ENTREVISTA A CARLES VIÑAS: “LA INFLUENCIA JAMAICANA ES TRASCENDENTAL EN LOS SKINHEADS”

mayo 15, 2010

 

CARLES VIÑAS (Barcelona, 1972) es quien mejor conoce la evolución del movimiento skinhead en España, pues este historiador catalán se halla en vías de finalizar su tesis doctoral sobre este tema como resultado de consultar abundantes fuentes documentales y testimonios orales. Sin embargo, ya es conocido por diversos trabajos, como Música i skinheads a Catalunya (2001); Skinheads a Catalunya (2004); El mundo ultra. los radicales del fútbol (2005) y Tolerànzia zero. La violència en el fútbol (2006). Como especialista en el complejo ámbito de los skinheads hemos decidido entrevistarle en el blog para que clarifique los vínculos entre este universo juvenil y el radicalismo político.

Cuando hablamos de skinheads ¿Hablamos de una tribu urbana, una cultura política o un movimiento juvenil?

En primer lugar creo necesario apuntar el confusionismo nominativo existente alrededor del fenómeno skinhead. El mismo ha sido alimentado, sin duda por igual, desde los medios de comunicación y el ámbito académico. Ambos han asociado sistemáticamente a los cabezas rapadas con denominaciones inexactas como el término “tribu urbana”, que se ha reproducido hasta el hastío para referirse a los skinheads. En verdad, si los analizamos con detenimiento, alejándonos de los tópicos habituales, apreciamos como se trata de un fenómeno de construcción identitaria vinculado a la juventud que podemos definir como un “estilo juvenil”. Este concepto es el que entedemos como más idoneo para referirnos a los skinheads, un estilo poliédrico que amalgama bajo una estética similar jóvenes de tendencias ideológicas diversas y gustos musicales dispares.

El mundo ultra ofrece una visión panorámica del universo de los seguidores radicales de los equipos.

 ¿Los orígenes de los skinheads están en Jamaica o en Gran Bretaña?

La eclosión de este estilo juvenil se remonta a la década de los años sesenta del siglo XX en Gran Bretaña. A pesar de ello la influencia jamaicana en la misma es trascendental ya que aporta diversos referentes, tanto estéticos como musicales, que se fusionaron en aquellos años con los aportados por los jóvenes blancos de clase obrera adscritos al sector más radical del llamado “movimiento mod”. Los skinheads, por tanto, nacen de la fusión de dos realidades dispares: la protagonizada por los hard mods británicos y la importada por los denominados rude boys jamaicanos a la metrópolis colonial. Jóvenes blancos y negros adscritos a ambos estilos se relacionaron en los suburbios y clubes de baile de la capital dando lugar a las primeras bandas skinheads británicas. El estilo skin tiene, por tanto, unos orígenes multiraciales evidentes que se remontan al denominado “espíritu del 69″, año que toman como referente del inicio del estilo a pesar de que los primeros skinheads aparecieran a mediados de esa década.

Pese a las apariencias de continuidad respecto a sus orígenes, los skinheads han cambiado su estilo con el tiempo.

¿Su estética siempre ha sido la misma o ha variado con el tiempo?

La evolución que ha sufrido el estilo desde finales de los años sesenta hasta la actualidad, así como su diversa implantación geográfica han suscitado cambios, no sólo a nivel estético sino también en lo referente a sus preferencias musicales e incluso organizativas. El ampliamente difundido ‘uniforme skin’ (consistente en botas de acero, tirantes, pantalones ajustados, cabeza rapada y cazadora) no se corresponde, por ejemplo, con la imagen que lucían las bandas skinheads británicas pioneras en los años sesenta. Su look, que actualmente se denomina “original”, consistía en otro tipo de calzado menos consistente, el pelo corto pero nunca afeitado, trajes, pañuelos y otro tipo de complementos que configuraban una estética mucho más elegante que la que se ha dado a conocer posteriormente tras la asociación de los skins con el punk a finales de los años setanta. Fue entoncees, durante el llamado revival skin, cuando la estética del estilo se radicalizó y extremó su imagen, de hecho hasta entonces nunca un skinhead se había afeitado la cabeza ni lucía botas altas, tatuajes faciales o pantalones descoloridos. Fue entonces cuando la estética skin se diversificó, vinculándose a determinadas preferencias musicales o tendencias ideológicas.

¿Cómo y cuando se politiza el universo skinhead?

La politización skin se inicia a finales de los años setanta, coincidiendo con el apogeo del mencionado revival skin, que popularizó de nuevo el estilo entre la juventud británica. Fue entonces cuando se gestaron los primeros núcleos de cabezas rapadas adscritos a opciones ideológicas próximas a la ultraderecha, representada en aquellos años por el National Front y, posteriormente, el British Movement. Ambas organizaciones cobijaron a los primeros grupúsculos de rapados neonazis que radicalizaron el tradicional ultranacionalismo inherente en el estilo desde sus orígenes. Atrás quedaron las bandas multiraciales formadas por skins blancos, negros, judíos o irlandeses. A finales de los años setenta esta corriente neonazi, magnificada y popularizada por la prensa, que a partir de 1987 aglutinaria la organización Blood & Honour fue la causante de la fragmentación del estilo skinhead, que desde entonces quedó dividido entre aquellos partidarios de mantener el mismo alejado de cualquier postulado ideológico y los que se alinearon políticamente. 

Skinheads a Catalunya ofreció la primera aproximación global al fenómeno skin en Cataluña.

¿Cuál es el panorama actual de los skinheads en España? 

El estilo, desde su implantación en el Estado a inicios de los años ochenta, ha evolucionado emulando los parámetros británicos. Así, tras una primera etapa de difusión e irradiación a diversos territorios desde los dos epicentros iniciales del mismo, Barcelona y Madrid, se ha desarrollado hasta la fragmentación ocurrida a finales de esa misma década. La politización marcó las diversas plasmaciones del estilo en los años noventa, época en que obtuvo su mayor difusión gracias al auge de los grupos de seguidores radicales de fútbol y a la popularización del estilo auspiciada por los reportajes periodísticos que recogían las acciones de las bandas de rapados neonazis. La alarma social alrededor de los skins caracterizó su desarrollo hasta que el estilo inició su declive por diversos motivos. En la actualidad, coexisten diversos grupusculos antagónicos que han conseguido generar espacios de socialización propios que funcionan de manera autónoma, algo impensable en los inicios cuando todos los jóvenes skins, más allá de su adscripción ideológica, cuando la ostentaban, compartían su cotidianeidad. La desmembración causada por la politización del estilo ha generado dos bloques antagónicos que a su vez albergan múltiples plasmaciones del mismo, tanto a nivel ideológico, musical como estético, aglutinados bajo siglas como Blood & Honour o Hammerskin por un lado o SHARP (skins contra los prejuicios raciales) por otro. Coexisten por tanto, realidades intrinsecamente asociadas con opciones políticas, tanto del ámbito de la extrema derecha con de la izquierda radical, con otras de cariz apolítico que comparten determinados rasgos estéticos y referentes musicales.

 [Esta entrevista -como el resto de materiales del blog- se prude reproducir siempre que se cite su procedencia]


EL POPULISMO QUE VIENE (15): EL BRITISH NATIONAL PARTY

mayo 6, 2010

 

ANTE LAS ELECCIONES BRITÁNICAS el diario  La Vanguardia ha publicado  (4/V/2010) una interesante crónica de Rafael Ramos sobre el British National Party [BNP] (http://bnp.org.uk/). Esta  formación se constituyó como resultado de una escisión del neofascista National Front [NF] en 1982. En 1999 fue elegido su dirigente actual, Nick Griffin y empezó una penetración en el ámbito local. De este modo, en las elecciones municipales de 2002 la ultraderecha logró representantes en los consistorios tras 9 años careciendo de ellos, cosechando un 18% de votos en las circunscripciones donde se presentó. Entonces Griffin encarnó una “revuelta del hombre blanco” y fue explícito sobre el perfil de sus seguidores, masculino y blanco:

[…] nos hemos beneficiado del creciente disgusto de los blancos británicos con la discriminación a favor de los asiáticos. Los blancos de las áreas industriales deprimidas son tan pobres como los pakistaníes, pero disfrutan de muchos menos beneficios sociales porque tienen menos hijos y no entran dentro del juego de la economía sumergida, con trabajos no declarados. Los blancos del Reino Unido estamos hartos de la corrección política y de la discriminación a favor de los inmigrantes.

Este inicio se ha visto recompensado con otros sucesivos pequeños éxitos. En el 2005 obtuvo el 0.7% de los votos el las elecciones generales; en el 2008 alcanzó el 5.8% de los votos en los comicios locales de Londres y devino el quinto partido y en el 2009 consiguió dos escaños de eurodiputado, uno de ellos para el propio Griffin.

Ahora parece capaz de experimentar un destacado avance en el ámbito local -donde quiere impulsar una revuelta racial- según el artículo en cuestión (4/V/2010) que reproducimos: www.lavanguardia.es/internacional/noticias/20100504/53920628562/el-partido-nacional-britanico-aspira-a-sumar-votos-en-muchos-ayuntamientos-londres-frente-nacional-m.html      Consideramos que esta información es de interés en la medida que la ultraderecha española puede seguir un camino similar, como ya hemos defendido en nuestros estudios, especialmente en Ultracatalunya.

Cartel islamófobo del BNP.

“El Partido Nacional Británico aspira a sumar votos en muchos ayuntamientos”

El BNP defiende el castigo corporal para delitos, derecho a las armas y deportaciones

Es demasiado tarde para tener una conversación con Hitler, Mussolini o Franco, aunque sólo por la curiosidad histórica y cultural de saber cómo funciona la mente de un fascista. Pero en el Londres del año 2010 no hay más que subirse a la District Line (línea verde) del metro, ir hasta el final y preguntar por Nick Griffin, el líder de la ultraderecha británica. Seguro que no anda muy lejos del pub The Cherry Tree (el cerezo).

Griffin –un hombre bien trajeado, con corbata y una barriga cervecera– se presenta como candidato del BNP (Partido Nacional Británico) por la circunscripción de Barking and Dagenham, en el extremo oriental de la capital, un territorio tradicionalmente de clase blanca trabajadora que prosperó bajo el ala de la fábrica de automóviles Ford y aún no se ha recuperado de su cierre a principios de la década. Es una mezcla de hileras de modestas casitas victorianas adosadas de ladrillo rojo con pequeño jardín, de bloques de pisos subvencionados, naves industriales y solares vacíos.

Griffin no lo tiene fácil para ganar el escaño, defendido por la secretaria de Estado laborista Margaret Hodge con una sustancial mayoría de 8.883 votos. Pero en las últimas elecciones municipales disparó la alarma al lograr doce concejales (de un total de 51) y su gran aspiración es conquistar el ayuntamiento y así la posibilidad de hacer una revolución racista a escala local, dando prioridad a los blancos a la hora de obtener servicios públicos y –sobre todo– viviendas subvencionadas.

Gran Bretaña es un país orgulloso de no haber tenido una ultraderecha significativa desde los lejanos tiempos del Frente Nacional. No ha habido nada ni remotamente parecido a un Le Pen. Pero el avance neofascista es significativo no sólo en la frontera oriental de Londres, donde se mezcla con el condado de Essex, sino también en Stoke-on-Trent y muchas localidades de las Midlands y el norte del país.

“En Barking confluyen los elementos para la tormenta perfecta –señala el sociólogo Clement Hodge–. Crisis económica, un gobierno débil, inseguridad ciudadana, tensiones raciales, aumento de la inmigración, alienación cultural, deterioro de los servicios públicos, pérdida de la solidaridad social y un sentido étnico de identidad”. Griffin es vitoreado mientras tira panfletos desde el bus alquilado por el BNP para la campaña, o cuando concentra una pequeña multitud a la entrada del supermercado Tesco para explicar unas políticas repugnantes que no llevan el título de limpieza étnica pero lo son.

Los panfletos muestran a una inocente niña blanca, en una imagen sepia que parece de finales de la posguerra (un símbolo del idílico pasado), y al lado tres chicas con la cabeza cubierta con velo y el dedo índice levantado en un gesto obsceno (la alegoría del presente). El manifiesto propone la deportación de inmigrantes sin papeles y un plan de incentivos económicos para que el resto de los extranjeros se vaya, la reintroducción de los castigos corporales (latigazos…) para delitos como el hurto y el vandalismo, la pena capital para pederastas, terroristas y asesinos, la abolición de todas las leyes que prohíben la discriminación racial en el empleo, el derecho a poseer armas de fuego a la americana y “medidas para que la sociedad británica recupere la composición étnica que tenía antes de 1948″.

Los seguidores del BNP no se consideran británicos, sino ingleses; creen que en la selección nacional no debería haber negros, denuncian una teoría de la conspiración (por completo infundada) según la cual los inmigrantes reciben 50.000 euros para instalarse en el barrio, y consideran que la homosexualidad es abominable. Barking es un mundo de hombres blancos con los brazos y el cuello tatuados que pasean sus dóberman y pitbull para inspirar terror, y cuyo lema es los británicos primero. Como aproximación al neofascismo, una experiencia mucho más viva que las estatuas ecuestres del viejo dictador o las calles con los nombres de generales de la guerra.


ANTISEMITISMO Y PORCELANA

marzo 4, 2010

¿QUÉ TIENE QUE VER ESTE MONITO DE PORCELANA CON EL ANTISEMITISMO ALEMÁN?

Esta cuestión es la que aborda la ensayista experta en cultura alemana Rosa Sala Rose en su extenso y sugerente artículo “El monito de Mendelssohn”. Como explica en él, “estos monos eran especímenes peculiares de lo que se ha dado en llamar Judenporzellan o “porcelana de los judíos”, una especie de impuesto que en virtud de un decreto de 1769 los hebreos de Berlín tenían que pagar por ley siempre que necesitaban un certificado oficial, ya sea de matrimonio, de defunción o para fundar un negocio. Se trataba de adquirir porcelana por un valor de entre 300 y 500 táleros, lo que por entonces equivalía al salario de varios años de un operario medio”.

Puede conocer la historia completa de esta manifestación antisemita en su blog: http://rosasalarose.blogspot.com/

La dirección también figura en nuestros enlaces laterales.

Este blog alberga contenidos de sumo interés en torno al nazismo en sentido amplio, como -por ejemplo- la historia sobre “Hitler y Blancanieves”. En ella expone como la cúpula nazi, tras perder en 1939 la esperanza de distraer a los alemanes durante la guerra con este producto estrella de la factoría Disney (fracasaron las negociaciones para su estreno por el clima imperante contra la presencia del cine estadounidense en las pantallas germanas), Joseph Goebbels encargó al cineasta Hubert Schonger realizar “una Blancanieves fílmica genuinamente alemana”.


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