EL POPULISMO QUE VIENE (149): LA PLATAFORMA POR LA LIBERTAD, EL NUEVO ARTEFACTO DE ANGLADA

Josep Anglada presentando en público la Plataforma por la Libertad [PxL]. 

HACE UN MES, JOSEP ANGLADA, líder de la PxC, anunció la expansión de su formación en el ámbito estatal mediante un nuevo rótulo: la Plataforma por la Libertad [PxL].

 El 18 de mayo Anglada afirmó que PxL sería “la tercera vía identitaria”, “realista y rupturista a la vez” y “única respuesta efectiva a la crisis social, económica y moral, por la que atraviesa nuestra sociedad”. Afirmó poseer delegaciones en Galicia, Asturias, Euzkadi, Castilla y León, Madrid, Valencia, Murcia, Canarias, Málaga, Cádiz y Almería. El líder plataformista entonces manifestó su deseo de que el nuevo rótulo estuviera presente en todas las autonomías a fines de año” y subrayó que el nuevo partido “se va a hacer desde Cataluña, lo que supone una novedad política de primer orden”. Su gran objetivo electoral son los comicios locales de 2015.

¿Qué lecturas políticas sugieren la invención de las nuevas siglas (PxL)?

En primer lugar, la creación del nuevo partido desde Cataluña refleja la doble dinámica que experimenta la política catalana, centrípeta y centrífuga a la vez, respecto a la española.

En Cataluña se ha conformado un sistema político propio, en la medida que sus formaciones -exceptuando el PP- tienen perfil propio: el PSC posee un elevado grado de autonomía del PSOE, mientras el resto de partidos (CiU, ERC, ICV, C’s, SI, CUP y PxC) tienen su epicentro en Cataluña.

Ello no impide que las dinámicas catalanas irradien al resto de España: si C’s conllevó la irrupción de UpyD y el nuevo Estatuto catalán fue el referente para los de otras comunidades autónomas, ahora el “angladismo” inicia la aventura exportadora.

No obstante, hasta el presente, se han adoptado productos políticos made in Catalonia, pero no a sus artífices. El confinamiento de de C’s a la esfera catalana o la mala prensa del inconfesablemente plagiado estatuto de autonomía así lo testimonian. Veremos si Anglada romperá esta tendencia.

 En segundo lugar, no sabemos si el PxL responde al hecho de hacer virtud de la necesidad.

Con ello queremos señalar un problema estructural de la derecha populista española: en este espectro ideológico existe un agujero negro en el resto de España en la medida que no cristaliza ninguna sigla más o menos hegemónica y solo España 2000 ha manifestado capacidad para crear una punta de lanza en la Comunidad Valenciana, aunque su capacidad de crecimiento es una incógnita.

Logotipo de la nueva formación.

En este marco, lo lógico desde el punto de vista de Anglada y la PxC es intentar ocupar este vacío antes de que otros lo hagan con un proyecto eventualmente alternativo o antagónico. Así, promover un nuevo rótulo en el resto de España por parte de la PxC es una necesidad (más vale hacer un partido propio que competir con otro ajeno) de la que fácilmente puede hacerse virtud (supone más militancia, más implantación y más eco propagandístico).

No obstante, llama la atención que  la flamante PxL carece todavía de un escaparate digital (al menos no hemos sabido dar con él).  Si nuestra información es correcta, no deja de ser chocante que en la era de la política 2.0 la formación no cuente siquiera con un modesto blog (o web en construcción) con una declaración de principios y dirección de contacto. No se otea, pues, mucha inversión de esfuerzos en el nuevo invento.

En tercer lugar, la PxL quizá conforme un caso singular en  la medida que conforme una mixtura de populismo identitario y libertario.

Por una parte, en el acto de presentación de la PxL celebrado en marzo en Sant Boi de Llobregat (Barcelona), se emplearon los nombres propios de cada Comunidad Autónoma: Asturias, Euskal Herria, Murcia, Galiza, València, Madrid, Aragón, Illes Balears, Andalucía, Extremadura, Cantabria y Castilla-León. Anglada apuntó entonces que “el hecho de que se vayan a usar los nombres de cada una de las comunidades en las siglas, indica que mantenemos la idea de defensa de las identidades locales frente a cualquier intento jacobinista o uniformador”.

Tal concepción de España remite a la opción populista identitaria propia de la PxC y sus padrinos europeos: la Liga Norte, el FPÖ y el Vlaams Belang, que defienden marcos nacionales no estatales. El neonato PxL parece ubicarse así en una concepción étnico-cultural de España en la línea del colectivo Terre et Peuple, que lidera Pierre Vial.

De hecho, esta visión de España como mosaico étnico no es nueva: en los años setenta ya la intentó promover el neonazi Círculo Español De Amigos De Europa [CEDADE], aunque desde un prisma étnico-racial y basado en un supuesto mapa elaborado por las SS, como hemos explicado en nuestro estudio Neonazis en España. Ahora falta saber cómo se plasmará este pluralismo: ¿Veremos congresos de la PxC con pinganillos y traductores? ¿Se confeccionarán documentos en los idiomas co-oficiales?

Por otra parte, el nombre escogido para la formación parece remitir a otra filiación populista: la libertaria, propia de Pim Fortuyn y su heredero, Geert Wilders y el Partido por la Libertad [Partij voor de Vrijheid, PVV], en la medida que el nombre evoca una apuesta por las libertades civiles, propia del giro liberal de buena parte de la derecha populista al asumir la islamofobia y optar por defender derechos de colectivos como feministas y homosexuales que.

Geert Wilders, líder del PVV neerlandés.

Hasta ahora, los partidos de ultraderecha españoles han optado por nombres de claras connotaciones patrióticas (incorporando la palabra “España”, “Español” o “Nacional”) y valores de la esfera ultraderechista en sus diferentes ámbitos (“nacional-revolucionario”, neofranquista, nostálgico, lepenista). En este caso, sin embargo, hallamos una denominación inclusiva -Plataforma- asociada al valor liberal por excelencia, libertad. Semejante apuesta conforma una substancial novedad.

¿Hasta qué punto puede ser viable esta propuesta política?

Cataluña es un terreno fértil para tales propuestas, pues es la zona de España donde el populismo se halla más extendido y la apuesta por formaciones nuevas es más clara. Sin embargo, esta por ver si en el conjunto del Estado este clima existe en mayor o menor grado. La PxL es, pues, un producto más del laboratorio populista catalán y que plantea un problema logístico: ¿Podrá manejar Anglada un partido de ámbito estatal desde Vic?

La PxC anunció que se presentaba en Perpinyà (Francia) este 14 de junio.

Veremos como evoluciona que el nuevo artefacto, ubicado en un cruce de caminos entre la política catalana y la española, el populismo identitario y el libertario. El PxL pone de manifiesto una vez más la penuria de propuestas que emanan de Madrid y dibuja un curioso horizonte: el de un Anglada que intentará recolectar votos en el sur de Francia, en clave pancatalana (recordemos que defiende que el valenciano es catalán), mientras que en España lo hará con un registro estatal.

¿El etnismo que manifiesta la PxL hará viable este funambulismo político? El próximo ciclo electoral aportará las primeras respuestas.

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