryk M. Broder, periodista y autor de textos islamófobos.

Breivik cita a Broder en referencia a las advertencias de éste acerca de la conquista musulmana de Europa y del cambio de la sociedad europea causado por la influencia del islamismo. En una toma de posición ante la edición online del matutino alemán Tagesspiegel, de Berlín, Broder ratificó que volvería a escribir lo mismo, y posteó, poco después, las citas que tomó Breivik en su propia página web.

Al mismo tiempo, Broder rechazó, en un artículo publicado por el periódico alemán Die Welt, las acusaciones acerca de que sus textos podrían haber inspirado a Anders Behring Breivik. Según Broder, Breivik sólo intentó justificar sus crímenes “racionalmente”. “Y eso no lo aprendió ni de mí ni de Thilo Sarrazin, sino de Mohammed Atta y de Osama Bin Laden”, dijo Broder.

Islamofobia en Internet

Henryk Broder es uno de los representantes más prominentes de la escena islamófoba de Alemania. En diversos blogs y webs, en eventos y manifestaciones, así como en medios de gran alcance, como la televisión y los periódicos, los enemigos del islamismo difunden sus tesis con una agresividad cada vez mayor. Critican a los inmigrantes musulmanes y alertan sobre una alienación de la cultura alemana.

Sobre todo en la escena de ultraderecha, el odio hacia el Islam se ha convertido en el factor determinante que unifica a las diferentes corrientes. Pero la xenofobia y la islamofobia no sólo están presentes en las filas de la extrema derecha. También forma parte del espectro de la izquierda, por ejemplo, entre los llamados “anti alemanes”, provenientes de agrupaciones antifascistas de los años 80. Su islamofobia proviene de su simpatía incondicional por Israel, fundada en la historia de Alemania. Y de esa solidaridad con Israel proviene el rechazo hacia los palestinos y el islamismo.

La derecha y la izquierda, unidas contra los musulmanes

Geert Wilders, populista de derecha holandés.Geert Wilders, populista de derecha holandés.

De hecho, el entusiasmo por Israel une a los enemigos del islamismo de izquierda y de derecha, que ven en Israel un puente hacia Occidente en el Cercano Oriente, y un bastión contra el Islam. Y tachan a la crítica a la clase política de Jerusalén de antisemitismo. Las exigencias legítimas de los palestinos no tienen validez para ellos, y los califican a todos de terroristas.

El eje de los islamófobos simpatizantes de Israel se extiende desde los cristianos fundamentalistas en EE. UU., representados políticamente por el Tea Party, pasando por la izquierda antialemana, hasta los partidos neofascistas en Italia y el Este de Europa. El Gobierno de Jerusalén aplaude tal apoyo. Y al populista de derecha holandés Geert Wilders, a Hans-Christian Strache, el presidente del Partido de la Libertad en Austria, al predicador estadounidense Glenn Beck y al ex neofascista italiano Gianfranco Fini se los recibe con los brazos abiertos en Israel.

En diciembre de 2011, un grupo de políticos europeos de ultraderecha viajó a Israel, invitado por un ex diputado del partido gobernante israelí, Yisrael Beiteinu. Allí todos ellos firmaron una declaración en la que dicen que la humanidad ve actualmente “una nueva amenaza mundial: el fundamentalismo islamista”, al que hay que enfrentar conjuntamente.

El vice ministro israelí, Ayoub Kara, miembro del Likud del primer ministro Netanyahu, se reunió hace algunas semanas en Berlín con el empresario germano-sueco Patrick Brinkmann, miembro activo de la organización populista de derecha Pro Deutschland, de la que incluso fue presidente durante un corto período. Brinkmann, de 44 años, impulsa la creación de un amplio movimiento de extrema derecha crítico del islamismo y carente de antisemitismo, y pretende aliarse con la derecha de Israel.

Uri Avnery: “Oponer resistencia desde el comienzo”

Uri Avnery, pacifista israelí.Uri Avnery, pacifista israelí.

El pacifista israelí Uri Avnery siente escalofríos al pensar que gente como Brinkmann forma parte de las nuevas amistades de su país, y que el mismo terrorista que masacró a casi 80 personas en Noruega también se declara amigo de Israel.

Uri Avnery apela a que Alemania y Europa se distancien clara y fehacientemente del odio antiislamista. “Aconsejo a Alemania y a Europa no transitar por ese camino”, dijo Avnery en entrevista con Deutsche Welle.

“Estos nuevos partidos nazis, no importa cómo se llamen ni detrás de qué argumentos se oculten, están en todas partes, en toda Europa, en Francia, en Italia, en Holanda, y son un inmenso peligro para Europa”, subrayó el activista. Según él, los partidos europeos de derecha han remplazado el antisemitismo por la islamofobia, y, si se los deja hacer, se corre peligro de que se produzca un desarrollo como el que se dio bajo la República de Weimar en Alemania. “Es un proceso que hay que sofocar desde el mismo comienzo”, advirtió Avnery.


EL POPULISMO QUE VIENE (90): HOMOSEXUALIDAD, DERECHA POPULISTA E ISLAMOFOBIA

julio 22, 2011

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Banner de la página web del colectivo español Unidad y Diversidad.

¿HASTA QUÉ PUNTO EL UNIVERSO HOMOSEXUAL SE HA ACERCADO A LA NUEVA DERECHA POPULISTA? Generalmente se asocia a los colectivos gays y lésbicos con un universo ideológico “de izquierdas”, en la medida que han sido los partidos socialistas, comunistas o ecologistas quienes han reivindicado sus derechos.

Sin embargo, la irrupción del islamismo, especialmente el fundamentalismo, ha contribuido ha cambiar estos esquemas y ahora la derecha populista ha visto afluir en sus filas a una militancia homosexual. Recordemos que el “dandy” populista neerlandés Wihelmus Simon Petrus –Pim- Fortuyn hizo ostentación pública de su condición sexual y era beligerante respecto al Islam en la medida que lo consideraba intolerante, no por motivos racistas. La respuesta que dio al imán de Rotterdam cuando éste declaró que Fortuyn nunca había hablado con un musulmán fue ilustrativa de su posicionamiento: “No sólo hablo con musulmanes, incluso me acuesto con ellos”.

Pim Fortuyn, homosexual, lideró la emergente derecha populista holandesa hasta su asesinato.

Un lector del blog nos ha recordado la importancia de este tema y nos ha sugerido la lectura del artículo que reproducimos a continuación, publicado en www.elconfidencial.com el pasado 18 de julio por Esteban Hernández (clicar aquí para ver el original).

“’No sólo hablo con musulmanes, incluso me acuesto con ellos’, replicó Fortuyn al imán de Rotterdam cuando éste le dijo que nunca había hablado con musulmanes”

No obstante, el texto advierte que la confluencia entre círculos homosexuales y derecha populista no se ha producido en España, pero la formación España y libertad, liderada por Yolanda Couceiro Morín (directora de www.minutodigital.com) y coaligada las pasadas elecciones locales con Vía Democrática, cuenta entre sus seguidores con un colectivo gay presente en algunas ciudades y David de Juan, miembro de comité ejecutivo de la formación preside el colectivo Unidad y Diversidad.

En suma, la tendencia que apunta el artículo adjunto no es inédita en nuestro país y su lectura invita a cuestionar la asociación mecánica de ultraderecha y homofobia o, a la inversa, de izquierdismo y homosexualidad. El nuevo populismo a menudo es libertario en lo relativo a la orientación sexual y ello acentúa su carácter transversal en términos ideológicos y sociales. Ello ha pasado muy desapercibido en España, debido a la pesada huella de una ultraderecha exaltadora de la virilidad y los valores masculinos.

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LA DERECHA CONSERVADORA GANA ADEPTOS ENTRE LA COMUNIDAD HOMOSEXUAL

“Muy español y muy gay: ‘homonacionalismo’ versus radicales religiosos”

Muy español y muy gay:  ‘homonacionalismo’ vs. radicales religiosos

Un joven con una bandera gigante durante el Orgullo Gay en Sevilla (Reuters), de www.elconfidencial.com

HA OCURRIDO EN DINAMARCA, donde los organizadores del Día del Orgullo Gay concedieron el premio a la homofobia a los países musulmanes; también en Inglaterra, donde un desfile del Gay Pride de un barrio londinense hubo de suspenderse porque su organizador, nacionalista y xenófobo, pretendía provocar con él a la población musulmana; en Suiza, donde la UDC, el partido de la derecha más conservadora, ha creado su propia sección gay; y en los Países Bajos, donde los partidos anti-inmigración suelen obtener muchos votos entre homosexuales y lesbianas, ya que estos tienen frecuentes problemas con radicales religiosos (en Holanda existe una sección de la Policía especialmente dedicada a la protección de las minorías sexuales amenazadas por agresores musulmanes).

Esta alianza entre posiciones nacionalistas radicales y homosexuales europeos no es extraña, señala el sociólogo Eric Fassin, profesor de la École Normale Supérieure, toda vez que los derechos de las mujeres y de los gays se están convirtiendo en una suerte de emblema de esa derecha que tendía a afirmarse desde la tradición y las raíces. Según Fassin, el nacionalismo, desde el siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial, se construyó sobre un modelo viril que excluía a las mujeres y despreciaba por afeminados a los homosexuales. Hoy, sin embargo, “estamos asistiendo a un proceso que circula en sentido contrario. Sarkozy justificaba la creación en 2007 de un ministerio de la inmigración y de la identidad nacional porquenosotros defendíamos la igualdad entre los sexos y la libertad de las mujeres, mientras ellos (inmigrantes, musulmanes) eran a priori sospechosos de sexismo (violencia contra las mujeres, poligamia, matrimonios forzados, etc.). En los Países Bajos, este discurso sobre la inmigración y la identidad nacional no se refería sólo a las mujeres, sino que se ampliaba a los derechos de los homosexuales”.

De este modo, la nación francesa o la holandesa pasaban a representar la lucha de los valores occidentales contra un mundo retrógrado que amenazaba con devolvernos dos siglos atrás. “Y esta es la lógica que por toda Europa retoman los nacionalismos sexuales”, algo que para Fassin no es más que “una manera de reivindicar la exclusión de los otros sin asumir la xenofobia o el racismo latentes en ese discurso, ya que segregamos a los otros en nombre de los valores democráticos y de la democracia sexual”.

El segundo factor que tiende a acercar homosexuales y nacionalismo está relacionado con los cambios en la orientación política que están viviendo numerosos colectivos. Tradicionalmente, gays y lesbianas decían pertenecer a la izquierda, en tanto era la opción que defendía públicamente sus derechos en esa sociedad conservadora, machista y homófoba que les rechazaba. Pero esta no es la lectura con la que nos encontramos hoy. En parte porque, como asegura Marcos Magaña, socio director de la empresa de comunicación No Line, “los derechos de determinados colectivos están ya reconocidos por todas las formaciones políticas. Han dejado de ser patrimonio de una de ellas para pasar a ser patrimonio de la democracia. No hay en España ningún partido político parlamentario que niegue los derechos de los homosexuales”.

Pero también porque, como subraya Jorge Verstrynge, profesor de ciencia política de la Universidad Complutense, la pérdida de peso de la izquierda está consiguiendo que les abandonen colectivos que les eran muy cercanos. Desde luego, las clases populares son el más importante, pero algo similar está ocurriendo con los gays. “La izquierda está pecando de relativismo,  y con ese todo vale y el respeto a todas las minorías, ha dejado que se difundan teorías y prácticas que no son las propias de Europa. Es normal, pues, que los colectivos gays se sientan cómodos en sistemas normativos más liberales y que rechacen culturas, como la islámica, que no reconoce la homosexualidad, o como las imperantes en algunos países de América Latina, donde les denigran repetidamente”.

Alianzas con la extrema derecha

Así las cosas, se están produciendo divisiones entre los colectivos gays y feministas europeos. En Francia, asegura Fassin, “lejos de oponerse a las políticas gubernamentales de derecha, muchos de ellos las apoyaron con motivo de la ley del velo (2004) o con la polémica del hijab. Incluso hay quienes se prestaron a la alianza con la extrema derecha contra la supuesta islamización de la sociedad francesa”. En otros países europeos, como es el caso de Holanda, se ha desarrollado una tendencia peculiar que la profesora de la Rutgers University de New Jersey Jasbir Puarha calificado de homonacionalismo, y fruto de la cual “se puede denunciar fácilmente la homofobia de las banlieues (es decir, de las clases más populares, a menudo de origen extranjero) pero se olvida muy fácilmente la que reina en otras clases sociales”.

No es raro, pues, que políticos populistas, como Marine Le Pen, hayan tratado de sacar partido del asunto emitiendo discursos que subrayan los problemas que sufren los homosexuales en los barrios de mayoría musulmana. El problema, para Fassin, “no es hasta qué punto van a ser o no creídos estos mensajes (entre otras cosas, porque Le Pen suele contradecirse: hace poco comparó el matrimonio gay con la poligamia) sino hasta qué punto nos fuerzan a elegir un campo. Tales discursos tienden a reforzar una inquietud y a trazar una frontera, y se vuelven peligrosos porque hacen creíble no a Marine Le Pen o al Front National, sino a una visión del mundo que opone ellos a nosotros en nombre de la democracia sexual”.

Estos mensajes también están consiguiendo su objetivo de acercar a los gays a posiciones xenófobas, como ya ocurrió con el partido liderado por el holandés Pim Fortuyn, católico y homosexual. En algunos países, como ocurre en Francia, señala Fassin, “esta alianza no se ha dado todavía porque la derecha, si bien ha querido mostrar un rostro tolerante, se ha negado a aceptar los matrimonios entre homosexuales, por lo que el discurso del nacionalismo sexual francés se ha quedado parado en los derechos de las mujeres”.

La falta de liderazgo entre la izquierda

En España tampoco parece que esta convergencia de intereses entre populismos y gays vaya a darse de momento. En primer lugar porque, como señala Magaña, estamos en periodo preelectoral donde va a importar mucho más lo contextual que lo cultural. “El electorado general está dando un giro no tanto hacia posiciones conservadoras cuanto hacia posiciones pragmáticas, y eso es una mala coyuntura para colectivos pequeños con reivindicaciones específicas. En este sentido, es de prever que también entre gays y lesbianas se sienta esta tendencia, y se piense más en quién puede sacarnos de este follón más que en satisfacer demandas concretas”.

Sin embargo, que este sea el terreno de juego a corto plazo no quiere decir que un encuentro entre fuerzas populistas y gays no pueda darse en el futuro cercano. Lo que los estudios de opinión están señalando hoy, asegura Magaña, “es que  hay una masa de gente, fundamentalmente de izquierda y de centro izquierda que está falta de liderazgo, lo cual puede provocar que veamos desplazamientos de voto llamativos, del cual pueden salir beneficiadas formaciones como Equo”. Pero, señala Verstrynge, esa misma masa es también un terreno fructífero para que florezca un populismo que, “sin ninguna duda, tiene en España un amplio futuro por delante. O la izquierda se pone a defender su gente o veremos cómo surge una Marine Le Pen en nuestro país. La izquierda tuvo una función similar a la de los tribunos en Roma, como era la de defender a los más débiles, a los que no tenían dinero ni poder. Pero ahora está más interesada en los mercados que en apoyar a los débiles, por lo que estos, desde la clase obrera hasta los gays, van a buscar protección en otro lado”.


ANDREU NIN, EL MARXISTA QUE STALIN ORDENÓ ASESINAR

julio 1, 2011

Cartel del POUM durante la Guerra Civil.

EL MUSEU D’HISTÒRIA NACIONAL DE CATALUNYA [MHC] conmemora este junio el 75 aniversario de la creación del Partido Obrero de Unificación Marxista [POUM] con una exposición temporal que puede visitarse hasta septiembre.  El líder de esta formación fue el marxista catalán Andreu Nin, que fue ejecutado en plena guerra civil -en junio de 1937- por los servicios secretos estalinistas tras ser orquestada una campaña para estigmatizarle como “trotskista”.

Dado el relativamente escaso conocimiento que rodea a su figura, a continuación reproducimos una biografía de Nin que publicamos en ABC el 13 de marzo de 2008, cuando se creyó que sus restos estaban en Alcalá de Henares. La curiosidad que generó tal posibilidad hizo que este diario nos pidiese una breve semblanza del personaje (para ver el original  clicar aquí). Como en otras ocasiones, hemos respetado el texto original añadiéndole subtítulos para facilitar su lectura.

Para los interesados en conocer más detalles sobre el POUM y las circunstancias de su asesinato, les remitimos al documental antes citado de TV3 y al dossier colectivo de la revista catalana de historia L’Avenç, 166 (enero de 1993), “Andreu Nin: serveis secrets stalinistes”, en el que colaboramos con un texto sobre su asesinato por agentes soviéticos.

Por descontando, es aconsejable la lectura de Homenaje a Cataluña (1938), del escritor británico George Orwell (pseudónimo de Eric Arthur Blair), que se enroló en las filas de esta formación durante nuestra contienda.

Finalmente, puede accederse a los últimos años de la historia del POUM (1974-1981) en el Working Paper disponible en  PDF del historiador Pelai Pagès publicado por el Institut de Ciències Polítiques i Socials [ICPS]: WP_I_156-POUM

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Nin, entre el mito y la memoria

El eventual hallazgo del cadáver de Andreu Nin Pérez en Alcalá de Henares otorga nueva proyección a este intelectual revolucionario, más conocido por las oscuras circunstancias que rodearon su asesinato en junio de 1937 por agentes de la policía soviética (la NKVD), que por su historia política y personal previa. Y es que su itinerario vital constituyó un apretado periplo político que le llevó del catalanismo al comunismo y de su pueblo natal a Moscú.

Del catalanismo al marxismo

Nacido en 1892 en El Vendrell (Tarragona), pronto se sintió atraído por la política. Su biógrafo Pelai Pagès señala que con 14 años intervino en un acto catalanista y con 17 quiso impedir el paso de un tren militar que en 1909 se dirigía a Barcelona a sofocar la rebelión de la “Semana Trágica”. Asimismo, divulgó el esperanto mediante una sociedad local, Frateco (Fraternidad).

En 1910 se instaló en Barcelona para estudiar magisterio y frecuentó ambientes republicanos y obreristas. Ello explica su militancia sucesiva en la Unión Federal Nacionalista Republicana, su ingreso en 1913 en la Federación Catalana del PSOE y su actividad en 1919 en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Debe destacarse que entre 1915 y 1917 realizó un viaje de trabajo por Oriente Próximo que amplió sus horizontes exteriores. Pero fue su atracción por la revolución soviética de octubre de ese último año la que marcó su vida. Así, Nin defendió el ingreso en la Internacional Comunista de la CNT.

Como secretario del comité nacional cenetista inició estancias en Moscú, donde residió entre 1922 y 1930, se casó y tuvo dos hijas. Dominó el idioma ruso (lo que le permitió convertirse en un buen traductor al retornar a Cataluña) y conoció la burocracia revolucionaria, pues llegó a ser el “número dos” de la Internacional Sindical Roja. Este cargo le confirió una notable proyección y le facilitó un notable conocimiento del movimiento comunista internacional. La labor no le desvinculó del mundo catalán, pues realizó funciones de anfitrión de personajes como el dirigente separatista Francesc Macià cuando viajó a la URSS o el escritor Josep Pla y colaboró en prensa política catalana (notablemente en La Batalla). Igualmente, se mantuvo vinculado a Joaquín Maurín, promotor desde 1922 de los Comités Sindicalistas Revolucionarios.

Militantes del POUM.

La pugna desatada entre Josep Stalin y León Trostski a la muerte de Lenin marcó un nuevo hito en la trayectoria de Nin, quien tomó partido por el segundo, aunque después acabó distanciándose de él. Ello no impidió que fuera considerado un “troskista” por Stalin, lo que pagaría con su vida. Así las cosas, Nin fue oficialmente expulsado de la URSS en 1930.

El dilema: ¿Ganar la guerra o la revolución?

Ya en España, reemprendió su actividad política y su obra escrita. En 1935 publicó Els moviments d’emancipació nacional, donde preconizó una Unión de Repúblicas Socialistas de Iberia sin excluir el derecho a la autodeterminación. En septiembre de ese año promovió la creación del antiestalinista Partido Obrero de Unificación Marxista [POUM], del que fue miembro del comité ejecutivo y Maurín secretario general. La creación del POUM hizo que el universo marxista catalán, al estallar la Guerra Civil en julio de 1936, presentara dos formaciones disputándose un mismo espacio: el POUM y el Partit Socialista Unificat de Catalunya [PSUC], de obediencia soviética y organización hermana del Partido Comunista de España.

Como el inicio de la contienda sorprendió a Maurín en la zona rebelde, Nin devino el líder del POUM. En el clima revolucionario imperante en Cataluña fue nombrado conseller de Justicia de la Generalitat, en un gobierno que debía representar la unidad antifascista de las organizaciones republicanas. Pero ésta última pronto mostró sólidas grietas y sus tensiones internas se acentuaron desde inicios de 1937, inseparables de intrigas urdidas por los agentes soviéticos de España.

De ese modo, las presiones del PSUC apartaron a Nin del gobierno en enero de ese año y, finalmente, llevaron al abierto enfrentamiento de las fuerzas de la retaguardia en los llamados “hechos de mayo”: un conflicto que se desarrolló en Barcelona del 3 al 7 de mayo del mismo 1937 entre las organizaciones republicanas, con un eco desigual en Cataluña. Lo desencadenó la ocupación por fuerzas de orden público (ordenada por el conseller de Seguretat) del edificio de Telefónica, controlado por anarquistas, ya que intervenían las conversaciones de los miembros del gobierno, incluyendo al propio Jefe de Estado, Manuel Azaña.

Cartel de las Juventudes Socialistas Unificadas [JSU] (comunistas) denunciando al POUM como “fascista”.

La negativa ácrata a abandonarlo desató una lucha. Una facción reunió a anarquistas de la CNT y de la Federación Anarquista Ibérica [FAI], y al POUM, que veían prioritario desarrollar la revolución para vencer. La otra aglutinó al PSUC, la Unión General de Trabajadores [UGT], Esquerra Republicana de Catalunya [ERC] y otras fuerzas menores con una prioridad opuesta: efectuar la revolución tras derrotar a los rebeldes. Para lograrlo proponían medidas como sustraer el control de las industrias de sindicatos y partidos, crear un ejército regular y un único cuerpo de seguridad interior. La liza acabó con la victoria de los últimos y unas 280 muertes. La CNT entró en declive y el POUM fue estigmatizado como fascista.

El episodio –definido como “una guerra civil en la guerra civil”- influyó en la remodelación del gobierno catalán y del republicano (el presidente Francisco Largo Caballero fue substituido por Juan Negrín) y desde entonces ha merecido lecturas opuestas: la de la victoria del “orden revolucionario” o la del triunfo de “la contrarrevolución”.

¿Dónde está Nin?

El corolario de esa lucha fue la desaparición de Nin, secuestrado por la NKVD y ejecutado clandestinamente con la complicidad o el silencio de los comunistas españoles, un oscuro aspecto de su muerte. Sus verdugos justificaron torpemente su desaparición al presentarle como “agente fascista”, siendo famosas las pintadas “¿Dónde está Nin? En Salamanca o en Berlín”.

Hoy conocemos casi todos los pormenores de la muerte de Nin gracias al documental televisivo, “Operació Nikolai” (TV3, 1992), especialmente por su consulta de archivos soviéticos. El programa desveló detalles y protagonistas de la trama criminal y confirmó lo apuntado por historiadores como Pagès o Francesc Bonamusa y testimonios de la época, notablemente el del exministro comunista Jesús Hernández (Yo fui ministro de Stalin, 1953). Sabemos, pues, que fue responsable del crimen Alexander Orlov (alto cargo de la NKVD que después eludió las purgas de Stalin exiliándose en Estados Unidos) con el húngaro Erno Gerö (Pedro, responsable de la Internacional Comunista que intervino activamente en la organización del PSUC) y un ruso-brasileño llamado José Escoy (Juzik). Pero también españoles no identificados participaron en la desaparición de Nin.

No obstante, el asesinato de Nin no sólo lo determinó la dinámica política catalana, pues fue asimismo inseparable de la soviética. Ésta estuvo marcada por los llamados “procesos de Moscú”, que llegaron a su punto álgido los años de nuestra Guerra Civil y supusieron una depuración de la “vieja guardia” y del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) que se habría saldado con un millón de ejecuciones. En este contexto, también fue llamado a Moscú y posteriormente ejecutado el cónsul soviético en Barcelona, Vladimir Antónov-Ovseenko, un revolucionario de primera hora.

La singular trayectoria de Nin como marxista “heterodoxo”, sus esfuerzos por conciliar marxismo y nacionalismo, y su asesinato constituyen los elementos que le han convertido en el símbolo de la Guerra Civil percibida como una “revolución traicionada” por el comunismo, erigiéndose en su mito más emblemático.


ENTREVISTA A VICENTE ALMENARA: “LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA INTERVINIERON EN LA TRANSICIÓN DE MODO MUY IMPORTANTE”

diciembre 2, 2010

 

VICENTE ALMENARA (Ceuta, 1957) ha escrito una historia de los modernos servicios de información españoles en un ensayo tan voluminoso -tiene 582 páginas- como interesante: Los Servicios de Inteligencia en España. De Carrero Blanco a Manglano (Almuzara). Licenciado en periodismo y doctor por la Universidad de Málaga, entre el amplio currículum profesional de Almenara dstaca su Máster del Instituto Universitario UNED en Paz, Seguridad y Defensa. Desde 1991 es director de comunicación de la Confederación de Empresarios de Málaga y actualmente también es miembro del Consejo de Gobierno de la Universidad de Málaga.

Su libro ofrece una amplia panorámica de los servicios de inteligencia. Ésta se inicia con la creación de la Organización Contrasubversiva Nacional [OCN] en 1968 que en 1972 origina el Servicio Central de Documentación, dependiente inicialmente del presidente Carrero y activo hasta 1977. Almenara reconstruye su conversión ese año en Centro Superior de Información de la Defensa [CESID] hasta el impacto del fracasado golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 [23-F], aunque este organismo perduró hasta el 2002, cuando originó el Centro Nacional de Inteligencia [CNI]. Para realizar esta labor, ha procesado una abundante bibliografía dispersa y ha contado con testimonios directos.

El resultado es un libro que demuestra un activo protagonismo de estos servicios durante la Transición y una actuación relevante en el ámbito del contraterrorismo que arroja luz sobre su capacidad de infiltración. Interesados por este tema, Almenara ha accedido concedernos la entrevista que ofrecemos a continuación.

¿Considera que los servicios de inteligencia mediaron en la Transición más de lo que se piensa?

Los servicios de inteligencia intervinieron en la Transición de modo muy importante, pero la mayoría de los españoles no sabe nada de ellos ni quizá les importe subjetivamente. La labor de José Ignacio San Martín (responsable del SECED),  tanto en la promoción de partidarios del régimen como en el conocimiento de algunos movimientos opositores es importante, pero posteriormente Andrés Cassinello realiza incluso una labor más decidida: contactos con dirigentes socialistas, conversaciones con el presidente de la Generalitat Josep Tarradellas para su regreso a España, protección de Adolfo Suárez frente a algún intento involucionista…

Son muchos los episodios conocidos –algunos deformados, es cierto-, pero muchos más los que quedan por conocer acerca de los servicios en la Transición. La verdad es que la actividad de los servicios con el CESID resulta un tanto desprovista de interés bajo la dirección de Luis Bourgón López-Dóriga. Gerardo Mariñas Romero y Narciso Carreras, aunque con éste –jefe accidental de la entidad- ya apuntan dos oficiales de gran trascendencia: Javier Calderón y Antonio Cortina. Cuando Emilio Alonso Manglano se hace cargo del servicio, éste empieza a alcanzar otra categoría muy superior.

Explica que el comisario Roberto Conesa -famoso por sus éxitos policiales- fue amigo de los policías antimasónicos Mauricio Carlavilla y Eduardo Comín Colomer. ¿Podría resumir la biografía de Conesa?

No se sabe mucho de Conesa pero algún estudioso ha dado a conocer algunos datos. Según el colectivo Alberto Rincón, Roberto Conesa Escudero nació en 1917 en Madrid. Al final de la Guerra Civil ingresó en la Policía. En los años cuarenta trabaja a las órdenes del comisario Hernández Martínez, famoso por su habilidad en la redacción de comunicados públicos. Una década después está junto a Vicente Regüengo, jefe de la Brigada Político-Social y del que aprende sobre las infiltraciones. El PCE, CC.OO., PSOE y UGT conocen sus méritos. A finales de los cincuenta trabaja para la Brigada de Investigación Criminal –el caso Jarabo le da relativo nombre-. Fue amigo del policía historiador Eduardo Comín Colomer y mantuvo asimismo relaciones con Mauricio Carlavilla (Mauricio Karl), que publicó libros de ideología anticomunista.

Vuelve a la Brigada Político-Social con Federico Quintero como jefe superior de Policía de Madrid y con José Sainz González presentan en rueda de prensa en septiembre de 1974 sus investigaciones sobre el atentado de la cafetería Rolando, junto a la Dirección General de Seguridad, en Madrid. Aquí ya Conesa sabe cosas y hace cosas importantes. Interviene en la desarticulación de un grupo bastante oscuro, Grupo Antifascista Revolucionario Independiente [GARI], en París. Y junto a otros muchos sucesos propios de su profesión, aprende del comisario Sainz sobre ETA, aunque su especialidad fueron los GRAPO.

A raíz de los secuestros de Antonio María de Oriol, presidente del Consejo de Estado, y del teniente general Emilio Villaescusa resulta fundamental para la liberación de los mismos. Mantuvo relaciones con Luís M. González Mata, Cisne, un personaje bastante peliculero pero que estaba en el entorno de los servicios policiales. El FRAP tampoco escapó a la curiosidad de Conesa. Un personaje en el que, como en otros con dedicaciones parecidas, es difícil discernir la verdad de sus sombras.

En el libro afirma que el SECED forzó la renovación de la dirección de los partidos de la oposición. ¿Cómo lo hizo?

Favoreciendo a unos en detrimento de otros. El PCE asustaba, por eso se quería un PSOE que pudiera disputarle la hegemonía en la izquierda. Pero había dos PSOE, el histórico y el de Isidoro [apodo de Felipe González], y se le favoreció desde el SECED y desde la Policía. La verdad es que el PSOE (h) tampoco tenía mucha fuerza.

El FRAP habría sido una de las organizaciones infiltradas por los servicios.

En la obra apunta a la eventual infiltración de los servicios de inteligencia en el FRAP, el MPAIC y la CNT. ¿Podría describr brevemente esta casuística?

Es muy difícil hablar de infiltraciones porque es de las actividades que menos se sabe. Pero tanto policías como guardias civiles lograron infiltrarse en estas organizaciones: frecuentando ambientes, captando algún detenido, destacando en algunas movilizaciones… A nadie se le escapa que se trata de los trabajos más difíciles y peligrosos.

 ¿Qué fuentes ha utilizado en su ensayo y cuáles han sido los mayores obstáculos al escribirlo?

Las fuentes bibliográficas más importantes suponen 136 libros consultados o leídos en su integridad, 34 cabeceras de diarios distintos, 19 revistas de información general, 10 revistas especializadas, 6 publicaciones que incluyo en el epígrafe de otras, anuarios, webs sites, publicaciones oficiales y códigos, fuentes documentales mecanografiadas, archivos y fondos, entrevistas grabadas de acceso público, testimonios orales recogidos por mí… en total, unas 228 fuentes distintas.

Los mayores obstáculos para escribir el libro parten de la reunión de las piezas de un inmenso puzzle, piezas repartidas aquí y allá, e incluso una vez reunidas había espacios por cubrir porque no tenía las piezas, pero las fuentes personales me sirvieron de gran ayuda, y a ellas les debo también el libro.


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