ESPAÑA NO SE ROMPE, PERO SE AGRIETA

enero 18, 2020

Ilustración de Leonard Beard para este artículo publicada en El Periódico.

 

LA MOCIÓN QUE APROBÓ EL AYUNTAMIENTO DE LEÓN para segregar a su provincia de Castilla y León y crear una región leonesa (con Zamora y Salamanca) refleja cómo las tensiones territoriales que hoy experimenta España responden a dos dinámicas: la crisis de la España autonómica y la insurgencia de territorios que rechazan convertirse en periferias. Veámoslo.

La crisis autonómica

El cuestionamiento del marco autonómico hoy se constata en varios ámbitos, como la petición de Vox de suprimirlo (que apoya el 15% del electorado), el arraigo del secesionismo en Catalunya o la creación de la coalición de Navarra Suma contra el nacionalismo vasco. Hasta ahora las críticas a las autonomías obedecían esencialmente a pugnas nacionalistas. Ahora la propuesta leonesa añade otra desde el regionalismo y recuerda que la división autonómica fue fruto de una relativa improvisación que consagró cinco comunidades provinciales (Madrid, Santander, Asturias, Murcia y La Rioja). Hubo decisiones discutidas, como la posible integración de La Rioja y Santander en Castilla o la creación de una autonomía segoviana. Igualmente, la Constitución plasma criterios dispares en las relaciones entre comunidades: una disposición transitoria permite que Navarra se incorpore al País Vasco, mientras su artículo 145 prohíbe la federación de comunidades, en alusión implícita a Catalunya, Valencia y las Baleares.

La rebelión de la periferia

Pero la demanda de una región leonesa va más allá de reivindicar una identidad regional al ser también una protesta ante la marginación territorial. De este modo, el alcalde de León, José Antonio Díez, afirma que su proposición rechaza el «enorme centralismo» generado por el PP, que ha apostado por «el desarrollo del eje Valladolid-Palencia-Burgos» en detrimento de su ciudad. El caso dista de ser único en tal sentido, como ilustra la reciente petición del alcalde de La Línea (70.000 habitantes), Juan Franco, para que su urbe sea ciudad autónoma como Ceuta y Melilla y no pertenezca a la comunidad andaluza. Justifica el cambio para actuar ante problemas como el paro, el déficit de infraestructuras o el impacto negativo del brexit (11.000 habitantes trabajan en Gibraltar) y del narcotráfico.

En este escenario, el diputado de Teruel Existe (TE) evidencia otro problema territorial: el de la España vaciada. La expresión procede del ensayo La España vacía (2016), de Sergio del Molino, que analizó cómo en el 53% de la superficie del país (Aragón, Extremadura y las dos Castillas, salvo Madrid) solo vive el 15,8% de población. La zona carece de grandes ciudades, a excepción de Zaragoza (con más de medio millón de habitantes) y Valladolid (con 300.000), y Teruel es, junto a Soria, la provincia más despoblada. La irrupción de TE, por tanto, no debería sorprender. Y es que el éxodo poblacional es alarmante en España, pues 1.851 municipios (el 25%) tienen ya más jubilados que trabajadores.

El mapa político se complica

Esta complejidad territorial se ha reflejado en 43 escaños de los comicios del 10-N: los 38 de nacionalistas catalanes, vascos, gallegos y canarios; los dos de Navarra Suma. uno de TE, otro valenciano de Compromís (asociado a Más País) y un tercero del Partido Regionalista de Cantabria.

En tal contexto, la suma de los votos de TE y Compromís a la investidura de Pedro Sánchez ha implicado que este asuma dos pactos sobre Presupuestos y población. Así, el apoyo turolense comporta el compromiso de negociar un pacto de Estado por «la repoblación y el reequilibrio territorial», crear un ministerio ad hoc y fijar una fórmula que dote de más fondos para infraestructuras a la España vaciada. A la vez, al obtener el apoyo de Compromís el Gobierno asume la cláusula introducida en el Estatuto valenciano en el 2019 que establece que la inversión del Estado en la comunidad debe ser proporcional al peso de su población en España (10.6%). Sánchez, por esta vía, ha admitido dos principios distintos: destinar más presupuesto a territorios despoblados y fijar presupuestos proporcionales a la población.

Lo expuesto apunta que las tiranteces territoriales en España transcienden las pugnas nacionalistas. Ahora van de la mano de actores de la España vaciada, como TE, o consistorios, como los de León y La Línea. Lo plasmó el juramento de la Constitución en el Congreso de Tomás Guitarte, el diputado turolense, al «exigir el equilibrio territorial que mandatan los artículos 138 y 139, para que no tengamos dos Españas, una desarrollada y otra vaciada». En suma, España por ahora no se rompe, pero se agrieta cada vez más.


LAS TRES DERECHAS (VOX, C’S Y PP) Y EL ESCENARIO POLÍTICO DESPUÉS DE LA INVESTIDURA

enero 9, 2020

 

Intervenciones en el Congreso de los diputados de Santiago Abascal, Inés Arrimadas y Pablo Casado (imagen de diario16.com).

 

LA INVESTIDURA DE PEDRO SÁNCHEZ HA ACAPARADO EL FOCO MEDIÁTICO y la actividad política del nuevo año. Desde nuestra óptica, parecen marcarse tres líneas de fuerza claras en el ámbito de la derecha en esta legislatura.

1. Un cuestionamiento permanente del gobierno

El dirigente de Vox, Santiago Abascal, ha utilizado como arma política arrojadiza la pretendida “ilegitimidad” del futuro gobierno. Así, ha afirmado que Sánchez “quiere copresidir un Gobierno ilegítimo porque de la mentira y el fraude a los españoles solo puede nacer la ilegitimidad”. Ha afirmado asimismo que que «la compañía aseguradora del golpe institucional que están llevando a cabo [Sánchez] se llama ETA».

Pablo Casado, por su parte, ha acusado a Sánchez de “desbordar el sistema del 78″ no porque no funcione, “sino porque funciona, y muy bien, contra sus socios”, que son –a sus ojos- “los terroristas y los golpistas”. Sostiene que la “patológica ambición personal” del presidente le llevará a formar “el Gobierno más radical de la historia”.

Finalmente, Inés Arrimadas, portavoz de C’s, considera “populista” al futuro ejecutivo y afirma que lo origina un “acuerdo infame” de lúgubres augurios: “España va a estar más empobrecida, más dividida por territorios y más dividida con trincheras del pasado; además de mucho más debilitada en sus instituciones”.

En suma, el nuevo ejecutivo de coalición de Sánchez es calificado desde la derecha como “ilegítimo” (Abascal), nacido de un “acuerdo infame” (Arrimadas) y antisistémico (Casado). Así las cosas, cabe presumir que la legislatura posiblemente será una bronca continua de C’s, PP y Vox contra el ejecutivo con un discurso que, más allá de sus divergencias, coincide en presentarlo como una amenaza al sistema político vigente.

2. Una competencia reñida entre C’s, Vox y el PP

En este escenario, la competencia política entre Casado y Abascal por liderar una oposición frontal a el ejecutivo de Sánchez es comprensible, en la medida que hay un claro trasvase del voto del PP a Vox. No obstante, la pugna por marcar la agenda de la oposición por ambas fuerzas cabe pensar que radicalizará tanto las posiciones del PP, temeroso de no verse desbordado por Vox, como las de Vox, resuelta a no dejar a Casado como líder visible de la oposición.

De este modo, si la legislatura dura cuatro años puede ser difícil para el PP mantener la necesaria proximidad a Vox para recuperar a parte de sus votantes que desertaron hacia el partido de Abascal y, a la vez, no perder un sector de electores que puede caer en el hastío ante esa forma de oposición.

En este marco C’s tiene una papeleta aún más difícil: si bien Arrimadas considera  que su formación debe “demostrar” que es de centro, el partido ha quedado alineado por ahora con Vox y el PP. Veremos cuál es su capacidad de maniobra política.

 

Vídeo difundido por el PP sobre el “espíritu de Colón” (24/II/2019).

3. Una aplicación de la obstrucción jurídica o lawfare a la labor del gobierno

Merece reseñarse también que Casado ha indicado ya una eventual hoja de ruta política de su oposición al manifestar que si Sánchez no actuaba contra Quim Torra tras el controvertido acuerdo de la Junta Electoral Central, le denunciará por prevaricar. Es decir, tomará la vía judicial para oponerse al ejecutivo.

Recordemos, que Vox, en este aspecto, ya anunció –por boca de Jorge Buxadé  que el Tribunal Constitucional tendría “bastante trabajo” esta legislatura porque Vox, al superar los 50 diputados, estaba dispuesta a acudir a la citada magistratura para “exigir la depuración de nuestras normas y garantizar la igualdad y la libertad de todos los españoles”.

Por tanto, se perfila una fuerte oposición jurídica para bloquear iniciativas de todo tipo que eventualmente podría encajar en una estrategia de lawfare. Esta es descrita por el general estadounidense Charles Dunlap “como un método de guerra no convencional por el cual la ley se utiliza como un método de guerra […] para alcanzar un objetivo militar […]. El éxito del mecanismo es evidente, porque se utiliza la legitimidad de la ley y de los actores del sistema de justicia (la ley, la jurisprudencia, la legitimidad de jueces, fiscales y policía como detentadores de la violencia legítima) para proceder a la persecución del enemigo por la vía judicial”.[1] Veremos hasta qué punto se materializa una pugna como esta en las trincheras judiciales.

Conclusión: Retorna la oposición frontal al pacto del PSOE y el “nacionalismo periférico”

Lo hasta aquí expuesto no supone una gran novedad, en la medida que el clima descrito tiene sus antecedentes en la última legislatura de Felipe González (1993-1996, conocida como la “legislatura de la crispación”) y especialmente la primera de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2008).

En ambos casos eran gobiernos socialistas con pactos con los nacionalistas periféricos, que para sus detractores les restaban legitimidad.  Obviamente, al llegar ahora el PSOE a acuerdos con los secesionistas (en el marco de una coalición con Podemos) ello solo puede ser percibido como una “traición” para sus críticos. Lo hasta aquí expuesto apunta a que -como antaño- volverán el ruido mediático, las movilizaciones públicas masivas como escenificación del repudio al ejecutivo “ilegítimo” y el recurso a instancias jurídicas para frenar su acción.

En suma, el llamado “espíritu de Colón” parece llamado a manifestarse de forma reiterada en esta legislatura. Pero en los casos precedentes (González y Rodríguez Zapatero), el PP podía capitalizar políticamente la protesta e intentar dirigirla o modularla. Ahora, en cambio, habrá tres fuerzas en pugna en tal sentido, a la vez que se apuntan iniciativas autónomas o “desde abajo”, como la reciente manifestación “por una España unida” convocada por ciudadanos anónimos el día de la investidura. Ello crea un escenario diferente, cuyas consecuencias a medio plazo son imposibles ahora de atisbar.

______

[1] C. Proner, “Lawfare como herramienta de los neofascismos” en A. Guamán, A. Aragoneses y S. Martín (eds.), Neofascismo. La bestia neoliberal (Siglo XXI, Madrid, 2019), pp. 219-220.


AQUÍ PUEDE ACCEDERSE A TODOS NUESTROS ARTÍCULOS SOBRE VOX

diciembre 22, 2019

Santiago Abascal, líder de Vox (foto de EFE / Adrián Ruiz del Hierro).

DADO EL INTERÉS QUE SUSCITA VOX Y LAS PETICIONES DE INFORMACIÓN QUE HEMOS RECIBIDO AL RESPECTO, EN ESTE POST HEMOS AGRUPADO LOS ENLACES A NUESTROS ARTÍCULOS SOBRE ESTE PARTIDO.  Su lectura permite aproximarse a distintos aspectos de esta formación, como detallamos a continuación. La fecha que figura en ellos es la de publicación en nuestro blog, pero la mayoría fueron publicados en otra fecha en un medio de comunicación (la fecha original consta en cada entrada).

  1. VOX Y SU CAMPAÑA ISLAMÓFOBA CONTRA EL PSOE Y PODEMOS (24/III/2015).
  2. CLAVES PARA COMPRENDER El ASCENSO DE VOX (14/X/2018).
  3. VOX SÍ, PACMA NO: UN GRAVE ERROR (17/IX/2018)
  4. TRES APUNTES SOBRE VOX Y SU IMPORTANCIA EN LAS ELECCIONES ANDALUZAS (30/XI/2018)
  5. VOX: EL MAZAZO. LAS CLAVES DEL ASCENSO DE VOX EN ANDALUCÍA (7/XII/2018)
  6. VOX: ¿PACTO DE GOBIERNO O AISLAMIENTO? (19/XII/2018)
  7. LA RENOVACIÓN DE LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA: EN 2009 YA APUNTAMOS QUE EXISTÍA UN SUBSTRATO POLÍTICO FAVORABLE A LA ECLOSIÓN DE UN PARTIDO COMO VOX (26/XII/2018)
  8. ¿ES POSIBLE FRENAR EL ASCENSO DE VOX? ANALIZAMOS LAS DISTINTAS ESTRATEGIAS DE CONTENCIÓN DE LA EXTREMA DERECHA (16/I/2019).
  9. VOX, EL GRAN BENEFICIARIO DEL PACTO DE GOBIERNO ANDALUZ (23/I/2019)
  10. VOX HABLA SOBRE VOX. TRES LIBROS PARA CONOCER EL PARTIDO (30/I/2019).
  11. EL AUTOBÚS DE HAZTEOIR O CÓMO LOS MEDIOS HAN CREADO UN CIRCO MEDIÁTICO EN TORNO A LA ULTRADERECHA DEL QUE CONSTITUYEN SU PÚBLICO INCONDICIONAL  (3/III/2019)
  12. VOX CONTRA EL FEMINISMO (24/III/2019)
  13. CATALUÑA Y LA “ESPAÑA VIVA” DE VOX: EL RETORNO DEL NACIONALISMO ESPAÑOL INTEGRISTA (26/IV/2019)
  14. VOX RECUPERA LA “ANTI-ESPAÑA” PARA DESIGNAR A LOS ENEMIGOS DE “LA ESPAÑA VIVA” (4/V/2019)
  15. ¿CUÁL ES AL SITUACIÓN DE VOX DESPUÉS DEL 28-A? (12/V/2019).
  16. VOX TRAS EL 26-M: NUBES EN EL HORIZONTE (1/VI/2019).
  17. VOX EN AGUAS PANTANOSAS: SU APOYO CAE EN LAS ENCUESTAS, SE ENREDA EN LOS PACTOS DE GOBIERNO Y GENERA NOTICIAS DESFAVORABLES (6/VII/2019).
  18. ESPAÑA SUMA, UN RETO COMPLICADO PARA VOX
  19. CINCO INCÓGNITAS DE VOX QUE DESVELARÁ EL 10-N
  20. EL ADOQUÍN DE RIVERA, MUNICIÓN PARA VOX (6/XI/2019)
  21. LOS POBRES Y LA PATRIA: ABASCAL RECURRE AL LÍDER JONSISTA RAMIRO LEDESMA IGUAL QUE LE PEN RECURRIÓ AL LÍDER SOCIALISTA JAURÈS.
  22. VOX DINAMITA A LA DERECHA.
  23. CUATRO OBRAS SOBRE VOX PUBLICADAS EN 2019
  24. 2019: EL AÑO DE VOX Y CHEGA Y DEL FIN DE LA EXCEPCIONALIDAD IBÉRICA DE LA ULTRADERECHA

LOS BUENOS RESULTADOS ELECTORALES DE LA ULTRADERECHA ALEMANA PUEDEN MARCAR EL 30 ANIVERSARIO DE LA CAÍDA DEL MUNDO DE BERLÍN

septiembre 7, 2019

 

Reportaje de Euronews sobre las elecciones emitido dos dias antes de las mismas (30/VIII/2019).

 

LA ULTRADERECHISTA ALTERNATIVA PARA ALEMANIA [ALTERNATIVE FÜR DEUTSCHLAND, AfD] ha obtenido excelentes resultados en los comicios celebrados este 1 de septiembre en los Länder de Sajonia y Brandenburgo.

En el primero ha captado el 27.5% del total de sufragios (aumentando el 17.8%),  siendo segunda fuerza al superarla la CDU (32.1%), que ha perdido un 7.3% del voto. En el de Brandenburgo AfD ha obtenido el 23.5%, sumando un 11.3%, siendo de nuevo segunda fuerza al superarla el SPD (26.2%), que –como la CDU- también pierde votos, un 5.6%.

Tales porcentajes de apoyo de AfD auguran turbulencias en la política alemana (y también europea), de los que hacemos tres apuntes.

1. Alemania del Este, una herida abierta

En primer lugar, los resultados demuestran que esta formación se ha convertido en el “partido de la protesta” de la antigua RDA, antes captado por la izquierda de Die Linke.

Recordemos que en la extinta RDA, la Alemania del Este, impera un importante descontento por las desigualdades que aún existen en relación con el Oeste del país (por ejemplo, los trabajadores cobran unos 650 o 700 euros menos), lo que se traduce en un significativo apoyo al extremismo de derecha.

No por azar fue aquí donde surgió el “fenómeno PEGIDA”. Este rótulo era el acrónimo de Patriotische Europäer gegen die Islamisierung des Abendlandes [Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente], que inició su andadura el 20 de octubre de 2014 en Dresde. Entonces ya señalamos que PEGIDA encarnaba un sentimiento de protesta de la población de la extinta RDA.

2. La dinámica ascendente de la AfD 

En segundo lugar, dado que los siguientes comicios que se celebrarán el 27 de octubre en Alemania serán los del Land de Turingia, también en Alemania del Este, los sondeos auguran a AfD buenos resultados. Así, podría obtener el 20% del sufragio (doblando sus apoyos de 2014).

Del resto de formaciones, solo los Verdes presentan una tendencia igualmente ascendente (su voto crece un 10.8% en Brandeburgo y un 8,2% en Sajonia), pese a cuestionar las explotaciones mineras de lignito contaminantes, lo que les habría podido restar apoyos.

Su acenso contrasta con un SPD en declive y el descenso de los apoyos a Die Linke y los liberales del FDP (estos últimos no estarán presentes en ninguno de los dos parlamentos). De hecho, los resultados decrecientes en las urnas del SPD y la CDU han creado importantes tensiones internas en ambas formaciones.

3. Gobiernos más inestables por los “cordones sanitarios”

En tercer lugar, a la fragmentación política existente en los parlamentos de los dos Länder, a la hora de formar gobiernos se sumará el hecho de que ningún partido está dispuesto a pactar con AfD. Ello supondrá formar amplias coaliciones, lo que requiere tiempo, y posiblemente estas generarán ejecutivos inestables.

Este escenario ofrece a la ultraderechista AfD la posibilidad de convertirse en la gran fuerza de la oposición y eventualmente aumentar sus apoyos. Ello ocurre cuando el próximo 9 de noviembre se cumplirán 30 años de la caída del muro de Berlín, que puso fin a la separación de las dos Alemanias (RFA y RDA).


VOX TRAS EL 26-M: NUBES EN EL HORIZONTE

junio 1, 2019

Santiago Abascal, líder de Vox (imagen publicada por El Periódico).

 

LOS RESULTADOS DE VOX SON ESPECTACULARES. El 28-A captó el 10.1% del voto (24 escaños) y el 26-M logró representación europea (6.2%, 3 escaños), autonómica (9 parlamentos) y local (2.9% y 530 ediles, aunque solo concurrió en 772 municipios del total de 8.116). Esta situación es inédita en España, ya que el partido de este sector político que le precedió, Fuerza Nueva, solo tuvo un escaño entre 1979 y 1982. Sin embargo, bajo su aparente solidez, Vox presenta debilidades que pueden comprometer su porvenir. Veámoslas.

Una pérdida del 48% del voto del 28-A

Las elecciones europeas han constatado que en un mes Vox ha perdido casi la mitad de sus votos (48.1%), al pasar de 2.677.173 el 28-A (10.1%) a 1.388.681 el 26-M (6.2%). Además, este electorado ha rechazado apoyar a Vox cuando le era más cómodo hacerlo, pues en los comicios europeos -a diferencia de los legislativos- no debilitaba a opciones de derecha en beneficio de la izquierda, ni se “perdían” excesivas papeletas al traducirlas en escaños (mientras el 28-A Vox no pudo convertir 700.000 sufragios en diputados). En definitiva, la mitad del soporte de Vox el 28-A fue coyuntural, lo que refleja una gran volatilidad de su electorado, capaz de afectar su consolidación y continuidad.

Los “agujeros negros” territoriales aumentan

Los resultados del 28-A plasmaron que Vox estaba ausente del País Vasco, Navarra, Galicia, las Islas Canarias y en Cataluña solo tuvo un escaño. Ahora, las elecciones autonómicas reflejan que tampoco está presente en Extremadura, Castilla la Mancha, La Rioja y únicamente posee un diputado en Castilla y León. A la vez, ha ingresado en 27 de las 50 capitales provinciales, poco más de la mitad. Y es que en la esfera local Vox, centrado en su “guerra cultural” contra el progresismo, no se ha proyectado como opción de gobierno de proximidad y ha carecido de candidatos conocidos (lo que puede cambiar con el tiempo: el líder del partido en Andalucía pasó del 0.4% del voto en el 2015 al 10.9% en 2019). Así, Vox afronta otro gran reto: la existencia de grandes zonas impermeables a su mensaje.

Un escenario postelectoral complejo

En este marco, su futuro dependerá en gran medida de los réditos de sus pactos postelectorales, ya que puede decidir mayorías en Madrid, Murcia y Aragón, así como en 15 capitales provinciales (Madrid entre ellas), y Ceuta y Melilla. Ello ha hecho que Vox haya sido visto como un socio respetable por PP y C’s, pero también puede reportarle costes si al negociar adquiere un carácter gubernamental (perdiendo votantes “antisistema”) o entorpece los acuerdos (abandonándole quienes apuestan por formar mayorías). Por último, Vox no posee un consistorio relevante que pueda ser su escaparate político, lo que le forzará a hacerse notar en el “gran Madrid” (Cortes, ayuntamiento y comunidad) para que su perfil no se diluya.

En suma, Vox refleja fragilidad en sus apoyos, incapacidad para penetrar en grandes áreas y carece de un escaparate que singularice sus propuestas. Todo ello puede hipotecar su futuro cercano.

___________

* Este artículo fue publicado originalmente como Xavier Casals, “Vox tras el 26-M: Nubes en el horizonte”, El Periódico (30/V/2019). Entonces todavía no había transcendido que Vox quedaba fuera del ayuntamiento de León tras el recuento de los votos, de modo que el partido ultraderechista estaría presente en 26 capitales de provincia y no 27.


LA EXTREMA DERECHA Y LAS ELECCIONES EUROPEAS. CINCO PAÍSES QUE HAY QUE SEGUIR CON ESPECIAL ATENCIÓN

mayo 25, 2019

Vídeo de El País sobre el acto de diversos líderes ultraderechistas europeos celebrado en Milán el 19 de mayo. Fue convocado por la Lega que lidera Matteo Salvini.

 

AL MARGEN DE LOS RESULTADOS QUE OBTENGA VOX EN ESPAÑA y conocer su grupo de afinidad en el Parlamento Europeo, consideramos que -en relación a la extrema derecha- son de especial interés los comicios europeos en cinco países: Gran Bretaña, Italia, Francia, Austria y Hungría. A continuación exponemos las circunstancias que justifican esta particular atención.

1. Gran Bretaña: ¿Victoria del partido del Brexit?

En un país conmocionado por la dimisión de Theresa May debido al laberinto del Brexit, el resultado del Brexit Party [Partido del Brexit] puede ser relevante, en la medida que radicalice las posiciones del nuevo liderazgo conservador. En tal sentido, destacan dos aspectos.

Spot de las elecciones europeas del Brexit Party

Por una parte, la capacidad de reinvención política de Nigel Farage, el exdirigente del United Kingdom Independence Party [Partido de la Independencia del Reino Unido, UKIP]. Este, inmune a los escándalos y falsedades vertidas en la campaña del referéndum del Brexit, vuelve a encabezar los sondeos europeos con una victoria abrumadora de su nuevo Brexit Party (37% del voto). Por otra parte, el temor de los conservadores a una hemorragia de apoyos en esta dirección ha radicalizado a los partidarios del “Brexit duro”. De este modo, Boris Johnson, un eventual sucesor de May, ha afirmado ya que habrá salida del Brexit “con o sin acuerdo”.

2. Italia: ¿Los resultados de Matteo Salvini le permitirán liderar a la ultraderecha europea?

Spot de las elecciones europeas de la Lega.

Salvini ha apostado fuerte en estas elecciones europeas: aspira a convertirse en el líder de una alianza de partidos de extrema derecha en Estrasburgo y, a la vez, posicionarse como futuro primer ministro de Italia en el caso de celebrarse comicios estatales en un futuro próximo.

Tiene motivos para hacerlo, pues las encuestas le sitúan ganador de los comicios europeos con un 30% del voto. El domingo 19 de mayo hizo una demostración de fuerza nacional e internacional al convocar a sus aliados europeos en un gran acto público en Milán (véase el video del inicio del post).

3. Francia: ¿Vencerá Marine Le Pen a Emmanuel Macron?

El presidente francés afronta este domingo una cita electoral arriesgada, pues Marine Le Pen puede vencer de nuevo los comicios europeos (como ya sucedió en 2014), lo que debilitaría al inquilino del Eliseo y le dejaría en una incómoda situación. Ello se debe a que estas elecciones han adquirido un carácter plebiscitario sobre la gestión de Macron, especialmente después de la crisis de los chalecos amarillos.

Spot de las elecciones europeas del Rassemblement National.

Por ahora, las encuestas pronostican una ajustada victoria de Le Pen (24%) y su Rassemblement National [Reagrupamiento Nacional, RN] frente a la candidata de Macron, Nathalie Loiseau  (22.5%).

4. ¿Cómo afectará al ultraderechista FPÖ la crisis creada por su líder y vicepresidente?

Fragmento del vídeo comprometedor de Heinz-Christian Strache.

El Freiheitliche Partei Österreichs [Partido de la Libertad de Austria, FPÖ] afronta en estos comicios una complicada situación. Ello obedece, como es sabido, al comprometedor video que fue publicado que protagoniza su líder Heinz-Christian Strache. En él, Strache prometía favores económicos a una supuesta oligarca rusa si esta le brindaba ayuda electoral a través de la prensa. En este caso, no es un spot electoral el video que marca los comicios europeos en Austria.

Esta cita a las urnas permitirá constatar hasta qué punto estos escándalos afectan a los partidos de la ultraderecha o permanecen relatívamente inmunes a ellos ante la indulgencia de su electorado. Recordemos que en las elecciones europeas de 2014 el FPÖ obtuvo el 19.7% del voto y 4 diputados.

5. ¿Conseguirá Viktor Orbán revalidar sus espectaculares resultados para presionar al Partido Popular Europeo [PPE]?

Hungría es un campo de juego importante en estos comicios. El partido de su presidente, Fidesz [Magyar Polgári Szövetség, Unión Cívica Húngara], se ha convertido en una pieza relevante del tablero de la derecha y la ultraderecha en vistas a su correlación de fuerzas en el parlamento de Estrasburgo.

Vídeo de El País que sintetiza las posiciones de Orban en siete frases.

¿La razón? La deriva iliberal del ejecutivo de Orban. Este no cesa de limitar las libertades públicas, vulnerar valores y directrices de la UE  e impulsar una concentración de poder en el ejecutivo. Ello ha creado una difícil situación en el PPE, al que Fidesz pertenece, que debía decidir su expulsión del grupo. Tras una ardua discusión, el PPE optó por una vía intermedia entre la expulsión y la continuidad: la suspensión. Ello priva a Fidesz de ejercer su voto en el seno del PPE y a asistir a los congresos del grupo parlamentario.

Ahora Orban, a la par de manifestar su enojo y distanciamiento con el PPE, flirtea con la extrema derecha. Quienes le cortejan políticamente tienen motivos: Fidesz obtuvo 14 diputados en los comicios europeos de 2014 (51.4% del voto) y ahora podría revalidarlos con holgura, pues los sondeos le otorgan de nuevo más del 50% del voto. Tal aportación podría ser muy valiosa en Estrasburgo, donde se prevé un descenso del PPE a la par que la extrema derecha cotiza a la alza. Así las cosas, Fidesz podría optar por dejar de ser un partido “estigmatizado” del PPE y ser “rehabilitado” o bien devenir el socio preferente de un grupo euroescéptico o euro-crítico.


CATALUÑA Y LA “ESPAÑA VIVA” DE VOX: EL RETORNO DEL NACIONALISMO ESPAÑOL INTEGRISTA*

abril 26, 2019

 

Puigdemont - VoxPropaganda de Vox contra Carles Puigdemont y el independentismo.

 

¿QUÉ IMPORTANCIA HA TENIDO CATALUÑA EN EL ASCENSO DE VOX? Ciertamente mucha, pero es difícil precisarla. Para calibrarlo, primero analizamos a continuación cómo la oposición al Estado autonómico forma parte de la identidad de este partido desde sus orígenes. Después examinamos cómo la formación ha actualizado un discurso ultranacionalista español casi extinguido. Y, por último, abordamos el protagonismo de Cataluña en su discurso.

De reconversion.es a Vox: el caballo de batalla autonómico

La crisis de 2008 estimuló la percepción de que las autonomías eran las responsables principales o, cuando menos, muy importantes del déficit público. No obstante, el Estado generaba más déficit que estas, pese a haberles traspasado muchas competencias. Así, en 2011 el déficit del Estado fue del 5.1% del PIB y el de las comunidades autónomas del 3.3%. Este clima de opinión se plasmó en el aumento de partidarios de una involución autonómica. Según un barómetro del CIS de julio del 2012 los niveles de aceptación del Estado autonómico lograban mínimos históricos (eran similares a los de 1985), abarcando poco más del 30% de los encuestados, mientras un 22% de estos defendía un Estado sin autonomías. En marzo de aquel año Rosa Díez, dirigente de Unión, Progreso y Democracia [UPyD], afirmó que era “la hora de refundar el Estado para evitar el despilfarro” y ofreció un pacto en tal sentido para ahorrar 45.000 millones de euros anuales. Para lograrlo se debía erigir “un Estado federal fuerte con competencias exclusivas en educación, sanidad, justicia o medio ambiente”, en el que todas las comunidades tuviesen “las mismas competencias y financiación, sin privilegios ni excepciones”.

reconversionPoco después, en julio, se presentó la plataforma reconversion.es, iniciativa que se halla en el origen de Vox. Este ente preconizó igualmente una gran reforma del Estado que afectaba profundamente a las autonomías. Entre sus promotores figuraban Aleix Vidal-Quadras, destacado dirigente del PP; José Antonio Ortega Lara, funcionario de prisiones que sufrió un largo secuestro por parte de ETA y militante del PP; y Santiago Abascal, dirigente del PP y presidente de la Fundación para la Defensa de la Nación Española [DENAES]. El colectivo dirigió una carta abierta al presidente Mariano Rajoy exponiendo su planteamiento y a la que era posible adherirse en Internet. Entre sus firmantes constaron intelectuales y políticos como Fernando Savater, Amando de Miguel, Fernando Sánchez Dragó, Gustavo Bueno, Francisco Sosa Wagner (eurodiputado de UPyD), César Alonso de los Ríos y Arcadi Espada (destacado promotor de C’s).

La misiva instaba al jefe de gobierno a adoptar medidas para mejorar la eficacia del Estado que comportaban una recentralización y cuya realización debería avalar un plebiscito consultivo. Se consideraba que con un “gran acuerdo” se podría cambiar “la organización, competencias y financiación de los poderes públicos en sus tres niveles territoriales (Estado, Comunidades Autónomas, Corporaciones Locales)”. Era necesario hacerlo por existir “problemas que se agudizarán en el inmediato futuro por la ofensiva ‘soberanista’ que ya se plantea en el País Vasco y en Cataluña y que pondrá a prueba la supervivencia del Estado constitucional”. En tal sentido, Abascal afirmó que para materializar esta “reconversión” era necesario eliminar “el 80% del empleo público, fusionar ayuntamientos y privatizar o cerrar televisiones autonómicas, entre otras cosas”.

La plataforma, de eco escaso, fue la levadura de Vox, puesto que en el nuevo partido confluyeron buena parte de sus impulsores. Constituida en enero de 2014, la formación concurrió a los comicios europeos de junio con Vidal-Quadras como candidato y cerca de un millón de euros. Este fondo procedía de integrantes de un ente de la oposición iraní, el Consejo Nacional de la Resistencia Iraní [CNRI], dada su buena sintonía con la cabeza de lista de Vox. Entonces el discurso del partido fue diferente al actual. Siguiendo los planteamientos de reconversion.es, se centró en reducir el Estado para hacerlo más eficiente desde un prisma económico. El lema de la campaña fue aséptico (“La solución se cambiar”) y en su spot Vidal-Quadras explicó que hacía falta que el Estado dejara de ser un elefante que devoraba de forma insaciable recursos públicos (para mantener una estructura mastodóntica) y deviniera un “brioso corcel”.

 

Alejo-Vidal-Quadras-OKSantiago Abascal, Alex Vidal-Quadras y José Antonio Ortega Lara en un acto de la plataforma reconversion.es (foto de www.eldiario.es).

Vox captó 244.929 votos (1.5%) y ningún escaño. Vidal-Quadras abandonó pronto la presidencia de Vox y en febrero de 2015 lo dejó al preconizar la aproximación a UPyD y C’s, lo que desagradó a la cúpula dirigente. Le sustituyó Abascal y Vox conoció una radicalización visible en los comicios andaluces del mes siguiente, en los que solo obtuvo 18.017 votos (0.4%). Estos resultados parecieron augurarle un futuro magro, como corroboraron sus reducidos apoyos a las elecciones legislativas de diciembre (58.114 sufragios; 0.2%), que menguaron al repetirse los comicios en junio de 2016 (47.182; 0.2%).

El ascenso de Vox: unas elecciones andaluzas marcadas por Cataluña

Sin embargo, esta situación se revirtió de forma espectacular dos años y medio después, cuando en los comicios andaluces de diciembre de 2018 Vox conoció un salto cualitativo y logró 395.185 votos (10.9%) y 12 escaños. Antes de estas elecciones Vox ya había despuntado en diferentes sondeos (el último de ellos fue el del CIS de septiembre del mismo 2018, con un 1.4% del voto estatal) gracias a una conjunción favorable debido a varios factores. Uno fue el proceso independentista de Cataluña, del que Vox devino la acusación popular en el Tribunal Supremo.

Este rol le confirió gran visibilidad y le permitió erigirse en una alternativa antiseparatista “dura” ante un PP a sus ojos fracasado (para Vox era la “derechita cobarde”, “la derecha cautiva y desarmada” o “un juguetillo de la izquierda”), mientras C’s no merecía crédito por sus cambios de criterio (era “la veleta naranja”). En el tema autonómico, pues, se había producido un cambio cualitativo que llevaba el agua al molino de Vox al clamar por poner fin a las autonomías, ya que la catalana amenazaba la propia integridad del Estado.

En este marco, la crisis política catalana tuvo un gran protagonismo en la campaña electoral andaluza. El presidente socialista Pedro Sánchez fue presentado por el PP y Vox como un títere de los independentistas y abogaron por ilegalizar a los partidos de este espectro político y también para aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña. A su vez, el candidato de C’s, Juan Marín, buscó la confrontación directa con Quim Torra. En este escenario, PP y C’s no presentaron a Vox como un partido ultraderechista del que había que distanciarse al ver que podía ser un socio necesario para formar gobierno después de las elecciones, como así sucedió.

La estrategia de ambos partidos, PP y C’s, confirió respetabilidad a la formación extremista y la “normalizó” políticamente. La consecuencia de todo ello fue que durante la campaña fue reiterado el recurso a la necesidad de mano dura con la crisis catalana, de forma que el posicionamiento político de C’s y PP se desplazó a la derecha en beneficio de Vox, que marcó en buena medida la agenda política. Lo constató la candidata socialista a la Junta, Susana Díaz, cuando manifestó a posteriori que debería haber hablado más de la crisis independentista: “Cataluña tiene la culpa de mí fracaso”, dijo. Un titular del diario humorístico http://www.elmundotoday.com resumió con acierto este clima: “La derecha consigue frenar el independentismo catalán en Andalucía” (3/XII/2018).

Sin embargo, antes de continuar con el análisis del protagonismo de Cataluña en el discurso de Vox, queremos destacar que el ascenso del partido en Andalucía no obedeció únicamente a la crisis secesionista, pues tuvieron peso otros factores de los que es difícil valorar su importancia. Nos referimos a la controversia generada por la exhumación del cadáver de Franco (C’s y el PP se abstuvieron al Congreso ante esta decisión), que insertó en el debate público la “ley de la memoria histórica” (Vox hace bandera de su oposición a la misma).

Hay que recordar igualmente que el PP experimentaba una recomposición interna, castigado judicialmente por la corrupción, y Pablo Casado acababa de sustituir a Rajoy al frente del partido. También jugó a favor de Vox la rivalidad entre el PP y C’s por el voto derechista, que les condujo a dar protagonismo a la inmigración en la agenda política. Finalmente, el éxito de Vox en Andalucía fue inseparable de una crisis de representatividad preocupante: solo el 47.6% del censo electoral optó por los cuatro grandes partidos (PSOE, PP, C’s y Podemos), la abstención llegó al 41.3% y el voto en blanco y el nulo alcanzaron un 3.7%.

blog_2760_95Propaganda de Vox difundida en 2015 con motivo de la “diada” o fiesta nacional catalana del 11 de septiembre

La “España viva” o la resurrección del españolismo “incondicional”

De esta forma, entre el 2015 y el 2018 Vox articuló un nacionalismo español integrista que parecía casi erradicado de la política. Este, simplificando, tenía el eje (y también la capacidad de movilización) en el temor a la amputación de la patria. Su cuna fueron la Cuba y el Puerto Rico coloniales del siglo XIX. Allá lo acuñó el lobby ultraespañolista en su lucha contra el separatismo cubano y para bloquear toda reforma que alterara el statu quo de los peninsulares. Fue conocido como “incondicionalismo” porque sus dirigentes se definían cómo “ni conservadoras, ni liberales… somos patriotas incondicionales”.

Este nacionalismo extremo rebrotó en España después de 1898, cuando los militares repatriados vieron en el catalanismo el peligro de convertir a Cataluña en una “segunda Cuba” y fue la matriz de una nueva ultraderecha. Así, en la Barcelona de 1919 se constituyó una Liga Patriótica Española [LPE] (que se enfrentó a bastonazos a los catalanistas a las Ramblas) y posteriormente este discurso esencialista se visualizó en varios colectivos, desde el Partido Nacionalista Español [PNE], liderado por José Albiñana, hasta la Falange. La dictadura franquista también lo integró en su nacionalismo español. Recordemos al respecto no solo la persecución del catalanismo, sino también la estigmatización de Guipúzcoa o Vizcaya en 1937 como “provincias traidoras” al no triunfar allí los sublevados en 1936.

Vox, con la crisis secesionista, consiguió situar otra vez en el mainstream político este discurso de reacción ante la amenaza de amputación de la patria. Abascal ha sido diáfano al situar la defensa de España como ultima ratio: “Yo soy español. Ni monárquico ni republicano. […] España, su soberanía y su unidad están por encima de la monarquía, de la república, de la Constitución y de la democracia”.

En este aspecto, a pesar de que Vox ha adaptado el lema de Donald Trump en su divisa “Hacer España grande otra vez”, hay que subrayar que la idea-fuerza con la que se identifica el partido es “la España viva”. Esta metáfora afirma de forma implícita la existencia de “una España muerta” contra la que se debe luchar (es un trasunto de la Anti-España) y, sobre todo, proyecta una España que se afirma y renace de forma simultánea en el combate contra sus enemigos seculares. Entre estos destaca el islam, a pesar de que el discurso oficial del partido únicamente rechaza el fundamentalismo musulmán. No en vano, Vox planteó la campaña electoral andaluza como el inicio de una nueva Reconquista del país. Igualmente, Rafael Bardají, vocal de su Consejo Nacional, ha manifestado que “la lucha de VOX por recuperar el sentimiento nacional será recordada como la Covadonga 2.0”. De hecho, un libro titulado La España viva que recoge entrevistas con líderes del partido (y del que procede la cita anterior de Bardají) advierte al lector que ha sido impreso el 6 de octubre de 2018, “víspera […] de la Batalla de Lepanto”. Incluso, Abascal ha sido presentado por sus seguidores como un nuevo Cid campeador. Su ascendencia familiar de Amurrio avalaría su carácter de luchador genuino por “España”: su abuelo Manuel fue un alcalde franquista y el padre, Santiago, un miembro histórico de Alianza Popular que recibió numerosas amenazas de ETA (como su hijo homónimo) y sufrió un atentado a su tienda.

Hacer españaPropaganda de Vox adaptando el lema de Donald Trump.

La formación, en suma, ha logrado articular un discurso palingenésico de España (que incluye el mito de la Hispanidad), según el cual esta conseguirá renacer en el decurso de la lucha contra sus enemigos. El más visible de estos es el nacionalismo catalán, pero -como hemos señalado- el islam se proyecta como un gran peligro en sus metáforas, a la vez que acerca el partido al universo cristiano (Abascal ha aludido a la cruz como “elemento esencial de nuestra civilización”). Para Vox este combate solo puede acabar con la victoria de la genuina España, que supondrá la resurrección de la “España viva”.

La Cataluña de Vox es, simplemente, España

En este panorama, la propaganda específica dirigida a Cataluña que Vox habría emitido hasta hoy (aunque puede haber otra que desconozcamos) se habría limitado a una selección de catalanes eminentes que proclamaron su españolidad o la de Cataluña. El partido la difundió en 2015 con motivo de la “diada” o fiesta nacional catalana del 11 de septiembre con el lema “El mejor 11 de Cataluña. Homenaje a unos catalanes ilustres”. Conformaban la nómina Valentí Almirall, Agustina d’Aragó, Jaume Balmes, Víctor Balaguer, Joan Maragall, Joan Prim, Joaquim Rubió i Ors, Narcís Monturiol, Salvador Dalí, Narcís Verdaguer y Josep Pla.

De forma significativa, en el acto multitudinario de presentación del partido en Barcelona efectuado el 3 de junio de 2018 (con la asistencia de 2.0000 personas según Vox) solo se enarbolaban banderas españolas y durante las dos horas que duró ningún orador intervino en catalán y solo se gritó dos veces “¡Viva Cataluña!”. Cómo se puede constatar, Vox no ve necesario modular un discurso específico para Cataluña porque su singularidad por razones históricas o culturales es irrelevante.

De hecho, los líderes de la formación en Cataluña reflejan el nacionalismo español “incondicional” citado, aunque de formas diferentes. De este modo, Ignasi Garriga (miembro del Consejo Nacional de Vox) es un mulato hijo de una familia procedente de la antigua Guinea española, la España colonial. El abogado Jorge Buixadé (también presente al Consejo Nacional) ganó notoriedad en 2009, como abogado del Estado que denunció el plebiscito por la independencia convocado en Arenys de Munt. Previamente había integrado la candidatura de FE de las JONS por Tarragona en los comicios autonómicos de 1995 y en los legislativos de 1996 se sumó a la de Falange Española Auténtica [FEA] por Barcelona. Por último, la presidenta de Vox en Barcelona, Mª Dolores Martín, es una zaragozana que cuando llegó a Cataluña hace dos décadas le sorprendió la imposibilidad de escolarizar a sus hijos en castellano y afirma que cuando se disponía a mudarse de Cataluña se sintió reconfortada por el mensaje de Vox y decidió unirse al partido.

España viva

La “España viva” es la divisa de Vox.

Ateniéndonos a lo expuesto, consideramos que el “programa catalán” de Vox, de forma breve y clara, se puede sintetizar en el lema “¡Puigdemont a prisión!”, sin hacer con ello ironía alguna. Lo gritó Rocío Monasterio (vicesecretaria de Acción Social) en el gran acto de Vox en Vistalegre en octubre de 2018. Desde esta óptica no sorprende que se haya apuntado como eventual candidato al ayuntamiento de Barcelona del partido a su secretario general, José Ortega Smith (cronicaglobal.elespanol.com, 7/XII/2018), rostro público de la acusación popular en el proceso independentista. Este letrado hispano-argentino ganó cierta notoriedad al integrar un comando de Vox que dejó expuesta en Gibraltar una bandera española de 180 metros. En cuanto a su mensaje en Cataluña, Ortega encarna el populismo punitivo ya apuntado. No obstante, su candidatura no está clara, pues desde la formación se afirma que esta saldrá de unas primarias [finalmente el candidato elegido no fue Ortega, sino Ignacio Garriga, pero este no salió de unas primarias].

En síntesis, si bien Vox encarna una derecha populista moderna y homologable a las de Europa occidental, revive a la vez un integrismo españolista centenario (ahora en formato 2.0 por su carácter viral). Lo plasma la idea de la “España viva”, que aspira a reintegrar Cataluña a un solar patrio recentralizado, unitario y uniformizado.

_________

* Artículo publicado originalmente en catalán: Xavier Casals, “Catalunya i ‘la España viva’ de Vox”, Política & Prosa, 5 (marzo 2019), pp. 44-47. Existe una versión on-line en catalán.