“EL OASIS CATALÁN” APUNTA CÓMO PROLIFERAN UCRONÍAS CATALANAS: ANGLADA ES UN NUEVO EJEMPLO

 

EL LÍDER DE LA PxC JOSEP ANGLADA  ha anunciado la publicación antes de mayo de su libro Sense mordassa i sense vels (Sin mordaza y sin velos). En él -según un comunicado de prensa de su formación (http://www.pxcatalunya.com/webnormal/ver_noticia.php?id_noticia=758)- advierte que en les elecciones catalanas  del 2025 los partidos musulmanes decidirán e impondrán la sharia o ley islámica en Cataluña, pues  describe la elección de 40 diputados islamistas. Siempre según PxC, no se trata de una “simple declaracíón alarmista” porque el libro argumenta y demuestra “como la nacionalización de inmigrantes cambiará por completo el mapa político de Cataluña, especialmente con la derivada islamista”.

Josep Anglada imagina una Cataluña en la que el islamismo es decisivo en términos parlamentarios.

¿Es esta visión una novedad? En términos de ucronía catalana sí, situándose -en función de los escasos datos que tenemos- entre aparentes lejanos ecos de la apocalíptica visión de América de Los diarios de Turner (1978), de William Luther Pierce, y una creciente tendencia a imaginar Cataluña de un modo distinto al actual como reacción de rechazo al presente. La obra de Anglada, pues, se suma a una creciente nómina de reinvenciones futuristas de Cataluña.  La página 263 de nuestra obra hace esta significativa recopilación de las mismas:

“Quizá es sintomático de esta situación [de inquietud por el presente] el hecho de que en los últimos año hayan aparecido diversas ucronías sobre la historia de Cataluña que reflejan a su manera las inquietudes que agitan el oasis catalán. De este modo, Crònica de la independència (2009), de Patricia Gabancho, transcurre en el 2037 y su trama es el balance de 30 años de independencia catalana que escribe un científico catalán residente en Canadá. Ésta inició su proceso político en el 2007 y estalló el 2010 con la sentencia del Tribunal Constitucional como catalizador. En Ñ (2006), de David Soriano, Lleida es la capital de una singular España franquista, pues en ella la comunidad dominante es la catalana, resultado de una historia peninsular que discurrió de modo diferente al quedar diezmada la población de la meseta por la peste en el siglo XIII. En Pirènia (2009), Pere Morey recrea la Cataluña que hubiera podido emerger si el rey Pedro I de Cataluña y Aragón hubiera vencido en la batalla de Muret de 1213, alumbrando un Estado tolerante y pacifista que acogería a moriscos y judíos, situando su epílogo en el 2042. En L’últim home que parlava català (traducida al castellano, 2009), de Carles Casajuana, un escritor imagina como es el último catalanoparlante viviente. Finalmente, Toni Soler, en L’última carta de Companys, (2009) fabula como el presidente Lluís Companys es rescatado en el tiempo antes de ser fusilado en 1940 por orden de la vicepresidenta catalana en el 2015 para que le revele dónde se halla oro del Banco de España escondido durante la Guerra Civil con el fin de hacer inversiones que le proporcionen un caudal de votos”.

En definitiva, Anglada parece aportar un título más a esta nómina desde su perspectiva islamófoba y “glocal”, a medio camino de ensoñaciones catalanas y de  inquietudes planetarias del nuevo siglo. De este modo, rescribir el futuro de Cataluña es una tendencia del presente que parece gozar de buena salud.

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