ASÍ SE PRODUJO LA “BERLUSCONIZACIÓN” DE ESPAÑA

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Portada de El pueblo contra el parlamento.

A CONTINUACIÓN añadimos al acceso libre al prólogo, introducción y sumario en PDF del libro el de su primer capítulo sobre la “berlusconización de España” (LA «BERLUSCONIZACIÓN» POLÍTICA: RUIZ MATEOS, GIL Y CONDE). 

Del capítulo inicial del libro,  el historiador y periodista Santi Vinyals, en la web La lamentable (27/IV/2013) , destaca lo siguiente:

El paleontólogo excava la tierra. El investigador de la historia contemporánea excava en las hemerotecas. Y con sus hallazgos nos enfrenta a la triste realidad de que no hay nada menos fiable que la memoria. Xavier Casals, historiador especializado en la extrema derecha, ha rescatado frases que hoy leemos en plumas de toda confianza y que son un calco, palabra por palabra, de lo que dijeron hace dos décadas personajes tan siniestros como Jesús Gil, Mario Conde o Josémaria Ruiz Mateos. En su último libro nos enfrenta cruelmente con el gran problema de nuestro tiempo. ¿Quién liderará una alternativa que permita un cambio real?

Un ejemplo: Si usted lee lo que viene a continuación seguramente admirará la lucidez de quien lo dijo. Pero cuando sepa quien fue, su desconcierto puede sumirle en la más negra depresión. Lea:

La gente está harta de la clase política española, corrupta y ambiciosa, que ya no intenta gobernar sino embolsarse tanto dinero como le sea posible. Hay que reformar la ley electoral. Nada de listas cerradas. Apostamos por las circunscripciones con listas abiertas donde cada diputado represente abiertamente a quien lo elige y a él le da cuentas, y no como ahora, que es un mandado del aparato del partido” (Jesús Olarra, en 1991. Formó parte de la ejecutiva de la AP de Fraga Iribarne. Estuvo a punto de unirse a Jesús Gil y a Ruiz Mateos para formar un partido).

Los partidos políticos atienden, como principio básico de su actuación, a sus propios intereses por encima de aquellos que le corresponden a la sociedad en su conjunto. Los políticos no deben ser una clase cerrada, sino reflejar la verdadera dinámica de la sociedad. Al no ser así, se está produciendo un constante alejamiento entre la sociedad y los políticos” (Mario Conde, en 1994)

El autor del libro se pregunta: ¿Quién ovacionó las proezas de Ruiz Mateos? ¿Quién convirtió a Gil en un hombre público? ¿Quién convirtió a Conde en líder social y símbolo de la modernidad económica? Nadie queda libre de culpa. Y escribe “Estos liderazgos populistas fallidos no nacieron al margen del sistema democrático, sino en su seno”. Ellos fueron los pioneros del desastre gestado en la España del cambio de siglo, por “su carácter de anticipación al futuro: Si la Marbella de Gil anticipó la España del pelotazo inmobiliario, Ruiz Mateos y Conde formularon los primeros discursos contra el poder o el ‘Sistema’ percibido como una oligarquía política y financiera que habría secuestrado la democracia”. A la troika indiscutible pueden añadirse otros nombres de populistas ilustres de primera hora como Juan Hormaechea en Cantabria o el alcalde Burgos José Maria Peña.

Luego vino lo que vino. Aznar abriendo la veda a la urbanización masiva y fomentando un “capitalismo popular” mediante las ventas de acciones de empresas públicas privatizadas. Zapatero con el cheque-bebé, el cheque vivienda, los 400 euros a declarantes de Hacienda o el incremento del 30% del PER.

Estos son comentarios que glosan el capítulo inicial del libro. En la obra sostenemos la tesis, apuntada en la anterior entrada del blog, de que -simplificando-entre 1989 y el 2000 se desarrollo esta primera ola, encarnada por la acción política de José Mª Ruiz Mateos (cuyo ingreso en el Parlamento Europeo en 1989 marcó su inicio), Jesús Gil y Mario Conde (cuyo fracaso en los comicios legislativos del 2000 le puso fin).

Ésta comportó una “berlusconización” limitada, en la medida que surgieron discursos que exaltaron al gestor por encima del político con un discurso  antiestablishment que plasmó un populismo de la abundancia, visible en el lema del partido de Gil “Todos a por todas”.

En este aspecto, el ciclo populista no fue importante por su impacto electoral, que fue discreto y marginal, sino porque anunció una tendencia emergente: la de una turboeconomía basada en el sector inmobiliario, que auguraba las políticas de populismo redistributivo de los gobiernos de José Mª Aznar (el “capitalismo popular”) y José Luis Rodríguez Zapatero (los “cheques” y ayudas).  La apoteosis de esta tendencia populista redistributiva fue la proliferación de infraestructuras por todo el territorio o -si se prefiere- de “infraestructuras para todos”.

Acceso libre por gentileza de la editorial al sumario, prólogo, introducción y capítulo 1

Puede accederse libremente al prólogo, a la introducción y al sumario clicando aquí.

Puede accederse al capítulo 1 clicando aquí.

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