ESTAFA CON LOS FONDOS DESTINADOS A LAS VÍCTIMAS DEL GENOCIDIO JUDÍO

 

La industria del Holocausto, un polémico ensayo del 2000.

EN EL 2000  SE PUBLICÓ UN LIBRO CONTROVERTIDO SOBRE la gestión de los fondos de las víctimas del genocidio nazi por parte de Norman G. Finkelstein, traducido aquí en el 2002: La industria del Holocausto. Reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío (Siglo XXI editores de España).

El autor del ensayo era hijo de supervivientes de los campos de concentración de Auschwitz i Majdanek y provocó una polémica internacional. El autor sostenía -entre otras tesis- que uno de los mayores peligros para las víctimas del nazismo era la de aquellas instituciones que se erigían en custodios de la misma y no destinaban los fondos que recaudaban a éstas, sino a poner en funcionamiento lo que copnsideraba como una verdadera “industria del Holocausto”.

Ahora, una estafa cometida en Nueva York por quien fue director de la “Conferencia de Demandantes Judíos” o Jewish Claims Conference y seis de sus empleado a los que se acusa de malversar fondos por un importe de 30,5 millones de euros a lo largo de 16 años ha vuelto a situar a dar nueva actualidad a estas tesis. Pese a que el escándalo salió a la luz en noviembre y conmocionó Alemania, donde se señaló la opacidad de esta entidad (véase la información de Der Spiegel), en España apenas ha tenido eco.

Por esta razón, a continuación publicamos la información al respecto de la agencia Deutsche Welle publicada en castellano, obra de Daniel Scheschkewitz y Luna Bolívar y editada por Pablo Kummetz y accesible en http://www.dw-world.de/dw/article/0,,6217973,00.html

Escándalo en torno a las indemnizaciones a las víctimas del nazismo

Más de 30 millones de euros es la cifra que alcanza el escándalo destapado en Nueva York: dinero pagado por Alemania en compensación por los crímenes nazis que habría sido objeto de malversación.

La Jewish Claims Conference (JCC), “Conferencia de Demandantes Judíos”, fue fundada en 1951. Hoy, la fiscalía de Nueva York ha presentado una demanda contra su antiguo director y otros seis de sus empleados. A todos ellos se les acusa de malversación de fondos: 30,5 millones de euros en un plazo de 16 años, por los que podrían ir hasta dos décadas a la cárcel.

5.000 peticiones falsas

Según describe el New York Times, la estafa seguía siempre el mismo patrón: a través de diarios estadounidenses se reclutaban inmigrantes venidos de Rusia, cuya historia era falsificada hasta convertirlos en víctimas de la persecución antisemita o en habitantes de algún gueto cuando, en realidad, muchos de ellos habían nacido después de 1945, es decir, caído ya el régimen nazi.

Sirviéndose de actas y documentos de identidad falsificados, además del profundo conocimiento que sobre el Holocausto ostentan los miembros de la JCC, se presentaban las demandas de indemnización. Una vez pagada desde Berlín, parte de la compensación iba supuestamente a parar a los bolsillos de los ahora acusados.

La excesiva similitud en los casos de diferentes solicitantes de reparaciones fue lo que finalmente llamó la atención, y las mismas autoridades acabaron viéndose sorprendidas por las dimensiones reales del escándalo. En total, se han encontrado 5.000 peticiones falsas. El fraude es “considerable e irritante a la vez”, declaró la fiscal Preet Bharara ante la prensa neoyorquina.

Millones de euros

“Si existe una organización de la que se podría esperar que estuviera libre de codicia y engaños, ésa es la ‘Claims Conference’, que cada día ayuda a miles de personas”, indicó la fiscalía. También el actual presidente de la JCC, Julius Berman, manifestó abiertamente su consternación.

La JCC, cuyo nombre completo es Conference on Jewish Material Claims Against Germany, “Conferencia de las Demandas de Compensación Material Judías contra Alemania”, representa a los judíos que residen fuera de Israel, principalmente en Estados Unidos. En 1952 y sobre la base del Tratado de Luxemburgo, Alemania se comprometió a indemnizar a los judíos que hubieran padecido bajo la dictadura nacionalsocialista. 3.500 millones de marcos fluyeron en los años sucesivos hacia el Estado de Israel y la JCC para tratar de subsanar la presecución, los trabajos forzados y la confiscación de posesiones judías durante la época nazi.

En 1980, la Conferencia recibió en concepto de reparaciones únicas a más de 340.000 víctimas del terror nazi alrededor de 1.000 millones de euros. Nuevos desembolsos siguieron tras la reunificación de Alemania y actualmente unos 53.000 supervivientes de la Shoa reciben en todo el mundo una pensión mensual del Gobierno alemán de 291 euros, cifra que Berlín y la Conferencia acordaron como válida a partir de 1992. En 2007, Alemania se comprometió al pago de otros 250 millones de euros, destinados al programa de pensiones de la JCC.

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