EL TRUMPISMO DE VOX, UNA RUPTURA EN LA TRADICIÓN ANTI-ESTADOUNIDENSE DE LA EXTREMA DERECHA ESPAÑOLA

mayo 27, 2020

Vox se ha mostrado partidario de Donald Trump y ha asumido aspectos de su discurso (imagen de elplural.com)

 

VOX HA SUPUESTO UN CAMBIO IMPORTANTE EN LA CULTURA POLÍTICA DE LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA AL ALINEARSE CON EL TRUMPISMO. Tal toma de posición supone una ruptura con la cultura política de la extrema derecha española, tradicionalmente anti-estadounidense. Como este aspecto ha pasado desapercibido incluso para sectores  académicos, hemos considerado importante remarcarlo.

Para ello reproducimos esta entrevista que hicimos en 2013 al historiador Daniel Fernández de Miguel al publicar su ensayo El enemigo yanqui. Las raíces conservadoras del antiamericanismo español.  Su contenido cobra hoy renovada actualidad al exponer la larga tradición política de antiamericanismo existente en el seno de la derecha española. Ello permite apreciar cómo la irrupción de Vox ha supuesto una ruptura ideológica en tal sentido.

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DANIEL FERNÁNDEZ DE MIGUEL: “ANTES DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL EL ANTIAMERICANISMO ESPAÑOL DE DERECHAS Y DE IZQUIERDAS ERAN MUY SIMILARES”

DFDM¿Existe un antiamericanismo de derechas tan intenso como el de izquierdas? Así lo demuestra un estudio más que interesante de Daniel Fernández de Miguel.El autor es doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid, tras ser becado por la Fundación Ramón Areces para realizar una tesis doctoral sobre el antiamericanismo conservador español. En el curso de su investigación, ha realizado estancias en la University of California, San Diego, y en l’École des Hautes Études en Sciences Sociales de París. Ha publicado El enemigo yanqui, además de diversos artículos y colaboraciones sobre la imagen norteamericana en España. En la actualidad trabaja en una fundación privada y colabora con el Departamento de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid.

Tras leer su obra le hemos planteado una entrevista por correo electrónico que le agradecemos que haya contestado para nuestro blog y reproducimos a continuación.

¿Cuando y por qué cristaliza un antiamericanismo español conservador?

El siglo XIX fue fundamental para que surgiera y se consolidara un antiamericanismo de carácter conservador en España. Las causas son diversas.  En primer lugar, a lo largo de la centuria hubo un constante choque de intereses en el continente americano entre los dirigentes de una España que buscaba a toda costa mantener la influencia sobre sus antiguas colonias, y los gobernantes del coloso anglosajón, que trataban de sumar nuevos territorios y lograr ventajas económicas y comerciales. Pronto se desarrolló en España una corriente de opinión de talante conservador en la que se llamaba a la unión de los pueblos hispanos frente a la amenaza política, cultural, religiosa y económica que representaba el enemigo yanqui.

Por otro lado, comenzaron a extenderse por Europa ciertos tópicos sobre los norteamericanos, a los que se tildaba de vulgares, pueriles y materialistas, un pueblo de mercachifles sin alma. Por último, hay que tener en cuenta que Estados Unidos se erigió como una de las naciones faro de la democracia, el republicanismo y la libertad religiosa, cuyo ejemplo podía ser emulado en otras latitudes, lo que concitaba la enemistad de los sectores más conservadores de las sociedades europeas, en particular de las católicas.

El antiamericanismo español, según su libro, codificó en gran medida una imagen del estadounidense a partir de la novela Babbitt (1922), de Sinclair Lewis. ¿Qué visión ofrecía esta obra que resultó tan atractiva a la derecha española?

El éxito de Babbitt a la hora de ofrecer una determinada imagen del estadounidense no se circunscribió a España, la novela tuvo una excelente acogida en toda Europa durante los años veinte y treinta. La clave de su éxito consistió en ofrecer una visión crítica de la vida del ciudadano medio norteamericano en un momento en el que numerosos intelectuales y creadores de opinión europeos se afanaban por demostrar la vacuidad de un American way of life que comenzaba a fascinar a muchos ciudadanos del viejo continente, hipnotizados por las imágenes que trasladaban las películas de la potente industria cinematográfica estadounidense.

Portada-El-enemigo-yanqui

Portada de El enemigo yanqui.

En la derecha española, tanto en círculos católicos como en falangistas, se utilizó la novela como argumento de autoridad para destacar varios aspectos que deploraban del “carácter” estadounidense: el conformismo, el materialismo ramplón, la hipocresía, el infantilismo, la ignorancia… Además, el hecho de que el personaje central de la novela, George F. Babbitt, perteneciera a una suerte de club rotario, contribuyó aún más a su identificación por parte de la derecha española como epítome de los males de la vida yanqui. No olvidemos que el rotarismo fue anatematizado por la Iglesia española a través de una intensa campaña protagonizada por varios obispos en 1928, cuyo colofón fue una admonición pastoral del arzobispo de Toledo, el Cardenal Pedro Segura, en enero de 1929.

¿En qué aspectos difiere este antiamericanismo de derechas del de izquierdas?

 En las décadas previas a la Segunda Guerra Mundial, el antiamericanismo español de derechas y el de izquierdas guardaban muchas semejanzas. Ambos discursos coincidían en la denuncia del “imperialismo yanqui” sobre la América hispana. Y se criticaba a la sociedad estadounidense basándose en similares imágenes: la obsesión por el dinero, el febril ritmo de vida, la impersonalidad de la sociedad de masas, la insustancialidad de su industria del entretenimiento… En definitiva, lo que más les chocaba de un nuevo estilo de vida, de una modernidad, con la que los españoles de la época todavía no estaban muy familiarizados.

En lo que sí se diferenciaban era en la mayor hostilidad que entre los sectores de la izquierda radical generaba el capitalismo norteamericano y la represión del movimiento obrero. Tras la Segunda Guerra Mundial, sobre todo a partir de los años sesenta, el antiamericanismo de izquierdas se caracterizará por su talante marcadamente político, de denuncia de la política exterior de la gran superpotencia occidental, mientras que en la derecha el antiamericanismo, más minoritario que antes, permanecerá sobre todo ligado a prejuicios culturales, morales y de estilo de vida.

¿Qué importancia tuvo este antiamericanismo bajo el franquismo?

Durante el primer franquismo, hasta finales de los años cuarenta, el discurso antiamericano de derechas gozó de gran predicamento.

Cuando se creía en la victoria del Eje en la Segunda Guerra Mundial, este discurso fue profusamente utilizado, con un grado de virulencia solo alcanzado con anterioridad en el contexto de la Guerra de 1898. Y durante los años del aislamiento, en la segunda mitad de los años cuarenta, falangistas, católicos y militares, con la connivencia de las autoridades, no dudaron en criticar a EEUU y lo que representaba su modelo de vida, en comparación con una España a la que se presentaba como voluntariamente aislada del ajetreado mundo exterior, displicente hacia el nuevo liderazgo norteamericano del bloque occidental, al que se criticaba por su supuesta blandura e inocencia. Los retratos que se hacían entonces de la vida estadounidense en algunas publicaciones falangistas, militares y católicas no tenían desperdicio. La criminalidad, la disolución de la familia, el consumo de drogas, la tensión nerviosa… parecían campar a sus anchas en el país del Tío Sam. Fue entonces cuando más énfasis se puso desde la Iglesia en alertar sobre el peligro de que EEUU utilizara su inmenso poder para difundir el protestantismo por el mundo.

Franco-Eisenhoower

El abrazo de Franco y Eisenhoower en diciembre de 1959 visualizó el giro ideológico del régimen.

A comienzos de los años cincuenta, cuando las vicisitudes de la guerra fría condujeron a la búsqueda de entendimiento entre la Casa Blanca y El Pardo, se produjo un cambio de opinión hacia EEUU en el régimen franquista, ratificado por los acuerdos del 26 de septiembre de 1953 (Convenios1953). A partir de entonces, si bien en privado permaneció un fuerte sustrato antiamericano en algunos sectores del régimen, visibilizado en ocasiones con espectacularidad, como en el famoso artículo de Blas Piñar titulado  “Hipócritas”  publicado en ABCden 1962 (ver PDF aquí: ABC-19-01-62), llo cierto es que en público se reprimieron las muestras de este tipo de antiamericanismo.

¿Queda hoy algún legado de este antiamericanismo?

La plena incorporación de la sociedad española, a lo largo del último medio siglo, a pautas de vida modernas, que deben mucho a la influencia estadounidense, ha acortado la brecha cultural y de estilo de vida que separaba anteriormente a ambos países.

Por lo tanto, el antiamericanismo ya no conforma un discurso integral de oposición contra toda una civilización. Las últimas muestras de antiamericanismo ideológico se dieron en grupos de extrema derecha surgidos en el tardofranquismo, como Fuerza Nueva o el Círculo Español De Amigos de Europa [CEDADE]. No obstante, lo que ha legado el antiamericanismo conservador es una serie deshilvanada de prejuicios y tópicos sobre los anglosajones, que se han transmitido de generación a generación con muy pocos cambios y que siguen estando muy presentes en la sociedad a la hora de valorar a los estadounidenses.

Antiamericanismo 2010

Cartel del Movimiento Social Republicano [MSR] en el que es visible el antiamericanismo.

Hoy en día, el antiamericanismo conservador se encuentra más extendido entre los países de religión musulmana que en Europa. De manera parecida a lo que ocurría dentro del conservadurismo católico en el pasado, el temor a la pérdida de identidad, a la secularización y a la imposición de la modernización al estilo americano constituyen los principales motivos del antiamericanismo islámico, además del carácter de “cruzada” con que sus sectores más extremistas interpretan la política exterior estadounidense de los últimos años.


ENTREVISTA A MANUEL GALLEGO SOBRE EL CRIMEN DE ATOCHA DE 1977: “AÚN IGNORAMOS EL ORIGEN DE LAS ARMAS Y MUNICIONES EMPLEADAS EN LA MASACRE”

mayo 19, 2020

Nacido en Madrid, se doctoró en Historia Contemporánea por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en 2016. Tras publicar su primer artículo acerca del paso del Tribunal de Orden Público a la Audiencia Nacional centró su investigación en la violencia política durante la Transición.

Los abogados de Atocha es su primera obra y es la plasmación de su tesis doctoral. Pese a que se han publicado ya algunas obras sobre este crimen que en enero de 1977 marcó el rumbo de la Transición, su estudio aporta novedades interesantes al respecto y hemos pensado que esta entrevista podía ser de interés para nuestros lectores. Le agradecemos por esta razón que haya aceptado contestar a nuestras preguntas. Puede accederse al sumario y a la introducción en este PDF Sumario-Intro-Atocha

¿Por qué decidió dedicar a este tema su tesis doctoral?

Como he comentado en otras ocasiones, el tema de la investigación se presentó por casualidad, mientras miraba un programa de televisión. Sin embargo, la principal razón para que eligiese la masacre de Atocha como tema de mi tesis doctoral fue la falta de estudios analíticos sobre ella, pues la mayoría de los autores que la habían tratado lo hacían de manera superficial y la utilizaban como un argumento más para la defensa de sus propias tesis acerca de la Transición.

En esos estudios no hallé respuestas a preguntas que me parecen fundamentales como: ¿Por qué una huelga de transporte se convirtió en antecedente directo de una masacre de esta magnitud? ¿Cómo se llevó a cabo la organización del entierro? ¿De qué manera se realizó la investigación y detención de los procesados? O, lo que es más importante ¿Cuáles pudieron ser las razones para que la instrucción sumarial se alargase durante tres años, llegando incluso a tener que sustituirse al juez instructor en medio del proceso?

¿Cuáles son las fuentes que ha consultado? 

Las principales fuentes para esta investigación han sido la prensa, los testimonios personales y el sumario, y cada una ha aportado una información muy valiosa a la investigación.

La prensa ha sido fundamental tanto para describir los antecedentes de la masacre como los sucesos de la llamada “Semana Negra” (del 23 al 30 de enero de 1977), así como para trasmitir los antagonismos ideológicos existentes en la sociedad española, un aspecto que me hubiera gustado tratar a través de las entrevistas personales, pero que me ha sido imposible.

Por su parte, los testimonios me han aportado una visión más amplia y concreta de lo que significaron las movilizaciones obreras de aquellos años, especialmente sobre las huelgas del sector de comunicación y transporte de 1976 y enero de 1977, la importancia de los despachos laboralistas en este proceso y la organización del cortejo fúnebre. Entre todos ellos, me gusta destacar el de Virgilio Heras Calvo, secretario general del Sindicato Provincial de Comunicación y Transporte de Comisiones Obreras de Madrid, ya que por primera vez se da voz al principal responsable del conflicto del transporte.

Por último, la principal novedad de este libro es la inclusión del sumario, que para la historiografía y una parte importante de las personas que dicen conocer Atocha ha pasado prácticamente inadvertido, pero que para mí tiene un valor incalculable, ya que en su interior encierra actuaciones y complicidades que nos ayudan a comprender el sentimiento de impunidad con el que creían actuar los grupos de ultraderecha durante los primeros años de la Transición.

Reportaje de El Confidencial de enero de 2017 al cumplirse 40 años del crimen de Atocha.

¿Ha tenido problemas para investigar los hechos?

Los principales obstáculos que he tenido que superar han sido dos.

En primer lugar, el acceso al sumario de Atocha, ya que por mis propios medios solo pude acceder a la parte conservada en el Tribunal Supremo y tras más de un año de intercambio de correos electrónicos y llamadas. En cuanto a la parte archivada en la Audiencia Nacional, realicé tres o cuatro peticiones oficiales, pero nunca recibí respuesta. Finalmente, pude acceder al sumario gracias a la ayuda del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo.

El segundo obstáculo ha tenido que ver con las dificultades inherentes al tratar de analizar un suceso que forma parte de la Historia del presente, ya no tanto en el momento de recoger experiencias, sino a la hora de hacer frente a los criterios y vivencias que, en ocasiones, se convertían en críticas hacia mi trabajo por parte de personas que creen conocer “la verdad” sobre Atocha y que, además, tratan de imponerla sobre el resto.

¿Cuáles son las novedades que aporta al conocimiento del crimen?

Creo que lo ocurrido en el interior del despacho de Atocha 55 está muy bien documentado en el sumario y la prensa con los testimonios de los supervivientes. En aquel momento, el único aspecto que pasó desapercibido fue la aparición de casquillos de bala con la inscripción SPC. Estos fueron fabricados entre los años 1936 y 1940 por la Sociedad Portuguesa de Cartuchería, filial de la DWN alemana, y distribuidos al bando sublevado durante la Guerra Civil. Conocer esta información hubiera servido de argumento para demostrar la hipótesis de los abogados de la acusación, quienes defendían que las armas y munición empleadas provenían de parques de artillería españoles y no del deshecho de armas de la base de Torrejón de Ardoz, como testificó el condenado Leocadio Jiménez Caravaca.

El aporte fundamental de este libro es que por primera vez se ha convertido a la masacre de Atocha en protagonista principal de su periodo histórico. Además, y esto también es bastante novedoso, se ponen en relación las huelgas de 1976 y enero de 1977 en los sectores de la comunicación y el transporte con la masacre. En el libro se explica cómo se llevaron a cabo las negociaciones entre el gobierno y el PCE para la organización del cortejo fúnebre por las calles de Madrid. También se describe la investigación y la detención de los procesados, así como las desavenencias entre los abogados de la acusación particular y el juez Rafael Gómez Chaparro durante los tres años que duró la instrucción sumarial. Por último, en la parte en que la investigación se centra en el desarrollo de las sesiones del juicio se puede percibir el sentimiento de impunidad con el que operaban los grupos ultraderechistas en los primeros años de la Transición, algo en lo que coincidimos gran parte de los historiadores que analizamos la violencia de extrema derecha. Ese sentimiento se hizo patente en los argumentos de los abogados defensores.

 

Imagen del multitudinario entierro de los abogados de Atocha (EFE).

En La Transición española citamos informaciones relativas a que la noche del asesinato se quiso asaltar también otros locales. ¿Ha podido corroborarlo?

Durante aquellos días aparecieron numerosas noticias de ataques ultraderechistas no solo en Madrid, sino a lo largo de toda España. La mayoría de estas aportaban datos ambiguos difíciles de poder ser contrastados, así que decidí no hacerme eco de ellos.

Creo que durante la “Semana Negra” en las oficinas de los periódicos se amontonaban informaciones y noticias a un ritmo incontenible y creo que estas, en ocasiones, las publicaron sin verificarlas debidamente. Un ejemplo de esta afirmación fue la publicación de una noticia en la que se afirmaba que un grupo de ultraderechistas había intentado acceder al hospital Francisco Franco con la intención de rematar al abogado superviviente Luis Pardo Ramos. Sin embargo, la noticia fue desmentida por la mujer del letrado y varios trabajadores del hospital.

¿Qué es lo que aún no sabemos de este episodio?

Alguno de los aspectos que queda por esclarecer sería el origen de las armas y municiones empleadas en la masacre, su posible financiación con dinero proveniente de una cuota ilegal cobrada a los transportistas por el Sindicato Vertical de Transporte y si la forma de actuar de determinados funcionarios públicos permitió a otras personas ocultar complicidades y eludir responsabilidades. La falta de una respuesta a estas cuestiones despertó y despierta la sensación de que se han detenido a los autores materiales, pero que no se ha hecho justicia con las víctimas.

Como con todo suceso de la historia del presente, para arrojar nueva luz sobre los hechos de Atocha tendremos que esperar a la posible aparición de futuras fuentes documentales y testimonios. Un rayo de esperanza se nos ha presentado con la extradición a España de Carlos García Juliá, uno de los autores de la masacre, fugado desde 1994. Esperemos que no se desvanezca prematuramente.

 

 


VOX Y EL COVID-19: ¿CAMBIO DE PIEL?

mayo 12, 2020

Santiago Abascal, líder de Vox, durante un mitin (foto de El Periódico).

 

VOX HA CONOCIDO TRES CAMBIOS SIGNIFICATIVOS DURANTE LA PANDEMIA QUE HAN PASADO UN TANTO DESAPERCIBIDOS. Nos referimos al aumento del poder de su dirección, a la atenuación de su discurso económico neoliberal y a su afán de erigirse en el polo de oposición al gobierno, desbancando al PP. Veámoslo.

Todo el poder para la cúpula

En la asamblea general de militancia del partido celebrada el 7 de marzo se reformaron sus estatutos y Abascal fue reelegido presidente. No necesitó votación al no tener rival: el candidato alternativo, Carmelo González, no pudo reunir avales suficientes para concurrir a las elecciones y aludió a un “pucherazo” por haberse cometido supuestas irregularidades.

Así las cosas, Abascal acumula ahora un gran poder gracias a la citada modificación estatutaria. El Comité Ejecutivo Nacional [CEN] que preside puede decidir las listas electorales a las Cortes y Estrasburgo, “acordar instrucciones de obligado cumplimiento para todos los órganos del partido” y disolver a comités provinciales que las desoigan si así lo valoran dos tercios del mismo. A ello se suma la eliminación de primarias para elegir a sus candidatos a cargos públicos para evitar que se cuelen “infiltrados”. El resultado es que el CEN tiene un poder sin cortapisas y su última palabra es de Abascal. De forma paralela, Vox ha creadoun nuevo liderazgo femenino, el de Macarena Olona, su portavoz adjunta en el Congreso que lleva una mascarilla con la bandera española. Destacó profesionalmente entre 2013 y 2018 como abogada jefe del Estado en el País Vasco y su perfil jurídico ha facilitado se consolidación en un partido que emplea la vía judicial como un método de lucha usual.

El Covid-19 como arsenal ideológico

En este marco, la irrupción del coronavirus ha constituido un arsenal de munición para Vox. Olona ha acusado a China de traer “la peste del siglo XXI” (antes Ortega Smith ya aludió a sus “anticuerpos españoles” frente “los malditos virus chinos”), a TVE de ocultar la “gestión criminal” del gobierno y a este último de aplicar la eutanasia de “la manera más feroz” a ancianos de residencias. De ahí que Vox haya puesto una querella contra el ejecutivo en el Tribunal Supremo por “delitos de imprudencia grave con resultado de muerte”. El partido también ha denunciado una pretendida censura en WhatsApp con el coronavirus y ha llamado a sus seguidores a refugiarse en Telegram, lo que amplía su ya gran presencia en las redes: lidera Instagram y Youtube, y está presente en Twitter, TikTok y Gab.

Pero donde más transcendente podría ser el recurso a la pandemia es en la atenuación del neoliberalismo de Vox, ya que el décimo punto de su plan de choque contra el Covid-19 apuesta porque el Estado pague tres meses las nóminas de “todos los trabajadores” y a los autónomos la suma equivalente “al nivel medio de su facturación” de los tres meses previos al confinamiento. Este recurso a las arcas del Estado parece afianzar un “giro social” del partidopara ensanchar su base electoral. Tal tendencia se insinuó en los comicios del 10-N y la apuntaló en febrero su propuesta de que todas las familias reciban 100 euros mensuales por hijo hasta cumplir este los 18 años (como hace el ultraderechista gobierno polaco). Se estimó que implementarla costaría 9.600 millones de euros, lo que implicaría adoptar una política fiscal redistributiva de encaje más que difícil con la propuesta voxista de bajar los impuestos al mínimo.

El monopolio de la oposición

Finalmente, Vox parece buscar en su trifulca constante con el ejecutivo erigirse en una suerte de “oposición nacional” que monopolice la protesta contra él. Cuenta con un contexto favorable porque Cs está virando al centro y explora una entente con el ejecutivo, mientras el PP maniobra para que su crítica a Sánchez no erosione su imagen de “partido de Estado”. Por tanto, Vox tiene un margen de maniobra notable para acercarse a esta meta. Pero la gesticulación permanente que ello exige puede generar contradicciones importantes. Lo reflejó el hecho que el 10 de marzo Vox pidió suspender la actividad del Congreso por el confinamiento, pero el 6 de abril 16 de sus diputados lo rompieron para ir al hemiciclo tras denunciar su cierre indebido.

¿Tal proceder aumentará la audiencia de Vox? La respuesta no está clara. Algunos sondeos apuntan que su apoyo podría subir del 15.1% del voto que obtuvo el 10-N al 16.3%, pero otros señalan su caída al 11.9%. En todo caso, los cambios aquí analizados reflejan como la formación se halla “en construcción permanente”.

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* Artículo publicado originalmente en El Periódico (11/V/2020): Xavier Casals, “Vox y el covid-19: ¿Cambio de piel?”. La imagen del inicio de este post procede del mismo.


EL 68: REFLEXIONES HISTÓRICAS DE INTERÉS

abril 27, 2020

 

Blindado del Ejército en México D.F. el 26 de julio de 1968 en una concentración de estudiantes (foto de Wikipedia).

 

EL RECUERDO DE LOS 40 AÑOS DE 1968 HA DEJADO UNA ESTELA DE PUBLICACIONES, de las que se hizo eco la prensa.

Por nuestra parte, colaboramos en un estudio colectivo sobre extremismo y violencia política que recomendamos por la diversidad de sus temas y trabajos: Juan Avilés, José Manuel Azcona y Matteo Re (eds.), Después del 68: la deriva terrorista en Occidente (Sílex ediciones, Madrid, 2019), 634 pp.. Nuestra aportación fue “Redes y dinámicas transnacionales de contrainsurgencia en la América Latina de los años del plomo: ‘Terror import/export’“. Puede accederse al sumario e introducción de la obra en PDF aquí.

 

En esta entrada incorporamos el PDF completo (68s – Coloquio) de las actas de un interesante congreso internacional al respecto, celebrado en Barcelona los días 29 y 30 de noviembre de 2018. Su referencia bibliográfica es la siguiente: Carme Molinero, Ricard Martínez i Muntada y Brice Chamouleau (eds). 68s. Congrés Internacional. Actes. Barcelona (CEDID-UAB, 2019), 185 pp. Se puede acceder al conjunto de información sobre la obra aquí, de donde hemos descargado el PDF.

El contenido de las actas es el siguiente:

  • “El 68 y su proyección violenta: los años 70, ‘años de plomo'”, Victor Aparicio Rodríguez.
  • “Recepción e influencia del mayo francés del 68 en España. El caso catalán”, Patricia Badenes Salazar.
  • “La transcendència dels anys 68 a la comarca de la Safor (País Valencià) repercussions i conseqüencies posteriors”, Vicent Cremades.
  • “La deriva más radical de los 68’s: Die Rote Armee Fraktion. Die Generation ‘K'”, Laura García Fernández.
  • “De la Renaixença al 68. Nacimiento y construcción del nacionalismo de liberación en la Cataluña del Tardofranquismo”, Andrea Geniola.
  • “1968 com a transició narrativa i cultural a Catalunya”, Mariona Lladonosa Latorre.
  • “The agitators of today and the leaders of tomorrow”. La política exterior de Estados Unidos y los estudiantes españoles en el contexto del 68″, Óscar J. Martín García.
  • “Letters from ‘Glaucos’: Guy Debord during the Portuguese Revolution”, Ricardo Noronha.
  • “Origen, trayectoria y resistencia en la nueva izquierda en Chile. El discurso de la violencia y la justicia en la reconfiguración estratégica del Movimiento de Izquierda Revolucionaria [MIR]”, José Antonio Palma Ramos.
  • “Calles, suburbios y fábricas. La crítica a la producción del espacio en el cine del Mayo francés”, Irene Valle Corpas.
  • “De las aulas a las armas. Radicalización del estudiantado universitario santafesino en la segunda mitad de la década de 1960”, Natalia Vega.
  • “El 68 invers. Sorgiment i èxit d’una cultura ‘troll’ de dretes, 50 anys després”, Francesc Veiga.

 

 


ASÍ ERA LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA DE CATALUÑA EN LOS AÑOS REPUBLICANOS

abril 6, 2020

 

Manifestación falangista en defensa de la unidad de España en 1934 (foto de eldiario.es).

 

EXISTE UN VACÍO EN LOS ESTUDIOS DE LA ULTRADERECHA EN CATALUÑA en relación al primer tercio de siglo XX. Ahora el historiador José Fernando Mota Muñoz (a quien ya entrevistamos en este blog)  ha llenado el correspondiente a la década de los años treinta con un estudio que acaban de editar les Publicacions de la Universitat de Barcelona: ¡Viva la Cataluña española! Historia de la extrema derecha en la Barcelona republicana (1931-1936).

La ultraderecha española en Cataluña, una historia fragmentaria

Hasta ahora teníamos informaciones fragmentarias sobre el ultraespañolismo del primer tercio de siglo. Conocemos su origen en Cataluña, ya que llegó de Ultramar, con la repatriación de los peninsulares que vivían en Cuba tras la derrota de 1898. Entonces los recién llegados, esencialmente militares, vieron en el despuntar del regionalismo que Cataluña una “segunda Cuba” y se aprestaron a defender la unidad de España, a sus ojos amenazada.

No obstante, el primer colectivo fascista y españolista no se constituyó hasta 1918-1919, al crearse la Liga Patriótica Española [LPE], que se enfrentó a los catalanistas y cuya figura destacada fue Ramón Sales Amenós, fundador del Sindicato Libre. El segundo grupo notable fue el colectivo La Traza, formado por oficiales bajo el impacto de la “marcha sobre Roma” de Benito Mussolini en octubre de 1922 y constituido en 1923.

Con la instauración de la dictadura de Miguel Primo de Riveraen 1923  y la promoción de la Unión Patriótica [UP] como partido oficial del régimen, el ecosistema político catalán cambió, lo que también afectó a la extrema derecha barcelonesa. En la actualidad aún está por escribir la historia del upetismo en Cataluña.

Los años treinta, un excelente retrato

En relación a los años treinta teníamos igualmente trabajos fragmentarios. Ahora el estudio de Mota cambia de forma substancial esta situación gracias a su trabajo: un libro extenso (más de 450 páginas), escrito de forma ágil, con una importante bibliografía y un apartado de fuentes en el que constan los archivos consultados. Cuenta con un índice onomástico y está prologado por Joan María Thomàs, experto en los estudios sobre Falange y fascismo en España.

La obra se estructura en cuatro partes. La primera se titula “Orígenes” y traza un panorama de la extrema derecha antes de la proclamación de la Segunda República que constituye una suerte de retrato de familia, al aparecer el universo deportivo (con la Peña Ibérica) y el político. La segunda parte, “Reconstrucción”, expone como se recompuso la ultraderecha durante la Segunda República hasta los llamados hechos de octubre de 1934. La tercera parte, “Oportunidad” analiza su importante conexión con los militares que se sublevaron en 1936 y la cuarta y última, “Fracaso”, se centra en el triunfo de las izquierdas en las elecciones de febrero de 1936 y la sublevación en Barcelona (puede accederse al sumario clicando aquí o en este PDF: indice_cataluña_española).

El libro de Mota es más que recomendable por varias razones, de las que a continuación destacamos las tres que juzgamos más importantes. Por una parte, es una obra necesaria porque –como hemos apuntado- traza una visión de conjunto de este espectro político. Por otra parte, el autor, además de exponer las historias de los grupos analizados, aporta útiles biografías de numerosos protagonistas significados.

Un libro de referencia

Finalmente, es un estudio de referencia obligada por su minuciosa labor de reconstrucción de hechos y personajes. En tal sentido, Mota partía de una limitación notable, como explica en la introducción: los ultraderechistas quemaron su documentación en julio de 1936 para evitar represalias. Así las cosas, el autor ha recurrido a la hemeroteca, a archivos públicos y privados (notablemente al de Joan Mª Thomas) y ha realizado entrevistas a hijos y familiares de los protagonistas.

El resultado es una obra imprescindible para conocer la extrema derecha española en Cataluña en un período crucial y cuya lectura recomendamos. Puede accederse aquí a una reciente reseña del libro publicada por eldiario.es


NOVEDADES PARA PROFUNDIZAR EN EL GOLPE DE ESTADO FALLIDO DEL 23-F DE 1981

marzo 15, 2020

Imagen del golpe del 23-F de Manuel Hernández de León (EFE). Véase nuestra entrevista al autor aquí.

 

EL GOLPE DEL 23-F DE 1981 HA SIDO UN TEMA DE INTERÉS RECURRENTE EN LA HISTORIAGRAFÍA y ha contado con el interés del gran público. Cuando aquel frustrado golpe de Estado se halla a las puertas de su 40 aniversario, podemos acceder a tres documentos de interés respecto al mismo: las memorias del exministro Alberto Oliart, una biografía de Manuel Gutiérrez Mellado y un dossier dedicado al tema de La Albolafia, revista que edita la Universidad Rey Juan Carlos.

A continuación adjuntamos una breve presentación de estos materiales.

Alberto Oliart, Los años que todo cambiaron. Memoria política de la Transición

Oliart (nacido en 1928) asumió la cartera de Defensa del gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo que se constituyó tras el 23-F. Este político ya había sido previamente ministro del partido de gobierno, la Unión de Centro Democrático [UCD] que lideraba Adolfo Suárez. En su nuevo cargo le tocó lidiar con la situación posterior al golpe, que incluyó el vidrioso tema del juicio de los responsables militares. Ahora, en esta obra que es el segundo volumen de sus memorias, expone esta cuestión con amplitud, lo que la convierte en una lectura recomendable

La parte dedicada al 23-F se desarrolla entre las páginas 259 y 401. En ella no hay novedades sorprendentes, pero si una crónica detallada de los acontecimientos desde la experiencia política del autor previa al golpe y la gestión posterior. Esta incluye detalles interesantes, remarca que el Ejército estaba dividido (con un sector del mismo dispuesto a enfrentarse al que se sublevara) e incluye anécdotas que ayudan a ampliar el fresco del momento. Es llamativa al respecto la respuesta que daba Pedro Merry Gordon (capitán general de Sevilla) a la pregunta de por qué tuvo los carros de combate en la puerta del cuartel aquella jornada: “Me habían avisado de que subía la gasolina y los preparé para ir a cargarlos, pero después me dijeron que no subía y no salieron”, manifestó.

La Albolafia. Revista de Humanidades y Cultura, 19 (febrero 2020)

Esta publicación cuatrimestral del Instituto de Humanidades de la Universidad Rey Juan Carlos incluye en su último número un dossier titulado “En torno al 23-F” y que coordina el historiador José Luís Rodríguez Jiménez. Puede accederse de forma íntegra al mismo clicando aquí o descargando este PDF La Albolafia 19

La publicación  contiene artículos que son el resultado de tesis doctorales recientes (Laura González y Miguel Madueño) y otras que reflejan la trayectoria de historiadores solventes (como el propio coordinador, o Roberto Muñoz Bolaños).

Al margen de las aportaciones de cada artículo, su lectura ofrece una aproximación al tema con una amplia bibliografía actualizada, por lo que recomendamos su lectura.

Fernando Puell de la Villa, Gutiérrez Mellado y su tiempo. 1912-1995

Gutiérrez Mellado es una figura clave en el proceso democratizador español, pues desde 1976 tuvo que abordar la compleja adaptación de las Fuerzas Armadas a la flamante democracia.

Esta biografía es una versión actualizada de la que publicó el autor en 1997 (Gutiérrez Mellado: un militar del siglo XX), replanteada y actualizada. Puell (nacido en 1943), militar de formación, es doctor en historia y profesor del Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado de la UNED. Tuvo “estrecho contacto con el biografiado” durante 14 años y manifiesta en la introducción “admiración por su labor […] y sincero afecto” al mismo.

Su estudio ofrece una reconstrucción minuciosa de la trayectoria del protagonista, que incide en el período de la Transición a partir de la p. 296 aproximádamente. En ella muestra a Gutiérrez Mellado como un militar aperturista, inquieto ya en 1975 por el influjo de la ultraderecha en los cuarteles. En 1976 Suárez le nombró vicepresidente primero del gobierno para asuntos de la defensa y desde esta atalaya fue un firme puntal del presidente.

Ello le valió el alineamiento casi unánime del cuerpo de ofiiales en su contra por su política aperturista, objeto de duras críticas que desembocaron en una campaña de acoso y derribo. Ello cambió el carácter del biografiado (se tornó “una persona desconfiada, quisquillosa, casi violenta en ocasiones”), a lo que en parte habría contribuido su falta de mano izquierda al gestionar sus responsabilidades. La obra expone con detalle las reformas que este llevó cabo y el clima militar reinante. Desde este punto de vista es útil para conocer el proceso que condujo a un sector del Ejército a insubordinarse y las dificultades que hallaron los cambios en las FAS.

 

 


TRES APUNTES SOBRE LA AFINIDAD DE VOX CON EL PARTIDO LEY Y JUSTICIA POLACO

marzo 2, 2020

Santiago Abascal, líder de Vox, y el presidente del partido Ley y Justicia, Jaroslaw Kaczynski (foto de La Razón).

 

LA PROPUESTA DE VOX DE PAGAR 100 EUROS MENSUALES POR CADA HIJO HASTA LOS 18 AÑOS supone adoptar una medida estelar del partido Ley y Justicia [PiS], que gobierna Polonia. Diversas decisiones tomadas por los ejecutivos del PiS han sido asociadas a la creación de “democracias iliberales”, como ejemplificaron sus reformas destinadas a controlar el poder judicial. Desde nuestra óptica, es interesante remarcar esta proximidad de Vox al PiS por tres razones.

1. Una ruptura en las tradicionales afinidades de la ultraderecha

La extrema derecha española tradicionalmente (por razones de proximidad geográfica y cultural) ha sido proclive a primar las relaciones de proximidad con formaciones italianas y francesas por encima de las de otros países. Eventualmente, hubo cierta conexión con la Guardia de Hierro rumana en los años treinta y en la posguerra que aún perduró en los setenta. Sin embargo, las afinidades con fuerzas ultracatólicas y antirusas del Este, como es el caso de Vox y el PiS, constituyen una novedad.

De hecho, Vox ya manifestó en su programa que compartía el euroescepticismo de los países del llamado grupo de Visegrado, que incluyen a Polonia: “Impulsar en Bruselas un nuevo tratado europeo, en la línea que defienden los países del grupo de Visegrado en cuanto a fronteras, soberanía nacional y respeto por los valores de la cultura europea”.

2. Una elección de aliados significativa

En este sentido, Vox no escogió como grupo parlamentario en Estrasburgo a Identidad y Democracia (que lidera la Liga italiana y al que pertenece el Reagrupamiento Nacional que dirige Marine Le Pen), sino al de los Conservadores y Reformistas Europeos, que pertenece el PiS.

Sin embargo, ello ha supuesto una contradicción significativa para el partido que lidera Santiago Abascal, ya que a este grupo, paradójicamente, también esta adscrito a él la formación valedora de Carles Puigdemont, la Nueva Alianza Flamenca [N-VA].

3. Un cambio silencioso de política económica

Al asumir la citada medida estelar del PiS para fomentar la natalidad, Vox no solo ha remarcado su vecindad ideológica con este partido, sino que también ha hecho una enmienda silente a su política económica neoliberal. Y es que instaurar este subsidio requeriría entre 9.600 y 8.000 millones anuales de euros. Ello choca con su afán de rebajar impuestos y reducir el Estado. Por esta vía, Vox puede haber iniciado una andadura para proyectarse como “derecha social” y buscar caladeros de voto en sectores sociales populares, aunque es pronto para formular conjeturas al respecto.

Conclusión: un partido “en construcción”

La afinidad entre Vox y el PiS aquí expuesta ilustra, por una parte, como Vox ha  cambiado tradiciones establecidas en la extrema derecha española, al priorizar por ahora como referente a un partido ultracatólico del Este. Por otra parte, refleja como Vox modifica algunos de sus pilares programáticos de forma implícita y según cada coyuntura. Ello representa una capacidad de rápida adaptación a escenarios cambiantes sin asumir contradicciones notorias.