¿ASCENDERÁ LA DERECHA POPULISTA EN ESPAÑA CON LA CRISIS POLÍTICA Y ECONÓMICA?

amanecer-doradoEl líder de Amanecer Dorado junto a us seguidores.

¿ESTÁ CRECIENDO LA ULTRADERECHA EN ESPAÑA? Esta es la cuestión que nos plantean diversos medios de comunicación desde la agresión que tuvo lugar el pasado 11 de septiembre en Madrid protagonizada por ultraderechistas.  Dado que este julio publicamos una entrada que analizaba esta cuestión y sus consideraciones nos parecen vigentes, la reproducimos a continuación por el interés que genera el tema.

Por otra parte, sobre la agresión del 11-S publicamos un artículo en catalán en el diario Ara al que puede accederse de modo gratuito previo registro como usuario del periódico clicando aquí: “L’11-S de la ultradreta”.

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EL ACCESO AL PARLAMENTO HELENO DE AMANECER DORADO ES EL REFLEJO MÁS EMBLEMÁTICO DEL ASCENSO DE LA EXTREMA DERECHA EN LA EUROPA CASTIGADA POR LA CRISIS. ¿PUEDE SUCEDER LO MISMO EN ESPAÑA? ¿Crecerá también aquí la ultraderecha con el impacto de la crisis?

Si observamos la estimación electoral publicada por El País el pasado mes de mayo, reproducida a continuación, se observa una tendencia al declive continuada del bipartidismo PP-PSOE. De este modo, hoy ambos partidos sumarían el 42.7% del voto emitido, aunque un sondeo del CIS les otorgaba un 62%.

Perspectivas PSOE-PP

Ello refleja una caída persistente de las dos formaciones en las urnas: si en las últimas elecciones legislativas cosecharon el 73.3% de los votos, en las del 2009 fue el 83.8%. En suma, su base electoral se habría podido reducir -siempre según las encuestas- a la mitad de la que tenían hace cuatro años. ¿Este marco ofrece posibilidades de crecimiento a la ultraderecha española?

Consideramos que el gráfico de resultados de los últimos comicios griegos de junio del 2012, reproducido a continuación, presenta elementos de reflexión al respecto.

Resultadocomicios griegosjunio2012

Nuevos ejes en el sistema político

El gráfico indica que el eje divisorio derecha-izquierda marcado por el bipartidismo Nueva Democracia [ND]-PASOK ha perdido centralidad o ha sido limitado por nuevas divisiones sistémicas o cleavages. Nos referimos a las siguientes:

a) Derecha/izquierda contrarias a las políticas de austeridad (notablemente Syriza y Griegos Independientes, escisión de ND que devino un Flash Party gracias a internet, seguidas por otras formaciones).

b) Nuevos y viejos partidos, tendiendo a aumentar los primeros: Syriza, Izquierda Democrática, Griegos Independientes y Amanecer Dorado.

De este modo, si observamos de nuevo el gráfico de El País, vemos que estos elementos ya se apuntan en España con las estimaciones de aumento de apoyos a IU (izquierda antiausteridad) y UPyD (nuevo partido de protesta).

Y si nos atenemos a las controvertidas manifestaciones del expresidente José Mª Aznar en las que explicitó su desacuerdo con las medidas del ejecutivo de Rajoy por castigar fiscalmente a las clases medias, se apunta igualmente la posibilidad de crear una derecha antiausteridad que haga bandera de la protesta fiscal mesocrática. Es decir, en una situación de crisis económica y de liderazgo del PP como la actual, la oposición a los recortes y a las políticas de gobierno dibuja también espacio político para una “derecha anti-austeridad”.

En conjunto, lo que hemos expuesto contornea cambios del sistema político que pueden hacerlo mucho más complejo y pluripartidista, al incorporar dos ejes nuevos: austeridad/antiausteridad; partidos tradicionales/nuevas formaciones. El caso de Grecia alerta que tales transformaciones pueden hacerse en breve tiempo.

Un discurso de protesta con muchos abanderados

Así las cosas, una derecha populista española no cuenta necesariamente con un gran campo para crecer, pese a que nos hallaríamos ante una “tormenta perfecta” que lo facilitara: crisis económica profunda con altas tasas de desempleo, recelo hacia las instituciones europeas y escándalos políticos que afectan a las élites de gobierno.

¿Qué limitaciones pueden constreñir el eventual avance de una ultraderecha en un campo de juego que a priori le resulta tan favorable? Desde nuestra óptica, podemos distinguir dos tipos de limitaciones: las del sistema político y las inherentes a la ultraderecha.

Las del sistema político radican en que la rebelión contra la política tradicional -aludida de forma peyorativa como “partitocracia” (cuyos  dirigentes constituyen la “casta política”)- cuenta una amplia oferta electoral. Aunque UPyD es su rótulo más visible, en los sistemas autonómicos han surgido otros que han canalizado este descontento con signo ideológico diverso (Foro, AGE, Bildu, Compromís, SI, C’s o la CUP).

La conclusión es que el voto anti-establishment está fragmentado y cuenta con una oferta poliédrica, vertebrada especialmente desde el ámbito autonómico. Ello obliga a la derecha populista a ser muy competitiva electoralmente para monopolizarlo en el ámbito de la derecha y el centroderecha.

En este contexto, las limitaciones de la derecha populista española para su crecimiento residen precisamente en su fragmentación territorial, unida a su dificultad de vertebrar alianzas ya su falta de liderazgos carismáticos de audiencia estatal. Ello le impide plasmar una oferta susceptible de generar una amplia movilización electoral.

En el presente, este espectro ideológico cuenta con una presencia institucional acotada a la PxC (que impulsó inicialmente el nuevo Partido por la Libertad [PxL] a nivel estatal); España 2000. Por otra parte, el experimento realizado por el PP de Badalona demostró la capacidad de mutación  de esta formación para competir con la derecha populista, pues apostó por un discurso centrado en el inmigración y la seguridad ciudadana que le valió a su candidato, Xavier García Albiol, la alcaldía de la urbe, tercera de Cataluña en población.

Finalmente, la eclosión del independentismo catalán ha hecho que la relevancia de la inmigración haya decaído en la agenda política estatal, pues el debate sobre la secesión la ha ocupado casi por incompleto y ha generado derivas recentralizadoras (UPyD y PP) y federalistas (PSOE). Ello puede indicar que el voto de protesta y nacionalista español no solo se orientará hacia ofertas anti-inmigración, sino también -y probablemente de forma prioritaria- a las defensoras o abanderadas de la unidad de la patria.

La conclusión es que en un marco aparentemente propicio para el crecimiento de la derecha populista, ésta no necesariamente puede crecer a gran escala por su dificultad para articular una oferta estatal.

Cataluña como ejemplo

El caso de Cataluña ejemplifica lo que hemos expuesto, al ser el laboratorio político y populista estatal. Así, las últimas elecciones autonómicas testimoniaron:

*  la fragmentación de su mapa político,

* el declive de sus grandes partidos,

* el peso creciente de nuevas siglas (C’s y la CUP obtuvieron más del 11% de los votos)

* el debate sobre la independencia posiblemente influyó en el declive de la PxC al desaparecer del debate político el tema de la inmigración y aumentar la oferta antiestablishment. De este modo, el partido obtuvo 15.000 votos menos que en los comicios del 2010 (pasó de 75.000 a 60.000 sufragios) y vio alejarse sus posibilidades de obtener representación en el hemiciclo catalán.

Resultados-elecciones-catalanas-25-N

En definitiva, pese a que la situación política, económica y social trazarían un marco favorable a la eclosión de la derecha populista en España a gran escala, ésta no tiene necesariamente que producirse por los factores apuntados.

No obstante, este pronóstico puede cambiar, pues estamos ante un marco político muy fluido, capaz de experimentar grandes cambios en breve tiempo, incluyendo el propio colapso del sistema. Y ello no es un dato menor.

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