EL POPULISMO QUE VIENE (39): LOS MILLONARIOS QUE APOYAN AL TEA PARTY

 

 La marcha de agosto del Tea Party en Washington, para “restaurar el honor”. Foto de The New York Times.

NOS PARECE INTERESANTE completar la información anterior sobre el Tea Party con reproduciendo la parte de un artículo ya citado en la anterior entrada de Silvia Pisani dedicado a sus apoyos financieros y publicado en el diario argentino La Nación (6/IX/2010) .

Avanza el Tea Party con el apoyo de multimillonarios 

No fue sólo la impresionante demostración de fuerza que hizo al congregar a un millón de personas al pie del monumento de Abraham Lincoln, en esta ciudad. El Tea Party, el movimiento que expresa enojo popular contra el gasto público, se fortalece con el soporte financiero de millonarios como el magnate de los medios Rupert Murdoch, contrario a la intervención del Estado y a la presión de los sindicatos.

Nombres menos conocidos, pero con agendas similares -y fortunas comparables a las de Warren Buffet o Bill Gates-, también suman su apoyo, según divulgaron medios locales.

Convertida en la fuerza con mayor capacidad de movilización en la sociedad norteamericana, con un virulento discurso de rechazo al gobierno de Barack Obama, el Tea Party se jacta de haber apoyado financieramente y de haber colocado candidatos propios en cinco estados. Y es apenas el comienzo: su gran apuesta son las elecciones legislativas de noviembre. Incluso, donde aún no tiene o no logró imponer candidatos, su agenda pesa en la propuesta de aspirantes republicanos y demócratas, presionados a forzar el discurso para resistir el arrastre que el movimiento ejerce.

“Su presencia es el fenómeno más llamativo del actual panorama electoral”, dijo a LA NACION John Voytek, analista social de la Universidad de Colorado, uno de los estados donde el Tea Party está cobrando fuerza.

Muchos -y eso incluye a miembros del gobierno y del Partido Demócrata- se quedaron boquiabiertos por el espectáculo que fue capaz de ofrecer, hace diez días, en Washington.

Un millón de personas que, bajo la mirada de la estatua de Lincoln, despotricaron contra el gobierno de Obama en medio de proclamas de patriotismo y de “recuperación del orgullo de país”.

“Nadie duda de que quienes estaban allí lo hicieron por voluntad propia, porque se sienten representados. Pero otra cosa es preguntarse quién ayudó a que la convocatoria se concretara. Y a quién beneficia”, dijo Voytek.

En una sociedad como la norteamericana -donde candidatos y partidos publicitan su recaudación como termómetro del nivel de aceptación que generan-, el dato es, a diferencia de lo que ocurre en la Argentina, básico. Y la curiosidad por determinar quién está inyectando millones de dólares para financiar los actos, la publicidad y la estructura del Tea Party cayó de madura.

“A otros se les cayó la mandíbula al saberlo”, se ironizó, días atrás, desde The New York Times. Con la firma del columnista Frank Rich, el diario se hizo eco de la información según la cual entre los financistas del Tea Party aparecen personas que los neoyorquinos de izquierda tienen identificados como gente progresista y grandes promotores del arte. Así calificó a los hermanos David y Charles Koch, dos personas cuyos nombres no dicen mucho para los argentinos, pero que son poseedoras de una fortuna “sólo superada por las de Bill Gates o Warren Buffet” y de una fundación que “acaba de dar el premio del blog del año a un activista que definió a Obama como cocainómano”, afirmó el columnista.

Menos sorpresa generó la afirmación de que el magnate de la comunicación Rupert Murdoch también aparece como financista del Tea Party, y que uno de los brazos que utiliza para eso es la cadena Fox, de la que es el principal accionista.

La cadena tiene como estrellas a dos oráculos del Tea Party. Ellos son la ex candidata republicana Sarah Palin y el periodista y presentador Glenn Beck. Ambos fueron los oradores estrella en el electrizante acto de esta ciudad.

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