EL POPULISMO QUE VIENE (53): LAS DEBILIDADES ELECTORALES DE ANGLADA Y LA PXC

 

 Anglada y su editor Enrique De Diego (conocido por sus intervenciones en Intereconomía), una unión que se ha roto.

EN LAS ELECCIONES AUTÓNOMICAS ANGLADA CONSIGUIÓ AVANCES EN TODOS LOS FRENTES, como analizamos en otra entrada de este blog. En la presente, vamos a analizar sus potenciales debilidades, exceptuando los riesgos que puede suponer la competencia política del Partido Popular, valorados en una entrada específica.

1. La penetración en el cinturón metropolitano: ¿Y si crecen taifatos?

Joan serra, en el diario Ara, analizó el pasado 9 de diciembre el desigual avance en el cinturón metropolitano de Barcelona de la PxC. Como puede apreciarse, su resultado más brillante lo obtiene en L’Hospitalet, segunda ciudad de Cataluña, donde podría obtener representación en los próximos comicios de mayo, pues alcanzó el 4.1% de los sufragios.

Infografía del diario Ara sobre los resultados de la PxC en el cinturón barcelonés.

No obstante, el consistorio socialista ya ha empezado a hacer “antiangladismo peventivo” (como ya sucedió en el de Vic con las medidas que adoptó para evitar el empadronamiento de inmigrantes ilegales) y la alcaldesa ha anunciado que “pedirá al Gobierno central que los inmigrantes con “actitudes incívicas” no puedan acceder al permiso de residencia por arraigo ni reagrupar a sus familias”. La inicitiva pronto ha sido imitada por otros consistorios, como Salt, El Vendrell, Reus y Tarragona. En este sentido, ignoramos si tales medidas pueden reforzar o contener a la PxC y las próximas elecciones municipales lo reflejarán.

La otra incógnita que plantea el ingreso de la PxC en consistorios de grandes ciudades es si Anglada podrá mantener su liderazgo del partido desde Vic, tras no haberlo podido consolidar ingresando en el Parlamento catalán.

¿Un conjunto de ediles del cinturón metroplitano o de capitales provinciales estaría dispuesto a seguir directrices de Anglada o acabaría organizando su propio taifato? ¿Toleraría Anglada una afluencia masiva de militancia que no se situara bajo su obediencia? Anglada es el gran activo de la PxC, pero también puede ser un elemento limitador de su crecimiento.

2. Las dificultades para mantener la cohesión interna

Esta pregunta no sólo es una incógnita de futuro, sino que parece lógico plantearle vista la centrifugación de cuadros del partido. Recordemos que han abandonado la PxC Mateu Figuerola y otros ediles de Lleida que han originado el PxCat, el secretario general Pablo Barranco -que impulsa ahora el partido Vía Democrática– y recientemente Myriam Muñoz -cabeza de lista por Tarragona (que percentualmente obtuvo mayor apoyo que Anglada)- y su padre Antonio.

Myriam Muñoz y su padre Antonio han sido los últimos protagonistas de abandonos en la PxC.

Como es habitual en este tipo de abandonos, la PxC ha hablado de expulsión y los Muñoz de abandono. Todo ello en la consiguiente una pelotera mediática digital. Mientras la PxC ha denucniado que padre e hija querían crear su propio partido y medrar de la política, estos han dicho que si alguien lo hace es el propio Anglada y han denunciado “la cara dura” de Anglada “por cobrar el sueldo de un cargo de confianza de El Vendrell y dejar que pague los impuestos un testaferro”.

Aseguran tembién que PxC es “una “fábrica de negocios” en la que Anglada busca “su lucro personal”. Preguntan por qué no enseña las cuentas del partido y expulsa a todo aquél que pregunta por ellas, prueba, a su juicio, de que el líder de Plataforma per Catalunya “vive a costa del dinero de todos los afiliados”. No obstante, la militancia de PxC también ha respondido a manifestaciones de los Muñoz señalando falsedades en las mismas.

Igualmente, Enrique de Diego, valedor de Anglada más allá de Cataluña en términos políticos y también editoriales, ha roto con él. Ha anunciado que concurrirá a las elecciones de Barcelona el partido que promueve, Regeneración.

Anglada, pues, tiene dificultades para mantener aglutinada a su militancia y esta tendencia plantea una incógnita sobre un eventual fraccionamiento de la PxC tras las elecciones municipales, tanto si tiene éxito el partido como si sucede lo contrario, pues la falta de cumplimiento de expectativas puede provocar deserciones y el éxito puede animar iniciativas escisionistas.

3. Un voto de protesta fluido

Ya hemos expuesto en nuestro blog que Anglada ha capitalizado un importante voto de protesta, al margen del específicamente islamófobo. Pero como destaca el analista Carles Castro en La Vanguardia, éste puede dirigirse hacia multiples direcciones:

Globalmente, el espacio conjunto que definen CiU y Esquerra ha cedido 150.000 electores, una cifra muy similar a la que congregan los partidos de Laporta y Carretero. Al mismo tiempo, el espacio españolista (PP y C’s) reúne hoy casi cien mil sufragios más que en el 2003. Y crece en 200.000 efectivos el espacio de protesta que componen los votos blancos o nulos, los microgrupos (de la Cori al partido Pirata) o la PxC.

Es decir, en estas elecciones Anglada ha podido capitalizar un voto de protesta que en los comicios municipales puede consolidar o bien dispersarse a través de partidos locales.

4. Un electorado por fidelizar

Esta acotación nos lleva al gran problema que aún tiene la PxC: la dificultad de fidelizar su voto. Ello se puede apreciar tanto en los diferentes resultados de la PxC en los comicios locales del 2007 y autonómicos del 2010, pues éste fue sensiblemente menor en sus feudos de Vic y El Vendrell.

Asimismo, la noche electoral pudimos constatar en directo la falta de adhesión explícita de los votantes al partido: tras haberse anunciado por televisión que Anglada podía ingresar en el parlamento con tres diputados, nos desplazamos a la sede de Barcelona habilitada por el partido para seguir el escrutinio y observamos que había alrededor de ochenta o noventa personas, más allá de representantes de medios de comunicación. Ello fue chocante, pues en otra formación la noticia televisiva citada habría provocado una avalancha de seguidores para festejar los eventuales resultados.

Nuestra lectura del hecho es que buena parte de los votantes de Anglada han hecho una apuesta coyuntural, que no tiene porqué repetirse en el futuro. Por tanto, los avances de la PxC en los comicios autonómicos seguramente se traducirán en avances en los consistorios, pero no tienen porqué producirse de modo automático y si tienen lugar pueden originar escisiones y diversos partidos. Este es el riesgo que experimenta la PxC al expandirse de modo horizontal.

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