GRECIA: LAS INQUIETANTES COMPLICIDADES ENTRE FUERZAS DE SEGURIDAD Y AMANECER DORADO

Milicias de Amanecer dorado.

El asesinato de un joven iraquí de 19 años el pasado 13 de agosto en Atenas a manos de cinco desconocidos identificados como ultraderechistas ha tenido lugar mientras se realizaba la Operación Zeus Xenios, una ofensiva policial contra la inmigración irregular.

El crimen, según la información publicada en El País–  tuvo lugar al amanecer, cuando cinco jóvenes descendieron de cuatro motocicletas y le golpearon y agredieron con una navaja y falleció al cabo de unas horas en el hospital. Este episodio de violencia contra inmigrantes no ha sido el único que ha tenido lugar, sino que tales hechos han proliferado.

¿Las fuerzas de seguridad son impotentes ante tales hechos?

Vínculos  inquietantes entre neonazis y fuerzas de seguridad

Una información de la corresponsal de ABC en Atenas, Begoña Castiella, publicada el 18 de junio apuntaba la existencia de inquietantes complicidades entre fuerzas del orden y el partido neonazi Amanecer Dorado, formación a la que -según un estudio electoral- los cuerpos de seguridad habrían podido votar en una proporción muy elevada.

Reproducimos íntegramente el artículo a continuación por su interés para los lectores de este blog:

Hoy tanto el partido de los radicales Syriza (Coalición de la Izquierda Radical) como el partido Andarsía (cuyas iniciales significan insurrección en griego pero corresponden a Colaboración Anticapitalista de Izquierda para el Derrocamiento) han denunciado el ataque efectuado contra sus kioskos electorales ayer viernes por la noche en la Plaza Central de Ano Liósia, un ayuntamiento muy desfavorecido a las afueras de Atenas.

Un grupo de más de veinte personas del partido nacionalista extremista Amanecer Dorado se presentó con sus motos en la explanada, a las nueve de la noche, hora en la que había mucha gente tanto en los kioskos como circulando por la zona, al grito de «sangre, honor, Amanecer Dorado» (en griego rima: Ema, timí, Xrisí Avguí). Se bajaron de las motos y comenzaron a circular entre la gente con palos y cuchillas de forma amenazante, dirigiéndose hacia los stands electorales de los radicales de Syriza y de Andarsía.

Un policía griego mantiene retenidos a unos inmigrantes residentes en Atenas.| Efe/Pantelis Saitas

Operación policial de control de emigrantes en Grecia.

Un grupo de policías que se encontraba en la plaza no se movió ante las amenazas y los insultos que lanzaban los extremistas. Finalmente dos agentes se acercaron y pidieron a los neonazis que se retiraran. Al hacerlo, derribaron otro kiosko electoral del partido nacionalista Griegos Independientes, escisión de Nueva Democracia, aprovechando que en ese momento no había nadie del partido presente.

La denuncia termina con la frase «este incidente es uno más de las patrullas terroristas de motoristas del Amanecer Político en Ano Liósia y las zonas circundantes. Denunciamos la actividad terrorista de esta organización fascista y la “inexplicable” tolerancia del mecanismo estatal frente a esta organización, ya que objetivamente alienta esta acción».

Un estudio cuidadoso de los resultados electorales de las pasadas elecciones de mayo reveló que en los centros electorales cercanos a la Dirección General de Seguridad de Atenas y al Centro de las Fuerzas Especiales, cuyos policías no residentes en Atenas podían ir a votar, tuvieron un porcentaje altísimo de votantes de Amanecer Dorado comparado con elecciones anteriores.

Cartel del film Zeta.

Un crimen con aire de “Zeta”

Los acontecimientos expuestos nos traen a la memoria la célebre novela Z, de Vassilis Vassilikos, publicada en 1967, traducida a más de 30 idiomas y que dio pie a la película homónima, Z. Ésta  fue dirigida por Constantin Costa-Gavras (que también fue su guionista junto a Jorge Semprún) y con música de Mikis Theodorakis realizada en 1969 y que mereció dos Óscar (a la mejor película extranjera y al mejor montaje).

Escenas de Z que muestran a los ultraderechistas en acción.

El argumento ofrece cierta familiaridad con lo que ocurre en Grecia: recrea las circunstancias que rodearon el asesinato del político heleno  Gregoris Lambrakis acaecido en 1963, en el que fueron decisivas las complicidades entre fuerzas de seguridad y la extrema derecha cuando el crimen es investigado por un magistrado honesto. Cuando éste último logra procesar y condenar a los implicados, en 1967 tiene lugar el golpe de Estado militar llamado “de los coroneles” que establece una dictadura e imposibilita que se haga justicia cumpliendo las penas los culpables.

Minutos finales de Z con subtítulos en castellano.

El film comienza con la frase “Cualquier parecido con la realidad no es fruto del azar, es voluntario”. El problema de la violencia neonazi actual que se produce en Grecia es que ésta no es una ficción fílmica sino una alarmante  realidad y nada indica que vaya a aminorar. Más bien tenderá a aumentar.

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