UN ENIGMA DEL FRAP QUE PERDURA: ¿CÓMO MURIÓ SU MILITANTE CIPRIANO MARTOS EN 1973? SEGÚN LA VERSIÓN OFICIAL SE SUICIDÓ CUANDO ESTABA DETENIDO POR LA GUARDIA CIVIL E INGIRIÓ ÁCIDO SULFÚRICO

mayo 31, 2020


Portada de Caso Cipriano Martos, de Roger Mateos.

 

ESTA SEMANA LA PORTAVOZ DEL PP EN EL CONGRESO, CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO, ha aludido al FRAP al acusar al padre del vicepresidente Pablo Iglesias de “terrorista” por haber militado en esta organización. En este marco, nos parece oportuno recuperar la oscura historia de Cipriano Martos, que abordamos en esta entrada del blog de junio de 2018, por el posible interés que puede tener para nuestros lectores.

*****

¿QUIÉN FUE CIPRIANO MARTOS? El periodista Roger Mateos ha escrito la biografía de este sindicalista y militante franquista que murió entre torturas en Reus. A continuación reproducimos el reportaje elaborado por Javier Coria para la revista R@mbla y publicado el 14 de mayo,  con imágenes que también son de esta publicación on-line. Está elaborado a partir de la presentación del libro, en la que formulamos preguntas al autor. Agradecemos a Javier Coria y a R@mbla la autorización para reproducir su trabajo.

*****

Cipriano Martos: un asesinato olvidado

El sindicalista Cipriano Martos fue torturado hasta la muerte el 17 de septiembre de 1973, en un cuartel de la Guardia Civil de Reus (Tarragona). Aunque la versión oficial dice que se suicidó al ingerir el contenido de una botella de ácido sulfúrico, unos de los componentes del cóctel molotov, es bastante raro que la prueba en una causa judicial estuviera en la sala de interrogatorio al alcance del reo. El periodista de la agencia EFE, Roger Mateos, presentó en la librería Documenta de Barcelona su ensayo: Caso Cipriano Martos. Vida y muerte de un militante antifranquista, publicado por la Editorial Anagrama.

Roger Mateos (fotografía de Francesc Sans/Rambla).

Cipriano Martos, obrero de la construcción, pertenecía a CC.OO. y a la OSO, ésta última la organización sindical del Partido Comunista de España (marxista-leninista) y del FRAP, organizaciones en las que militaba el joven. Trabajó como jornalero en Morón de la Frontera (Sevilla), minero en Teruel, obrero textil en Sabadell y Terrassa; y en la construcción en Reus. Fue detenido en última ciudad en una redada tras un reparto de propaganda en Igualada y realizar pintadas contra la monarquía, Franco y por una República Popular y Federativa. Ningún delito de sangre, como vemos.

Presente en el registro de su domicilio, donde se encontró propaganda del FRAP y líquidos inflamables, fue llevado a las dependencias de la Casa Cuartel de la Guardia Civil, donde sucedieron los fatídicos hechos. Fue torturado durante 50 horas para que delatara a los dirigentes de la huelga de la construcción y a sus camaradas. En uno de los interrogatorios, el ácido sulfúrico encontrado en su casa fue a parar a la garganta del detenido. Nada se investigó, nadie fue a la cárcel. Aunque no está recogido por ninguna ley, las fuerzas de seguridad del Estado tienen presunción de verdad, por lo que la versión de la Guardia Civil de que se trató de un suicidio, se aceptó sin más. Ante la gravedad del estado del preso, el 27 de agosto fue llevado a la sala de beneficencia del Hospital San Juan de Reus (hoy Hospital Sant Joan). Posteriormente sucedió otro hecho extraño, el 29 de agosto fue llevado ante el juez para presentar declaración, cosa que no pudo hacer por tener la garganta abrasada por el ácido. Ante la gravedad de las heridas, Cipriano Martos fallecía el 17 de septiembre de 1973, a la edad de 30 años. El acta de defunción ponía un lacónico: “causa de la muerte, hemorragia interna”.

Su caso, forma parte de la Querella Argentina que pretende juzgar los crímenes del franquismo. Roger Mateos hace un amplio recorrido por la vida de este joven que, lleno de idealismo, militó en una de las organizaciones más duras del antifranquismo. La temida Brigada Político Social (BPS) de la policía llegó a formar un grupo especial para perseguirlos. El libro, muy bien escrito, se basa en su mayoría en testimonios orales, con la dificultad que ello acarrea por la dificultosa y larga búsqueda de protagonistas que vivieron de cerca los hechos. También es importante de que al autor le fuera facilitada una copia del sumario sin censurar. No es una biografía épica, ni una hagiografía, se humaniza al personaje y no falta la crítica con cierta ironía.

Roger, que ya publicó numerosos reportajes sobre las actividades clandestinas del PCE (m-l) y el FRAP, declara que no siente ningún: “apego por sus postulados, y menos por sus métodos de lucha”, pero siempre le atrajo la “originalidad” y “exotismo” de la organización, y se siente perplejo sobre el grado de entrega y sacrificio de su militancia.

Con una sala llena, donde abundaban viejos militantes y amigos, pudimos ver a Antonio Martos, hermano mayor de Cipriano y personado en la Querella Argentina, a Felipe Moreno, portavoz de la Mesa de Catalunya d’Entitats Memorialistes y miembro de la Red Catalana y Balear de Apoyo a la Querella. Felipe Moreno pasó por las siniestras manos de Juan Carlos González Pacheco, “Billy el Niño”. Reclamado por la jueza argentina María Servini De Cubría, la justicia española no lo extradita ni lo juzga en España, como sería preceptivo. Pero al amparo de la Ley de Amnistía, verdadera ley de punto final, se protege a torturadores y ministros que firmaron penas muerte, y que nunca pisaron una cárcel ni fueron juzgados. Hoy nos enteramos que el torturador “Billy el Niño” cobra un 15% más de pensión vitalicia desde 1977 por estar condecorado como policía.

Para la presentación, Roger Mateos contó con la colaboración del historiador Xavier Casals, que conversó con el autor. Aquí les resumimos dicha conversación.

Xavier Casals: ¿Qué crees que puede aportar la biografía de Ciprino Martos a los que lo conocieron y a los que no sabemos nada?

 Roger Mateos: Para los que lo conocieron, hay una cosa que puede aportar. Como sabéis los que habéis militado en la clandestinidad, es muy estricta. Esto consistía en no saber nada de quien tenías al lado, o conocer muy poco por motivos de seguridad. Vosotros sólo sabéis unas piezas del puzle de aquel momento, conocimientos que tenéis en exclusiva, pero desconocéis otras piezas del puzle. Tenía que ser así, porque entonces sería peligroso. Por lo tanto el libro sirve para que los compañeros de militancia de Cipriano tengan toda la información; y respuestas a muchas preguntas que se hacían.

 Para los que no conocían nada del caso, puede servir como un nuevo episodio a añadir a la memoria histórica, del que hasta ahora no tenían conocimiento. No es un caso único de brutalidad y silencio, pero combina las dos características.

Cipriano Martos.

¿De la búsqueda cuáles fueron los momentos más complicados?

 Sin duda encontrar los testimonios. La parte más complicada es la del medio. El libro se justifica solo con la pregunta capital: si fue asesinado o se suicidó, y que pasó en ese cuartel de Reus. Aunque los testimonios son limitados, no fue difícil, tenemos la sentencia –allí aparecen los nombre de los agentes presentes-. Conocemos los nombres de las personas que estaban militando con Cipriano en Reus. De los orígenes en Andalucía tuve que desplazarme allí, hablar con los familiares y ver el entorno donde nació y vivió durante un tiempo Cipriano. Del momento que él emigra a Sabadell y se politiza, partía de cero. Los testimonios de las militantes del FRAP, Paqui y Sacramento, fueron cruciales. Me costó encontrarlas. Curiosamente fueron militantes del PSUC los que me pusieron en la pista.

Solemos imaginarnos a los que se organizan como personas muy politizadas. En el libro descubrimos que Cipriano es un caso de autodidactismo. ¿El caso de Cipriano Martos era excepcional? ¿Era un perfil de la militancia de la época?

Justamente antes de venir aquí lo estaba hablando con una militante si era un caso excepcional, y ella me decía que no. Que ella conoció a militantes que podían venir de un perfil social parecido, y que se habían politizado. Cosa natural en una dictadura y con una clase social oprimida. Cipriano llegó de un pueblo donde había sufrido lo indecible por la pobreza en que se vivía en aquellos años en muchas zonas rurales.

Educación la mínima, ya que él y sus hermanos fueron poco a la escuela, ya que desde pequeños trabajaron cuidando gallinas y de peones en el campo. Llegó a un Sabadell -en 1969 con su hermano Antonio- en ebullición, cada vez más organizado en las organizaciones obreras, con luchas en las calles, luchas vecinales, políticas, laborales… Cipriano no entró a militar desde una fábrica, sino, y eso me hace mucha ilusión, desde un centro cultural, de los muchos que había en los barrios periféricos de Sabadell, en este caso en Can Oriac (Ca n’Oriac, en catalán), donde había una célula del PCE (m-l) muy numerosa. Siendo un grupúsculo a principios de los años setenta, en 1973 el partido creció y comenzaba a ser un grupo que tenía una relevancia notable y a ser un actor a tener en cuenta.

Hacia el final, con la detención y muerte de Cipriano: ¿Cómo fuiste encajando las piezas, poniendo orden?… Es que todo chirria, por ejemplo la documentación de pompas fúnebre consta el nombre del padre pero no está firmada. En la declaración, el juez hace como una abstracción de la realidad, lo mismo pasa con la declaración de los guardias civiles. Todo es muy disperso.

Pues el trabajo es analizar y encontrar hasta la mínima pista que tenía en la documentación. En el libro me recreo en la declaración del teniente de la Guardia Civil que estaba al mando de aquel cuartel. Y la del juez que atendió a Cipriano cuando la guardia civil te trajo a Cipriano Martos descoyuntado, justo había bebido el líquido. Analizo las frases del juez que supuestamente había de investigar esa muerte y de los autores directos dl caso. El libro tiene un vacío. Los libros que a mí me gustan, no tienen un final cerrado o no tienen una respuesta cien por cien clara a la pregunta central. Me acerco todo el que puedo, pero hasta ahora tenemos muchas dudas porque nos faltan unas piezas básicas. De lo que pasó en aquel cuartel, sólo tenemos un tipo de testimonio. Los demás sólo podemos hacer suposiciones más o menos fundadas. Quienes podían explicarlo, tienen cero interés de hacerlo. Yo no puedo hacer de juez y llevar a los testigos que aún viven antes un tribunal, pero la pregunta que a mí me interesa es otra, la vida y proceso de politización de Cipriano.

Si después de 50 horas de torturas y malos tratos, no sólo de él, sino de otros detenidos días antes; si en ese contexto Cipriano se hubiera suicidado… ¿Eso eximiría de culpa a sus captores? Yo creo que no.

Certificado de defunción de Cipriano Martos.

¿Por qué el régimen no dejó ver el cuerpo a la familia y no quiso que transcendiese el episodio?

 Me da vergüenza responder a esta pregunta junto a ti, que eres historiador. Yo puedo dar alguna posible razón. Veníamos del caso de Enrique Ruano (se refiere Roger Moreno al estudiante antifranquista precipitado por una ventana el 20 de enero de 1969 por la policía secreta franquista, la BPS), que había desencadenado protestan nacionales s e internacionales. Hubo más casos de muertos que cuando se supieron generaron una reacción en la calle y una reacción en el exterior de precisión internacional al régimen franquista. Una muerte como la del Cipriano, después de una larga sesión de torturas, ninguno se hubiera creído la versión oficial del suicidio.

¿Por qué no dejaron ver a la familia el cuerpo?: A saber que marcas físicas habían dejado las 50 horas de interrogatorio en aquel cuerpo. De hecho, creo que era una práctica habitual no dejar ver el cuerpo de los detenidos muertos a las familias y a los abogados. En el caso de Cipriano es especialmente sangrante, porque si no lo sabéis, el estuvo 21 días convaleciente tras ingerir el ácido, no murió inmediatamente. Durante ese tiempo, ninguno avisó a la familia. Su hermano Antonio estaba en Sabadell, y no supo ni si quiera que su hermano esta en Reus, ya que se había introducido en la militancia clandestina a su familia no sabía dónde estaba. Pero la policía no avisó a la familia que estaba detenido, ni si quiera que estaba hospitalizado. Su abogado, Rafael Nadal, tampoco lo pudo ver.

Con el importante y necesario libro de Roger Moreno conocemos unos de los casos más oscuros de la represión franquista. Fuere cómo fuero, para muchos, de una forma u otra Cipriano Martos fue asesinado por la guardia civil.

Fue uno de tantos casos de tortura y asesinato, y en la España de hoy, a pesar del tiempo transcurrido, la impunidad y la negativa del Estado de investigar y juzgar a los responsables políticos y materiales de aquella represión, los hace cómplices. No podemos hablar de una España democrática hasta que se juzgue a los culpables y se repare a las víctimas.


ENTREVISTA A MANUEL GALLEGO SOBRE EL CRIMEN DE ATOCHA DE 1977: “AÚN IGNORAMOS EL ORIGEN DE LAS ARMAS Y MUNICIONES EMPLEADAS EN LA MASACRE”

mayo 19, 2020

Nacido en Madrid, se doctoró en Historia Contemporánea por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en 2016. Tras publicar su primer artículo acerca del paso del Tribunal de Orden Público a la Audiencia Nacional centró su investigación en la violencia política durante la Transición.

Los abogados de Atocha es su primera obra y es la plasmación de su tesis doctoral. Pese a que se han publicado ya algunas obras sobre este crimen que en enero de 1977 marcó el rumbo de la Transición, su estudio aporta novedades interesantes al respecto y hemos pensado que esta entrevista podía ser de interés para nuestros lectores. Le agradecemos por esta razón que haya aceptado contestar a nuestras preguntas. Puede accederse al sumario y a la introducción en este PDF Sumario-Intro-Atocha

¿Por qué decidió dedicar a este tema su tesis doctoral?

Como he comentado en otras ocasiones, el tema de la investigación se presentó por casualidad, mientras miraba un programa de televisión. Sin embargo, la principal razón para que eligiese la masacre de Atocha como tema de mi tesis doctoral fue la falta de estudios analíticos sobre ella, pues la mayoría de los autores que la habían tratado lo hacían de manera superficial y la utilizaban como un argumento más para la defensa de sus propias tesis acerca de la Transición.

En esos estudios no hallé respuestas a preguntas que me parecen fundamentales como: ¿Por qué una huelga de transporte se convirtió en antecedente directo de una masacre de esta magnitud? ¿Cómo se llevó a cabo la organización del entierro? ¿De qué manera se realizó la investigación y detención de los procesados? O, lo que es más importante ¿Cuáles pudieron ser las razones para que la instrucción sumarial se alargase durante tres años, llegando incluso a tener que sustituirse al juez instructor en medio del proceso?

¿Cuáles son las fuentes que ha consultado? 

Las principales fuentes para esta investigación han sido la prensa, los testimonios personales y el sumario, y cada una ha aportado una información muy valiosa a la investigación.

La prensa ha sido fundamental tanto para describir los antecedentes de la masacre como los sucesos de la llamada “Semana Negra” (del 23 al 30 de enero de 1977), así como para trasmitir los antagonismos ideológicos existentes en la sociedad española, un aspecto que me hubiera gustado tratar a través de las entrevistas personales, pero que me ha sido imposible.

Por su parte, los testimonios me han aportado una visión más amplia y concreta de lo que significaron las movilizaciones obreras de aquellos años, especialmente sobre las huelgas del sector de comunicación y transporte de 1976 y enero de 1977, la importancia de los despachos laboralistas en este proceso y la organización del cortejo fúnebre. Entre todos ellos, me gusta destacar el de Virgilio Heras Calvo, secretario general del Sindicato Provincial de Comunicación y Transporte de Comisiones Obreras de Madrid, ya que por primera vez se da voz al principal responsable del conflicto del transporte.

Por último, la principal novedad de este libro es la inclusión del sumario, que para la historiografía y una parte importante de las personas que dicen conocer Atocha ha pasado prácticamente inadvertido, pero que para mí tiene un valor incalculable, ya que en su interior encierra actuaciones y complicidades que nos ayudan a comprender el sentimiento de impunidad con el que creían actuar los grupos de ultraderecha durante los primeros años de la Transición.

Reportaje de El Confidencial de enero de 2017 al cumplirse 40 años del crimen de Atocha.

¿Ha tenido problemas para investigar los hechos?

Los principales obstáculos que he tenido que superar han sido dos.

En primer lugar, el acceso al sumario de Atocha, ya que por mis propios medios solo pude acceder a la parte conservada en el Tribunal Supremo y tras más de un año de intercambio de correos electrónicos y llamadas. En cuanto a la parte archivada en la Audiencia Nacional, realicé tres o cuatro peticiones oficiales, pero nunca recibí respuesta. Finalmente, pude acceder al sumario gracias a la ayuda del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo.

El segundo obstáculo ha tenido que ver con las dificultades inherentes al tratar de analizar un suceso que forma parte de la Historia del presente, ya no tanto en el momento de recoger experiencias, sino a la hora de hacer frente a los criterios y vivencias que, en ocasiones, se convertían en críticas hacia mi trabajo por parte de personas que creen conocer “la verdad” sobre Atocha y que, además, tratan de imponerla sobre el resto.

¿Cuáles son las novedades que aporta al conocimiento del crimen?

Creo que lo ocurrido en el interior del despacho de Atocha 55 está muy bien documentado en el sumario y la prensa con los testimonios de los supervivientes. En aquel momento, el único aspecto que pasó desapercibido fue la aparición de casquillos de bala con la inscripción SPC. Estos fueron fabricados entre los años 1936 y 1940 por la Sociedad Portuguesa de Cartuchería, filial de la DWN alemana, y distribuidos al bando sublevado durante la Guerra Civil. Conocer esta información hubiera servido de argumento para demostrar la hipótesis de los abogados de la acusación, quienes defendían que las armas y munición empleadas provenían de parques de artillería españoles y no del deshecho de armas de la base de Torrejón de Ardoz, como testificó el condenado Leocadio Jiménez Caravaca.

El aporte fundamental de este libro es que por primera vez se ha convertido a la masacre de Atocha en protagonista principal de su periodo histórico. Además, y esto también es bastante novedoso, se ponen en relación las huelgas de 1976 y enero de 1977 en los sectores de la comunicación y el transporte con la masacre. En el libro se explica cómo se llevaron a cabo las negociaciones entre el gobierno y el PCE para la organización del cortejo fúnebre por las calles de Madrid. También se describe la investigación y la detención de los procesados, así como las desavenencias entre los abogados de la acusación particular y el juez Rafael Gómez Chaparro durante los tres años que duró la instrucción sumarial. Por último, en la parte en que la investigación se centra en el desarrollo de las sesiones del juicio se puede percibir el sentimiento de impunidad con el que operaban los grupos ultraderechistas en los primeros años de la Transición, algo en lo que coincidimos gran parte de los historiadores que analizamos la violencia de extrema derecha. Ese sentimiento se hizo patente en los argumentos de los abogados defensores.

 

Imagen del multitudinario entierro de los abogados de Atocha (EFE).

En La Transición española citamos informaciones relativas a que la noche del asesinato se quiso asaltar también otros locales. ¿Ha podido corroborarlo?

Durante aquellos días aparecieron numerosas noticias de ataques ultraderechistas no solo en Madrid, sino a lo largo de toda España. La mayoría de estas aportaban datos ambiguos difíciles de poder ser contrastados, así que decidí no hacerme eco de ellos.

Creo que durante la “Semana Negra” en las oficinas de los periódicos se amontonaban informaciones y noticias a un ritmo incontenible y creo que estas, en ocasiones, las publicaron sin verificarlas debidamente. Un ejemplo de esta afirmación fue la publicación de una noticia en la que se afirmaba que un grupo de ultraderechistas había intentado acceder al hospital Francisco Franco con la intención de rematar al abogado superviviente Luis Pardo Ramos. Sin embargo, la noticia fue desmentida por la mujer del letrado y varios trabajadores del hospital.

¿Qué es lo que aún no sabemos de este episodio?

Alguno de los aspectos que queda por esclarecer sería el origen de las armas y municiones empleadas en la masacre, su posible financiación con dinero proveniente de una cuota ilegal cobrada a los transportistas por el Sindicato Vertical de Transporte y si la forma de actuar de determinados funcionarios públicos permitió a otras personas ocultar complicidades y eludir responsabilidades. La falta de una respuesta a estas cuestiones despertó y despierta la sensación de que se han detenido a los autores materiales, pero que no se ha hecho justicia con las víctimas.

Como con todo suceso de la historia del presente, para arrojar nueva luz sobre los hechos de Atocha tendremos que esperar a la posible aparición de futuras fuentes documentales y testimonios. Un rayo de esperanza se nos ha presentado con la extradición a España de Carlos García Juliá, uno de los autores de la masacre, fugado desde 1994. Esperemos que no se desvanezca prematuramente.

 

 


AQUÍ PUEDE ACCEDERSE A TODOS NUESTROS ARTÍCULOS SOBRE VOX

mayo 17, 2020

Santiago Abascal, líder de Vox (foto de EFE / Adrián Ruiz del Hierro).

DADO EL INTERÉS QUE SUSCITA VOX Y LAS PETICIONES DE INFORMACIÓN QUE HEMOS RECIBIDO AL RESPECTO, EN ESTE POST HEMOS AGRUPADO LOS ENLACES A NUESTROS ARTÍCULOS SOBRE ESTE PARTIDO.  Su lectura permite aproximarse a distintos aspectos de esta formación, como detallamos a continuación. La fecha que figura en ellos es la de publicación en nuestro blog, pero la mayoría fueron publicados en otra fecha en un medio de comunicación (la fecha original consta en cada entrada).

  1. VOX Y SU CAMPAÑA ISLAMÓFOBA CONTRA EL PSOE Y PODEMOS (24/III/2015).
  2. CLAVES PARA COMPRENDER El ASCENSO DE VOX (14/X/2018).
  3. VOX SÍ, PACMA NO: UN GRAVE ERROR (17/IX/2018)
  4. TRES APUNTES SOBRE VOX Y SU IMPORTANCIA EN LAS ELECCIONES ANDALUZAS (30/XI/2018)
  5. VOX: EL MAZAZO. LAS CLAVES DEL ASCENSO DE VOX EN ANDALUCÍA (7/XII/2018)
  6. VOX: ¿PACTO DE GOBIERNO O AISLAMIENTO? (19/XII/2018)
  7. LA RENOVACIÓN DE LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA: EN 2009 YA APUNTAMOS QUE EXISTÍA UN SUBSTRATO POLÍTICO FAVORABLE A LA ECLOSIÓN DE UN PARTIDO COMO VOX (26/XII/2018)
  8. ¿ES POSIBLE FRENAR EL ASCENSO DE VOX? ANALIZAMOS LAS DISTINTAS ESTRATEGIAS DE CONTENCIÓN DE LA EXTREMA DERECHA (16/I/2019).
  9. VOX, EL GRAN BENEFICIARIO DEL PACTO DE GOBIERNO ANDALUZ (23/I/2019)
  10. VOX HABLA SOBRE VOX. TRES LIBROS PARA CONOCER EL PARTIDO (30/I/2019).
  11. EL AUTOBÚS DE HAZTEOIR O CÓMO LOS MEDIOS HAN CREADO UN CIRCO MEDIÁTICO EN TORNO A LA ULTRADERECHA DEL QUE CONSTITUYEN SU PÚBLICO INCONDICIONAL  (3/III/2019)
  12. VOX CONTRA EL FEMINISMO (24/III/2019)
  13. CATALUÑA Y LA “ESPAÑA VIVA” DE VOX: EL RETORNO DEL NACIONALISMO ESPAÑOL INTEGRISTA (26/IV/2019)
  14. VOX RECUPERA LA “ANTI-ESPAÑA” PARA DESIGNAR A LOS ENEMIGOS DE “LA ESPAÑA VIVA” (4/V/2019)
  15. ¿CUÁL ES AL SITUACIÓN DE VOX DESPUÉS DEL 28-A? (12/V/2019).
  16. VOX TRAS EL 26-M: NUBES EN EL HORIZONTE (1/VI/2019).
  17. VOX EN AGUAS PANTANOSAS: SU APOYO CAE EN LAS ENCUESTAS, SE ENREDA EN LOS PACTOS DE GOBIERNO Y GENERA NOTICIAS DESFAVORABLES (6/VII/2019).
  18. ESPAÑA SUMA, UN RETO COMPLICADO PARA VOX
  19. CINCO INCÓGNITAS DE VOX QUE DESVELARÁ EL 10-N
  20. EL ADOQUÍN DE RIVERA, MUNICIÓN PARA VOX (6/XI/2019)
  21. LOS POBRES Y LA PATRIA: ABASCAL RECURRE AL LÍDER JONSISTA RAMIRO LEDESMA IGUAL QUE LE PEN RECURRIÓ AL LÍDER SOCIALISTA JAURÈS.
  22. VOX DINAMITA A LA DERECHA.
  23. CUATRO OBRAS SOBRE VOX PUBLICADAS EN 2019
  24. 2019: EL AÑO DE VOX Y CHEGA Y DEL FIN DE LA EXCEPCIONALIDAD IBÉRICA DE LA ULTRADERECHA
  25. LAS TRES DERECHAS (VOX, C’S Y PP) Y EL ESCENARIO POLÍTICO DESPUÉS DE LA INVESTIDURA
  26. TRES APUNTES SOBRE LA AFINIDAD DE VOX CON EL PARTIDO LEY Y JUSTICIA POLACO
  27. VOX Y EL COVID-19: ¿CAMBIO DE PIEL?

VOX Y EL COVID-19: ¿CAMBIO DE PIEL?

mayo 12, 2020

Santiago Abascal, líder de Vox, durante un mitin (foto de El Periódico).

 

VOX HA CONOCIDO TRES CAMBIOS SIGNIFICATIVOS DURANTE LA PANDEMIA QUE HAN PASADO UN TANTO DESAPERCIBIDOS. Nos referimos al aumento del poder de su dirección, a la atenuación de su discurso económico neoliberal y a su afán de erigirse en el polo de oposición al gobierno, desbancando al PP. Veámoslo.

Todo el poder para la cúpula

En la asamblea general de militancia del partido celebrada el 7 de marzo se reformaron sus estatutos y Abascal fue reelegido presidente. No necesitó votación al no tener rival: el candidato alternativo, Carmelo González, no pudo reunir avales suficientes para concurrir a las elecciones y aludió a un “pucherazo” por haberse cometido supuestas irregularidades.

Así las cosas, Abascal acumula ahora un gran poder gracias a la citada modificación estatutaria. El Comité Ejecutivo Nacional [CEN] que preside puede decidir las listas electorales a las Cortes y Estrasburgo, “acordar instrucciones de obligado cumplimiento para todos los órganos del partido” y disolver a comités provinciales que las desoigan si así lo valoran dos tercios del mismo. A ello se suma la eliminación de primarias para elegir a sus candidatos a cargos públicos para evitar que se cuelen “infiltrados”. El resultado es que el CEN tiene un poder sin cortapisas y su última palabra es de Abascal. De forma paralela, Vox ha creadoun nuevo liderazgo femenino, el de Macarena Olona, su portavoz adjunta en el Congreso que lleva una mascarilla con la bandera española. Destacó profesionalmente entre 2013 y 2018 como abogada jefe del Estado en el País Vasco y su perfil jurídico ha facilitado se consolidación en un partido que emplea la vía judicial como un método de lucha usual.

El Covid-19 como arsenal ideológico

En este marco, la irrupción del coronavirus ha constituido un arsenal de munición para Vox. Olona ha acusado a China de traer “la peste del siglo XXI” (antes Ortega Smith ya aludió a sus “anticuerpos españoles” frente “los malditos virus chinos”), a TVE de ocultar la “gestión criminal” del gobierno y a este último de aplicar la eutanasia de “la manera más feroz” a ancianos de residencias. De ahí que Vox haya puesto una querella contra el ejecutivo en el Tribunal Supremo por “delitos de imprudencia grave con resultado de muerte”. El partido también ha denunciado una pretendida censura en WhatsApp con el coronavirus y ha llamado a sus seguidores a refugiarse en Telegram, lo que amplía su ya gran presencia en las redes: lidera Instagram y Youtube, y está presente en Twitter, TikTok y Gab.

Pero donde más transcendente podría ser el recurso a la pandemia es en la atenuación del neoliberalismo de Vox, ya que el décimo punto de su plan de choque contra el Covid-19 apuesta porque el Estado pague tres meses las nóminas de “todos los trabajadores” y a los autónomos la suma equivalente “al nivel medio de su facturación” de los tres meses previos al confinamiento. Este recurso a las arcas del Estado parece afianzar un “giro social” del partidopara ensanchar su base electoral. Tal tendencia se insinuó en los comicios del 10-N y la apuntaló en febrero su propuesta de que todas las familias reciban 100 euros mensuales por hijo hasta cumplir este los 18 años (como hace el ultraderechista gobierno polaco). Se estimó que implementarla costaría 9.600 millones de euros, lo que implicaría adoptar una política fiscal redistributiva de encaje más que difícil con la propuesta voxista de bajar los impuestos al mínimo.

El monopolio de la oposición

Finalmente, Vox parece buscar en su trifulca constante con el ejecutivo erigirse en una suerte de “oposición nacional” que monopolice la protesta contra él. Cuenta con un contexto favorable porque Cs está virando al centro y explora una entente con el ejecutivo, mientras el PP maniobra para que su crítica a Sánchez no erosione su imagen de “partido de Estado”. Por tanto, Vox tiene un margen de maniobra notable para acercarse a esta meta. Pero la gesticulación permanente que ello exige puede generar contradicciones importantes. Lo reflejó el hecho que el 10 de marzo Vox pidió suspender la actividad del Congreso por el confinamiento, pero el 6 de abril 16 de sus diputados lo rompieron para ir al hemiciclo tras denunciar su cierre indebido.

¿Tal proceder aumentará la audiencia de Vox? La respuesta no está clara. Algunos sondeos apuntan que su apoyo podría subir del 15.1% del voto que obtuvo el 10-N al 16.3%, pero otros señalan su caída al 11.9%. En todo caso, los cambios aquí analizados reflejan como la formación se halla “en construcción permanente”.

________________

* Artículo publicado originalmente en El Periódico (11/V/2020): Xavier Casals, “Vox y el covid-19: ¿Cambio de piel?”. La imagen del inicio de este post procede del mismo.


EL 68: REFLEXIONES HISTÓRICAS DE INTERÉS

abril 27, 2020

 

Blindado del Ejército en México D.F. el 26 de julio de 1968 en una concentración de estudiantes (foto de Wikipedia).

 

EL RECUERDO DE LOS 40 AÑOS DE 1968 HA DEJADO UNA ESTELA DE PUBLICACIONES, de las que se hizo eco la prensa.

Por nuestra parte, colaboramos en un estudio colectivo sobre extremismo y violencia política que recomendamos por la diversidad de sus temas y trabajos: Juan Avilés, José Manuel Azcona y Matteo Re (eds.), Después del 68: la deriva terrorista en Occidente (Sílex ediciones, Madrid, 2019), 634 pp.. Nuestra aportación fue “Redes y dinámicas transnacionales de contrainsurgencia en la América Latina de los años del plomo: ‘Terror import/export’“. Puede accederse al sumario e introducción de la obra en PDF aquí.

 

En esta entrada incorporamos el PDF completo (68s – Coloquio) de las actas de un interesante congreso internacional al respecto, celebrado en Barcelona los días 29 y 30 de noviembre de 2018. Su referencia bibliográfica es la siguiente: Carme Molinero, Ricard Martínez i Muntada y Brice Chamouleau (eds). 68s. Congrés Internacional. Actes. Barcelona (CEDID-UAB, 2019), 185 pp. Se puede acceder al conjunto de información sobre la obra aquí, de donde hemos descargado el PDF.

El contenido de las actas es el siguiente:

  • “El 68 y su proyección violenta: los años 70, ‘años de plomo'”, Victor Aparicio Rodríguez.
  • “Recepción e influencia del mayo francés del 68 en España. El caso catalán”, Patricia Badenes Salazar.
  • “La transcendència dels anys 68 a la comarca de la Safor (País Valencià) repercussions i conseqüencies posteriors”, Vicent Cremades.
  • “La deriva más radical de los 68’s: Die Rote Armee Fraktion. Die Generation ‘K'”, Laura García Fernández.
  • “De la Renaixença al 68. Nacimiento y construcción del nacionalismo de liberación en la Cataluña del Tardofranquismo”, Andrea Geniola.
  • “1968 com a transició narrativa i cultural a Catalunya”, Mariona Lladonosa Latorre.
  • “The agitators of today and the leaders of tomorrow”. La política exterior de Estados Unidos y los estudiantes españoles en el contexto del 68″, Óscar J. Martín García.
  • “Letters from ‘Glaucos’: Guy Debord during the Portuguese Revolution”, Ricardo Noronha.
  • “Origen, trayectoria y resistencia en la nueva izquierda en Chile. El discurso de la violencia y la justicia en la reconfiguración estratégica del Movimiento de Izquierda Revolucionaria [MIR]”, José Antonio Palma Ramos.
  • “Calles, suburbios y fábricas. La crítica a la producción del espacio en el cine del Mayo francés”, Irene Valle Corpas.
  • “De las aulas a las armas. Radicalización del estudiantado universitario santafesino en la segunda mitad de la década de 1960”, Natalia Vega.
  • “El 68 invers. Sorgiment i èxit d’una cultura ‘troll’ de dretes, 50 anys després”, Francesc Veiga.

 

 


EL PARLAMENTO CATALÁN CUMPLE 40 AÑOS SIN SER CAPAZ DE APROBAR UNA LEY ELECTORAL

abril 20, 2020

Imagen del hemiciclo catalán (foto del Parlament).

 

EL PARLAMENTO CATALÁN HA CUMPLIDO 40 AÑOS INCAPAZ DE APROBAR UNA LEY ELECTORAL. Este hemiciclo inició sus sesiones el 10 de abril de 1980 y desde entonces Cataluña es la única comunidad que no dispone de ley electoral propia. Por esta razón celebra sus comicios basándose en la disposición transitoria cuarta del primer Estatuto de autonomía aprobado en 1979.

La provisionalidad permanente 

Esta última, explicó el periodista Jaume Pi en La Vanguardia diciembre de 2017, “se limitaba a establecer las cuatro provincias catalanas en circunscripciones electorales y el número de escaños correspondientes para cada una. Para el resto, vale lo dispuesto en la Ley de Régimen Electoral (Loreg) estatal aprobada en 1985” y recordó que de aprobarse “una ley propia, las elecciones en Cataluña seguirían rigiéndose parcialmente por la Loreg, ya que esta dicta normas generales para todas las elecciones en España”.

El estatuto aprobado en 2006 señala en su artículo 56 que “el sistema electoral es de representación proporcional y debe asegurar la representación adecuada de todas las zonas del territorio de Cataluña” y este es el meollo de la cuestión: ¿Cuál es la representación “adecuada”?

Así las cosas, en un parlamento donde el nacionalismo catalán primero y el independentismo después han tenido mayoría salvo durante los gobiernos tripartitos de 2003-2010, formados por PSC, ERC e ICV y presididos por Pascual Maragall (2003-2006) y José Montilla (2006-2010), han perdurado las provincias como elemento territorial decisivo.

Las paradojas de esta situación

Remarcamos este aspecto porque las provincias para el nacionalismo catalán han sido tradicionalmente la plasmación territorial del aborrecido jacobinismo y, sin embargo, son las circunscripciones electorales actuales. Y ello pese a haberse contemplado sin éxito alternativas como la vegueria e inicialmente, cuando se debatía el primer estatuto, la comarca.

Así las cosas, tampoco está de más recordar que se elige a los parlamentarios a partir de la Loreg (aprobada en 1985), que -a su vez- tiene su origen en las disposiciones electorales acordadas por las últimas Cortes franquistas en 1977. Estas lograron imponer criterios que han perdurado hasta hoy, como han señalado José Ramón Montero y Carlos Fernández Esquer: “los dirigentes políticos surgidos del franquismo, destinados a resultar electoralmente irrelevantes tiempo después, fueron capaces de imponer sus criterios para diseñar los componentes del sistema electoral que habrían de mantenerse durante décadas” (ver PDF doc).

La clave: el reparto territorial de escaños

La situación descrita tiene su clave en el actual reparto de escaños, que sobrerrepresenta a Tarragona, Girona y, sobre todo a Lleida, en detrimento de Barcelona. Esta infografía del diario catalán Ara (20/XII/2017) lo explica:

Como esta reparto ha beneficiado a los partidos mejor implantados en todas las provincias (que han sido los nacionalistas primero y hoy independentistas) no ha sido viable un acuerdo electoral, pues este pasa por modificar tal atribución de escaños. El tema no es baladí en absoluto porque una modificación pequeña puede ser determinante. Recordemos al respecto que en 1999 Maragall ganó las elecciones en votos (1.183.299, 37.8%) a Jordi Pujol (1.178.420, 37.7%), pero no en escaños.

La consecuencia de lo expuesto es que el parlamento de Cataluña, donde tanto se exalta la importancia de votar en plebiscitos y elecciones, es incapaz de aprobar una ley electoral que requiere el apoyo de dos tercios de sus 135 diputados.


ASÍ ERA LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA DE CATALUÑA EN LOS AÑOS REPUBLICANOS

abril 6, 2020

 

Manifestación falangista en defensa de la unidad de España en 1934 (foto de eldiario.es).

 

EXISTE UN VACÍO EN LOS ESTUDIOS DE LA ULTRADERECHA EN CATALUÑA en relación al primer tercio de siglo XX. Ahora el historiador José Fernando Mota Muñoz (a quien ya entrevistamos en este blog)  ha llenado el correspondiente a la década de los años treinta con un estudio que acaban de editar les Publicacions de la Universitat de Barcelona: ¡Viva la Cataluña española! Historia de la extrema derecha en la Barcelona republicana (1931-1936).

La ultraderecha española en Cataluña, una historia fragmentaria

Hasta ahora teníamos informaciones fragmentarias sobre el ultraespañolismo del primer tercio de siglo. Conocemos su origen en Cataluña, ya que llegó de Ultramar, con la repatriación de los peninsulares que vivían en Cuba tras la derrota de 1898. Entonces los recién llegados, esencialmente militares, vieron en el despuntar del regionalismo que Cataluña una “segunda Cuba” y se aprestaron a defender la unidad de España, a sus ojos amenazada.

No obstante, el primer colectivo fascista y españolista no se constituyó hasta 1918-1919, al crearse la Liga Patriótica Española [LPE], que se enfrentó a los catalanistas y cuya figura destacada fue Ramón Sales Amenós, fundador del Sindicato Libre. El segundo grupo notable fue el colectivo La Traza, formado por oficiales bajo el impacto de la “marcha sobre Roma” de Benito Mussolini en octubre de 1922 y constituido en 1923.

Con la instauración de la dictadura de Miguel Primo de Riveraen 1923  y la promoción de la Unión Patriótica [UP] como partido oficial del régimen, el ecosistema político catalán cambió, lo que también afectó a la extrema derecha barcelonesa. En la actualidad aún está por escribir la historia del upetismo en Cataluña.

Los años treinta, un excelente retrato

En relación a los años treinta teníamos igualmente trabajos fragmentarios. Ahora el estudio de Mota cambia de forma substancial esta situación gracias a su trabajo: un libro extenso (más de 450 páginas), escrito de forma ágil, con una importante bibliografía y un apartado de fuentes en el que constan los archivos consultados. Cuenta con un índice onomástico y está prologado por Joan María Thomàs, experto en los estudios sobre Falange y fascismo en España.

La obra se estructura en cuatro partes. La primera se titula “Orígenes” y traza un panorama de la extrema derecha antes de la proclamación de la Segunda República que constituye una suerte de retrato de familia, al aparecer el universo deportivo (con la Peña Ibérica) y el político. La segunda parte, “Reconstrucción”, expone como se recompuso la ultraderecha durante la Segunda República hasta los llamados hechos de octubre de 1934. La tercera parte, “Oportunidad” analiza su importante conexión con los militares que se sublevaron en 1936 y la cuarta y última, “Fracaso”, se centra en el triunfo de las izquierdas en las elecciones de febrero de 1936 y la sublevación en Barcelona (puede accederse al sumario clicando aquí o en este PDF: indice_cataluña_española).

El libro de Mota es más que recomendable por varias razones, de las que a continuación destacamos las tres que juzgamos más importantes. Por una parte, es una obra necesaria porque –como hemos apuntado- traza una visión de conjunto de este espectro político. Por otra parte, el autor, además de exponer las historias de los grupos analizados, aporta útiles biografías de numerosos protagonistas significados.

Un libro de referencia

Finalmente, es un estudio de referencia obligada por su minuciosa labor de reconstrucción de hechos y personajes. En tal sentido, Mota partía de una limitación notable, como explica en la introducción: los ultraderechistas quemaron su documentación en julio de 1936 para evitar represalias. Así las cosas, el autor ha recurrido a la hemeroteca, a archivos públicos y privados (notablemente al de Joan Mª Thomas) y ha realizado entrevistas a hijos y familiares de los protagonistas.

El resultado es una obra imprescindible para conocer la extrema derecha española en Cataluña en un período crucial y cuya lectura recomendamos. Puede accederse aquí a una reciente reseña del libro publicada por eldiario.es