EL POPULISMO QUE VIENE (89): ¿SON EFICACES REALMENTE LOS “AGENTES ANTIRUMORES” CONTRA EL POPULISMO?

El treball de camp Barcelona ha activat una experiència pionera: clowns antirumors que desmenteixen tòpics sobre la immigració als mercats.“Agentes antirumores” en acción (foto del diario Ara).

EN LOS ÚLTIMOS MESES SE HA VALORADO COMO MUY POSITIVA la actuación de los llamados “agentes antirumores”, un conjunto de voluntarios formados para desmentir tópicos asociados a la inmigración y que pretenden desactivar discursos xenófobos. Así, según informaba el diario catalán Ara (4/VII/2011), la capital catalana cuenta con 350 personas que actúan en este sentido.

Estos “agentes” son variados. Cuenta con algunos clown que se pasean por los mercados e ironizan sobre tales tópicos, pero la mayoría de voluntarios pertenecen a entidades y difunden su discurso en actividades de sus respectivos barrios en el trato cotidiano con sus vecinos  (organizando debates). Conforman la llamada Xarxa BCN Antirumors (Red BCN Antirumores).

La ciudad -informa Ara– “destina a la lucha contra los tópicos de la inmigración un presupuesto anual de 200.000 euros, que incluye el apoyo en las actividades de las entidades, la elaboración de materiales -desde trípticos hasta vídeos y cómicos- y las acciones para adoctrinar los agentes. La última iniciativa que ha visto la luz es una guía práctica del agente antirumor, que teoritza sobre la estrategia de comunicación que tienen que utilizar las personas que tienen que transmitir el mensaje a los ciudadanos. La guía subraya la importancia de comunicar sin prisas, de utilizar la pregunta como herramienta principal y de priorizar los mensajes positivos”.

Cuando el propagador de rumores es el alcalde

Sin embargo, pese al aplauso que ha recibido la iniciativa desde amplios sectores, su eficacia parece ser muy limitada. De este modo, Francisco Javier Moreno, coautor del estudio  Immigración y Estado del bienestar en España (que desmiente tópicos erróneos y que ya hemos comentado en este blog), -según sus declaraciones a Ara– ve necesario la lucha contra la rumorologia, pero es escéptico sobre sus resultados: “Está bien proporcionar argumentos, pero me temo que son acciones poco efectivas. Los que están en contra de la inmigración y los que se basan en prejuicios no cambiarán de opinión por muchos datos que se los faciliten”.

En este aspecto, debemos recordar que el voto de protesta contra la presencia de inmigración se produce después de un proceso de interiorización del mismo previa a su manifestación en las urnas, lo que el politólogo francés Pascal Perrineau ha calificado como una “lepenización de las conciencias”. De este modo, luchar contra perjuicios arraigados no es fácil con actuaciones puntuales o que invitan a la chanza. Quienes creen tales afirmaciones seguramente verán con menosprecio ironizar sobre un tema que perciben como muy serio y permanecerán refractarias a tales mensajes.

“García Albiol afirma que se subvenciona con dinero público el alquiler de apartamentos para marroquíes en la Costa Brava”

Finalmente, los “agentes antirumores” tienen retos difíciles de superar. Si estos trabajan en Badalona su hándicap es elevado, pues allí es el propio responsable del consistorio, Xavier García Albiol, quien difunde los rumores que se deben combatir. Así, el flamante alcalde badalonés, que -como era previsible- ya se ha entrampado en un juego de contradicciones (aconsejamos leer el artículo “Albiol contra Albiol”) entre lo que dijo antes de la campaña y lo que hace desde el Ayuntamiento, para mantener la tensión entre su electorado lanza enormidades como ésta en una entrevista: “Quizás, en vez de pagar a un señor que viene del Marruecos un alquiler en un municipio de la Costa Brava, este dinero tendrían que haberse destinado a ayudar los vecinos de Badalona”. Así las cosas, si quien propaga rumores es el alcalde… ¿Cómo desmentirlos trabajando desde el ayuntamiento?

En suma, el impacto de la actuación de estos agentes es probable que sea de efectos muy limitados en términos generales y en el caso de Badalona, difícilmente tendrá algún efecto, pues el propio alcalde no duda en vertir enormidades públicamente para tener margen de maniobra entre sus promesas y su actuación, algo deleznable por parte de un poder público.

La oportunidad perdida de CiU para luchar contra discursos falsos

En este aspecto, si bien el gobierno de CiU tuvo la iniciativa de mostrar el carácter propagandístico de cheques imaginarios que la PxC repartía y que representaba que la Generalitat supuestamente entregaba a los inmigrantes, consideramos que erró al llevar el asunto a los tribunales, pues puede -como es habitual en estos casos- reforzar al angladismo si su demanda es desestimada, algo que intuimos más que probable.

Sin embargo, CiU, tan puntillosa en este tema, ha sido incapaz tras pactar con  el PP la alcaldía de Badalona y la diputación de Barcelona, en exigir a este partido que desmienta públicamente su discurso anterior sobre una pretendida política efectuada por Jordi Pujol de fomentar la inmigración marroquí en Cataluña en detrimento de la latina y favorecer de esta forma su proyecto de “construcción nacional” (algo igualmente ya comentado en este blog). Un bulo sin fundamento ya difundido por Intereconomía para amalgamar catalanismo con presencia islamista (e incluso terrorismo fundamentalista).

Intereconomía se hace eco de la pretendida ecuación “catalanismo=islamismo / terrorismo islamista”.

Poco pueden hacer, pues, los “agentes antirumores” si quienes vierten los rumores no son ciudadanos “de a pie” que hablan desde el mercado o la plaza del barrio, sino el alcaldes de la tercera ciudad catalana o los líderes de un PP no dispuesto a hacer ascos a todo argumentario que le reporte dividendos electorales.

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