LA HISTORIA DE UNA FOTOGRAFÍA DE REFUGIADOS QUE SE HA CONVERTIDO EN ICONO DE LA ULTRADERECHA

abril 8, 2018

Imagen de refugiados que van de Croacia hacia Eslovenia en octubre de 2015 (Imagen Jeff Mitchell/Getty Images reproducida en The Guardian).

HOY SE CELEBRAN ELECCIONES LEGISLATIVAS EN HUNGRÍA, en las que Fidesz, el partido que dirige el presidente Viktor Orban (conocido como “Viktator” por sus detractores), parte como favorito. Como es sabido, Orban ha protagonizado una evolución política que le ha conducido del espectro de centroderecha al de la extrema derecha (pese a que su partido pertenece al Grupo Popular Europeo).

A la espera de conocer los resultados de los comicios nos parece interesante reproducir la historia de una imagen de propaganda contraria la inmigración que empleó primero el UKIP (el partido que ha liderado el eurófobo Nigel Farage) en el referendum del Brexit de 2016 y que ahora ha empleado el gobierno de Orban. Lo ha hecho en una campaña oficial de comunicación del gobierno para sensibilizar a la ciudadanía sobre “el riesgo muy serio” que desde su óptica supone la inmigración.

En esta imagen, que captó el fotógrafo Jeff Mitchell en Eslovenia (y que se siente “triste” por su uso), tanto el UKIP como el gobierno magiar han ocultado a la persona blanca que aparece en el ángulo inferior derecho. Entendemos que han obrado así con el fin de reforzar el carácter de pretendida “amenaza foránea” de los retratados.  La historia de la imagen y de su manipulación la ha explicado Rafael Cereceda en un interesante artículo (“El poster xenófobo del Gobierno calienta la campaña húngara”) en Euronews  (28/III/2018).

Reproducimos su análisis a continuación de forma íntegra, incluyendo sus imágenes (aunque hemos cambiado una para reflejar de modo íntegro el cartel del UKIP), por el interés que reviste para nuestr@s lector@s.

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El poster xenófobo del Gobierno calienta la campaña húngara

Imagen de Gábor Ács

Propaganda electoral xenófoba y con un tinte racista en Hungría. Esta semana el Gobierno ha llenado las calles con este explícito poster que llama a detener una supuesta invasión de inmigrantes.

Se trata de la misma foto -tomada en Eslovenia, por cierto- que utilizó Nigel Farage [líder del UKIP] en una campaña por el ‘brexit’ que fue denunciada a la policía por incitar al odio racial.

El caso es que en la foto original de Jeff Mitchell , además, se podía ver un hombre de raza blanca caminando junto a los inmigrantes. Pues bien. El Gobierno húngaro ha cortado el plano para que no se le vea.

Nigel Farage, casualmente utilizó la esquina derecha para poner un mensaje de voto a favor del sí, tapando también al blanco que “afeaba” la imagen.

El polémico poster de Farage, reutilizado por el Gobierno húngaro.

Entrevistado por The Guardian, el fotógrafo Jeff Mitchell consideraba “triste” que esta imagen hubiera sido utilizada contra la inmigración.

Nuestro compañero de la redacción de euronews en Budapest Gábor Ács ha podido fotografiar la campaña húngara en una parada de autobús.

La explícita campaña inunda las calles de Budapest (Gábor Ács).

Un ciudadano anónimo le añadió un papel con el siguiente mensaje extraído del Código Penal húngaro:

“Si alguien incita públicamente a la violencia o al odio contra un grupo nacional, étnico o religioso o contra cualquier miembro del grupo podría ser castigado con 3 años de prisión.

Mensaje de un ciudadano contra la campaña del Gobierno (Gábor Ács).

El Gobierno húngaro explica que la campaña forma parte de la comunicación del Ejecutivo sobre la inmigración, que entra en una nueva fase. “El Gobierno quiere subrayar el hecho de que las recomendaciones de la ONU sobre inmigración permitirían más inmigración. Creemos que la inmigración supone un riesgo muy serio y debe ser detenida. Los anuncios sobre este asunto seguirán publicándose hasta el 15 de abril” dice el comunicado de su página de Facebook.

Por email, un portavoz del Ejecutivo ha dicho a euronews que sus agencias de comunicación se limitan a utilizar imágenes que cumplen con la ley.


CÓMO LA ULTRADERECHA OBTIENE PROVECHO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN: EL CASO DEL KU KLUX KLAN

marzo 31, 2018

Mujeres del KKK en Indiana en 1924 (imagen del blog agente provocador).

EL TRATAMIENTO INFORMATIVO DE LA EXTREMA DERECHA HA SIDO OBJETO DE ANÁLISIS ACADÉMICO LAS DOS ÚLTIMAS DÉCADAS. ¿La razón? El eco mediático de sus tesis y temas puede contribuir a darle proyección y normalizarla, lo que es objeto de controversia, como ya lo plasmamos en nuestra obra Ultrapatriotas (2003).

De este modo, por ejemplo, el politólogo Patrick Moreau señaló en 2001 que ésta no era una cuestión menor, pues estos “tienen una parte de responsabilidad” en su éxito “porque divulgan los temas populistas”: “las informaciones presentadas son, esencialmente, de contenido negativo, porque evidentemente, los contenidos negativos dan más que hablar. Los incontables talk-show que presentan las consecuencias sociales y morales de la crisis, la multiplicación de las revistas de información que sólo buscan imágenes de impacto, acaban por influir negativamente en una población a priori ya profundamente inquieta y desorientada”.

Asimismo, los también politólogos Yves Mény e Yves Surel en el 2000 señalaron en este sentido que los líderes de de los nuevos populismos de derechas “han sabido utilizar de maravilla el talón de Aquiles de la sociedad mediática; es decir, su interés casi patológico por el escándalo”.

En síntesis, el eco mediático que obtiene la ultraderecha no es un tema menor para comprender su ascenso. Por esta razón, nos ha parecido interesante reproducir una entrevista a Felix Harcourt (profesor asistente visitante de historia del Austin College), autor del ensayo histórico Ku Klux Kultureque analiza el caso del Ku-Klux-Klan en la década de los años veinte del pasado siglo. Realizada por Louis Beckeet para The Guardian, en España ha sido traducida por Emma Reverter y publicada por eldiario.es (9/III/2018), de donde la hemos reproducido al considerarla de interés para nuestr@s lector@s.

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En los años veinte, la cifra de miembros del Ku Klux Klan se disparó a lo largo y ancho de todo Estados Unidos, en parte gracias a la cobertura mediática. Una serie de reportajes de un diario pudo haber atraído a cientos de miles de nuevos miembros.

Felix Harcourt, profesor de Historia en Austin College y el autor del libro  Ku Klux Kulture, ha analizado la relación “de conveniencia” entre el Ku Klux Klan y los diarios, y las similitudes entre la discusión en torno a la atención mediática que recibió el Klan en los años veinte y algunos debates actuales.

Estamos observando el  debate en los medios de comunicación en estos momentos sobre cómo tratar con los movimientos racistas y neonazis blancos. Usted ha analizado el mismo debate que se producía hace casi 100 años. ¿Puede describirnos aquel momento?

En 1921, el periódico New York World publicó durante tres semanas una serie de reportajes en portada sobre el Klan: denunciaba a diario su ideología, sus actividades, su secretismo y su propensión a la violencia. Consiguió que todas las instituciones de la ciudad criticaran públicamente a la organización.

De hecho, al final consiguió que el Congreso de Estados Unidos celebrara una sesión sobre el creciente poder del Ku Klux Klan. Algunos calculan que The World ganó más de 100.000 lectores con esta cobertura. Sus reportajes se publicaron en otros 17 periódicos y propició que otros medios publicaran reportajes parecidos.

Según algunos cálculos, si por un lado The World ganó más de 100.000 lectores, por el otro, el Klan consiguió cientos de miles de nuevos miembros. Incluso pudo darse el caso de que se dieran de baja como suscriptores del periódico que los informaba sobre el Klan para darse de alta en la organización.

Portada de Ku Klux Kulture.

Así que pensaban: “Este es el formulario secreto de solicitud de entrada en el Klan. ¿No es horrible que se manifieste así el odio en Estados Unidos?”. Y recortaban el anuncio del periódico y decían: “Me voy a hacer miembro del Klan”.

Así era.

¿Por qué no pasó algo similar en etapas anteriores del Klan?

En cierto modo, tiene que ver un cambio de estilo de los periódicos. En los años veinte, se dio un giro de 180 grados hacia el periodismo sensacionalista y el formato tabloide. Y, sin lugar a dudas, la cobertura que dieron los periódicos sobre el Klan encaja con esta tendencia. Les permitía publicar fotos impactantes en portada y atraer mucha atención.

El Klan era perfectamente consciente de ello y añadía un aire teatral a sus actos para captar la máxima atención. Hizo un esfuerzo para invitar a periodistas, pero al mismo tiempo evitó que se acercaran demasiado ya que quería “proteger los secretos”, para proteger el mito. Era su táctica. Necesitaban la atención de los medios de comunicación y al mismo tiempo no perder su mística.

Imagen de Felix Harcourt de su cuenta de Twitter (@FelixHistory).

¿Entonces el Klan era consciente del contexto mediático en el que se movía?

Perfectamente consciente. Sabía que muchos periódicos querían fotos del Klan, nítidas y desde cerca. Así que contrató a un fotógrafo y vendía las imágenes a los periódicos locales. También sabía que un cierto tipo de actos conseguía atraer una mayor atención mediática y es por este motivo que cada vez se organizaban actos con cruces de fuego de mayor tamaño o hacían volar avionetas de las que colgaban cruces iluminadas. Hubo un esfuerzo por alimentar el espectáculo.

¿Cómo fueron en un inicio los debates en torno a la cobertura mediática y cómo cambiaron más tarde?

La tendencia inicial de los medios fue seguir el modelo de denuncia exagerada del New York World. Sin embargo, cada vez fueron más conscientes de que el Klan tenía sus estrategias para conseguir que se hablara de la organización. A veces a través de amenazas físicas. Los editores del Messenger [una revista afroamericana] recibieron un sobre con una mano amputada. Pero más a menudo, ya que crecieron en poder e influencia, vieron que el boicot era una herramienta muy efectiva, y cada vez más la publicidad, lo que les llevó a prometer ingresos por anuncios de propaganda a aquellos medios con una cobertura al menos neutral de la organización.

¿Centrarse en la publicidad les fue rentable?

Es muy probable. En los años veinte contrató a conocidas agencias de publicidad. Vemos anuncios con mucha difusión que afirman: “Esta es la verdad sobre el Klan. No escuches lo que dice la prensa”. Muchos de los principales diarios empiezan a ser conscientes de que si bien denunciar la actividad del Klan les puede proporcionar algunos nuevos lectores también pueden perder a otros.

Llegan a la conclusión de que lo que les conviene es dar una cobertura lo más neutral posible. El problema con eso, por supuesto, es que al tratar de ser imparcial lo que realmente estás haciendo es presentar al Klan como una organización normalizada y aséptica; polémica, eso sí, pero popular y ampliamente aceptada.

¿Qué organizaciones y grupos se mostraron críticos con la forma en la que el KKK era presentado en los medios de comunicación?

Los periódicos católicos, judíos y afroamericanos. Algunos periódicos afroamericanos creen que era mejor no conceder al Klan ningún tipo de publicidad en los medios, lo que en ese momento se llamó “silencio digno”. Otros, sin embargo, comparan al Klan con un incendio forestal. Cortar el oxígeno terminará por matarlo, pero mientras eso no ocurra hará muchísimo daño. Es por este motivo que algunos periódicos eran partidarios de dar una cobertura mucho más agresiva.

El Pittsburg Courier, por ejemplo, en vez de publicar un reportaje sobre una popular jornada sobre el Klan en la Feria Estatal de Texas, optó por hablar de actos que desembocaron en disturbios y violencia, con el objetivo de terminar con la percepción, alimentada por algunos de los grandes periódicos blancos, de que a la organización, a pesar de generar polémica, le iba bien.

¿Los periodistas se reían o burlaban de la organización?

Se publicaron muchas caricaturas políticas que se burlaban del Klan pero, como señaló un destacado crítico teatral de la época, la organización era capaz de seguir adelante si le tiraban pasteles a la cara. A los miembros del Klan no les afectaban este tipo de burlas. Pensaban que simplemente eran una buena muestra de que tenían los enemigos correctos y de que estaban en la dirección correcta. Así que al final estas críticas resultaron ser contraproducentes.

Usted comenta que al final el Klan optó por centrarse en sus propios medios en vez de esforzarse con los medios ajenos que hacían una cobertura que les beneficiaba.

La dirección nacional del Klan creó su propio periódico llamado el Kourier, con una K, que, a principios de 1925, afirmaba tener más de un millón y medio de lectores. Es muy probable que se trate de una cifra exagerada, como ocurre con muchas otras cifras que el Klan proporcionaba.

Sin embargo, en el supuesto de que llegáramos a la conclusión de que tenía medio millón de lectores seguiría siendo una de las publicaciones más leídas de esa época en Estados Unidos. Era una gran estrategia de propaganda y ocupaba el lugar de otros medios de comunicación, tanto a nivel local como nacional, y al mismo tiempo permitía presentar la información desde el punto de vista ideológico de la organización.

¿Qué tipo de noticias de repercusión nacional se publicaban en el periódico del Klan?

La relación entre Estados Unidos y México. Noticias sobre el presidente. Todo ello impregnado por la noción de que se trata de una publicación familiar, con lo cual podías encontrarte con una larga crítica sobre la influencia de la Iglesia católica en Estados Unidos en una página y en la siguiente una receta de tostada con pimientos o una página para los lectores más jóvenes con un chiste. También tenía crucigramas y puzles, que tenían el ridículo nombre “cruz-igrama en llamas”.

Usted ha descrito una organización cada vez más influyente que tenía su propio periódico y cada vez más socios. ¿Qué pasó? ¿Por qué no se mantuvo?

Predomina la versión de que la presión que recibía y especialmente un escándalo de uno de los líderes más importantes de la organización en Indiana, que agredió sexualmente una mujer que luego se suicidó, [desempeñaron un papel en su declive]. Estos escándalos le dieron mala imagen ante la opinión pública y propiciaron su caída. Por otra parte, hay otra versión que señala que tras la aprobación de la ley de inmigración de 1924, el Ku Klux Klan perdió en cierta medida su razón de ser y se disolvió.

Todas estas versiones plantean un problema; no tienen en cuenta el hecho de que si bien el Ku Klux Klan es una organización que desaparece, el movimiento sigue presente ya que las personas que integraban la organización, millones de miembros y millones de simpatizantes, mantienen su ideología. Así que más que decir que el Klan desaparece sería más preciso decir que evoluciona.

¿El debate en torno a la cobertura mediática que se dio en su momento sobre el Ku Klux Klan ha tenido algún impacto sobre los medios de comunicación? ¿La cobertura ha cambiado?

El impacto ha sido significativamente escaso. Es bastante triste. En los años veinte los periódicos llevaron a cabo una cruzada, con una cobertura inteligente contra el Klan, incluso cuando con este tipo de cobertura no consiguieron acabar con la organización. El hecho de que los medios que libraron esta batalla ganaran premios Pulitzer hizo que a partir de los años treinta miraran atrás y se felicitaran por haber terminado con la organización.

Entonces, los periódicos vieron que su periodismo de investigación había sido merecedor de un premio Pulitzer e ignoraron el hecho de que su cobertura había propiciado que aumentaran los miembros de la organización.

Así es. Hay muy poca conciencia histórica de la verdad sobre la relación entre el Klan y la prensa, que fue, ante todo, una relación de provecho mutuo.


CINCO LECCIONES DE LAS ELECCIONES ITALIANAS SOBRE LA DERECHA POPULISTA

marzo 11, 2018

Resultado de las elecciones italianas (gráfico de ABC, 5/III/2018).

 

¿QUÉ BALANCE PUEDE HACERSE DE LAS ELECCIONES ITALIANAS EN RELACION AL MARCO EUROPEO?  Como es sabido, ha triunfado el Movimento 5 Stelle creado por Beppe Grillo (con el 32.7% de los votos) y la Lega que lidera Matteo Salvini (17.4%) ha superado a Forza Italia (14%), la formación de Silvio Berlusconi. Así las cosas, destacan cinco aspectos que consideramos de interés.

1. Salvini ha reinventado la Lega que heredó de Umberto Bossi con gran éxito

En este contexto, debe recordarse que la Liga obtuvo en las elecciones legislativas precedentes, celebradas en 2009, solo obtuvo un 4%. Salvini, pues, ha cuadriplicado los resultados y ha sabido reinventar el partido en el último quinquenio: la antigua Lega Nord ha renunciado a ser el abanderado de un Norte que reclama soberanía contra los abusos del Sur subsidiado para ser una Lega con presencia estatal.

2. El M5S acapara un tercio del voto total y deviene la opción de protesta meridional

A la vez, los cambios del sistema electoral (la aprobación del complejo Rosatellum) no ha deslucido la victoria del M5S, lo que ha dejado a Italia polarizada en torno a dos populismos: la del norte en torno al populismo identitario de la Lega y la del sur en torno al populismo protestatario que encarna el M5S. El mapa electoral es diáfano al respecto:

Infografía de El Periódico (5/III/2018)

3. Se configura una Italia de difícil gobierno y mayoría electoral de protesta

El voto al M5S y a la Lega suma el 50.1% Su ascenso contrasta con la debacle de los partidos representativos de la derecha e izquierda gubernamental: Forza Italia y el PD que lideraba Matteo Renzi.

4. Los resultados representan un claro avance del sector eurófobo del Parlamento europeo

Mientras el M5S pertenece al grupo Europa de la Libertad y de la Democracia Directa, cuyo líder visible es Nigel Farage (líder del UKIP, la formación defensora del Brexit), la Lega pertenece al grupo que lidera Marine Le Pen, el Movimiento Europa de las Naciones y de las Libertades.

5. Italia es un nuevo ejemplo del protagonismo de la derecha populista en la agenda política

Las sucesivas convocatorias electorales y refrendos que se han celebrado en la UE desde el plebiscito sobre el Brexit (analizadas en otra entrada del blog), han mostrado el progreso de las fuerzas de derecha populista.

Conclusión

El caso de Italia (tercera economía de la zona euro) constituye un serio aviso a navegantes de la inquietud ciudadana ante unas instituciones europeas percibidas como lejanas y una clara protesta contra las elites políticas tradicionales. En este aspecto, se perfila un escenario negativo para las fuerzas europeístas ante las próximas elecciones de la UE el año próximo.

No obstante, debe tenerse en cuenta que del mismo modo que las fuerzas de derecha populista experimentan avances y son capaces de reinventarse con éxito, también conocen retrocesos, como muestran los últimos sondeos sobre Marine Le Pen.

En cualquier caso, la erosión de la derecha conservadora es cada vez más visible y el recurso a modular programas en sintonía con las demandas de la derecha populista, como  Sebastian Kurz en Austria o Laurent Wauquiez en Francia) puede ser un hacha de doble filo. Lo afirmamos en la medida que puede cortocircuitar el avance electoral de estas formaciones al precio de asumir su agenda política, normalizarla y conferirle respetabilidad política.

Finalmente, como complemento a esta entrada, recomendamos el artículo en francés del periodista Pierre Haski en L’Obs, “Hélas, le populisme n’a pas encore atteint son pic en Europe” (05/III/2018).

 


¿EL SECESIONISMO CATALÁN HA DESPERTADO A LA ULTRADERECHA?*

enero 4, 2018

Militantes de ultraderecha queman una bandera independentista en la manifestación del 12-O en Montjuïc (foto de Manolo García en el diari Ara).

LAS SUCESIVAS MANIFESTACIONES DE LA ULTRADERECHA EN CATALUÑA ACAPARAN LA ATENCIÓN MEDIÁTICA y parecen augurar su crecimiento. De hecho, Pablo Iglesias acusó el independentismo de “contribuir a despertar el fantasma del fascismo”. ¿Es así? Desde nuestra óptica, afirmaciones como esta pueden proyectar una imagen errónea o deformada de la ultraderecha en España. Lo argumentamos a continuación a partir de tres reflexiones.

1. La visibilidad mediática no implica éxito a las urnas

Como ya remarcamos en “Independentismo y ultraderecha, un binomio inseparable”, el protagonismo mediático de la extrema derecha por sus actos en la vía pública no implica un aumento de sus expectativas electorales. Por una parte, porque el marco político actual es muy competitivo y votar una opción marginal no resulta muy tentador. Por otra parte, porque si este sector ideológico aparece vinculado a desórdenes o violencia, una parte de su electorado potencial puede girarle la espalda. Recordemos al respecto que durante la Transición -como explicamos de forma detallada en La tentación neofascista en España (1998)- el partido Fuerza Nueva movilizó miles de seguidores, pero quedó asociado a episodios de criminalidad y perdió votantes.

En este sentido, la federación Respeto -que reúne a España 2000, Plataforma por Cataluña [PxC] y el Partido por la Libertad [PxL]- ha actuado con pragmatismo no concurriendo a los comicios del 21-D para no restar sufragios “al bloque contrario a la independencia”.

2. Las movilizaciones de Barcelona empañan la importancia de Madrid

Ciertamente, el epicentro del seísmo político que conmueve España está en Barcelona y aquí es donde la extrema derecha ha cobrado dinamismo. Pero a la hora de valorar el apoyo a las urnas de este ámbito ideológico hay que recordar que tanto PxC como España 2000 en Valencia experimentaron un notable descenso de apoyos en los comicios locales del 2015.

En cambio, Madrid parece ganar peso en el seno de este espacio político: España 2000 revalidó su edil en Alcalá de Henares el 2015 con más votos que el 2011 (pasó del 5.1% al 5.8%) y aumentó la presencia en la zona con regidores a San Fernando de Henares, Velilla de San Antonio y Los Santos de la Humosa, mientras que el PxL obtuvo uno en Valdeavero. Además, Hogar Social Madrid refleja como la ultraderecha ha articulado un tejido social minoritario pero consistente en la capital española, lo que contrasta con el cierre del Casal Tramuntana en Barcelona. Por consiguiente, la capitalidad política de la extrema derecha ahora podría desplazarse a Madrid.

3. La vía electoral posiblemente seguirá siendo local

Finalmente, hay que recordar que la vía de progreso electoral de este espectro ideológico se centra en el ámbito local. Ello se ha podido constatar desde los comicios locales del 2003 y no parece que la dinámica vaya a cambiar a corto plazo, si bien tal posibilidad no puede descartarse atendida la fluida situación política catalana y española.

En este contexto se debe tener en cuenta especialmente el electorado de periferias metropolitanas, porque puede ser receptivo a un discurso derechista centrado en la inseguridad ciudadana y la inmigración, como muestran Alcalá de Henares, con el edil obtenido por España 2000, y Badalona, con el éxito obtenido por el líder del Partido Popular, Xavier García Albiol, mediante un discurso centrado en la seguridad ciudadana y la inmigración (tema ya analizado en este blog).

Conclusión: un impacto aún difícil de valorar

La actual agitación de la extrema derecha, pues, puede crear una imagen distorsionada de este ámbito político en cuanto a su crecimiento, capitalidad y esfera de incidencia electoral. Asimismo, se deberá tener en cuenta también si su discurso antisecesionista variará, exaltando -por ejemplo- un “catalanismo hispánico” de carácter neoforal o asociando el independentismo a otros enemigos de España, como el yihadismo. En síntesis, los hechos de octubre del 2017 seguramente influirán en la ultraderecha, pero todavía es temprano para saber cómo lo harán y en qué medida.

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Artículo publicado originalmente en Xavier Casals, “¿El secessionisme ha despertat la ultradreta?”,  Ara (29/XII/2017).


EL “ASESINO DEL LÁSER” ULTRADERECHISTA JUZGADO DE NUEVO, AHORA EN ALEMANIA

diciembre 17, 2017

John Ausonius (a la derecha) en Frankfurt con su abogado (Boris Roessler / AP).

JOHN AUSONIUS, CONOCIDO COMO EL “ASESINO DEL LÁSER” Y QUE CUMPLE CADENA PERPETUA EN SUECIA, SERÁ JUZGADO AHORA EN ALEMANIA. En un clima de opinión de xenofobia acentuada y marcado por el ascenso de Nueva Democracia [Ny Demokrati, ND, ya analizado en este blog], entre el 3 de agosto de 1991 y el 12 de junio de 1992, este perturbado se lanzó a la “caza de inmigrantes” utilizando un puntero láser para señalar a sus víctimas al dispararles.

Descubrir su identidad requirió la mayor investigación policial del país después del asesinato de Olof Palme y el año pasado se público la reconstrucción de su trayectoria por parte del periodista Gellert Tamas (1 y 2) -que mantuvo diversas conversaciones con el asesino- en El asesino del láser (editado por Debate en castellano y La Campana en catalán).

Ahora será juzgado de nuevo en Alemania por otro asesinato en febrero de 1992, la trabajadora de un restaurante. Pero lo más interesante, según recoge Félix Flores en La Vanguardia (14/XII/2017), es que Ausonius habría podido crear una escuela criminal: “En Alemania -señala Flores- se especula con que inspiró los homicidios del grupúsculo Clandestinidad Nacionalsocialista (Nationalsozialistischer Untergrund), ocho inmigrantes turcos, uno griego y una agente de policía, entre el 2000 y el 2006. En Noruega, el supremacista Anders Breivik, que mató a 77 personas en julio del 2011 en Oslo y la isla de Utøya, afirmó que el asesino del láser era su modelo, pero no quedó claro si se refería a Ausonius o a su verdadero émulo, Peter Mangs, el tirador de la ciudad sueca de Malmö que en el 2010 le imitó, disparando contra una docena de inmigantes. Mató a dos de ellos”.

Portada de Der Spiegel del 2011 dedicada a la neonazi  Clandestinidad Nacionalsocialista. 

Hemos considerado de interés para nuestros lectores reproducir a continuación el artículo que el periodista Antonio Lozano publicó sobre el libro en la revista Qué leer (nº 161), pues ofrece una buena síntesis del contenido de la obra. La reproducimos inicialmente en julio de 2011 a raíz de las masacres de Oslo cometidas por Breivik y que reeditamos de nuevo por su interés.

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“LASERMANN”, el cazador de inmigrantes

“Quería que supieran que aquí no estaban seguros. Quería aterrarles. Simplemente, espantarles tanto que pensaran en marcharse (…) Los quería mandar al infierno. Eran malignos y eran muchos”. Así justificaba John Ausonius que una madrugada de verano apuntara su rifle recortado con mira láser a David Gebremarian, un emigrante de Eritrea a punto de empezar a estudiar antropología en la Universidad de Estocolmo. Los dos hechos que ocurrieron de forma inmediata tras el primer tiroteo se acabarían erigiendo en los símbolos principales del caso. Por un lado, la xenofobia: hasta tres individuos rechazaron socorrer a un Gebremarian que se desangraba en el suelo. Por el otro, el laberinto policial: treinta personas llamaron para notificar que habían sido apuntadas con un haz de láser, a la postre proveniente del bolígrafo con el que un joven se divertía asustando a los viandantes.

El “asesino del láser” iluminaba a sus víctimas -emigrantes- con un puntero láser antes de dispararlas.

El bidón de gasolina

En sintonía con gran parte del norte de Europa, a principios de la década de 1990 Suecia experimentó un crecimiento muy significativo de las fuerzas políticas de extrema derecha, cuyo credo populista y su mensaje de odio caló entre amplias capas de una población enfrentada al paro y a la recesión económica. En las elecciones parlamentarias de 1991, el Ny demokraty, un partido abiertamente racista y xenófobo, fundado por un aristócrata y el dueño de una discográfica, obtuvo un 6,7 por ciento de los votos. Uno de sus miembros declaró que a los negros que vivían en Suecia no había que tenerles lástima porque, total, en África se los comían los leones. Otro se inventó que los inmigrantes estaban detrás del 80 por ciento de actos criminales que sufría el país. Por la misma época, se sentaban en el banquillo Klaus Lund y Christoffer Rangne, líderes del VAM, un movimiento de resistencia aria que tenía como lema “Revolución blanca sin perdón”. Acusados de atracar un banco, ambos no tardaron en convertirse en superestrellas mediáticas.

La escalada de odio fue espeluznante. Los ataques contra campos de refugiados pasaron de 36 en 1990 a 52 (uno por semana) en 1991, se multiplicaron los atentados con explosivos contra negocios regentados por suecos de origen extranjero, se profanaron cementerios judíos… Los medios de comunicación fueron cómplices de la barbarie. Aunque un estudio demostró que la mayoría de inmigrantes suecos no había cometido jamás un delito, la criminalidad que protagonizaban era el segundo tema más tratado en las noticias. En otoño de 1993, el periódico de mayor tirada nacional, Expressen, titulaba su portada en grandes caracteres: “ECHADLES”.

En contraste con la imagen progresista servida al mundo, Suecia poseía en los 1990 una legislación tan débil e intrincada sobre criminalidad por motivos racistas y xenófobos que, por ejemplo, las doscientas denuncias por discriminación étnica en el trabajo presentadas en 1996 acabaron sin condena. En este turbio caldo no es de extrañar que uno de los gritos más coreados en las manifestaciones de la extrema derecha a lo largo de 1992 fuera: “Hombre del láser, ¡tira a matar!”.

La cerilla

El mayor asesino en serie de Suecia era hijo de inmigrantes alemanes. A los 7 años, Wolfgang Alexander Zaugg vio cómo su madre echaba a su padre de casa por mujeriego. Con frecuencia le pegaba y le decía “Todos los hombres son mentirosos y traidores”. En el colegio era el único entre 2.000 alumnos que tenía el pelo oscuro, por lo que se mofaban de él llamándole “negro”. Otra ironía es que, ya de adulto, su ideología conservadora llevaba a que las chicas le espetaran: “Tienes maneras de turco”. Ya de joven desarrolló una obsesión por el orden y el sentido práctico, rechazó todo vicio como el alcohol y el tabaco, moldeó un carácter dominante, tozudo e iracundo, y se le detectó un principio de psicosis y trastorno de personalidad. Condujo un taxi y fue operador de un cine X antes de estudiar química.

La ludopatía le condujo a vivir en la calle, pero el asco que le despertaba la sociedad del bienestar promovida por los socialdemócratas le hizo rechazar toda ayuda social. En dos ocasiones fue internado a la fuerza en un hospital psiquiátrico, pero se le permitió realizar el servicio militar y, durante un tiempo, fue destinado al palacio real, a unos centenares de metros del despacho del monarca.

Sus problemas económicos lo condujeron a estafar bancos y luego a robarlos. Fue condenado a catorce meses de prisión por un total de veinte demandas, pero se escondió seis meses ejerciendo de taxista con un carnet de conducir falso. Lo apresaron, pero esa misma tarde se escapó de la cárcel. Volvieron a detenerle y volvió a escaparse a los pocos meses. Pasó a una prisión de máxima seguridad. Al salir libre y empezar su cacería mortal, había entrado en un círculo vicioso consistente en ahorrar dinero con el taxi e invertirlo en Bolsa de cara a pegarse la buena vida para, acto seguido, perderlo todo en el casino y verse forzado a acudir a la casa de empeños y a desvalijar bancos (llegó a cometer veinte atracos e intentos de atraco, siempre en bicicleta, que le reportaron un botín de más de un millón de coronas suecas).

Portada 

Portada de la obra de Tamas.

Su fijación por ser un perfecto sueco le impulsó a cambiar dos veces de nombre –una ironía más: el último apellido que adoptó, Ausonius, lo tomó prestado de un poeta rumano al que leyó en la cárcel–, a gastarse fortunas en teñirse el pelo de un horrendo color zanahoria, dado que el rubio era imposible de conseguir, y a lucir unas lentillas azul cielo. El asesino del láser fluctuó entre la astucia a la hora de camuflarse y borrar sus huellas –en parte gracias a las enseñanzas de “El Vigilante”, el personaje de Charles Bronson en una de sus películas favoritas, El justiciero de la ciudad– y la chapucería –sólo mató a uno de sus nueve objetivos y fue detenido por un error de lo más inocente, pero es evidente que se aprovechó del despropósito conjunto de la policía y los testigos oculares.

Los bomberos

Al cerrar el caso –Ansonius fue condenado a cadena perpetua por el Tribunal Supremo el 19 de mayo de 1995–, el expediente de la investigación constaba de 20.000 páginas. Se habían realizado 6.000 interrogatorios, anotado 5.200 sucesos, documentado 9.700 nombres. Lo más llamativo es que, de los 6.000 avisos de los ciudadanos, ninguno de ellos acertó con la identidad del responsable, y eso que la difusión del retrato robot había colapsado durante horas las once líneas telefónicas habilitadas.

A medida que los inmigrantes iban entrando en la mirilla láser de Ausonius, el caos y el pánico se apoderaron del país. Carlos Gustavo XVI se dirigió a sus súbditos por tercera vez en su reinado; el primer ministro, Carl Bildt, hizo su primer discurso a la nación por una cuestión particular; por primera vez, una organización no sindical (un conglomerado de asociaciones de extranjeros) convocó una huelga de ámbito nacional; las manifestaciones antirracistas y xenófobas se sucedían en las calles; grupos de inmigrantes amenazaron con formar guerrillas de autodefensa… Ante semejante panorama, centenares de agentes dedicados al asesinato del primer ministro Olof Palme pasaron a trabajar en el caso y se ofreció una recompensa de un millón de coronas por pistas fiables.

Su afición a las casas de empeño y a los videoclubs, y, sobre todo, un desliz al alquilar un coche con su propio nombre acabaron con la trayectoria de un Ausonius que agredió a sus abogados en el juicio y casi completa con éxito una nueva fuga de prisión a los dos días de su ingreso.


ALTERNATIVA PARA ALEMANIA RENUEVA SU DIRECCIÓN Y AFIRMA LA “ALA DURA” DEL PARTIDO

diciembre 10, 2017

 

Alternativa para Alemania (AfD) ha elegido a su nueva dirección en un congreso celebrado en Hanóver. Reportaje de Euronews (3/XII/2017).

 

 ALTERNATIVA PARA ALEMANIA (ALTERNATIVE FÜR DEUTSCHLAND, AfD) ELIGIÓ A SU NUEVA DIRECCIÓN EN UN CONGRESO CELEBRADO EN HANÓVER LOS DÍAS 2 Y 3 DE DICIEMBRE. Los copresidentes que resultaron electos fueron Alexander Gauland y Jörg Meuthen.

Tal opción ha reforzado al ala dura del partido al imponerse el llamado sector etnonacionalista del partido, del que llama la atención su escasa feminización: únicamente cuenta con un 13% de mujeres entre sus votantes. A continuación reproducimos el extenso y muy completo reportaje al respecto de Elizabeth Schumacher publicado por Deutsche Welle (4/XII/2017), del que procede la información citada y también las imágenes empleadas.

Recomendamos a l@s lector@s interesados en la evolución de la derecha populista germana la entrevista en este blog a Andreu Jerez, coautor junto a Franco Delle Donne  de Factor AfD, un ensayo imprescindible para comprender la situación actual de este partido.

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Los nuevos viejos jefes derechistas de AfD

El sector etnonacionalista de AfD logró imponerse con la elección de Alexander Gauland y Jörg Meuthen como copresidentes. Elizabeth Schumacher informa desde Hanóver.

Los nuevos copresidentes de AfD, Jörg Meuthen, a la derecha, y Alexander Gauland, a la izquierda (imagen de picture-alliance-dpa).

“Somos un partido de libertad, de justicia y de democracia directa”, dijo Jörg Meuthen a DW durante la convención de Alternativa para Alemania (AfD) en Hanóver el domingo, un día después de ser reelegido copresidente del partido populista de derecha.

Meuthen respondía así a la crítica de que AfD, como otros partidos europeos de ideología similar, simplemente pretende perturbar la política, en lugar de perseguir cambios específicos.

“No queremos abandonar la Unión Europea, por ejemplo”, añadió Meuthen, trazando una línea diferenciadora respecto a la campaña del Brexit llevada a cabo por el Partido de la Independencia de Reuno Unido, antes liderado por Nigel Farage. “Queremos cambiarla”.

El futuro es el pasado

Los miembros de AfD se sienten cómodos convirtiendo sus posturas en ataques al statu quo, pero para todo ese discurso de estar “preparados para el futuro”, la convención de Hanóver mostró hasta qué punto el partido está anclado en el pasado.Quizás el mayor ejemplo de esta nostalgia fue cuando Beatrix von Storch, quien representa a AfD en el Parlamento Europeo, declaró: “queremos conservar la Alemania en la que crecimos” -ganándose el aplauso de muchos de los presentes.Y, a pesar de lo mucho que se habla de una “nueva dirección” del partido ahora que ha entrado en el Bundestag, AfD eligió el domingo a Alexander Gauland para liderar el partido, además de volver a nombrar copresidente a su firme aliado Meuthem. Antes de la votación del sábado, Gauland había declarado que no se presentaría al puesto, pero posteriormente insistió en que “el destino quería otra cosa”.

Beatrix von Storch (centro) y Alice Weidel en la convención de AfD en Hanóver  (imagen de picture-alliance-dpa).

Por otra parte, se prestó poca atención a los deseos de Alice Weidel, copresidenta junto a Gauland durante la campaña y ahora líder parlamentaria de la formación, de incrementar el número de mujeres que forman parte o apoyan al partido. Solo un 13% de los votantes de AfD en las elecciones generales de septiembre fueron mujeres. De las decenas de ponentes que se dirigieron a los 600 delegados a lo largo del fin de semana, solo dos eran mujeres.

La legisladora del estado federado de Schleswig-Holstein, Doris von Say-Wittgenstein, se vio obligada a dejar a un lado su candidatura, pues Gauland se negó a retirarse. Y solo unas pocas y dispersas mujeres se sentaban entre las filas y filas de participantes masculinos.

“Una rebelión conservadora”

Miembros del ala joven del partido, la Joven Alternativa (representada en el Parlamento solo por hombres), fue la nota disonante al sugerir que AfD es un partido para hombres mayores.

“Ofrecemos un futuro en el que vale la pena vivir”, dijo uno, “ciñéndonos a nuestra manera libre de vivir, a nuestra cultura y a nuestra lengua”.

Al ser preguntado por ejemplos concretos de cómo AfD pretende hacer realidad este “futuro”, otro respondió que hay en marcha una “rebelión conservadora contra la política izquierdista de vieja escuela que ha fracasado a la hora de ofrecer algo concreto a la gente joven”.

Todavía queda por ver si Gauland, de 76 años, y Meuthen, de 56, tienen algo que ofrecer a la juventud alemana en caso de lograr su objetivo de estar “listos para gobernar” el país en un período de cuatro años, cuando se convoquen los siguientes comicios para el Bundestag.

Junto a Höcke

Quizás lo más significativo de la elección de Gauland y Meuthen fue la señal de que el ala más radical de AfD marcará el curso del partido en el Bundestag. Ambos han apoyado los objetivos etnonacionalistas del partido, frente a miembros que pretendían volver a sus raíces euroescépticas y de ideología conservadora en la dimensión financiera.

Meuthen y Gauland han defendido al personaje más controvertido de AfD, Björn Höcke, quien realizó unas polémicas declaraciones sobre el monumento al Holocausto de Berlín, y estuvo en el origen de varios pequeños escándalos.

“Björn Höcke pertenece a nuestro partido”, dijo Meuthen a DW. “Ello no significa que esté de acuerdo con todas y cada una de sus posturas”, añadió.

De hecho, a medida que los candidatos a los escalafones de liderazgo más bajos fueron hablando, todos expresaron un apoyo inequívoco a Höcke.

Björn Höcke en una plenaria del Parlamento regional de Turingia el 2 de diciembre (imagen de imago).

Ataque al islam

Pese a que se habló poco de las políticas en una cita que básicamente consistió en decidir quién jugará qué rol a partir de ahora, la retórica de la convención del domingo puso de manifiesto cuán absoluta es la victoria del sector más derechista de AfD. Uno de los ponentes fue incluso más allá del lema del partido “El islam no forma parte de Alemania” y declaró: “El islam no es una religión”.

A esto se suma el comentario del vicepresidente de AfD, Kay Gottschalk, que señaló que los manifestantes de izquierda que intentaron ponerlo en un apuro el sábado “podrían haber dirigido un campo de concentración” hace 75 años.

“Es el crepúsculo de la era de Merkel”, dijo la colíder parlamentaria Weidel, felicitándose a sí misma y a sus compañeros por los resultados electorales de septiembre. “Estamos recuperando nuestro país de las manos de los políticos que lo han dejado de lado”, expresó.

A pesar de que aún queda por ver si los nacionalistas demuestran ser “hostiles a la democracia”, como argumentan los partidos convencionales, el encuentro de la formación en Hanóver fue una clara demostración del nivel de discurso que Alemania puede esperar de los 92 diputados de AfD que ahora se sientan en el Bundestag.


LA EXTREMA DERECHA PROGRESA EN EUROPA: AUSTRIA COMO AVISO*

octubre 22, 2017

Heinz-Christian Strache, líder del FPÖ (foto de El Periódico).

EL 15 DE OCTUBRE EN LOS COMICIOS DE BAJA SAJONIA LA ULTRADERECHISTA ALTERNATIVA PARA ALEMANIA (AFD) HA ENTRADO EN SU PARLAMENTO y ya está en 14 de las 16 cámaras regionales, así como en la federal y la europea. A su vez, en las elecciones austriacas han ganado los conservadores del ÖVP (31.6%), seguidos del socialdemócrata SPÖ (26.9%) y el extremista Partido de la Libertad (FPÖ) (26%). ¿Cuál es la importancia de estos datos? Podemos resumirla en tres reflexiones.

En primer lugar, aunque el FPÖ ha quedado tercero, se perfila como un “perdedor-ganador”. Lo afirmamos en la medida que su discurso se ha normalizado porque el líder del ÖVP, Sebastian Kurz, lo ha adoptado en gran medida haciéndolo digerible a un electorado amplio. Así, los temas del FPÖ (como los refugiados o la islamofobia) han dominado la campaña. De hecho, este partido, que estuvo a punto de ganar los comicios presidenciales del 2016 (46,7%), se ha apuntalado como el vector antisistema más poderoso del país.

El FPÖ hizo una campaña innovadora con una miniserie sitcom The Hubers, sobre el “miedo al turismo de bienestar social y a la superpoblación”.

En segundo lugar, FPÖ y ÖVP pueden formar un Gobierno de coalición capaz de aproximar Austria al grupo de Visegrado. Este último reúne a los gobiernos de Polonia (liderado por el ultraderechista Partido Ley y Justicia), Hungría (cuyo presidente Viktor Orbán ha experimentado una deriva extremista cada vez más ostentosa), la República Checa y Eslovaquia. El colectivo ha rechazado la política de cuotas de refugiados de la UE (percibida como negativa y creadora de un “efecto llamada”) y quiere reformarla potenciando a los parlamentos estatales. De este modo, podría cobrar mayor consistencia un bloque receloso y contestatario del poder de Bruselas en la Mitteleuropa.

Finalmente, los resultados de Austria son un jarro de agua fría para quienes tras el ‘brexit’ y la victoria de Donald Trump vieron una contención del “tsunami populista” en el fracaso relativo en las elecciones neerlandesas del Partido por la Libertad de Geert Wilders (PVV), que quedó segundo (13,1%), y en el de Marine Le Pen en las presidenciales francesas (33,9%). Ambos líderes no ganaron, pero dejaron poco espacio para el alborozo europeísta. Lo plasmó la conversión de AfD en tercera fuerza (12,6%) en las elecciones germanas de septiembre.

Hoy Austria evidencia que los diques de contención a la derecha populista cada vez son más endebles y porosos. Parecen capaces de evitar que esta conquiste un Gobierno o presidencia clave de la UE, pero no de impedir su expansión en las urnas, que sus líderes ganen respetabilidad y su discurso contamine el de la derecha. Además, los recursos a los que se echa mano para evitarlo son cada vez más penosos. En Roma se ha aprobado un sistema electoral (el Rosatellum) para impedir un eventual triunfo del ‘antiestablishment’ Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo (M5S). Y en Viena la derecha conservadora ha cometido un craso error al urdir un remedo ‘light’ del ideario del FPÖ. ¿Cuál es el riesgo de tal estrategia? Lo explicitó Jean-Marie Le Pen al afirmar que, en estos casos, los electores “prefieren el original a la copia”. Cuidado, pues, con los plagios.

Resultados de los comicios de Austria (diario Ara).

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* Artículo publicado originalmente como X. Casals, “Austria como aviso“, El Periódico (17/X/2017).