AQUÍ PUEDE ACCEDERSE A TODOS NUESTROS ARTÍCULOS SOBRE VOX

mayo 17, 2020

Santiago Abascal, líder de Vox (foto de EFE / Adrián Ruiz del Hierro).

DADO EL INTERÉS QUE SUSCITA VOX Y LAS PETICIONES DE INFORMACIÓN QUE HEMOS RECIBIDO AL RESPECTO, EN ESTE POST HEMOS AGRUPADO LOS ENLACES A NUESTROS ARTÍCULOS SOBRE ESTE PARTIDO.  Su lectura permite aproximarse a distintos aspectos de esta formación, como detallamos a continuación. La fecha que figura en ellos es la de publicación en nuestro blog, pero la mayoría fueron publicados en otra fecha en un medio de comunicación (la fecha original consta en cada entrada).

  1. VOX Y SU CAMPAÑA ISLAMÓFOBA CONTRA EL PSOE Y PODEMOS (24/III/2015).
  2. CLAVES PARA COMPRENDER El ASCENSO DE VOX (14/X/2018).
  3. VOX SÍ, PACMA NO: UN GRAVE ERROR (17/IX/2018)
  4. TRES APUNTES SOBRE VOX Y SU IMPORTANCIA EN LAS ELECCIONES ANDALUZAS (30/XI/2018)
  5. VOX: EL MAZAZO. LAS CLAVES DEL ASCENSO DE VOX EN ANDALUCÍA (7/XII/2018)
  6. VOX: ¿PACTO DE GOBIERNO O AISLAMIENTO? (19/XII/2018)
  7. LA RENOVACIÓN DE LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA: EN 2009 YA APUNTAMOS QUE EXISTÍA UN SUBSTRATO POLÍTICO FAVORABLE A LA ECLOSIÓN DE UN PARTIDO COMO VOX (26/XII/2018)
  8. ¿ES POSIBLE FRENAR EL ASCENSO DE VOX? ANALIZAMOS LAS DISTINTAS ESTRATEGIAS DE CONTENCIÓN DE LA EXTREMA DERECHA (16/I/2019).
  9. VOX, EL GRAN BENEFICIARIO DEL PACTO DE GOBIERNO ANDALUZ (23/I/2019)
  10. VOX HABLA SOBRE VOX. TRES LIBROS PARA CONOCER EL PARTIDO (30/I/2019).
  11. EL AUTOBÚS DE HAZTEOIR O CÓMO LOS MEDIOS HAN CREADO UN CIRCO MEDIÁTICO EN TORNO A LA ULTRADERECHA DEL QUE CONSTITUYEN SU PÚBLICO INCONDICIONAL  (3/III/2019)
  12. VOX CONTRA EL FEMINISMO (24/III/2019)
  13. CATALUÑA Y LA “ESPAÑA VIVA” DE VOX: EL RETORNO DEL NACIONALISMO ESPAÑOL INTEGRISTA (26/IV/2019)
  14. VOX RECUPERA LA “ANTI-ESPAÑA” PARA DESIGNAR A LOS ENEMIGOS DE “LA ESPAÑA VIVA” (4/V/2019)
  15. ¿CUÁL ES AL SITUACIÓN DE VOX DESPUÉS DEL 28-A? (12/V/2019).
  16. VOX TRAS EL 26-M: NUBES EN EL HORIZONTE (1/VI/2019).
  17. VOX EN AGUAS PANTANOSAS: SU APOYO CAE EN LAS ENCUESTAS, SE ENREDA EN LOS PACTOS DE GOBIERNO Y GENERA NOTICIAS DESFAVORABLES (6/VII/2019).
  18. ESPAÑA SUMA, UN RETO COMPLICADO PARA VOX
  19. CINCO INCÓGNITAS DE VOX QUE DESVELARÁ EL 10-N
  20. EL ADOQUÍN DE RIVERA, MUNICIÓN PARA VOX (6/XI/2019)
  21. LOS POBRES Y LA PATRIA: ABASCAL RECURRE AL LÍDER JONSISTA RAMIRO LEDESMA IGUAL QUE LE PEN RECURRIÓ AL LÍDER SOCIALISTA JAURÈS.
  22. VOX DINAMITA A LA DERECHA.
  23. CUATRO OBRAS SOBRE VOX PUBLICADAS EN 2019
  24. 2019: EL AÑO DE VOX Y CHEGA Y DEL FIN DE LA EXCEPCIONALIDAD IBÉRICA DE LA ULTRADERECHA
  25. LAS TRES DERECHAS (VOX, C’S Y PP) Y EL ESCENARIO POLÍTICO DESPUÉS DE LA INVESTIDURA
  26. TRES APUNTES SOBRE LA AFINIDAD DE VOX CON EL PARTIDO LEY Y JUSTICIA POLACO
  27. VOX Y EL COVID-19: ¿CAMBIO DE PIEL?

CÓMO LA ULTRADERECHA EXPLOTA LAS PERIFERIAS: LE PEN Y LAS ELECCIONES LOCALES COMO EJEMPLO

febrero 2, 2020

 

HEMOS DEDICADO LAS ÚLTIMAS ENTRADAS DEL BLOG A “LA ESPAÑA VACIADA” Y A LAS PERIFERIAS EMERGENTES O CONSOLIDADAS.

Hemos visto así como estas últimas se han manifestado ya en las elecciones del 10-N y plantean tensiones territoriales nuevas, con propuestas de nuevas autonomías (una región leonesa) o creación de ciudades autónomas (La Línea). Asimismo, hemos advertido que esas periferias (los “lugares que no importan”, siguiendo a Andrés Rodríguez-Pose) manifestaban su protesta por su relegamiento votando a opciones populistas.

La ultraderecha contra las “megalópolis”

La estrategia de Marine Le Pen y su Reagrupamiento Nacional [RN] en vista a las futuras elecciones locales de 2020 pasa precisamente por explotar esta realidad. Lo recoge el blog francés Fragments sur les temps présents (de lectura imprescindible para público interesado en la ultraderecha), haciéndose eco de un artículo de Nicolas Lebourg. Según este reputado experto en la extrema derecha, la estrategia lepenista es la siguiente:

Ella [Marine Le Pen] defiende una “desmetropolización” y el “localismo”. Las críticas a la ciudad mundial [ville-monde] de París (donde el RN no tiene ninguna opción electoral), más preocupada por las otras ciudades mundiales que por las francesas, le permiten abogar por un incentivo fiscal para reubicar empresas de metrópolis en zonas áreas abandonadas. Es una idea que le permite vincular las campañas municipales y presidenciales.

En suma, transforma su sociología electoral (clases trabajadoras del sector privado, áreas rurales, etc.) en el campo político de los outsiders de la globalización que ella conduciría contra la “nación start-up [emergente]” de Emmanuel Macron.

De este modo, lo que puede ser una campaña electoral poco atractiva se convierte en un combate épico contra la globalización (“el mundialismo” antinacional y la defensa de la Francia olvidada), una estrategia que el politólogo Xavier Crettiez denomina “escapismo revolucionario”.

Y es que Le Pen afirma que los comicios locales serán la ocasión para que emerja una nueva élite forjada en la política municipal para regenerar el país y detener el proceso de decadencia de grandes zonas territoriales ante la consolidación de urbes y regiones dinámicas (véase el discurso de Le Pen en la clausura de la convención nacional del RN para los comicios locales de 2020 de 12 de enero, especialmente a partir del minuto 10).

 

El trasfondo: la Francia periférica de los “chalecos amarillos”

Este combate electoral lepenista no puede comprenderse plenamente si no tenemos en cuenta la revuelta de los “chalecos amarillos” iniciada en octubre de 2018. Esta última fue una formidable protesta de la “Francia periférica” y su creciente abandono contra París como “ciudad global”.

Su estallido fue una sorpresa y lo motivaron decisiones aparentemente de poco calado, como el aumento del precio del combustible o una mayor limitación de la velocidad. Sin embargo, ello fue el precipitante de la revuelta de una Francia periférica que necesita el automóvil porque cada vez tiene más dificultades para disfrutar de servicios o acceder a un empleo.

Este proceso lo describió con claridad meridiana el geógrafo Christophe Guilluy en La France périphérique. Comme on a sacrifié les clases populaires (2014), de lectura necesaria para entender las cuestiones que planteamos en esta entrada y las precedentes.

Retrocede la polarización izquierda-derecha ante otra emergente: periferia perdedora-ciudad global

En síntesis, lo que refleja el discurso lepenista en los comicios locales es la importancia creciente de la brecha que se abre entre periferias insurgentes y que se resisten a enquistarse en la marginalidad y la red de urbes globales bien insertas en las redes de comunicación, conocimiento y economía global.

El lepenismo ya ha obtenido buenos réditos de ello, como señaló el politólogo Pascal Perrineau en La France au Front. Essai sur l’avenir du Front National (2014). Este subrayó la importancia de las fracturas territoriales en su voto.

¿Por qué dedicamos nuestra atención a esta cuestión? Porque es más que probable que las periferias emergentes españolas generen nuevas dinámicas políticas aún por contornear, pero que adquirirán importancia creciente a corto y medio plazo y articularán conexiones con opciones populistas de signo diverso.


2019: EL AÑO DE VOX Y CHEGA Y DEL FIN DE LA EXCEPCIONALIDAD IBÉRICA DE LA ULTRADERECHA

diciembre 23, 2019

André Ventura, líder de Chega, felicita a Vox por sus buenos resultados.

 

EL AÑO 2019 HA SIDO EL DE LA ECLOSIÓN DE VOX Y CHEGA, lo que ha marcado y redefinido la política española mientras está por ver su efecto en la portuguesa. En este sentido, nos parece interesante hacer tres precisiones.

1. Vox y Chega, el fin de la excepcionalidad ibérica

El año 2019 ha marcado el fin de la excepcionalidad ibérica en cuanto a la presencia de la extrema derecha en los parlamentos estatales con el ingreso de Vox en España y Chega en Portugal (sus rostros públicos son Santiago Abascal y André Ventura) y ahora el único país europeo sin una formación de este espectro político en su hemiciclo es Irlanda. Ello refleja la tendencia expansiva de este sector ideológico, aunque configura una familia continental con partidos que presentan divergencias programáticas importantes.

2. El techo de crecimiento de Vox y Chega aún se desconoce

Si la ultraderecha portugesa que representa Chega obtuvo un modesto 1.3% del voto total y un escaño para su líder, Ventura, los sondeos le auguran un crecimiento y ahora su intención de voto rondaría el 5%. Por su parte, Vox ha mostrado un crecimiento discontinúo, que hemos analizado en este blog. De este modo, en las elecciones europeas del 26-M perdió casi la mitad del apoyo logrado el 28-A (su porcentaje de voto pasó del 10,1% al 6,2%). Además, según el CIS, en julio cayó al 3,3% y en octubre, antes de conocerse la sentencia de los líderes independentistas, era el 7,9%. Pero el 10-N alcanzó el 15%. En suma, actualmente no se vislumbra un techo electoral claro en el crecimiento de la extrema derecha peninsular.

3. Una extrema derecha parecida

En los dos casos, Vox y Chega, sus líderes no son antiguos ultraderechistas que llegan a sus parlamentos después de una larga etapa política de marginalidad (Ventura perteneció al Partido Social Demócrata [PSD] y Abascal al PP) y sus programas comparten una visión económica neoliberal, por lo que pueden predominar más las  semejanzas que las diferencias a medio plazo.

¿Hacia una ultraderecha “ibérica”?

Lo expuesto indica que Vox y Chega parecen configurar una ultraderecha “ibérica” en la medida que podrían compartir diferentes temas y enfoques. No obstante, son partidos que aún experimentan una definición programática y es necesario esperar un tiempo prudencial antes de extraer conclusiones al respecto.


VOX DINAMITA A LA DERECHA

noviembre 17, 2019

Ilustración de Leonard Beard para este artículo publicada en El Periódico.

 

EL PROGRESO DE VOX EL 10-N, QUE PASA DEL 10.1% DEL VOTO (24 ESCAÑOS) AL 15% (52), afianza el liderazgo de Santiago Abascal y y fractura de forma profunda el bloque de la derecha. Su crecimiento noquea a Cs, cuyo voto cae del 15,8% (57) al 6,7% (10), resultado que ha provocado la dimisión de su presidente, Albert Rivera. A la vez, Vox cortocircuita la recuperación del PP que dirige Pablo Casado. Este pasa del 16,7% (66) al 20,8% (88), pero queda lejos de sus expectativas (100-110) y mantiene una competición reñida con Abascal en varias provincias, quien le supera en Murcia y Ceuta. Vox, pues, ha roto los equilibrios internos de la derecha española en su provecho y, como analizaremos, lo ha conseguido con su antisecesionismo catalán.

Vox es el gran vencedor en la derecha

Sin embargo, su voto es volátil. En las elecciones europeas del 26-M perdió casi la mitad del logrado el 28-A (pasó del 10,1% al 6,2%). Además, según el CIS, en julio cayó al 3,3% y en octubre, antes de conocerse la sentencia de los líderes independentistas, era el 7,9%. En la campaña electoral, Vox vendió sus temas (antisecesionismo, ‘invasión migratoria’, ‘guerra cultural’) con oposición escasa: la derecha orbitó en torno a su discurso y la izquierda lo usó para movilizar a sus votantes y alcanzó el 15%. Lo hizo posiblemente al capitalizar la oposición a exhumar el cadáver de Franco y, sobre todo, al secesionismo catalán. Y es que Vox fue el ‘partido del castigo’ del independentismo por excelencia: clamó por suprimir las autonomías, por declarar el estado de excepción en Catalunya y por encarcelar a su presidente. PP y Cs quisieron rivalizar aquí con Vox, lo que –como veremos- fue un grave error.

El PP tocado y Cs hundido

Cs ha perdido 2,5 millones de electores, de los que 1,5 habrían apoyado a PP y Vox, refugiándose el resto en la abstención. Tal resultado puede poner fin al cuarto intento de crear un partido bisagra entre PP y PSOE que facilite la gobernabilidad del país sin recurrir a nacionalistas vascos y catalanes. Ese eventual fracaso de Cs, que agrandaría el campo de juego de Vox, se sumaría a los precedentes del Centro Democrático y Social (CDS) que lideró Adolfo Suárez (1982-1991); del Partido Reformista Democrático (PRD) que apadrinaron Miquel Roca y Jordi Pujol (1986); y de Unión Progreso y Democracia (UPyD) que acaudilló Rosa Díez (2007-2015).

Por su parte, el PP queda seriamente afectado por el ascenso de Vox (que ahora puede recurrir leyes al Tribunal Constitucional al superar los 50 escaños y estará en la Mesa del Congreso). Le impide recuperarse para ser una clara alternativa de Gobierno y limita sus movimientos, pues Vox denunciará todo trato de Casado con Pedro Sánchez como una cesión vergonzosa (especialmente si es sobre Catalunya) para erosionar su voto. El PP, pues, deberá medir sus pasos.

Catalunya, la clave

En la creación de este escenario, Catalunya ha sido central. Para comprenderlo debemos tener presente que desde la derecha ha sido recurrente la denuncia de la amenaza secesionista y de diseños conjuntos del PSOE y nacionalistas periféricos para liquidar el Estado. En el 2005 Mariano Rajoy afirmó que con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se asistía “a un plan muy elaborado para el desmantelamiento del Estado según las directrices que imponen algunas minorías nacionalistas y muy particularmente el Gobierno tripartito de Catalunya”. Y este julio, Rivera alertó de la existencia de un “plan” de Sánchez para “liquidar el Estado constitucionalista” con una “banda” que incluía a los secesionistas que apoyaron su investidura.

Pero PP y Cs no pueden llevar tal argumento al extremo, como hace Vox, pues -al fin y al cabo- son partidos de Gobierno y deben contener su radicalismo verbal. En cambio, Vox obtiene el máximo rendimiento del tema, ya que la defensa de la nación española es su razón de ser y le quedan lejos las responsabilidades de Gobierno. De este modo, su belicoso antiseparatismo es su motor: justifica derogar las autonomías (eje de su programa) y su populismo punitivo contra el separatismo (que plasma el lema “Torra a la mazmorra”) galvaniza a sus seguidores. Así las cosas, Cs y PP se han lanzado a una competición suicida con Vox en este ámbito: incapaces de superarle en radicalidad (su demanda de aplicar el artículo 155 resulta mojigata ante el discurso de Abascal), han dado centralidad y respetabilidad al mensaje de Vox y le han transferido parte sustancial de sus votos. Esta torpeza explica en gran medida los resultados del 10-N y el batacazo de Cs debería ser aleccionador al respecto. Veremos si es así.

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* Artículo publicado originalmente en El Periódico (14/XI/2019): Xavier Casals, “Vox dinamita a la derecha”. La imagen del inicio de este post procede del mismo.


CINCO INCÓGNITAS DE VOX QUE DESVELARÁ EL 10-N

noviembre 3, 2019

 

“España siempre”, el lema de la campaña de Vox.

 

LOS COMICIOS DEL 10-N COMPLETARÁN UNA SECUENCIA ELECTORAL que nos permitirá observar si Vox logra resolver algunas de sus asignaturas pendientes y le afectarán sus pactos de gobierno y también abandonos y el escándalo  mediático asociado a la actividad profesional de Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros.

1. ¿Logrará mantener o ampliar su electorado del 28-A?

Vox ha tenido un apoyo muy volátil. Como ya señalamos en nuestro análisis del partido tras la triple cita electoral del 26-M, en los comicios europeos perdió casi la mitad de los votos (el 48.1%) que obtuvo el 28-A, al pasar estos de 2.677.173 (10.1%) a 1.388.681 el 26-M (6.2%).

Ahora es imposible hacer un proyección verosímil, pues el reciente sondeo del CIS (elaborado antes de conocerse la sentencia de los líderes independentistas) le otorga un descenso notable de apoyos y obtendría el 7.9% del voto (entre 14 y 21 escaños). Ello contrasta con la tendencia alcista que sondeos recientes atribuyen a Vox, que incluso podría superar a C’s de modo holgado. Esta última tendencia sería lógica, en la medida que la formación se habría beneficiado de las protestas que ha tenido la sentencia mencionada en Cataluña y de la oposición que ha generado la exhumación del cadáver de Franco en sectores sociales que podrían ser significativos. Así las cosas, solo la noche del 10-N será posible constatar la base electoral del partido.

2. ¿Persistirán sus “agujeros negros” territoriales?

Los resultados del 28-A plasmaron que Vox estaba ausente del País Vasco, Navarra, Galicia, las Islas Canarias y en Cataluña solo tuvo un escaño. Un mes después, las elecciones autonómicas del 26-M reflejaron que tampoco está presente en Extremadura, Castilla la Mancha, La Rioja y solo obtuvo un diputado en Castilla y León. A la vez, ingresó en 27 de las 50 capitales provinciales, poco más de la mitad.

Veremos ahora si esta cartografía del voto se mantiene o, por el contrario, si aumentan los “agujeros negros” o  estos retroceden. De este modo, veremos si se configuran bastiones voxistas, como podría ser el eventual caso de Murcia,  o si -por ejemplo- su apoyo en Cataluña se mantiene (pues el CIS advierte la posible pérdida de su escaño).

3. ¿Diversificará su base electoral captando voto obrero?

Vox no parece haber hecho un agujero entre el electorado obrero: Como apuntó un análisis de eldiario.es tras el 26-M, este  partido “no ha logrado entrar en los cinturones rojos de las ciudades y logra los mejores resultados en los barrios más adinerados de los grandes ayuntamientos”. Esta era el resumen de un análisis del voto que cosechó el partido “en las 16 ciudades españolas más pobladas”, constatando  que Vox captó “sus mejores registros en los barrios más ricos de las grandes ayuntamientos. En las áreas urbanas con rentas superiores a 50.000 euros el partido de extrema derecha obtuvo el 8,63% de los votos”. No es, pues, casualidad que Santiago Abascal haya iniciado su campaña en la segunda urbe catalana en población, L’Hospitalet, en busca del voto obrero: “Estamos aquí para tender la mano a la gente que con buena fe votó a los socialistas y hoy se sienten traicionados”, manifestó el líder de Vox.

4. ¿Le pasarán factura  sus pactos de gobierno con PP y C’s?

Pese a que Vox criticó al PP (que bautizó como la “derechita cobarde”) y a C’s (que designó como la “veleta naranja”), lo cierto es que el bloque formado por estos tres partidos ha actuado con una disciplina política más que notable y no se ha perdido ningún posible gobierno local o autonómico allí donde podían sumar. Por consiguiente, cabe pensar que el complejo equilibrio que mantiene Vox entre su carácter de partido de protesta y de gobierno puede pasarle factura en las urnas.

5. ¿Le afectarán de modo negativo deserciones y escándalos?

Vox ha conocido diversas deserciones, algunas muy sonadas, como la de la diputada Malena Contestí, que emitió duras críticas hacia la formación. Asimismo, han aparecido diversas informaciones sobre el desarrollo de las actividades profesionales de dos de sus líderes, Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros que afectan a su transparencia, ética y cumplimiento de la legalidad. Cabe pensar que todo ello puede afectar a los resultados del partido.

Conclusión

En definitiva, la noche del 10-N empezaremos a tener una radiografía más clara de Vox en cuanto a sus bases electorales y territoriales.  Asimismo, podremos constatar si le pasan factura escándalos, deserciones y pactos de gobierno con el PP y C’s, sus paradójicos “aliados-enemigos”.


LOS BUENOS RESULTADOS ELECTORALES DE LA ULTRADERECHA ALEMANA PUEDEN MARCAR EL 30 ANIVERSARIO DE LA CAÍDA DEL MUNDO DE BERLÍN

septiembre 7, 2019

 

Reportaje de Euronews sobre las elecciones emitido dos dias antes de las mismas (30/VIII/2019).

 

LA ULTRADERECHISTA ALTERNATIVA PARA ALEMANIA [ALTERNATIVE FÜR DEUTSCHLAND, AfD] ha obtenido excelentes resultados en los comicios celebrados este 1 de septiembre en los Länder de Sajonia y Brandenburgo.

En el primero ha captado el 27.5% del total de sufragios (aumentando el 17.8%),  siendo segunda fuerza al superarla la CDU (32.1%), que ha perdido un 7.3% del voto. En el de Brandenburgo AfD ha obtenido el 23.5%, sumando un 11.3%, siendo de nuevo segunda fuerza al superarla el SPD (26.2%), que –como la CDU- también pierde votos, un 5.6%.

Tales porcentajes de apoyo de AfD auguran turbulencias en la política alemana (y también europea), de los que hacemos tres apuntes.

1. Alemania del Este, una herida abierta

En primer lugar, los resultados demuestran que esta formación se ha convertido en el “partido de la protesta” de la antigua RDA, antes captado por la izquierda de Die Linke.

Recordemos que en la extinta RDA, la Alemania del Este, impera un importante descontento por las desigualdades que aún existen en relación con el Oeste del país (por ejemplo, los trabajadores cobran unos 650 o 700 euros menos), lo que se traduce en un significativo apoyo al extremismo de derecha.

No por azar fue aquí donde surgió el “fenómeno PEGIDA”. Este rótulo era el acrónimo de Patriotische Europäer gegen die Islamisierung des Abendlandes [Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente], que inició su andadura el 20 de octubre de 2014 en Dresde. Entonces ya señalamos que PEGIDA encarnaba un sentimiento de protesta de la población de la extinta RDA.

2. La dinámica ascendente de la AfD 

En segundo lugar, dado que los siguientes comicios que se celebrarán el 27 de octubre en Alemania serán los del Land de Turingia, también en Alemania del Este, los sondeos auguran a AfD buenos resultados. Así, podría obtener el 20% del sufragio (doblando sus apoyos de 2014).

Del resto de formaciones, solo los Verdes presentan una tendencia igualmente ascendente (su voto crece un 10.8% en Brandeburgo y un 8,2% en Sajonia), pese a cuestionar las explotaciones mineras de lignito contaminantes, lo que les habría podido restar apoyos.

Su acenso contrasta con un SPD en declive y el descenso de los apoyos a Die Linke y los liberales del FDP (estos últimos no estarán presentes en ninguno de los dos parlamentos). De hecho, los resultados decrecientes en las urnas del SPD y la CDU han creado importantes tensiones internas en ambas formaciones.

3. Gobiernos más inestables por los “cordones sanitarios”

En tercer lugar, a la fragmentación política existente en los parlamentos de los dos Länder, a la hora de formar gobiernos se sumará el hecho de que ningún partido está dispuesto a pactar con AfD. Ello supondrá formar amplias coaliciones, lo que requiere tiempo, y posiblemente estas generarán ejecutivos inestables.

Este escenario ofrece a la ultraderechista AfD la posibilidad de convertirse en la gran fuerza de la oposición y eventualmente aumentar sus apoyos. Ello ocurre cuando el próximo 9 de noviembre se cumplirán 30 años de la caída del muro de Berlín, que puso fin a la separación de las dos Alemanias (RFA y RDA).


¿VUELVE EL FASCISMO? ¿LA ULTRADERECHA ACTUAL REFLEJA EL RETORNO DEL FASCISMO? DOS HISTORIADORES EXPERTOS EXPERTOS EN EL TEMA ANALIZAN LA CUESTIÓN

agosto 31, 2019

 

Los historiadores Emilio Gentile (izq.) y Enzo Traverso (der.).

DONALD TRUMP, MATTEO SALVINI, MARINE LE PEN, NIGEL FARAGE… ¿VUELVE AL FASCISMO? Esta es una pregunta habitual en los medios de comunicación y foros ante el ascenso de la extrema derecha. Ahora disponemos de dos textos breves solventes y legibles, redactados en forma de entrevista que abordan la cuestión.

Ambos reflejan las tesis de dos reputados historiadores italianos de dilatado currículum y sólida reputación: Emilio Gentile (nacido en Bojano en 1946), en Quién es fascista (2019), y Enzo Traverso (nacido en Gavi en 1957),  en Las nuevas caras de la derecha (2018), del que existe versión en catalán, Els nous rostres del feixisme.

Del fascismo al postfascismo: ¿Qué ha cambiado?

¿Es posfascista la ultraderecha actual? Traverso plantea esta y otras cuestiones en una entrevista con el antropólogo Régis Meyran de 110 páginas con 87 notas. Es un diálogo con referencias numerosas a estudios, hechos y debates, y con unas respuestas llenas de matices. Todo ello le otorga complejidad sin limitar la comprensión.

Ahora bien, como la obra fue publicada en francés el 2017, la conversación pone el foco en Francia, a veces tiene referencias que el lector o lectora puede desconocer (como sucede aludir al Partido de los Indígenas de la República o al Comité Invisible). Pese a ello, los análisis perspicaces de Traverso compensan el esfuerzo.

El historiador prefiere el término “postfascismo” para aludir a la ultraderecha actual ante los de derecha populista o el de “nacional-populismo”. Con él designa “un estado inestable, expresión de una transición inacabada entre un fascismo superado -pero que no deja de ser la matriz de su movimiento- y una derecha nacionalista que no siempre aparece como legítima y respetable en una democracia liberal”. Es, pues, “un fenómeno transitorio, en mutación, que no ha cristalizado”, desvinculado del neofascismo. Este término, de hecho, sería un oxímoron: no designa algo nuevo, sino “residual” en querer “prolongar y regenerar el viejo fascismo”.

“El fascismo ha muerto definitivamente”

Muy distinto es el punto de vista de Gentile, opuesto a la pretendida existencia de un fascismo que ha pervivido hasta el presente, como se plantea de forma habitual. Es rotundo al respecto: “El fascismo ha muerto definitivamente, pues nadie hoy -ni siquiera los neofascistas- quiere restaurar el régimen que fue derribado por la victoria irreversibles de las fuerzas antifascistas, unidas para restituir al pubelo italiano la libertady la soberanía”.

Discípulo del célebre historiador Renzo de Felize, este investigador ha escrito una breve ensayo en forma de entrevista, pues esta no refleja un diálogo real. Ello obedece a que el autor ha organizado su argumentación a lo largo de 220 páginas de reducido tamaño a partir de una secuencia de preguntas que le han formulado a lo largo de su carrera y que aún se repiten. Este formato tiene la virtud de poder plantear numerosas cuestiones habituales en foros y medios de comunicación con respuestas sintéticas.

Al desarrollar sus tesis, Gentile insiste en acotar el fascismo a su época, evitando las simplificaciones que insisten en la existencia de un “fascismo eterno” o de su permanente retorno. Al hacerlo aporta explicaciones ilustradas con hechos y episodios históricos que le confieren solidez.

En este sentido, analiza muchas cuestiones interesantes, como las relaciones entre la Resistencia y el antifascismo o la actitud del comunismo italiano ante el fascismo. Esta última fue compleja y en 1934, tras llegar Hitler al poder el año anterior y consolidarse el régimen de Mussolini, pasó de identificar a los socialistas como “socialfascistas” a buscar la colaboración con estos y con el resto de formaciones antifascistas.

Miembros de Casa Pound en Roma con máscaras con los colores de la bandera italiana (foto: Reuters).

Dos visiones divergentes y sugerentes

En suma, estamos ante dos lecturas que se complementan, que coinciden en rechazar algunos lugares comunes del debate público o mediático (como la existencia de un “islamofascismo”) y que muestran cómo se pueden argumentar visiones muy distintas sobre la relación entre la ultraderecha actual y el fascismo con solidez, por lo que recomendamos su lectura. En una época en la que se repiten tópicos desde la pobreza de información y la pereza intelectual, estos dos textos breves ofrecen sendas perspectivas inteligentes y documentadas sobre la eventual persistencia del fascismo.