ENTREVISTA A ERIC FRATTINI: “LA CORRUPCIÓN ESTÁ EN EL ADN DE LA ONU”

ERIC FRATTINI (Lima, 1963) ha desplegado una actividad polifacética. Al margen de tranajar como corresponsal en Oriente Medio (residió en Beirut y Jerusalén), ha cultivado el ensayo y el periodismo de investigación en obras como  Osama bin Laden, la espada de Alá (2001) o Mossad, La ira de Israel (2009), a la par que ha hecho tres incursiones en el mundo de la novela. Su obra ha sido traducida a diferentes idiomas y editada en 47 países.

También ha dirigido y guionado cerca de una veintena de documentales de investigación para  televisión e impartido cursos y conferencias sobre seguridad y terrorismo islámico a cuerpos de seguridad de diversos países.

Le hemos entrevistado con motivo de la reedición actualizada de su obra publicada inicialmente en el 2005, ONU, historia de la corrupción, que ahora reedita Atanor. Consideramos que la corrupción es un serio problema que amenaza las democracias e instituciones, especialmente cuando éstas son tan relevantes como la Organización de las Naciones Unidas.

Le agradecemos que haya aceptado responder el cuestionario que le hemos enviado, con la confianza de que la problemática que expone será de inetrés para nuestros lectores y lectoras.

Usted expone que la corrupción de la ONU es consubstancial a su origen. ¿Por qué?

Desde la creación de la ONU, las cinco potencias triunfadoras de la Segunda Guerra Mundial no sólo diseñaron una organización a imagen y semejanza, sino que le inocularon un sistema por el que con el paso de los años, las décadas, esos cinco mismos países no pudieran dejar de controlar la maquinaria de la organización, pasase lo que pasase.

Eso es el principal problema y origen de la corrupción en las Naciones Unidas. Aún hoy, sesenta y siete años después, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia y China siguen manteniendo el control absoluto de la maquinaria de la ONU y que curiosamente son los primeros cinco países exportadores de armas.

 ¿Cuando analiza casos de corrupción se refiere solo al plano económico?

No. El libro abarca casos de delitos económicos pero también de delitos sexuales, de abuso de poder, de torturas, de manipulación política, etcétera. Los delitos económicos son graves y variados pero no por ello dejan de ser menos graves casos de violaciones de Cascos Azules sobre menores de edad; o altos cargos de la ONU que acosaron sexualmente a funcionarias y fueron protegidos por el Secretario General de turno; e incluso un caso que descubrí de una conspiración organizada por el personal del ACNUR en Kenia para matar al embajador estadounidense en Nairobi.

Genocidio en Ruanda

 La ONU se lavó las manos ante atrocidades como las sucedidas en Ruanda.

También encontré documentos que ratificaban como la ONU, su Secretario General y su Vicesecretario para Operaciones de Paz se lavaron las manos ante atrocidades como Ruanda y Srebrenica, con el resultado de 808.000 muertos. Menos mal que al final el entonces Vicesecretario General para Operaciones de Paz en el primer caso y ya Secretario General en el segundo, el señor Kofi Annan dio un discurso ante la prensa, pidiendo disculpas por el error cometido. Que gran consuelo para esos 808.000 muertos… y que hoy yacen en fosas comunes. Para mi Kofi Annan es un inepto que debería ser juzgado en La Haya….

¿Hasta qué punto considera que la corrupción interfiere a la ONU realizar su cometido?

En lo que he explicado anteriormente. Cuando se cumplían 60 años de la organización, los miembros de la Asamblea General presentaron hasta 135 recomendaciones para la reforma que era necesaria llevar a cabo en la ONU. De las 135, sólo 9 pasaron en el filtro al Consejo de Seguridad y de esas, 9, todas fueron rechazadas. Alguien dijo que hace falta que algo cambie para que todo siga igual. En la ONU no les interesa ni siquiera intentarlo.

 ¿Por qué cuesta tanto cambiar el funcionamiento de la ONU?

Porque la corrupción está en su propio ADN, como dijo un día un alto cargo de la ONU. Después porque los cinco grandes del Consejo permanente deberán ceder parte de su poder y en ningún caso están dispuestos a hacerlo. Yo siempre explico esto que me pregunta como ese edificio que en 1945 lo construyeron con ‘aluminosis’. Un buen día descubren que el edificio (la ONU) está enfermo, pero en lugar de derribarlo y volver a construirlo sin esas taras, lo que hacen es gastar más dinero en ponerle paneles de madera lujosos, alfombras persas, muebles caros… lo único que conseguirás es seguir aumentando su presupuesto pero el edificio seguirá enfermo. Eso pasa en la ONU.

Es sumamente difícil cambiar el funcionamiento de la ONU.

¿Qué le ha llevado a reeditar el libro siete años después de su aparición?

Nuevos casos y la inoperancia del actual secretario general Ban Ki-moon. Nada más llegar este a la Secretaría General, la directora del OIOS, la Oficina de Servicios de Vigilancia Interna envió un memorado, en el que explicaba que nada se había hecho para combatir la corrupción y que nada se estaba haciendo. La respuesta de Ki-moon fue que no podía interferir en casos de corrupción debido a que eso supondría ante los ojos de muchos un “claro abuso de poder”. ¿Entonces si Ban Ki-moon no puede, quién debe hacerlo?

También he incluido el caso de la ‘Caja Negra’, la famosa caja negra del avión presidencial en donde viajaban los presidentes de Ruanda y Burundi y que al ser derribado en 1994, dio inicio a la Crisis de los Grandes Lagos. La Unidad de Investigación de Operaciones de Paz de la ONU alegó que no pudo llevar a cabo la investigación sobre quien había derribado el avión por no localizar la ‘caja negra’. En 2004, la dichosa caja se descubre abandonada en un armario en el Cuartel General de la ONU en Nueva York. Otro de los casos que incluyo en esta nueva edición es el de las violaciones de soldados uruguayos de los Cascos Azules a un adolescente haitiano.

Los comentarios están cerrados.