VOX ENTRA EN CAMPAÑA EN VALLECAS: LA “RECUPERACIÓN” DE LA “PLAZA ROJA”

abril 14, 2021

Acto de Vox en Vallecas (foto de  Fernando Alvarado / EFE reproducida en Público.es).

ESTA SEMANA SE HA GENERADO UNA POLÉMICA EN TORNO AL ACTO QUE VOX celebró el 7 de abril en Vallecas. Lo hizo en un lugar emblemático: la plaza de la Constitución, más conocida como “plaza roja”, en busca de voto del lectorado obrero.

En el mitin intervino el líder de la formación, Santiago Abascal, y habló ante una muchedumbre deseosa de boicotear el acto del partido. En este marco se produjeron incidentes cargas policiales contra quienes protestaban y se lanzaron de piedras contra los participantes de Vox.

Se ha atribuido el inicio de los hechos a que Abascal habría actuado de forma provocativa, según  esta crónica de eldiario.es:

[Abascal] dejó de hablar, se bajó de la tribuna y se dirigió, acompañado de su seguridad y de otros dirigentes de Vox y algunos de sus seguidores, al grupo de manifestantes que tenía más cerca, y hay que decir que estaban bastante cerca.

Queda la duda de si fue una reacción espontánea o si ya tenía previsto hacerlo. Lo que es indudable es que los incidentes comenzaron cuando Abascal quiso que empezaran. Pretendía que los antidisturbios desalojaran por la fuerza a todos los que le estaban gritando a unas pocas decenas de metros.

Por su parte, ABC dio esta visión de lo acaecido en Vallecas:

En un clima de tensión y violencia inédito en una campaña electoral en Madrid, la Policía Nacional tuvo que cargar contra los boicoteadores que se presentaron en una zona de la plaza de la Constitución –conocida como ‘Plaza Roja’–, donde desde las 19.30 horas del pasado miércoles estaba teniendo lugar el acto del partido que preside Santiago Abascal.

Los incidentes se saldaron -según este último rotativo- con “cuatro detenidos, 14 heridos y 20 policías atendidos por contusiones”. Más allá de las versiones de lo allí sucedido y el eventual protagonismo que pudo tener la iniciativa de Abascal en su desarrollo, nos parece pertinente analizar el impacto del episodio en la campaña de Vox (y vaya por delante nuestra condena a las agresiones a cualquier partido político, al margen de la ideología que profese).

Con el acto de Vallecas, Vox ha entrado en campaña

Vox estaba desaparecida en combate antes de este suceso. No tenía una gran visibilidad en el desarrollo de la larga precampaña electoral de los comicios de la Comunidad de Madrid del próximo 4 de mayo [4-M].

Recordemos al respecto que Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata del PP, supera en la preferencia de voto  de los electores de Vox a la propia candidata de este partido, Rocío Monasterio.

Ahora Vox ha logrado acaparar los focos mediáticos, por lo que consideramos que los sucesos de Vallecas han beneficiado a Abascal y a su formación por tres circunstancias que rodean a los hechos señalados y que exponemos a continuación.

1. Ejemplifica su supuesta “reconquista” del espacio urbano

Como es sabido y hemos explicado desde este blog, el relato político de Vox se ha desarrollado en torno al concepto de “Reconquista”, fundiendo un imaginario de lucha contra el musulmán con la realidad política actual. De este modo, la formación actúa presuntamente para recuperar la España que ha quedado cautiva en manos de sus pretendidos enemigos, a los que el propio Abascal aludió con el difuso término de “Anti-España”.

Su meta es “recuperar” o “reconquistar” el territorio perdido. Así, la campaña de Vox en los comicios catalanes del 14-F tuvo como lema “¡Recuperemos Cataluña!” (la ejemplificó en este video electoral):

El acto de Vallecas ha escenificado de nuevo su supuesta “recuperación” del espacio urbano por parte de la formación. Abascal lo ha enfatizado al manifestar que Vox sería el único partido que “pisa las calles y los barrios”.

2. Confiere épica a su relato político, algo poco viable al debatir sobre gestión

Al mostrar su retorno al “combate” en el espacio público lo sucedido en Vallecas dota de épica al relato de Vox. Esta formación no se siente cómoda en lo que es genuino y consubstancial a la actividad política: la gestión de la Res publica (los asuntos públicos).

Ello se visualizó en la campaña catalana del 14-F. Todo el programa de Vox se reducía a una hoja con “10 medidas para Cataluña”, la mayoría genéricas, y el candidato del partido, Ignacio Garriga, demostró ignorar el presupuesto de la Generalitat de Cataluña de forma ostentosa: creía que este era “altísimo, alrededor de los 27 millones” de euros, cuando suma 30.000.

Y es que el combustible de Vox no radica en el debate técnico sobre inversiones, presupuestos y gestión, sino en convertir la política en algo transcendente y emocional. No es una convicción nuestra, sino que Abascal la expuso en su libro-entrevista con el escritor y ensayista Fernando Sánchez Dragó (España vertebrada, p. 43):

La política no es sólo el plan de urbanismo, ni el horario escolar, ni el alumbrado de las calles. Todo eso, a mí, nunca me ha interesado, aunque he sido concejal durante ocho años. Son debates en los que me da casi igual una cosa que su contraria. Y no me importa decirlo, aunque escandalice.

3. Dota a Vox de conexión simbólica y emocional con sus seguidores

Ateniéndonos a lo expuesto, el acto de Vallecas sitúa a Vox en la situación en la que más cómoda se halla. Esta no es el plató donde se debaten presupuestos, medidas de la pandemia o urbanismo, sino confrontada a su antagonista por excelencia, Podemos. Gabriela Ortega, profesora de la Universidad Camilo José Cela, lo expuso gráficamente en el huffingtonpost:

[Los líderes de Vox] Han tomado como bandera el cinturón rojo [de Madrid]. Y no se plantean al PSOE como rival, sino a Pablo Iglesias, a quien ven como principal villano. Tenemos al héroe, Santiago Abascal —porque la imagen de Monasterio está un poco relegada para darle protagonismo—, y al villano, que es Iglesias. Y tienen el discurso bien montado: el marqués de Galapagar ha traicionado a las bases del cinturón rojo y nosotros somos una opción para los que se han quedado huérfanos.

Un saldo netamente positivo

En definitiva, con los incidentes de Vallecas Vox entra en campaña y ubica al partido ultraderechista en su escenario favorito: la pretendida lucha por “recuperar” España. Y lo hace ante su rival por antonomasia, Podemos. La formación logra visualizar así su oferta electoral más preciada: épica para las emociones. En las próximas semanas veremos su impacto.

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* Artículo publicado originalmente como Xavier Casals, “Vox entra en campaña: la ‘recuperación’ de la ‘plaza roja’’”, Agenda Pública (12/IV/2021).


ENTREVISTA A SOFÍA TIPALDOU (II): “NOS ACERCAMOS AL FIN INSTITUCIONAL DE AMANECER DORADO. PERO NO DE SUS IDEAS”

diciembre 2, 2020

SOFÍA TIPALDOU ES UNA POLITÓLOGA GRIEGA CON UN CONOCIMIENTO SOLVENTE DE LA ULTRADERECHA RUSA Y HELENA, así como de otros países europeos. A continuación publicamos la segunda parte de la entrevista, cuya primera entrega puede consultarse aquí.

¿Quiénes han sido los votantes de Amanecer Dorado?

Los votantes de Amanecer Dorado han sido en su mayoría hombres jóvenes (en 2015 el 32.2% tenía entre 30 y 44 años y 24,8% entre 45-58) con educación secundaria, así como titulares de escuelas técnicas o instituciones educativas privadas. Respecto a su profesión, la mayoría han sido empleados en el sector privado (26.2% en 2015), seguidos por parados (16% en 2015) y pensionistas (15.7% en 2015).

El trasvase de votos revela el trasfondo político de los votantes de Amanecer Dorado, sobre todo de aquellos que le enviaron por primera vez en el parlamento en las elecciones de mayo de 2012. Entonces el 40% de sus electores habían votado en las elecciones anteriores a Nueva Democracia y el 19% a LAOS. Esto significa que la base de apoyo de Amanecer Dorado viene de los ámbitos ultraconservadores y reaccionarios, como era de esperar. Lo que sorprende es que un 24% de votantes de Amanecer Dorado era del partido de centro-izquierda PASOK, mientras un 4% votaba partidos de izquierda, como el Partido Comunista de Grecia o SYRIZA. Finalmente, el 13% restante de los votantes en 2012 votaban por primera vez o eran votantes de otros partidos.

Sin embargo, después del asesinato de Pavlos Fyssas en septiembre de 2013 solo el 27.2% de sus votantes se autodefinían como seguidores de la ideología de extrema derecha. En julio de 2019, cuando Amanecer Dorado quedó fuera del parlamento, el 12% de sus votantes en las elecciones europeas de mayo de 2019 se dirigió a Nueva Democracia, un 6% a Solución Griega y un 4% a SYRIZA. 

 

Resultados de las elecciones de 2019, en las que AD quedó extraparlamentario (El Periódico).

¿Por qué ha sido importante el juicio a Amanecer Dorado?

El juicio a Amanecer Dorado, “el primer juicio de un partido nazi en Europa después de la Segunda Guerra Mundial y los juicios de Núremberg” según el defensor de los pescadores egipcios Kostas Skarmeas, planteó la pregunta  de si un partido electo puede ser una organización criminal. En Grecia la ideología no se penaliza, al contrario de Alemania, donde los partidos que amenazan el sistema democrático se prohíben. Con lo cual, el tribunal tenía que decidir si el líder de Amanecer Dorado y los otros 17 miembros del parlamento de 2012 eran miembros y dirigentes de una organización criminal según el artículo 187 del código penal. Algunos han sido acusados de posesión de armas. Otros 51 miembros del partido han sido juzgados por haber sido miembros de una organización criminal.

El momento de llevar a todos los lideres de Amanecer Dorado al juicio solo llegó después de aquel septiembre de 2013, cuando en doce días miembros de la formación atacaron a los participantes de la conmemoración anual de la batalla de Meligalas (1944) durante la guerra civil. Agredieron a los miembros de Partido Comunista [KKE] y los sindicalistas de PAME y a Fyssas. El mencionado asesinato de Fyssas desencadenó la reacción del gobierno de Nueva Democracia y del PASOK y el ministro de Justicia, Nikos Dendias, envió un informe a la fiscal del Tribunal Supremo para investigar a Amanecer Dorado como una organización criminal. La cúpula directiva del partido fue arrestada e interrogada. Sin embargo, eso no frenó su acción electoral. El Tribunal Supremo le dejó participar en las elecciones europeas de 2014 y Amanecer Dorado fue el tercer partido con el 9.3% del voto (536.910 sufragios). 

En julio de 2014 el fiscal Isidoros Ntogiakos en su texto de 700 páginas propuso que:

sería imposible considerar como partido político legal a la reunión de personas o a la organización que, bajo el vestido de partido político, intenta conseguir sus metas con el ejercicio de violencia física o armada, el lanzamiento de amenazas contra la vida humana y la integridad corporal de cualquier ciudadano con el propósito verdadero de celebrar acciones castigables y la ruptura más extensa del orden publico [traducción propia del original].

 

Un diputado de AD, Ilias Panagiotaros, en un acto de 2015 (imagen de Reuters/Público.es).

¿Cómo discurrió el proceso?

A partir de la propuesta de Ntogiakos, el Consejo de la Corte de Apelación votó enjuiciar a los miembros de Amanecer Dorado. La lista de sus cargos tenía más de 1.000 páginas. Su línea defensiva fue alegar que estaban perseguidos por su ideología y que la organización no tenía responsabilidad por las acciones violentas de algunos de sus miembros, a quienes expulsó. Sin embargo, en el juicio no se dirimía si los líderes de Amanecer Dorado instigaron los crímenes bajo investigación. El proceso examinó si los dirigentes del partido formaron una organización criminal que funcionaba bajo el disfraz de partido. El juicio empezó el 20 de abril de 2015 y concluyó el 7 de octubre de 2020.

El tribunal examinó más de cien casos (actuales o cerrados) de varios delitos por todo el país en relación con Amanecer Dorado, tomando en consideración casos ya juzgados o bajo juicio y crímenes en los cuales se había condenado o estaban acusados los mismos miembros de Amanecer Dorado que se juzgaban ahora por pertenencia y dirección de organización criminal. La Corte de Apelación dictó que los dirigentes del partido eran culpables por pertenecer y/o dirigir una organización criminal y este octubre les impuso condenas de 5 a 15 años.

Junto con el caso de Amanecer Dorado como organización criminal el tribunal juzgó tres delitos relacionados con homicidio: el asesinato de Fyssas, un intento de homicidio contra el pescador egipcio Abuzind Embarak y otro contra miembros del Partido Comunista de Grecia (KKE) y de PAME. Giorgos Roupakias, que apuñaló a Fyssas, y otras 15 personas se declararon culpables por su asesinato. También se declararon culpables todos los acusados que atacaron a los pescadores egipcios. Tres personas se declararon culpables por el ataque contra los sindicalistas del KKE y de PAME, pero los cargos se cambiaron de intento de homicidio doloso a daño corporal peligroso.

¿Asistimos al fin de Amanecer Dorado?

La decisión de la Corte de Apelación ha sido muy importante a nivel político, porque ha sellado la condena penal a la ideología de Amanecer Dorado. Pero tenemos que tener en cuenta que no se condenó a la organización, sino a unas personas concretas. No se puede prohibir un partido y aun si se prohíbe, sus ideas pueden mutar fácilmente y tomar otra forma. En otras palabras, si el gobierno prohíbe Amanecer Dorado, sus dirigentes pueden formar otro partido que ocupe su lugar.

Detención de Ilyas Kasidiaris, portavoz en el parlamento de AD (imagen de bfmtv.com).

Según la legislación griega, los dirigentes de Amanecer Dorado van a poder participar en elecciones hasta que sus condenas sean firmes. Una vez lo sean, los miembros de Amanecer Dorado pueden perder su derecho de elegir y ser  elegidos. Como pueden pasar años hasta llegar a este punto, los dirigentes condenados podrían participar en elecciones futuras. Aún así, la profesora de ciencia política Vasiliki Georgiadou opina que la gente no les volverá a votar con la misma facilidad por el descrédito que conllevó el juicio. El material visual de los ataques, las declaraciones de los dirigentes y miembros de Amanecer Dorado, los datos de sus ordenadores y teléfonos repelieron a sus votantes, que giraron la espalda al partido en masa.

Entre las repercusiones electorales que conllevó el juicio, podemos mencionar que el intento de Mijaloliakos y de otros dirigentes de presentarse como presos políticos y ganar así el apoyo de los votantes antisistema de derecha fracasó. La razón es que durante el juicio se demostró que sus crímenes han sido muchos y han resultado tan violentos que espantaron a la sociedad griega. El número de sus votantes cayó de más de medio millón a unos 150.000 en las elecciones de 2019, una cifra que, según Georgiadou, va a caer más en las próximas elecciones.

Pero el desmoronamiento de Amanecer Dorado ya había empezado antes con problemas internos. Muchos altos cargos desertaron de la organización cuando las autoridades empezaron los arrestos. El primer en dejar el partido fue el diputado Efstathios Boukouras, quien en un acto teatral en mayo de 2014 se dirigió al parlamento en lágrimas por haberse afiliado a Amanecer Dorado “por casualidad” y se encontraba en el cárcel sin saber por qué. A partir de este punto, uno después de otro los diputados de Amanecer Dorado abandonaron el barco que se iba hundiendo, como Dimitris Koukoutsis, Nikos Mihos, Georgios Galeos, Eleftherios Sinodinos, Despina Sveroni, Dimitris Adamopoulos, y Georgios Epitideios . Muchos de ellos criticaron al líder, sobre todo su nepotismo y su autoritarismo.

En este marco, lo que acabó enterrando definitivamente la organización fue la deserción de los subdirigentes Ilias Kasidiaris y Giannis Lagos. Lagos, diputado y encargado de la región de Pirea (que incluye el barrio donde asesinaron a Fyssas) fue elegido eurodiputado en 2019. Poco después se independizó del Amanecer Dorado y formó su propio partido, Conciencia Popular Nacional (E.LA.SYN). Kasidiaris, portavoz del partido y mano derecha de Mijaloliakos (muchos seguidores le veían como su continuador) ha formado este año el partido Griegos por la Patria. Esta división interna de Amanecer Dorado no le garantiza un futuro prometedor, independientemente de  si sus dirigentes pueden participar en las próximas elecciones.

 

El periodista Kyriakos Velopóulos, que fundó y lidera Solución Griega (foto de E. M. en elmundo.es).

¿Qué lecciones podemos extraer del caso griego?

Del caso griego hemos aprendido que un factor del éxito de formaciones de extrema derecha es su unidad. En el presente, la derecha radical en Grecia parece tan fragmentada en el escenario político como lo fue en España antes de la aparición de Vox. Lo que queda de Amanecer Dorado va a tener que competir no solo con el nuevo partido de extrema derecha que entró en el parlamento, Elliniki Lisi, sino también con los partidos de sus exmiembros. Sin contar con la perdida de todos los privilegios y de la financiación que recibía al estar en el parlamento.

En este sentido, podemos decir que nos  acercamos al fin de la segunda época de Amanecer Dorado, la época que salió de la marginalidad política y se popularizó a través del camino electoral. Sin embargo, no podemos decir lo mismo de las ideas que promueve. No hay que olvidar que la formación cuenta con una presencia de 40 años en la vida política griega y su influencia no puede desaparecer tan rápido. El ultranacionalismo, el nativismo, la violencia, el sexismo, el racismo, el antisemitismo, las teorías de conspiración continuarán existiendo en la sociedad griega y tarde o temprano encontrarán su expresión electoral.

Esa tendencia va mano a mano con el auge de la derecha radical populista en Europa y en el mundo. Y según la profesora de ciencias políticas Daphne Halikiopoulou, si Grecia no sale de la lógica polarizada que define su vida política entre la derecha y la izquierda, nuevos “Amaneceres” pueden surgir en cuando empiece la próxima crisis.


¿CÓMO DEFINIR A VOX? CINCO CLAVES INTERPRETATIVAS

enero 4, 2020
53.000 banderas instaladas por Vox en el Parque de Roma de Madrid (foto de JL Ruiz Bartolome en laultimahora.es)

Desde que Vox emergió institucionalmente en las elecciones andaluzas del 2 de diciembre de 2018 [2-D] periodistas, analistas y académicos han calificado al partido ultraderechista como neofranquista, fascista, neofascista o “nativista”. Pero es difícil determinar su naturaleza porque Vox aún despliega su ideología y tenemos escasos estudios sobre este.[1] Así, para conocer a esta formación hemos considerado más útil ofrecer cinco claves al respecto que exponemos a continuación.

1. Un gran apoyo en las urnas que puede ser volátil

Vox ha conocido un ascenso espectacular en un año. El 2-D de 2018 dejó de ser marginal al captar el 10.9% del voto andaluz. Entró en el Congreso el 28 de abril [28-A] de 2019 (10.2%) y en la triple cita electoral del 26 de mayo [26-M] logró representación europea (6.2%), autonómica (en nueve parlamentos) y local (concurrió en 646 municipios y logró 530 ediles). Y el 10 de noviembre de 2019 [10-N] devino tercer partido español (15.1%). Pero su crecimiento fue irregular, pues apenas en un mes (del 28-A al 26-M) perdió el 48.1% del voto. Según el CIS, en julio de 2019 su apoyo cayó al 3.3%. Pero Vox remontó y aumentó su voto el 10-N al capitalizar el rechazo a exhumar a Franco y liderar el rechazo a la protesta secesionista contra la sentencia del juicio a los líderes independentistas.

En síntesis, la gran caída del voto a Vox el 26-M indica que su base electoral no es tan sólida como parece. De ahí que, pese a su tendencia a la alza, no pueda descartarse un retroceso (el barómetro del CIS de septiembre de 2020 le otorgaba un 11.7%)

2. Una escisión del PP capaz de redefinir el marco de la derecha

Vox no es el resultado de la evolución de la extrema derecha española, sino de la mutación ideológica de una escisión del PP. Su origen lejano radicaría en dos ámbitos de esta formación. Por una parte, en su ala más intransigente radicada en el País Vasco, con figuras como Jaime Mayor Oreja, María San Gil o el futuro líder de Vox, Santiago Abascal. Este ámbito, que actuó bajo la dura amenaza de ETA y se identificó con el liderazgo de José Mª Aznar, desarrolló un nacionalismo español defensivo. Lo reflejó Abascal al promover en 2006 la Fundación de Defensa de la Nación Española [DENAES], que devino una suerte de Think Tank ideológico de lo que sería Vox. Por otra parte, en Vox también habrían cuajado tesis surgidas en el seno del PP de la Comunidad de Madrid asociadas a sectores “neoconservadores” que emergieron durante el liderazgo de Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid (2003-2012) y del PP de esta comunidad (2004-2016). Vox habría asumido la estrategia desarrollada por estos “neocon” si nos ceñimos a su descripción del ensayo colectivo Spanish Ñeocon (2012):

El origen cercano de Vox remitiría a la plataforma reconversion.es, constituida en 2012 y que preconizó una reforma recentralizadora del Estado. Entre sus impulsores figuraron Aleix Vidal-Quadras, José Antonio Ortega Lara y Abascal, quienes constituyeron Vox en diciembre de 2013. La citada reforma fue su eje programático y concurrió a los comicios europeos de 2014 con Vidal-Quadras de candidato. Entonces el partido pretendió encarnar al genuino PP al argüir que Mariano Rajoy lo había desvirtuado ideológicamente y dirigía “un gobierno de socialdemócratas emboscados”. Pese al apoyo económico del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (800.000 euros), Vox se quedó sin escaño (1.5%). Vidal-Quadras dejó el partido en febrero de 2015 por discrepancias, pues defendió aproximarse a C’s y UPyD, y le substituyó Abascal.

En suma, diversos elementos esenciales del discurso y la estrategia de Vox se desarrollaron en el seno del PP. Ello facilitó que una parte de su electorado pudiera reconocerse en el partido de Abascal y, a la vez, que este pudiera marcar posteriormente la agenda de un PP obsesionado por detener la fuga de sus votantes a Vox.

3. Una síntesis ideológica innovadora

Bajo el liderazgo de Abascal, Vox radicalizó su discurso y participó en los comicios andaluces de marzo del mismo 2015 con componentes islamófobos. Su mal resultado (0.4%) se repitió en las elecciones legislativas de 2015 y 2016 (0.2% en ambos casos). Esta tendencia solo cambió el 2-D de 2018 y entonces su ideología era muy distinta a la de su inicio. Y es que Vox había configurado una síntesis ideológica nueva que la sustentarían cuatro pilares.

[…] (1) el contraataque a la hegemonía cultural de la izquierda, (2) la afirmación de los valores morales frente a una concepción de la realidad como un espacio agonístico y amenazante, (3) la persuasión y la movilización social como forma y estrategia de crecimiento y (4) el neoliberalismo (con matices) como política económica.[2]

Uno lo conformarían temas que el PP abordó y no incorporó a su agenda, como el rechazo al aborto y a leyes como la de “memoria histórica” o del matrimonio homosexual, así como a propuestas de devolución de competencias autonómicas. Otro pilar serían cuestiones tradicionales de la derecha radical o la ultraderecha, como la oposición al independentismo o la reivindicación de la españolidad de Gibraltar. Un tercer pilar comprendería banderas de la ultraderecha europea, como la denuncia de las supuestas amenazas de la expansión del Islam, el rechazo a la inmigración ilegal o el euroescepticismo de los países del llamado grupo de Visegrado. Un cuarto pilar lo configurarían elementos trumpistas, como la consigna de Vox “Hacer España grande otra vez” o su propuesta de erigir un muro fronterizo en Ceuta y Melilla.

Vox se sitúa así en una zona de frontera entre el PP y el espacio existente a su derecha, a la vez que puede homologarse a la nueva ultraderecha occidental con rasgos propios.

4. Un partido de redes

Vox solo ha generado oficialmente tres libros de entrevistas.[3] De ese modo, su ideario lo conforman sus programas electorales y las declaraciones de sus dirigentes. Esta cuestión es esencial porque Vox se estructura de forma vertical y centralizada, de modo que su cúpula controla el partido sin fisuras. Como su ideario hasta ahora no ha sido desarrollado en ensayos ni posee un panel de intelectuales propios o afines que lo teorice dotándole de cierta densidad, puede reducirlo con comodidad a una serie de ideas-fuerza fáciles de adaptar a las redes sociales. Estas son el canal esencial de difusión de su discurso.

En este sentido, Vox es el partido líder en Instagram (584.800 seguidores, aunque Abascal tiene 728.600) y también es el partido con más seguidores en YouTube (357.000). En cambio su presencia en Twitter (421.000) es menor respecto al resto de partidos.[4] A la vez, este febrero abrió cuentas en Tik-Tok y, de modo significativo, en Gab (red similar a Twitter que fomentó la ultraderecha estadounidense por ser libre de censura). Vox puede moverse en ellas con gran agilidad y plantear con eficacia sus “guerras culturales” contra el feminismo, la violencia de género (“violencia intrafamiliar”) o la censura paterna (“pin parental”). Despliega así su ideario por vías políticamente rentables y evita depender de los medios de comunicación para llegar sin filtros a sus seguidores e interactuar con ellos.

En definitiva, la combinación de una organización vertical, una teorización ideológica escasa y una alta penetración en las redes han hecho que el discurso de Vox se caracterice por su flexibilidad, agilidad y significativa capilaridad social.

5. Una red de aliados en definición

Esta plasmación progresiva del ideario de Vox se reflejó también en que el partido no concretó su red de partidos europeos afines hasta que se adscribió al grupo de Conservadores y Reformistas Europeos de Estrasburgo y no al de Identidad y Democracia, que lidera la Liga italiana y al que pertenece el Reagrupamiento Nacional que dirige Marine Le Pen.

La elección de grupo parlamentario de Vox no fue un tema menor, pues este le distancia del lepenismo, cuando esta fuerza ha sido el faro de la ultraderecha española desde que en los comicios europeos de 1984 el Front National de Jean-Marie Le Pen captó el 11% del voto. En cambio, Vox parece tener como referente primordial al ultracatólico Partido de la Ley y Justicia [PiS] que gobierna Polonia. Incluso este febrero adoptó la medida estelar del PiS: una subvención estatal mensual de 100 euros por hijo hasta sus 18 años. Esta decisión distanció a Vox de sus planteamientos neoliberales, ya que otorgar este subsidio requeriría entre 9.600 y 8.000 millones anuales de euros, lo que choca con su afán de rebajar impuestos y reducir el Estado. Igualmente Vox es pro-Trump (un 45% de su electorado simpatizaría con este presidente) y pro-israelí, cuando la extrema derecha española precedente había sido en gran medida anti-estadounidense y antisionista.

Vox, pues, teje su red de fuerzas afines sobre la marcha y con alguna sorpresa, como su encontronazo con Basta, el partido de ultraderecha portugués que logró un escaño en 2019. Vox podía acercarse a este para configurar un eje ideológico peninsular, pero optó por lo contrario. De este modo, este enero difundió un mapa de España que incluía a Portugal que indignó al líder de Basta, André Ventura (que previamente había felicitado a Vox por su éxito el 10-N). El episodio reflejó cómo Vox puede asumir el iberismo como tema de modo súbito e introducirlo en el debate público al mismo tiempo que define su red europea de aliados y enemigos.

Conclusión: ¿Un partido “en construcción”?

Ateniéndonos a lo expuesto, constatamos que Vox, pese a proyectarse como un partido de ideario monolítico, dada su organización piramidal es capaz de ser dúctil a la hora de modificar su discurso y captar apoyos mediante las redes sociales. Puede así introducir propuestas y temas que polaricen a la opinión pública y le otorguen gran visibilidad.

En tal escenario, los calificativos empleados para definirle tienen un valor limitado, ya que Vox es una fuerza “en construcción”. Lo testimonia la creación de un laboratorio de ideas propio (la fundación Disenso) y la promoción de un sindicato vinculado al partido (Solidaridad). Y aunque este parezca asentado sólidamente en las instituciones, no puede excluirse su eventual retroceso en las urnas.

Notas

[1] Véase C. Ferreira, “Vox como representante de la derecha radical en España: un estudio sobre su ideología”, Revista Española de Ciencia Política, 51 (noviembre 2019), pp. 73-‍98; M. Hernández Conde y M. Fernández García, “Partidos emergentes de la ultraderecha: ¿fake news, fake outsiders? Vox y la web Caso Aislado en las elecciones andaluzas de 2018”, Teknokultura. Revista de Cultura Digital y Movimientos Sociales, 16(1) (2019), pp. 33-53; S. J. Turnbull-Dugarte, “Explaining the end of Spanish exceptionalism and electoral support for Vox”, Research and Politics, 6-2 (Abril-Junio 2019), pp. 1-8; A. Barrio, “Vox, la fin de l’exception espagnole” (Fondapol, París, 2019). También son de diverso interés J. Müller (coord.), La sorpresa Vox (Planeta, Barcelona, 2019); M. Urbán, La emergencia de Vox (Sylone, Barcelona, 2019) y P. C. González Cuevas, Vox (La Tribuna del País Vasco, San Sebastián, 2019).

[2] P. Carmona, B. García y A. Sánchez (Observatorio Metropolitano), Spanish Ñeocon (Traficantes de Sueños, Madrid, 2012), pp. 157-158.

[3] S. Abascal, Hay un camino a la derecha (Stella Maris, Barcelona, 2015); G. Altozano y J. Llorente, La España Viva (Kalma, Madrid, 2018); F. Sánchez Dragó, Santiago Abascal. España vertebrada (Planeta, Barcelona, 2019).

[4] Datos a 15 de septiembre de 2020.

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Este artículo ha sido publicado originalmente como: “Xavier Casals, “¿Cómo definir a Vox? Cinco claves interpretativas”, Barcelona Metrópolis, nº 116. Puede accederse a la versión en catalán clicando aquí.