UN SIGLO DE “PELIGRO EXTRANJERO” EN SUIZA: DEL BOLCHEVIQUE AL MUSULMÁN

Exposición

Exposición de Neuchâtel sobre carteles de los extranjeros en la política suiza.

¿DESDE CUANDO ES PERCIBIDO EL “EXTRANJERO” COMO AMENAZA EN SUIZA? En la anterior entrada del blog mostramos como la democracia plebiscitaria suiza ha creado un mecanismo de exclusión del extranjero considerado amenazador para el país en distintos sentidos.

Ahora nos parece oportuno volver al tema aprovechando una exposición de 52 carteles sobre el tema que puede verse en la localidad de Neuchâtel: «L’étranger à l’affiche: altérité et identité dans l’affiche politique suisse 1918-2010»La muestra fue inaugurada este abril y puede visitarse hasta el 31 de octubre. Es de lamentar que la instalación fue objeto de un acto de vandalismo en mayo que forzó su cierre temporal.

Dos siglos de peligro encarnado por “el extranjero”: del bolchevique al musulmán

Sus carteles, expuestos en paneles exteriores, constatan la continuidad de la importancia simbólica que ha tenido el “extranjero” como amenaza en la política suiza. El recorrido visual testimonia como los bolcheviques y los judíos encarnaron primero este peligro . Luego fueron los trabajadores del sur de Europa  y en las últimos décadas han pasado a representarlo ciudadanos balcánicos, musulmanes junto a otros de países lejanos.

Sus organizadores son Francesco Garufo, historiador, y Christelle Maire, del Foro Suizo para el estudio de las Migraciones y de la Población. Puede leerse una interesante entrevista a ambos en castellano hecha por Daniele Mariani para el portal oficial suizo de noticias swissinfo clicando aquí. (también reproduce una selección muy interesante de carteles clicando en la galería de imágenes “Del peligro ‘rojo’ al miedo a los musulmanes“).

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minarete

De este cartel surgió la idea de hacer la exposición.

En ella, explican que esta iniciativa surgió a partir del famoso cartel del referéndum para prohibir la edificación de minaretes en Suiza de la formación UDC/SVP. La muestra permite constatar continuidades en el diseño de la propaganda: “Si los gráficos cambian según la época en que fueron producidos, lo que llama la atención es la persistencia de ciertos símbolos a lo largo del último siglo. El rojo suele ser el color dominante, la cruz blanca retorna con regularidad, los paisajes de montaña, lo típico suizo con el pastor enfundado en su clásica vestimenta… Y el extranjero tiene, por definición, la piel oscura, rasgos bien definidos, bigote, y en los años 60 come espaguetis y bebe una botella de Chianti”, señala Mariani.

Por su parte, Garufo argumenta en la entrevista que los carteles conforman un juego de espejos, ya que “al representar al otro, se dice lo que Suiza no es”, Así, cuando se hace hincapié en que “el verdadero patriota es el que le compra al comerciante de su país, de su propia raza”, como ocurre en un cartel de 1936, que transmite el mensaje de que Suiza no es un país judío. Un póster del mismo año pretende mostrar que en Suiza el comunista es necesariamente una marioneta de Stalin y, por consiguiente no puede ser un verdadero suizo. Ni tampoco puede ser musulmán, como suede en muchos carteles de los últimos años. 

A continuación reproducimos un despiece del interesante reportaje de Mariani que hace un recorrido sobre la presencia del extranjero en la política suiza y lo ilustramos con carteles de la muestra.

Un tema recurrente

El tema del “extranjero” vuelve con puntual regularidad al debate político en Suiza. En 1866, con motivo de la segunda votación nacional desde la creación del Estado federal en 1848, uno de los asuntos presentados ante el electorado se refería a la igualdad de los judíos y los ciudadanos naturalizados.

En 1922, fueron rechazadas dos iniciativas populares relativas a la naturalización y expulsión de personas que cometieran actos perjudiciales para la seguridad del país.

Sin embargo, especialmente desde los años 60, con la llegada masiva de trabajadores procedentes de los países del sur de Europa, arreció el debate. Entre 1996 y 1977 fueron presentadas cuatro iniciativas populares para luchar contra lo que se llamó la Überfremdung, la inmigración masiva. El principal impulsor de la acción fue el parlamentario de Acción Nacional, partido de extrema derecha, James Schwarzenbach.

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Cartel llamando a frenar la Überfremdung o inmigración masiva en 1966.

Un fuerte estremecimiento se produjo, en particular, con la iniciativa de 1970, para establecer un límite máximo de 10% de la población extranjera (lo que generaría la expulsión de 300.000 personas). 54% de los votantes la rechazaron. Sin embargo, en ocho cantones excedió el 50%.

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Cartel de 1987 de gráfico lema: ser amo de su propio hogar.

Otras dos iniciativas para limitar el número de extranjeros fueron sometidas a sufragio en diciembre de 1988 y en septiembre de 2000. Ambas fueron  rechazadas. Empero, son numerosas las iniciativas y referendos sobre el derecho de asilo. En ese sentido, los ciudadanos suizos están llamados a las urnas el 9 de junio 2013.

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Cartel del 2004 de la Unión Sindical Suiza partidario de un poaís multicultural, que sigue el patrón de las imágenes de Benetton e invitó a los ciudadanos a votar “Sí” a la iniciativa para naturalizar a extranjeros de segunda y tercera generación que fue rechazada.

En los últimos años, han generado también un gran debate iniciativas relativas a la expulsión de extranjeros que delincan y contra la edificación de nuevos minaretes (ambas aceptadas) o el referendo sobre la naturalización facilitada para los extranjeros de segunda y tercera generación (rechazado).

2007_une-societe-muliculturelle-a-ses-limites

La amenaza del multiculturalismo según la Unión democrática Federal [UDF] del 2007: “Una sociedad multicultural tiene sus límites. Reforcemos nuestra cultura cristiana” y una mezquita suplanta a una iglesia. 

En fecha próxima serán sometidas a los electores dos iniciativas que buscan limitar la inmigración. La primera, “Contra la inmigración masiva”, de la UDC. La segunda, de la organización ecologista Ecopop, “Stop a la sobrepoblación”.

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