ENTREVISTA A MARÍA-PIA CABERO: “BREIVIK ACTUÓ INSPIRADO POR LAS TEORÍAS DEL MOVIMIENTO CONTRAYIHAD”

MARIA PIA CABERO (Uppsala, Suecia, 1988) trabaja en la Fundación sueca Expo, que cobró proyección internacional debido a la célebre trilogía Milenium, de Stieg Larsson (1954-2004), pues su autor fue uno de los promotores de la entidad constituida en 1995. Cabero forma parte del consejo editorial de la revista Expo, aunque -como explica a continuación- su labor se desarrolla fundamentalmente impartiendo conferencias y coordinando el trabajo del ámbito educativo de Expo.

La hemos entrevistado para conocer cuál es su análisis de la extrema derecha escandinava de la que surgió Anders Behring Breivik, autor de la masacre de Utoya cometida en julio del 2011 (ampliamente comentada en este blog), así como para informarnos de la labor de la fundación.

Le agradecemos su atención y amabilidad al responder a nuestras preguntas formuladas por email.

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¿Qué sabemos hoy de Anders Behring Breivik? ¿Es un demente que actuó en solitario?

Lo que sabemos hoy es que parece haber planificado y llevado a cabo los ataques terroristas en Noruega en el 2011 actuando de manera independiente. Sin embargo, podemos decir sin dudarlo que no ha actuado porque sí, sino que lo ha hecho motivado políticamente. Ello es evidente tanto en su manifiesto (2083: declaración de independencia europea) como en su explicación de porque se llevan a cabo actos de terrorismo. Breivik simpatizaba con el movimiento anti-musulmán counterjihad [contrayihad] y estaba inspirado por la ideología del movimiento.

Counterjihad es un movimiento que se basa principalmente en una teoría de la conspiración, llamada Eurabia, que se fundamenta en la idea de que Europa se ha vendido al Islam y a los musulmanes. Los ideólogos más influyentes del movimiento perciben y trabajan con la idea que Occidente está en guerra con el Islam (al que consideran una ideología política totalitaria y no una religión) en el sentido de que los musulmanes constituyen en sí mismos una amenaza para Occidente y aspiran a esclavizar a Europa e introducir inevitablemente la ley “sharia” en varios países.

Con estos antecedentes islamófobos era lógico que Breivik trasladara su animadversión hacia los socialdemócratas, que son quienes han gobernado el país más tiempo y que -en su opinión- apoyan el multiculturalismo y a los musulmanes que vendrán a Noruega para apoderarse del país.

Anders Behring Breivik, autor de la masacre de Utoya.

Breivik aprendió mucho de su visión sobre el mundo a través de Internet, en diferentes blogs y foros. Afirma que se educó con Wikipedia. Sin embargo, manifiesta que fue consciente de estas cuestiones durante la guerra de los Balcanes, pues le llevó a entender la amenaza del Islam y su peligro como amenaza demográfica, ya que los musulmanes estarían aumentando en número.

Por desgracia, esta apreciación también la comparte con otros ideólogos anti-musulmanes. Algunos de ellos dicen, por ejemplo, que el genocidio cometido por militares serbios con miles de bosnios musulmanes en Srebrenica en 1995 no fue tal, sino una necesidad serbia debido a la noción de que los musulmanes estaban a punto de tomar el control del territorio. Esta afirmación fue utilizada por Breivik e incorporada a su visión del mundo para confirmar sus teorías relativas a que los musulmanes actúan como un colectivo y tienen una ambición común de dominar el mundo.

En este contexto, es importante destacar que los ataques en los Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001 y sus consecuencias han sido importantes en la propagación de ideas anti-musulmanas en todo el mundo y han dado a los prejuicios islamofóbicos un verdadero impulso. Hoy son de uso frecuente por parte de los populistas y los actores que querían demonizar a los musulmanes en general. Pero ideas anti-musulmanas han existido entre los políticos y los grupos de la extrema derecha en Europa varios años antes de los citados actos terroristas cometidos en Estados Unidos. Lo que ha ocurrido es que a partir de entonces estos se han popularizado más.

¿Qué impacto ha tenido el crimen de Breivik en la extrema derecha escandinava?

Directamente después del trágico suceso en los países nórdicos decayó el apoyo a algunos partidos que se perfilan como contrarios al multiculturalismo y expresan una retórica xenófoba. Pero lo que es notable es que un año después su apoyo ha vuelto a aumentar.

A principios de este verano, por ejemplo, las encuestas de opinión mostraron que el apoyo al Partido del Progreso (Fremskrittspartiet, FrP) en Noruega estaba al mismo nivel que antes de los ataques de Breivik. Por tanto, podemos decir que el apoyo cayó dramáticamente justo después de los atentados, pero luego se acercó a su nivel previo a ellos. Con el tiempo, pues, parece que los acontecimientos del año pasado no han influido en el apoyo a estos partidos.

En relación al posicionamiento y discurso de los actores más extremos, todos los grupos de ultraderecha en Escandinavia (es decir, los que manifiestan simpatías nazis o tienen actitudes anti-musulmanas), rápidamente se alejaron de Breivik y de sus ideas. Para los grupos racistas clásicos fue muy fácil porque Breivik no hablaba de racismo o antisemitismo y fue más difícil para los grupos anti-musulmanes, ya que emplean los mismos términos y se oponen igualmente al multiculturalismo; su atención se centra en los musulmanes y -como comparten la misma visión del mundo- utilizan los mismos conceptos y teorías para explicar los supuestos peligros del Islam.

El movimiento contrayihad considera que los musulmanes aspiran a esclavizar a Europa.

A pesar de ello, todos los grupos de extrema derecha tomaron distancia oficialmente de Breivik y nadie quiso admitir que compartía las ideas que impulsaron sus acciones. Pero si hacemos un análisis de lo que algunos de los políticos de este ámbito islamófobo afirman, encontramos similitudes. De este modo, utilizan metáforas bélicas: afirman que estamos en una guerra con el Islam y que tenemos que resistir. La diferencia es que Breivik llevó a la práctica lo que para otros sólo es un discurso; es decir, actuó motivado por las ideas. Por tanto, es importante señalar que éste no es el único que se ha referido a la presencia del Islam en Europa con una retórica de guerra.

Algunos políticos anti-islámicos han atenuado su discurso y en Suecia vemos que algunos de ellos que antes asistían a las reuniones internacionales de Counterjihad se han abstenido de hacerlo en público recientemente. Creo que es porque se quiere evitar la conexión con Breivik y con las ideas extremas contra lo musulmán.

Mientras tanto, a raíz de la masacre de Utoya, se han creado grupos más radicales en todos los países nórdicos de los que puede decirse que tienen a la English Defence League (EDL, Liga de Defensa Inglesa) como modelo y puede decirse que es un movimiento activista callejero que ha sido señalado como violento. Estos grupos se autodenominan expresamente parte del movimiento counterjihad. En los países nórdicos se han creado secciones, formando la European Defence Leagues, pero no han sido capaces de movilizar a muchas personas y sus manifestaciones rara vez han convocado a más de una decena. Sus ideas entre la población encuentran mucha resistencia y este movimiento no cuenta con mucho apoyo en Suecia. En realidad, solamente en Gran Bretaña puede reunir a miles de personas en una manifestación.

Manifestantes de la English Defence League [EDL].

Pero lo que ha ocurrido en el año transcurrido desde los atentados de Utoya y durante este verano es que blogueros anti-musulmanes, periodistas, artistas y grupos de opinión parecen haber fortalecido su cooperación y estrechado lazos a través de redes y organizaciones en todo el mundo y han convocado a reuniones counterjihadistas. Así, bajo el velo de defender la libertad de expresión y los derechos democráticos, muestran su disgusto contra el Islam que consideran una amenaza para Europa y Occidente. Al mismo tiempo, estos grupos manifiestan no tener ningún vínculo con lo ocurrido en Noruega, a pesar de expresar ideas similares en sus reuniones.

Muchos grupos nuevos están tratando de crearse una apariencia de actores respetables. En esta línea, algunos actores anti-musulmanes concertaron una reunión en el Parlamento Europeo este verano para discutir precisamente sobre el Islam y la libertad de expresión y allí participaron algunas de las personas más influyentes en el movimiento counterjihad, entre otros, el líder británico de la EDL y el responsable del blog Gates of Vienna.

De Suecia participó la periodista Ingrid Carlqvist, que acababa de fundar la Sociedad de la Libertad de Prensa (en sueco Tryckfrihetssällskapet), una copia de una asociación danesa del mismo nombre fundada por Lars Hedegaard. Ambos, Carlqvist y Hedegaard, lanzaron este otoño una revista que pretende “mostrar la realidad” y se centra en los diversos problemas con el Islam y la inmigración, Dispatch International, que ha llamado mucho la atención entre los periodistas en Suecia.

Así, las ideas y actitudes anti-musulmanas en los últimos años han tenido, en general, impacto en partidos populistas y cuentan con apoyo entre el público. Su desarrollo, como se ha visto en Suecia, Francia, Dinamarca, los Países Bajos, Austria y Suiza, entre otros, parece no haber sido influido de modo considerable por los acontecimientos en Noruega. Estos posiblemente han alimentado algún tipo de radicalismo en algunos casos y de prudencia en otros.

¿La ultraderecha escandinava es distinta de la del resto de Europa?

En el caso de Suecia, desde la Segunda Guerra Mundial el país contó con grupos y activistas fascistas que aunaron fuerzas en Europa, compartiendo la herencia que Hitler legó. Siempre han existido organizaciones nazis o fascistas, pero rara vez han recibido un apoyo destacado y más bien han sido bastante marginales y periféricos.

En los años 80 y 90 apareció la cultura skinhead, que difundió la llamada música del “poder blanco”, muy inspirada en círculos nazis de los Estados Unidos y Gran Bretaña, que llegaron a Suecia y luego a Dinamarca y allí pudo observarse que se organizaban en manifestaciones y acciones públicas antes no vistas. El crecimiento de estos grupos alcanzó un clímax en los años 90, entonces el movimiento se debilitó considerablemente por las luchas internas y la gran resistencia que encontró para penetrar en el resto de la sociedad.

Actualmente los colectivos nazis todavía existen en Suecia. Su sector organizado políticamente tiene dificultades para crecer, mientras otro trata de adoptar un carácter más parlamentario que tiene muy poco apoyo, pero ha ganado adhesión en las elecciones locales. Así puede verse que algunos actores han cambiado en apariencia y tratan de bajar el tono de su discurso, pero siguen la ideología de siempre. No están dispuestos a admitir que son racistas mientras hablan de etnicidades o pueblos y priorizan, por ejemplo, que Suecia sea sólo para los suecos, a quienes definen tanto por etnicidad como por consanguinidad.

Mogens Glistrup (1926-2008) fue el promotor del populismo en Escandinavia.

No obstante, lo que es particular en los países nórdicos es la aparición de diferentes partidos populistas en los años 70, en Suecia, Noruega y Dinamarca, muchos de ellos inspirados por el político danés Mogens Glistrup. Aquí nació el populismo nórdico que primero fue clásicamente populista proponiendo impuestos más bajos, venta libre de bebidas espirituosas, etc. pero que más tarde abrazó un discurso cada vez más xenófobo. El desarrollo de estos partidos ha influido a muchos de los políticos xenófobos actuales y afectó también a la conducta y retórica de algunos grupos de extrema derecha.

A partir de este hecho, surgieron varias formaciones xenófobas que hoy en día gozan de gran apoyo en los parlamentos nórdicos o tienen un rol decisivo en las coaliciones de gobierno. Pero no todos tienen las misma raíces. En Suecia, por ejemplo, Demócratas de Suecia [Sverigedemokraterna, SD] es resultado de una fusión de la extrema derecha y el populismo. El partido fue fundado por gente de la extrema derecha temprana, pero se ha inspirado mucho en la retórica populista y ha logrado pasar de ser claramente vinculado a la ideología nazi en los años 90 a ser considerado hoy un partido como cualquier otro, sólo que un poco más “crítico de la inmigración”, tal como ellos se definen. De este modo, por ejemplo, han excluido a muchas personas que han estado claramente vinculadas con el movimiento neonazi, pero actualmente existen en el partido líderes políticos que forman parte del entorno anti-musulmán. Simplemente han aclarado el chivo expiatorio de su discurso y ahorase centran en el Islam como la gran amenaza para Suecia, algo que se ha vuelto más fácil en los últimos diez años, desde que la islamofobia se ha vuelto más normalizada y aceptada.

En los países nórdicos vecinos el panorama es bastante parecido, pero algunos partidos son de origen populista, basados en protestas fiscales, como es el origen del Partido del Pueblo de Dinamarca (Dansk Folkeparti, DF), y posteriormente se transforman en xenófobos.

¿Qué importancia tiene la islamofobia en la ultraderecha nórdica?

Yo diría que es muy importante, pero también depende de lo que se considera como extrema derecha. Se puede decir que los clásicos racistas de extrema derecha siguen teniendo el antisemitismo como ingrediente principal y centran mucho su discurso en los judios y en el pueblo romaní, siendo los musulmanes raramente aceptados. Algunos grupos consideran que los judíos están detrás de la inmigración, incluso de la procedente de países musulmanes. Otros ejecutan campañas contra la construcción de mezquitas, pero sobre todo ven a los musulmanes como símbolo de los inmigrantes y no están a favor de ningún tipo de inmigración.

Sin embargo, para la mayoría de entidades de lo que podríamos designar como la intolerancia organizada (es decir, de organizaciones y partidos que difunden mensajes racistas e ideas intolerantes), que realmente ha crecido y está representada en los parlamentos, la islamofobia es de gran importancia, y se han adherido al discurso anti-musulmán. Así, continuamente presentan mociones relativas a la prohibición de burkas o niqabs; a los métodos de sacrificio animal como el halal; contra la construcción de mezquitas o sobre la islamización de la sociedad que creen que sufren los países nórdicos.

En cuanto a los crímenes de odio como las agresiones y el acoso por motivos racistas, la delincuencia motivada por islamofobia y africanofobia figura en un lugar muy alto en Suecia. Esta realidad, junto a los resultados de diferentes estudios, muestra que la intolerancia contra los musulmanes es un fenómeno bastante generalizado en la sociedad actual.

La Fundación Expo impulsa los análisis del extremismo de derecha.

Usted trabaja en la fundación Expo. ¿Qué tareas lleva a cabo esta entidad en relación al extremismo político?

La primera es la editorial: desde la creación de la fundación en 1995 tenemos una revista Expo trimestral (con cuatro números anuales) y diariamente publicamos noticias en la web, que investigan y hacen un seguimiento de la intolerancia organizada.

La segunda línea de nuestra actividad es Expo Research, donde analizamos con más en profundidad diversos entornos, grupos y fenómenos en informes. También gestionamos nuestro archivo, que es el más grande de Escandinavia sobre propaganda xenófoba y racista.

En tercer lugar, figura el grupo más grande de la fundación, Expo Education, que se compone de siete personas que cada día están fuera de la redacción y hablan de la intolerancia organizada en las escuelas y los sindicatos, con los políticos, la policía, los fiscales, periodistas, etc. Yo formo parte del consejo editorial de la revista, pero trabajo fundamentalmente dando conferencias y coordinando el trabajo de Expo Education.

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