ALTERNATIVA PARA ALEMANIA RENUEVA SU DIRECCIÓN Y AFIRMA LA “ALA DURA” DEL PARTIDO

diciembre 10, 2017

 

Alternativa para Alemania (AfD) ha elegido a su nueva dirección en un congreso celebrado en Hanóver. Reportaje de Euronews (3/XII/2017).

 

 ALTERNATIVA PARA ALEMANIA (ALTERNATIVE FÜR DEUTSCHLAND, AfD) ELIGIÓ A SU NUEVA DIRECCIÓN EN UN CONGRESO CELEBRADO EN HANÓVER LOS DÍAS 2 Y 3 DE DICIEMBRE. Los copresidentes que resultaron electos fueron Alexander Gauland y Jörg Meuthen.

Tal opción ha reforzado al ala dura del partido al imponerse el llamado sector etnonacionalista del partido, del que llama la atención su escasa feminización: únicamente cuenta con un 13% de mujeres entre sus votantes. A continuación reproducimos el extenso y muy completo reportaje al respecto de Elizabeth Schumacher publicado por Deutsche Welle (4/XII/2017), del que procede la información citada y también las imágenes empleadas.

Recomendamos a l@s lector@s interesados en la evolución de la derecha populista germana la entrevista en este blog a Andreu Jerez, coautor junto a Franco Delle Donne  de Factor AfD, un ensayo imprescindible para comprender la situación actual de este partido.

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Los nuevos viejos jefes derechistas de AfD

El sector etnonacionalista de AfD logró imponerse con la elección de Alexander Gauland y Jörg Meuthen como copresidentes. Elizabeth Schumacher informa desde Hanóver.

Los nuevos copresidentes de AfD, Jörg Meuthen, a la derecha, y Alexander Gauland, a la izquierda (imagen de picture-alliance-dpa).

“Somos un partido de libertad, de justicia y de democracia directa”, dijo Jörg Meuthen a DW durante la convención de Alternativa para Alemania (AfD) en Hanóver el domingo, un día después de ser reelegido copresidente del partido populista de derecha.

Meuthen respondía así a la crítica de que AfD, como otros partidos europeos de ideología similar, simplemente pretende perturbar la política, en lugar de perseguir cambios específicos.

“No queremos abandonar la Unión Europea, por ejemplo”, añadió Meuthen, trazando una línea diferenciadora respecto a la campaña del Brexit llevada a cabo por el Partido de la Independencia de Reuno Unido, antes liderado por Nigel Farage. “Queremos cambiarla”.

El futuro es el pasado

Los miembros de AfD se sienten cómodos convirtiendo sus posturas en ataques al statu quo, pero para todo ese discurso de estar “preparados para el futuro”, la convención de Hanóver mostró hasta qué punto el partido está anclado en el pasado.Quizás el mayor ejemplo de esta nostalgia fue cuando Beatrix von Storch, quien representa a AfD en el Parlamento Europeo, declaró: “queremos conservar la Alemania en la que crecimos” -ganándose el aplauso de muchos de los presentes.Y, a pesar de lo mucho que se habla de una “nueva dirección” del partido ahora que ha entrado en el Bundestag, AfD eligió el domingo a Alexander Gauland para liderar el partido, además de volver a nombrar copresidente a su firme aliado Meuthem. Antes de la votación del sábado, Gauland había declarado que no se presentaría al puesto, pero posteriormente insistió en que “el destino quería otra cosa”.

Beatrix von Storch (centro) y Alice Weidel en la convención de AfD en Hanóver  (imagen de picture-alliance-dpa).

Por otra parte, se prestó poca atención a los deseos de Alice Weidel, copresidenta junto a Gauland durante la campaña y ahora líder parlamentaria de la formación, de incrementar el número de mujeres que forman parte o apoyan al partido. Solo un 13% de los votantes de AfD en las elecciones generales de septiembre fueron mujeres. De las decenas de ponentes que se dirigieron a los 600 delegados a lo largo del fin de semana, solo dos eran mujeres.

La legisladora del estado federado de Schleswig-Holstein, Doris von Say-Wittgenstein, se vio obligada a dejar a un lado su candidatura, pues Gauland se negó a retirarse. Y solo unas pocas y dispersas mujeres se sentaban entre las filas y filas de participantes masculinos.

“Una rebelión conservadora”

Miembros del ala joven del partido, la Joven Alternativa (representada en el Parlamento solo por hombres), fue la nota disonante al sugerir que AfD es un partido para hombres mayores.

“Ofrecemos un futuro en el que vale la pena vivir”, dijo uno, “ciñéndonos a nuestra manera libre de vivir, a nuestra cultura y a nuestra lengua”.

Al ser preguntado por ejemplos concretos de cómo AfD pretende hacer realidad este “futuro”, otro respondió que hay en marcha una “rebelión conservadora contra la política izquierdista de vieja escuela que ha fracasado a la hora de ofrecer algo concreto a la gente joven”.

Todavía queda por ver si Gauland, de 76 años, y Meuthen, de 56, tienen algo que ofrecer a la juventud alemana en caso de lograr su objetivo de estar “listos para gobernar” el país en un período de cuatro años, cuando se convoquen los siguientes comicios para el Bundestag.

Junto a Höcke

Quizás lo más significativo de la elección de Gauland y Meuthen fue la señal de que el ala más radical de AfD marcará el curso del partido en el Bundestag. Ambos han apoyado los objetivos etnonacionalistas del partido, frente a miembros que pretendían volver a sus raíces euroescépticas y de ideología conservadora en la dimensión financiera.

Meuthen y Gauland han defendido al personaje más controvertido de AfD, Björn Höcke, quien realizó unas polémicas declaraciones sobre el monumento al Holocausto de Berlín, y estuvo en el origen de varios pequeños escándalos.

“Björn Höcke pertenece a nuestro partido”, dijo Meuthen a DW. “Ello no significa que esté de acuerdo con todas y cada una de sus posturas”, añadió.

De hecho, a medida que los candidatos a los escalafones de liderazgo más bajos fueron hablando, todos expresaron un apoyo inequívoco a Höcke.

Björn Höcke en una plenaria del Parlamento regional de Turingia el 2 de diciembre (imagen de imago).

Ataque al islam

Pese a que se habló poco de las políticas en una cita que básicamente consistió en decidir quién jugará qué rol a partir de ahora, la retórica de la convención del domingo puso de manifiesto cuán absoluta es la victoria del sector más derechista de AfD. Uno de los ponentes fue incluso más allá del lema del partido “El islam no forma parte de Alemania” y declaró: “El islam no es una religión”.

A esto se suma el comentario del vicepresidente de AfD, Kay Gottschalk, que señaló que los manifestantes de izquierda que intentaron ponerlo en un apuro el sábado “podrían haber dirigido un campo de concentración” hace 75 años.

“Es el crepúsculo de la era de Merkel”, dijo la colíder parlamentaria Weidel, felicitándose a sí misma y a sus compañeros por los resultados electorales de septiembre. “Estamos recuperando nuestro país de las manos de los políticos que lo han dejado de lado”, expresó.

A pesar de que aún queda por ver si los nacionalistas demuestran ser “hostiles a la democracia”, como argumentan los partidos convencionales, el encuentro de la formación en Hanóver fue una clara demostración del nivel de discurso que Alemania puede esperar de los 92 diputados de AfD que ahora se sientan en el Bundestag.


LA EXTREMA DERECHA PROGRESA EN EUROPA: AUSTRIA COMO AVISO*

octubre 22, 2017

Heinz-Christian Strache, líder del FPÖ (foto de El Periódico).

EL 15 DE OCTUBRE EN LOS COMICIOS DE BAJA SAJONIA LA ULTRADERECHISTA ALTERNATIVA PARA ALEMANIA (AFD) HA ENTRADO EN SU PARLAMENTO y ya está en 14 de las 16 cámaras regionales, así como en la federal y la europea. A su vez, en las elecciones austriacas han ganado los conservadores del ÖVP (31.6%), seguidos del socialdemócrata SPÖ (26.9%) y el extremista Partido de la Libertad (FPÖ) (26%). ¿Cuál es la importancia de estos datos? Podemos resumirla en tres reflexiones.

En primer lugar, aunque el FPÖ ha quedado tercero, se perfila como un “perdedor-ganador”. Lo afirmamos en la medida que su discurso se ha normalizado porque el líder del ÖVP, Sebastian Kurz, lo ha adoptado en gran medida haciéndolo digerible a un electorado amplio. Así, los temas del FPÖ (como los refugiados o la islamofobia) han dominado la campaña. De hecho, este partido, que estuvo a punto de ganar los comicios presidenciales del 2016 (46,7%), se ha apuntalado como el vector antisistema más poderoso del país.

El FPÖ hizo una campaña innovadora con una miniserie sitcom The Hubers, sobre el “miedo al turismo de bienestar social y a la superpoblación”.

En segundo lugar, FPÖ y ÖVP pueden formar un Gobierno de coalición capaz de aproximar Austria al grupo de Visegrado. Este último reúne a los gobiernos de Polonia (liderado por el ultraderechista Partido Ley y Justicia), Hungría (cuyo presidente Viktor Orbán ha experimentado una deriva extremista cada vez más ostentosa), la República Checa y Eslovaquia. El colectivo ha rechazado la política de cuotas de refugiados de la UE (percibida como negativa y creadora de un “efecto llamada”) y quiere reformarla potenciando a los parlamentos estatales. De este modo, podría cobrar mayor consistencia un bloque receloso y contestatario del poder de Bruselas en la Mitteleuropa.

Finalmente, los resultados de Austria son un jarro de agua fría para quienes tras el ‘brexit’ y la victoria de Donald Trump vieron una contención del “tsunami populista” en el fracaso relativo en las elecciones neerlandesas del Partido por la Libertad de Geert Wilders (PVV), que quedó segundo (13,1%), y en el de Marine Le Pen en las presidenciales francesas (33,9%). Ambos líderes no ganaron, pero dejaron poco espacio para el alborozo europeísta. Lo plasmó la conversión de AfD en tercera fuerza (12,6%) en las elecciones germanas de septiembre.

Hoy Austria evidencia que los diques de contención a la derecha populista cada vez son más endebles y porosos. Parecen capaces de evitar que esta conquiste un Gobierno o presidencia clave de la UE, pero no de impedir su expansión en las urnas, que sus líderes ganen respetabilidad y su discurso contamine el de la derecha. Además, los recursos a los que se echa mano para evitarlo son cada vez más penosos. En Roma se ha aprobado un sistema electoral (el Rosatellum) para impedir un eventual triunfo del ‘antiestablishment’ Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo (M5S). Y en Viena la derecha conservadora ha cometido un craso error al urdir un remedo ‘light’ del ideario del FPÖ. ¿Cuál es el riesgo de tal estrategia? Lo explicitó Jean-Marie Le Pen al afirmar que, en estos casos, los electores “prefieren el original a la copia”. Cuidado, pues, con los plagios.

Resultados de los comicios de Austria (diario Ara).

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* Artículo publicado originalmente como X. Casals, “Austria como aviso“, El Periódico (17/X/2017).


ENTREVISTA A ANDREU JEREZ: “LA FINANCIÓN DE AFD ES UNA DE LAS GRANDES INCÓGNITAS POR DESPEJAR”

octubre 1, 2017

 

Andreu Jerez y Franco Delle Donne, autores de Factor AfD.

¿CUÁLES SON LAS CLAVES QUE EXPLICAN EL ASCENSO DE ALTERNATIVA PARA ALEMANIA [AfD, Alternative für Deutschland]?  Andreu Jerez y Franco Delle Donne lo explican de forma detallada y clara en su reciente ensayo Factor AfD.

La obra ofrece una amplia radiografía política y social de este partido de la ultraderecha germana que se ha convertido en  tercera fuerza del país (12.6% del voto). Ágil, bien documentada y de lectura fluida, Factor AfD traza una buena panorámica del crecimiento de la formación. En este sentido, es de lectura obligada para quién esté interesado en conocer -entre otros aspectos- su origen y evolución, los distintos sectores que la integran, su complejo liderazgo y las distintas claves de su éxito electoral.

Los autores conocen bien la realidad política germana. Jerez es un periodista de dilatada trayectoria y cuya formación incluye un máster de ciencias políticas. Residente en Berlín,  desde 2008 trabaja en el canal de televisión internacional Deutsche Welle y alimenta el blog Cielo bajo Berlín. Delle Donne, licenciado en Comunicación en Argentina y con un máster en Democracia y Gobierno, es consultor en comunicación en el Parlamento de Berlín y es autor del blog sobre política germana eleccionesenalemania.com.

Dado el interés de la obra para nuestros lectores y lectoras, hemos entrevistado a Jerez -a quien agradecemos su amabilidad al atendernos- y le hemos planteado las siguientes cuestiones, que reflejan algunos de los diversos temas que analiza Factor Afd.

¿Cuál es la presencia institucional actual de AfD?
 
AfD tiene actualmente fracciones propias en 13 parlamentos regionales, es la tercera fuerza en el Parlamento federal (Bundestag), obtuvo 7 eurodiputados en el Parlamento Europeo (de los que le quedan dos, porque perdió cinco tras la primera escisión protagonizada por el fundador de AfD, Bernd Lucke, en 2015). Cuenta con 151 diputados regionales y con 93 diputados federales (perdió uno por la decisión de Frauke Petry de abandonar la fracción y el partido aun día después de las últimas elecciones federales).
 
¿Cómo se explica su evolución desde el euroescepticismo hasta la ultraderecha?
 
Era una evolución relativamente previsible a partir de 2014, cuando el partido, todavía bajo la dirección de Lucke, comenzó a utilizar argumentos xenófobos en las primeras elecciones regionales en las que participó. A pesar de que AfD se autocalificó desde un principio con las etiquetas “nacional”, “liberal” y “conservador”, yo tenía bastante claro desde un comienzo que el partido sólo podría abrirse un hueco electoral a la derecha de la CDU-CSU endureciendo su discurso hasta llevarlo al ultraderechismo.

Ese caladero electoral ultra ya existía antes de la aparición de AfD, como llevaban apuntando hacía tiempo estudios sociológicos; lo que no existía era un partido operante que pudiera canalizarlo. Con AfD, esa fuerza ya existe. Lo que sí que es sorprendente es que su actual base electoral sea muy transversal; es decir, recibe muchos votos de exelectores de partido de izquierda (SPD y Die Linke) y también de abstencionistas y primeros votantes. Y eso es realmente lo preocupante, no que reciba un millón de votos de votantes ultraconservadores o el apoyo de las fuerzas neonazis tradicionalmente residuales en Alemania.

Espots electorales de AfD en las elecciones legislativas de 2013.

¿Quiénes son sus votantes? 

Como comento, el voto de AfD, como quedó plasmado en el resultado de las últimas elecciones federales, es profundamente transversal en lo ideológico, lo socioeconómico y lo territorial. Pese a ello, se podría decir que el votante predominante es un hombre asalariado de ingresos medios o medios-bajos. Si ese hombre es germanooriental, la posibilidad de votar es doblemente mayor. Hago una descripción bastante detallada del voto de AfD en las últimas elecciones en el siguiente artículo: https://www.elconfidencial.com/mundo/2017-09-27/afd_1450364/

¿Por qué no tiene un líder consolidado?

Sencillamente, porque no ha aparecido todavía. AfD es un partido profundamente dividido casi desde sus inicios. Como has leído en el libro, nosotros hacemos una división de tres familias. Esta característica ha sido utilizada inteligentemente por la presidencia federal del partido, con Alexander Gauland como principal ideólogo al frente, para dirigirse políticamente a diferentes caladeros electorales susceptibles de votar ultra: neonazis, nacionalconservadores, socialdemócratas desencantados, germanoorientales frustrados, desempleados, euroescépticos, etcétera. Sin embargo, opino que ese liderazgo coral, tras haber sido una ventaja para estas últimas elecciones federales, podría convertirse en el futuro en un lastre político para el partido. Antes o después, AfD necesitará de un liderazgo sólido y bien definido si se quiera asentar en el tablero político alemán e incluso ser un alternativa real de gobierno.

Tras las elecciones del 24 de septiembre AfD es la tercera fuerza alemana (gráfico de El País).

¿Cómo se financia?

 Como explicamos en el capítulo 7 de Factor AfD, la financiación del partido, sobre todo en sus inicios, es una de las grandes incógnitas por despejar. Hay indicios sólidos de que AfD recibió financiación indirecta de grandes empresas familiares alemanas que ya no apoyaban las políticas económicas en favor del euro del Gobierno de Merkel. Si no, es difícil de explicar como un partido de sólo unos pocos meses de edad estuviera a punto de entrar al Bundestag en las elecciones federales de 2013. Cómo se financió si no AfD? Es lo que nosotros llamamos “fraccionamiento del capital alemán” causado por la crisis de deuda europea y del euro. Grandes empresas familiares, muy enfocadas en el mercado interior y no a las exportaciones, que apoyan a un partido euroescéptico y nacionalista. Actualmente, el asunto de la financiación está resuelto gracias a las subvenciones que recibe el partido por su asentada presencia parlamentaria e institucional.
 
¿Qué importancia ha tenido Internet en su expansión?

Como explicamos en varios capítulos del libro, AfD es el primer partido nativo digital que consigue presencia en el Bundestag. Prácticamente todos sus actuales líderes tenían perfiles en redes sociales incluso antes de la fundación de la formación. La presencia en las redes sociales de AfD funciona como una especia de caja de resonancia en la que se repiten siempre los mismos argumentos antisistema y xenófobos: a ello contribuye la hiperactividad de buena parte de sus seguidores, y también que estos no tengan contacto con otras fuentes de información por una profunda desconfianza en los medios tradicionales. Además, buena parte de los seguidores y simpatizantes de AfD en las redes y en internet tampoco siguen a otros partidos políticos. Sin su exitosa estrategia comunicativa en internet y en las redes sociales (provocación estratégica), el partido ultra nunca habría llegado a entrar en los medios tradicionales (TV, prensa, radio).

Alexander Gauland y Alice Weidel, actuales líderes de AfD (foto de Tobias Schwarz/AFP).

¿Ha venido para quedarse?

Personalmente, creo que sí. Al menos para al menos una década o dos legislaturas. Pero esto es, claro, pura especulación. El contexto de incertidumbres que acecha a Alemania y a la UE parece reforzar la hipótesis de que AfD tiene buenas cartas para establecerse a medio-largo plazo en el tablero político alemán. Cada crisis institucional o económica alimentará sus posturas antiestablishment. Paradójicamente, el actual principal enemigo de AfD son las divisiones internas del propio partido.


EL MOVIMIENTO 5 ESTRELLAS DE BEPPE GRILLO: SUS VOTANTES SON FAVORABLES A RECHAZAR A LA INMIGRACIÓN

julio 11, 2017

Cartel del M5S buscando candidatos de 2014.

¿HACIA DÓNDE SE DIRIGE EL CONTROVERTIDO MOVIMIENTO 5 ESTRELLAS [MoVimento 5 Stelle, M5S] DE BEPPE GRILLO?  A continuación reproducimos al respecto un artículo de Rossend Domènech, corresponsal en Roma de El Periódico, publicado el 2 de julio. Consideramos su análisis de interés, ya que ofrece una visión de los votantes de la formación y de su discurso, mostrando como conforma un partido en transformación.

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El Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo, en transformación

Los indignados buscan su espacio en la política italiana marcando distancias con los progresistas y mantienen el tipo en los sondeos cara a las generales.

Tres años atrás no existían y cuando se asomaron a la arena política obtuvieron de golpe un 25% de los votos. Eran jóvenes, inexpertos y con ganas de gritar. Tras alcanzar el Gobierno de una ciudad o un puesto en el Parlamento, pagaron novatadas por la falta de costumbre en gobernar el día a día, pero están aprendiendo. En la segunda vuelta de las recientes elecciones municipales apoyaron a los partidos conservadores, no porque lo sean, sino para fastidiar a los progresistas del Partido Democráttico (PD).

Se habían presentado como Movimiento 5 Estrellas (M5S), como la puntuación de los mejores hoteles. Se decían indignados contra la casta política, reivindicaban la democracia directa a través de un clic en internet y prometían limpiar el Parlamento y el país de corrupción, corruptores y corruptos. En las municipales sus resultados no fueron nada buenos, pero cara a las elecciones generales del 2018 están en torno al 30% en los sondeos, más o menos igualados con el PD. Otro 30% del electorado se lo reparten las derechas y la calderilla que queda está disperdigada. Podrían ganar, según indican las encuestas, aunque en muchas latitudes no suelen ser fiables.

Votantes muy diversos

La composición sociólogica del M5S no es uniforme. Quienes más les votan, según los analistas sociales, son los trabajadores autónomos y los empresarios (43%), seguidos por obreros (36%), empleados y profesores (35%), estudiantes (34%), trabajadores en paro (32%) y profesionales liberales (24%). Cuentan con el voto del 32% de los hombres y del 23% de las mujeres.

En el sur de la península alcanzan el 36% de los votos, el 29% en el centro-sur y el 27% en el noreste, feudo tradicional de la Democracia Cristiana y después de la Liga del Norte. El 41% de sus electores rechazan las divisiones políticas tradicional de derechas e izquierdas, conservadores o progresistas.

Por edades, la mayoría de los votos los cosechan en la franja de 30 a 44 años (36%), seguida por los veinteañeros (34%). El nivel de instrucción de los indignados italianos es alto (31%) y medio (29%).

Contra la inmigración

Los electores “grillitos” son favorables a rechazar a los inmigrantes porque les consideran una amenaza a la seguridad (51%), apoyan una ley de defensa personal para poder reaccionar con armas frente a la violencia (60%), manifiestan escasa confianza en la Unión Europea (27%) y piensan que las democracias pueden funcionar sin partidos (55%)

Al contrario del progresista PD, el movimiento fundado por Beppe Grillo, un cómico en activo, “no es un partido de masas, porque su base electoral no es específica”, como ha escrito el sociólogo Ilvo Diamanti. Les votan de todas partes “sin desequilibios específicos”.

Grillo, el guardián de las esencias

Grillo, el líder, ha sufrido varias transformaciones. Todo el mundo le conoce por su cabellera y barba blancas y por sus gritos estentóreos contra todo y todos. Cuando mudó los teatros por las plazas hizo popular el “vaffanculo” (“A tomar por…”), dirigido a los políticos. Algo que gusta a las plazas de autónomos enfadados con Hacienda, obreros en paro a causa de los robots y las transformaciones industriales, pequeños empresarios agotados por la globalización y amas de casa desorientadas ante los escándalos, día sí día no, por la insalubridad de los alimentos.

Ahora Grillo ya no es un líder, sino el garante de que el M5S no se desvíe de la recta vía. Con su moto recorre la península de arriba abajo, apuntalando a alcaldes novatos –como a la inexperta Virginia Raggi en Roma, quien heredó una ciudad infiltrada por las mafias hasta el meollo, de las que no consigue desprenderse– y echando a los rebeldes.


LOS ERRORES DE LA IZQUIERDA ANTE EL PROGRESO DE LA ULTRADERECHA EN EL ÁMBITO OBRERO

julio 3, 2017

 

EL CRECIMIENTO DE LA ULTRADERECHA EN EL MEDIO OBRERO SE HA BENEFICIADO DE LA DISOCIACIÓN ENTRE LOS PARTIDOS DE IZQUIERDA Y SUS ELECTORES.

Una izquierda que se aleja de su base obrera

En Francia, el PS se ha aburguesado: en sus filas están sobre-representados los titulados superiores, sus élites se reclutan entre las clases medias y la presencia de diputados obreros ha conocido un descenso constante: entre 1905 y 1914 representaban un 36%, del total, que disminuyó al 17% entre 1924 y 1936, hasta situarse  en un modesto 3.6% en 1981.[i] Igual sucedió con el número de militantes obreros: en 1985 eran un 10%, porcentaje que en 1998 se había reducido al 5%.[ii]

Tal situación crea la percepción de que la jerarquía interna de las formaciones de izquierda es calcada a la social.[iii] Paralelamente, la insistencia de la izquierda en los combates éticos (especialmente el antirracismo) hasta convertirlos en una prioridad ha alejado a sectores populares que no comulgan con estos discursos y tienen la sensación que este interés por el compromiso ético de las formaciones izquierdistas se atenúa en lo relativo a las cuestiones sociales.[iv]

El lepenista ha reivindicado a Jean Jaurès, una figura esencial del socialismo francés.

En general, el grueso de las élites de los partidos en Europa occidental muestra  escasas diferencias internas en relación a su procedencia social, lo que ha provocado una desafección de amplios sectores ciudadanos y ha facilitado el desarrollo de conceptos peyorativos como “casta”. Tal tendencia ya era constatable a inicios del presente siglo en Cataluña (y cabe pensar que en España)[v] y afectaría al conjunto de los partidos tradicionales.

Un estudio elaborado con datos del 2000 sobre el perfil de los delegados que asistían a los congresos de las formaciones catalanas llegó a tres conclusiones llamativas. La primera era que en todas las formaciones, exceptuando a Esquerra Unida i Alternativa [EUiA] (representante en Cataluña de Izquierda Unida), predominaban los universitarios, mientras que los porcentajes de delegados sin estudios o con estudios primarios eran muy bajos (en la mayoría de casos no alcanzaban el 10%). La segunda fue que “predominaban ocupaciones de elevada calificación, en detrimento de aquellas que exigen unos niveles inferiores de preparación”, y que la mayoría de formaciones presentaban altos porcentajes de delegados con cargos dirigentes y muy pocos obreros, salvo EUiA de nuevo (un 25% de sus delegados eran obreros). La tercera fue que buena parte de los incentivos para la participación política pasaban “por la distribución de cargos orgánicos dentro de los partidos: en todos los partidos los delegados con cargo interno supera a la mitad de los asistentes al congreso”.[vi] Obviamente, este reclutamiento de las élites difícilmente favorece la empatía con medios obreros.*

Una reflexión crítica nada frecuente

En este marco nos parece muy recomendable una autocrítica de una dirigente socialista, Sarah Proust: Apprendre de ses erreurs. La gauche face au Front National.

En este breve ensayo publicado en febrero de este año ofrece una interesante reflexión de los errores que ha cometido el PS francés, pero que son extrapolables a buena parte de la izquierda. La obra analiza lo que a los ojos de la autora son los principales desaciertos cometidos por los socialistas ante el ascenso lepenista. Su análisis parte de 1998, cuando empezó a militar en las filas del partido.

Entre las equivocaciones que examina nos parece interesante destacar la amalgama que a veces se efectúa entre derecha y ultraderecha, señalando que ambas “son lo mismo”; rechazar abordar determinados temas porque los capitaliza el lepenismo, como la identidad o la soberanía; o hacerlo de forma discreta en el caso de otros, como la inmigración. En suma, se trata de un texto interesante y que aporta una visión crítica “desde dentro” nada habitual por su sinceridad y contundencia.

Notas

[i] Crépon, Sylvain. 2012. Enquête au coeur du Nouveau Front National. París: Nouveau Monde éditions, p. 145.

[ii] Bonelli, Laurent. 2008. La France a peur. Une histoire sociale de l'”insecurité”. París: La Découverte, p. 382.

[iii] Crépon, Sylvain. 2012. Enquête au coeur du Nouveau Front National. París: Nouveau Monde éditions, p. 161.

[iv] Ibídem, p. 150.

[v] En Cataluña se ha advertido este fenómeno en un estudio de la Barcelona metropolitana: Subirats, Marina. 2012. Barcelona: de la necessitat a la llibertat. Barcelona: L’Avenç, pp. 392-393.

[vi] Baras, Montserrat. ed. 2004. Els militants dels partits polítics a Catalunya. Perfils socials i percepcions polítiques. Barcelona: Institut de Ciències Polítiques i Socials, pp. 189-190.

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* Este texto es un fragmento de nuestro estudio  ¿Por qué los obreros apoyan a la ultraderecha? Diez reflexiones para elaborar una respuesta, accesible en PDF clicando aquí.


EL BATACAZO ELECTORAL DEL UKIP: LAS CLAVES*

junio 11, 2017

Anuncios del UKIP en la campaña electoral.

 

LAS ELECCIONES BRITÁNICAS HAN PLASMADO UN SONADO HUNDIMIENTO DEL PARTIDO DE LA INDEPENDENCIA DEL REINO UNIDO, el UKIP (United Kingdom Independence Party). De este modo, una formación que desde 2014 pareció consolidar un espacio político propio se ha hundido en las urnas, al obtener un 1.8% del voto este 8 de junio.

Una trayectoria ascendente y espectacular

Ello sorprende, en la medida que el UKIP ganó las elecciones europeas de 2014 (captó el 26.7% del voto total) y fue la formación de derecha populista más votada de la UE. La magnitud de sus resultados solo fue comparable a los del Frente Nacional de Marine Le Pen, que también ganó los comicios en Francia con un más que abultado resultado (24.8%).

Asimismo, en los comicios legislativos de 2015, el UKIP acaudillado por su histórico líder Nigel Farage, logró un 12.6% del voto total y quedó en una tercera posición que esperanzó a sus seguidores. A continuación, marcó el debate del Brexit con sus temas (antieuropeísmo, inmigración), compartiendo sus posiciones un amplio sector del Partido Conservador. De este modo, cuando el “leave” se impuso en el plebiscito sobre la permanencia del país en la UE en junio de 2016, el partido emergió -con razón- como un vencedor.

Sin embargo, las prometedoras expectativas de voto que sugerían tales avances han dado paso a los paupérrimos resultados apuntados. Llegados aquí se impone una pregunta obvia: ¿Por qué se han producido? Como es habitual, en desastres de tal magnitud confluyen varios elementos que apuntamos a continuación.

 

Paul Nuttall, sucesor de Farage que ha dimitido como líder del UKIP por los malos resultados electorales.

1. El triunfo del Brexit marcó su éxito, pero también una inflexión

Debemos recordar que esta formación se constituyó en 1993 con un tema fundacional claro: el abandono de la UE por parte de Gran Bretaña. Sus orígenes radicaron en la Liga Anti-federalista, creada dos años antes y cuya meta era oponerse al Tratado de Maastricht. No obstante, el UKIP solo alcanzó gran visibilidad en los comicios europeos de 2004, cuando efectuó un “fichaje estrella” como candidato: Robert Kilroy-Silk, un académico que había sido diputado laborista y disponía de un programa propio en televisión.

Entonces la campaña del partido tuvo una cobertura mediática espectacular y captó un 16.1% de los votos y 12 escaños. Sin embargo, Kilroy-Silk dejó la formación el año siguiente para fundar otra, Veritas. No obstante, su fugaz paso por el UKIP lo hizo emerger de la marginalidad. En este aspecto, es útil y recomendable para conocer la historia del partido, sus apoyos y bases electorales el trabajo de Robert Ford y Matthew Goodwin Revolt on the Right (2014).

Un recomendable ensayo sobre el UKIP: Revolt on the Right.

Desde entonces el UKIP se consolidó como opción útil en las elecciones europeas: en las de 2009 captó el 16.6% y obtuvo 13 escaños y en las de 2014 alcanzó su éxito mencionado. En este escenario, el problema que planteó el triunfo del Brexit fue la necesidad de proceder a una reinvención ideológica, al ser el UKIP un partido monotemático o un single issue party (su único mensaje central y esencial era el rechazo a la UE). Al vender su mercancía con éxito, su fondo comercial se agotó sin tener una oferta alternativa para nuevas lizas electorales.

2. El giro populista del partido conservador bajo el liderazgo de Theresa May

A esta situación se sumó un cambio importante de la escena política. Como ya informamos en su momento, el Partido Conservador, en octubre del pasado año y bajo el entonces flamante liderazgo de Theresa May, tomó como eje de su mensaje el Brexit y realizó un giro populista de cariz lepenista.

Asumió así un nacionalismo radical garantista para los británicos, capaz de erosionar a la vez al UKIP (al disputarle su tema estrella, el anti-europeísmo) como al laborismo (al priorizar a los británicos en el mercado de trabajo ante la inmigración). Entonces May afirmó querer alzarse “contra la visión cosmopolita de las élites, contra el espíritu libertario de la derecha y el socialismo de la izquierda”.

En los comicios ahora celebrados esta fórmula se ha mostrado efectiva ante un UKIP desballestado, pero no frente al laborismo dirigido por Jeremy Corbin, que -contra los pronósticos iniciales- ha mostrado un inesperado músculo electoral.

 

Polémico anuncio anti-inmigración del UKIP en la campaña del Brexit.

3. La falta de un liderazgo sólido

Otro problema sumado a los anteriores ha sido que el UKIP ha concurrido a los comicios sin un líder consolidado y carismático. En 2016, tras el triunfo del Brexit, Farage dejó su dirección y surgieron importantes tensiones. Como explicó Carlos Fresneda en El Mundo (28/XI/2017), le sucedió primero Diane James, que dimitió poco después y afirmó que el partido era “ingobernable”. Entonces el candidato predilecto de Farage era Steven Woolfe, pero quedó fuera de la carrera tras una vistosa pelea en Estrasburgo con un compañero. Finalmente, el líder escogido por amplia mayoría y con apoyo de Farage fue Paul Nuttall, supuesto “candidato de la unificación”, pues debía “sellar una tregua entre las distintas facciones” (Nuttall había competido con dos rivales: Suzanne Evans y John Rees-Evans).

Pero Nuttall, señala Fresnedo, al margen de obtener los pobres resultados apuntados, ha sido derrotado en una plaza significativa, Stoke. La urbe es considerada la “capital” del Brexit porque en este un baluarte laborista de más de 250.000 habitantes el 70% de la población optó por el “leave”.

Tras los resultados electorales, Nuttall ha dimitido, manifestando que el Brexit ha sido “víctima de su propio éxito” y que ahora el partido deberá elegir a otro líder para “redefinir” sus metas: “Debe empezar una nueva era con un nuevo dirigente”, ha afirmado.

 

Farage animando un acto electoral de Donald Trump.

4. La “mala prensa” del partido

A lo expuesto debe sumarse que el UKIP ha protagonizado en los últimos meses un flujo informativo negativo por sus pugnas internas, la mencionada pelea de Estrasburgo y, además, ahora su exlíder Farage es considerado “persona de interés” por el FBI en el marco de la investigación sobre Trump y sus nexos con Rusia. La causa es un relevante juego de relaciones: “Si triangulas a Rusia, WikiLeaks, [Julian] Assange y [Donald] Trump la persona que emerge con más puntos es Farage”, afirmó un investigador a The Guardian.

Conclusión: si “Brexit es Brexit”, el UKIP puede devenir de nuevo marginal

En este complicado panorama debe tenerse en cuenta que cuando Gran Bretaña deje la UE el UKIP quedará sin cobijo parlamentario alguno. Ello obedece a que no tiene presencia en la Cámara de los Comunes y su gran tribuna institucional es el Parlamento Europeo. Allí Farage capitanea un grupo parlamentario, la Europa de la Libertad y la Democracia directa, con 48 diputados (24 son del UKIP).

En esta tesitura, la formación desaparecerá de Estrasburgo al dejar Gran Bretaña la UE y no concurrir a nuevas elecciones. Entonces el UKIP no solo puede perder visibilidad política y mediática, sino también los ingresos de su presencia parlamentaria reporta. La expresión “morir de éxito”, como ha apuntado Nuttall, puede cumplirse de forma literal.

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* Artículo publicado originalmente como X. Casals, “El batacazo electoral del UKIP: las claves” en agendapublica.elperiodico.com (10/VI/2017).


¿POR QUÉ SE HA ECLIPSADO PLATAFORMA POR CATALUÑA [PxC]?*

mayo 11, 2017

Josep Anglada, impulsor y líder de la PxC hasta su expulsión de la misma (imagen de directa.cat).

MIENTRAS QUE EN EUROPA LA EXTREMA DERECHA CONOCE UN ASCENSO, la derecha populista que representa Plataforma por Cataluña [PxC] se ha eclipsado desde los comicios locales del 2015. Entonces los 65.905 votos que consiguió en el 2011 cayeron a 27.348 y sus 67 regidores a 8. ¿Qué explica este declive del partido fundado y liderato por el vicense Josep Anglada? Consideramos que la respuesta se halla en la confluencia de tres factores: la crisis interna de la formación, el peso político del secesionismo y la irrupción de nuevas siglas críticas con las élites.

La crisis de liderazgo

En febrero de 2014 la cúpula del partido expulsó Anglada. Entonces Robert Hernando devino nuevo responsable de PxC y empezó una pugna entre el fundador y la nueva dirección. El resultado fue que PxC se quedó sin líder conocido cuando había empezado un lento descenso electoral. Llegó a obtener 75.134 votos (2,4%) en los comicios autonómicos del 2010, pero en los municipales del 2011 captó 65.905 (2.3%); en los legislativos de aquel año, 59.781 (1.7%); y 60.107 (1.2%) en las elecciones del parlamento catalán de 2012. Además, el plataformismo se fragmentó, dado que Anglada -que en 2015 obtuvo un escaño en Vic con la nueva marca Plataforma Vigatana (PLVI)- impulsó el partido Som Identitaris (SOMI).

La agenda política marcada por el independentismo

El protagonismo del secesionismo complicó más el escenario a PxC. El partido había superado de forma limitada la agrieta catalanismo-españolismo con el lema “Primero los de casa”, que proyectó un eje ideológico que contrapuso “autóctonos” (ya se sintieran estos catalanes o españoles) y foráneos (inmigrantes). Pero el auge del separatismo devolvió al primer plano la dicotomía Cataluña-España y quedaron arrinconados del debate temas estelares del partido, como la inmigración y la seguridad ciudadana. Además, el independentismo ha conformado una dinámica inclusiva: tanto partidarios de la secesión como los opositores quieren una movilización amplia, cosa que comporta desterrar discursos de “prioridad nacional” como los de PxC.

La irrupción de nuevas marcas antiestablishment

Para concluir, debemos recordar que este partido hizo eclosión en los comicios locales del 2003 y se expandió en los del 2007 y 2011 haciendo bandera no sólo de su oposición a la inmigración, sino también de un discurso contra la “casta política”. Aludía así a un Establishment supuestamente corrupto y “antinacional” que favorecía los inmigrantes en detrimento de los autóctonos. Pero de forma progresiva el mensaje contra las élites lo enarbolaron con éxito otras fuerzas emergentes ajenas a la ultraderecha. Hernando -el sustituto de Anglada- ya detectó esta competencia política tras obtener Podemos el 8% de los votos de los comicios europeos el 2014: “Nosotros ya habíamos acuñado el concepto de casta política cuando Pablo Iglesias todavía ni se recogía la cola”, explicó.

¿Ha muerto políticamente el “plataformismo”?

Este panorama dificulta la recuperación de PxC o el ascenso de una formación similar. Pese a ello, no deben perderse de vista dos factores. Uno es que Badalona -tercera urbe catalana en población- demuestra que en ciertos lugares del área metropolitana puede tener impacto un discurso sobre la immigración y el orden público como el esgrimido por Xavier García Albiol. Sus votos no han parado de crecer en los comicios municipales: 21,8% en 2007, 33.4% en 2011 y 34.3% en 2015. El otro factor lo destacó el analista Carles Castro en La Vanguardia (7/Y/2017): según sondeos del CIS, el 40% de ciudadanos estatales consideran “excesivo” el número de extranjeros.

Por consiguiente, no se puede descartar, a medio o largo plazo, la recuperación de una PxC que conoce horas bajas e impulsa la federación estatal Respeto (junto al Partido por la Libertad [PxL] y España 2000). Si fracasa puede surgir una nueva marca que recupere su discurso y vuelva a obtener apoyo a las urnas.

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* Este artículo lo publicamos originalmente en catalán en el diario Ara. Véase X. Casals, “Per què s’ha eclipsat Plataforma per Catalunya?”, Ara (7/V/2017)