VOX CONTRA EL FEMINISMO

marzo 24, 2019

zentauroepp47430198-opinion-leonard-beard-para-jueves-21190320185010-1553104407668Ilustración de Leonard Beard para este artículo en El Periódico (21/III/2019).

 

EL RECHAZO DE VOX AL FEMINISMO SORPRENDE PORQUE APARENTEMENTE LE ALEJA DE UNA PARTE SUBSTANCIAL DEL ELECTORADO, pero sintoniza con un sector importante de la sociedad: la idea de que el feminismo quiere substituir el dominio del hombre por el de la mujer, según el CIS, la compartirían un 21% de hombres y más del 14% de mujeres. Y es una mujer quien abandera este mensaje en Vox, Rocío Monasterio, orgullosa de que su tío bisabuelo cruzara cartas con la precursora del feminismo Concepción Arenal (“de niña mis padres me dieron a leer sus libros antes que Caperucita Roja”, afirma).

La causa de la beligerancia extrema que Vox y otras formaciones homólogas europeas manifiestan contra el feminismo radica en que este, con el control de los derechos reproductivos por la mujer y su libertad sexual, cuestiona la piedra angular de la concepción social del partido: el rol femenino de madre y esposa.

“La España viva”: la natalidad en el centro del mensaje

Para la extrema derecha el papel esencial de la mujer (aunque tenga carrera profesional) es dar vida y garantizar la continuidad de la patria. De hecho, el lema de Vox es “la España viva”, lo que asimila la patria a un ente vivo que renace y pone la natalidad de forma implícita en el corazón de su mensaje. En un Occidente en declive demográfico tal cuestión es decisiva, por lo que la ultraderecha reivindica la familia heterosexual como pilar social y limita severamente el aborto. Ya en 1996 el ultraderechista francés Jean-Marie Le Pen fue claro sobre el vínculo entre mujer y patria: “es ridículo pensar que el cuerpo les pertenece [a las mujeres], pertenece al menos tanto a la naturaleza como a la nación”, manifestó.

A la vez que la extrema derecha lamenta esta caída de la natalidad, atribuye una virilidad agresiva al que presenta como enemigo de la nación, el “inmigrante-invasor”. Este es retratado como un doble violador: de mujeres y de fronteras. De ese modo, el Movimiento por una Hungría Mejor [Jobbik] advierte que el inmigrante es el “violador de la nación”. Y aunque este sector político puede ser gay friendly, rechaza el matrimonio homosexual, como Vox. Así, su líder, Santiago Abascal, ha apuntado que “hay muchas personas homosexuales” en su partido que “piensan lo mismo” del tema.

En este escenario, no sorprende que la extrema derecha combata al llamado feminismo de la “segunda ola”. Este irrumpió en los años sesenta y no se centra tanto en desigualdades legales de género como en la opresión cotidiana, por lo que reivindica la libertad sexual y quiere abolir el heteropatriarcado. Tales premisas son un mísil a la visión social de la extrema derecha, de ahí su reacción defensiva. Por ejemplo, Monasterio denuncia el feminismo como “doctrina totalitaria” o “supremacista”. Este rechazo se asocia a la exaltación de las libertades y derechos de la mujer en Occidente, subrayando su contraste con el mundo musulmán.

Antifeminismo y rechazo al islam

Tal mensaje, como destaca el politólogo Sylvain Crepon, persigue mostrar que la situación de la mujer en Occidente no se explica por luchas feministas, sino por la supuesta capacidad de la cultura de raíz cristiana para progresar ante un islam presentado como retrógrado. No deben sorprender, pues, las alusiones de Vox a Covadonga, la Reconquista o la de su secretario general, Javier Ortega, en el parlamento europeo, que enfatizó que “sin las Navas de Tolosa, la batalla de Lepanto y Carlos V, creo que todas las señoras que están en esta sala vestirían el burka”. Por su parte, Monasterio equipara la tiranía sobre la mujer que atribuye a un islam despótico con la que ejercería el “feminismo supremacista”, al querer “amordazar” a la mujer con un “burka ideológico”. Y afirma que este último “nunca critica a las manadas magrebíes o al islam que somete a las mujeres”. Desde tal óptica, islam y feminismo irían de la mano en su afán de someter a la mujer a dictados totalitarios.

En sintonía con este ideario, Vox reclama la “protección de la familia natural que la reconozca como institución anterior al Estado” y una política de ayudas a la natalidad que recuerda a la del ultraconservador ejecutivo polaco. Asimismo, su afán de substituir la ley de violencia de género por otra de “violencia intrafamiliar” que diluya su importancia parece un eco de la retórica del reaccionario gobierno húngaro, que asocia “políticas de la mujer” con “políticas de familia” y la condición de mujer con “maternidad”.

En definitiva, Vox refleja el poderoso movimiento de rechazo a los valores culturales y liberales de los años sesenta que encarna la ultraderecha actual, de los que el antifeminismo es un puntal.

 

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* Artículo publicado originalmente en El Periódico (21/III/2019): Xavier Casals, “Vox contra el feminismo?”. La imagen del inicio de este post procede del mismo.


LOS ATENTADOS DE NUEVA ZELANDA: ¿UN NUEVO CASO DEL TERRORISMO DE “RESISTENCIA SIN LIDERAZGO”?

marzo 17, 2019

Vídeo elaborado por El País sobre el atentado de Nueva Zelanda.

LOS ATENTADOS ISLAMÓFOBOS COMETIDOS EN NUEVA ZELANDA ESTE VIERNES TIENEN APARENTEMENTE EL MISMO PATRÓN QUE OTROS QUE SON OBRA DE EXTREMISTAS DE DERECHA E ISLAMISTAS RADICALES. Los cometen individuos (los llamados “lobos solitarios”) o células reducidas que actúan de modo autónomo en nombre de una entidad, como sucedió en el múltiple atentado de Barcelona el 17 de agosto de 2017 [17-A].

Las ventajas de esta estrategia

Ello minimiza riesgos de detección policial (no hay cadenas claras de mando tras los autores que lleven a organizaciones), otorga gran margen de maniobra a los terroristas y permite perpetrar acciones mortíferas ‘low cost’ en cualquier lugar. Paradójicamente, esta estrategia conocida como “resistencia sin liderazgo” la desarrollaron originalmente ultraderechistas estadounidenses supremacistas u opuestos a un Estado denunciado como opresor.

El origen (1974): el Frente de Liberación Nacional Socialista

Su embrión, según el historiador Jeffrey Kaplan, radicó en el minúsculo Frente de Liberación Nacional Socialista. Constituido en 1974, quiso contrarrestar el ascendente de la “nueva izquierda” y sus grupos armados en campus universitarios. Así, intentó imitar a las guerrillas urbanas de izquierda y consideró que las acciones contra el Estado debía promoverlas una reducida vanguardia activa (el cartel de la izquierda se considera la plasmación plástica de tal intento).

Sin embargo, solo 4 de sus 43 miembros perpetraron actos individuales violentos irrelevantes y el grupo acabó su andadura al ser asesinado en 1975 su líder, Joseph Tommasi. Pero para Kaplan plasmó por vez primera el concepto de “resistencia sin liderazgo” sin recibir tal nombre.

Los años 80: la difusión de la “resistencia sin líderes”

A inicios de los 80 otro colectivo supremacista y antisemita violento marcó un hito en la radicalización de la ultraderecha: La Hermandad Silenciosa, llamada también La Orden. Liderada por Robert J. Mathews, efectuó sus crímenes con individuos o células que -según un exmiembro- debían hacer los “esfuerzos de resistencia […] que se sientan capaces de instituir”. Para el FBI fue la amenaza terrorista interna más peligrosa, desarticulada al morir Mathews en 1984 en un enfrentamiento.

Los sectores extremistas impactados por su acción fueron galvanizados por lo que -a sus ojos- devinieron sucesivas afrentas de un Estado opresor: en 1989 se celebró un juicio por sedición en Arkansas contra figuras prominentes de la ultraderecha; en 1992 el FBI mató en un enfrentamiento a la mujer y al hijo de un radical, Randy Weaver; y en 1993 las tropas federales asaltaron un rancho de la secta de Adventistas del Séptimo Día en Waco (Texas) con 80 muertes. En este marco, advierte Kaplan, se difundió el concepto de “resistencia sin liderazgo”, que el supremacista Louis R. Beam ya había plasmado en 1983. Este adoptó las tesis que un coronel de inteligencia -Ulius Louis Amoss- concibió en 1962 para luchar con guerrillas ante una eventual invasión comunista de EE.UU. De este modo, arguyó que se debía combatir con iniciativas individuales o “células fantasma” ajenas a organizaciones, siempre infiltrables.

“Hunter” (1989): la novela que la popularizó en las milicias

Contribuyeron a popularizar esta estrategia novelas como Hunter (Cazador, 1989), de William L. Pierce, que narra la actuación de un “lobo solitario”. Aparentemente la adoptaron activistas de este espectro político, aunque es difícil establecer hasta qué punto lo hicieron conscientemente.

Lo reflejan casos como los de Timothy McVeigh al atentar en 1995 contra el edificio del Gobierno Federal en Oklahoma y matar a 168 personas (en respuesta “al ataque estadounidense contra un edificio gubernamental en Serbia, Irak u otras naciones”) o el del noruego Anders Behring Breivik, autor de la masacre de Utoya en 2011 con 69 muertes de jóvenes socialistas.

El gran salto de 2005: de la extrema derecha al islamismo radical

1426882959_369084_1426885760_noticia_normalNo obstante, el criminólogo Travis Morris remarca que también lo hicieron sendas organizaciones de extrema izquierda: el Frente de Liberación de la Tierra y el Frente de Liberación Animal. Finalmente, la habría incorporado el yihadismo posiblemente a través de Abu Musab al Suri en 2005, asumiéndola Al Qaeda primero y luego el ISIS (en la foto, Abu Musab al Suri con Osama Ben Laden; imagen de US Attorney’s Office – Southern District of New York).

En suma, la “resistencia sin liderazgo” surgida en la ultraderecha estadounidense ha sido ampliamente difundida y asumida por diversos antagonistas conformando un terrorismo difícil de prever y desarticular, con gran capacidad destructora.

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* Esta entrada recupera el contenido esencial de nuestro artículo publicado originalmente en agosto de 2017: Xavier Casals, “Resistencia sin liderazgo, el nuevo terror”, El Periódico (18/VIII/2017).


EL AUTOBÚS DE HAZTEOIR O CÓMO LOS MEDIOS HAN CREADO UN CIRCO MEDIÁTICO EN TORNO A LA ULTRADERECHA DEL QUE CONSTITUYEN SU PÚBLICO INCONDICIONAL

marzo 3, 2019

Imagen de la decoración del autobús antifeminista de Hazteoir (foto de Guioteca).

¿CÓMO CONSEGUIR NOTORIEDAD MEDIÁTICA PINTANDO UN AUTOBÚS? Lo ha demostrado el colectivo hatzteoir al anunciar que haría circular por las calles de España un autobús con el lema #StopFeminazis. Tal evento ha tenido notoriedad estatal e incluso internacional.

En suma, una entidad cuya magnitud es ignota (¿se conoce cuántos miembros tiene?) decora un autobús con sus lemas y merece la atención informativa de todos los medios y franjas de máxima audiencia en programas televisivos. ¿Se imaginan que cada colectivo que pintara un autobús con motivos estridentes tuviera tal notoriedad?

Si ahora nos preguntamos dónde está aquí la información relevante, desde nuestro punto de vista esta última radica en la capacidad de Hazteoir de obtener propaganda gratuita a una escala inimaginable simplemente presentando una campaña mediante un autobús.

El autobús de cartón de Vox

Lo más llamativo del asunto es que Vox ya utilizó esta estrategia con éxito, como ha expuesto Manuel Mariscal, vicesaecretario de comunicación del partido, en una entrevista del libro La España Viva (Kalma Libros, Madrid, 2018). En ella Mariscal explica (pp. 247-248) cómo reaccionaron en el partido ante las dificultades que hallaban en los medios para que sus temas políticos tuvieran visibilidad. De este modo, después de que Podemos hiciera recorrer las calles de España el llamado TramaBus, idearon un falso autobús:

Bueno, pues [en] un momento dado nos planteamos lanzar nuestro propio autobús. Pero como económicamente no era viable, lo que hicimos fue descargarnos un programa informático muy sencillo y tunear la maqueta del bus de Podemos, pintándola de verde. En nuestro autobús viajaba la España que madruga, es decir, un médico, un mecánico, una profesora, un camarero, un agente del orden y una universitaria, y pinchándoles las ruedas, Pablo Iglesias, Montoro, Puigdemont y Juncker. ¿Os imagináis qué ocurrió?

– ¿Qué?

– Que nada más anunciarlo en Twitter, empezamosa recibir llamadas de periodistas, nunca tantas como entonces: que cuándo iba a circular el autobús, que por dónde… Ganas me dieron de citarlos a todos en un sitio y enseñarles la miniatura de cartón. Me pareció indignante que nos llamaran para esa chorrada y no por cosas mucho más serias.

 

El autobús de papel de Vox (foto del twitter de Vox).

Los medios han creado un circo mediático en torno a la ultraderecha 

Si ahora nos preguntamos qué ha ocurrido con la extrema derecha en España en términos informativos, la respuesta sería que este sector ideológico se ha convertido en un foco de atención mediática permanente, sin que en diversos casos existan criterios claros sobre la información que es relevante y lo que es “publinformación” o propaganda gratuita.

Sería, pues, imprescindible reflexionar de modo sereno sobre cómo funcionan actualmente los flujos informativos sobre este ámbito. Lo afirmamos en la medida que parece que el grueso de los medios ha creado un circo mediático en torno a la ultraderecha del que parecen constituir su público incondicional.

 


ESPECIAL ANIVERSARIO 23-F (3): ENTREVISTA A HERNÁNDEZ DE LEÓN: “DEBEN DEVOLVERSE AL PUEBLO ESPAÑOL LAS FOTOS REQUISADAS EL 23-F”*

febrero 21, 2019

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Montaje gráfico. Cuando Antonio Tejero entró en el Congreso,  éste conocía  al fotógrafo Manuel Hernández de León, quien captó la mirada que el militar le dirigió desde la tribuna de oradores.

Especial 23-F: ante la cercanía de esta fecha, reeditamos las entradas publicadas en el blog sobre el fallido golpe de Estado. La información presentada en ellas, la hemos ampliado, matizado o revisado en nuestra obra La Transición española. El voto ignorado de las armas.

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MANUEL HERNÁNDEZ DE LEÓN (Madrid, 1949) es un cronista excepcional de la historia reciente de España. Su carrera profesional ha discurrido en la Agencia EFE, en la que ingresó en 1977 y en la que desempeñó el cargo de redactor jefe de fotografía. Como reportero ha hecho un seguimiento gráfico de la Casa Real durante más de tres décadas y ha sido docente universitario de periodismo

Aunque su gran proyección inicial se debió a sus imágenes del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 [23-F], que ese año le valieron el Premio Nacional de Periodismo, ha obtenido numerosos galardones, como el World Press Photo en 1984, el Premio Libertad de Expresión o el Fotopress -por citar algunos- y sus fotografías se han expuesto en múltiples exposiciones (fue uno de los cien mejores fotógrafos del mundo seleccionados en el libro Un día en la vida de España, 1987). La obra Crónica de un tiempo (2008) recorre su trayectoria profesional en imágenes.

Como el 23-F es un tema de interés para nuestros lectores, le hemos pedido que explique cómo lo inmortalizó en imágenes y ha contestado a nuestra entrevista por email. Le agradecemos su generosidad por atender a nuestra petición. Consideramos que el gran interés de sus declaraciones no radica solo en su testimonio, sino también en la denuncia sobre las fotos requisadas el 23-F que aquí formula.

Usted fue el fotógrafo del 23-F en el Congreso. ¿Cómo logró hacer las fotos?

Pues con mucho miedo, ya que en principio creía que había entrado al Congreso de diputados un comando de ETA. Sin embargo, al oír “¡¡¡Viva España y Viva el Rey !!!”, tenía una tremenda confusión y de inmediato empecé a “disparar” mi cámara de fotos a todo lo que veía extraño en el hemiciclo durante la sesión de investidura del presidente Leopoldo Calvo Sotelo que tenía lugar. En este caso vi que eran guardias civiles armados y pegando tiros a diestro y siniestro, encabezados por un teniente coronel pistola en mano y de tremendos bigotes.

¿Conocía usted a Antonio Tejero antes del asalto?

Pues sí…, ya que una semana antes del golpe estuve en su domicilio haciéndole fotos y una entrevista. En ella me negó todo tipo de vinculación con ninguna “trama” golpista, llámese en la época “Operación Galaxia” o Colectivo Almendros, que firmaba artículos del desaparecido periódico de la ultraderecha El Alcázar, y de los ruidos de sables que había en los cuarteles. Me posó en uniforme y con sus hijos. Por ese motivo, cuanto apareció por la tribuna de oradores del parlamento me dije…¡¡¡ Ostias Tejero !!! Y me clavó fijamente la mirada con el dedo en el gatillo del arma. Del pánico que me entró, me tapé el rostro con la cámara y empecé a hacerle fotos.

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En la imagen, Hernández de León explica su experiencia en el Congreso.

¿Cómo vivió el golpe en el interior del Congreso?

Pues insisto: con miedo y mucha tensión, viendo a los diputados esconderse detrás de los escaños,  excepto al presidente  Adolfo Suarez,  al vicepresidente Manuel Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo, a escasos metros de mi. Y viendo la chulería con la que se movían los militares armados. En fin, era una tremenda pena ver lo que pasaba en mi país, con todo lo que se estaba luchando por la naciente democracia y parecía que todo se iba al traste otra vez, al Túnel del Tiempo.

¿Qué pasó con las fotografías de sus compañeros que la Guardia Civil requisó?

¡Pues no se sabe ! En honor a la verdad, el resto de compañeros estaban sacando fotos como yo, pero cuando los guardias civiles, metralleta en mano, nos pidieron los carretes, ellos los entregaron y yo les engañé dándoles uno mío en blanco sin utilizar y el bueno conseguí sacarlo en los calzoncillos. Lo hice previo permiso para ir al baño acompañado de un guardia civil para poder esconderlo. Y ahora estoy investigando dónde pueden estar esas fotos de mis compañeros, que entiendo que se deben al pueblo español.

¿Sus imágenes del 23-F marcaron su carrera profesional? 

Pues en parte sí en lo profesional, por el reconocimiento a nivel mundial de mi trabajo (premios, conferencias, etc) y el respeto de los compañeros de profesión, que hoy en día, después de casi 33 años, me siguen teniendo. Y económicamente… nada de nada, ya que en este país el copyright lamentablemente no existe. La Agencia EFE (para la que yo trabajaba entonces) sigue vendiendo ese material del “23-F”, que es lo más importante que ha ocurrido -informativamente hablando- en toda la historia de la empresa, como ha sido reconocido por  varios de sus presidentes. El resto de mi trabajo ha estado dedicado a cubrir la información gráfica de la Casa Real durante 33 años.

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* Esta entrevista fue publicada en este blog originalmente el 22 febrero de 2014 la recuperamos ahora al cumplirse 37 años del 23-F.


ESPECIAL ANIVERSARIO 23-F (2): ALFONSO ARMADA: EL “GRAN TRAIDOR” DEL 23-F

febrero 19, 2019

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El general Alfonso Armada y el Rey.

 

Especial 23-F: ante la cercanía de esta fecha, reeditamos las entradas publicadas en el blog sobre el fallido golpe de Estado. La información presentada en ellas, la hemos ampliado, matizado o revisado en nuestra obra La Transición española. El voto ignorado de las armas.

EN DICIEMBRE DE 2013 FALLECIÓ EL EXGENERAL ALFONSO ARMADA, uno de los protagonistas del fracasado golpe del 23 de febrero de 1981 y que quedó más aislado de sus compañeros de milicia juzgados por el intento. Con motivo de su fallecimiento publicamos un artículo en el diario catalán Ara (3/XII/2013) del que ahora, con motivo del aniversario del 23-F, ofrecemos aquí una versión más extensa en castellano.

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Alfonso Armada, el gran traidor

La muerte de Alfonso Armada ha vuelto poner bajo el foco mediático su actuación el 23-F. ¿Fue un militar megalómano de ínfulas dictatoriales? Este cliché envuelve su figura, pero la información publicada desde 1981 muestra una realidad diferente: este general, formado en Francia y admirador de Charles de Gaulle, a finales de 1980 capitalizó amplios apoyos políticos y sociales para presidir un gobierno “de unidad nacional”.

¿Por qué hoy nadie lo quiere recordar? Porque cuando Armada fracasó devino el traidor por excelencia: para los demócratas lideró el golpe; para los ultraderechistas lo hizo fracasar; para los monárquicos abusó de la confianza regia y el mismo monarca se sintió engañado. Llegados aquí, un retrato de Armada permite entender su conducta y el afán de sepultarlo en el olvido: era incómodo para todo el mundo.

Un “Carrero Blanco” del Rey?

El general fue uno de los preceptores del monarca, su ayudante desde 1965 y a la muerte de Franco el secretario general de la Casa del Rey. En este cargo Armada destacó por su celo en  que los Reyes cumplieran sus compromisos, según afirmó: “Yo en la Zarzuela era incómodo” porque “era un poco el ‘Pepito grillo’ que critica”. Pero sobre todo habría sido un general “político”. En qué sentido?

El periodista Francisco Medina (23-F. La verdad, 2006) recoge un testimonio según el cual Armada habría creído que a la muerte de Franco “podría ser un nuevo Carrero Blanco del Rey, con poderes absolutos” y desde 1975 “comezó a sentirse de alguna manera como un jefe de Gobierno”. En este marco, el choque con Suárez fue inevitable y después de legalizar el PCE, Suárez habría planteado una disyuntiva al Rey: o él o Armada. Juan Carlos eligió al presidente y el general volvió al Ejército.

Un “de  Gaulle” español?

Pero la Transición fue una montaña rusa y a finales de 1980 los papeles se habían invertido. El presidente conocía sus horas más bajas y el monarca temía que su declive lo perjudicara. Así, el Rey hizo confianza a Armada, que volvió a Madrid, porque le informaba del malestar castrense.

Sin embargo, previamente el general habría desplegado amplios contactos para liderar un gobierno de “unidad nacional” de cariz “gaullista” y constitucional, con un gran apoyo político y social (alcanzaría desde el PSOE hasta la iglesia y la patronal) y contaría con el eventual visto bueno del Rey. Al menos, así lo afirmó -entre otros- el exsenador Juan de Arespacochaga (Cartas a unos capitanes, 1994).

“O César o nada”: el perdedor olvidado

La dimisión inesperada de Suárez el enero de 1981 cogió a Armada con el pie cambiado y frustró su proyecto. Entonces el militar habría visto en el golpe de estado la vía de acceso al poder y el 23-F negoció con Antonio Tejero la evacuación de los diputados a cambio de que él presidiera un gobierno de concentración, proposición que el golpista rechazó en redondo (quería una involución, no un gobierno cívil-militar) y Armada lo perdió todo (carrera, reputación y poder), devino el gran traidor y restó sumido en el olvido.

El resultado es que hoy se tiene poco presente que a la época importantes estamentos depositaron la confianza en el general y sectores relevantes de la sociedad percibieron como deseable un giro como el que Armada habría encarnado sin recurrir a la fuerza. Recordemos “el golpe de timón” que reclamaba Josep Tarradellas o, como Francesc de Carreras expuso en La Vanguardia (24/II/2013), que en enero de 1981 la “solución Armada” era un secreto a voces: su padre, Narciso de Carreras, le explicó en que consistía de principio a fin. Hoy, pero, se prefiere olvidar esta vertiente de Armada -que revela la debilidad de la democracia española- y despacharlo con la etiqueta de “golpista”. Es más cómodo que hurgar en el pasado.

En este sentido, si Armada desarrolló ambiciones presidenciales fue porque un amplio e influyente espectro social aparentemente depositó en él sus esperanzas de cambio político y de haber desembocado la crisis en la formación del famoso ejecutivo de “concentración” presidido por este general la evolución de la democracia española hubiera podido ser muy distinta a la que hemos conocido.

Armada dejó dos testimonios publicados, uno fue su obra Al servicio de la Corona (Planeta, Barcelona, 1983), muy difundido en la época, y el otro es menos conocido pero más interesante: un libro-entrevista a cargo del historiador José Manuel Cuenca Toribio, Conversaciones con Alfonso Armada. El 23-F (Actas Editorial, Madrid, 2001).


ESPECIAL ANIVERSARIO 23-F (1): ¿QUÉ PASÓ EL 23-F DE 1981?*

febrero 17, 2019

general-armadaEl general Alfonso Armada en el Congreso de los diputados.

 

Especial 23-F: ante la cercanía de esta fecha, reeditamos las entradas publicadas en el blog sobre el fallido golpe de Estado. La información presentada en ellas, la hemos ampliado, matizado o revisado en nuestra obra La Transición española. El voto ignorado de las armas.

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¿QUÉ PASÓ EL 23-F DE 1981? PARA ENTENDERLO HAY QUE RETROCEDER AL 1980. Suárez había ganado los comicios del año anterior, pero vivía el peor momento político. El presidente perdía la confianza del monarca, la UCD se hacía añicos y el PSOE hacía una dura oposición con ansia de tocar poder, mientras la crisis económica y un pretendido desbarajuste autonómico creaban inquietud por todas partes. A la vez, se tejían tramas golpistas y ETA alcanzaba el récord criminal con 215 acciones y 97 muertos, cosa que exacerbaba tensiones en el seno de los cuerpos armados.

En este marco, Alfonso Armada, un general conservador y monárquico, tuvo éxito en unir las diversas tramas golpistas y políticas contra Suárez bajo su amparo para presidir un gobierno de unidad de los grandes partidos, militares y miembros del mundo empresarial. Los promotores de esta solución la justificaron haciendo un símil con la Francia de 1958, cuando un alzamiento militar partidario de la Argelia francesa exigió el retorno al poder de Charles de Gaulle con poderes excepcionales, de forma que Armada sería un “De Gaulle español”. Para conseguirlo, el general articuló una vía constitucional de acceso a la presidencia, mediante una moción de censura, y otra “pseudoconstitucional”, que pasaba por crear un hecho excepcional para que los diputados lo invistieran presidente.

¿Y si Armada hubiera sido investido presidente?

Pero Suárez frustró la vía constitucional de Armada en dimitir de forma repentina el 29 de enero de 1981 y designar a un sucesor, Leopoldo Calvo-Sotelo. Entonces el general activó la otra, que pasó por la ocupación del Congreso el 23 de febrero por Antonio Tejero y la salida de los tanques en Valencia por orden de Jaime Milans del Bosch. Pero cuando Armada fue a las Cortes a proponerse como presidente, Tejero se negó al ver que quería hacer gobierno con socialistas y comunistas y el proyecto fracasó. Cuando el rey compareció aquella noche por televisión y se opuso al putsch, remachó el clavo. Estas son las coordenadas del golpe fallido, bien explicadas en la tesis doctoral de Roberto Muñoz, que expurgó el sumario del caso y lo contrastó con las fuentes disponibles: 23-F (2015).

Sin embargo, no se ha meditado para nada sobre qué habría pasado si ese día Armada hubiera sido investido presidente: ¿el Congreso y el monarca lo habrían podido revocar al día siguiente fácilmente?, ¿la democracia no habría quedado tutelada por los pretorianos y la vida política hibernada? Posiblemente falta interés en plantear estas cuestiones porque el rey vio con buenos ojos la vía constitucional de Armada, como también lo hicieron figuras de UCD, del PSOE, de AP y de ámbitos mediáticos y empresariales. Pero después todos callaron como muertos y el 23-F quedó codificado como una “militarada” condenada al fracaso de antemano y Armada como el gran malo de la película. Ya sabemos que la memoria es selectiva, pero la del 23-F es amnésica. ¿Por qué será?

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* Artículo publicado en el diario catalán Ara (23/II/2016). Fue publicada inicialmente en este blog el 23-F de 2016.


VOX HABLA SOBRE VOX. TRES LIBROS PARA CONOCER EL PARTIDO*

enero 30, 2019

Santiago Abascal en un acto de Vox (imagen de www.economiadigital.es).

 

LOS RESULTADOS DE VOX EN ANDALUCÍA Y SU PACTO DE GOBIERNO SUSCRITO CON EL PP en esta comunidad han generado enorme interés sobre la formación. Su ideario parece hallarse aún en construcción y tiene como eje vertebrador un ultranacionalismo bélico asociado a la “Reconquista” o a una “Covadonga 2.0”. El partido lo identifica con una visión biológica y palingenética de la patria, la “España viva”, pero también con una cultura de inspiración católica. Todo ello se traduce en un repertorio de lugares comunes de exaltación nacional.

Llama la atención su falta de concreción sobre el ámbito europeo, más allá de mostrar sintonía con Marine Le Pen, Alternativa para Alemania (AfD) o posicionarse de forma afín al grupo de Visegrado. En este marco, para conocer mejor al partido recomendamos leer sendos libros-entrevista, Hay un camino a la derecha y La España viva, así como el testimonio de su líder, Santiago Abascal, No me rindo, comentados a continuación.

Santiago Abascal, Hay un camino a la derecha (Stella Maris, Barcelona, 2015 [2ª ed.]).

Este libro-entrevista del periodista Kiko Méndez-Monasterio está prologado por el sociólogo Amando de Miguel, que concluye sus palabras con un “Dios los bendiga” dirigido a quienes se identifiquen con la prédica “cristalina” de Abascal. En la obra el líder de Vox desgrana su trayectoria vital, ideario y génesis del partido, que cuando el texto se editó tenía poco más de un año. Abascal sistematiza aquí sus invectivas al PP (“la derecha cautiva y desarmada”, “un juguetillo de la izquierda”, p. 55), apunta detalles de interés de la formación (su nombre lo acuñó el periodista y publicitario Rafael Núñez Huesca, p. 75) y efectúa una autocrítica de los errores iniciales (p. 85). El texto despliega ampliamente su visión sobre lo que a su juicio es ser de derechas. De modo inexplicable, la obra carece de sumario, lo que dificulta su manejo.

Gonzalo Altozano y Julio Llorente, La España Viva. Conversaciones con 12 dirigentes de Vox (Kalma, Madrid, 2018).

Esta obra prologada por el alma mater del partido, José Antonio Ortega Lara, despliega el ideario de Vox con un recopilatorio de entrevistas a doce dirigentes (cuatro mujeres y ocho hombres), cual si de los doce apóstoles de Vox se tratara.

El libro se publicó en octubre de 2018, “la víspera del acto de Vox en Vistalegre” y “aniversario de la batalla de Lepanto”, según se indica. Su lectura permite conocer dirigentes del partido menos expuestos a los focos mediáticos (aunque el tándem Abascal-Ortega Smith acapara 60 páginas de las 230 de entrevistas), como el del líder del partido en Cataluña, Ignacio Garriga Vaz de Conciao, presentado como “mulato y catalán” (p. 217) y originario de la antigua Guinea española; el responsable de las redes sociales, Manuel Mariscal; Alicia Rubio, vicesecretaria de movilización, que superó su adicción a la heroína y presenta así los dos grandes combates que ha vivido: “A nuestra generación la diezmaron con la heroína; a la de ahora le ha tocado bregar con la ideología de género” (p. 145). En este sentido, Rocío Monasterio (vicesecretaria de acción social presentada como descendiente de Concepción Arenal) manifiesta que “el feminismo de hoy es retrógrado: pretende oprimir a la mujer y mantenerla bajo su tutela” (p. 91).

Santiago Abascal con Gabriel Altozano. No me rindo. Sin miedo contra ETA y frente a la cobardía política (La esfera, Madrid, 2014).

Esta obra autobiográfica de Abascal se publicó cuando era secretario general de Vox y consideramos que permite conocer al hoy máximo líder del partido y entender su evolución a partir de su militancia en el PP vasco, pero especialmente desde sus orígenes familiares amurrianos, con un abuelo -Manuel- alcalde franquista y un padre -Santiago- militante histórico de Alianza Popular.

Destaca también la beligerancia de Abascal ante el derecho de autodeterminación (cuyo conocimiento plasmó en una publicación del Centro de Estudios Constitucionales, ¿Derecho de autodeterminación? Sobre el pretendido derecho de secesión del “Pueblo Vasco”, Madrid, 2004) y lo ha expresado en publicaciones de diverso formato. Uno es un opúsculo de reducidas dimensiones (un “libro pulga” de 128 pp.), Secesión y exclusión en el País Vasco (Ikusager ediciones, Vitoria, 2004). Otro es un libro extenso, La farsa de la autodeterminación. El Plan Ibarretxe: al asalto del País Vasco y España (Áltera, Madrid, 2005, 378 pp.). Cuenta con un prólogo del expresidente José Mª Aznar en el que éste manifiesta su orgullo de escribir las páginas preliminares y elogia al autor como un “hombre libre” (p. 11).

Otras novedades sobre Vox

Por lo demás, no conocemos otros libros sobre Vox más allá de un breve texto anónimo (81 pp.) elaborado a partir de la hemeroteca de consulta útil para conocer la génesis y trayectoria del partido: Vox. La tentación populista española (Ikusle, Gran Bretaña, marzo 2018, editado en papel y e-book). Finalmente, apuntamos que Blas Piñar Pinedo (nieto del homónimo fundador de Fuerza Nueva, Blas Piñar), adherido al partido que lidera Abascal, ha publicado un breve e-book, Del PP a Vox: De la traición de Rajoy a la nueva derecha española, prologado por Fernando Paz. En esencia, el opúsculo recopila textos con la visión del autor sobre la Transición y la evolución del PP y que quedan un tanto deslavazados. Su crónica llega hasta febrero de 2015 e ilustra la sintonía de un sector del ámbito ideológico que el autor encarna hacia el partido ultraderechista.

Finalmente, advertimos que se anuncia la publicación en breve de un instant book sobre el partido: John Freddy Müller González (coord.), La sorpresa Vox, con prólogo de Arcadi Espada. Posiblemente sea el pistoletazo de salida de otras obras, como ha sucedido con Podemos y C’s, que han creado verdaderos subgéneros políticos.

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* Artículo publicado originalmente como Xavier Casals, “Vox habla sobre Vox. Tres libros para conocer el partido”, Agenda Pública (19/I/2019).