POLÉMICA EN ALEMANIA (2): SARRAZIN PUEDE CONVERTIRSE EN UN REFERENTE ISLAMÓFOBO DE “IZQUIERDAS”

  

Sarrazin ha formado parte de la junta directiva de esa institución desde hace décadas.

Sarrazin: ¿Un referente para la derecha radical germana?

LA POLÉMICA DESATADA EN ALEMANIA POR THILO SARRAZIN está lejos de estar cerrada. Ahora sus compañeros del Bundesbank quieren privarle del cargo y la dirección del SPD desea echarle, pero al hacerlo se corre el riesgo de convertir al economista en un referente para los radicales de derecha, a los que se atribuye  “un potencial político latente que oscila entre el 10 y el 14 por ciento”.  Asimismo, según sondeos, la mitad de la población alemana comparte las “tesis” del banquero

Deutsche Welle vuelve a ofrecer una amplia cobertura informativa de la polémica en esta crónica de Evan Romero-Castillo editada por Enrique López Magallón y que puede consultarse en http://www.dw-world.de/dw/article/0,,5969686,00.html

Bundesbank pide al presidente federal remover a Sarrazin de su directiva

Los expertos daban la moción por improbable, pero el directorio del Banco Central Alemán solicitó al presidente federal que removiera a Thilo Sarrazin de su junta directiva por violar su código de conducta. Este jueves (02.09.2010) en Fráncfort, el directorio del Deutsche Bundesbank decidió unánimemente solicitar al Presidente Federal de Alemania, Christian Wulff, la remoción de Thilo Sarrazin, quien ha formado parte de la junta directiva de esa institución desde hace décadas. Los expertos daban la moción por improbable porque no hay precedentes para la “expulsión” de un ejecutivo del Banco Federal en la historia del país –y consumar el despido de un funcionario de ese rango es una tarea jurídicamente compleja–, pero los acontecimientos han vuelto a confirmar que para todo hay una primera vez. Sarrazin, por su parte, dijo que apelará esa solicitud.
  

El Banco Federal de Alemania se distanció de las declaraciones de Sarrazin el lunes (30.8.2010).

El Bundesbank en el centro de la polémica.

El propio Wulff había sugerido en una entrevista concedida este miércoles (01.09.2010) a la cadena de noticias alemana N24 que la plana mayor del Bundesbank estaba en capacidad de evitar que Sarrazin empañara la imagen de Alemania en el mundo, con lo que probablemente le dio el espaldarazo que la institución necesitaba para decidir como terminó decidiendo; después de todo, los directivos del Banco Central sólo pueden ser despedidos por el presidente. La canciller alemana, Angela Merkel, también había criticado públicamente al banquero y fue una de las primeras en expresar su respeto por el fallo del directorio.  

Aún si Sarrazin se va, el debate queda

Sin embargo, el hecho de que a Sarrazin se le haya instado a separarse del Bundesbank por violar su código de conducta y de que pronto se abra un proceso de exclusión para desterrarlo de las filas del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), no significa que el debate encendido por sus opiniones vaya a extinguirse como si nada hubiera ocurrido. Y son pocos los que creen deseable que la discusión en torno a Sarrazin y sus presuntos prejuicios se disipe en el aire sin haber examinado los elementos de su discurso que fueron aplaudidos en algunos sectores de la sociedad alemana e, incluso, por un tercio de sus colegas socialdemócratas.

En el libro que presentó el lunes (30.08.2010) en Berlín, Deutschland schafft sich ab – Wie wir unser Land aufs Spiel setzen (Alemania se disuelve: cómo ponemos a nuestro país en juego), Sarrazin sostiene que la cultura islámica es la causa del fracaso de la integración de los inmigrantes en la sociedad alemana, así como de numerosos problemas socioeconómicos que actualmente aquejan al país. Según él, los turcos –principal grupo de inmigrantes en Alemania– y los musulmanes en general se integran peor que el resto de los extranjeros y hacen más daño que bien a la sociedad que los acoge; por ello exigió mayores trabas para su entrada al país.

El libro de Sarrazin fue presentado el lunes (30.08.2010) en Berlín.  

La provocación vende

La presión ejercida sobre Sarrazin se intensificó tanto con el paso de los días que, llegado el miércoles (01.09.2010), el economista y político terminó retractándose de sus afirmaciones sobre el “gen judío”, explicando que se había dejado llevar a un terreno resbaloso durante una entrevista cuando dijo que, como los vascos, todos los judíos compartían un gen particular que los distinguía de otros grupos. De sus comentarios islamofóbicos no se ha retractado en absoluto; ese es precisamente el combustible que lo ha catapultado al círculo de los autores más leídos esta semana.

Los planteamientos de Sarrazin no son nada nuevos, pero la acogida que han recibido en algunos ámbitos son evidencia de que la integración sociocultural, como experiencia cotidiana, sigue siendo un tópico de interés para muchos alemanes y de que un porcentaje de la población relativamente alto ve con buenos ojos el que una figura pública o un funcionario del Estado diga en voz alta lo que ellos piensan y tienen “prohibido” decir: que hay algo de verdad en el estereotipo racista del musulmán que vive a costa de los contribuyentes, aunque sea políticamente incorrecto.

Los peligros de “expulsar” a Sarrazin

De hecho, en la versión online de la revista alemana Der Spiegel, el director del instituto de análisis estadísticos Forsa, Manfred Güllner, advirtió que no es recomendable expulsar a Sarrazin del SPD porque con ello se corre el riesgo de convertir al economista en una suerte de imán para los radicales de derecha que, hoy día, tienen un potencial político latente que oscila entre el 10 y el 14 por ciento. Güllner cita encuestas según las cuales la mitad de la población alemana comparte las “tesis” expuestas por el banquero; según el investigador, éstas reflejan los miedos y experiencias diarias de mucha gente.

Por su parte, el presidente del Consejo del Islam para la República Federal de Alemania, Ali Kizilkaya, teme que la islamofobia, encarnada en la efigie de Sarrazin, se haya vuelto tolerable más allá de la escena neo-nazi, en el corazón mismo de la sociedad alemana. Una encuesta publicada por Emnid este miércoles revela que el 30 por ciento de los miembros del partido SPD y 39 por ciento de los de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) están en mayor o menor grado de acuerdo con los planteamientos de Sarrazin. Cabe preguntarse si el “exilio forzado” del banquero contribuirá en algo a cambiar esa situación.

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