EL POPULISMO QUE VIENE (77): PRONÓSTICOS SOBRE LAS ELECCIONES DEL 22-M

Josep Anglada, líder de la PxC.

AYER PUBLICAMOS ESTE ARTÍCULO en la edición catalana de El País (18/V/2011), donde efectuamos prospectiva de las próximas elecciones locales en Cataluña. Este es el texto completo (el original publicado puede leerse clicando aquí).

Cinco preguntas sobre el populismo que viene

Las elecciones del día 22 permitirán calibrar en Cataluña el voto a partidos que encarnan una nueva derecha populista. Esta apela a la movilización del pueblo como una comunidad homogénea ante problemas achacados a la inmigración o a alguno de sus colectivos (musulmanes, gitanos rumanos), como el deterioro del orden público, la competencia en el mercado laboral o la depredación de prestaciones del Estado. A la vez, exhorta a romper con la clase política tradicional, a sus ojos una élite alejada del pueblo que ha favorecido la llegada de un aluvión humano foráneo. Este discurso es propio de la Plataforma per Catalunya que lidera Josep Anglada, de diversos rótulos minoritarios y, en parte, del líder popular Xavier García Albiol en Badalona. Los próximos comicios plantean cinco cuestiones sobre esta derecha emergente.

 1. ¿Crecerá? Posiblemente sí, por varias razones. En primer lugar, porque la PxC presenta 108 candidaturas y en el 2007 fueron 39. En segundo lugar, porque con una crisis económica enquistada la demoscopia refleja un clima de opinión que sintoniza con su mensaje, pese a que un reciente estudio (Inmigración y Estado de Bienestar en España) demuestra que los tópicos peyorativos más extendidos sobre los inmigrantes no tienen fundamento. Por otra parte, porque sus partidos ponen de modo contundente en la agenda política temas que inquietan al electorado: seguridad ciudadana, creación de guetos escolares, transformación de barrios en suburbios, problemas multiculturales. Parafraseando al exministro socialista francés Laurent Fabius al aludir al Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen, los populistas “plantean buenas preguntas a las que aportan falsas respuestas”. Finalmente, progresará porque la crisis del sistema político catalán premia nuevas marcas, como atestiguan Ciutadans, Solidaritat Catalana per la Independència, la PxC y las Candidatures d’Unitat Popular.

2. ¿Qué consecuencias tendrá su expansión? Dependerá de su magnitud. Si es notable, veremos cómo su dispersión local actual deviene una realidad más homogénea en la medida que se extienda por todo el territorio y penetre en el cinturón metropolitano barcelonés. El eventual ingreso de la PxC en el Consistorio en L’Hospitalet (segunda ciudad catalana), un ascenso de García Albiol en Badalona (tercera ciudad) y una presencia de derecha populista en Ayuntamientos medianos y capitales de comarca hará que la política catalana sea más estridente. Así, es probable que se ensanche la brecha entre un universo local políticamente atomizado y radicalizado y un Parlamento de cierta placidez, donde una CiU de holgada mayoría puede pactar con diversos socios.

Xavier García Albiol, líder del PP de Badalona.

3. ¿Será un voto coyuntural? Es dudoso. El politólogo francés Pascal Perrineau advirtió en Francia de que los electores del Frente Nacional antes de votarlo habían experimentado una “lepenización de los espíritus”. Es decir, el discurso lepenista ganó primero sus conciencias y luego se plasmó en las urnas. Desde esta óptica, es importante saber si los más de 75.000 electores que captó Anglada en las elecciones autonómicas vuelven a apoyarle y si García Albiol y Alicia Sánchez Camacho logran conservar los votantes que atrajeron al afirmar que CiU gobernó priorizando a la inmigración musulmana (y no hispana) para preservar su proyecto nacionalista. De conseguirlo, esta derecha posiblemente inicie un proceso de “normalización política”: vendrá para quedarse.

4. ¿Es una dinámica catalana? El ascenso de la PxC es un fenómeno catalán que demuestra cómo el cambio del sistema político se produce desde el ámbito local, pero esta dinámica tiende a exportarse al resto de España en la medida que tiene éxito. En tal sentido, por ejemplo, habrá que observar la evolución del partido España 2000 en la Comunidad Valenciana, que obtuvo representación en Onda y Silla en el año 2007 y es posible que mejore resultados.

5. ¿Puede surgir una derecha populista estatal desde el nivel local? Probablemente emergerán siglas de implantación provincial o autonómica que podrían compartir un mismo rótulo para concurrir a comicios legislativos. Entonces la derecha populista sería la única fuerza confederal española, pese a que la ultraderecha tradicional ha sido unitaria y centralista.

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