EL POPULISMO QUE VIENE (56): LA PROPAGANDA DEL SVP/UDC O CÓMO EXPLOTAR EL MIEDO

 

EN TÉRMINOS ICONOGRÁFICOS, consideramos interesante detenernos en la propaganda de la  Union Democrática de Centro/Partido Popular Suizo [Union Démocratique de Centre/Schweizerische Volkspartei, UDC/SVP], uno de los principales partidos del populismo derechista europeo. En Suiza ha realizado exitosas campañas publicitarias que explotan de modo demagógico los miedos que crea la sociedad globalizada. Consideramos que ello esta realidad es más perceptible en la confederación helvética, un país que se mantiene al margen de la UE y diversos organismos internacionales. con una arraigada tradición plebiscitaria.

Como un partido conservador devino extremista

Esta formación conservadora -como explicamos en Ultrapatriotas– fue fundada en 1971 y constituía uno de los cuatro partidos miembros de la coalición de gobierno de Suiza. Pero a fines de los años noventa pasó a ser controlada por Christoph Blocher, un rico empresario marcado por el fundamentalismo protestante (influido por su padre, pastor luterano). Blocher dirigía la sección local de la UDC de Zurich y ganó proyección estatal al liderar la Acción por una Suiza Neutral e Independiente [Aktion für eine unabhängige uns neutrale Schweiz]. La Acción era una plataforma creada en 1988 que desarrolló vínculos de colaboración con diversos medios de ultraderecha y devino un poderoso grupo de presión contra la integración de Suiza en la UE y se convirtió en el principal activo de Blocher para hacerse con la dirección de la UDC. Al obtenerla imprimió un giro nacional-populista al partido y en la campaña de las elecciones de 1999 denunció a la clase política por ejercer “el terror de la ideología”, paralizando a las fuerzas “sanas”; los excesivos impuestos; el elevado número de extranjeros y la apertura suiza al extranjero. Finalmente fue el partido más votado del país, con el 22.5% de los votos.

 A inicios del 2000 el sociólogo Jean Ziegler describió la UDC de Blocher como una mezcla de “los ultraconservadores de siempre, los racistas habituales, los neonazis antisemitas y centenares de miles de abrumados por los estragos que la globalización provoca en el empleo”. En este sentido, un estudio realizado tras las elecciones citadas reflejó que la UDC había obtenido sus mejores resultados en los grupos sociales que tenían rentas muy altas o muy bajas.

Ello reflejó que Blocher habría sido capaz de federar a nivel sociológico e ideológico las dos corrientes mayoritarias de la nueva extrema derecha suiza: la “nacionalista liberal” y la “nacionalista social” y la formación consiguió resultados ascendentes que se han mantenido hasta el presente.

Una propaganda que explota los miedos de la globalización

La necesidad de defender la homogeneidad de la comunidad nacional -siempre uniforme e indivisible- frente a la inmigración es el tema de denuncia de estos carteles. En ambos casos, la “pureza nacional” tiene connotaciones raciales.

 

El cartel es explícito en el sentido expuesto: las ovejas blancas e inmaculadas echan a coces a la oveja negra que amenaza la uniformidad imperante en aras de la seguridad. 

 En este caso, unas manos de piel oscura se abalanzan sobre pasaportes o documentos de nacionalidad suiza, lo que supone una amenaza a la comunidad nacional.

En este cartel contrario a los acuerdos de Schengen, se denuncia lo que supone integrarse en el ámbito de la UE: “¿Perder seguridad? ¿Perder el trabajo? No a Schengen”. Este temor expone como los populismos explotan los miedos de los ciudadanos a que sus países se integren en ámbitos supranacionales y pierdan soberanía.

“Da la cara” es el eslógan que denuncia la amenaza de Bin Laden sobre Suiza: el fantasma del terrorismo islamista también es objeto de explotación explícita del SVP/UDC.

 

Finalmente, merece destacarse la campaña islamófoba desplegada por una sección del SVP/UDC que contrapuso dos imágenes: la de jóvenes occidentales desnudas en la playa (obra de un fotógrafo erótico que fue empelada sin su autorización) con la de mujeres árabes bañándose vestidas. Según el texto que acompañaba a las fotografías, la foto superior estaba tomada en el 2010 y la inferior recreaba supuestamente a la Suiza del 2030, totalmente islamizada. Ello generó una amplia controversia recogida por Público

Estos y otros temas empiezan a ser un recurso de las formaciones populistas españolas. Así, por ejemplo, Josep Anglada inició su libro Sin mordaza y sin velos advirtiendo que en las elecciones catalanas  del 2025 los partidos musulmanes decidían e imponían la sharia o ley islámica en Cataluña, pues  eran elegidos40 diputados islamistas. Y es que la ucronía amenazadora es una poderosa arma para crear y explotar miedo.

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