EL POPULISMO QUE VIENE (41): EL PP CATALÁN SE DESLIZA HACIA EL NACIONAL-POPULISMO

   ¿Puede considerarse a CiU proclive hacia la inmigración magrebí? Las declaraciones de Ferrusola del 2001 no lo avalan.

ALICIA SÁNCHEZ CAMACHO ha vuelto a apostar por una via electoral “angladista” y ha culpado a Convergència i Unió [CiU] de haber dado prioridad durante su etapa de gobierno a la inmigración musulmana sobre la de “origen hispano” para que “no les perjudicara en su proyecto de construcción nacionalista”. En esta ocasión lo ha hecho a remolque de las declaraciones de Angela Merkel relativas al fracaso del multiculturalismo en Alemania, de las que informa la entrada precedente de nuestro blog.

La polémica creada por Marta Ferrusola en el 2001

Desde nuestra perspectiva, las afirmaciones de la líder del PP  que acusa a CiU de haber fomentado la inmigración magrebí son de endeble justificación, más allá de las políticas de reglarización que haya podido apoyar la coalición nacionalista. Para ilustrar lo desenfocado de tal propósito, basta recordar las polémicas manifestaciones de Marta Ferrusola -esposa de Jordi Pujol- virtió el 20 de febrero de 2001.

Ésta expresó su preocupación por el impacto de la inmigración en un acto público celebrado en Girona y expuso su temor a la colonización religiosa musulmana (“dentro de diez años quizás las iglesias románicas no servirán, servirán más mezquitas”); señaló que los inmigrantes no asumían la cultura catalana (“ahora sólo aprenden el ‘buenos días’, ‘buenas tardes’ y ‘dame de comer’”); que “las ayudas públicas son para estas personas que no saben lo que es Cataluña” y que su esposo estaba cansado de otorgar viviendas sociales “a magrebíes y gente así”.

Su intervención desató amplias críticas y el entonces consejero en jefe del Gobierno catalán de CiU, Artur Mas (actual candidato a presidir la Generalitat), la defendió por hacer “una reflexión en voz alta, nada peyorativa para los inmigrantes, que seguramente comparten miles de personas en Cataluña”. Pujol reiteró esta idea al decir que lo que pensaba su esposa “es lo que piensan la gran mayoría de los ciudadanos”. Precisamente, sañalamos en nuestro estudio sobre la PxC que este tipo de declaraciones habían creado una “lepenización de los espíritus”.

¿Sondeos favorables a la PxC?

Por consiguiente, estas actitudes de Ferrusola apoyadas por Mas difícilmente pueden ser tachadas de fomento de la inmigración magrebí, como hace Sánchez Camacho. Lo ya expuesto en este blog sobre las estrategias de Xavier García Albiol (1 y 2) y la propia Sánchez Camacho (1) junto a sus nuevas declaraciones nos llevan a pensar que tal radicalización del PP obedece a que la demoscopia es favorable a la PxC en mayor medida de lo que las encuestas publicadas dan a entender, ya que este rápido posicionamiento de los populares en un tema que hasta ahora había focalizado su concejal de Badalona resulta más que llamativo.

En este sentido, el PP catalán ha recurrido a la fórmula clásica del nacional-populismo: acusar a los partidos de gobierno de ser “partidos del extranjero”, en la mejor tradición del lepenismo francés. De este modo, ha amalgamado una síntesis de nacionalismo español, antinacionalismo catalán e islamofobia creando un nuevo producto en el mercado. Tal posicionamiento comportará abandonar la pretendida imagen de “moderado” del líder del PP estatal, Mariano Rajoy, pues una formación que codifica y emite tales discursos no es centrista en el arco político, sino extremista (ya se han alzado denuncias en tal sentido).

Veremos hasta donde llega la radicalización de los populares en este tema. Desde nuestra perspectiva, consideramos que actualmente Cataluña -y especialmente Badalona- son para el PP un laboratorio político cuya química puede exportar a nivel estatal en función de los resultados en las urnas.

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