AIRES BALCÁNICOS EN ESPAÑA: EL LÍDER DEL PSOE DE EXTREMADURA PIDE QUE UNA CATALUÑA INDEPENDIENTE DEVUELVA 150.000 EXTREMEÑOS “SUSTRAIDOS”

El líder socialista extremeño Guillermo Fernández Vara.

SOPLAN AIRES BALCÁNICOS EN ESPAÑA. Así, si en el anterior post comentábamos las declaraciones del economista Santiago Niño Becerra sobre los inmigrantes en paro que supuestamente harían inviable la independencia catalana, ahora ha incidido en la cuestión el secretario general del PSOE de Extremadura y expresidente de esta Comunidad, Guillermo Fernández Vara, quien  en su blog afirma lo siguiente:

Sé que no es hora de salidas de pata de banco. Ni de regates en corto. Pero las palabras hoy del Presidente de la Generalitat, sus decisiones y las consecuencias de las mismas, no me permiten cruzarme de brazos, nos nos permiten cruzarnos de brazos. Mañana tendré la oportunidad de valorar en rueda de prensa la situación, pero quiero decir algo que no admite demoras. No sé que pasará, creo que ni el lo sabe, y bien grave que es someter en plena crisis a Cataluña y al resto de España, a unas elecciones con un programa electoral basado en la independencia, y no en el empleo, las empresas, la educación o la sanidad.

Pero si algún día logrará su objetivo, el President debería devolver antes lo que se llevaron hace ahora treinta o cuarenta años. No me refiero a riquezas materiales sino a seres humanos. 150.000 personas que nos fueros sustraidas, más sus hijos y sus nietos. No digo más. Nacieron en España, en una parte de la misma llamada  Extremadura, que no les podía dar de comer porque alguien así lo decidió. Y se fueron a otra parte de España, Cataluña, porque el mismo así lo decidió. Llegado el momento, por favor que antes nos los devuelvan.

La entrada del blog del dirigente socialista pone de manifiesto una visión balcánica del Estado, pues en caso de independencia de Cataluña debe producirse un repliegue comunitario y los extremeños deben volver a su lugar de origen al margen de lo que piensen los propios implicados.

¿Emigrantes una vez, emigrantes siempre?

Al margen de conocer cómo se calcula la cifra de 150.000 extremeños “sustraídos” [sic] (hoy el censo de Extremadura –según el portal de la Junta– lo constituyen 1.073.381 habitantes, por tanto, los extremeños de Cataluña constituirían el equivalente a un 14% de su población actual), la exposición de Fernández Vara plantea dos cuestiones de fondo relevantes:

1. ¿Son -según su visión- extremeños los nietos e hijos de extremeños nacidos en Cataluña? Si es así, la condición de emigrante es hereditaria, pues sus descendientes no pueden asimilarse a la sociedad de acogida. Para Fernández vara, pues, no hay identidades duales o plurales.

2. Sus crípticas alusiones del líder socialista a “alguien” que manejó a la sociedad extremeña a su albur, decidiendo si sus pobladores tenían derecho a comer o no y si debían emigrar a Cataluña, hacen innecesario el análisis de factores políticos, económicos y sociales que han influido e influyen en la evolución de esta Comunidad,  pues todo depende de un “alguién” suprahistórico, una nebulosa “mano negra”  que decide los destinos de Extremadura.

En el discurso de Fernández Vara no hay, pues, un análisis cargado de razón, sino una apelación a la emoción cargada de esencialismo: las personas -según se desprende de su post- pertenecen a sus territorios de origen (al margen a lo que éstas decidan) y sus vidas están regidas por factores suprahistóricos.  Y, por descontado, hay una clara apelación a movilizarse contra el enemigo implícito: una Cataluña que supuestamente ha conseguido su prosperidad “sustrayendo” habitantes de otros territorios.

En suma, la llamada al enfrentamiento comunitario está servida mediante un discurso escasamente sofisticado pero funcional en el que los problemas de Extremadura no responden a factores internos, sino externos y, en gran medida, se identifican con una Cataluña voraz.

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