TERRE BLANCHE, LA DESAPARICIÓN DE LA CONCIENCIA DEL APARTHEID (2)

 

[Continuación]

Parada militar del AWB en 1994.

 Como hemos señalado, durante el proceso de transición a la democracia los seguidores del AWB y la misma organización se vieron implicados en numerosos episodios de violencia que les colocaron en el centro de la atención mediática.

Ello se reflejó en la proyección de una agresiva imagen pública: por una parte, el AWB envió un ataúd infantil con 30 monedas de plata a De Klerk cuando éste legalizó el Partido Comunista en 1990; por otra, el año siguiente un grupo de seguidores de Terre Blanche interrumpió por la fuerza un míting de De Klerk en Ventersdop, feudo del AWB, hazaña que le costó tres muertos. Sin embargo, su salto a la fama se produjo con el asesinato en abril de 1993 de Chris Hanni (secretario general del Partido Comunista) a cargo de uno de sus miembros.

Con motivo de este asesinato, publicamos en El País este artículo: http://www.elpais.com/articulo/internacional/TERRE_BLANCHE/_EUGENE_/POLITICO_SURAFRICANO/SURAFRICA/conciencia/apartheid/elpepuint/19930420elpepiint_20/Tes

En junio de este año, los seguidores del AWB asaltaron el World Trade Center, donde un fórum multipartidista preparaba las elecciones. Igualmente, centenares de miembros armados del AWB acudieron en socorro del presidente del bantustán de Bophuthatswana en marzo de 1994 formando parte de un contingente ultraderechista de miles de hombres armados, al estallar allí una revuelta de la población cuando intentaba impedirse su participación en las elecciones citadas. La ejecución de tres militantes del AWB por policías del bantustán dio la vuelta al mundo.

El AWB cobró así fama mundial y se convirtió en un referente del imaginario neonazi y “supremacista” internacional. De este modo, su prensa reflejó una amplia correspondencia con extremistas de derecha de todo el mundo, algunos de los cuales querían establecerse en el país y casarse con mujeres blancas sudafricanas, como escribía un joven de Brooklyn (EE.UU.): “Estoy interesado en mantener correspondencia con una chica afrikaner, de entre 17 y 21 años. Soy una persona racialmente consciente de 19 años, universitario, con pelo marrón y ojos marrones”. En definitiva, el AWB brilló con luz propia en la galaxia “blanca”.

Este impacto del AWB en el neonazismo internacional, pese a la excentricidad geopolítica de Sudáfrica, probablemente obedeció a tres factores. El primero fue que la organización influyó realmente en política y superó el estadio de grupúsculo marginal. El segundo fue la admiración que despertó su presencia pública uniformada, organizando ostentosas concentraciones paramilitares y armadas (algo impensable en Europa), y su cuerpo de elite interno, la Ystergarde o Guardia de Hierro (que probablemente tomaba su nombre del fascismo rumano de entreguerras). El tercero fue que plasmó la idea de una milicia combatiente imbuida de una mística racial, dando corporeidad a la utopía de la “internacional blanca”.

Sin embargo, el resultado de las primeras elecciones multirraciales de 1994 precipitó la crisis del AWB y del conjunto de la ultraderecha afrikaner. Progresivamente el extremismo de derechas perdió protagonismo y con ella el AWB liderado por Terre Blanche, quien se vio inmerso en una peripecia judicial que ha sido ampliamente difundida.

Romería política del AWB.

La información sobre su último período vital es un tanto confusa, pues John Carlin, en su elogioso ensayo dedicado a Mandela, El factor humano (Seix Barral, 2009),  afirma que tras quedar Terreblanche en libertad, desde el 2000 predicó “sermones que invitan al arrenpetimiento y a la redención” (p. 326).  No obstante, el propio Carlin en su necrológica de Terreblanche afirma que “al salir [de la cárcel], se dedicó a predicar en su iglesia, pero nunca dejó de faltar al respeto a los negros”. En todo caso, con Terre Blanche murió la última utopía racial: la de un mesianismo afrikaner que enlazó con el neonazismo occidental en sus ansias de crear una comunidad imaginada -en términos del sociólogo Benedict Anderson- homogéneamente blanca. Hoy el AWB no deja de ser un movimiento testimonial y nostálgico (http://www.awb.co.za/inligting_e.htm).

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