ORIOL BARTOMEUS: “LA POLÍTICA CATALANA EXPERIMENTA UN TERREMOTO SILENCIOSO”

abril 21, 2018

El polítólogo Oriol Bartomeus.

ORIOL BARTOMEUS ACABA DE PUBLICAR UN ESTUDIO IMPRESCINDIBLE SOBRE EL CAMBIO POLÍTICO EN CATALUÑA: El terratrèmol silenciós. Relleu generacional i transformació del comportament electoral a Catalunya. Bartomeus (Barcelona, 1971)  es politólogo y se formó como investigador en el Institut de Ciències Polítiques i Socials [ICPS].  Profesor de Política española en la Universitat Autònoma de Barcelona, se ha especializado en el comportamiento electoral en Cataluña de los últimos años. Ha publicado diversos estudios sobre este ámbito, colabora habitualmente en diversos medios de comunicación y tiene un blog de análisis político.

El presente ensayo permite comprender mejor la evolución de la Cataluña sumida en el proceso secesionista y los cambios de gran calado que esta refleja. Por esta razón le agradecemos que haya accedido a responder a las cuestiones planteadas a continuación para los lectores y lectoras de este blog.

¿Qué implica aludir a “relevo generacional y cambio del comportamiento electoral”?

El cambio electoral en Cataluña se empieza a gestar a finales del siglo XX, cuando los elementos fundamentales del modelo de voto catalán, que se habían mantenido estables en los primeros veinte años de autogobierno, empiezan a dar síntomas de agotamiento. Este elemento coincide con un cambio profundo en el equilibrio generacional en el electorado catalán, que va a tener su culminación a principios de siglo, cuando los nacidos a partir de 1961 superarán a los nacidos antes de esa fecha.

Mi idea es que la aparición de ambos fenómenos no es una mera coincidencia temporal. La transformación del modelo de voto en Cataluña y el relevo generacional están relacionados. El uno de alguna manera es producto del otro, puesto que las generaciones se diferencian en muchas cosas, y una de ellas es la manera de ejercer el voto y las fuerzas a las que dan ese voto.

¿Por qué emplea la metáfora de “terremoto silencioso”?

Por las características del relevo generacional, aparentemente contradictorias. Por un lado es un fenómeno continuo que actúa como un ruido de fondo al cual no prestamos atención. Las personas mueren y nacen continuamente, es parte del ciclo de la vida y se acepta como tal, casi no se le da importancia (más allá de las muertes o de los nacimientos cercanos). En este sentido, es un fenómeno silencioso. Ahora bien, cuando vemos el relevo generacional en perspectiva, en el plazo de varias décadas, observamos que este fenómeno silencioso es capaz de producir un seísmo de enorme intensidad, es capaz de modificar la faz de una población entera.

Si tomamos el caso catalán, en los últimos años se han producido una media de 150 muertes al día. Si consideramos el periodo que va desde las primeras elecciones autonómicas, se habrán producido en Cataluña unos 2,2 millones de fallecimientos, o lo que es lo mismo, más de una tercera parte de la población catalana de 1981 ha fallecido entre esa fecha y hoy. Visto así, es espectacular, es un auténtico terremoto en la sociedad catalana.

Si se tiene en cuenta que la gran mayoría de los difuntos pertenecen a una generación concreta, la que vivió la guerra civil, y que la gran mayoría de los que los han reemplazado han nacido a partir de la transición a la democracia, tenemos delante de nuestros ojos una transformación de gran envergadura de la población catalana en términos generacionales. Este es el terremoto silencioso del que habla el título.

Portada de El terratrèmol silenciós.

¿Cómo es el “nuevo elector” que emerge en Cataluña?

Es un elector que ha nacido y ha crecido en una sociedad “moderna”, es decir en una sociedad de consumo, con disponibilidad de productos y una capacidad de compra muy superior a la de las generaciones anteriores (los que vivieron la guerra o los que nacieron en los primeros veinte años del régimen franquista). Este hecho les predispone a la elección como una característica básica de su mundo y de su carácter. Son individuos acostumbrados a escoger entre diferentes productos de un modo normal. Han nacido en un mundo en el que, a diferencia de sus padres y abuelos, el cambio es un patrón de conducta loable y positiva.

Si nos fijamos en el mundo en el que nacen los nuevos electores, es un mundo dominado por el cambio más que por la estabilidad: el nuevo elector es el hijo del divorcio, del supermercado, de la televisión, de la libertad de costumbres y de la libertad sexual (son los hijos de los que hacen el mayo del 68). Su mundo es un mundo de opciones sin fin, y que van creciendo con cada nueva generación. Si nos fijamos en la televisión, por ejemplo, la generación del baby boom (los nacidos entre 1961 y 1975) es la primera que nace con la televisión, pero durante su infancia dispone de a lo sumo dos canales. La siguiente generación va a vivir un progresivo aumento de la oferta televisiva hasta llegar a la generación más nueva (la que surge de la crisis), que va a disponer desde el nacimiento de una oferta casi ilimitada de canales de televisión e internet.

Otro elemento importante de este nuevo elector será su alejamiento sentimental del sistema político actual, lo que le aleja de los actores de este sistema, es decir de los partidos que han dominado la escena electoral des de 1977. De aquí que el apoyo a estas fuerzas se vaya diluyendo a medida que vamos pasando de las generaciones más antiguas a las más nuevas, y por el contrario va aumentado en estas últimas el voto a las formaciones nuevas.

¿Volverá la estabilidad política o estamos inmersos en un proceso de cambio permanente?

Si consideramos el voto como un reflejo del patrón dominante de la sociedad, todo parece indicar que estamos entrando en un período largo de volatilidad estructural. El votante nuevo ha crecido en un entorno donde el cambio es el patrón dominante, además con una aceleración de este patrón de cambio en la última década, gracias a la aparición de nuevas tecnologías.

Este votante es diferente del anterior, criado en un mundo donde la estabilidad y la fidelidad eran los patrones sociales dominantes. En cierto modo los primeros treinta años de democracia se corresponderían al periodo de dominio de la generación de la postguerra, que es la generación que hizo la transición. Este grupo está dejando paso a las generaciones posteriores, que tienen en el cambio contante su patrón definitorio.

Si consideramos que las generaciones llevan impresa la marca que les deja el tiempo en el que han nacido y crecido, el relevo generacional y la consolidación de la generación de la democracia (los nacidos a partir de 1976) en los años a venir es muy probable que conlleve este escenario de mayor volatilidad del voto.

¿El resto de España experimenta un cambio parecido?

Los datos de las encuestas indican que lo que se observa en Cataluña es totalmente válido para España. De hecho, el cambio ya se está produciendo en España, con la aparición y consolidación de nuevos actores, como Podemos o Ciudadanos, que en parte responden a este nuevo elector que no tiene en la transición y sus protagonistas su anclaje político-sentimental, sino precisamente en la crítica a ese periodo y al sistema político nacido de aquel proceso. El terremoto silencioso también se ha producido en España. Y ya estamos empezando a ver sus consecuencias.

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* En este PDF cortesía del editor puede accederse al sumario y a la introducción de la obra El_terratremol_silencios


LETIZIA: UNA PLEBEYA EN EL TRONO*

abril 14, 2018

Video del incidente entre las reinas Sofía y Letizia en la catedral de Palma.

EL TENSO INCIDENTE VIVIDO RECIENTEMENTE EN PALMA ENTRE LAS DOS REINAS, SOFÍA Y LETIZIA, invita a reflexionar sobre el pretendido efecto positivo que tienen para las monarquías los enlaces morganáticos (es decir, entre plebeyos y miembros de la realeza). A inicios de este siglo estos casamientos menudearon. Recordamos los matrimonios de Mette Marido de Noruega, Máxima de Holanda, Mary de Dinamarca y Letizia.

Eran uniones que supuestamente “modernizaban” a la Corona al acercarla a la ciudadanía. Así, en abril de 2004 la revista Lecturas hacía esta valoración de la boda de Letizia: “el hecho de que provenga de una familia de clase media, que haya trabajado y sepa lo que vale la cesta de la compra, la hace todavía más cercana a los súbditos”.

El peligro: vulgarizar la Corona

El problema es que estos enlaces también pueden “vulgarizar” la monarquía y llevarla por el pedregal. El heraldista Armand de Fluvià lo apuntó el 2003, al hacerse público el enlace de Felipe y Letizia: “cuando los reyes se comportan como simples ciudadanos normales, el ciudadano común primero se alegra de ver tanta cotidianidad, pero pronto se pregunta: si son como todo el mundo […], por qué tanto […] privilegio? Lo que empieza con aplausos puede acabar, muy fácilmente, con silbato”.

Por esta razón la familia real española ha sido una celosa seguidora de la tradición de enlazar a los futuros Reyes con princesas. Juan de Borbón fue tajante al respecto cuando se especuló sobre una boda entre su nieto -el actual monarca- e Isabel Sartorius en los años noventa: “El príncipe [Felipe] sabe que no puede ser libre para elegir a su futura mujer porque ésta será la Reina de España. Su libertad de acción será limitada”; “Para ser reina hay que casarse con un futuro rey y, para eso, hay que prepararse desde niña”, manifestó. Juan Carles perseveró en esta línea y se ha dicho que aceptó la boda de Felipe con Letizia porque su hijo le habría hecho un contundente ultimátum: “o esto o lo dejo todo”.

No obstante, Letizia habría favorecido a la Corona. La institución flaqueaba cuando Juan Carlos I abdicó en 2014. Según el CIS, era valoraba con un 3.7 (muy alejado del glorioso 7.4 de 1994), pero en abril de 2015, con los nuevos Reyes, repuntó al 4.3.

Malos pronósticos demoscópicos

En la caída de popularidad mencionada también influyó (y no poco) el otro plebeyo notorio incorporado a la familia del Rey: Iñaki Urdangarín. Este deportista inicialmente facilitó que la monarquía ganara proximidad ciudadana, pero su posterior odisea judicial se ha convertido en un potente ariete contra la Corona.

En este escenario, el episodio de Palma pone de relevo la fragilidad del que ha sido el gran activo de Letizia: su telegenia. Del mismo modo que esta cualidad ha contribuido a encumbrarla, ahora ha deteriorado su proyección y -de rebote- a la de la familia real. Su actuación impidiendo en Sofía hacerse una foto con las niñas se ha hecho viral y ha contradicho la conducta ejemplar que teóricamente practica la realeza. El difunto historiador Javier Tusell alertó de los costes que podían tener situaciones como esta: “La Monarquía española no aguantaría una sobreexposición mediática como sufre la británica, porque no está consolidada”.

Una “modernización” arriesgada

En síntesis, los casos de Letizia y Urdangarín ilustran como la “modernización” de la Corona con la incorporación de plebeyos puede tener grandes costes para la institución. Y es que las monarquías son aristocráticas y conservadoras por definición y si se quiere acercar la jefatura del Estado a la sociedad, lo lógico es que sea esta última quien lo elija. El riesgo de intentarlo con plebeyos es que estos –nolens volens– pueden devenir unos involuntarios y potenciales aliados del republicanismo.

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* Artículo publicado originalmente en catalán en Xavier Casals, “Letícia, una plebea al tron”, Ara (6/IV/2018).


LA HISTORIA DE UNA FOTOGRAFÍA DE REFUGIADOS QUE SE HA CONVERTIDO EN ICONO DE LA ULTRADERECHA

abril 8, 2018

Imagen de refugiados que van de Croacia hacia Eslovenia en octubre de 2015 (Imagen Jeff Mitchell/Getty Images reproducida en The Guardian).

HOY SE CELEBRAN ELECCIONES LEGISLATIVAS EN HUNGRÍA, en las que Fidesz, el partido que dirige el presidente Viktor Orban (conocido como “Viktator” por sus detractores), parte como favorito. Como es sabido, Orban ha protagonizado una evolución política que le ha conducido del espectro de centroderecha al de la extrema derecha (pese a que su partido pertenece al Grupo Popular Europeo).

A la espera de conocer los resultados de los comicios nos parece interesante reproducir la historia de una imagen de propaganda contraria la inmigración que empleó primero el UKIP (el partido que ha liderado el eurófobo Nigel Farage) en el referendum del Brexit de 2016 y que ahora ha empleado el gobierno de Orban. Lo ha hecho en una campaña oficial de comunicación del gobierno para sensibilizar a la ciudadanía sobre “el riesgo muy serio” que desde su óptica supone la inmigración.

En esta imagen, que captó el fotógrafo Jeff Mitchell en Eslovenia (y que se siente “triste” por su uso), tanto el UKIP como el gobierno magiar han ocultado a la persona blanca que aparece en el ángulo inferior derecho. Entendemos que han obrado así con el fin de reforzar el carácter de pretendida “amenaza foránea” de los retratados.  La historia de la imagen y de su manipulación la ha explicado Rafael Cereceda en un interesante artículo (“El poster xenófobo del Gobierno calienta la campaña húngara”) en Euronews  (28/III/2018).

Reproducimos su análisis a continuación de forma íntegra, incluyendo sus imágenes (aunque hemos cambiado una para reflejar de modo íntegro el cartel del UKIP), por el interés que reviste para nuestr@s lector@s.

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El poster xenófobo del Gobierno calienta la campaña húngara

Imagen de Gábor Ács

Propaganda electoral xenófoba y con un tinte racista en Hungría. Esta semana el Gobierno ha llenado las calles con este explícito poster que llama a detener una supuesta invasión de inmigrantes.

Se trata de la misma foto -tomada en Eslovenia, por cierto- que utilizó Nigel Farage [líder del UKIP] en una campaña por el ‘brexit’ que fue denunciada a la policía por incitar al odio racial.

El caso es que en la foto original de Jeff Mitchell , además, se podía ver un hombre de raza blanca caminando junto a los inmigrantes. Pues bien. El Gobierno húngaro ha cortado el plano para que no se le vea.

Nigel Farage, casualmente utilizó la esquina derecha para poner un mensaje de voto a favor del sí, tapando también al blanco que “afeaba” la imagen.

El polémico poster de Farage, reutilizado por el Gobierno húngaro.

Entrevistado por The Guardian, el fotógrafo Jeff Mitchell consideraba “triste” que esta imagen hubiera sido utilizada contra la inmigración.

Nuestro compañero de la redacción de euronews en Budapest Gábor Ács ha podido fotografiar la campaña húngara en una parada de autobús.

La explícita campaña inunda las calles de Budapest (Gábor Ács).

Un ciudadano anónimo le añadió un papel con el siguiente mensaje extraído del Código Penal húngaro:

“Si alguien incita públicamente a la violencia o al odio contra un grupo nacional, étnico o religioso o contra cualquier miembro del grupo podría ser castigado con 3 años de prisión.

Mensaje de un ciudadano contra la campaña del Gobierno (Gábor Ács).

El Gobierno húngaro explica que la campaña forma parte de la comunicación del Ejecutivo sobre la inmigración, que entra en una nueva fase. “El Gobierno quiere subrayar el hecho de que las recomendaciones de la ONU sobre inmigración permitirían más inmigración. Creemos que la inmigración supone un riesgo muy serio y debe ser detenida. Los anuncios sobre este asunto seguirán publicándose hasta el 15 de abril” dice el comunicado de su página de Facebook.

Por email, un portavoz del Ejecutivo ha dicho a euronews que sus agencias de comunicación se limitan a utilizar imágenes que cumplen con la ley.


CÓMO LA ULTRADERECHA OBTIENE PROVECHO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN: EL CASO DEL KU KLUX KLAN

marzo 31, 2018

Mujeres del KKK en Indiana en 1924 (imagen del blog agente provocador).

EL TRATAMIENTO INFORMATIVO DE LA EXTREMA DERECHA HA SIDO OBJETO DE ANÁLISIS ACADÉMICO LAS DOS ÚLTIMAS DÉCADAS. ¿La razón? El eco mediático de sus tesis y temas puede contribuir a darle proyección y normalizarla, lo que es objeto de controversia, como ya lo plasmamos en nuestra obra Ultrapatriotas (2003).

De este modo, por ejemplo, el politólogo Patrick Moreau señaló en 2001 que ésta no era una cuestión menor, pues estos “tienen una parte de responsabilidad” en su éxito “porque divulgan los temas populistas”: “las informaciones presentadas son, esencialmente, de contenido negativo, porque evidentemente, los contenidos negativos dan más que hablar. Los incontables talk-show que presentan las consecuencias sociales y morales de la crisis, la multiplicación de las revistas de información que sólo buscan imágenes de impacto, acaban por influir negativamente en una población a priori ya profundamente inquieta y desorientada”.

Asimismo, los también politólogos Yves Mény e Yves Surel en el 2000 señalaron en este sentido que los líderes de de los nuevos populismos de derechas “han sabido utilizar de maravilla el talón de Aquiles de la sociedad mediática; es decir, su interés casi patológico por el escándalo”.

En síntesis, el eco mediático que obtiene la ultraderecha no es un tema menor para comprender su ascenso. Por esta razón, nos ha parecido interesante reproducir una entrevista a Felix Harcourt (profesor asistente visitante de historia del Austin College), autor del ensayo histórico Ku Klux Kultureque analiza el caso del Ku-Klux-Klan en la década de los años veinte del pasado siglo. Realizada por Louis Beckeet para The Guardian, en España ha sido traducida por Emma Reverter y publicada por eldiario.es (9/III/2018), de donde la hemos reproducido al considerarla de interés para nuestr@s lector@s.

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En los años veinte, la cifra de miembros del Ku Klux Klan se disparó a lo largo y ancho de todo Estados Unidos, en parte gracias a la cobertura mediática. Una serie de reportajes de un diario pudo haber atraído a cientos de miles de nuevos miembros.

Felix Harcourt, profesor de Historia en Austin College y el autor del libro  Ku Klux Kulture, ha analizado la relación “de conveniencia” entre el Ku Klux Klan y los diarios, y las similitudes entre la discusión en torno a la atención mediática que recibió el Klan en los años veinte y algunos debates actuales.

Estamos observando el  debate en los medios de comunicación en estos momentos sobre cómo tratar con los movimientos racistas y neonazis blancos. Usted ha analizado el mismo debate que se producía hace casi 100 años. ¿Puede describirnos aquel momento?

En 1921, el periódico New York World publicó durante tres semanas una serie de reportajes en portada sobre el Klan: denunciaba a diario su ideología, sus actividades, su secretismo y su propensión a la violencia. Consiguió que todas las instituciones de la ciudad criticaran públicamente a la organización.

De hecho, al final consiguió que el Congreso de Estados Unidos celebrara una sesión sobre el creciente poder del Ku Klux Klan. Algunos calculan que The World ganó más de 100.000 lectores con esta cobertura. Sus reportajes se publicaron en otros 17 periódicos y propició que otros medios publicaran reportajes parecidos.

Según algunos cálculos, si por un lado The World ganó más de 100.000 lectores, por el otro, el Klan consiguió cientos de miles de nuevos miembros. Incluso pudo darse el caso de que se dieran de baja como suscriptores del periódico que los informaba sobre el Klan para darse de alta en la organización.

Portada de Ku Klux Kulture.

Así que pensaban: “Este es el formulario secreto de solicitud de entrada en el Klan. ¿No es horrible que se manifieste así el odio en Estados Unidos?”. Y recortaban el anuncio del periódico y decían: “Me voy a hacer miembro del Klan”.

Así era.

¿Por qué no pasó algo similar en etapas anteriores del Klan?

En cierto modo, tiene que ver un cambio de estilo de los periódicos. En los años veinte, se dio un giro de 180 grados hacia el periodismo sensacionalista y el formato tabloide. Y, sin lugar a dudas, la cobertura que dieron los periódicos sobre el Klan encaja con esta tendencia. Les permitía publicar fotos impactantes en portada y atraer mucha atención.

El Klan era perfectamente consciente de ello y añadía un aire teatral a sus actos para captar la máxima atención. Hizo un esfuerzo para invitar a periodistas, pero al mismo tiempo evitó que se acercaran demasiado ya que quería “proteger los secretos”, para proteger el mito. Era su táctica. Necesitaban la atención de los medios de comunicación y al mismo tiempo no perder su mística.

Imagen de Felix Harcourt de su cuenta de Twitter (@FelixHistory).

¿Entonces el Klan era consciente del contexto mediático en el que se movía?

Perfectamente consciente. Sabía que muchos periódicos querían fotos del Klan, nítidas y desde cerca. Así que contrató a un fotógrafo y vendía las imágenes a los periódicos locales. También sabía que un cierto tipo de actos conseguía atraer una mayor atención mediática y es por este motivo que cada vez se organizaban actos con cruces de fuego de mayor tamaño o hacían volar avionetas de las que colgaban cruces iluminadas. Hubo un esfuerzo por alimentar el espectáculo.

¿Cómo fueron en un inicio los debates en torno a la cobertura mediática y cómo cambiaron más tarde?

La tendencia inicial de los medios fue seguir el modelo de denuncia exagerada del New York World. Sin embargo, cada vez fueron más conscientes de que el Klan tenía sus estrategias para conseguir que se hablara de la organización. A veces a través de amenazas físicas. Los editores del Messenger [una revista afroamericana] recibieron un sobre con una mano amputada. Pero más a menudo, ya que crecieron en poder e influencia, vieron que el boicot era una herramienta muy efectiva, y cada vez más la publicidad, lo que les llevó a prometer ingresos por anuncios de propaganda a aquellos medios con una cobertura al menos neutral de la organización.

¿Centrarse en la publicidad les fue rentable?

Es muy probable. En los años veinte contrató a conocidas agencias de publicidad. Vemos anuncios con mucha difusión que afirman: “Esta es la verdad sobre el Klan. No escuches lo que dice la prensa”. Muchos de los principales diarios empiezan a ser conscientes de que si bien denunciar la actividad del Klan les puede proporcionar algunos nuevos lectores también pueden perder a otros.

Llegan a la conclusión de que lo que les conviene es dar una cobertura lo más neutral posible. El problema con eso, por supuesto, es que al tratar de ser imparcial lo que realmente estás haciendo es presentar al Klan como una organización normalizada y aséptica; polémica, eso sí, pero popular y ampliamente aceptada.

¿Qué organizaciones y grupos se mostraron críticos con la forma en la que el KKK era presentado en los medios de comunicación?

Los periódicos católicos, judíos y afroamericanos. Algunos periódicos afroamericanos creen que era mejor no conceder al Klan ningún tipo de publicidad en los medios, lo que en ese momento se llamó “silencio digno”. Otros, sin embargo, comparan al Klan con un incendio forestal. Cortar el oxígeno terminará por matarlo, pero mientras eso no ocurra hará muchísimo daño. Es por este motivo que algunos periódicos eran partidarios de dar una cobertura mucho más agresiva.

El Pittsburg Courier, por ejemplo, en vez de publicar un reportaje sobre una popular jornada sobre el Klan en la Feria Estatal de Texas, optó por hablar de actos que desembocaron en disturbios y violencia, con el objetivo de terminar con la percepción, alimentada por algunos de los grandes periódicos blancos, de que a la organización, a pesar de generar polémica, le iba bien.

¿Los periodistas se reían o burlaban de la organización?

Se publicaron muchas caricaturas políticas que se burlaban del Klan pero, como señaló un destacado crítico teatral de la época, la organización era capaz de seguir adelante si le tiraban pasteles a la cara. A los miembros del Klan no les afectaban este tipo de burlas. Pensaban que simplemente eran una buena muestra de que tenían los enemigos correctos y de que estaban en la dirección correcta. Así que al final estas críticas resultaron ser contraproducentes.

Usted comenta que al final el Klan optó por centrarse en sus propios medios en vez de esforzarse con los medios ajenos que hacían una cobertura que les beneficiaba.

La dirección nacional del Klan creó su propio periódico llamado el Kourier, con una K, que, a principios de 1925, afirmaba tener más de un millón y medio de lectores. Es muy probable que se trate de una cifra exagerada, como ocurre con muchas otras cifras que el Klan proporcionaba.

Sin embargo, en el supuesto de que llegáramos a la conclusión de que tenía medio millón de lectores seguiría siendo una de las publicaciones más leídas de esa época en Estados Unidos. Era una gran estrategia de propaganda y ocupaba el lugar de otros medios de comunicación, tanto a nivel local como nacional, y al mismo tiempo permitía presentar la información desde el punto de vista ideológico de la organización.

¿Qué tipo de noticias de repercusión nacional se publicaban en el periódico del Klan?

La relación entre Estados Unidos y México. Noticias sobre el presidente. Todo ello impregnado por la noción de que se trata de una publicación familiar, con lo cual podías encontrarte con una larga crítica sobre la influencia de la Iglesia católica en Estados Unidos en una página y en la siguiente una receta de tostada con pimientos o una página para los lectores más jóvenes con un chiste. También tenía crucigramas y puzles, que tenían el ridículo nombre “cruz-igrama en llamas”.

Usted ha descrito una organización cada vez más influyente que tenía su propio periódico y cada vez más socios. ¿Qué pasó? ¿Por qué no se mantuvo?

Predomina la versión de que la presión que recibía y especialmente un escándalo de uno de los líderes más importantes de la organización en Indiana, que agredió sexualmente una mujer que luego se suicidó, [desempeñaron un papel en su declive]. Estos escándalos le dieron mala imagen ante la opinión pública y propiciaron su caída. Por otra parte, hay otra versión que señala que tras la aprobación de la ley de inmigración de 1924, el Ku Klux Klan perdió en cierta medida su razón de ser y se disolvió.

Todas estas versiones plantean un problema; no tienen en cuenta el hecho de que si bien el Ku Klux Klan es una organización que desaparece, el movimiento sigue presente ya que las personas que integraban la organización, millones de miembros y millones de simpatizantes, mantienen su ideología. Así que más que decir que el Klan desaparece sería más preciso decir que evoluciona.

¿El debate en torno a la cobertura mediática que se dio en su momento sobre el Ku Klux Klan ha tenido algún impacto sobre los medios de comunicación? ¿La cobertura ha cambiado?

El impacto ha sido significativamente escaso. Es bastante triste. En los años veinte los periódicos llevaron a cabo una cruzada, con una cobertura inteligente contra el Klan, incluso cuando con este tipo de cobertura no consiguieron acabar con la organización. El hecho de que los medios que libraron esta batalla ganaran premios Pulitzer hizo que a partir de los años treinta miraran atrás y se felicitaran por haber terminado con la organización.

Entonces, los periódicos vieron que su periodismo de investigación había sido merecedor de un premio Pulitzer e ignoraron el hecho de que su cobertura había propiciado que aumentaran los miembros de la organización.

Así es. Hay muy poca conciencia histórica de la verdad sobre la relación entre el Klan y la prensa, que fue, ante todo, una relación de provecho mutuo.


EL 23-F, UN EJEMPLO DE CÓMO EN ESPAÑA LOS SECRETOS DE ESTADO SON ETERNOS

marzo 24, 2018

Antonio Tejero el 23-F (imagen de Manuel Hernández de León).

MÁS DE 37 AÑOS DESPUÉS DEL 23-F AÚN NO SE PUEDE ACCEDER A DOCUMENTOS OFICIALES SOBRE EL TEMA y no parece que este escenario vaya a cambiar, según expone Irene Castro en www.el diario.es (23/III/2018). Esta periodista analiza la enmienda presentada por el PNV sobre desclasificación de secretos oficiales, que permitiría “la publicación inmediata de cientos de páginas oficiales sobre la historia de España”, pero advierte que ello genera reticencias en el PP.

Esta última formación solo quiere “desvelar de forma automática los papeles anteriores a 1968”, de modo que a partir del 1 de enero de 2023 “se darían a conocer todas las materias secretas de 1968”. El PSOE, aunque parece sintonizar con la propuesta del PNV, “da un margen de 10 años al Gobierno para que publicite las materias clasificadas, pese a que hayan pasado más de 25 años sin ver la luz”. El resultado, de prosperar su enmienda, sería que “los documentos elaborados durante el golpe de 1981 podrían quedarse en el cajón hasta 2028”.

No hay prisa alguna, pues, por desclasificar secretos y abunda la inquietud por ocultarlos.

La dificultad de adentrarse en el 23-F

Esta obstrucción -tan injustificada como injustificable impide adentrarse en el conocimiento del fallido golpe de Estado del 23-F y conocer mejor sus dinámicas y entresijos. Ahora que el episodio casi ha cumplido cuatro décadas… ¿qué sentido tiene no poder acceder a documentación oficial del mismo? ¿Acaso el secuestro del Congreso en el marco de un diseño golpista no atañe a toda la ciudadanía y forma parte de nuestra historia?

De hacerse accesibles los secretos oficiales al respecto ignoramos hasta qué punto variaría el conocimiento de los hechos, expuesto por nuestra parte en La transición española. El voto ignorado de las armas (2016). Intuimos que sus grandes dinámicas y protagonistas esenciales posiblemente permanecerían inalterados, pero podríamos entender mejor lo sucedido. Asimismo, al no ser accesibles los documentos oficiales se alimenta toda suerte de especulaciones vertidas sobre el golpe (que no son pocas), facilitando que la rumorología existente tenga visos de verosimilitud aunque carezca de fundamento.

En suma, vetar el acceso a los papeles del 23-F alimenta los rumores, confunde a los investigadores y priva a la ciudadanía de conocer un acontecimiento de primera magnitud.

“Spain is different” también en secretos oficiales

El problema abordado tiene otra dimensión relevante. Y es que el 23-F no es un hecho aislado en el oscurantismo que impera en los archivos oficiales. Lo testimonian los esfuerzos de la difunta ministra socialista Carme Chacón por desclasificar 10.000 documentos de Defensa, que finalmente quedaron en nada.  Y ello pese a que se trataba de cuestiones -según recogía Fernando García en La Vanguardia (21/II/2018)– como “’detención de extranjeros, censura, destierros, claves, cifrados’ o nombres de ‘protegidos y agentes franceses’ en la Guerra Civil; datos sobre ‘campos de trabajo, batallones de soldados trabajadores, arrestos, denuncias, deserciones, sospechos y sabotajes’ antes de 1968, o notas acerca de ‘desembarcos alemanes, memorias de la defensa de Melilla y contabilidad del servicio secreto’”.

La Fundación Nacional Francisco Franco posee secretos de Estado.

El lamentable caso español, además, tiene visos de esperpento, en la medida que el ministerio de Defensa incluso ha pretendido ocultar documentos ya publicados y el gobierno ha reconocido que la Fundación Nacional Francisco Franco -un ente privado que enaltece la figura de este dictador- posee “secretos oficiales” que debe entregar al Estado siguiendo lo estipulado por la ley, pero permanecen en su custodia. A la vez, esta fundación ha desclasificado “de facto” documentos que debían permanecer secretos. Como apunta la historiadora y experta en archivos Remei Perpinyà, “el resultado final de esta actuación es que los ciudadanos no podemos acceder a los documentos, cuando -al fin y al cabo- somos en última instancia los auténticos propietarios”.

Secretos de Estado “eternos”

En definitiva, lo que podría ser el argumento de una comedia de enredo genera un manto de secretismo a menudo acéfalo, amparado de modo inexplicable por quienes supuestamente pretenden garantizar mayor calidad democrática en un derecho tan básico como el de la información (especialmente en la era de la transparencia). De nada sirven los periódicos manifiestos de los historiadores denunciando este triste panorama.

Ahora el tema ha cobrado nueva visibilidad al incluir el 23-F. Pero que nadie se haga muchas ilusiones, ya que -como señaló Carmen Rengel en El Huffington Post (8/XII/2015)- “Los secretos de Estado son ‘eternos’ en España”. Y parece que el grueso de la clase política se empeña en perpetuar este estado de cosas con obvio menosprecio hacia la ciudadanía que representa.


VUELVE LA ESPAÑA DEL DESASTRE: LAS SEMEJANZAS ENTRE LA CRISIS DE 1898 Y EL CRASH DEL 2008

marzo 18, 2018

Caricatura del caciquismo de la España de la Restauración.

¿SE PARECEN LA ESPAÑA DE LA CRISIS DE 1898 Y LA SURGIDA DE LA CRISIS DEL 2008? La crisis de Ultramar, como la actual, engendró movimientos populistas de masas que estudió el difunto hispanista Carlos Serrano (1943-2001) en un libro recomendable al respecto: El turno del pueblo: crisis nacional, movimientos populares y populismo en España, 1890-1910 (2000).

Por nuestra parte, consideramos que existen parecidos entre ambas crisis y lo argumentamos en un artículo publicado en el diario catalán Ara (28/VIII/2012), “El retorn de l’Espanya del desastre”, que reproducimos a continuación traducido al castellano.*

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El retorno de la España del Desastre

“Los doctores de la política y los facultativos de cabecera estudiarán, sin duda, el mal [de España] : discurrirán sobre sus orígenes, su clasificación y sus remedios; pero el más ajeno a la ciencia […] observa este singular estado de España: dondequiera que se ponga el tacto, no se encuentra el pulso “. Así describió Francisco Silvela, líder conservador, el clima creado por la pérdida de las colonias de ultramar en un famoso artículo que publicó el agosto del 1898 y que tituló “Sin pulso” . Hoy su diagnóstico cobra insólita actualidad, puesto que la España surgida del crash del 2008 recuerda cada vez más a la del Desastre.

Y es que la radiografía del país a inicios del siglo XXI presenta cada vez más concomitancias con el del alba del siglo XX, pues con la derrota de Ultramar entró en crisis el sistema político de la época -conocido como la Restauración- de manera similar a la que experimenta la democracia juancarlista.

Semejanzas llamativas

La derrota colonial fue el catalizador de los malestares incubados bajo el régimen monárquico liberal instaurado el 1874 con Alfonso XII y fundado en una alternancia al poder de dos grandes partidos -el liberal y el conservador- con elecciones amañadas. Muerto el rey el 1885, cuando su hijo Alfonso XIII devino mayor de edad el 1902 había cristalizado el movimiento regeneracionista, crítico con la falta de representatividad del sistema. Entonces se denunciaron los pucherazos y se extendió la percepción que los dos grandes partidos no diferían entre sí y representaban a oligarquías, y se creó un alejamiento entre elpaís legal y el real. El líder liberal Segismundo Moret lo explicitó al decir que “las líneas que separan hoy a las agrupaciones políticas son tan vagas y están tan esfumadas, que es muy difícil distinguirlas “.

En este contexto, irrumpieron nuevas fuerzas (catalanismo, republicanismo, obrerismo) y se pidió la reforma del Senado al haber acontecido inútil. El historiador Francisco Acosta ha descrito su pérdida de atribuciones a la época con unos términos que hoy podemos subscribir: “Una cámara secundaria, donde prima más el sentido honorífico del cargo que su operatividad política. Funcionalmente se reduce a una réplica […] del Congreso “.

Hace un siglo ya sde debatía la necesidad de reformar el Senado por su carácter inútil, como sucede hoy.

Todo ello nos resulta familiar porque la política española actual parece que entra en el túnel del tiempo: ahora se percibe también una separación creciente entre el país legal y el real por la crisis de representatividad del sistema. El PP y el PSOE acortan diferencias ideológicas y parece que actúan como aparatos autónomos de la sociedad que generan oligarquías. Cada vez está más extendida la demanda de reforma del Senado y emergen nuevos partidos que quieren regenerar la política.

España-Cataluña: ¿Una historia circular?

Igualmente, si el catalanismo surgió a raíz del 1898 afirmándose ante un nacionalismo español fracasado, desde el estallido de la crisis el 2008 lo ha vuelto a hacer con una deriva soberanista, con el afán de abandonar o distanciarse de una España percibida como decadente. De nuevo se pide el concierto económico, ya presente a las Bases de Manresa (1892), y la llama de alzamiento cívico que reflejó la coalición Solidaridad Catalana el 1906 ha revivido como nombre de partido, con la coletilla significativa de “por la independencia”.

Propaganda de Solidaritat Catalana.

Este clima de opinión tampoco es una novedad, puesto que el dramaturgo Àngel Guimerà lo describió el 1899 así: “Pensamos que España es un barco podrido y abierto por todas partes y que no tenemos nosotros la culpa […] de que se hunda […]. Y ya que las naciones extranjeras se preparan para tirarse encima, siguiendo el barco como tiburones, […] preparémonos también nosotros que vamos dentro de él para salvarnos cuando se estrelle contra los bajos de la costa”.

Un problema secular de sastrería. El carácter circular que han adquirido la política catalana y española los últimos años lo muestran también los discursos. De este modo, el 1899 Miquel de los Sants Oliver describió el regionalismo cómo “La protesta inconsciente y espontánea del cuerpo contra el vestido. Este cuerpo tiene brazos, pero el vestido no lo consiente; todo va apretado y confundido en el corsé”. En 1995 José M. Aznar utilizó la misma metáfora en sentido contrario: “España no ha sido sentida por los españoles como un corsé sino como un vestido, a veces ajado y no siempre a la moda, pero siempre suelto y llevadero”.

Vuelven, pues, los mismos problemas que hace un siglo y el que atañe a la sastrería territorial cada vez es más penetrante. La razón es sencilla: se quiere hacer un vestido a gusto de todo el mundo con sistemas métricos diferentes.

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* Esta entrada fue publicada inicialmente el 30 agosto de 2012 y la hemos completado a petición de algun@s lector@s que consideran que aún mantiene su vigencia.


CINCO LECCIONES DE LAS ELECCIONES ITALIANAS SOBRE LA DERECHA POPULISTA

marzo 11, 2018

Resultado de las elecciones italianas (gráfico de ABC, 5/III/2018).

 

¿QUÉ BALANCE PUEDE HACERSE DE LAS ELECCIONES ITALIANAS EN RELACION AL MARCO EUROPEO?  Como es sabido, ha triunfado el Movimento 5 Stelle creado por Beppe Grillo (con el 32.7% de los votos) y la Lega que lidera Matteo Salvini (17.4%) ha superado a Forza Italia (14%), la formación de Silvio Berlusconi. Así las cosas, destacan cinco aspectos que consideramos de interés.

1. Salvini ha reinventado la Lega que heredó de Umberto Bossi con gran éxito

En este contexto, debe recordarse que la Liga obtuvo en las elecciones legislativas precedentes, celebradas en 2009, solo obtuvo un 4%. Salvini, pues, ha cuadriplicado los resultados y ha sabido reinventar el partido en el último quinquenio: la antigua Lega Nord ha renunciado a ser el abanderado de un Norte que reclama soberanía contra los abusos del Sur subsidiado para ser una Lega con presencia estatal.

2. El M5S acapara un tercio del voto total y deviene la opción de protesta meridional

A la vez, los cambios del sistema electoral (la aprobación del complejo Rosatellum) no ha deslucido la victoria del M5S, lo que ha dejado a Italia polarizada en torno a dos populismos: la del norte en torno al populismo identitario de la Lega y la del sur en torno al populismo protestatario que encarna el M5S. El mapa electoral es diáfano al respecto:

Infografía de El Periódico (5/III/2018)

3. Se configura una Italia de difícil gobierno y mayoría electoral de protesta

El voto al M5S y a la Lega suma el 50.1% Su ascenso contrasta con la debacle de los partidos representativos de la derecha e izquierda gubernamental: Forza Italia y el PD que lideraba Matteo Renzi.

4. Los resultados representan un claro avance del sector eurófobo del Parlamento europeo

Mientras el M5S pertenece al grupo Europa de la Libertad y de la Democracia Directa, cuyo líder visible es Nigel Farage (líder del UKIP, la formación defensora del Brexit), la Lega pertenece al grupo que lidera Marine Le Pen, el Movimiento Europa de las Naciones y de las Libertades.

5. Italia es un nuevo ejemplo del protagonismo de la derecha populista en la agenda política

Las sucesivas convocatorias electorales y refrendos que se han celebrado en la UE desde el plebiscito sobre el Brexit (analizadas en otra entrada del blog), han mostrado el progreso de las fuerzas de derecha populista.

Conclusión

El caso de Italia (tercera economía de la zona euro) constituye un serio aviso a navegantes de la inquietud ciudadana ante unas instituciones europeas percibidas como lejanas y una clara protesta contra las elites políticas tradicionales. En este aspecto, se perfila un escenario negativo para las fuerzas europeístas ante las próximas elecciones de la UE el año próximo.

No obstante, debe tenerse en cuenta que del mismo modo que las fuerzas de derecha populista experimentan avances y son capaces de reinventarse con éxito, también conocen retrocesos, como muestran los últimos sondeos sobre Marine Le Pen.

En cualquier caso, la erosión de la derecha conservadora es cada vez más visible y el recurso a modular programas en sintonía con las demandas de la derecha populista, como  Sebastian Kurz en Austria o Laurent Wauquiez en Francia) puede ser un hacha de doble filo. Lo afirmamos en la medida que puede cortocircuitar el avance electoral de estas formaciones al precio de asumir su agenda política, normalizarla y conferirle respetabilidad política.

Finalmente, como complemento a esta entrada, recomendamos el artículo en francés del periodista Pierre Haski en L’Obs, “Hélas, le populisme n’a pas encore atteint son pic en Europe” (05/III/2018).