EL POPULISMO QUE VIENE (20): HOLANDA, ASÍ CRECE EL PARTIDO DE LA LIBERTAD (I)

Video electoral del PVV, que denuncia la islamización de Holanda y asimila a sus rivales como partidarios del Islam. 

El éxito islamófobo

GEERT WILDERS, líder del islamófobo Partido Por la Libertad (http://www.pvv.nl/) ha logrado un notable éxito electoral, pues su formación es actualmente la tercera fuerza política de Holanda, tras los liberales (VVD) y los laboristas (PvdA), pero superando al partido democristiano CDA, del exprimer ministro Jan Peter Balkenende, que ha dimitido. Wilders calificó de “fantásticos” sus resultados de las elecciones legislativas celebradas este 9 de junio: “Un millón y medio de personas votaron por nosotros y por nuestros planes para una mayor seguridad, menos inmigrantes y menos Islam”, exclamó este político que vive bajo protección policial (precisamente el chaleco antibalas que lleva es uno de sus argumentos pólíticos contra el Islam).

Su victoria tuvo gran gran trampolín en las elecciones municipales celebradas el pasado 4 de marzo, donde su partido solo concurrió en dos grandes ciudades, pero lo hizo con grandes resultados: en Almere (200.000 habitantes) devino la segunda formación más votada, mientras en La Haya fue la primera. Ahora el PVV ha pasado de nueve a 24 diputados. No obstante, las encuestas hasta habían llegado a apuntar la posibilidad de que se convirtiera en el primero o el segundo partido del país.

Wilders creó su partido tras abandonar las filas liberales en el 2004 y logró representación parlamentaria en el 2006 y también en las elecciones europeas celebradas el pasado año, en las que alcanzó cinco escaños de los 25 asignados a su país. Obtuvo gran notoriedad con su documental de 15 minutos “Fitna” (“Calvario”), que asimila el Islam con terrorismo y ha sido divulgado ampliamente por la derecha populista y la extrema derecha europea. Así, puede verse en la página web de la Plataforma per Catalunya: http://www.pxcatalunya.com/web/fitna.htm

El difunto Fortuyn es el antecedente director de Wilders.

Un legado político que arranca de los años noventa

Para comprender el éxito de Wilders debe tenerse en cuenta que éste ha recogido un largo legado extremista.  En los años ochenta etse país conoció la constitución de los partidos “de centro” (el Partido de Centro [Centrumpartij, CP] y los Demócratas de Centro [Centrumdemocraten, CD]), que mantuvieron una presencia errática en el Parlamento combinada con buenos resultados en elecciones locales, regionales y europeas, y se eclipsaron en la segunda mitad de los años noventa. Mientras el CP reflejó el discurso de la extrema derecha “tradicional” y afín al nazismo en unos casos, el discurso del CD sintonizó con el de los nacional-populismos en su denuncia de los peligros de la inmigración y del multiculturalismo.

En este aspecto debe destacarse que tanto el CP como el CD se proclamaron partidos “de centro” pese a mantener vínculos con formaciones de la ultraderecha tradicional (buena parte de sus cuadros procedían de la misma). En el 2002, sin embargo, con la irrupción de Pim Fortuyn en la política holandesa se trastocó este escenario al emerger una derecha populista “dura”, sin vínculos con la ultraderecha y que se presentó como una opción protestataria y, a la vez, anti-inmigratoria, crítica con el islam y partidaria de no acoger más inmigrantes, pero no tanto desde una perspectiva xenófoba lepenista sino de otra más próxima al “chauvinismo del Bienestar” (que afirma la prioridad de los autóctonos en las prestaciones del Estado).

Asesinado Fortuyn en plena campaña electoral el mismo 2002, Wilders asumió su legado y el de otra víctima de un homicidio: el cineasta holandés Theo van Gogh (biznieto del famoso pintor), el 2004, a quien mató un radical movido por la venganza ante su film crítico con el islam titulado “Sumisión”. Éste estaba dedicado a la falta de libertad de las mujeres musulmanas y fue coproducido por la diputada holandesa de origen somalí Ayaan Hirsi Ali. Ésta tuvo que exiliarse y actualmente muestra una beligerante actividad de denuncia de lo que considera la tiranía del islam (véase al respecto: http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/14/internacional/1205509488.html).

Para comprender este extremismo holandés recomendamos nuestro ensayo Ultrapatriotas y la brillante contribución sobre Holanda que figura en otro trabajo que hemos editado, Political survival on the extreme right de René Cuperus: “Roots of European Populism. The case of Pim Fortuyn’s Populist Revolt in the Netherlands”. No obstante, para tener una visión de cómo el multiculturalismo holandés ha entrado en crisis, es necesario el brillante reportaje de Ian Buruma Asesinato en Amsterdam. La muerte de Theo van Gogh y los límites de la tolerancia (Debate, Barcelona, 2007), bien escrito, ágil y de lectura obligada para entender lo que sucede en este país y también en Europa.  Es igualmente esclarecedor sobre Wilders y “Fitna” este artículo de Buruma publicado en La Vanguardia: FITNA

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