UN ENIGMA DEL FRAP QUE PERDURA: ¿CÓMO MURIÓ SU MILITANTE CIPRIANO MARTOS EN 1973? SEGÚN LA VERSIÓN OFICIAL SE SUICIDÓ CUANDO ESTABA DETENIDO POR LA GUARDIA CIVIL E INGIRIÓ ÁCIDO SULFÚRICO

mayo 31, 2020


Portada de Caso Cipriano Martos, de Roger Mateos.

 

ESTA SEMANA LA PORTAVOZ DEL PP EN EL CONGRESO, CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO, ha aludido al FRAP al acusar al padre del vicepresidente Pablo Iglesias de “terrorista” por haber militado en esta organización. En este marco, nos parece oportuno recuperar la oscura historia de Cipriano Martos, que abordamos en esta entrada del blog de junio de 2018, por el posible interés que puede tener para nuestros lectores.

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¿QUIÉN FUE CIPRIANO MARTOS? El periodista Roger Mateos ha escrito la biografía de este sindicalista y militante franquista que murió entre torturas en Reus. A continuación reproducimos el reportaje elaborado por Javier Coria para la revista R@mbla y publicado el 14 de mayo,  con imágenes que también son de esta publicación on-line. Está elaborado a partir de la presentación del libro, en la que formulamos preguntas al autor. Agradecemos a Javier Coria y a R@mbla la autorización para reproducir su trabajo.

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Cipriano Martos: un asesinato olvidado

El sindicalista Cipriano Martos fue torturado hasta la muerte el 17 de septiembre de 1973, en un cuartel de la Guardia Civil de Reus (Tarragona). Aunque la versión oficial dice que se suicidó al ingerir el contenido de una botella de ácido sulfúrico, unos de los componentes del cóctel molotov, es bastante raro que la prueba en una causa judicial estuviera en la sala de interrogatorio al alcance del reo. El periodista de la agencia EFE, Roger Mateos, presentó en la librería Documenta de Barcelona su ensayo: Caso Cipriano Martos. Vida y muerte de un militante antifranquista, publicado por la Editorial Anagrama.

Roger Mateos (fotografía de Francesc Sans/Rambla).

Cipriano Martos, obrero de la construcción, pertenecía a CC.OO. y a la OSO, ésta última la organización sindical del Partido Comunista de España (marxista-leninista) y del FRAP, organizaciones en las que militaba el joven. Trabajó como jornalero en Morón de la Frontera (Sevilla), minero en Teruel, obrero textil en Sabadell y Terrassa; y en la construcción en Reus. Fue detenido en última ciudad en una redada tras un reparto de propaganda en Igualada y realizar pintadas contra la monarquía, Franco y por una República Popular y Federativa. Ningún delito de sangre, como vemos.

Presente en el registro de su domicilio, donde se encontró propaganda del FRAP y líquidos inflamables, fue llevado a las dependencias de la Casa Cuartel de la Guardia Civil, donde sucedieron los fatídicos hechos. Fue torturado durante 50 horas para que delatara a los dirigentes de la huelga de la construcción y a sus camaradas. En uno de los interrogatorios, el ácido sulfúrico encontrado en su casa fue a parar a la garganta del detenido. Nada se investigó, nadie fue a la cárcel. Aunque no está recogido por ninguna ley, las fuerzas de seguridad del Estado tienen presunción de verdad, por lo que la versión de la Guardia Civil de que se trató de un suicidio, se aceptó sin más. Ante la gravedad del estado del preso, el 27 de agosto fue llevado a la sala de beneficencia del Hospital San Juan de Reus (hoy Hospital Sant Joan). Posteriormente sucedió otro hecho extraño, el 29 de agosto fue llevado ante el juez para presentar declaración, cosa que no pudo hacer por tener la garganta abrasada por el ácido. Ante la gravedad de las heridas, Cipriano Martos fallecía el 17 de septiembre de 1973, a la edad de 30 años. El acta de defunción ponía un lacónico: “causa de la muerte, hemorragia interna”.

Su caso, forma parte de la Querella Argentina que pretende juzgar los crímenes del franquismo. Roger Mateos hace un amplio recorrido por la vida de este joven que, lleno de idealismo, militó en una de las organizaciones más duras del antifranquismo. La temida Brigada Político Social (BPS) de la policía llegó a formar un grupo especial para perseguirlos. El libro, muy bien escrito, se basa en su mayoría en testimonios orales, con la dificultad que ello acarrea por la dificultosa y larga búsqueda de protagonistas que vivieron de cerca los hechos. También es importante de que al autor le fuera facilitada una copia del sumario sin censurar. No es una biografía épica, ni una hagiografía, se humaniza al personaje y no falta la crítica con cierta ironía.

Roger, que ya publicó numerosos reportajes sobre las actividades clandestinas del PCE (m-l) y el FRAP, declara que no siente ningún: “apego por sus postulados, y menos por sus métodos de lucha”, pero siempre le atrajo la “originalidad” y “exotismo” de la organización, y se siente perplejo sobre el grado de entrega y sacrificio de su militancia.

Con una sala llena, donde abundaban viejos militantes y amigos, pudimos ver a Antonio Martos, hermano mayor de Cipriano y personado en la Querella Argentina, a Felipe Moreno, portavoz de la Mesa de Catalunya d’Entitats Memorialistes y miembro de la Red Catalana y Balear de Apoyo a la Querella. Felipe Moreno pasó por las siniestras manos de Juan Carlos González Pacheco, “Billy el Niño”. Reclamado por la jueza argentina María Servini De Cubría, la justicia española no lo extradita ni lo juzga en España, como sería preceptivo. Pero al amparo de la Ley de Amnistía, verdadera ley de punto final, se protege a torturadores y ministros que firmaron penas muerte, y que nunca pisaron una cárcel ni fueron juzgados. Hoy nos enteramos que el torturador “Billy el Niño” cobra un 15% más de pensión vitalicia desde 1977 por estar condecorado como policía.

Para la presentación, Roger Mateos contó con la colaboración del historiador Xavier Casals, que conversó con el autor. Aquí les resumimos dicha conversación.

Xavier Casals: ¿Qué crees que puede aportar la biografía de Ciprino Martos a los que lo conocieron y a los que no sabemos nada?

 Roger Mateos: Para los que lo conocieron, hay una cosa que puede aportar. Como sabéis los que habéis militado en la clandestinidad, es muy estricta. Esto consistía en no saber nada de quien tenías al lado, o conocer muy poco por motivos de seguridad. Vosotros sólo sabéis unas piezas del puzle de aquel momento, conocimientos que tenéis en exclusiva, pero desconocéis otras piezas del puzle. Tenía que ser así, porque entonces sería peligroso. Por lo tanto el libro sirve para que los compañeros de militancia de Cipriano tengan toda la información; y respuestas a muchas preguntas que se hacían.

 Para los que no conocían nada del caso, puede servir como un nuevo episodio a añadir a la memoria histórica, del que hasta ahora no tenían conocimiento. No es un caso único de brutalidad y silencio, pero combina las dos características.

Cipriano Martos.

¿De la búsqueda cuáles fueron los momentos más complicados?

 Sin duda encontrar los testimonios. La parte más complicada es la del medio. El libro se justifica solo con la pregunta capital: si fue asesinado o se suicidó, y que pasó en ese cuartel de Reus. Aunque los testimonios son limitados, no fue difícil, tenemos la sentencia –allí aparecen los nombre de los agentes presentes-. Conocemos los nombres de las personas que estaban militando con Cipriano en Reus. De los orígenes en Andalucía tuve que desplazarme allí, hablar con los familiares y ver el entorno donde nació y vivió durante un tiempo Cipriano. Del momento que él emigra a Sabadell y se politiza, partía de cero. Los testimonios de las militantes del FRAP, Paqui y Sacramento, fueron cruciales. Me costó encontrarlas. Curiosamente fueron militantes del PSUC los que me pusieron en la pista.

Solemos imaginarnos a los que se organizan como personas muy politizadas. En el libro descubrimos que Cipriano es un caso de autodidactismo. ¿El caso de Cipriano Martos era excepcional? ¿Era un perfil de la militancia de la época?

Justamente antes de venir aquí lo estaba hablando con una militante si era un caso excepcional, y ella me decía que no. Que ella conoció a militantes que podían venir de un perfil social parecido, y que se habían politizado. Cosa natural en una dictadura y con una clase social oprimida. Cipriano llegó de un pueblo donde había sufrido lo indecible por la pobreza en que se vivía en aquellos años en muchas zonas rurales.

Educación la mínima, ya que él y sus hermanos fueron poco a la escuela, ya que desde pequeños trabajaron cuidando gallinas y de peones en el campo. Llegó a un Sabadell -en 1969 con su hermano Antonio- en ebullición, cada vez más organizado en las organizaciones obreras, con luchas en las calles, luchas vecinales, políticas, laborales… Cipriano no entró a militar desde una fábrica, sino, y eso me hace mucha ilusión, desde un centro cultural, de los muchos que había en los barrios periféricos de Sabadell, en este caso en Can Oriac (Ca n’Oriac, en catalán), donde había una célula del PCE (m-l) muy numerosa. Siendo un grupúsculo a principios de los años setenta, en 1973 el partido creció y comenzaba a ser un grupo que tenía una relevancia notable y a ser un actor a tener en cuenta.

Hacia el final, con la detención y muerte de Cipriano: ¿Cómo fuiste encajando las piezas, poniendo orden?… Es que todo chirria, por ejemplo la documentación de pompas fúnebre consta el nombre del padre pero no está firmada. En la declaración, el juez hace como una abstracción de la realidad, lo mismo pasa con la declaración de los guardias civiles. Todo es muy disperso.

Pues el trabajo es analizar y encontrar hasta la mínima pista que tenía en la documentación. En el libro me recreo en la declaración del teniente de la Guardia Civil que estaba al mando de aquel cuartel. Y la del juez que atendió a Cipriano cuando la guardia civil te trajo a Cipriano Martos descoyuntado, justo había bebido el líquido. Analizo las frases del juez que supuestamente había de investigar esa muerte y de los autores directos dl caso. El libro tiene un vacío. Los libros que a mí me gustan, no tienen un final cerrado o no tienen una respuesta cien por cien clara a la pregunta central. Me acerco todo el que puedo, pero hasta ahora tenemos muchas dudas porque nos faltan unas piezas básicas. De lo que pasó en aquel cuartel, sólo tenemos un tipo de testimonio. Los demás sólo podemos hacer suposiciones más o menos fundadas. Quienes podían explicarlo, tienen cero interés de hacerlo. Yo no puedo hacer de juez y llevar a los testigos que aún viven antes un tribunal, pero la pregunta que a mí me interesa es otra, la vida y proceso de politización de Cipriano.

Si después de 50 horas de torturas y malos tratos, no sólo de él, sino de otros detenidos días antes; si en ese contexto Cipriano se hubiera suicidado… ¿Eso eximiría de culpa a sus captores? Yo creo que no.

Certificado de defunción de Cipriano Martos.

¿Por qué el régimen no dejó ver el cuerpo a la familia y no quiso que transcendiese el episodio?

 Me da vergüenza responder a esta pregunta junto a ti, que eres historiador. Yo puedo dar alguna posible razón. Veníamos del caso de Enrique Ruano (se refiere Roger Moreno al estudiante antifranquista precipitado por una ventana el 20 de enero de 1969 por la policía secreta franquista, la BPS), que había desencadenado protestan nacionales s e internacionales. Hubo más casos de muertos que cuando se supieron generaron una reacción en la calle y una reacción en el exterior de precisión internacional al régimen franquista. Una muerte como la del Cipriano, después de una larga sesión de torturas, ninguno se hubiera creído la versión oficial del suicidio.

¿Por qué no dejaron ver a la familia el cuerpo?: A saber que marcas físicas habían dejado las 50 horas de interrogatorio en aquel cuerpo. De hecho, creo que era una práctica habitual no dejar ver el cuerpo de los detenidos muertos a las familias y a los abogados. En el caso de Cipriano es especialmente sangrante, porque si no lo sabéis, el estuvo 21 días convaleciente tras ingerir el ácido, no murió inmediatamente. Durante ese tiempo, ninguno avisó a la familia. Su hermano Antonio estaba en Sabadell, y no supo ni si quiera que su hermano esta en Reus, ya que se había introducido en la militancia clandestina a su familia no sabía dónde estaba. Pero la policía no avisó a la familia que estaba detenido, ni si quiera que estaba hospitalizado. Su abogado, Rafael Nadal, tampoco lo pudo ver.

Con el importante y necesario libro de Roger Moreno conocemos unos de los casos más oscuros de la represión franquista. Fuere cómo fuero, para muchos, de una forma u otra Cipriano Martos fue asesinado por la guardia civil.

Fue uno de tantos casos de tortura y asesinato, y en la España de hoy, a pesar del tiempo transcurrido, la impunidad y la negativa del Estado de investigar y juzgar a los responsables políticos y materiales de aquella represión, los hace cómplices. No podemos hablar de una España democrática hasta que se juzgue a los culpables y se repare a las víctimas.


EL TRUMPISMO DE VOX, UNA RUPTURA EN LA TRADICIÓN ANTI-ESTADOUNIDENSE DE LA EXTREMA DERECHA ESPAÑOLA

mayo 27, 2020

Vox se ha mostrado partidario de Donald Trump y ha asumido aspectos de su discurso (imagen de elplural.com)

 

VOX HA SUPUESTO UN CAMBIO IMPORTANTE EN LA CULTURA POLÍTICA DE LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA AL ALINEARSE CON EL TRUMPISMO. Tal toma de posición supone una ruptura con la cultura política de la extrema derecha española, tradicionalmente anti-estadounidense. Como este aspecto ha pasado desapercibido incluso para sectores  académicos, hemos considerado importante remarcarlo.

Para ello reproducimos esta entrevista que hicimos en 2013 al historiador Daniel Fernández de Miguel al publicar su ensayo El enemigo yanqui. Las raíces conservadoras del antiamericanismo español.  Su contenido cobra hoy renovada actualidad al exponer la larga tradición política de antiamericanismo existente en el seno de la derecha española. Ello permite apreciar cómo la irrupción de Vox ha supuesto una ruptura ideológica en tal sentido.

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DANIEL FERNÁNDEZ DE MIGUEL: “ANTES DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL EL ANTIAMERICANISMO ESPAÑOL DE DERECHAS Y DE IZQUIERDAS ERAN MUY SIMILARES”

DFDM¿Existe un antiamericanismo de derechas tan intenso como el de izquierdas? Así lo demuestra un estudio más que interesante de Daniel Fernández de Miguel.El autor es doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid, tras ser becado por la Fundación Ramón Areces para realizar una tesis doctoral sobre el antiamericanismo conservador español. En el curso de su investigación, ha realizado estancias en la University of California, San Diego, y en l’École des Hautes Études en Sciences Sociales de París. Ha publicado El enemigo yanqui, además de diversos artículos y colaboraciones sobre la imagen norteamericana en España. En la actualidad trabaja en una fundación privada y colabora con el Departamento de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid.

Tras leer su obra le hemos planteado una entrevista por correo electrónico que le agradecemos que haya contestado para nuestro blog y reproducimos a continuación.

¿Cuando y por qué cristaliza un antiamericanismo español conservador?

El siglo XIX fue fundamental para que surgiera y se consolidara un antiamericanismo de carácter conservador en España. Las causas son diversas.  En primer lugar, a lo largo de la centuria hubo un constante choque de intereses en el continente americano entre los dirigentes de una España que buscaba a toda costa mantener la influencia sobre sus antiguas colonias, y los gobernantes del coloso anglosajón, que trataban de sumar nuevos territorios y lograr ventajas económicas y comerciales. Pronto se desarrolló en España una corriente de opinión de talante conservador en la que se llamaba a la unión de los pueblos hispanos frente a la amenaza política, cultural, religiosa y económica que representaba el enemigo yanqui.

Por otro lado, comenzaron a extenderse por Europa ciertos tópicos sobre los norteamericanos, a los que se tildaba de vulgares, pueriles y materialistas, un pueblo de mercachifles sin alma. Por último, hay que tener en cuenta que Estados Unidos se erigió como una de las naciones faro de la democracia, el republicanismo y la libertad religiosa, cuyo ejemplo podía ser emulado en otras latitudes, lo que concitaba la enemistad de los sectores más conservadores de las sociedades europeas, en particular de las católicas.

El antiamericanismo español, según su libro, codificó en gran medida una imagen del estadounidense a partir de la novela Babbitt (1922), de Sinclair Lewis. ¿Qué visión ofrecía esta obra que resultó tan atractiva a la derecha española?

El éxito de Babbitt a la hora de ofrecer una determinada imagen del estadounidense no se circunscribió a España, la novela tuvo una excelente acogida en toda Europa durante los años veinte y treinta. La clave de su éxito consistió en ofrecer una visión crítica de la vida del ciudadano medio norteamericano en un momento en el que numerosos intelectuales y creadores de opinión europeos se afanaban por demostrar la vacuidad de un American way of life que comenzaba a fascinar a muchos ciudadanos del viejo continente, hipnotizados por las imágenes que trasladaban las películas de la potente industria cinematográfica estadounidense.

Portada-El-enemigo-yanqui

Portada de El enemigo yanqui.

En la derecha española, tanto en círculos católicos como en falangistas, se utilizó la novela como argumento de autoridad para destacar varios aspectos que deploraban del “carácter” estadounidense: el conformismo, el materialismo ramplón, la hipocresía, el infantilismo, la ignorancia… Además, el hecho de que el personaje central de la novela, George F. Babbitt, perteneciera a una suerte de club rotario, contribuyó aún más a su identificación por parte de la derecha española como epítome de los males de la vida yanqui. No olvidemos que el rotarismo fue anatematizado por la Iglesia española a través de una intensa campaña protagonizada por varios obispos en 1928, cuyo colofón fue una admonición pastoral del arzobispo de Toledo, el Cardenal Pedro Segura, en enero de 1929.

¿En qué aspectos difiere este antiamericanismo de derechas del de izquierdas?

 En las décadas previas a la Segunda Guerra Mundial, el antiamericanismo español de derechas y el de izquierdas guardaban muchas semejanzas. Ambos discursos coincidían en la denuncia del “imperialismo yanqui” sobre la América hispana. Y se criticaba a la sociedad estadounidense basándose en similares imágenes: la obsesión por el dinero, el febril ritmo de vida, la impersonalidad de la sociedad de masas, la insustancialidad de su industria del entretenimiento… En definitiva, lo que más les chocaba de un nuevo estilo de vida, de una modernidad, con la que los españoles de la época todavía no estaban muy familiarizados.

En lo que sí se diferenciaban era en la mayor hostilidad que entre los sectores de la izquierda radical generaba el capitalismo norteamericano y la represión del movimiento obrero. Tras la Segunda Guerra Mundial, sobre todo a partir de los años sesenta, el antiamericanismo de izquierdas se caracterizará por su talante marcadamente político, de denuncia de la política exterior de la gran superpotencia occidental, mientras que en la derecha el antiamericanismo, más minoritario que antes, permanecerá sobre todo ligado a prejuicios culturales, morales y de estilo de vida.

¿Qué importancia tuvo este antiamericanismo bajo el franquismo?

Durante el primer franquismo, hasta finales de los años cuarenta, el discurso antiamericano de derechas gozó de gran predicamento.

Cuando se creía en la victoria del Eje en la Segunda Guerra Mundial, este discurso fue profusamente utilizado, con un grado de virulencia solo alcanzado con anterioridad en el contexto de la Guerra de 1898. Y durante los años del aislamiento, en la segunda mitad de los años cuarenta, falangistas, católicos y militares, con la connivencia de las autoridades, no dudaron en criticar a EEUU y lo que representaba su modelo de vida, en comparación con una España a la que se presentaba como voluntariamente aislada del ajetreado mundo exterior, displicente hacia el nuevo liderazgo norteamericano del bloque occidental, al que se criticaba por su supuesta blandura e inocencia. Los retratos que se hacían entonces de la vida estadounidense en algunas publicaciones falangistas, militares y católicas no tenían desperdicio. La criminalidad, la disolución de la familia, el consumo de drogas, la tensión nerviosa… parecían campar a sus anchas en el país del Tío Sam. Fue entonces cuando más énfasis se puso desde la Iglesia en alertar sobre el peligro de que EEUU utilizara su inmenso poder para difundir el protestantismo por el mundo.

Franco-Eisenhoower

El abrazo de Franco y Eisenhoower en diciembre de 1959 visualizó el giro ideológico del régimen.

A comienzos de los años cincuenta, cuando las vicisitudes de la guerra fría condujeron a la búsqueda de entendimiento entre la Casa Blanca y El Pardo, se produjo un cambio de opinión hacia EEUU en el régimen franquista, ratificado por los acuerdos del 26 de septiembre de 1953 (Convenios1953). A partir de entonces, si bien en privado permaneció un fuerte sustrato antiamericano en algunos sectores del régimen, visibilizado en ocasiones con espectacularidad, como en el famoso artículo de Blas Piñar titulado  “Hipócritas”  publicado en ABCden 1962 (ver PDF aquí: ABC-19-01-62), llo cierto es que en público se reprimieron las muestras de este tipo de antiamericanismo.

¿Queda hoy algún legado de este antiamericanismo?

La plena incorporación de la sociedad española, a lo largo del último medio siglo, a pautas de vida modernas, que deben mucho a la influencia estadounidense, ha acortado la brecha cultural y de estilo de vida que separaba anteriormente a ambos países.

Por lo tanto, el antiamericanismo ya no conforma un discurso integral de oposición contra toda una civilización. Las últimas muestras de antiamericanismo ideológico se dieron en grupos de extrema derecha surgidos en el tardofranquismo, como Fuerza Nueva o el Círculo Español De Amigos de Europa [CEDADE]. No obstante, lo que ha legado el antiamericanismo conservador es una serie deshilvanada de prejuicios y tópicos sobre los anglosajones, que se han transmitido de generación a generación con muy pocos cambios y que siguen estando muy presentes en la sociedad a la hora de valorar a los estadounidenses.

Antiamericanismo 2010

Cartel del Movimiento Social Republicano [MSR] en el que es visible el antiamericanismo.

Hoy en día, el antiamericanismo conservador se encuentra más extendido entre los países de religión musulmana que en Europa. De manera parecida a lo que ocurría dentro del conservadurismo católico en el pasado, el temor a la pérdida de identidad, a la secularización y a la imposición de la modernización al estilo americano constituyen los principales motivos del antiamericanismo islámico, además del carácter de “cruzada” con que sus sectores más extremistas interpretan la política exterior estadounidense de los últimos años.


EL 68: REFLEXIONES HISTÓRICAS DE INTERÉS

abril 27, 2020

 

Blindado del Ejército en México D.F. el 26 de julio de 1968 en una concentración de estudiantes (foto de Wikipedia).

 

EL RECUERDO DE LOS 40 AÑOS DE 1968 HA DEJADO UNA ESTELA DE PUBLICACIONES, de las que se hizo eco la prensa.

Por nuestra parte, colaboramos en un estudio colectivo sobre extremismo y violencia política que recomendamos por la diversidad de sus temas y trabajos: Juan Avilés, José Manuel Azcona y Matteo Re (eds.), Después del 68: la deriva terrorista en Occidente (Sílex ediciones, Madrid, 2019), 634 pp.. Nuestra aportación fue “Redes y dinámicas transnacionales de contrainsurgencia en la América Latina de los años del plomo: ‘Terror import/export’“. Puede accederse al sumario e introducción de la obra en PDF aquí.

 

En esta entrada incorporamos el PDF completo (68s – Coloquio) de las actas de un interesante congreso internacional al respecto, celebrado en Barcelona los días 29 y 30 de noviembre de 2018. Su referencia bibliográfica es la siguiente: Carme Molinero, Ricard Martínez i Muntada y Brice Chamouleau (eds). 68s. Congrés Internacional. Actes. Barcelona (CEDID-UAB, 2019), 185 pp. Se puede acceder al conjunto de información sobre la obra aquí, de donde hemos descargado el PDF.

El contenido de las actas es el siguiente:

  • “El 68 y su proyección violenta: los años 70, ‘años de plomo'”, Victor Aparicio Rodríguez.
  • “Recepción e influencia del mayo francés del 68 en España. El caso catalán”, Patricia Badenes Salazar.
  • “La transcendència dels anys 68 a la comarca de la Safor (País Valencià) repercussions i conseqüencies posteriors”, Vicent Cremades.
  • “La deriva más radical de los 68’s: Die Rote Armee Fraktion. Die Generation ‘K'”, Laura García Fernández.
  • “De la Renaixença al 68. Nacimiento y construcción del nacionalismo de liberación en la Cataluña del Tardofranquismo”, Andrea Geniola.
  • “1968 com a transició narrativa i cultural a Catalunya”, Mariona Lladonosa Latorre.
  • “The agitators of today and the leaders of tomorrow”. La política exterior de Estados Unidos y los estudiantes españoles en el contexto del 68″, Óscar J. Martín García.
  • “Letters from ‘Glaucos’: Guy Debord during the Portuguese Revolution”, Ricardo Noronha.
  • “Origen, trayectoria y resistencia en la nueva izquierda en Chile. El discurso de la violencia y la justicia en la reconfiguración estratégica del Movimiento de Izquierda Revolucionaria [MIR]”, José Antonio Palma Ramos.
  • “Calles, suburbios y fábricas. La crítica a la producción del espacio en el cine del Mayo francés”, Irene Valle Corpas.
  • “De las aulas a las armas. Radicalización del estudiantado universitario santafesino en la segunda mitad de la década de 1960”, Natalia Vega.
  • “El 68 invers. Sorgiment i èxit d’una cultura ‘troll’ de dretes, 50 anys després”, Francesc Veiga.

 

 


EL PARLAMENTO CATALÁN CUMPLE 40 AÑOS SIN SER CAPAZ DE APROBAR UNA LEY ELECTORAL

abril 20, 2020

Imagen del hemiciclo catalán (foto del Parlament).

 

EL PARLAMENTO CATALÁN HA CUMPLIDO 40 AÑOS INCAPAZ DE APROBAR UNA LEY ELECTORAL. Este hemiciclo inició sus sesiones el 10 de abril de 1980 y desde entonces Cataluña es la única comunidad que no dispone de ley electoral propia. Por esta razón celebra sus comicios basándose en la disposición transitoria cuarta del primer Estatuto de autonomía aprobado en 1979.

La provisionalidad permanente 

Esta última, explicó el periodista Jaume Pi en La Vanguardia diciembre de 2017, “se limitaba a establecer las cuatro provincias catalanas en circunscripciones electorales y el número de escaños correspondientes para cada una. Para el resto, vale lo dispuesto en la Ley de Régimen Electoral (Loreg) estatal aprobada en 1985” y recordó que de aprobarse “una ley propia, las elecciones en Cataluña seguirían rigiéndose parcialmente por la Loreg, ya que esta dicta normas generales para todas las elecciones en España”.

El estatuto aprobado en 2006 señala en su artículo 56 que “el sistema electoral es de representación proporcional y debe asegurar la representación adecuada de todas las zonas del territorio de Cataluña” y este es el meollo de la cuestión: ¿Cuál es la representación “adecuada”?

Así las cosas, en un parlamento donde el nacionalismo catalán primero y el independentismo después han tenido mayoría salvo durante los gobiernos tripartitos de 2003-2010, formados por PSC, ERC e ICV y presididos por Pascual Maragall (2003-2006) y José Montilla (2006-2010), han perdurado las provincias como elemento territorial decisivo.

Las paradojas de esta situación

Remarcamos este aspecto porque las provincias para el nacionalismo catalán han sido tradicionalmente la plasmación territorial del aborrecido jacobinismo y, sin embargo, son las circunscripciones electorales actuales. Y ello pese a haberse contemplado sin éxito alternativas como la vegueria e inicialmente, cuando se debatía el primer estatuto, la comarca.

Así las cosas, tampoco está de más recordar que se elige a los parlamentarios a partir de la Loreg (aprobada en 1985), que -a su vez- tiene su origen en las disposiciones electorales acordadas por las últimas Cortes franquistas en 1977. Estas lograron imponer criterios que han perdurado hasta hoy, como han señalado José Ramón Montero y Carlos Fernández Esquer: “los dirigentes políticos surgidos del franquismo, destinados a resultar electoralmente irrelevantes tiempo después, fueron capaces de imponer sus criterios para diseñar los componentes del sistema electoral que habrían de mantenerse durante décadas” (ver PDF doc).

La clave: el reparto territorial de escaños

La situación descrita tiene su clave en el actual reparto de escaños, que sobrerrepresenta a Tarragona, Girona y, sobre todo a Lleida, en detrimento de Barcelona. Esta infografía del diario catalán Ara (20/XII/2017) lo explica:

Como esta reparto ha beneficiado a los partidos mejor implantados en todas las provincias (que han sido los nacionalistas primero y hoy independentistas) no ha sido viable un acuerdo electoral, pues este pasa por modificar tal atribución de escaños. El tema no es baladí en absoluto porque una modificación pequeña puede ser determinante. Recordemos al respecto que en 1999 Maragall ganó las elecciones en votos (1.183.299, 37.8%) a Jordi Pujol (1.178.420, 37.7%), pero no en escaños.

La consecuencia de lo expuesto es que el parlamento de Cataluña, donde tanto se exalta la importancia de votar en plebiscitos y elecciones, es incapaz de aprobar una ley electoral que requiere el apoyo de dos tercios de sus 135 diputados.


ASÍ ERA LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA DE CATALUÑA EN LOS AÑOS REPUBLICANOS

abril 6, 2020

 

Manifestación falangista en defensa de la unidad de España en 1934 (foto de eldiario.es).

 

EXISTE UN VACÍO EN LOS ESTUDIOS DE LA ULTRADERECHA EN CATALUÑA en relación al primer tercio de siglo XX. Ahora el historiador José Fernando Mota Muñoz (a quien ya entrevistamos en este blog)  ha llenado el correspondiente a la década de los años treinta con un estudio que acaban de editar les Publicacions de la Universitat de Barcelona: ¡Viva la Cataluña española! Historia de la extrema derecha en la Barcelona republicana (1931-1936).

La ultraderecha española en Cataluña, una historia fragmentaria

Hasta ahora teníamos informaciones fragmentarias sobre el ultraespañolismo del primer tercio de siglo. Conocemos su origen en Cataluña, ya que llegó de Ultramar, con la repatriación de los peninsulares que vivían en Cuba tras la derrota de 1898. Entonces los recién llegados, esencialmente militares, vieron en el despuntar del regionalismo que Cataluña una “segunda Cuba” y se aprestaron a defender la unidad de España, a sus ojos amenazada.

No obstante, el primer colectivo fascista y españolista no se constituyó hasta 1918-1919, al crearse la Liga Patriótica Española [LPE], que se enfrentó a los catalanistas y cuya figura destacada fue Ramón Sales Amenós, fundador del Sindicato Libre. El segundo grupo notable fue el colectivo La Traza, formado por oficiales bajo el impacto de la “marcha sobre Roma” de Benito Mussolini en octubre de 1922 y constituido en 1923.

Con la instauración de la dictadura de Miguel Primo de Riveraen 1923  y la promoción de la Unión Patriótica [UP] como partido oficial del régimen, el ecosistema político catalán cambió, lo que también afectó a la extrema derecha barcelonesa. En la actualidad aún está por escribir la historia del upetismo en Cataluña.

Los años treinta, un excelente retrato

En relación a los años treinta teníamos igualmente trabajos fragmentarios. Ahora el estudio de Mota cambia de forma substancial esta situación gracias a su trabajo: un libro extenso (más de 450 páginas), escrito de forma ágil, con una importante bibliografía y un apartado de fuentes en el que constan los archivos consultados. Cuenta con un índice onomástico y está prologado por Joan María Thomàs, experto en los estudios sobre Falange y fascismo en España.

La obra se estructura en cuatro partes. La primera se titula “Orígenes” y traza un panorama de la extrema derecha antes de la proclamación de la Segunda República que constituye una suerte de retrato de familia, al aparecer el universo deportivo (con la Peña Ibérica) y el político. La segunda parte, “Reconstrucción”, expone como se recompuso la ultraderecha durante la Segunda República hasta los llamados hechos de octubre de 1934. La tercera parte, “Oportunidad” analiza su importante conexión con los militares que se sublevaron en 1936 y la cuarta y última, “Fracaso”, se centra en el triunfo de las izquierdas en las elecciones de febrero de 1936 y la sublevación en Barcelona (puede accederse al sumario clicando aquí o en este PDF: indice_cataluña_española).

El libro de Mota es más que recomendable por varias razones, de las que a continuación destacamos las tres que juzgamos más importantes. Por una parte, es una obra necesaria porque –como hemos apuntado- traza una visión de conjunto de este espectro político. Por otra parte, el autor, además de exponer las historias de los grupos analizados, aporta útiles biografías de numerosos protagonistas significados.

Un libro de referencia

Finalmente, es un estudio de referencia obligada por su minuciosa labor de reconstrucción de hechos y personajes. En tal sentido, Mota partía de una limitación notable, como explica en la introducción: los ultraderechistas quemaron su documentación en julio de 1936 para evitar represalias. Así las cosas, el autor ha recurrido a la hemeroteca, a archivos públicos y privados (notablemente al de Joan Mª Thomas) y ha realizado entrevistas a hijos y familiares de los protagonistas.

El resultado es una obra imprescindible para conocer la extrema derecha española en Cataluña en un período crucial y cuya lectura recomendamos. Puede accederse aquí a una reciente reseña del libro publicada por eldiario.es


TRES CRÓNICAS PARA COMPRENDER EL DESARROLLO DEL PROCESO INDEPENDENTISTA CATALÁN

febrero 19, 2020

Manifestación independentista con una de las urnas empleadas el 1-O (foto de Albert García en El País).

 

EL PROCESO INDEPENDENTISTA CATALÁN HA GENERADO UNA AMPLIA BIBLIOGRAFÍA de distinto carácter: incluye desde memorias y testimonios hasta libros de denuncia, pasando por crónicas. Este artículo no pretende realizar su inventario o un balance, sino sugerir tres obras que, más allá de las preferencias ideológicas de cada lector, pueden serle útiles para adentrarse en los entresijos del “procés”. Se trata de los títulos siguientes.

Lola García, El naufragio. La deconstrucción del sueño independentista

Este ensayo de 2018 (también editado en catalán) es una primera crónica documentada del proceso independentista desde su inicio hasta su desenlace. De ese modo, el lector dispone de una amplia panorámica de lo ocurrido desde el gran viraje político de CDC iniciado en 2012, al fracasar la negociación de un pacto fiscal con Mariano Rajoy, hasta su desenlace con el referéndum unilateral del 1-O de 2017.

La autora es una periodista solvente, directora adjunta de La Vanguardia, y el libro está escrito con prosa ágil y mirada crítica. En este sentido su título no solo alude a la crisis que el proceso creó en el independentismo, sino que, como remarcó la autora en una entrevista, remite a “un naufragio compartido entre los líderes soberanistas y el gobierno de Rajoy: el barco se hunde porque los dos le hacen demasiados agujeros”.

Aquí puede leerse un fragmento de la obra en PDF.

Sandrine Morel, En el huracán catalán. Una mirada privilegiada al laberinto del procés

La autora es la corresponsal de Le Monde en España, por lo que aporta una mirada exterior al proceso independentista que está bien documentada y a la vez es muy crítica.

El ensayo, también de 2018, es de lectura fácil e interesante porque retrata cómo evolucionaron tanto el gobierno de la Generalitat como el de Rajoy durante el proceso independentista, señalando intentos de manipulación de los medios de comunicación. Su lectura hace más comprensible la actuación de los ejecutivos de Madrid y Barcelona y la dificultad de hallar alguna vía negociada entre ambos.

Ferran Casas, Gerard Pruna, Marc Martínez Amat, Neus Tomàs, Odei A.-Etxearte, Roger Mateos, Tota la veritat

Este libro colectivo de seis periodistas catalanes es, hasta el momento, la crónica más minuciosa y contrastada sobre el desarrollo del proceso independentista. Asimismo es la más actualizada, ya que apareció a fines de octubre de 2019. Escrita con prosa fluida, ofrece una visión global de las dinámicas y los hechos (liderazgos personales, tensiones entre formaciones, tácticas) que marcaron su desarrollo político sin negligir los detalles.

La obra permite apreciar así como en algunos momentos el motor del proceso fueron las complicadas relaciones entre ERC i el PDeCAt, que en gran medida explicaron su precipitado desenlace. Su lectura permite que el lector pueda responderse algunas preguntas sobre el rompecabezas político que condujo al 1-O, incluyendo la ausencia de estrategia política independentista posterior al mismo.


EL VOTO A LA DERECHA ANTI-INDEPENDENTISTA EN CATALUÑA EL 10-N

diciembre 2, 2019

Santiago Abascal, líder de Vox, e Ignacio Garriga. su dirigente en Cataluña (foto de CG).

 

LA TENDENCIA DEL BLOQUE DE DERECHA ANTI-INDEPENDENTISTA (C’S, PP Y VOX) EN CATALUÑA contradice a la que impera en el resto de España al conocer un declive desde los comicios de 2016, pero se radicaliza y pierde autonomía en relación a Madrid con la implosión de C’s. Veámoslo.

1. Declive lento

Constatamos und escenso en su resultado global desde los comicios legislativos de 2011, previos al estallido del independentismo de masas. Entonces el voto total al PP y a UPyD (pues C’s no concurrió a los comicios) sumó el 21.8% (11 escaños). En los de 2015 (ahora también con C’s y Vox presentes) logró el 24.3% (10 escaños), cifra que perduró en los de 2016 (24.2%, 11 escaños). Sin embargo, experimentó una caída en las elecciones del 28-A (20.8%, 7 escaños) que las del 10-XI ha rubricado (19.3%, 6 escaños).

En suma, los discursos más intransigentes ante cualquier trato con el independentismo tienen aquí un resultado discreto y dibujan un espacio político más flexible.

2. Radicalización

Pese a ello, en el seno de este bloque gana protagonismo Vox, que el 28-A logró un escaño (3.6%) que duplicó el 10_N (6.3%). Este partido modula un nacionalismo esencialista que ha incorporado temas de la ultraderecha europea (como la crítica en la UE o la denuncia de la “invasión migratoria”). Es un actor emergente potencialmente muy disruptivo, dado que quiere enmendar substancialmente la Carta Magna (a pesar de ser “constitucionalista”) y ha sido capaz de marcar la agenda del conjunto de la derecha y condicionar los temas de debate público.

Si la presencia institucional de Vox se consolida y perdura, puede transformar la política española de forma irreversible.

 

Infografía de los resultados del 10-N en Cataluña de cronicaglobal.elespanol.com

3. “Sucursalización”

La implosión espectacular de C’s, que en Cataluña pasa de 5 a 2 escaños, supone otro cambio: la pérdida de autonomía substancial de este bloque. C’s tenía sus raíces en Cataluña y había conseguido acontecer un “partido bisagra” de ámbito estatal capaz de gobernar con PP y PSOE. Su crisis hace que se afirme la “sucursalización” de este ámbito político, al depender el PP y Vox orgánicamente de las direcciones estatales, hecho visible en que la candidata barcelonesa de los populares -Cayetana Álvarez de Toledo- vive a Madrid, mientras Vox considera que se ha uniformizar el Estado.

A la vez, la baja de C’s y los resultados de Vox prácticamente aseguran la presencia de este último partido en el parlamento en los próximos comicios catalanes.

Conclusión

En suma, las tres fuerzas de este sector (PP, C’s y Vox) en estos comicios han competido por un espacio político que tiende a reducirse, a la vez que parecen equilibrarse los apoyos de las tres formaciones: 7.4% el PP, 6.3% Vox y 5.6% C’s.

Ello apunta que asistimos a una aparente reconfiguración de sus dinámicas internas y de su correlación de fuerzas en detrimento del partido naranja que los futuros comicios corroborarán o descartarán.

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* Versión más extensa del artículo publicado originalmente en catalán: Xavier Casals, “La dreta: declivi, radicalització i sucursalització”, Ara.cat (11/XI/2019).