SE SUICIDA QUIEN FUE EL “LENIN” DE LA ULTRADERECHA FRANCESA EN LOS AÑOS SESENTA

Venner

Dominique Venner.

EL ULTRADERECHISTA FRANCÉS DOMINIQUE VENNER  (1935-2013) se suicidó en la catedral parisina de Notre-Dame el dia 21 de este mes. Lo hizo detrás del altar, disparando un arma contra sí mismo.

Tenía 78 años y una dilatada trayectoria en el seno de la ultraderecha francesa.  Había sido paracaidista en la Guerra de Argelia y miembro de la Organización del Ejército Secreto [OAS, Organisation Armée Sècrete], que combatió contra los independentistas argelinos.

El “Lenin” de la ultraderecha

Aunque la prensa ha dedicado amplia atención al suceso  y a su figura (especialmente la francesa), nos parece interesante enfatizar,  como explicamos en nuestro ensayo Ultrapatriotas (2003), que Venner tuvo un importante papel en la modernización de la extrema derecha francesa.

A continuación reproducimos la información de nuestra obra sobre su eventual  carácter de “Lenin” de la ultraderecha gala. Tal apelativo de Venner se debe a que en el marco de un espectro ideológico que entonces era nostálgico del pasado, hizo un llamamiento a crear una vanguardia resuelta para modernizarlo, emulando los métodos leninistas.

Jeune Nation

Portada de Jeune Nation.

Por una crítica positiva

Entre 1954 y 1962, la descolonización francesa de Argelia, con la pérdida de Indochina aún reciente (1954), provocó una larga “guerra sin nombre” (nunca se reconoció oficialmente en Francia) entre el Frente de Liberación Nacional argelino y el Ejército.1

Este conflicto hizo afluir una militancia numerosa a la ultraderecha francesa, en la cual destacó la organización juvenil Joven Nación [Jeune Nation] y revistió a este espacio político con nueva legitimidad ante la opinión pública, como describió el intelectual neofascista François Duprat:

La liquidación del Imperio colonial francés dio a la oposición nacional [sic] las fuerzas que le habían faltado después de 1945. Limpia de la hipoteca de Vichy y de la colaboración, [la ultraderecha] podía nuevamente invocar al nacionalismo […] para obstaculizar el abandono de una importante fracción del territorio nacional. El Ejército era permeable a su propaganda y un millón de pied-noirs parecían representar la mayor masa de maniobra que ha tenido la oposición nacional desde la depuración.2

Propaganda oas

Propaganda de la OAS en la vía pública.

El abandono francés de Argelia certificó el fracaso de la lucha armada protagonizada por la Organización del Ejército Secreto [Organisation Armée Sècrete, OAS], creada en Madrid en 1961 y cuyos episodios de violencia llegaron a amenazar la estabilidad política de la Francia metropolitana, y comportó la frustración de los pied noirs (franceses residentes en Argel llamados así en alusión a sus botas) que la apoyaban.3

El fallido combate de la OAS y la independencia de Argelia supuso el declive del extremismo de derecha francés y motivó una importante autocrítica en ámbitos neofascistas, de la que fue emblemática el opúsculo de Dominique Venner titulado Pour une critique positive (Por una crítica positiva, 1962). En él Venner distinguía entre sectores “nacionales” (considerados pactistas y entreguistas) y “nacionalistas” (percibidos como auténticamente revolucionarios).

A su juicio se debía imitar los principios de actuación leninistas -que exigen la existencia de una vanguardia política organizada- para evitar la repetición del hundimiento de la OAS y rechazar a la ultraderecha “tradicional” que la apoyó, pues ésta actuó sin una base ideológica sólida. A su vez, Venner exaltaba una Europa unificada y neofascista. Para conseguir esta meta exhortaba a iniciar una nueva etapa política que hiciese tabula rasa del pasado:

Cero más cero hace siempre cero. La adición de los mitómanos, los complotistas, los nostálgicos, los arribistas, los “nacionales” jamás resultará una suma coherente. Conservar la esperanza de unir los incapaces es perseverar en el error. Hace falta rendirse a la evidencia: los “nacionales” son inutilizables. […] Hacen huir a los elementos sanos [sic] e impiden todo reclutamiento de calidad.4

Un influjo duradero

Posteriormente Venner tuvo una larga trayectoria política, que -entre otros aspectos- le llevó a pertenecer a la llamada Nouvelle Droite [Nueva Derecha]. Puede consultarse su autobiografía en su blog.

Al suicidarse, dejó una carta póstuma y Marine Le Pen se refirió de modo elogioso a su figura a través de su cuenta de twitter: “Todo nuestro respecto a Dominique Venner, cuyo último gesto, eminentemente político, habría intentado despertar al pueblo de Francia”.

En suma, Venner fue una figura importante a inicios de los años sesenta dentro de la ultraderecha, en la medida que supuso una suerte de “leninismo” renovador de este espacio ideológico y su influjo en este sector ha perdurado en el tiempo, como testimonia la manifestación de la dirigente del Frente Nacional.

Notas

1. Véase P. Rotman, B. Tavernier, La guerre sans nom. Les appelés d’Algérie 54-62 (Seuil, París, 1992).

2. Citado por J. Algazy, La tentation néo-fasciste en France. 1944-1965 (Fayard, París, 1984), p. 138.

3. Sobre la OAS, véase A.-M. Duranton-Crabol, Le temps de l’OAS (Complexe, Bruselas, 1995); R. Kauffer, O.A.S. Histoire d’une organisation secrète (Fayard, Évreux, 1986).

4. D. Venner, Pour une critique positive. Écrit par un militant pour des militants (Éditions Saint-Just, 1964 [reed. facsímil de Ars éditions, Nantes, s. a., s. n.]).

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