EL POPULISMO QUE VIENE (74): LOS TÓPICOS PEYORATIVOS MÁS EXTENDIDOS SOBRE LOS INMIGRANTES SON FALSOS

Declaraciones Francisco Javier Moreno, couator de Inmmigración y Estado de bienestar en España.

EL 12,17% DE LA POBLACIÓN DE ESPAÑA, más de 5,7 millones de personas, es inmigrante y nuestro país es el segundo de la Unión Europea en número de residentes extranjeros. Sin embargo, contra los tópicos  muy difundidos que señalan que los extranjeros perciben más ayudas que los autóctonos, un estudio publicado ahora por la Fundació La Caixa demuestra lo contrario.

Y ello pese a que las encuestas detectan que tales percepciones se hallan harto extendidas en España (y especialmente Cataluña), como hemos recogido en este blog (1 y 2). De este modo, la última al respecto sobre Cataluña, hecha pública en marzo por el Cente d’Estudis d’Opinió [CEO], reflejó -según su director Jordi Argelaguet- que “buena parte de los catalanes [alrededor de un 25%] están incómodos con las políticas migratorias, porque consideran a los inmigrantes competencia en la lucha por los recursos, escasos en un momento de crisis”.

La investigación a la que aludimos al inicio de esta entrada y que cuestiona tales aseveraciones es el trabajo de Francisco Javier Moreno Fuentes y María Bruquetas Callejo, Inmmigración y Estado de bienestar en España. Para acceder a él, basta clicar sobre este PDF:  volumen-31-de-la-coleccion-de-estudios-sociales-i-inmigracion-y-estado-de-bienestar-en-espana-i  El estudio subraya las realidades que apuntamos a continuación.

Lo que los datos ponen de manifiesto

* Menos del 1% de los perceptores de pensiones son extranjeros (de ellos, más de la mitad son europeos).

* A su vez, se calcula que la  alta tasa de actividad de los inmigrantes contribuirá a retrasar en cinco años la entrada en déficit del sistema de pensiones, además de frenar el envejecimiento poblacional.

* Asimismo, los inmigrantes consultan un 7% menos al médico de cabecera y un 16,5% menos al especialista, aunque recurren un 3,2% más a los servicios de urgencias. Actualmente la proporción del gasto sanitario que absorben equivale a poco más del 5% del total.

* El 30% de los inmigrantes en España son pobres, frente al 18% de autóctonos que se encuentran en esta situación. No obstante, sólo un 6,8% de las intervenciones de los servicios sociales se dirigen a la población inmigrante.

* El 50% del superávit de las finanzas públicas en los años de mayor crecimiento correspondió a impuestos y contribuciones sociales aportados por la inmigración. Sin embargo, la crisis ha castigado duramente a estos colectivos, que en la actualidad sufren tasas de desempleo superiores al 30%.

Tendencias de futuro

La investigación efectúa estas dos observaciones sobre cómo puede evolucionar la situación.

Por una parte, en téminos de actitudes, más de la mitad de los españoles percibe al inmigrante como un competidor en el acceso a prestaciones y servicios sociales y estas actitudes pueden aumentar en las próximas dos décadas, con el envejecimiento del colectivo inmigrante y su incremento de las peticiones de ayudas y servicios.

Por otra parte, en términos de acción de la administración, el informe señala que la concentración de la inmigración en determinadas Comunidades Autónomas, municipios y barrios introduce desajustes en la distribución de recursos fiscales entre distintos niveles de la administración del Estado. Esto provoca también incrementos localizados de la demanda de prestaciones y contribuye al deterioro de los programas de protección social.

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