ALEMANIA: EL DEBATE SOBRE LA INTEGRACIÓN DE LOS MUSULMANES SE INTENSIFICA AL TRANSCENDER QUE LOS TRIBUNALES APLICAN LA LEY ISLÁMICA

  Montaje fotográfico de la Deustche Welle relativo a la integración de los musulmanes en Alemania.

LAS AGUAS DE LA POLÍTICA ALEMANA se han agitado y radicalizado desde que realizara sus declaraciones el controvertido político socialdemócrata y banquero Thilo Sarrazin al presentar en agosto su libro Alemania se disuelve: cómo ponemos en juego nuestro país, lo que inició una polémica ampliamente seguida en este blog a través de la Deutsche Welle -la agencia oficial de noticias germana- sobre la falta de integración de los inmigrantes y los costes económicos que estos suponían (1, 2 y 3). Se desató entonces una polémica que mostró cómo existía un amplio problema de integración y un sondeo apuntó que un 61% de alemanes estaba de acuerdo con las tesis de Sarrazin. 

Un debate intenso

Ello se tradujo en gestos de la presidenta Angela Merkel, que en septiembre premió al caricaturista danés Kurt Westergaard, que publicó los polémicos dibujos de Mahoma. A la vez, se han desarrollado iniciativas islamófobas. De este modo, el líder del Partido de la Libertad neerlandés, Geert Wilders, visitó a inicios de este mes Berlín con gran revuelo mediático (como testimonia la foto de la izquierda), invitado por el ex diputado cristianodemócrata alemán René Stadtkewitz.

Allí Wilders fue claro en su mensaje islamófobo en una conferencia titulada “El islam y la integración”. Manifestó que “Merkel y los demás partidos establecidos aceptan la islamización de Alemania”, que es parte, según éste, de la “islamización de Europa” y añadió que “una Alemania llena de mezquitas y mujeres cubiertas con el velo deja de ser la Alemania de Schiller y Heine, de Bach y Mendelssohn”.

Por su parte, Merkel se pronunció en estos términos al aludir a la comunidad turca: “No queremos asimilación sino integración de inmigrantes”, mientras el presidente alemán, Christian Wulff, afirmó que también el Islam pertenece a Alemania.

Desde entonces, el debate sobre la integración de la población inmigrante turca y musulmana es constante. El pasado dia 10 de este mes Horst Seehofer, líder de la Unidad Social Cristiana [CSU], lo avivó al afirmar que Alemania no debería aceptar más inmigrantes musulmanes o árabes. Seehofer declaró al semanario Focus que “es claro que con inmigrantes de otros entornos culturales, como Turquía o los países árabes, las cosas son más difíciles, así que considero que no necesitamos más inmigrantes de esos círculos culturales”. Sus manifestaciones generaron reacciones adversas tanto en la oposición como en los partidos de la coalición gobernante.

En este marco, el semanario Der Spiegel ha publicado ahora un reportaje que plantea cuáles deben ser los límites de una sociedad multicultural al testimoniar que los tribunales germanos aplican la ley coránica en relación a asuntos familiares y de herencia  (véase “The Role of Islamic Law in German Courts“).  

A continuación reproducimos el artículo que ha publicado al respecto Deutsche Welle,  escrito por Mirra Banchón y editado por José Ospina, que valora su impacto en el contexto descrito  (véase http://www.dw-world.de/dw/article/0,,6097475,00.html).

Los tribunales alemanes aplican leyes islámicas

CON SU ARTÍCULO “Juzgados alemanes aplican la Scharía”, Der Spiegel agrega nueva leña al debate acerca de la importancia del Islam, que ocupa a los medios y a la clase política alemana desde que el tres de octubre el presidente alemán, Christian Wulff, dijera que el Islam también pertenece a Alemania y desde que Thilo Sarrazin -ex directivo del Bundesbank- publicara un libro presentando a la población musulmana como una amenaza para la sociedad alemana.

Las palabras de Wulff han provocado una ola de reacciones y declaraciones: las raíces judeo-cristianas de la sociedad alemana son subrayadas y defendidas por el ala más conservadora del espectro político alemán. En el otro extremo se ubican los que proponen su equiparación legal con las otras religiones en el país. A todo esto, la canciller alemana, Angela Merkel, tomó la palabra para defender la larga tradición y los valores del cristianismo, base de esta cultura. “Aquí se aplica la Constitución no la Scharía”, enfatizó la canciller.

Morgengabe

¿No se aplica la ley coránica ? Der Spiegel asevera lo contrario y pone ejemplos de tribunales que han fallado en algunos casos siguiendo ese compendio legal de los países musulmanes. Un tribunal colonés [de Colonia] obligó a un iraní a pagar 600 monedas de oro como morgengabe a su ex esposa. Esta antigua ley de los pueblos germánicos –que consistía en un pago del novio a la novia después de la primera noche de matrimonio y que se entiende como una prestación para asegurar la subsistencia en caso de viudez o separación- existe en el Corán bajo el término de mahr.

Visado para la segunda mujer

Así, otro juzgado en Düsseldorf obligó a un turco a entregar 30.000 euros de morgengabe a su ex nuera. Y aunque la poligamia es ilegal en Europa, la Oficina de Extranjería concedió una visa por reunificación familiar a también a la segunda mujer de un iraquí. Es más, en Alemania se ha dado el caso de jordanos casados y divorciados de acuerdo a la ley jordana; así, a todas las esposas de un hombre polígamo se les concede el derecho de percibir parte de sus ingresos en caso de divorcio. 

Es sobre todo en lo civil –en herencias y asuntos familiares- en donde se aplica las regulaciones de la Scharía, explica  Hilmar Krüger, catedrático de derecho privado extranjero, a Der Spiegel. “Ponemos en práctica el derecho islámico desde hace años”, resalta Krüger, quien no ve problema en ello. Esto sería una expresión más de la globalización dice el jurista de la Universidad de Colonia resaltando que los tribunales aplican tanto el derecho islámico como cualquier otro, si es necesario. En caso de que las estipulaciones del derecho extranjero a aplicar contravengan las normas del orden público o la Constitución no se aplica: las lapidaciones y los matrimonios forzados están prohibidos.

Inmigrantes buenos y malos

Y el debate arde: el líder de los socialcristianos bávaros, Horst Seehofer, en entrevista concedida a la revista Focus opina que turcos y árabes en general se integran más difícilmente porque pertenecen a círculos culturales distantes de la sociedad alemana y que no ve la necesidad de permitir la inmigración de esos países.

“Esto es una inaudita y escandalosa diferenciación entre inmigrantes buenos e inmigrantes malos”, respondió la líder de Los Verdes, Claudia Roth.

En su opinión, Seehofer debería disculparse y ha ido más allá que Thilo Sarrazin con las controvertidas tesis publicadas en su libro Deutschland schaftt sich ab (Alemania se disuelve) –que le han costado su cargo de directivo del Bundesbank – en las que habla de una “incapacidad genética” de los musulmanes para adaptarse.

Se refiere primordialmente a los gastarbeiter, trabajadores turcos que llegaron en la década de los sesenta, que no regresaron a su país y que hoy, en tercera generación, conforman más de la mitad de los cuatro millones de musulmanes que viven en Alemania, un país en donde, según la canciller Merkel, el Corán no tiene aplicación.

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