¡ LLEGAN LOS BARRENDEROS POPULISTAS!

Anglada escoba0003

Propaganda de la PxC: Josep Anglada barre la “casta política” corrupta.

LA ESCOBA HA SIDO EL SÍMBOLO DEL POPULISMO ANTIELITISTA por excelencia y su irrupción en el primer plano  de la política catalana deja muy claras las tendencias de este tipo que anidan a derecha e izquierda. Arriba, en el periódico de propaganda electoral de la Plataforma per Catalunya [PxC], Josep Anglada aparece barriendo lo que la jerga del partido denomina “casta” política parásita.

Abajo, la izquierdista Entesa per Sabadell [ES], una formación de las Candidatures Alternatives del Vallès [CAV], con dos ediles en el consistorio de esta población (obtuvo el 7.1% de los votos), ha editado este grafismo. Como es sabido, en estos momentos el alcalde de la ciudad, el socialista Manuel Bustos, está imputado en el marco de la llamada “Operación mercurio”.

El pasado dia 2 de diciembre se realizó una manifestación en esta ciudad convocada por ES, ICV, EUiA y la CUP. Ésta partió de la plaza de Sant Roc, en el ayuntamiento, y sus participantes marcharon con escobas hasta los juzgados, bajo el lema “Fuera corruptos de Sabadell”.

entesa per sabadell

Así pues, las escobas simbólicas son cada vez más visibles en Cataluña, lo que denota un clima de antielitismo rampante: “los de abajo” están hartos de “los de arriba” y envían un mensaje claro: hace falta “un gran barrido”.

El precedente de Força Ciutadana / Fuerza Ciudadana

Pero la escoba como símbolo antielitista tiene un precedente claro. En el 2006 un partido ya hizo bandera de la escoba: Força Ciutadana-Fuerza Ciudadana [FC’s], constituido ese año, pretendía impulsar una política al margen de ideologías, hecha por profesionales y por los afectados por los problemas de cada sector. Su logotipo tenía un evidente carácter protestatario y era harto explícito de sus fines: una escoba para barrer a los políticos no cumplidores.

Su líder era Ignasi Rubio, un piloto de aviación comercial y abogado de 36 años de errática trayectoria política. La inició con una “toma de contacto” con ERC para “conocer su proyecto político”; después fue vicepresidente de Nuevas Generaciones del PP; luego, miembro de CiU (avalado por Pujol); posteriormente declinó organizar las juventudes del PSC en Terrassa (Barcelona) por ser “un cambio demasiado radical”.

FC’s quería expandirse por España y preveía presentar listas en el País Vasco y Andalucía. Concurrió a las elecciones locales en Barcelona con el lema “Te vamos a escuchar” y manifestó la voluntad de recuperar los vínculos entre instituciones y ciudadanía y tuvo el apoyo de la profesora Gotzone Mora, entonces militante socialista. Cabe pensar que sus pobres resultados (591 sufragios, 0.1%) abortaron el proyecto. Fue el primer partido “Ciudadano” fallido.

Sería Ciutadans quien enarbolaría la bandera de la protesta en Cataluña.

Un símbolo antielitista recurrente

Escoba Rexismo

De hecho, la escoba ha sido un tema recurrente en la retórica populista y antielitista, especialmente en la extrema derecha. Lo ilustran de modo claro los dos carteles de la extrema derecha belga que reproducimos. El superior es de 1936, difundido por el llamado Rexismo, el movimiento fascista católico que lideró Léon Degrelle (1906-2014) en la época de entreguerras. El lema del póster -“Groote kuisch”- es gráfico: “la gran limpieza”.

Medio siglo después recuperó el mismo tema y en iguales términos (seguramente no por azar) el partido ultraderechista Vlaams Blok [Bloque Flamenco, hoy Vlaams Belang, Interés Flamenco] en este cartel, que tenía el mismo lema:

Los riesgos de la “gran limpieza”

El “gran barrido” de las corruptelas políticas explicita un antielitismo de los “de abajo”, el sano pubelo llano, contra “los de arriba”, la casta política que se comporta de forma oligárquica y solo contempla sus intereses. El riesgo que conlleva este discurso es el de configurar una deriva antiparlamentaria, en la medida que acabar con las corruptelas y la “vieja política” que las ha hecho posible se puede llegar a cuestionar el conjunto de las estructuras democráticas.

En este sentido… ¿Es casualidad que a medida que se agitan las escobas aumente en los sondeos el porcentaje de los españoles que aceptarían un gobierno autoritario hasta alcanzar este noviembre el 19% en un barómetro del CIS? El aviso es claro, desde nuestra perspectiva: cuidado con los escobazos o la “cultura de las escobas”, ya que históricamente entre barrenderos políticos ha anidado el espítiru caudllista.

Los comentarios están cerrados.