TERRE BLANCHE, LA DESAPARICIÓN DE LA CONCIENCIA DEL APARTHEID (1)

 

El difunto líder racista sudafricano en una arenga.

Las necrológicas de Eugène Terreblanche (http://www.lavanguardia.es/lv24h/20100404/53900389324.html, http://www.elpais.com/articulo/internacional/Terreblanche/simbolo/odio/elpepuint/20100405elpepiint_1/Tes)  fallecido el pasado 4 de abril tras ser asesinado a machetazos por dos jóvenes trabajadores suyos negros, han obviado un aspecto relevante de su biografía y organización: que desde los años noventa ésta constituyó el epicentro del movimiento neonazi –o si se prefiere- de la “Europa blanca”, como publicamos en nuestro ensayo Ultrapatriotas.

Este antiguo policía y poeta nacido en 1941 fundó el Movimiento de Resistencia Afrikaner [Afrikaner Weerstandsbeweging, AWB], que cobró protagonismo en 1989, cuando se inició el proceso de reforma política que abolió oficialmente el régimen del apartheid en 1991 y llevó a las primeras elecciones multirraciales en 1994. A continuación, publicamos su historia y al de su movimiento en dos entregas, con la información contenida en nuestra obra.

El sueño de un Estado blanco

El AWB fue fundado oficialmente en 1973 y permaneció secreto hasta que en 1979 emergió a la luz al agredir a un profesor universitario. En 1980 publicó su programa, que reivindicó crear el Blankevolkstaat o un Estado del Pueblo Blanco, libre, republicano y cristiano, segregado de la República de Sudáfrica. El AWB asumía que los bóers eran un pueblo escogido (“La nación bóer afrikaner nace completamente de la Divina Providencia y es llamada a vivir al servicio de ésta, con gratitud por su gracia”) y tenía un sentido casi teocrático del poder: “El gobierno recibe su autoridad de Dios y está sometido a su autoridad”.

En este aspecto, sus tres principios básicos estaban impregnados de una profunda mística religiosa: admitía la soberanía de la Santísima Trinidad como guía de la suerte de naciones e individuos; la obediencia a la palabra de Dios era la única guía para toda expresión de la vida nacional; la vida nacional se desarrollaba en todas sus esferas emanando de la religión protestante y cristiana. Adoptó como símbolo una esvástica de tres brazos, referente simbólico y místico al mismo tiempo al ser una alusión simultánea a sus 7 miembros fundadores y un anagrama opuesto al guarismo 666, símbolo del demonio.

Símbolo del AWB, referente simbólico y místico al mismo tiempo al ser una alusión simultánea a sus 7 miembros fundadores y un anagrama opuesto al guarismo 666, símbolo del demonio

Cuando estalló una oleada de violencia negra a partir de 1984, el AWB ganó cierto perfil de “respetabilidad” y se afirmó en su postura de “autodeterminación” de la población blanca. A la vez, se prohibió a los miembros de la policía y del Ejército afiliarse al partido. En las elecciones de 1987 a la cámara blanca (el sistema político contemplaba cámaras raciales), tres miembros del AWB fueron elegidos y la ultraderecha conoció un “boom”, visible en la proliferación de grupos. Terre Blanche y el AWB adquirieron entonces notoriedad internacional en medios ultraderechistas. Su dirigente simbolizó para los defensores de la “nación blanca” de todo el mundo la resistencia armada a la sociedad multirracial y a la pérdida de hegemonía del White Power.

Así, en una entrevista publicada en 1986 en el ultraderechista periódico norteamericano The Spotlight, Terre Blanche afirmó que Ronald Reagan estaba “comprometido con el poder financiero mundial y controlado por él”; clamaba contra la afluencia de trabajadores negros extranjeros que provocaba un desequilibrio numérico de población (“el aflujo de negros debería ser detenido de inmediato”), reivindicaba un Estado del pueblo bóer (“Boerevolkstaat”) y al ser preguntado sobre el posible estallido de una guerra racial era contundente:

Si el gobierno continúa con su presente política, será inevitable la revolución más frenética que jamás hubo en África (puesto que su gobierno negro “mayoritario” no permitirá de buen grado que los blancos conserven cierto poder). Y el pueblo afrikaner nunca sucumbirá sin luchar a la tiranía del dominio negro. Nunca jamás.

En consecuencia, durante el proceso de transición a la democracia los seguidores del AWB y la misma organización se vieron implicados en numerosos episodios de violencia que les colocaron en el centro de la atención mediática.

[Continuará]

Los comentarios están cerrados.