BADALONA: GARCÍA ALBIOL EN LA CUERDA FLOJA Y LOS PROBLEMAS DEL “CORDÓN SANITARIO”

Xavier García Albiol, alcalde popular de Badalona, tercera urbe catalana.

¿QUÉ HACER CON XAVIER GARCÍA ALBIOL? LA OPOSICIÓN DEL CONSISTORIO SE PLANTEA UNIR ESFUERZOS PARA DESALOJARLE COMO ALCALDE.

La gestión de este controvertido político ha sido tan polémica como su discurso sobre inmigración y seguridad ciudadana, una cuestión ampliamente tratada y seguida en este blog. Los lectores interesados en ella puede localizar las distintas entradas a través del buscador.

Como era previsible, la posibilidad de articular una política de “cordón sanitario” o de unión de toda la oposición (CiU, PSC e ICV) contra la derecha populista que en este caso representa el PP plantea en el consistorio los mismos problemas que ésta ha suscitado en Europa:

1. ¿El electorado premiará a los partidos de la alianza anti-Albiol?

Una cuestión es el apoyo popular que el alcalde puede tener y otra su imagen interna en el consistorio, deteriorada por su gestión. Si se unen CiU, PSC e ICV contra éste no está claro que ello les otorgue réditos futuros.

2.  ¿Es positivo unir a partidos tan diferentes contra el PP?

A priori, les perjudica, pues son muy diferentes y -en principio- deberían conformar bloques alternativos (CiU por una parte y PSC e ICV por otra). Difuminar las diferencias ideológicas derecha-izquierda ante el “albiolismo” tiene tres efectos:

a) Crea una divisoria entre los partidos del establishment i el albiolismo, que aparece así como una alternativa a los mismos.

b) Refuerza la imagen ya extendida de que todos los partidos “son iguales”, como plasmaría la alianza entre CiU, PSC e ICV.

c) Supone unavictimización del actual alcalde que solo puede redundar en su beneficio.

3.  ¿Qué influencia puede tener la crisis en la situación?

Mucha. Un cambio a medio mandato del alcalde supone gestionar el municipio en tiempos de crisis por parte de una coalición heterogéna cuyo único cemento cohesionador es el “anti-albiolismo” (y una recomposición del gobierno de la diputación barcelonesa).

En este contexto, su gobierno será precario, sin tiempo material de crear una política alternativa a la de Albiol (suponiendo que existan los medios económicos para efectuarla) y hacerla visible ante los vecinos: queda apenas poco más de dos años de mandato, pues los próximos comicios locales son en mayo del 2015.

Conclusión

Así las cosas, un García Albiol expulsado por una coalición de perdedores en el 2013 puede ganar sin muchas dificultades los comicios del 2015. Entonces CiU, PSC e ICV pueden verse obligados a pactar de nuevo por cuatro años más para mantener al PP al margen del poder, lo que puede suponerles una abultada factura política al perder perfil político estas fuerzas: ¿De qué sirve diferenciarse en campaña electoral cuando deberán gobernar juntas durante cuatro años?

Nuestra visión al respecto es que si el conjunto de la oposición considera que el gobierno albiolista se deteriora, lo óptimo es dejar que éste agote el mandato y aprovechar el tiempo de legislatura que queda para exponer sus yerros y problemas haciendo pedagogía política.

Ciertamente, es más fácil hacer una moción de censura y desbancarlo, pero no es lo mejor, pues proyecta una imagen externa de componenda política de “todos contra Albiol” para revertir los resultados de las urnas. Ello puede tener nefastas consecuencias para los coaligados a medio y largo plazo, a la vez que insuflan inesperada energía a un gobierno que atraviesa horas bajas.

A continuación, reproducimos una extensa crónica del periodista Luis Benvenuty publicada en La Vanguardia (18/I/2013) que pone de manifiesto todos estos aspectos y puede resultar de interés para nuestros lectores.

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La oposición en Badalona negociará derrocar a Albiol

Asuntos internos del equipo de gobierno han erosionado la imagen del alcalde | CiU y PSC, alentados por ICV, retoman la idea de una coalición para alejar al PP del gobierno de la tercera ciudad de Catalunya.

Los tres grupos de la oposición de Badalona negociarán derrocar al alcalde Xavier García Albiol. Cuentan con la mayoría suficiente para hacerlo. La asamblea local de ICV anunció ayer que es el momento de sacar adelante una moción de censura que acabe con el más importante gobierno del PP en Catalunya, y emplazó a socialistas y nacionalistas a acabar con la alcaldía de Albiol este mismo febrero. El futuro de uno de los políticos más controvertidos del país depende ahora de que PSC, CiU y ICV sean capaces de acordar una auténtica alternativa de gobierno. Este giro copernicano no es sencillo.

Las tres formaciones coinciden en que lo más conveniente para la tercera ciudad de Catalunya es poner fin a la etapa popular. El PP gobierna Badalona en minoría, una minoría aún más pronunciada desde que un tránsfuga diezmó sus filas. Los escándalos y fiascos acentúan día a día la soledad política de Albiol. Albiol ganó las elecciones con unos modos tan discutibles que criticarlo y si cabe insultarlo sale gratis, incluso cuando se hace de modo injusto. Pero diseñó su lista pensando en ganar las elecciones. Y la gestión de su equipo está resultando decepcionante.

Además, su imputación por incitación al odio, la sospechosa colecta de policías municipales entre comerciantes, la denuncia por extorsión contra el exedil de Servicios Sociales y ahora tránsfuga y otros asuntos por resolver cuestionan toda su labor. Con todo, el crédito de Albiol, sobre todo entre los descontentos y más castigados por las dificultades económicas, es considerable, mucho más que en los pasillos del Ayuntamiento. Si a principios de mandato los populares contaron con apoyos puntuales en los plenos, ahora ningún grupo de la oposición quiere que su nombre se asocie con el de Albiol.

Todo apunta a que el PP no tendrá los apoyos necesarios para aprobar los presupuestos. La ingobernabilidad acecha la urbe en unos momentos cruciales. Las arcas tiritan, y la crisis azota. Los grupos de la oposición se debaten entre la responsabilidad política y la estrategia electoral. Todos temen que derrocar a Albiol, sin un proyecto que empatice con la ciudadanía, derrotarlo en los despachos sin un nuevo gobierno que entusiasme, lo convierta en un mártir político que le muestre como una víctima del sistema y refuerce su campaña electoral dentro de dos años.

El acuerdo a tres bandas contra Albiol no está hecho. Lo que se vino a conocer como el pacto de los perdedores ya fracasó tras las últimas elecciones. Y aquellas truncadas negociaciones no es que dejaran precisamente un halo de entendimiento y cordialidad entre los ediles de estos tres grupos.

Ahora Iniciativa está dispuesta a lo que sea con tal de acabar con la etapa de Albiol, incluso a no formar parte del posterior gobierno. Los socialistas creen que ya llegó el momento, que la “marbellización” de Badalona debe llegar a su fin, y que la responsabilidad política para con la ciudadanía les obliga a plantear un gobierno alternativo. Los convergentes son tan imprescindibles como cautos. Reiteran que su principal objetivo es que el PP no vuelva a gobernar en Badalona. Pero también son los que más desconfianza muestran ante este proceso negociador. Aun así participarán. Estas conversaciones revelarán las ambiciones políticas de unos y otros.

En todo caso, será una cuestión en clave local. Hasta ahora las respectivas direcciones generales de las tres formaciones han venido respetando las autonomías locales. Y en estos momentos las derivas de la política catalana no parece que vayan a frenar un pacto anti-PP, todo lo contrario. De hecho el nuevo cuadro político de Badalona coincide con las conversaciones entre CiU, PSC y ERC para hacer saltar al PP del gobierno de la Diputación de Barcelona.

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