ESPAÑA SUMA, UN RETO COMPLICADO PARA VOX

septiembre 22, 2019

Pablo Casado quiere que Albert Rivera y Santiago Abascal se unan a España Suma (foto: El Español). 

 

LA PROPUESTA DEL PP DE CREAR UNA ALIANZA ELECTORAL CON VOX y otras fuerzas con el rótulo de “España Suma” parece haber creado dudas en el partido ultraderechista. Pese al rechazo tajante de Santiago Abascal a participar en ella, el portavoz de la formación, Iván Espinosa de los Monteros, contempló la posibilidad contraria, aunque luego la rectificó.

¿Pero que es “España Suma”? Esta marca quiere repetir los buenos resultados de “Navarra Suma”, candidatura conjunta de Unión del Pueblo Navarro [UPN], C’s y PP en los comicios legislativos, locales y autonómicos de 2019 que hizo de Navarra el “laboratorio” de la derecha. Con ella el PP quiere “que sigan convergiendo aquí los votantes que se fueron a Vox, a Ciudadanos y los socialdemócratas enfadados con su partido, la España de los balcones”. Tal oferta es un reto para Vox por razones tácticas y estratégicas.

Las razones estratégicas: la necesidad de competir en la derecha

Vox ha rechazado proyectarse como una opción “antisistema” similar al Reagrupamiento Nacional lepenista o la Lega italiana para devenir un partido de protesta socialmente transversal. Tal posicionamiento hubiera implicado -entre otros aspectos- buscar el voto obrero y popular con un discurso proteccionista, ultranacionalista y defensor de un “chauvinismo del Bienestar” (plasmado por el lema “los españoles primero”). Tal apuesta es difícil de casar con su política económica neoliberal y -de modo llamativo- hasta ahora Vox no ha hecho incursiones significativas en el voto obrero.

Ello le sitúa en un especio político de competencia directa con PP y C’s que comporta una relación compleja con ambas fuerzas: debe alcanzar acuerdos con ellas para crear mayorías allá donde se puede desbancar a la izquierda de las instituciones, pero al hacerlo debe evitar que su perfil político quede diluido.

El resultado de esta situación ha sido que Vox, C’s y PP han actuado de modo disciplinado en sus acuerdos postelectorales y la derecha no ha perdido el control de ninguna institución donde podía tenerlo tras los comicios del 26-M. Al suscribir los pactos para formar mayorías Vox ha buscado un “alineamiento crítico” que le permita un equilibrio entre su rol de partido de protesta y el de gobierno (de ahí la escenificación de un difícil acuerdo por parte de Vox en la presidencia de la Comunidad de Murcia, que también se logró). Y es que su electorado quiere que Vox encarne una “derecha dura” que no comprometa las victorias del bloque de derechas.

Las razones tácticas: ¿”España Suma” realmente suma para Vox?

En tal escenario “España Suma” es un brete para Vox también por razones tácticas. Según las encuestas, el voto de la derecha tiende a reagruparse en torno al PP, en detrimento de Vox (y C’s), que no pudo transformar en escaños 700.000 de los votos que recibió el 28-A. Ello penalizó al partido y en los comicios europeos del 26-M Vox perdió el 48.1% de su apoyo del 28-A (pasó de 2.677.173 a 1.388.681 votos) y el último sondeo del CIS le otorga un 3.3% (frente el 10.1% del 28-A).

Por tanto, si Vox acude en solitario a la nueva cita electoral puede perder apoyos relevantes en provincias con pocos escaños en juego y en sus candidaturas al Senado. Además, ello puede contrariar a una parte substancial de su electorado que apoya unirse a “España suma” (podría ser hasta un 63.6%). Pero si opta por tal alianza, Vox puede ver difuminado su perfil y espacio electoral. En definitiva, decida lo que decida puede perder sufragios.

Una posición complicada y una carta por jugar

El partido ultraderechista se halla así en una encrucijada difícil ante “España Suma”. Descartada aparentemente la apertura decidida hacia el voto obrero y el universo sociológico “de izquierdas” (aunque quizá su crítica al Vaticano es un intento de captar un voto anticlerical popular marcando distancias del PP), Vox debe competir en el caladero de voto de la derecha. De este modo, como hemos señalado, si se une a “España Suma” puede difuminar su perfil y si no lo hace puede sufrir un correctivo en las urnas.

En tal tesitura la formación cuenta con un activo potencial que aún no pueden captar los sondeos: su capacidad de canalizar la reacción contra el secesionismo cuando se haga pública la sentencia del proceso a los líderes independentistas y en Cataluña se abra un ciclo de protestas contra ella. El anti-separatismo es el artículo estelar del fondo de comercio de Vox y falta por ver en qué grado liderará una respuesta de “afirmación española” rentable en votos.

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* Artículo publicado originalmente como Xavier Casals, “España suma, un reto complicado para Vox”, Agenda Pública (20/IX/2019).


¿LOS PARTIDOS DE EXTREMA DERECHA VIENEN PARA QUEDARSE? EL CASO DE GRECIA DEMUESTRA QUE NO SE PUEDEN HACER PRONÓSTICOS

septiembre 14, 2019

El periodista Kyriakos Velopóulos, que fundó y lidera Solución Griega (foto de E. M. en elmundo.es).

CUANDO IRRUMPE INSTITUCIONALMENTE UNA FUERZA DE ULTRADERECHA SUELE DECIRSE QUE “HA VENIDO PARA QUEDARSE”. Sin embargo, los partidos de este espectro presentan en algunos casos gran volatilidad de voto. A continuación analizamos el caso de Grecia, que ilustra cómo se han sucedido formaciones que se han eclipsado. Veámoslo como un drama que por el momento tiene tres actos (aunque podrían ser más).

Primer acto: Ascenso y caída de LAOS (2004-2012)

Al concluir la dictadura helena de los coroneles en 1974, como ya explicamos en este blog,  este sector ideológico devino marginal tras conocer una breve presencia en el parlamento. Pero retornó al mismo antes del crash del 2008, cuando en los comicios europeos del 2004 el partido Alerta Popular Ortodoxa [LAOS], que lideró Georgios Karatzaferis, obtuvo un escaño y en los legislativos del 2007 logró 10 con el 3.8% de los votos.

LAOS, que combinó su discurso radical con el pragmatismo, en noviembre del 2011 se integró en un gobierno de coalición con conservadores y socialdemócratas que seguía pautas de la troika en relación a la deuda contraída. Al hacerlo, desagradó a sus electores y, pese a dejar el ejecutivo en febrero del 2012, en los comicios de mayo de ese año devino extraparlamentario.

Segundo acto: Ascenso y caída de ANEL y Amanecer Dorado (2012-2019)

Su vacío, por una parte, lo ocupó Griegos Independientes [ANEL], fuerza dirigida por Panos Kammenos, de carácter igualmente nacionalista y xenófobo, pero opuesta frontalmente al rescate. En las elecciones de mayo en las que LAOS se hundió obtuvo el 10.5% de votos (33 escaños) y en las celebradas este enero, el 4,7% (13).

Por otra parte, emergió también Amanecer Dorado. Fundado en 1983 por su líder Nikos Michaloliakos, este partido  de orígenes neonazis fue marginal durante un cuarto de siglo. No obstante, en el 2008 inició una estrategia de implantación en el distrito sexto de Atenas y en los comicios locales del 2010 captó el 5.3 % de votos y Michaloliakos fue elegido concejal. La crisis activó su crecimiento: en las elecciones legislativas de mayo del 2012 captó el 7% de votos y saltó a 9.4% en las europeas del 2014. Pareció conocer entonces una dinámica ascendente.

Pero en las de 2019  su resultado cayó al 4.8% y pasó de 3 a 2 escaños. Finalmente, en los comicios legislativos de ese año devino extraparlamentario (2.9%).  ANEL tampoco tuvo mejor suerte: tras formar un gobierno de coalición con Syriza desde 2015, dejó el ejecutivo en enero de 2019 y, como Amanecer Dorado, también quedó fuera del parlamento en los comicios europeos de ese año (0.8%) y ya no concurrió a los legislativos.

Tercer acto: la emergencia de Solución Griega (2019…)

No obstante, la extrema derecha no ha desaparecido de las instituciones, pues ha emergido una nueva formación de este sector político: Solución Griega.

Esta formación fue constituida en 2016 y la lidera un ex-parlamentario de LAOS, Kyriakos Velopoulos. En los comicios europeos de 2019 obtuvo un escaño (1.1%) y en los legislativos 10 (3.7%). Ha iniciado así una aparente andadura ascendente.

Conclusión: toda cautela es poca en los pronósticos

En suma, Grecia ilustra que las fuerzas de extrema derecha no necesariamente “vienen para quedarse”, pues su electorado puede experimentar una gran volatilidad y sus partidos pueden conocer irrupciones espectaculares y mediáticas seguidas de eclipses súbitos y silenciosos. Se impone la prudencia, pues, al hacer pronósticos sobre este espectro, ya que en este país hemos asistido al eclipse de LAOS, ANEL y Amanecer Dorado.

En España podemos ver como Vox también refleja una elevada volatilidad electoral: en las elecciones europeas perdió casi un 48.1% de sus sufragios de las del 28-A y los sondeos indican que su tendencia a la baja persiste: el último del CIS le otorga un 3.3% (el 28-A obtuvo el 10.1%). Ello indica que se impone la prudencia al hacer prospectiva.


¿VUELVE EL FASCISMO? ¿LA ULTRADERECHA ACTUAL REFLEJA EL RETORNO DEL FASCISMO? DOS HISTORIADORES EXPERTOS EXPERTOS EN EL TEMA ANALIZAN LA CUESTIÓN

agosto 31, 2019

 

Los historiadores Emilio Gentile (izq.) y Enzo Traverso (der.).

DONALD TRUMP, MATTEO SALVINI, MARINE LE PEN, NIGEL FARAGE… ¿VUELVE AL FASCISMO? Esta es una pregunta habitual en los medios de comunicación y foros ante el ascenso de la extrema derecha. Ahora disponemos de dos textos breves solventes y legibles, redactados en forma de entrevista que abordan la cuestión.

Ambos reflejan las tesis de dos reputados historiadores italianos de dilatado currículum y sólida reputación: Emilio Gentile (nacido en Bojano en 1946), en Quién es fascista (2019), y Enzo Traverso (nacido en Gavi en 1957),  en Las nuevas caras de la derecha (2018), del que existe versión en catalán, Els nous rostres del feixisme.

Del fascismo al postfascismo: ¿Qué ha cambiado?

¿Es posfascista la ultraderecha actual? Traverso plantea esta y otras cuestiones en una entrevista con el antropólogo Régis Meyran de 110 páginas con 87 notas. Es un diálogo con referencias numerosas a estudios, hechos y debates, y con unas respuestas llenas de matices. Todo ello le otorga complejidad sin limitar la comprensión.

Ahora bien, como la obra fue publicada en francés el 2017, la conversación pone el foco en Francia, a veces tiene referencias que el lector o lectora puede desconocer (como sucede aludir al Partido de los Indígenas de la República o al Comité Invisible). Pese a ello, los análisis perspicaces de Traverso compensan el esfuerzo.

El historiador prefiere el término “postfascismo” para aludir a la ultraderecha actual ante los de derecha populista o el de “nacional-populismo”. Con él designa “un estado inestable, expresión de una transición inacabada entre un fascismo superado -pero que no deja de ser la matriz de su movimiento- y una derecha nacionalista que no siempre aparece como legítima y respetable en una democracia liberal”. Es, pues, “un fenómeno transitorio, en mutación, que no ha cristalizado”, desvinculado del neofascismo. Este término, de hecho, sería un oxímoron: no designa algo nuevo, sino “residual” en querer “prolongar y regenerar el viejo fascismo”.

“El fascismo ha muerto definitivamente”

Muy distinto es el punto de vista de Gentile, opuesto a la pretendida existencia de un fascismo que ha pervivido hasta el presente, como se plantea de forma habitual. Es rotundo al respecto: “El fascismo ha muerto definitivamente, pues nadie hoy -ni siquiera los neofascistas- quiere restaurar el régimen que fue derribado por la victoria irreversibles de las fuerzas antifascistas, unidas para restituir al pubelo italiano la libertady la soberanía”.

Discípulo del célebre historiador Renzo de Felize, este investigador ha escrito una breve ensayo en forma de entrevista, pues esta no refleja un diálogo real. Ello obedece a que el autor ha organizado su argumentación a lo largo de 220 páginas de reducido tamaño a partir de una secuencia de preguntas que le han formulado a lo largo de su carrera y que aún se repiten. Este formato tiene la virtud de poder plantear numerosas cuestiones habituales en foros y medios de comunicación con respuestas sintéticas.

Al desarrollar sus tesis, Gentile insiste en acotar el fascismo a su época, evitando las simplificaciones que insisten en la existencia de un “fascismo eterno” o de su permanente retorno. Al hacerlo aporta explicaciones ilustradas con hechos y episodios históricos que le confieren solidez.

En este sentido, analiza muchas cuestiones interesantes, como las relaciones entre la Resistencia y el antifascismo o la actitud del comunismo italiano ante el fascismo. Esta última fue compleja y en 1934, tras llegar Hitler al poder el año anterior y consolidarse el régimen de Mussolini, pasó de identificar a los socialistas como “socialfascistas” a buscar la colaboración con estos y con el resto de formaciones antifascistas.

Miembros de Casa Pound en Roma con máscaras con los colores de la bandera italiana (foto: Reuters).

Dos visiones divergentes y sugerentes

En suma, estamos ante dos lecturas que se complementan, que coinciden en rechazar algunos lugares comunes del debate público o mediático (como la existencia de un “islamofascismo”) y que muestran cómo se pueden argumentar visiones muy distintas sobre la relación entre la ultraderecha actual y el fascismo con solidez, por lo que recomendamos su lectura. En una época en la que se repiten tópicos desde la pobreza de información y la pereza intelectual, estos dos textos breves ofrecen sendas perspectivas inteligentes y documentadas sobre la eventual persistencia del fascismo.

 


¿CÓMO GOBERNAR CON VOX? LA SITUACIÓN QUE HA PLANTEADO LA IRRUPCIÓN DE ESTE PARTIDO EN ESPAÑA REFLEJA UN PROCESO DE “NORMALIZACIÓN” DE LA ULTRADERECHA EN EUROPA

agosto 24, 2019

 

Santiago Abascal y Marine Le Pen (foto de Vox).

LA IRRUPCIÓN DE VOX PLANTEA EN ESPAÑA UN PROBLEMA PRESENTE EN OTROS PAÍSES EUROPEOS Y QUE PUEDE RESUMIRSE EN ESTA PREGUNTA: ¿CÓMO GOBERNAR CON LA EXTREMA DERECHA?

El tema no es menor, ya que las formaciones de este espectro político no han cesado de progresar desde el lejano 1984, cuando el Frente Nacional francés [FN, convertido en Agrupación Nacional en 2018], entonces liderado por Jean-Marie Le Pen, hizo su salto estelar al parlamento de Estrasburgo en los comicios europeos de ese año con más de 2 millones de sufragios (10.9% del voto y 10 escaños).

Si los partidos de ultraderecha primero condicionaban la acción de los gobiernos, actualmente han mostrado su capacidad para devenir fuerzas de gobierno, como ilustra esta extensa nómina de formaciones: el Partido de Ley y Justicia [PiS] en Polonia, Fidesz, la Liga [Lega] en Italia, la Alianza de Ciudadanos Descontentos [ANO] en la República Checa, Nuestra Eslovaquia [SNS], el Partido de los Finlandeses [Perussuomalaiset, antes conocido como Partido de los Finlandeses Auténticos], el Partido de la Libertad de Austria [FPÖ], el Partido del Progreso [FrP] de Noruega y ¿A quién pertenece el Estado? [KPVLV] en Letonia, a los que se añade el apoyo externo del Partido Popular Danés [DF] al gobierno. Esta participación en los ejecutivos de fuerzas de ultraderecha plasma la centralidad creciente que ha adquirido este sector ideológico, sobre todo tras las elecciones europeas de 2014.

El texto precedente es un fragmento de nuestro análisis de la evolución de la ultraderecha entre 2014 y 2019 y puede leerse en su totalidad en este PDF Normalizacion de la ultraderecha-X.Casals. El trabajo, escrito la vigilia de los últimos comicios europeos, lo ha publicado Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global, 145 (2019), revista que edita la Fuhem, en un interesante número dedicado al “Desconcierto europeo”.

 


UN SIGLO DE LAZOS, ULTRAS E INDEPES (1919-2019)*

julio 20, 2019

Propaganda del nacionalismo radical catalán editada en inglés en vistas a lograr eco internacional en vistas al futuro orden europeo de la posguerra (foto de Wikipedia).

 

EN LA SOCIEDAD CATALANA IMPERA LA SENSACIÓN DE VIVIR UN MOMENTO EXCEPCIONAL E IRREPETIBLE CREADO POR LA CRISIS SECESIONISTA. Pero un viaje en el tiempo a la Cataluña de 1919, marcada por el fin de la Gran Guerra con la victoria Aliada en noviembre, ofrece cierta familiaridad con el presente. Veámoslo.

La internacionalización de las aspiraciones catalanistas

En enero de 1918 Woodrow Wilson, presidente de EE.UU., hizo una declaración de 14 puntos en la que consideró esencial para la paz futura el principio de autodeterminación. En medios catalanistas estalló el optimismo, sobre todo en los nacionalistas radicales. Como explican los historiadores Joan Esculies y David Martínez Fiol, entonces 2.000 voluntarios catalanes luchaban en la Legión francesa (pero su cifra se elevó a 12.000 al sumarle a los soldados galos del Rosellón) para internacionalizar la “causa” de Cataluña y obtener un autogobierno en la posguerra. Así, aquel 11 de septiembre circuló propaganda independentista en francés e inglés con un “¡Gloria a Wilson!”.

Entonces la Lliga Regionalista lideró una campaña suprapartidista que acaudilló Francesc Cambó y reclamó autonomía para Cataluña y los ayuntamientos, suscribiendo la demanda el 98% de consistorios. Al presentarse el resultado el 16 de noviembre en el Ayuntamiento barcelonés, la “estelada” ondeó por primera vez en la Plaza de Sant Jaume. Reflejó el separatismo emergente de Francesc Macià, diputado independiente, y grupos juveniles.

Los choques entre catalanistas y ultraespañolistas en La Rambla: La Liga Patriótica Española

Como Alfonso XIII había dado su aval a Cambó para efectuar la campaña autonomista, este pensó que sería exitosa, pero la oposición en el Congreso y en el resto de España fue desalentadora. Hubo boicots comerciales y una manifestación de 120.000 personas en Madrid el 9 de diciembre. Así las cosas, señala el historiador Enric Ucelay-Da Cal, “la agitación patriótica de los catalanes el noviembre de 1918 llevó a tres meses de virtual rebelión nacionalista”. Los catalanistas adoptaron lazos y distintivos con la señera y diariamente, señala el investigador, “cuando las tiendas cerraban, dependientes, estudiantes y algunos obreros se encontraban en la Rambla para gritar consignas independentistas y cantar canciones catalanistas, ‘Els Segadors’ y ‘La Marsellesa’”. Sus demostraciones concluían con choques con policías.

Como respuesta surgió la Liga Patriótica Española [LPE] el 19 de diciembre en la Rambla, al acudir allí un grupo con garrotes contrario a los catalanistas. Al día siguiente catalanistas y ultraespañolistas se enfrentaron en la plaza Cataluña. Y la noche del 22 un teniente de seguridad fue gravemente herido (o muerto) por un francotirador en la calle de la Cera. La temperatura política subió.

La LPE tuvo su sede en el número 7 de La Rambla de Canaletas y sus seguidores fueron fans de la cantante Mary Focela, festejando en el teatro Goya la tonada de su canción “La hija de Malasaña”: “Lucho como una leona, al grito de ¡Viva España!”.

En enero los catalanistas acudieron a estas actuaciones para boicotearlas, armándose un guirigay que continuaba a la salida. A la vez, los choques físicos continuaron en La Rambla y aledaños.

Los ligueros (que reunían sobre todo a militares y policías de paisano) provocaban a los catalanistas y les intentaban quitar los lazos, oyéndose gritos de “¡Viva España!” y “Visca Catalunya lliure!”. Estos incidentes adquirieron suma gravedad al ser asesinados dos catalanistas (Manuel Miralpeix, de 17 años, y Joan Benet, de 15) y remitieron cuando el 28 de enero el gobernador civil prohibió enseñas no oficiales y lazos e hizo cerrar las sedes de la LPE y de los dependientes catalanistas (el CADCI). Pero solo desaparecieron cuando la campaña autonomista quedó eclipsada por el impacto del conflicto laboral de la empresa eléctrica La Canadiense, que en febrero dejó Barcelona a oscuras.

Lecciones del pasado

¿Ofrecen alguna lección los hechos descritos? Sí, que nacionalistas catalanes y ultraespañolistas mantienen patrones de movilización de hace un siglo. Los primeros recurren a campañas cívicas unitarias, auto-disciplinadas y que internacionalizan el “problema catalán” en busca de ayuda externa (Wilson en 1918, la UE en 2017). Los segundos denuncian la “amputación” de España, se movilizan ostentosamente en la vía pública y reiteran objetivos de la LPE, pues abogó por el castellano como único idioma oficial, una instrucción pública exclusiva del Estado y la disolución de la Mancomunidad (el gobierno regional) por ir “contra la unidad nacional”. Es más, como ha señalado Esculies, la LPE quiso imputar a Cambó y otros dos líderes de la Lliga delitos de desórdenes públicos, rebelión y sedición. ¿A qué les suena la historia?

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* Este artículo fue publicado originalmente como Xavier Casals, “Un siglo de lazos, ultras e ‘indepes’ (1919-2019)”, El Periódico (14/VII/2019).


VOX EN AGUAS PANTANOSAS: SU APOYO CAE EN LAS ENCUESTAS, SE ENREDA EN LOS PACTOS DE GOBIERNO Y GENERA NOTICIAS DESFAVORABLES

julio 6, 2019

Santiago Abascal en un acto de Vox: ¿Se desinfla la atracción de su marca política? (foto de magnet)

 

¿VAN BIEN LAS COSAS PARA VOX? En un artículo que publicamos el pasado 30 de  mayo  (“Vox tras el 26-M: Nubes en el horizonte”), analizábamos las dificultades inmediatas a las que Vox se enfrentaba entonces y que podían impedir su consolidación y arraigo. La situación actual del partido parece indicar que las dificultades persisten, como mostramos en los tres apuntes que siguen.

1. La pérdida de apoyos de Vox continuaría y su 10.3% del 28-A caería hoy al 5.1%

Como advertimos en el citado artículo, las elecciones europeas reflejaron que en un mes Vox había perdido casi la mitad de sus votos (48.1%), al pasar de 2.677.173 el 28-A (10.1%) a 1.388.681 el 26-M (6.2%). Un sondeo de GAD3 de junio y el último barómetro del CIS este julio rubrica esta tendencia.

Así, según GAD3, el 10.3% del voto obtenido el 28-A y el 6.2% de las europeas del 26-M se reduciría en junio al 5.6% y, un mes después, según el barómetro del CIS, al 5.1% (como muestra este gráfico de El País)

2. Se complican los acuerdos tripartitos de gobierno de derechas

La fórmula tripartita que surgió de las elecciones del 2-D de 2018 en Andalucía (un acuerdo de PP, C’s y Vox para formar mayorías de gobierno) parecía fácilmente exportable al resto de España. Ahora, las difíciles negociaciones en tal sentido en Murcia y Madrid demuestran que las cosas no son tan fáciles.

Como ya señalamos en el mencionado artículo, una razón importante de tales idas y venidas de Vox es que en tales negociaciones la formación puede perder votantes “antisistema” si claudica fácilmente y puede perder los que proceden del PP o C’s si entorpece los acuerdos e impide formar mayorías.

Sea cual sea el resultado final de las negociaciones, no parece que Vox pueda salir indemne en cuanto a eventuales costes electorales.

3. El partido genera noticias negativas de las que no puede culpar a los medios

Vox pierde fuelle también por las noticias desfavorables que el propio partido genera y de las que no puede culpar a los medios de información por una supuesta tendenciosidad, como en ocasiones sucede.

Así, Iván Espinosa de los Monteros, dirigente del partido (y esposo de la también dirigente Rocío Monasterio) ha sido condenado por por dejar sin pagar obras de su mansión, una suma que asciende a más de 50.000 euros. El líder de Vox en Andalucía, Francisco Serrano ha sido desautorizado por la jefatura del partido por sus declaraciones críticas sobre la sentencia relativa a “la manada”. Tampoco ha salido muy airoso Vox de su encontronazo en twitter con C’s por el lenguaje empleado, que tuvo que rectificar. Fue igualmente problemático para el partido la torpe respuesta de su diputado por Castilla y León, Jesús García-Conde, ante una pregunta sobre “ideología de género”, momento ampliamente difundido en las redes sociales.

Una coyuntura desfavorable

Lo aquí expuesto puede apuntalar la tendencia a la baja del apoyo a Vox que refleja la demoscopia. No obstante, estamos ante una situación coyuntural y es necesaria una mayor perspectiva temporal para valorar la situación del partido, aunque, por ahora, no parece halagüeña.

 


NUEVAS APORTACIONES SOBRE LA “GUERRA SUCIA” CONTRA ETA, LA REPRESIÓN POLICIAL DEL FRANQUISMO, LA VIOLENCIA POLÍTICA EN LA TRANSICIÓN Y LAS VÍCTIMAS OLVIDADAS DEL TERRORISMO

junio 22, 2019

A CONTINUACIÓN, PRESENTAMOS CUATRO ENSAYOS SOBRE VIOLENCIA POLÍTICA cuya lectura recomendamos y que complementan o desarrollan temas de nuestro estudio La transición española. El voto ignorado de las armas (2016).

Javier Padilla, A finales de enero. La historia de amor más trágica de la Transición, Tusquets, Barcelona, 2019

Reconstrucción de los trágicos vínculos de tres amigos: Enrique Ruano, Dolores González y Francisco Javier Sauquillo, estudiantes de derecho. González y Ruano se convirtieron en pareja y la relación acabó truncada por la muerte de Ruano en enero de 1969 en el curso de un interrogatorio policial nunca aclarado. Entonces este estudiante de 21 años cayó desde un séptimo piso. Posteriormente, González se casó con Sauquillo y trabajaron como abogados en el bufete laboralista que fue asaltado en enero de 1977 por tres ultraderechistas, causando la muerte a Sauquillo. González quedó traumatizada por ambos episodios. Padilla realiza una más que interesante y cuidada reconstrucción de este drama personal y político, bien documentada y de prosa ágil que constituye una lectura obligada sobre los últimos años del franquismo y la Transición. Su trabajo ha merecido el XXXI premio Comillas.

Ana María Pascual y Teresa Rilo, Cherid. Un sicario en las cloacas del Estado, El Garaje ediciones, Madrid, 2019.

Reconstrucción de la peripecia vital de Jean Pierre Cherid (1940-1984). Este exmiembro de la Organización del Ejército Secreto [OAS] y mercenario en la guerra de Biafra. Cherid fue uno de los mercenarios más conocidos de la “guerra sucia” contra ETA y murió al explotarle una bomba en un coche que supuestamente habría colocado el mismo. Su biografía se reconstruye aquí mediante el testimonio de su esposa Teresa Rilo, recogido por la periodista Ana María Pascual. Esta, a su vez, ha llevado a cabo una investigación sobre el protagonista de la obra. El resultado es una obra imprescindible para aproximarse al contraterrorismo desplegado desde el aparato del Estado. Lo apuntamos porque, según Rilo y Pascual, la “guerra sucia” contra ETA comenzó muy pronto (sus inicios remitirían a los primeros meses de 1970) y Cherid y su entorno tuvieron una clara dependencia de jerarquías oficiales de la policía (habría sido amigo de Antonio González Pacheco, conocido como Billy el Niño) y la Guardia Civil. Asimismo, siguiendo el testimonio de Rilo, su acción se insertó en la de las redes ultraderechistas internacionales que actuaron en la Península durante la Transición. Aunque la visión que ofrece Rilo de los hechos no puede contrastarse en diversos extremos, parece muy verosímil, en la medida que encaja con numerosas informaciones publicadas sobre la “guerra sucia” y reproduce diversos documentos e imágenes en apoyo de su relato.

Lucas Marco. Simplemente es profesionalidad. Historias de la Brigada Político Social de Valencia, Institució Alfons el Magnànim, Valencia, 2018.

Disponemos de escasas fuentes sobre la Brigada Político Social [BPS], por lo que esta aproximación a la misma en Valencia del sociólogo Lucas Marco es de notable interés. El ensayo, que ha conocido una segunda edición, se centra en los componentes de la misma y reconstruye sus perfiles a partir de distintas fuentes (desde sumarios judiciales hasta testimonios de policías). Bien escrita, ágil y concisa, la obra muestra igualmente qué se hizo de los integrantes de este cuerpo represivo en democracia. En tal sentido, el caso que más destaca es el de Manuel Ballesteros, que dirigió el mando único antiterrorista. Cuando este fue interpelado sobre su pasado en 1981 respondió así: “Lo mío simplemente es profesionalidad” (de ahí el título de la obra). En suma, Marco presenta una sugerente visión de cómo actuó la BPS en la Valencia franquista y de cómo este aparato policial se adaptó a la democracia, mostrando cómo la Transición política fue muy distinta de la policial.

María Jiménez Ramos y Javier Marrodán Ciordia. Heridos y olvidados. Los supervivientes del terrorismo en España, La esfera de los libros, Madrid, 2019.

Aproximación a las víctimas que resultaron heridas del terrorismo con un prólogo de Florencio Domínguez. El estudio recoge datos actualizados, por lo que es de notable utilidad, y se estructura en tres partes: la primera se centra en los perfiles de organizaciones terroristas (terrorismo nacionalista radical, de ultraizquierda, de extrema derecha e internacional); la segunda analiza los datos disponibles sobre heridos en términos globales, según organizaciones terroristas y destaca los atentados que causaron más víctimas. Finalmente, la obra recoge distintas entrevistas a supervivientes. El tema del trabajo aquí abordado (promovido por el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo) es sumamente importante, en la medida que los heridos en atentados, señala Domínguez, “son personas olvidadas por la sociedad”, que “no es consciente” de su drama, cuando estas personas “no han sufrido solo daños físicos, sino que también ha habido muchos afectados con dolencias psicológicas producto de los atentados o del acoso que han sufrido mediante la denominada violencia de persecución”.