VOX Y LAS LECCIONES DEL CASO DE ‘EL JUEVES’

julio 14, 2021

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Fragmento del cromo que parodia a Santiago Abascal publicado en El Jueves dentro de la serie “Pandilla Voxura”  (Raúl Salazar y Juanjo Cuerda)

 

EL TUIT DE VOX SOBRE EL JUEVES, señalando a su editor con nombre y dirección, más allá de su claro carácter intimidatorio, ofrece tres lecciones importantes sobre la política de comunicación de este partido que analizamos a continuación.

1. Vox no desdeña la guerra con los medios tradicionales 

Consideramos que el caso de El Jueves refleja de nuevo el afán de Vox por controlar su imagen pública, que ahora va más allá de querer vetar a periodistas que cubren sus actos. Así, en febrero, Iván Espinosa pidió a los suscriptores de ABC que se dieran de baja porque este diario entrecomilló la palabra “atacan” en un titular sobre agresiones a Javier Ortega e Ignacio Garriga en la campaña electoral catalana, ya que supuestamente restaba veracidad a los hechos. Y, en marzo, Vox se querelló contra Covite, la asociación de familiares de víctimas del terrorismo que preside Consuelo Ordoñez. Según el partido, un artículo de su web lo vinculaba “con hechos delictivos de carácter terrorista”. La justicia rechazó la querella, pero Ordóñez explicó que “esa mentira dio pie a una campaña de linchamiento contra Covite en redes sociales”. Y ese mismo mes, Santiago Abascal denunció a los “medios de manipulación” por demonizar a Vox y señaló la posibilidad de interpelar públicamente a sus accionistas. Remarcó que eran bancos, en muchos casos y que muchos votantes de Vox eran clientes. Así las cosas, el tuit sobre El Jueves reforzaría esta tendencia coactiva de Vox, ante críticas reales o supuestas que recibe y es un aviso para navegantes: atacar al partido puede tener costes. 

2. La meta de Vox es “la autarquía informativa”

Con tales actuaciones, Vox subraya que aquello que los medios tradicionales difunden sobre ella puede ser torticero, ofensivo o tergiversado. Por tanto, si sus seguidores no quieren ser manipulados solo pueden recurrir a las redes sociales del partido y a su galaxia digital de webs e influencers afines. A nuestro juicio, esta dinámica que la formación promueve tiene tres metas entrelazadas. 

La primera es reforzar la cohesión interna de sus seguidores en las redes, que ya fomentó su campaña en Twitter en 2019 #SiguemeYTeSigoVox. La segunda es lograr una “autarquía mediática” que le permita prescindir de los medios tradicionales. Manuel Mariscal, su vicesecretario de comunicación, ha sido claro: “el éxito de Vox será la derrota de los medios convencionales”. La tercera es hacer que estos medios, que la formación desdeña, hablen de ella con frecuencia y la asocien a “guerras culturales” de alto voltaje emocional capaces de movilizar a sus leales. En tal sentido, el tuit de Vox sobre El Jueves no hace hincapié en sus caricaturas de los líderes del partido, sino en que la revista “difunde odio contra millones de españoles a diario”. Es, pues, algo grave y capaz de impulsar a la acción. 

3. Dos referentes significativos: Orbán y Trump

Ateniéndonos a lo expuesto, vemos en Vox un emulador de la comunicación trumpista. Tiende a rechazar a los medios convencionales por ser manipuladores y está dispuesta a luchar contra ellos. A la vez, siguiendo también la estela del trumpismo, alza la bandera de la libertad de expresión contra la pretendida censura que vive la ultraderecha en las redes sociales. Así, su Fundación Disenso acaba de unirse a la Free Speech Alliance, una coalición de entidades que promueve el Media Research Center, cuyo fundador -Brent Bozell- afirma la necesidad de defender la libertad de expresión ante una izquierda que efectúa “una yihad contra el pensamiento conservador”. 

Esta relación política conflictiva con los medios también está muy presente en el Partido de la Ley y la Justicia [PiS], que gobierna en Polonia, y el Fidesz, que con Víctor Orbán gobierna Hungría, que son referentes importantes de Vox. Sus Ejecutivos han efectuado una política de control de los medios que la propia UE ha censurado. Vox ha afirmado su coincidencia con ambas formaciones en su visión de la familia y de la UE. Para Abascal, además, Orbán es un ejemplo por su política de fronteras. Sin embargo, ignoramos su parecer sobre la tutela citada sobre los medios. En todo caso, Orbán y Trump plasman una coexistencia nada fácil con el pluralismo informativo, que Vox parece reflejar cada vez más. 

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*   Artículo publicado originalmente como Xavier Casals,  “Vox y las lecciones del caso de ‘El Jueves'”, El Periódico (12/VII/2021).  La ilustración de este post es la que acompaña al artículo.

 


VOX TRAS EL 4-M: UN BALANCE AMBIVALENTE

mayo 18, 2021

Rocío Monasterio, candidata de Vox a la Comunidad de Madrid (foto de EFE reproducida por el El Confidencial).

VOX HA SUPERADO EL EXAMEN DE LAS ELECCIONES DE LA COMUNIDAD autónoma de Madrid del pasado 4-M de forma airosa, aunque sin salir del todo indemne, de ahí que su balance electoral sea ambivalente. Lo argumentamos a partir de las tres consideraciones siguientes.

1. Supervivencia y mejora de posiciones

El punto de partida de Vox en estas elecciones era complicado, pues su electorado prefería a la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, antes que a la propia, Rocío Monasterio. Incluso en algunos momentos se apuntó que Vox quizá no obtendría representación al no superar el listón del 5% necesario para ingresar en el hemiciclo.

Al final Vox ha evitado ser apisonado por un PP expansivo y mejora levemente sus posiciones: sus 12 escaños de 2019 suman ahora 13 y sus 285.099 votos (8.8%) ascienden a 330.660 (9,1%). Además, Díaz Ayuso necesita su abstención para ser presidenta.

2. Un rol subsidiario y un retroceso importante, pero apenas perceptible

No obstante, la ultraderecha no logra ser imprescindible para que Díaz Ayuso gobierne, pese a haber mostrado previamente Abascal su disposición a pactar. De haberlo conseguido, se hubiera podido presentar a Madrid como un laboratorio de la derecha bipartita PP-Vox en vistas a exportar la fórmula al resto de España. Ahora el rol del partido verde es subsidiario e incluso puede quedar eclipsado por la acción de gobierno de la presidenta madrileña.

A la vez, si bien han desaparecido los 26 diputados de C’s del hemiciclo (lo que simplifica la competición en el bloque de la derecha), quien capitaliza su ausencia es el PP, que pasa de 30 a 65 escaños y no Vox, lo que no es un augurio muy prometedor. Es más, en relación a los comicios legislativos del 10-N de 2019 Vox ha perdido más de 300.000 sufragios en beneficio del PP.

3. Un giro en el relato de Vox

En consecuencia, el 4-M cambia el relato que Vox transmitió tras las elecciones catalanas del 14-F, en las que superó ampliamente al PP. Este solo logró tres escaños (3.8%) ante 11 de Vox (7.6%). Como ya señalamos, este reusltado reforzó a Vox como “derecha útil” contra el secesionismo y la izquierda y le permitió proyectar la existencia de una lucha por la primacía de la derecha entre PP y Vox. Así, Abascal señaló entonces que los resultados de Vox el 14-F “son un adelanto de lo que sucederá a nivel nacional en las próximas generales, de manera que acabará superando electoralmente al PP en toda España”. La gran victoria de Díaz Ayuso noquea este relato y Abascal deberá reformularlo para que sus votantes no se sientan tentados de ejercer un voto útil al PP.

Pese a lo expuesto, en un escenario en el tal vez no hayan comicios en dos años, Vox puede tener una marea mediática favorable en abril del año próximo según la demoscopia. ¿La razón?  Entonces Marine Le Pen superará en Francia la primera vuelta de las elecciones presidenciales y eventualmente puede ganar la segunda. Aunque Vox no tiene especial proximidad con el lepenismo, cabe pensar que le beneficiará el progreso en las urnas de la ultraderechista vecina. No obstante, ello es una mera hipótesis, ya que aún falta prácticamente un año para los comicios.

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* Artículo publicado originalmente como Xavier Casals, “Vox tras el 4-M: Un balance ambivalente”, Agenda Pública (14/V/2021).


AQUÍ PUEDE ACCEDERSE A TODOS NUESTROS ARTÍCULOS SOBRE VOX

mayo 18, 2021

Santiago Abascal, líder de Vox (foto de EFE / Adrián Ruiz del Hierro).

DADO EL INTERÉS QUE SUSCITA VOX Y LAS PETICIONES DE INFORMACIÓN QUE HEMOS RECIBIDO AL RESPECTO, EN ESTE POST HEMOS AGRUPADO LOS ENLACES A NUESTROS ARTÍCULOS SOBRE ESTE PARTIDO.  Su lectura permite aproximarse a distintos aspectos de esta formación, como detallamos a continuación. La fecha que figura en ellos es la de publicación en nuestro blog, pero la mayoría fueron publicados en otra fecha en un medio de comunicación (la fecha original consta en cada entrada).

  1. VOX Y SU CAMPAÑA ISLAMÓFOBA CONTRA EL PSOE Y PODEMOS (24/III/2015).
  2. CLAVES PARA COMPRENDER El ASCENSO DE VOX (14/X/2018).
  3. VOX SÍ, PACMA NO: UN GRAVE ERROR (17/IX/2018)
  4. TRES APUNTES SOBRE VOX Y SU IMPORTANCIA EN LAS ELECCIONES ANDALUZAS (30/XI/2018)
  5. VOX: EL MAZAZO. LAS CLAVES DEL ASCENSO DE VOX EN ANDALUCÍA (7/XII/2018)
  6. VOX: ¿PACTO DE GOBIERNO O AISLAMIENTO? (19/XII/2018)
  7. LA RENOVACIÓN DE LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA: EN 2009 YA APUNTAMOS QUE EXISTÍA UN SUBSTRATO POLÍTICO FAVORABLE A LA ECLOSIÓN DE UN PARTIDO COMO VOX (26/XII/2018)
  8. ¿ES POSIBLE FRENAR EL ASCENSO DE VOX? ANALIZAMOS LAS DISTINTAS ESTRATEGIAS DE CONTENCIÓN DE LA EXTREMA DERECHA (16/I/2019).
  9. VOX, EL GRAN BENEFICIARIO DEL PACTO DE GOBIERNO ANDALUZ (23/I/2019)
  10. VOX HABLA SOBRE VOX. TRES LIBROS PARA CONOCER EL PARTIDO (30/I/2019).
  11. EL AUTOBÚS DE HAZTEOIR O CÓMO LOS MEDIOS HAN CREADO UN CIRCO MEDIÁTICO EN TORNO A LA ULTRADERECHA DEL QUE CONSTITUYEN SU PÚBLICO INCONDICIONAL  (3/III/2019)
  12. VOX CONTRA EL FEMINISMO (24/III/2019)
  13. CATALUÑA Y LA “ESPAÑA VIVA” DE VOX: EL RETORNO DEL NACIONALISMO ESPAÑOL INTEGRISTA (26/IV/2019)
  14. VOX RECUPERA LA “ANTI-ESPAÑA” PARA DESIGNAR A LOS ENEMIGOS DE “LA ESPAÑA VIVA” (4/V/2019)
  15. ¿CUÁL ES AL SITUACIÓN DE VOX DESPUÉS DEL 28-A? (12/V/2019).
  16. VOX TRAS EL 26-M: NUBES EN EL HORIZONTE (1/VI/2019).
  17. VOX EN AGUAS PANTANOSAS: SU APOYO CAE EN LAS ENCUESTAS, SE ENREDA EN LOS PACTOS DE GOBIERNO Y GENERA NOTICIAS DESFAVORABLES (6/VII/2019).
  18. ESPAÑA SUMA, UN RETO COMPLICADO PARA VOX
  19. CINCO INCÓGNITAS DE VOX QUE DESVELARÁ EL 10-N
  20. EL ADOQUÍN DE RIVERA, MUNICIÓN PARA VOX (6/XI/2019)
  21. LOS POBRES Y LA PATRIA: ABASCAL RECURRE AL LÍDER JONSISTA RAMIRO LEDESMA IGUAL QUE LE PEN RECURRIÓ AL LÍDER SOCIALISTA JAURÈS.
  22. VOX DINAMITA A LA DERECHA.
  23. CUATRO OBRAS SOBRE VOX PUBLICADAS EN 2019
  24. 2019: EL AÑO DE VOX Y CHEGA Y DEL FIN DE LA EXCEPCIONALIDAD IBÉRICA DE LA ULTRADERECHA
  25. LAS TRES DERECHAS (VOX, C’S Y PP) Y EL ESCENARIO POLÍTICO DESPUÉS DE LA INVESTIDURA
  26. TRES APUNTES SOBRE LA AFINIDAD DE VOX CON EL PARTIDO LEY Y JUSTICIA POLACO
  27. VOX Y EL COVID-19: ¿CAMBIO DE PIEL?
  28. EL TRUMPISMO DE VOX, UNA RUPTURA EN LA TRADICIÓN ANTI-ESTADOUNIDENSE DE LA EXTREMA DERECHA ESPAÑOL
  29. EL ULTRANACIONALISMO DE VOX. CINCO CLAVES PARA COMPRENDER “LA ESPAÑA VIVA”
  30. ¿CÓMO DEFINIR A VOX? CINCO CLAVES INTERPRETATIVAS
  31. LOS EXMILITARES Y VOX: EL PASADO Y EL PRESENTE
  32. EL 14-F Y EL “EFECTO VOX”
  33. ELECCIONES EN MADRID EL 4-M: ¿UN PP CRECIDO Y VOX DECISIVO?
  34. CINCO RAZONES POR LAS QUE EL ABANDONO DE DIPUTADOS DEL HEMICICLO CATALÁN AL INTERVENIR VOX HA BENEFICIADO A ESTE PARTIDO
  35. VOX ENTRA EN CAMPAÑA EN VALLECAS: LA “RECUPERACIÓN” DE LA “PLAZA ROJA”
  36. VOX: LA DENUNCIA DEL ‘MENA’ COMO PROBLEMA
  37. VOX TRAS EL 4-M: UN BALANCE AMBIVALENTE

VOX: LA DENUNCIA DEL ‘MENA’ COMO PROBLEMA

abril 26, 2021

El cartel de Vox que presenta a los menores extranjeros como una amenaza.

LA CAMPAÑA DE VOX EN LA COMUNIDAD DE MADRID NO PASA POR LA GESTIÓN. Su programa se reduce a “10 medidas urgentes” genéricas, salvo la primera. Esta propone reducir sus consejerías a siete, sus diputados a la mitad y eliminar Telemadrid. Por tanto, el partido busca movilizar a sus votantes no con sus propuestas, sino con épica y emociones

En este marco, y en sintonía con sus lemas “Vota seguro” y “Protege Madrid”, Vox ha plasmado un peligro al que desde su óptica se enfrenta la sociedad madrileña en los menores extranjeros no acompañados (“mena”). Esta decisión de Vox, a nuestro juicio, tendría tres objetivos relevantes expuestos a continuación.

Vox crea una figura en la que proyectar miedos e inquietudes

El partido convierte el perfil vulnerable del menor que vive un drama (está solo en un país desconocido, sin recursos y sin red de ayuda) en el de un imaginario “extranjero invasor” a partir de dos elementos.

Por una parte, vincula a estos menores con una supuesta depredación de recursos en perjuicio de los autóctonos. Así, su polémico cartel contrapone a una pensionista con la leyenda 426 euros mensuales y a un supuesto “mena” con otra de 4.700 (cuando estos menores no reciben pagas). Incidiendo en esta misma línea, el sindicato Solidaridad (vinculado a Vox) ha difundido un cartel con el lema “Menas subvencionados, parados abandonados”. Por otra parte, Vox asocia a estos menores a delincuencia. De hecho, el que representa su polémico cartel oculta su identidad con una sudadera y un pañuelo, lo que insinúa su posible conducta ilegal. Ello no es nuevo y en octubre de 2019 el partido denunció en Twitter que estos menores -además de recibir supuestamente “pisos gratis y paguitas”- “se unen a la rebelión terrorista de los CDR”. 

En síntesis, Vox codifica un mito en el menor no acompañado en el que su electorado puede proyectar sus temores y frustraciones, aunque se base en falacias. 

Tweet Solidaridda

De forma paralela a la difusión del cartel de Vox, su sindicato Solidaridad ha difundido este.

Vox se autoerige en el único partido diferente de los demás 

La Fiscalía ha anunciado que investigará el cartel de Vox, lo que ha dado pie a Santiago Abascal a denunciar que su formación es víctima de un sistema regido por la corrección política que silencia a quienes se rebelan. Lo ha formulado así: “Que la Fiscalía nos retire el cartel y después que la Fiscalía suba a esta tribuna durante esta campaña electoral y que nos arrebate el micrófono porque [este mensaje] lo vamos a decir todos los días”. 

De este modo Vox presume de ser el único partido que dice la verdad frente a la “dictadura progre”. Así, no es casual que afirme que su voto es el que “más le duele” a la izquierda. Con ello quiere presentarse como la única formación crítica con el sistema que no teme decir una pretendida verdad que todos coinciden en silenciar.

Vox-C

En octubre de 2019 ya denunció a estos menores como colaboradores de los CDR.

Vox polariza la campaña en su beneficio

La denuncia generalizada del controvertido cartel por su contenido engañoso y estigmatizador puede parecer desfavorable para Vox, cuando sucede todo lo contrario. La formación necesita que partidarios y detractores polaricen el clima político al máximo con dos metas: ganar gran visibilidad y proyección en una campaña reñida y convertir lo que debería ser un debate más o menos anodino sobre gestión (con la pandemia de por medio) en un conflicto épico y emocional para reunir apoyos en las urnas. De paso, relega a un segundo plano realidades que le resultan incómodas. Y es que Vox, según su cartel hoy tan preocupado por las jubiladas, se abstuvo en el Congreso cuando en 2020 se votó el aumento de sus pensiones. 

Menor-Vox

El supuesto menor del cartel no es menor, ni extranjero ni està en España,sino a un joven de Bangladesh (información de eldiario.es).

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* Artículo publicado originalmente como Xavier Casals, “Vox: la denuncia del ‘mena’ como problema”, El Periódico (23/IV/2021).


VOX ENTRA EN CAMPAÑA EN VALLECAS: LA “RECUPERACIÓN” DE LA “PLAZA ROJA”

abril 14, 2021

Acto de Vox en Vallecas (foto de  Fernando Alvarado / EFE reproducida en Público.es).

ESTA SEMANA SE HA GENERADO UNA POLÉMICA EN TORNO AL ACTO QUE VOX celebró el 7 de abril en Vallecas. Lo hizo en un lugar emblemático: la plaza de la Constitución, más conocida como “plaza roja”, en busca de voto del lectorado obrero.

En el mitin intervino el líder de la formación, Santiago Abascal, y habló ante una muchedumbre deseosa de boicotear el acto del partido. En este marco se produjeron incidentes cargas policiales contra quienes protestaban y se lanzaron de piedras contra los participantes de Vox.

Se ha atribuido el inicio de los hechos a que Abascal habría actuado de forma provocativa, según  esta crónica de eldiario.es:

[Abascal] dejó de hablar, se bajó de la tribuna y se dirigió, acompañado de su seguridad y de otros dirigentes de Vox y algunos de sus seguidores, al grupo de manifestantes que tenía más cerca, y hay que decir que estaban bastante cerca.

Queda la duda de si fue una reacción espontánea o si ya tenía previsto hacerlo. Lo que es indudable es que los incidentes comenzaron cuando Abascal quiso que empezaran. Pretendía que los antidisturbios desalojaran por la fuerza a todos los que le estaban gritando a unas pocas decenas de metros.

Por su parte, ABC dio esta visión de lo acaecido en Vallecas:

En un clima de tensión y violencia inédito en una campaña electoral en Madrid, la Policía Nacional tuvo que cargar contra los boicoteadores que se presentaron en una zona de la plaza de la Constitución –conocida como ‘Plaza Roja’–, donde desde las 19.30 horas del pasado miércoles estaba teniendo lugar el acto del partido que preside Santiago Abascal.

Los incidentes se saldaron -según este último rotativo- con “cuatro detenidos, 14 heridos y 20 policías atendidos por contusiones”. Más allá de las versiones de lo allí sucedido y el eventual protagonismo que pudo tener la iniciativa de Abascal en su desarrollo, nos parece pertinente analizar el impacto del episodio en la campaña de Vox (y vaya por delante nuestra condena a las agresiones a cualquier partido político, al margen de la ideología que profese).

Con el acto de Vallecas, Vox ha entrado en campaña

Vox estaba desaparecida en combate antes de este suceso. No tenía una gran visibilidad en el desarrollo de la larga precampaña electoral de los comicios de la Comunidad de Madrid del próximo 4 de mayo [4-M].

Recordemos al respecto que Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata del PP, supera en la preferencia de voto  de los electores de Vox a la propia candidata de este partido, Rocío Monasterio.

Ahora Vox ha logrado acaparar los focos mediáticos, por lo que consideramos que los sucesos de Vallecas han beneficiado a Abascal y a su formación por tres circunstancias que rodean a los hechos señalados y que exponemos a continuación.

1. Ejemplifica su supuesta “reconquista” del espacio urbano

Como es sabido y hemos explicado desde este blog, el relato político de Vox se ha desarrollado en torno al concepto de “Reconquista”, fundiendo un imaginario de lucha contra el musulmán con la realidad política actual. De este modo, la formación actúa presuntamente para recuperar la España que ha quedado cautiva en manos de sus pretendidos enemigos, a los que el propio Abascal aludió con el difuso término de “Anti-España”.

Su meta es “recuperar” o “reconquistar” el territorio perdido. Así, la campaña de Vox en los comicios catalanes del 14-F tuvo como lema “¡Recuperemos Cataluña!” (la ejemplificó en este video electoral):

El acto de Vallecas ha escenificado de nuevo su supuesta “recuperación” del espacio urbano por parte de la formación. Abascal lo ha enfatizado al manifestar que Vox sería el único partido que “pisa las calles y los barrios”.

2. Confiere épica a su relato político, algo poco viable al debatir sobre gestión

Al mostrar su retorno al “combate” en el espacio público lo sucedido en Vallecas dota de épica al relato de Vox. Esta formación no se siente cómoda en lo que es genuino y consubstancial a la actividad política: la gestión de la Res publica (los asuntos públicos).

Ello se visualizó en la campaña catalana del 14-F. Todo el programa de Vox se reducía a una hoja con “10 medidas para Cataluña”, la mayoría genéricas, y el candidato del partido, Ignacio Garriga, demostró ignorar el presupuesto de la Generalitat de Cataluña de forma ostentosa: creía que este era “altísimo, alrededor de los 27 millones” de euros, cuando suma 30.000.

Y es que el combustible de Vox no radica en el debate técnico sobre inversiones, presupuestos y gestión, sino en convertir la política en algo transcendente y emocional. No es una convicción nuestra, sino que Abascal la expuso en su libro-entrevista con el escritor y ensayista Fernando Sánchez Dragó (España vertebrada, p. 43):

La política no es sólo el plan de urbanismo, ni el horario escolar, ni el alumbrado de las calles. Todo eso, a mí, nunca me ha interesado, aunque he sido concejal durante ocho años. Son debates en los que me da casi igual una cosa que su contraria. Y no me importa decirlo, aunque escandalice.

3. Dota a Vox de conexión simbólica y emocional con sus seguidores

Ateniéndonos a lo expuesto, el acto de Vallecas sitúa a Vox en la situación en la que más cómoda se halla. Esta no es el plató donde se debaten presupuestos, medidas de la pandemia o urbanismo, sino confrontada a su antagonista por excelencia, Podemos. Gabriela Ortega, profesora de la Universidad Camilo José Cela, lo expuso gráficamente en el huffingtonpost:

[Los líderes de Vox] Han tomado como bandera el cinturón rojo [de Madrid]. Y no se plantean al PSOE como rival, sino a Pablo Iglesias, a quien ven como principal villano. Tenemos al héroe, Santiago Abascal —porque la imagen de Monasterio está un poco relegada para darle protagonismo—, y al villano, que es Iglesias. Y tienen el discurso bien montado: el marqués de Galapagar ha traicionado a las bases del cinturón rojo y nosotros somos una opción para los que se han quedado huérfanos.

Un saldo netamente positivo

En definitiva, con los incidentes de Vallecas Vox entra en campaña y ubica al partido ultraderechista en su escenario favorito: la pretendida lucha por “recuperar” España. Y lo hace ante su rival por antonomasia, Podemos. La formación logra visualizar así su oferta electoral más preciada: épica para las emociones. En las próximas semanas veremos su impacto.

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* Artículo publicado originalmente como Xavier Casals, “Vox entra en campaña: la ‘recuperación’ de la ‘plaza roja’’”, Agenda Pública (12/IV/2021).


CINCO RAZONES POR LAS QUE EL ABANDONO DE DIPUTADOS DEL HEMICICLO CATALÁN AL INTERVENIR VOX HA BENEFICIADO A ESTE PARTIDO

abril 14, 2021

Video que muestra el abandono del hemiciclo catalán por una mayoría de diputados cuando es el turno del líder de Vox, Ignacio Garriga (eldiario.es).

ESTOS DÍAS SE HA PRODUCIDO LA ENÉSIMA REPETICIÓN DE UN VIEJO DEBATE en torno a la extrema derecha cuando una parte de diputados del hemiciclo catalán lo abandonó al intervenir el líder de Vox, Ignacio Garriga, el pasado día 26. Entonces marcharon parlamentarios de ERC, la CUP, JuntsXCat, Catalunya en Comú Podem y PSC. La escena se repitió parcialmente el día 30, cuando diputados de ERC y la CUP volvieron a dejar el hemiciclo al hablar Garriga.

Estos hechos han suscitado un debate público y distintos diarios han consultado a expertos sobre el impacto de tal actitud ante a la ultraderecha, como se puede apreciar en El Periódico o en La Vanguardia.

En realidad, no hay nada nuevo bajo el sol y este debate demuestra lo poco que se ha mirado -y se mira aún- hacia otros países europeos, notablemente Francia. Allí el ascenso del lepenismo ya planteó en los años noventa las mismas cuestiones que ahora se debaten aquí como si de una novedad se tratara.

Por nuestra parte ya resumimos estos debates en una entrada del blog publicada inicialmente en 2014 a partir de los análisis del politólogo Pierre-André Taguieff en “Antilepénisme: les erreurs à ne plus commettre”, en D. Martin-Castelarnau (dir.), Combattre le Front National (1995).

Y la cuestión que ahora suscita tanto interés (ausentarse de un pleno cuando interviene un representante de la extrema derecha) ya la abordamos también en nuestro blog hace diez años, en enero de  2012. Lo hicimos con motivo de la actuación de la CUP en el consistorio de Vic, cuando su edil Georgina Rieradevall (que posteriormente fue diputada del parlamento catalán), con el apoyo de la mayoría de la asamblea permanente de la CUP en Vic, decidió que se ausentaría del pleno cuando se sometieran a votación mociones de la PxC.

Volviendo sobre el tema en cuestión, consideramos que lo ocurrido en el parlamento catalán favorece netamente a Vox por cinco razones:

1. Refuerza su discurso de que es un partido diferente a todos los demás

El abandono del hemiciclo por parte de un sector significativo de diputados únicamente cuando interviene Vox pone de relieve su singularidad, que es precisamente lo que la formación reivindica: ser un partido diferente del resto de formaciones.

2. Otorga centralidad a Vox y le sitúa en el centro del debate político

Si de lo que se trataba era de ignorar a Vox, el gesto de los diputados al ausentarse ha logrado el efecto contrario al buscado, ya que le ha proporcionado una espectacular notoriedad mediática.

3. Cohesiona al electorado de Vox y renuncia a recuperarlo

Al dejar el hemiciclo un sector importante de los parlamentarios al hablar Vox el mensaje que transmiten es que este partido no debe ni merece ser escuchado, lo que supone un menosprecio para sus votantes. Ello aún los aglutina más en torno a Vox e indica una renuncia a intentar recuperarlos.

4. No efectúa pedagogía política alguna, más bien desinforma

Algunos de los diputados blandieron o enseñaron esvásticas contra Vox. ¿Realmente asociar a este partido con una esvástica y al fascismo es útil para combatirlo? Desde nuestra óptica consideramos que desinforma y dice muy poco sobre su naturaleza porque no asistimos a una mera reedición de un fenómeno del pasado.

5. Elude la reflexión sobre la relación de los partidos con Vox y sus aliados

La acción en este caso elude la reflexión. Lo importante es la escenificación del rechazo (el espectáculo) y no cómo se actúa políticamente en torno a la ultraderecha (la estrategia o, al menos, la táctica).  


ADOLFO SUÁREZ TRAS CELEBRARSE LAS ELECCIONES DE 1977 NO QUERÍA QUE EL TEXTO CONSTITUCIONAL LO REDACTASE UNA PONENCIA DE LAS NUEVAS CORTES

marzo 28, 2021

 

Adolfo Suárez (imagen de Canal de la Historia).

 

ES SABIDO QUE EN LA TRANSICIÓN PREDOMINÓ LA IMPROVISACIÓN y que sus propios protagonistas no tenían muy claro cuáles eran los límites del proceso y hasta dónde querían llegar. En este sentido, nos parece interesante remarcar una cuestión que suele pasar desapercibida: Suárez no concibió inicialmente que fuese una ponencia de las nuevas Cortes la que elaborase el texto constitucional.

Lo explicó Miguel Herrero de Miñón, uno de los “padres” de la actual Carta Magna y entonces perteneciente a la Unión de Centro Democrático (UCD, el partido del gobierno), en sus Memorias de estío. En ellas hace esta concisa exposición del tema:

Convocadas las Cortes, se planteó de inmediato cómo elaborar la ansiada Constitución. Lavilla me llamó el día antes de la reunión de las Cámaras para decirme que el Gobierno pensaba poner en marcha una especie de Comisión Jurídica Asesora, semejante a la que don Angel Osorio Gallardo había presidido, por cierto con poca utilidad, en 1931. Yo debía coordinar su labor con los proyectos del Gobierno, esto es, los que había elaborado en el Ministerio de Justicia, y, después, con la propia Cámara, donde tras el verano se remitiría el proyecto definitivo.

Le señalé las dificultades que, a mi juicio, hacían inviable tal camino. Una vez convocadas unas Cortes Constituyentes resultaba imposible e inconveniente pretender substraerles la competencia de hacer de verdad la Constitución y, por otra parte, la dilación en emprender la tarea no hacía sino alargar una transición cuyo mayor defecto era su excesiva duración. Por ello recomendé que, si el Gobierno pretendía mantener la iniciativa en la cuestión constitucional, presentase sin más tardar su proyecto ante las Cámaras para centrar sobre él las discusiones

El problema resultó entonces que el Gobierno no supo decidir qué proyecto le interesaba impulsar y pretendió remitirse a las opciones que en su momento tomara el propio grupo parlamentario centrista. El resultado fue que los grupos de oposición, encabezados por el socialista, propusieron que la propia Cámara designase una Comisión y en el seno de esta ponencia se elaborase el anteproyecto constitucional. Se empalmaba, así, con la tradición de 1931.

Suárez me ha contado después su terrible susto cuando comprendió que las decisiones constituyentes se le escapaban de las manos en favor de una asamblea donde su propio grupo carecía de mayoría. En todo caso encajó perfectamente aquel golpe, previsible para todo el que supiera lo que un período constituyente era, y la fórmula de la ponencia fue felizmente asumida por la propia UCD por boca de su entonces portavoz, Leopoldo Calvo Sotelo.

El resto de la historia es conocida y ha sido muchas veces relatada. […].

(Memorias de estío, Temas de hoy, Madrid, 1993, pp. 114-115).

Nos ha parecido interesante recuperar esta información de la que se hace eco reciente el último libro del historiador Roberto Muñoz Bolaños (El 23-F y los otros golpes de Estado de la Transición) porque ilustra la complejidad que revistió la Transición, que habitualmente se presenta como un proceso lineal, cuando -como se puede apreciar- tuvo un curso mucho más sinuoso, con metas rápidamente cambiantes y un techo de libertades que se definió sobre la marcha.


LA ULTRADERECHA Y LAS REDES SOCIALES: “ANTISOCIAL”, UNA LECTURA OBLIGADA

marzo 21, 2021


Las redes sociales de la ultraderecha han sido esenciales en el ascenso de Trump (foto de Getty Images publicada por Cadena Ser).

ANDREW MARANTZ ES UN PERIODISTA de The New Yorker que ha escrito Antisocial, un voluminoso reportaje de más de 500 páginas sobre –y este es el subtítulo de la obra- “la extrema derecha y la ‘libertad de expresión’ en Internet”.

El autor trabajó desde 2016 en la elaboración de este ensayo que, desde nuestra perspectiva, es de lectura necesaria por tres razones que apuntamos a continuación.

Un retrato de la “coalición digital” que contribuyó al triunfo de Trump

En primer lugar Marantz ofrece una visión de conjunto de la que podríamos denominar de algún modo “coalición digital” (la galaxia de  activistas y colectivos que agitan las redes) que contribuyó al triunfo de Donald Trump en los comicios presidenciales de 2016.

No es una investigación efectuada “desde fuera”,  sino que Marantz (que es judío y se halla en las antípodas de los protagonistas de su libro) se adentra en su universo. Realiza así una inmersión en distintos ámbitos de la ultraderecha con la asistencia a sus actos y entrevista a algunas de sus figuras más o menos notorias, como Milo Yiannopoulos, Mike Cernovich o Mike Enoch. En algunos casos se adentra en su entorno familiar para explicar mejor su evolución política o mostrar sus contradicciones.

Al hacerlo refleja cómo las diferencias ideológicas teóricas en el seno de esta “coalición digital” en la práctica pueden ser muy difusas. No hay tanto estructuras orgánicas como  celebrities digitales cuya relevancia define su proyección en Internet: su cifra de seguidores, de visualizaciones de vídeos o visitas a blogs y, sobre todo, su capacidad para que algunos de sus temas se introduzcan en el mainstream informativo.

Una descripción de la polarización que crea la ultraderecha y de  la difusión de sus tesis

En este sentido, Marantz permite entender la importancia que tuvo la existencia de esta constelación digital en el ascenso de Trump primero y después en apuntalar (y –según cómo- moldear) su discurso desde la Casa Blanca.

El ensayo expone cómo la gran meta de este conglomerado de influencers, celebrities y cenáculos de una ultraderecha de tonalidad diversa pasa por dos objetivos complementarios y relacionados: movilizar de forma permanente a sus seguidores y normalizar sus puntos de vista moviendo los límites de la llamada “ventana de Overton”.

En este ámbito es remarcable que estos publicistas a menudo tienen una visión clara de los circuitos de circulación de sus mensajes entre el mundo digital y el real para obtener impacto. De este modo, Cernovich -uno de los influencers citados- sostiene al respecto que “el conflicto es atención” y “la atención es influencia”, en lo que no anda desencaminado.

Un debate que plantea: la libertad de expresión en las redes

Por último, el ensayo tiene un leitmotiv esencial: ¿Cuáles deben ser los límites de expresión en las redes sociales? ¿Qué responsabilidad tienen sus propietarios en los contenidos de las mismas que incitan al odio o en la desinformación que expanden sus usuarios? El tema es complejo y en una entrevista en La Vanguardia el propio Marantz lo explicitó así:

En Silicon Valley, los nuevos guardianes (gatekeepers), porque han tomado el relevo de la vigilancia que ejercían los medios tradicionales, aunque no lo admiten ni asumen la responsabilidad que conlleva, hubo ingenuidad al principio, cuando el experimento comenzaba y nadie sabía en qué se convertiría. Tampoco nadie les dio razones para dudar, la sociedad les dijo que podían ganar todo el dinero que quisieran sin asumir ninguna responsabilidad cultural, ética o política.

La ultraderecha y las redes sociales: una relación compleja

Marantz, en suma, nos permite reflexionar sobre dos cuestiones importantes. Una es cómo los extremistas de la derecha han sabido sacar partido de las redes sociales. La otra es el debate complejo que implican los intentos de limitar la libertad de expresión en estas redes.

Antisocial es, pues, una lectura más que recomendable para aproximarse a la ultraderecha digital de EE.UU., cuya prosa fluida facilita su rápida lectura pese a su extensión.


ELECCIONES EN MADRID EL 4-M: ¿UN PP CRECIDO Y VOX DECISIVO?

marzo 13, 2021

La crisis de C’s deja una derecha bipartita formada por el PP y Vox.

 

LA CRISIS POLÍTICA ABIERTA EN MADRID CON LAS ELECCIONES CONVOCADAS EL 4 DE MAYO [4-M] OFRECE UNA OPORTUNIDAD DE CRECIMIENTO INESPERADA PARA VOX y puede tener importantes consecuencias en toda España. Lo exponemos en estas tres reflexiones.

1. Ciudadanos puede desaparecer del escenario

La decisión de C’s de presentar una moción de censura en Murcia ha colocado a este partido en una situación política insostenible. Por una parte, ha roto los puentes con el PP, que no le percibe ya como un socio de gobierno autonómico de fiar. Por otra parte, deja a C’s con el PSOE como única pareja de baile político, lo que elimina su pretendido carácter de formación-bisagra.

Se da la paradoja de que la implosión del partido naranja tiene como causa principal su negativa a pactar con Pedro Sánchez tras las elecciones del 28 de abril (28-A) de 2019 porque entonces a Albert Rivera –eufórico por sus buenos resultados (15.8% y 57 escaños)- apenas le separaba un punto del PP de Pablo Casado (16.6% y 66 escaños). Esta apuesta naranja de liderar el bloque de la derecha se saldó con su espectacular hundimiento en las urnas en los comicios siguientes celebrados el 10 de noviembre (10-N): 6.8% y 10 escaños ante el 20.8% y 89 escaños del PP.

Ahora al fiasco de C’s en el 10-N y al de las elecciones de este 14-F en Cataluña (5.5% y 6 escaños) se añade su fractura interna entre partidarios y detractores de presentar la moción de censura en Murcia, que –al parecer- tiene un fracaso garantizado porque tres diputados tránsfugas del propio partido naranja han mostrado su apoyo al gobierno autonómico del PP.

En las nuevas elecciones de Madrid, según una encuesta de ABC y otra  de El Confidencial, el partido que lidera Inés Arrimadas desaparecería del hemiciclo y pasaría de 26 diputados a ninguno al no superar el 5% del voto requerido para ingresar en el mismo. C’s se convertiría así en un partido residual, con su electorado repartido entre el PSOE, el PP, Vox y la abstención.

Así, de seguirse concatenando los plot twist o giros inesperados de guión en detrimento de C’s, esta formación puede seguir los pasos de la que fue su formación gemela y con la que fue incapaz de llegar a alianzas (un verdadero enigma político): Unión, Progreso y Democracia [UPyD], que acaudilló Rosa Díez.

2. El PP eliminaría a un rival, C’s, pero quedaría enfeudado de otro: Vox

El PP que lidera Casado, en el caso de confirmarse los supuestos anteriores, puede lograr uno de sus objetivos: aglutinar el voto de dos de las “tres derechas” por consunción de C’s. De este modo el mapa político de este espacio se simplificaría con dos actores: PP y Vox. Ello tiene tres aspectos problemáticos, cuando menos, para el PP.

El primero es que supondrá un nuevo crecimiento de Vox, que –hasta ahora- se ha mostrado muy hábil para canibalizar el electorado de Casado, como demuestra la relativa distancia que separa a ambas formaciones en el Congreso y el hecho de que en Cataluña el 14-F se produjera el sorpasso del PP por Vox.

El segundo es que convierte a Vox en el principal aliado de un gobierno de coalición del PP, con lo que lejos de ser un tercer partido en discordia ante dos socios potentes (PP y C’s), ahora sería un aliado capaz de elevar el listón programático. De confirmarse las encuestas, esta comunidad sería el laboratorio político de futuros bipartitos del PP y Vox, derecha y ultraderecha.

Sondeo publicado por ABC (13/III/2021).

El tercero es que tal escenario tendría consecuencias internas en el PP, pues parece plausible que agudizaría sus contradicciones entre partidarios de crear diques políticos con Vox y entre quienes prefieren optar por construir pasarelas con el partido verde. No deja de ser otra paradoja de esta situación que Casado rompiera con Santiago Abascal cuando presentó su moción de censura el año pasado y ahora Vox pueda convertirse en su principal compañero de viaje.

3. Vox puede ser un beneficiario neto de la crisis

En este panorama Vox ya habría mejorado su posición actualmente, pues a estas alturas posiblemente puede contar con una parte del electorado de un C’s empantanado en trifulcas internas con deserciones y en caída en los sondeos.

En los comicios madrileños Vox puede crecer y ser el socio insustituible del PP de Isabel Díaz Ayuso, con lo que su influencia política y su imagen de respetabilidad aumentarán y su  presencia institucional se normalizará más si cabe.

Solo una victoria por mayoría absoluta del PP que permita constituir a Ayuso un ejecutivo monocolor podría limitar el beneficio de Vox en la crisis, pues demostraría que la formación de Casado aún constituye una sólida masa rocosa capaz de aglutinar el voto del grueso de la derecha y contener a Vox. Veremos el desenlace definitivo de los acontecimientos la noche del 4 de mayo.


SUIZA: LA PROHIBICIÓN DEL BURKA Y EL NIQAB INSUFLA OXÍGENO A LA ULTRADERECHA LOCAL Y POSIBLEMENTE EUROPEA

marzo 9, 2021

 

“¡Frenar el extremismo!”. Lema de los partidarios de prohibir el burka y el niqab en el referéndum.

 

ESTE DOMINGO SE HA CELEBRADO UN REFERÉNDUM EN SUIZA PARA PROHIBIR EL BURKA Y EL NIQAB (lo que ocurre ya en otros países como Francia, Dinamarca, Bélgica o Austria), así como la indumentaria que no permite identificar a manifestantes violentos o hooligans de futbol.

Los partidarios de la prohibición han tenido una victoria ajustada de (51,2% de los sufragios contra el 48.8%). Como informa el portal swissinfo.ch (7/III/2021), impulsó esta iniciativa “el Comité de Egerkingen, formado por numerosos legisladores de la derecha conservadora y también en el origen de la iniciativa antiminaretes [que comportó al celebración de un referéndum en 2009 que se saldó con su prohibición en suelo suizo], el texto exige la prohibición de toda forma de ocultación del rostro en el espacio público”. Consideramos interesante hacer tres apuntes al respecto.

 

La mirada de la mujer del cartel crea inquietud en el espectador.

1. La derecha populista del SVP/UDC recupera la iniciativa

Con este referéndum el SVP/UDC ha logrado un éxito después de cosechar varios fracasos en iniciativas precedentes, como informa El País (7/III/2021). Este medio señala que el citado Comité de Egerkingen “está vinculado con el SVP y miembros del partido forman parte de él. El grupo se centra precisamente en combatir la supuesta ‘islamización de Suiza’, y ha vinculado a las portadoras de burka o niqab con el eslogan ‘parar el extremismo’ en sus carteles”.  El éxito es llamativo al convertir en tema de debate público una cuestión aparentemente menor, en la medida que serían inexistentes en Suiza las portadoras del burka  y se reducirían a una treintena las del niqab, según informa este diario. Los promotores de adoptar tales medidas han alegado su carácter preventivo: “¡Pongamos límites al Islam radical antes de que sea demasiado tarde!”, afirma su propaganda

2. La iniciativa pone el tema de modo preminente en la agenda europea

El éxito de la iniciativa otorga centralidad a esta cuestión en la agenda política europea, en la que diversas formaciones de ultraderecha hacen bandera de la islamofobia (que puede interpretarse como un rechazo al Islam o, como señala el experto académico Cas Mudde, un “miedo irracional” a esta religión o a los musulmanes). No es extraño suponer, pues, que la consulta helvética tendrá réplicas en otros países de la Unión Europea de la mano de formaciones de este espectro ideológico. Aunque sus promotores fracasen en la convocatoria de consultas, el debate suscitado en torno a la cuestión contribuirá a introducir el temor a la “islamización” en el debate público.

3. El grafismo de la campaña ha amalgamado amenazas distintas

Por último, consideramos interesante remarcar que la campaña en favor de la prohibición ha aunado gráficamente la supuesta amenaza de extremismo islámico que encarnarían el burka y el niqab y la plasmada por manifestantes violentos de los que la propaganda favorable a la prohibición insinuó su aparente carácter antifascista. Cabe pensar que este diseño tendrá imitadores en el seno de la extrema derecha occidental.

La amenaza de “islamización” y violencia callejera [¿antifascista?] unidas.

 


EL 23-F DE 1981 40 AÑOS DESPUÉS: UNA SELECCIÓN DE CUATRO OBRAS IMPRESCINDIBLES Y DE CINCO ENTRADAS DEL BLOG

marzo 3, 2021

Ilustración sobre el 23-F de 1981 de Sr. García para El País (23/II/1981).

 

CON MOTIVO DE CUMPLIRSE 40 AÑOS DEL FALLIDO GOLPE DE ESTADO DEL 23-F DE 1981 hemos recibido consultas sobre cuáles serían las obras más aconsejables de aquel acontecimiento. Dada la amplia bibliografía disponible al respecto, advertimos que es complejo hallar una obra “definitiva” al respecto, aunque de hecho conocemos ya sus vigas maestras y cada vez más detalles de ellas.

La imposibilidad de contar con una “versión definitiva”

Desde nuestra óptica es complejo trazar una visión “definitiva” por tres razones. En primer lugar, porque la jornada del golpe se desarrolló una acción y trama de múltiples protagonistas y escenarios, lo que impide su reconstrucción minuciosa al existir fuentes contradictorias y ser difícil precisar hechos, fechas y horarios. En segundo lugar, porque existieron varias redes golpistas y ninguna dejó “papeles”. En tercer lugar, porque no hubo interés en rememorar que los meses previos al 23-F hubo un clima conspirativo general: ¿Para qué recordar que aquella noche hubo capitanes generales dudando sobre sumarse al golpe? ¿O qué decir de quienes apostaron por la “solución Armada”, que fueron legión? Y actualmente, añadimos, ya han fallecido protagonistas destacados, como Alfonso Armada o Jaime Milans del Bosch.

Una selección bibliográfica

Así las cosas, y sin que ello sea menoscabo de otros trabajos publicados, recomendamos estas cuatro obras por distintos motivos.

Francisco Medina. 23-F. La verdad (2006).

El periodista Francisco Medina, conocido por sus interesantes trabajos sobre los servicios de inteligencia y el Ejército en España, publicó hace 15 años este ensayo sobre el golpe frustrado en el que recurriendo a fuentes que desearon permanecer en el anonimato contorneó con notoria claridad lo sucedido el 23-F, ofreciendo un fresco novedoso en la época.

 

 

Javier Cercas. Anatomía de un instante (2009).

Este gran reportaje del fallido golpe del escritor Javier Cercas ofreció la primera gran panorámica del golpe del 23-F con sus distintas dinámicas, aportando información desconocida y dotando de coherencia a las distintas dinámicas que se sucedieron aquella jornada. El libro ha sido ya ampliamente reseñado por la prensa y el lector o lectora podrá hallar abundantes referencias sobre la obra. Clicando aquí se puede acceder a un fragmento del contenido.

 

Xavier Casals. La Transición española. El voto ignorado de las armas (2016).

En esta obra hicimos en su última parte un estado de la cuestión sobre el fallido golpe situándolo en el marco de la violencia política de la Transición. Con tal fin analizamos la bibliografía publicada hasta entonces y incidimos en los distintos aspectos del 23-F, como el complejo papel desempeñado por el CESID en la jornada, el rol del expresidente catalán Josep Tarradellas y su anunciado “golpe de timón”. Pero, sobre todo, ofrecimos un balance de su impacto y de cuál hubiera podido ser el que habría podido originar el triunfo de la llamada “solución Armada”. En este sentido, concluimos que el golpe “estabilizó desestabilizando”, pues –nolens volens– reafirmó los equilibrios políticos existentes, solidificó los apoyos a la Corona y puso fin al pretorianismo. Clicando aquí se puede acceder al sumario y a la introducción.

Roberto Muñoz Bolaños. El 23-F y los otros golpes de Estado de la Transición (2021).

Es el estudio más reciente y se basa en un trabajo previo, 23-F. Los golpes de Estado (2015), resultado de una tesis doctoral meritoria que tamiza todo lo publicado al respecto y lo contrasta con los más de 6.000 folios del citado sumario. Es de lectura obligada para disponer de una visión reciente y actualizada del tema por un autor que conoce con detalle la bibliografía del tema, se ha especializado en el estudio del universo castrense y, además, ha tenido la oportunidad de conversar con algunos de los implicados en el tema y reconstruye la jornada con detalle. Constituye el análisis más preciso del tema que hoy disponemos. Clicando aquí puede leerse un fragmento.

Una selección de cinco entradas del blog

Para concluir , añadimos una selección de cinco entradas que hemos publicado aquí sobre el fallido golpe por su eventual interés:

LA INFLUENCIA DESCONOCIDA DE ARGELIA EN LA VIOLENCIA POLÍTICA DE LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA (1975-1982): EL 23-F de 1981; EL SÁHARA Y EL MPAIAC; ETA Y EL BVE

Muestra el molde gaullista de la “operación o solución Armada”.

NOVEDADES PARA PROFUNDIZAR EN EL GOLPE DE ESTADO FALLIDO DEL 23-F DE 1981

Análisis de novedades recientes vinculadas al golpe.

ENTREVISTA A HERNÁNDEZ DE LEÓN: “DEBEN DEVOLVERSE AL PUEBLO ESPAÑOL LAS FOTOS REQUISADAS EL 23-F”

Entrevista al  autor de las imágenes del asalto al Congreso.

ALFONSO ARMADA: EL “GRAN TRAIDOR” DEL 23-F

Perfil biográfico de quien fue la figura principal del frustrado golpe publicado con motivo de su fallecimiento.

¿”17-F” o “23-F”? EL GOLPE, EL FRENTE DE LA JUVENTUD Y UN HOMICIDIO

Incide en un aspecto oscuro del fallido golpe: ¿Fue sondeado el Frente de la Juventud para participar en él?


EL 14-F Y EL “EFECTO VOX”

febrero 20, 2021

Cartel electoral de Vox en la campaña electoral del 14-F

 

EL ACCESO DE VOX AL PARLAMENTO CATALÁN CON 11 ESCAÑOS y 217.255 sufragios (7.6%) ha sido espectacular, pero previsible por su alza en las elecciones legislativas del 28-A de 2019 (148.844 votos, 3.5%) y del 10-N (243.640, 6.2%), un resultado que prácticamente se ha mantenido pese a la alta abstención del 14-F (46.4%). Concluye así la marginalidad de la ultraderecha en las instituciones catalanas, exceptuando la presencia municipal de Plataforma per Catalunya (PxC), que alcanzó su máximo apoyo en los comicios catalanes de 2010: 75.134 votos (2.4%). A continuación, señalamos tres aspectos relevantes del ascenso de Vox en Catalunya.

La campaña: todo suma

Vox se ha erigido en el partido ‘del castigo’ por excelencia del secesionismo: ejerció la acusación popular en el juicio a los líderes independentistas y quiere abolir las autonomías. En cambio, en esta campaña sus rivales de la derecha han abandonado esta línea política. Cs ha enfatizado la reconciliación (su lema era ‘vota abrazo’), lo que unido a su diálogo con el gobierno de Pedro Sánchez la ha desprovisto de atractivo para los votantes más belicosos ante el ‘procés’. Estos tampoco han visto seductor a un PP castigado por el caso Bárcenas y cuyo líder, Pablo Casado, se ha desmarcado del gobierno de Mariano Rajoy en el 1-O. Además, la participación de los líderes secesionistas presos en la campaña posiblemente ha estimulado el voto ‘voxista’. Por último, debe señalarse que el grueso de formaciones ha exhortado a sus votantes a frenar a Vox sin concertar una estrategia, mientras los boicots a sus actos y el debate sobre si este partido debía tener cobertura informativa han contribuido a proyectar la imagen que Vox deseaba ofrecer de opción ‘perseguida’ por el ‘Establishment’. En suma, la formación ha hecho su campaña, pero también ‘se la han hecho’.

El vencedor de la “foto de Colón”

El 14-F conmociona los cimientos del bloque de la derecha estatal y evidencia que la estrategia de Casado de aunar a las ‘tres derechas’ (PP, Vox y Cs) en la defensa de España con la intención de liderarlas fue un error de calado. Vista en perspectiva, la famosa concentración de la plaza madrileña de Colón del 10 de febrero de 2019 a medio plazo redundó en claro beneficio de Vox: le situó al mismo nivel de Cs y el PP, le confirió respetabilidad e hizo porosas las fronteras entre sus votantes. Cs pagó por ello el 10-N (cayó de 57 a 10 escaños) y el PP, aunque mejoró relativamente (pasó de 66 a 88), vio como Vox dobló resultados y devino el tercer partido estatal (pasó de 24 a 52).

Ahora la “foto de Colón” pasa nueva factura a Cs y el PP: el primero conoce un batacazo electoral en su bastión histórico (sus 36 escaños de 2017 caen a 10) y el segundo, con tres escaños, corre el riesgo de ser residual (si no lo es ya). El 14-F, pues, refuerza a Vox como ‘derecha útil’ contra el secesionismo y la izquierda. En suma, Catalunya ha sido un arsenal de munición ideológica para la ultraderecha, una fuente de errores para sus rivales y un caladero de voto relevante.

Más tensión en la Ciutadella

A priori Vox no parece un actor decisivo en el futuro parlamento catalán, pero ello no le condena a la irrelevancia. Lo consignamos porque posiblemente aportará tensiones nuevas al complejo mosaico de ocho grupos. Apuntamos en tal sentido cuatro eventuales repercusiones de su acción: en primer lugar, la incorporación a la agenda de temas hoy ausentes que ya blandió la PxC (inmigración ilegal, inseguridad o “peligro de islamización”); en segundo lugar, una mayor beligerancia al escenificar diferencias ideológicas, incluyendo el recurso a la ‘Lawfare’ o ‘guerra legal’, lo que judicializará la política catalana aún más; en tercer lugar, el empeño de articular un discurso populista que haga de Vox el antipartido de una cámara que, a sus ojos, dominan la izquierda y la “mafia separatista” para reforzar su identidad como única alternativa al resto de opciones; y por último, una conexión estrecha entre la actuación de Vox en Barcelona y Madrid: Catalunya es el escaparate de su lucha por la integridad de la patria (su lema electoral ha sido ‘Recuperemos Cataluña’), de ahí que el hemiciclo de la Ciutadella pueda ser un escenario central y no colateral para el partido. Veremos si el desarrollo de la legislatura corrobora estas conjeturas.

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* Artículo publicado originalmente como Xavier Casals, “El 14-F y ‘el efecto Vox’”, El Periódico (16/II/2020).


CATALUÑA Y LA “ESPAÑA VIVA” DE VOX: EL RETORNO DEL INTEGRISMO NACIONALISTA ESPAÑOL*

febrero 4, 2021

 

Puigdemont - VoxPropaganda de Vox contra Carles Puigdemont y el independentismo.

 

[Recuperamos una entrada sobre Vox y Cataluña ante las elecciones al parlamento catalán publicada en abril de 2019].

¿QUÉ IMPORTANCIA HA TENIDO CATALUÑA EN EL ASCENSO DE VOX? Ciertamente mucha, pero es difícil precisarla. Para calibrarlo, primero analizamos a continuación cómo la oposición al Estado autonómico forma parte de la identidad de este partido desde sus orígenes. Después examinamos cómo la formación ha actualizado un discurso ultranacionalista español casi extinguido. Y, por último, abordamos el protagonismo de Cataluña en su discurso.

De reconversion.es a Vox: el caballo de batalla autonómico

La crisis de 2008 estimuló la percepción de que las autonomías eran las responsables principales o, cuando menos, muy importantes del déficit público. No obstante, el Estado generaba más déficit que estas, pese a haberles traspasado muchas competencias. Así, en 2011 el déficit del Estado fue del 5.1% del PIB y el de las comunidades autónomas del 3.3%. Este clima de opinión se plasmó en el aumento de partidarios de una involución autonómica. Según un barómetro del CIS de julio del 2012 los niveles de aceptación del Estado autonómico lograban mínimos históricos (eran similares a los de 1985), abarcando poco más del 30% de los encuestados, mientras un 22% de estos defendía un Estado sin autonomías. En marzo de aquel año Rosa Díez, dirigente de Unión, Progreso y Democracia [UPyD], afirmó que era “la hora de refundar el Estado para evitar el despilfarro” y ofreció un pacto en tal sentido para ahorrar 45.000 millones de euros anuales. Para lograrlo se debía erigir “un Estado federal fuerte con competencias exclusivas en educación, sanidad, justicia o medio ambiente”, en el que todas las comunidades tuviesen “las mismas competencias y financiación, sin privilegios ni excepciones”.

reconversionPoco después, en julio, se presentó la plataforma reconversion.es, iniciativa que se halla en el origen de Vox. Este ente preconizó igualmente una gran reforma del Estado que afectaba profundamente a las autonomías. Entre sus promotores figuraban Aleix Vidal-Quadras, destacado dirigente del PP; José Antonio Ortega Lara, funcionario de prisiones que sufrió un largo secuestro por parte de ETA y militante del PP; y Santiago Abascal, dirigente del PP y presidente de la Fundación para la Defensa de la Nación Española [DENAES]. El colectivo dirigió una carta abierta al presidente Mariano Rajoy exponiendo su planteamiento y a la que era posible adherirse en Internet. Entre sus firmantes constaron intelectuales y políticos como Fernando Savater, Amando de Miguel, Fernando Sánchez Dragó, Gustavo Bueno, Francisco Sosa Wagner (eurodiputado de UPyD), César Alonso de los Ríos y Arcadi Espada (destacado promotor de C’s).

La misiva instaba al jefe de gobierno a adoptar medidas para mejorar la eficacia del Estado que comportaban una recentralización y cuya realización debería avalar un plebiscito consultivo. Se consideraba que con un “gran acuerdo” se podría cambiar “la organización, competencias y financiación de los poderes públicos en sus tres niveles territoriales (Estado, Comunidades Autónomas, Corporaciones Locales)”. Era necesario hacerlo por existir “problemas que se agudizarán en el inmediato futuro por la ofensiva ‘soberanista’ que ya se plantea en el País Vasco y en Cataluña y que pondrá a prueba la supervivencia del Estado constitucional”. En tal sentido, Abascal afirmó que para materializar esta “reconversión” era necesario eliminar “el 80% del empleo público, fusionar ayuntamientos y privatizar o cerrar televisiones autonómicas, entre otras cosas”.

La plataforma, de eco escaso, fue la levadura de Vox, puesto que en el nuevo partido confluyeron buena parte de sus impulsores. Constituida en enero de 2014, la formación concurrió a los comicios europeos de junio con Vidal-Quadras como candidato y cerca de un millón de euros. Este fondo procedía de integrantes de un ente de la oposición iraní, el Consejo Nacional de la Resistencia Iraní [CNRI], dada su buena sintonía con la cabeza de lista de Vox. Entonces el discurso del partido fue diferente al actual. Siguiendo los planteamientos de reconversion.es, se centró en reducir el Estado para hacerlo más eficiente desde un prisma económico. El lema de la campaña fue aséptico (“La solución se cambiar”) y en su spot Vidal-Quadras explicó que hacía falta que el Estado dejara de ser un elefante que devoraba de forma insaciable recursos públicos (para mantener una estructura mastodóntica) y deviniera un “brioso corcel”.

 

Alejo-Vidal-Quadras-OKSantiago Abascal, Alex Vidal-Quadras y José Antonio Ortega Lara en un acto de la plataforma reconversion.es (foto de www.eldiario.es).

Vox captó 244.929 votos (1.5%) y ningún escaño. Vidal-Quadras abandonó pronto la presidencia de Vox y en febrero de 2015 lo dejó al preconizar la aproximación a UPyD y C’s, lo que desagradó a la cúpula dirigente. Le sustituyó Abascal y Vox conoció una radicalización visible en los comicios andaluces del mes siguiente, en los que solo obtuvo 18.017 votos (0.4%). Estos resultados parecieron augurarle un futuro magro, como corroboraron sus reducidos apoyos a las elecciones legislativas de diciembre (58.114 sufragios; 0.2%), que menguaron al repetirse los comicios en junio de 2016 (47.182; 0.2%).

El ascenso de Vox: unas elecciones andaluzas marcadas por Cataluña

Sin embargo, esta situación se revirtió de forma espectacular dos años y medio después, cuando en los comicios andaluces de diciembre de 2018 Vox conoció un salto cualitativo y logró 395.185 votos (10.9%) y 12 escaños. Antes de estas elecciones Vox ya había despuntado en diferentes sondeos (el último de ellos fue el del CIS de septiembre del mismo 2018, con un 1.4% del voto estatal) gracias a una conjunción favorable debido a varios factores. Uno fue el proceso independentista de Cataluña, del que Vox devino la acusación popular en el Tribunal Supremo.

Este rol le confirió gran visibilidad y le permitió erigirse en una alternativa antiseparatista “dura” ante un PP a sus ojos fracasado (para Vox era la “derechita cobarde”, “la derecha cautiva y desarmada” o “un juguetillo de la izquierda”), mientras C’s no merecía crédito por sus cambios de criterio (era “la veleta naranja”). En el tema autonómico, pues, se había producido un cambio cualitativo que llevaba el agua al molino de Vox al clamar por poner fin a las autonomías, ya que la catalana amenazaba la propia integridad del Estado.

En este marco, la crisis política catalana tuvo un gran protagonismo en la campaña electoral andaluza. El presidente socialista Pedro Sánchez fue presentado por el PP y Vox como un títere de los independentistas y abogaron por ilegalizar a los partidos de este espectro político y también para aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña. A su vez, el candidato de C’s, Juan Marín, buscó la confrontación directa con Quim Torra. En este escenario, PP y C’s no presentaron a Vox como un partido ultraderechista del que había que distanciarse al ver que podía ser un socio necesario para formar gobierno después de las elecciones, como así sucedió.

La estrategia de ambos partidos, PP y C’s, confirió respetabilidad a la formación extremista y la “normalizó” políticamente. La consecuencia de todo ello fue que durante la campaña fue reiterado el recurso a la necesidad de mano dura con la crisis catalana, de forma que el posicionamiento político de C’s y PP se desplazó a la derecha en beneficio de Vox, que marcó en buena medida la agenda política. Lo constató la candidata socialista a la Junta, Susana Díaz, cuando manifestó a posteriori que debería haber hablado más de la crisis independentista: “Cataluña tiene la culpa de mí fracaso”, dijo. Un titular del diario humorístico http://www.elmundotoday.com resumió con acierto este clima: “La derecha consigue frenar el independentismo catalán en Andalucía” (3/XII/2018).

Sin embargo, antes de continuar con el análisis del protagonismo de Cataluña en el discurso de Vox, queremos destacar que el ascenso del partido en Andalucía no obedeció únicamente a la crisis secesionista, pues tuvieron peso otros factores de los que es difícil valorar su importancia. Nos referimos a la controversia generada por la exhumación del cadáver de Franco (C’s y el PP se abstuvieron al Congreso ante esta decisión), que insertó en el debate público la “ley de la memoria histórica” (Vox hace bandera de su oposición a la misma).

Hay que recordar igualmente que el PP experimentaba una recomposición interna, castigado judicialmente por la corrupción, y Pablo Casado acababa de sustituir a Rajoy al frente del partido. También jugó a favor de Vox la rivalidad entre el PP y C’s por el voto derechista, que les condujo a dar protagonismo a la inmigración en la agenda política. Finalmente, el éxito de Vox en Andalucía fue inseparable de una crisis de representatividad preocupante: solo el 47.6% del censo electoral optó por los cuatro grandes partidos (PSOE, PP, C’s y Podemos), la abstención llegó al 41.3% y el voto en blanco y el nulo alcanzaron un 3.7%.

blog_2760_95Propaganda de Vox difundida en 2015 con motivo de la “diada” o fiesta nacional catalana del 11 de septiembre

La “España viva” o la resurrección del españolismo “incondicional”

De esta forma, entre el 2015 y el 2018 Vox articuló un nacionalismo español integrista que parecía casi erradicado de la política. Este, simplificando, tenía el eje (y también la capacidad de movilización) en el temor a la amputación de la patria. Su cuna fueron la Cuba y el Puerto Rico coloniales del siglo XIX. Allá lo acuñó el lobby ultraespañolista en su lucha contra el separatismo cubano y para bloquear toda reforma que alterara el statu quo de los peninsulares. Fue conocido como “incondicionalismo” porque sus dirigentes se definían cómo “ni conservadoras, ni liberales… somos patriotas incondicionales”.

Este nacionalismo extremo rebrotó en España después de 1898, cuando los militares repatriados vieron en el catalanismo el peligro de convertir a Cataluña en una “segunda Cuba” y fue la matriz de una nueva ultraderecha. Así, en la Barcelona de 1919 se constituyó una Liga Patriótica Española [LPE] (que se enfrentó a bastonazos a los catalanistas a las Ramblas) y posteriormente este discurso esencialista se visualizó en varios colectivos, desde el Partido Nacionalista Español [PNE], liderado por José Albiñana, hasta la Falange. La dictadura franquista también lo integró en su nacionalismo español. Recordemos al respecto no solo la persecución del catalanismo, sino también la estigmatización de Guipúzcoa o Vizcaya en 1937 como “provincias traidoras” al no triunfar allí los sublevados en 1936.

Vox, con la crisis secesionista, consiguió situar otra vez en el mainstream político este discurso de reacción ante la amenaza de amputación de la patria. Abascal ha sido diáfano al situar la defensa de España como ultima ratio: “Yo soy español. Ni monárquico ni republicano. […] España, su soberanía y su unidad están por encima de la monarquía, de la república, de la Constitución y de la democracia”.

En este aspecto, a pesar de que Vox ha adaptado el lema de Donald Trump en su divisa “Hacer España grande otra vez”, hay que subrayar que la idea-fuerza con la que se identifica el partido es “la España viva”. Esta metáfora afirma de forma implícita la existencia de “una España muerta” contra la que se debe luchar (es un trasunto de la Anti-España) y, sobre todo, proyecta una España que se afirma y renace de forma simultánea en el combate contra sus enemigos seculares. Entre estos destaca el islam, a pesar de que el discurso oficial del partido únicamente rechaza el fundamentalismo musulmán. No en vano, Vox planteó la campaña electoral andaluza como el inicio de una nueva Reconquista del país. Igualmente, Rafael Bardají, vocal de su Consejo Nacional, ha manifestado que “la lucha de VOX por recuperar el sentimiento nacional será recordada como la Covadonga 2.0”. De hecho, un libro titulado La España viva que recoge entrevistas con líderes del partido (y del que procede la cita anterior de Bardají) advierte al lector que ha sido impreso el 6 de octubre de 2018, “víspera […] de la Batalla de Lepanto”. Incluso, Abascal ha sido presentado por sus seguidores como un nuevo Cid campeador. Su ascendencia familiar de Amurrio avalaría su carácter de luchador genuino por “España”: su abuelo Manuel fue un alcalde franquista y el padre, Santiago, un miembro histórico de Alianza Popular que recibió numerosas amenazas de ETA (como su hijo homónimo) y sufrió un atentado a su tienda.

Hacer españaPropaganda de Vox adaptando el lema de Donald Trump.

La formación, en suma, ha logrado articular un discurso palingenésico de España (que incluye el mito de la Hispanidad), según el cual esta conseguirá renacer en el decurso de la lucha contra sus enemigos. El más visible de estos es el nacionalismo catalán, pero -como hemos señalado- el islam se proyecta como un gran peligro en sus metáforas, a la vez que acerca el partido al universo cristiano (Abascal ha aludido a la cruz como “elemento esencial de nuestra civilización”). Para Vox este combate solo puede acabar con la victoria de la genuina España, que supondrá la resurrección de la “España viva”.

La Cataluña de Vox es, simplemente, España

En este panorama, la propaganda específica dirigida a Cataluña que Vox habría emitido hasta hoy (aunque puede haber otra que desconozcamos) se habría limitado a una selección de catalanes eminentes que proclamaron su españolidad o la de Cataluña. El partido la difundió en 2015 con motivo de la “diada” o fiesta nacional catalana del 11 de septiembre con el lema “El mejor 11 de Cataluña. Homenaje a unos catalanes ilustres”. Conformaban la nómina Valentí Almirall, Agustina d’Aragó, Jaume Balmes, Víctor Balaguer, Joan Maragall, Joan Prim, Joaquim Rubió i Ors, Narcís Monturiol, Salvador Dalí, Narcís Verdaguer y Josep Pla.

De forma significativa, en el acto multitudinario de presentación del partido en Barcelona efectuado el 3 de junio de 2018 (con la asistencia de 2.0000 personas según Vox) solo se enarbolaban banderas españolas y durante las dos horas que duró ningún orador intervino en catalán y solo se gritó dos veces “¡Viva Cataluña!”. Cómo se puede constatar, Vox no ve necesario modular un discurso específico para Cataluña porque su singularidad por razones históricas o culturales es irrelevante.

De hecho, los líderes de la formación en Cataluña reflejan el nacionalismo español “incondicional” citado, aunque de formas diferentes. De este modo, Ignasi Garriga (miembro del Consejo Nacional de Vox) es un mulato hijo de una familia procedente de la antigua Guinea española, la España colonial. El abogado Jorge Buixadé (también presente al Consejo Nacional) ganó notoriedad en 2009, como abogado del Estado que denunció el plebiscito por la independencia convocado en Arenys de Munt. Previamente había integrado la candidatura de FE de las JONS por Tarragona en los comicios autonómicos de 1995 y en los legislativos de 1996 se sumó a la de Falange Española Auténtica [FEA] por Barcelona. Por último, la presidenta de Vox en Barcelona, Mª Dolores Martín, es una zaragozana que cuando llegó a Cataluña hace dos décadas le sorprendió la imposibilidad de escolarizar a sus hijos en castellano y afirma que cuando se disponía a mudarse de Cataluña se sintió reconfortada por el mensaje de Vox y decidió unirse al partido.

España viva

La “España viva” es la divisa de Vox.

Ateniéndonos a lo expuesto, consideramos que el “programa catalán” de Vox, de forma breve y clara, se puede sintetizar en el lema “¡Puigdemont a prisión!”, sin hacer con ello ironía alguna. Lo gritó Rocío Monasterio (vicesecretaria de Acción Social) en el gran acto de Vox en Vistalegre en octubre de 2018. Desde esta óptica no sorprende que se haya apuntado como eventual candidato al ayuntamiento de Barcelona del partido a su secretario general, José Ortega Smith (cronicaglobal.elespanol.com, 7/XII/2018), rostro público de la acusación popular en el proceso independentista. Este letrado hispano-argentino ganó cierta notoriedad al integrar un comando de Vox que dejó expuesta en Gibraltar una bandera española de 180 metros. En cuanto a su mensaje en Cataluña, Ortega encarna el populismo punitivo ya apuntado. No obstante, su candidatura no está clara, pues desde la formación se afirma que esta saldrá de unas primarias [finalmente el candidato elegido no fue Ortega, sino Ignacio Garriga, pero este no salió de unas primarias].

En síntesis, si bien Vox encarna una derecha populista moderna y homologable a las de Europa occidental, revive a la vez un integrismo españolista centenario (ahora en formato 2.0 por su carácter viral). Lo plasma la idea de la “España viva”, que aspira a reintegrar Cataluña a un solar patrio recentralizado, unitario y uniformizado.

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* Artículo publicado originalmente en catalán: Xavier Casals, “Catalunya i ‘la España viva’ de Vox”, Política & Prosa, 5 (marzo 2019), pp. 44-47. Existe una versión on-line en catalán.

 


LA ENTRADA DE NUESTRO BLOG MÁS VISTA EN 2020: ¿CUÁL FUE LA RELACIÓN DE FRANCO Y LA FAMILIA REAL? ¿Y CON EL CARLISMO? ¿HUBO OTROS CANDIDATOS AL TRONO MÁS ALLÁ DE JUAN CARLOS? LO EXPLICAMOS EN “FRANCO Y LOS BORBONES. HISTORIA NO OFICIAL DE LA CORONA ESPAÑOLA”

diciembre 30, 2020

 

X. Casals, Franco y los Borbones. Historia no oficial de la Corona española, Ariel, Barcelona, 2019, 684 pp., ISBN: 978-84-344-2970-3.

¿CUÁL FUE LA RELACIÓN ENTRE FRANCO Y JUAN CARLOS I? Se ha escrito mucho al respecto, pero no así sobre la compleja relación que tuvo el dictador con quienes aspiraron al Trono de España, pues este tuvo otros pretendientes más allá de Don Juan de Borbón y su primogénito.

Asimismo, las visiones dominantes de la transición democrática han proyectado la idea de una continuidad dinástica inalterada entre Alfonso XIII, Don Juan de Borbón y Juan Carlos I, la realidad fue muy distinta, como hemos analizado en Franco y los Borbones, un voluminoso ensayo reeditado este año. Dado el interés que ha suscitado el post, lo reproducimos de nuevo con un fragmento de la obra en PDF para quiénes están interesados en el tema.

Una visión panorámica de un tema complejo

Nuestro trabajo analiza las relaciones entre Francisco Franco y la familia real alfosina y carlista. Lo hace desde sus orígenes –cuando Franco devino un militar favorito de Alfonso XIII, quien le nombró gentilhombre de cámara- hasta el final de su vida. El resultado es una historia coral que describe como el dictador jugó una gigantesca partida de ajedrez consigo mismo al establecer su sucesión.

De este modo, maniobró con las aspiraciones de alfonsinos y carlistas, multiplicó los pretendientes al Trono para neutralizar sus apoyos y se mantuvo como árbitro último entre las diversas facciones. Fue así un rey sin Corona, que encarnó el tránsito de la figura del “rey soldado” representada por Alfonso XIII a la del “soldado rey”, en un régimen de poder personal cuyo antecedente fue la dictadura militar de Miguel Primo de Rivera (1923-1930).

El ensayo se estructura en tres partes. La primera la dedica al período 1902-1941, con el título “Alfonso XIII y Franco. Del ‘rey soldado’ al ‘soldado rey’”, y analiza las trayectorias personales de éste último soberano y las de Franco, mostrando cómo ambos se conocieron y cómo el militar se labró fama en España. Termina con la muerte de un Alfonso XIII desengañado de la lealtad de Franco, pues fallece en su exilio en 1941 sin haber sido coronado ni él ni su hijo y sucesor Don Juan tras finalizar la Guerra Civil. Antes de morir, dedicó a su protegido amargas palabras: “Elegí a Franco cuando no era nadie. Él me ha traicionado y engañado a cada paso”.

La derrota de Don Juan

La segunda parte, que abarca la etapa 1941-1948 (“Franco y Don Juan, la pugna de dos reyes sin corona, 1941-1948)”, examina la sinuosa trayectoria política de Don Juan de Borbón durante la Segunda Guerra Mundial y la inmediata posguerra. Por consiguiente, expone la complicada relación entre Don Juan y Franco, pues éste último sabía que sólo le podía desplazar del poder una restauración monárquica, ya que la de una Tercera República era harto improbable por la división de su oposición y la desfavorable imagen que ésta había proyectado durante la Guerra Civil.

En este contexto, Don Juan exploró contactos con el Tercer Reich y la Italia de Mussolini, a la vez que su candidatura al Trono fue una posibilidad tangible en 1941 cuando Gran Bretaña pensó en crear un gobierno alternativo a Franco en las Canarias si España entraba en guerra junto al Eje. Franco, aunque renunció a ser Rey (pues su entorno se lo planteó), afirmó su posición creando nuevos candidatos al Trono (como “Carlos VIII”) y en 1947 instauró su monarquía electiva con la Ley de Sucesión, que le permitía elegir su sucesor a título de Rey y cambiar al escogido si éste no resultaba de su agrado.

La elección de Juan Carlos

Don Juan, viendo que los Aliados no derribarían a Franco, se instaló en Estoril pensando que desde allí podía llegar rápidamente a Madrid si se producía un golpe de Estado. Entonces desplegó una zigzagueante política a múltiples bandas: flirteó con la oposición, incluyendo socialistas y anarquistas (los “anarcomonárquicos”), se aproximó al carlismo y, finalmente, trató directamente con Franco. En 1948 alcanzó un acuerdo con éste a bordo del yate “Azor” para que su hijo Juan Carlos –Juanito– se educara en España bajo la tutela del autócrata. Ello cercenó sus posibilidades como candidato al Trono de la oposición a la dictadura e hipotecó su actuación posterior.

De forma paralela, como muestran estas dos primeras partes de la obra, Franco rompió con la familia real carlista, encabezada por Don Javier de Borbón-Parma, ya durante la Guerra Civil. Así las cosas, en la posguerra promocionó un candidato tradicionalista, el citado “Carlos VIII”, originando un efímero movimiento “carlo-octavista”. De esta forma, las relaciones entre el dictador y la esfera carlista se tensionaron.

La tercera parte (“De Franco a Juan Carlos I: del ‘soldado rey’ al rey constitucional, 1949-1978)”) analiza la compleja llegada al Trono de Juan Carlos. Durante el período examinado, se produjo un relieve generacional entre los diversos pretendientes al Trono. Si Juan Carlos devino el nuevo pretendiente alfonsino -a pesar de su padre Don Juan-, también lo fue Alfonso de Borbón Dampierre (primogénito de Don Jaime, el hermano mayor sordomudo de Don Juan) y Carlos Hugo de Borbón-Parma, primogénito de Don Javier.

El ensayo analiza sus respectivos matrimonios en la carrera hacia el Trono y examina como Juan Carlos logró perdurar como candidato final de Franco en un contexto no siempre favorable. Especialmente cuando Alfonso de Borbón Dampierre se casó con la nieta del Caudillo y Carmen Polo y su yerno, el marqués de Villaverde, acariciaron la posibilidad de que la pareja reinara.

La sucesión, una “gran partida” de ajedrez

El Epílogo (“De ‘rey soldado’ a ‘rey constitucional’, 1975-1978)”) muestra el proceso de desmantelamiento del régimen de Franco tras su fallecimiento y el vacío legal que creó la tardía renuncia de Don Juan al Trono, al existir un Rey de hecho -Juan Carlos- y otro de derecho, Don Juan. Finalmente, expone como la “gran partida” de ajedrez que Franco jugó con los diversos pretendientes dejó a las familias de estos rotas y truncadas: el Rey se enfrentó con su padre; Carlos Hugo con dos de su hermanos y Don Jaime, su primogénito Alfonso y su nieto tuvieron trágicas muertes.

En las conclusiones (“Diez tesis sobre la monarquía instaurada”) se ofrece una visión general de diversas cuestiones abordadas en el libro, planteando -entre otros temas- si el franquismo fue un paréntesis dinástico o una etapa de formación de reyes. El estudio cuestiona numerosos tópicos ampliamente extendidos, cómo el de las supuestas penurias económicas de la familia real o la continuidad dinástica entre Alfonso XIII y Juan Carlos I, y advierte cómo actualmente se ha pasado de la idealización de la monarquía a la vulgarización de esta institución.

Una edición actualizada

Una coda final actualiza la información y bibliografía para la edición presente, ya que esta es una reedición de Franco y los Borbones (Planeta, 2005) que incluye aspectos relevantes sobre el tema de la obra y las aportaciones bibliográficas acaecidas desde su primera aparición.

Puede verse aquí el sumario y un fragmento de la obra en PDF por cortesía de la editorial Portada-Sumario-Fragmento-Franco y los Borbones


LOS EXMILITARES Y VOX: EL PASADO Y EL PRESENTE

diciembre 19, 2020

Santiago Abascal, líder de Vox, con un legionario (foto del Instagram de Abascal).

EL ENVÍO DE SENDAS MISIVAS AL REY POR MILITARES RETIRADOS ha creado un sobresalto político. La primera, con 73 firmantes, sostiene que el Gobierno, apoyado por “filo etarras e independentistas”, amenaza a “la Unidad Nacional” y que tal temor anida en “la mayoría de los españoles”. La segunda, una ‘Declaración de militares retirados ante la situación actual de España’, con más de 400 adhesiones, afirma que el Ejecutivo es un “grave riesgo para la democracia”, amenaza a “la unidad de España” e impone “un pensamiento único”. En general, la clase política ha censurado estas iniciativas, Vox ha aludido a sus firmantes como “nuestra gente” y el monarca guarda silencio. 

¿Cómo interpretar el episodio? Desde nuestra óptica, este refleja una encrucijada entre pasado y presente por el afán de los exmilitares de recurrir al Rey con fines políticos y el de Vox de erigirse en “brazo político” de la milicia, como han hecho históricamente las formaciones de ultraderecha. Veamos ambos aspectos.

El “Rey-soldado” como instancia suprema

Durante el siglo XIX, el Ejército adquirió un rol arbitral al cambiar gobiernos con pronunciamientos y golpes de Estado hasta que uno de ellos, en 1874, entronizó a Alfonso XII y alumbró el sistema de la Restauración. Este régimen tuvo estabilidad política al enviar a los militares a sus cuarteles, aunque permanecieron en el Gobierno y las Cortes. Una Constitución aprobada en 1876 otorgó al monarca poderes amplios y le convirtió en ‘Rey-soldado’ al detentar el mando del Ejército. Sin embargo, con la derrota de 1898 volvió la intrusión militar en la vida civil, ahora dirigida contra nuevos enemigos (obrerismo y “separatismo”) y los políticos, juzgados responsables del “desastre”.

En este marco, Alfonso XIII (que reinó desde 1902) hizo del Ejército su dominio reservado e impidió que el Gobierno lo dirigiese. Ello alentó la autonomía militar y las facciones castrenses de la época presionaron a los ejecutivos con declaraciones a la prensa y transmitiendo directamente sus opiniones al Rey para que actuara. 

Esta pauta militarista perduró y en 1943 Franco (un ‘soldado-Rey’) recibió la carta de ocho generales pidiéndole que restaurase la monarquía. Y aún en 1976 un grupo de mandos (que incluyó a los ministros militares) hizo llegar a Juan Carlos I una misiva para reorientar el Gobierno de Carlos Arias en sentido autoritario. Se la entregó el general Fernando de Santiago y, según el historiador Javier Tusell, el Rey le “disciplinó […] situándole en sus competencias”. En suma, los exmilitares que han escrito a Felipe VI como mando castrense supremo o ‘Rey-soldado’ (obviando la ley de 1984, que asigna al Gobierno la dirección del Ejército) han recurrido a un viejo mecanismo de presión.

La ultraderecha como “partido militar”

En cuanto a la extrema derecha española, en el siglo XX esta se conformó en gran medida como “partido militar”. Así, cuando en 1918 irrumpió en Barcelona la Liga Patriótica Española [LPE] la animaron oficiales de la guarnición local. Estos también impulsaron al grupo fascista La Traza, surgido al calor de la marcha sobre Roma de Mussolini en octubre de 1922. En los años 30, el líder del Partido Nacionalista Español, José María Albiñana, afirmó que el Rey encarnaba “la más alta representación del Ejército, que es el pueblo”. Y José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange, aludió al Ejército como “salvaguardia de lo permanente”. Ya en la Transición, el partido Fuerza Nueva (con un escaño entre 1979 y 1982) tuvo un estrecho vínculo con el involucionismo castrense y su líder, Blas Piñar, deseó “que un sentido militar atraviese y transpire nuestra vida”. El cultivo que hoy hace Vox del universo castrense ultrapatriota enlaza con esta tradición, de ahí que su mensaje coincida con el de las cartas de los exmilitares.

La difusión de estas últimas, en síntesis, refleja cómo dinámicas del siglo XX (el recurso castrense al ‘Rey-soldado’ y la acción de la ultraderecha como ‘partido militar’) se adaptan al XXI: el fin de las misivas al monarca ya no es que este actúe en consonancia, sino marcar la agenda política, lo que solo puede beneficiar a Vox. El ruido de sables se ha transformado ahora en ruido en las redes.

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* Artículo publicado originalmente como Xavier Casals, “Los exmilitares y Vox: el pasado y el presente”, El Periódico (15/XII/2020).


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