EL POPULISMO QUE VIENE (145): ¿POR QUÉ HAN TRIUNFADO LOS NEONAZIS GRIEGOS?

Portada de la revista de Amanecer Dorado.

¿QUÉ HA SUCEDIDO EN GRECIA PARA QUE UNA FORMACIÓN NEONAZI HAYA ENTRADO EN EL PARLAMENTO? Esta es la cuestión que han planateado las elecciones helenas celebradas el pasado domingo, al conseguir Amanecer Dorado un 7% de los votos y 21 diputados, algo insólito en los parlamentos de Europa occidental.

A partir de la información publicada, la emergencia de esta formación neonazi que lidera Nikos Mijaloliakos, exoficial militar de 55 años, podemos explicarla a partir de tres factores.

1. La explosión del sistema de partidos  políticos tradicional

Estas elecciones han dinamitado el sistema político vigente en Grecia, con una alternancia entre el PASOK y Nueva Democracia [ND].

De este modo, ambos partidos (pese a la prima de 50 diputados que consigue ND como formación vencedora en el sistema político heleno) no consiguen tener la mayoría.  A la vez, se observa un desplazamiento y radicalización del voto hacia partidos que se hallan a la derecha y a la izquierda del espectro político, como muestra el gráfico de El País (clicar la imagen para aumentarla) que reproducimos.

En este sentido, como apunta en su blog el politólogo Oriol Bartomeus (en un post de lectura más que recomendable), los comicios han establecido una clara línea divisoria que va más allá de la de derecha/izquierda: partidos del establishment y alternativos, en este caso claramente asociados a la disyuntiva rescate/antirescate.

Para Bartomeus, en Grecia se ha producido el escenario más extremo de tendencias que se observan por todas partes y dibuja el corolario político de la crisis económica actual, que este politólogo caracteriza por cinco elementos:

a) Baja participación, debil predominio de los que hasta ahora se consideraban los “grandes” partidos  de los sistemas.

b) Aumento de los partidos que cuestionan el statu quo (efecto del nacimiento de una nueva divisoria establishment-antiestablishment que está en la base de las pérdidas de los partidos “grandes”.

c) Escisiones partidistas allí donde el sistema las incentiva (o no las penaliza).

d) Parlamentos más fragmentados, con más actores implicados y con menor capacidad por parte de los “grandes” de imponer sus condiciones al resto.

e) Aparición, consolidación y adelanto de las fuerzas de extrema derecha.

En consecuencia, Alba Dorada o Amanecer Dorado se ubica en el frente anti-establishment, anti-rescate y de ultraderecha que contaba con expectativas de voto en las encuestas previas a los comicios.

2. El fracaso de la derecha populista pragmática representada por LAOS

La segunda dinámica que ha favorecido el ingreso de Alba Dorada en el parlamento ha sido el desgaste que ha experimentado la nueva derecha populista homologable a la del resto de Europa y que encarna Laikós Orthódoxos Synagermos (LAOS, Alerta Popular Ortodoxa o Concentración Popular Ortodoxa).

Este partido lo lidera un periodista y exdiputado de Nueva Democracia, Georgios Karatzaferis, que obtuvo en el 5,6% de los sufragios en las elecciones legislativas del 2009 y 15 escaños.

LAOS, como explicamos en nuestro informe publicado en el Anuari del Conflicte Social 2011 (disponible en PDF en este blog), participó en el gobierno heleno de coalición constituido en noviembre del 2011, junto a socialistas y al centroderecha e intentó combinar radicalismo ideológico y moderación política. Se arrogó la representación “del partido de la derecha” (se considera la “verdadera derecha”), mientras dirigía duras andanadas a los bancos, al “laxismo del capital”, a Turquía y al bipartidismo “corrupto” de ND y el PASOK.

Su táctica política se ha caracterizado por la flexibilidad: en las elecciones locales y regionales del 2010 el partido sostuvo a candidatos de Nueva Democracia, e incluso socialistas, basándose en el único criterio de su “integridad moral y política”. El resultado es que lejos de ser una formación antisistémica, LAOS ha conformado “una extrema derecha inteligente, realista y política” y que practica “el entrismo en el campo de la derecha” , según el politólogo A. Pantazopoulos.

Karatzaferis con el emblema de LAOS al fondo.

De ello cabe deducir que, pese a que LAOS abandonó el gobierno unitario antes de las elecciones ante los onerosos gravámenes económicos que asumía el país, el partido quedó asimilado al establishment y, como tal, ha pagado un elevado precio en las elecciones: solo ha ovtenido el 2.9% de los votos y ha quedado fuera del parlamento.

De hecho, basta comparar a Karatzaferis (LAOS) y Mijaloliakos (Alba Dorada) para percibir como la imagen del primero puede asimilarse fácilmente al establishment:  es un político profesional pragmático y dúctil frente a un líder inicialmente grupuscular ,de racismo declarado e instalado en la lunatic fringe.

En definitiva, el electorado de la ultraderecha ha optado por una opción neonazi (que comporta una ruptura extrema con el sistema) al percibir a LAOS como un partido “blando” y anclado en el sistema.

3. La labor de zapa efectuada por Alba Dorada, especialmente en Atenas.

El tercer elemento que debe tenerse en cuenta para entender el ascenso electoral del partido neonazi es que éste no se ha producido desde la nada: según información de la agencia de noticias EFE publicada en La Vanguardia (10/V/2012) , en los comicios generales de 2009 apenas logró el 0,3% de los votos, pero en los municipales de 2010 logró un diputado en la Asamblea de Atenas, en algunos barrios con un apoyo del 20%.

De hecho, los militantes de la formación –con un contundente mensaje contra Europa y contra la inmigración– habían efectuado una importante labor de zapa, clamando contra inmigrantes (no han faltado denuncias de agresiones por parte de milicias en Atenas), pero también de cierta labor asistencial, como acompañar a ancianos a retirar dinero de las entidades bancarias o repartir comida. Por otra parte, la formación cuenta con grandes simpatías entre las fuerzas del orden: una de cada dos policías la habría podido votar.

Los origenes de Amanecer Dorado, siguiendo a EFE, se remontan a mediados de la década de 1980 Su líder desde 1993, Mijaloliakos, en 1978 fue condenado a 13 meses de cárcel por participar en un atentado con bomba contra un cine, en el que resultaron heridas varias personas.

El partido, siguiendo a la agencia de noticias citada, empezó a tener visibilidad pública a principios de los noventa, cuando Grecia se opuso con grandes manifestaciones al uso del nombre de Macedonia por la vecina ex república yugoslava. Desde entonces, sus militantes han protagonizado incidentes violentos, en especial contra inmigrantes.

Mijaloliakos, con el logo del partido al fondo.

Además, siempre según EFE, se acusa a numerosos militantes de la formación de mantener muy buenas relaciones con las fuerzas paramilitares serbias que perpetraron la matanza de Srebrenica y algunos de ellos incluso fueron acusados de participar en la masacre, que en 1995 costó la vida a casi 8.000 personas.

Por nuestra parte, en nuestro estudio Neonazis en España (1993), ya detectamos la existencia de este grupo neonazi marginal, que en 1983 se mostraba interesado por la organización neonazi española CEDADE (su publicación de mayo-junio de ese año le dedicaba un artículo).

Conclusión: derecha populista y neofascismo no son lo mismo

En definitiva, la crisis económica y política ha propiciado un fenómeno apenas impensable hace unos meses: el ingreso en un Parlamento  europeo del siglo XXI de un grupo neonazi.

El episodio permite percibir las diferencias entre la nueva derecha populista (ejemplifucada por LAOS) y el neofascismo (encarnado por Alba Dorada). Ambas conforman realidades muy distintas y es un grave error amalgamarlas, como es habitual en el discurso “antifascista” más extendido. Y es que un mal diagnóstico solo puede acarrear errores tácticos y estratégicos en un sector que pretende combatir el avance de la nueva derecha populista.

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