EL POPULISMO QUE VIENE (71): LOS AUTÉNTICOS FINLANDESES TRIUNFAN EN LAS URNAS

Timo Soini, líder de Perussomalaiset [Finlandeses Auténticos].

El triunfo de los Verdaderos Finlandeses o Finlandeses Auténticos -según la traducción del nombre del partido, Perussuomalaiset [PeruS]- este domingo ha conmocionado Europa. Con el 19% de los votos y 39 escaños en el Parlamento es el tercer partido del país, prácticamente empatado con el socialdemócrata (19.1% de los sufragios) y la coalición conservadora ganadora (20.4%). La inmigración y la oposición a que Finlandia asuma el coste del rescate a Portugal han sido las dos exitosas banderas que ha empleado su líder, Timo Soini, para conseguir los espectaculares resultados.

Una larga marcha iniciada en 1959

Como explicamos en nuestro trabajo Ultrapatriotas, Finlandia, a inicios de los años setenta, era el único país escandinavo que contaba con una formación populista de ultraderecha y que podría considerarse predecesora de los partidos del Progreso daneses y noruegos: el Suomen Maaseudun Puolue [Partido Agrario Finlandés, SMP], fundado en 1958 por un veterano político, Veikko Vennamo.

El partido se caracterizó por una oposición beligerante al presidente Urho K. Kekkonen (1956-1981), muy flexible políticamente por la neutralidad impuesta por la URSS al país desde la postguerra.

Tiedosto:Vennamo1989.jpgVeikko Vennamo, líder del SMP.

Si bien incorporó algunos temas de la nueva ultraderecha, como la defensa de los económicamente más débiles (excombatientes, jubilados con pensiones mínimas), conformó un partido populista tradicional de protesta contra la modernización, primero movilizando el electorado de las zonas rurales y en los años ochenta el de las urbanas (sus circunscripciones de éxito coincidieron con las del Movimiento Patriótico del Pueblo [Isänmaallinen Kansallis-Litto, IKL] de los años treinta, que obtuvo en 8% de los votos en 1936).

Después de una turbulenta historia, el SMP se evaporó en los años noventa, cuando intentó apelar a la xenofobia. En 1995 solo captó el 1.3% de los votos y obtuvo un diputado y en 1997 era inexistente. De sus cenizas surgió el partido Auténticos Finlandeses [Perussuomalaiset, PeruS], que en 1999 obtuvo el 1% de los votos y un diputado (era expresidente y exparlamentario del extinto SMP).

Probablemente, añadíamos en nuestro estudio del 2003,  la ausencia actual en Finlandia de un partido de ultraderecha postindustrial podía explicarse porque su escaso número de inmigrantes y refugiados dificultaba el recurso a la xenofobia como tema electoral exitoso: en 1996 su porcentaje de población extranjera era de un 1.4%, frente a un 3.6% en Noruega, un 4.7% en Dinamarca y un 6% en Suecia.

1995-2011: la larga espera del éxito

PeruS ha tenido un crecimiento nulo durante dos décadas. Según su web, en las elecciones legislativas del 2003 consiguió apenas el 1.6% de los votos. Sin embargo, en las presidenciales del 2006 su candidato fue ya Soini (un político experimentado nacido en 1962 y que había sido secretario general del SMP entre 1992 y 1995) y alcanzó alrededor de 103 000 votos (3,4%).

En las últimas elecciones legislativas (18/III/2007) la formación cosechó  más de 112 000 sufragios (4,1%) y en las municipales del 2008 el apoyo fue ya del 5,4%, y obtuvo 443 ediles. En los comicios europeos de 2009 Soini logró un escaño con cerca del 10% de los sufragios. En suma, el PS habría conocido una lenta penetración que se habría materializado ahora con un súbito éxito.

A continuación, reproducimos la crónica de Gloria Moreno de La Vanguardia (19/IV/2011), pues ofrece un buen estado de la cuestión y enlaces con diversos temas vinculados al ascenso del PS.

El ascenso del populismo finlandés preocupa a Europa

“Tendrá que haber cambios en la UE”, advierten los Verdaderos Finlandeses

El espectacular avance de la derecha antieuropea en las elecciones finlandesas está haciendo temblar al resto de la eurozona. Por primera vez, el partido Verdaderos Finlandeses logró desafiar este fin de semana a las tres formaciones que habían dominado la escena política hasta ahora, al convertirse en la tercera fuerza más votada. Sin embargo, lo que más preocupa a Bruselas es el momento en que todo esto se produce, dado el firme rechazo de los populistas a sacar adelante el rescate de Portugal y las consecuencias que esto podría tener en la posición final de Finlandia.

De hecho, la noticia provocó ayer la caída del euro en gran parte de los mercados internacionales, que también se resintieron de las nuevas dudas que se ciernen sobre la deuda griega. Otra muestra del desasosiego es la advertencia que Alemania dirigió a Finlandia, a quien pidió que se mantenga fiel a la moneda única y a los acuerdos alcanzados para garantizar su estabilidad “con independencia de los cambios que se produzcan en el gobierno”, según declaró el viceportavoz oficial del Ejecutivo alemán, Christoph Steegmans.

Todo esto, no obstante, no ha hecho retroceder ni un ápice a los Verdaderos Finlandeses, cuyo líder, Timo Soini, aseguró ayer que, a partir de ahora, “por supuesto tendrá que haber cambios” en la Unión Europea y, especialmente, en su modo de asegurar la estabilidad financiera. Para Soini, “lo más importante es que Finlandia no tenga que pagar por los errores de los demás”. Lo cierto es que el líder populista se había pasado toda la campaña repitiendo este argumento. Y los resultados demuestran que le ha salido muy rentable, teniendo en cuenta que la mayoría de los finlandeses está en contra de rescatar a las naciones más endeudadas de la zona euro.

Logotipo de la formación.

Con el 19% de los votos, el partido de Soini quedó en tercera posición, muy poco por debajo del ganador, el conservador Jyrki Katainen (20,4%), y casi empatado con los socialdemócratas, que obtuvieron el 19,1%. El Partido de Centro, el más votado en las pasadas elecciones, sufrió un verdadero descalabro al colocarse en cuarta posición, con el 15,8% de los votos. Su líder y primera ministra saliente, Mari Kiviniemi, anunció que su partido no formará parte de la próxima coalición de Gobierno. Todo esto hace que las negociaciones para formar un nuevo Ejecutivo se presenten especialmente difíciles.

Dada su condición de vencedor, Katainen será el encargado de dirigir las conversaciones, en las que no cabe duda de que el rescate de Portugal se convertirá en un tema central. En primer lugar, intentará convencer a los socialdemócratas, cuya negativa al rescate es más blanda que la de los Verdaderos Finlandeses. Esto hace pensar a los analistas que finalmente la izquierda acabará cediendo. Más difícil, en cambio, será abordar el tema con los populistas, cuya negativa podría llevar a Katainen a buscar otros aliados entre los partidos pequeños.

Juliste 2010 linkkikuvaCartel pidiendo el voto para el PeruS.

“La extensión de la victoria de los Verdaderos Finlandeses es tal que Katainen no tendrá otro remedio que incluirlos en las negociaciones”, señala Lauri Karvonen, politólogo de la Universidad de Abo. Sin embargo, “si al final los populistas no dan su brazo a torcer, estos tendrán que renunciar a la idea de formar parte del Gobierno”, opina. Y es que lo que está claro es que Katainen no cederá en algo tan importante como es la política europea. Él mismo se encargó de subrayarlo nada más conocer los resultados, al afirmar que “Finlandia siempre ha sido un país muy responsable” y que su próximo Gobierno “seguirá haciendo lo mismo”

Los comentarios están cerrados.