“MI LUCHA”, LECTURA DE ÉXITO EN LA INDIA Y EN OTROS PAÍSES

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Ejemplar de Mi lucha, de Adolf Hitler (foto de Deutsche Welle).

EL ENSAYO MI LUCHA, DE ADOLF HITLER, AÚN CONOCE UN NOTABLE ÉXITO DE VENTAS EN DIVERSOS LUGARES DEL MUNDO, como radiografió un interesante ensayo de Antoine Vitkine, “Mein Kampf”. Historia de un libro (Anagrama, Barcelona, 2011). En la obra expuso cómo el libro nazi por excelencia escrito en 1923, pese a los esfuerzos realizados para impedir su difusión por parte de comunidades judías, círculos y entidades antifascistas y el Estado de Baviera (que posee los derechos de autor), mantiene una amplia audiencia.

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Vitkine reconstruyó su origen, su difusión, su accidentada historia en la postguerra y su éxito actual en distintos países. En este aspecto,  posee un capítulo titulado “‘Mein Kampf’, un libro con futuro”, que analiza su amplia circulación en el presente y señala lo siguiente al respecto:

“A pesar de los esfuerzos de los bávaros, hoy Mein Kampf, tanto en versiones integales como abreviadas, se publica y se vende en todo el planeta: grecia, China, Bulgaria, Japón, Croacia, Rusia, Nueva Zelanda, Corea del Sur, Australia, Italia, india, Turquía, Finlandia, Indonesia, Colombia, Holanda, Marruecos, Dinamarca, Argentina, Brasil y España son algunos de los países donde Mein Kampf está en las librerías” (p. 195). Acto seguido, dedica un capítulo a exponer como se ha convertido en un best-seller en Turquía (pp. 222-242).

Ahora  la obra hitleriana también se ha convertido en un éxito de ventas en la India. Lo han expuesto diversas crónicas periodísticas, como la del corresponsal en la India de La Vanguardia, Jordi Joan Baños publicada el 29 de septiembre y que reproducimos a continuación.

Veremos si esta difusión se incrementa cuando expiren sus derechos de autor el próximo 31 de diciembre, que -como hemos advertido- son propiedad del Estado de Baviera.

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‘Mein Kampf’ triunfa en India

Hitler es un autor de culto en el país de la esvástica y su autobiografía, un éxitode ventas

Hay un libro ubicuo en India y su autor no es la Madre Teresa. Mein Kampf, vitriólico engendro de Adolf Hitler, mitad autobiografía y mitad ensayo -rabiosamente antisemita y antibolchevique-, es un éxito incombustible, hasta el punto que de vez en cuando se asoma a la lista de diez libros más vendidos. Se vende como rosquillas en inglés y en media docena de lenguas indias.

En la librería Bahri, en Khan Market, el encargado tiene que reponerlo constantemente: “Es como un clásico, como las biografías de Gandhi. A muchos indios les gusta tenerlo en su biblioteca. Acabo de pedir dos ejemplares porque sólo nos queda uno, después de vender uno hoy y otro ayer”. Los lectores de Mein Kampf no son los clientes habituales de su sesuda librería de fondo y novedades. “Acostumbran a ser estudiantes de secundaria o universitarios, pero con un perfil poco intelectual”.

La fascinación por Hitler es fuerte entre ciertos jóvenes de escasa cultura humanística, que ven en él un ejemplo de fuerza de voluntad que les ayudará en sus carreras de administración de empresas o similares. Para ellos, Mein Kampf está a medio camino del libro de autoayuda y “cómo triunfar en los negocios”. Solapándose con este tipo de lector están los millones de adeptos al chovinismo hindú del movimiento RSS, cuyo fundador era admirador de Hitler y cuyo uniforme, inalterado desde los años 30, recuerda al de las juventudes hitlerianas.

Entre ellos el racismo de Hitler no hace demasiada mella, puesto que el indio típico que estudia estas carreras, de casta alta, se ve a sí mismo como ario, frente a los compatriotas de castas bajas y piel más oscura. Lo que Hitler habría dicho al respecto les trae sin cuidado y les basta como prueba la esvástica (palabra sánscrita para un símbolo indo-ario aún en uso en templos hindúes, jainistas y budistas).

helados hitler

Hitler como reclamo para vender helados (foto de World.Mic).

En India, la explosión de ventas de Mi lucha empezó al expirar los derechos de autor, que allí se produjo hace una década, a los 60 años de su muerte. Desde entonces Jaico, editorial especializada en autoayuda y espiritualidad, lo reimprime un par de veces al año. Muchas otras editoriales han seguido su ejemplo.

En Alemania, se estudia reeditarlo tras el recién expirado lapso de 70 años con más notas a pie de página que texto, en una edición crítica que valdría más de cien euros. En India, la mayoría de ejemplares cuestan uno o dos euros y utilizan como gancho el rostro de Hitler en portada. No son las librerías al uso las que han convertido Mein Kampf en un éxito, sino los tenderetes de mercadillo o estaciones de tren. ¡Hasta la librería del Partido Comunista lo expone en lugar preferente!

En una acera del sur de Delhi, en Green Park, hay tenderetes de prensa y libros de consumo. Allí acaba de hacerse con un ejemplar Naro, estudiante de informática de 20 años. Para ella también es un bautizo lector,pues no lee casi nada fuera de la pantalla del teléfono u ordenador, a no ser que sea obligatorio para su carrera. El motivo, una mezcla de morbo e ignorancia. “No sé nada de la II Guerra Mundial pero creo que Hitler era un tipo duro”.

La hegemonía de Bollywood blindó a India de la visión de la guerra difundida por Hollywood, por lo que la condena casi universal del Tercer Reich no es un acto reflejo. Esta visión acrítica hace que la imagen de Hitler se utilice incluso con fines comerciales, como por un fabricante de conos de helado.

Otros jóvenes descargan por la cara Mein Kampf, o lo adquieren en Amazon India, donde los comentarios ponen la piel de gallina tanto cuando son apologéticos (meterían a sus autores entre rejas en algunos países europeos) como banales (elogios a la calidad del empaquetado o la rapidez de entrega y quejas, en todo caso, por la calidad del papel).

Imágenes del film Gandhi to Hitler (2011, Rakesh Ranjan Kumar). Según la sinopsis de Imdb, “Adolf Hitler assists India in it’s freedom struggle against the British, while Mohandas Gandhi writes to him to end violence”.

La banalización de Hitler es fruto de la ignorancia y de una historia distinta. Gandhi escribió a Hitler un par de veces, con el encabezamiento “Estimado amigo”, y su Partido del Congreso, con Nehru, optó hasta el final por la salida pactada de los británicos. En cambio, un héroe de la independencia, Subhas Chandra Bose, se alió con Hitler e Hirohito. Fue transportado con un submarino alemán de Europa a Singapur -entonces japonés-, donde fundó el Ejército Nacional Indio, antibritánico.

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