EL ADOQUÍN DE RIVERA, MUNICIÓN PARA VOX

noviembre 8, 2019

Ilustración de María Titos para este artículo en El Periódico (6/XI/2019)

 

DURANTE EL DEBATE TELEVISADO ESTE LUNES Albert Rivera exhibió un adoquín que habrían lanzado manifestantes de la plaza de Urquinaona a la policía. La imagen de Rivera y su loseta se hizo viral, pero es probable que no le aporte un alud de votos, pues -según las encuestas- Santiago Abascal, líder de Vox, le estaría substituyendo como gran beneficiario del antisecesionismo. De confirmarlo las urnas, el 10-N asistiremos a la substitución del nacionalismo español desacomplejado de Cs, de marchamo liberal, por el esencialista de Vox. De este modo, como analizamos a continuación, podría empezar a concluir una etapa política iniciada en el 2006.

Cs y UPyD: la extraña pareja

Ese año se constituyó Cs en Catalunya liderado ya por Rivera y en los comicios catalanes celebrados entonces obtuvo tres escaños que revalidó en los del 2010. Hizo bandera de los derechos lingüísticos de los castellanohablantes y se declaró contrario al nacionalismo catalán desde un claro nacionalismo español (visible en su lema ‘Catalunya es España. Tú lo piensas, nosotros lo decimos’). Aunque se autodefinió de centro-izquierda y socialdemócrata, en las elecciones europeas del 2009 se coaligó con el partido conservador y euroescéptico Libertas.

A la vez, fue el referente de una formación similar surgida contra el nacionalismo vasco en el 2007, Unión, Progreso y Democracia (UPyD), que lideró la exsocialista Rosa Díez. Este partido y Cs, incapaces de pactar, protagonizaron una pugna surrealista que plasmaron sus lemas en los comicios europeos de 2014: ‘La unión hace la fuerza’ (UPyD) y ‘La fuerza de la unión’. Finalmente se impuso electoralmente Cs, con un Rivera jaleado como líder de la “resistencia constitucional” en Catalunya.

Rivera y la ‘operación Roca’ al revés

Ello le permitió protagonizar una suerte de ‘operación Roca’ a la inversa. Tal expresión designó en 1983 el apadrinamiento por CiU del Partido Reformista Democrático (PRD), que acaudilló Miquel Roca. Concebido como “una propuesta catalana para la modernización del Estado”, el PRD debía ser una bisagra centrista entre PSOE y PP. Pero fracasó en las elecciones de 1986 (0,9% del voto) y desapareció. Desde tal óptica, el 2015 fue el turno de una ‘operación Rivera’: ese año la reacción contra el proceso secesionista catalán catapultó a Cs al Congreso de los diputados (13,9%) como aparente partido bisagra de PP y PSOE.

En sintonía con este marco, en el 2017 Cs se definió como “constitucionalista, liberal, democrático y progresista”. Pero en los comicios de Andalucía del 2019, en los que Vox emergió institucionalmente (10,9%), Cs empezó a virar a la derecha al formar un gobierno allí con el PP con apoyo de Abascal. Y tras las elecciones del 28-A un Cs crecido (15,8%) se negó a pactar con el PSOE al apostar por substituir a un PP a la baja (16,6%) como gran partido del centroderecha.

Vox: ¿Llega y gana?

En tal escenario, el contundente antisecesionismo de Abascal ha superado al de Rivera y Pablo Casado. Pero mientras el PP ha sobrevivido como gran partido, Cs parece hundirse ante Vox. Su demanda de aplicar un ‘155 premium’ en Catalunya (compartida con Casado) palidece ante la supresión de las autonomías que reclama Vox y su petición de declarar el estado de excepción. También el liderazgo antisecesionista de Rivera parece sucumbir ante el de Abascal. Este, nacido en Amurrio, se forjó en los ámbitos más duros del PP vasco y porta pistola, un recuerdo de las amenazas que recibió de ETA. Además, Vox lideró el castigo al independentismo al representar a la acusación popular en el juicio a los líderes independentistas. Por consiguiente, Vox rentabiliza hoy la protesta antisecesionista en España al situarla los sondeos como tercera o cuarta fuerza. El adoquín de Rivera es, pues, munición para un Abascal a quien se ha aludido como eventual vicepresidente de un Gobierno que liderase el PP si las urnas lo permitieran.

De Cs a Vox: un cambio decisivo

Ahora bien, Vox defiende un patriotismo esencialista muy distinto al “patriotismo constitucional” de Cs. Abascal escribió en el 2008 -con el filósofo Gustavo Bueno- que la nación designa a los vivos y “a los muertos que la constituyeron y mantuvieron, y a los hijos que aún no han empezado a vivir”, por lo que “el Pueblo no puede decidir, y menos aún una parte suya, sobre la Nación española”. En suma, Vox quiere preservar una España cuyo origen se diluye en el tiempo contra el secesionismo y una supuesta “invasión migratoria”. Así las cosas, su más que probable ‘sorpasso’ de Cs este domingo transformará por completo la política española.

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* Artículo publicado originalmente en El Periódico 6/XI/2019): Xavier Casals, “El adoquín de Rivera, munición para Vox”. La imagen del inicio de este post procede del mismo.


CINCO INCÓGNITAS DE VOX QUE DESVELARÁ EL 10-N

noviembre 3, 2019

 

“España siempre”, el lema de la campaña de Vox.

 

LOS COMICIOS DEL 10-N COMPLETARÁN UNA SECUENCIA ELECTORAL que nos permitirá observar si Vox logra resolver algunas de sus asignaturas pendientes y le afectarán sus pactos de gobierno y también abandonos y el escándalo  mediático asociado a la actividad profesional de Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros.

1. ¿Logrará mantener o ampliar su electorado del 28-A?

Vox ha tenido un apoyo muy volátil. Como ya señalamos en nuestro análisis del partido tras la triple cita electoral del 26-M, en los comicios europeos perdió casi la mitad de los votos (el 48.1%) que obtuvo el 28-A, al pasar estos de 2.677.173 (10.1%) a 1.388.681 el 26-M (6.2%).

Ahora es imposible hacer un proyección verosímil, pues el reciente sondeo del CIS (elaborado antes de conocerse la sentencia de los líderes independentistas) le otorga un descenso notable de apoyos y obtendría el 7.9% del voto (entre 14 y 21 escaños). Ello contrasta con la tendencia alcista que sondeos recientes atribuyen a Vox, que incluso podría superar a C’s de modo holgado. Esta última tendencia sería lógica, en la medida que la formación se habría beneficiado de las protestas que ha tenido la sentencia mencionada en Cataluña y de la oposición que ha generado la exhumación del cadáver de Franco en sectores sociales que podrían ser significativos. Así las cosas, solo la noche del 10-N será posible constatar la base electoral del partido.

2. ¿Persistirán sus “agujeros negros” territoriales?

Los resultados del 28-A plasmaron que Vox estaba ausente del País Vasco, Navarra, Galicia, las Islas Canarias y en Cataluña solo tuvo un escaño. Un mes después, las elecciones autonómicas del 26-M reflejaron que tampoco está presente en Extremadura, Castilla la Mancha, La Rioja y solo obtuvo un diputado en Castilla y León. A la vez, ingresó en 27 de las 50 capitales provinciales, poco más de la mitad.

Veremos ahora si esta cartografía del voto se mantiene o, por el contrario, si aumentan los “agujeros negros” o  estos retroceden. De este modo, veremos si se configuran bastiones voxistas, como podría ser el eventual caso de Murcia,  o si -por ejemplo- su apoyo en Cataluña se mantiene (pues el CIS advierte la posible pérdida de su escaño).

3. ¿Diversificará su base electoral captando voto obrero?

Vox no parece haber hecho un agujero entre el electorado obrero: Como apuntó un análisis de eldiario.es tras el 26-M, este  partido “no ha logrado entrar en los cinturones rojos de las ciudades y logra los mejores resultados en los barrios más adinerados de los grandes ayuntamientos”. Esta era el resumen de un análisis del voto que cosechó el partido “en las 16 ciudades españolas más pobladas”, constatando  que Vox captó “sus mejores registros en los barrios más ricos de las grandes ayuntamientos. En las áreas urbanas con rentas superiores a 50.000 euros el partido de extrema derecha obtuvo el 8,63% de los votos”. No es, pues, casualidad que Santiago Abascal haya iniciado su campaña en la segunda urbe catalana en población, L’Hospitalet, en busca del voto obrero: “Estamos aquí para tender la mano a la gente que con buena fe votó a los socialistas y hoy se sienten traicionados”, manifestó el líder de Vox.

4. ¿Le pasarán factura  sus pactos de gobierno con PP y C’s?

Pese a que Vox criticó al PP (que bautizó como la “derechita cobarde”) y a C’s (que designó como la “veleta naranja”), lo cierto es que el bloque formado por estos tres partidos ha actuado con una disciplina política más que notable y no se ha perdido ningún posible gobierno local o autonómico allí donde podían sumar. Por consiguiente, cabe pensar que el complejo equilibrio que mantiene Vox entre su carácter de partido de protesta y de gobierno puede pasarle factura en las urnas.

5. ¿Le afectarán de modo negativo deserciones y escándalos?

Vox ha conocido diversas deserciones, algunas muy sonadas, como la de la diputada Malena Contestí, que emitió duras críticas hacia la formación. Asimismo, han aparecido diversas informaciones sobre el desarrollo de las actividades profesionales de dos de sus líderes, Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros que afectan a su transparencia, ética y cumplimiento de la legalidad. Cabe pensar que todo ello puede afectar a los resultados del partido.

Conclusión

En definitiva, la noche del 10-N empezaremos a tener una radiografía más clara de Vox en cuanto a sus bases electorales y territoriales.  Asimismo, podremos constatar si le pasan factura escándalos, deserciones y pactos de gobierno con el PP y C’s, sus paradójicos “aliados-enemigos”.


AQUÍ PUEDE ACCEDERSE A TODOS NUESTROS ARTÍCULOS SOBRE VOX

noviembre 1, 2019

Santiago Abascal, líder de Vox (foto de EFE / Adrián Ruiz del Hierro).

DADO EL INTERÉS QUE SUSCITA VOX Y LAS PETICIONES DE INFORMACIÓN QUE HEMOS RECIBIDO AL RESPECTO, EN ESTE POST HEMOS AGRUPADO LOS ENLACES A NUESTROS ARTÍCULOS SOBRE ESTE PARTIDO.  Su lectura permite aproximarse a distintos aspectos de esta formación, como detallamos a continuación. La fecha que figura en ellos es la de publicación en nuestro blog, pero la mayoría fueron publicados en otra fecha en un medio de comunicación (la fecha original consta en cada entrada).

  1. VOX Y SU CAMPAÑA ISLAMÓFOBA CONTRA EL PSOE Y PODEMOS (24/III/2015).
  2. CLAVES PARA COMPRENDER El ASCENSO DE VOX (14/X/2018).
  3. VOX SÍ, PACMA NO: UN GRAVE ERROR (17/IX/2018)
  4. TRES APUNTES SOBRE VOX Y SU IMPORTANCIA EN LAS ELECCIONES ANDALUZAS (30/XI/2018)
  5. VOX: EL MAZAZO. LAS CLAVES DEL ASCENSO DE VOX EN ANDALUCÍA (7/XII/2018)
  6. VOX: ¿PACTO DE GOBIERNO O AISLAMIENTO? (19/XII/2018)
  7. LA RENOVACIÓN DE LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA: EN 2009 YA APUNTAMOS QUE EXISTÍA UN SUBSTRATO POLÍTICO FAVORABLE A LA ECLOSIÓN DE UN PARTIDO COMO VOX (26/XII/2018)
  8. ¿ES POSIBLE FRENAR EL ASCENSO DE VOX? ANALIZAMOS LAS DISTINTAS ESTRATEGIAS DE CONTENCIÓN DE LA EXTREMA DERECHA (16/I/2019).
  9. VOX, EL GRAN BENEFICIARIO DEL PACTO DE GOBIERNO ANDALUZ (23/I/2019)
  10. VOX HABLA SOBRE VOX. TRES LIBROS PARA CONOCER EL PARTIDO (30/I/2019).
  11. EL AUTOBÚS DE HAZTEOIR O CÓMO LOS MEDIOS HAN CREADO UN CIRCO MEDIÁTICO EN TORNO A LA ULTRADERECHA DEL QUE CONSTITUYEN SU PÚBLICO INCONDICIONAL  (3/III/2019)
  12. VOX CONTRA EL FEMINISMO (24/III/2019)
  13. CATALUÑA Y LA “ESPAÑA VIVA” DE VOX: EL RETORNO DEL NACIONALISMO ESPAÑOL INTEGRISTA (26/IV/2019)
  14. VOX RECUPERA LA “ANTI-ESPAÑA” PARA DESIGNAR A LOS ENEMIGOS DE “LA ESPAÑA VIVA” (4/V/2019)
  15. ¿CUÁL ES AL SITUACIÓN DE VOX DESPUÉS DEL 28-A? (12/V/2019).
  16. VOX TRAS EL 26-M: NUBES EN EL HORIZONTE (1/VI/2019).
  17. VOX EN AGUAS PANTANOSAS: SU APOYO CAE EN LAS ENCUESTAS, SE ENREDA EN LOS PACTOS DE GOBIERNO Y GENERA NOTICIAS DESFAVORABLES (6/VII/2019).
  18. ESPAÑA SUMA, UN RETO COMPLICADO PARA VOX
  19. CINCO INCÓGNITAS DE VOX QUE DESVELARÁ EL 10-N
  20. EL ADOQUÍN DE RIVERA, MUNICIÓN PARA VOX (6/XI/2019)

CUELGAMUROS: Y DESPUÉS DEL TRASLADO DE FRANCO, ¿QUÉ?*

octubre 26, 2019

La cruz de 150 metros que preside el Valle de los Caídos.

 

EL TRASLADO DE LOS RESTOS DE FRANCO AL CEMENTERIO DE EL PARDO es el primer paso para que el Valle de los Caídos, según afirmó el PSOE en febrero del 2018, “se reconvierta en espacio para la cultura de la reconciliación, de la memoria colectiva democrática, y de […] reconocimiento de las víctimas de la guerra civil y la dictadura”. ¿Es posible cambiar el simbolismo franquista del recinto en tal sentido? Consideramos que tal propósito no es fácil por tres razones.

¿Tendrá apoyo suficiente el cambio del Valle de los Caídos?

Materializar tal proyecto requiere un consenso político amplio, algo que hoy es muy complicado. El PSOE ha hecho bandera de las “políticas de la memoria”: en el 2007 José Luis Rodríguez Zapatero promovió la ley de memoria histórica, y en el 2018 Pedro Sánchez dio al tema nuevo brío al decidir exhumar a Franco. Pero la citada norma tuvo la oposición del PP y –por razones distintas- de ERC, sumando 185 votos a favor y 135 en contra. Entonces los populares apoyaron despolitizar el Valle de los Caídos, pero no la ley, lo que se tradujo en su falta de presupuesto durante el Gobierno de Mariano Rajoy. Y en agosto del 2018, PP y Ciudadanos se abstuvieron en la decisión de exhumar a Franco porque el Gobierno lo hizo con un decreto ley (lo que supone “extraordinaria y urgente necesidad”). Igualmente, Pablo Casado ha afirmado que no gastaría “ni un euro” en tal iniciativa. Tal panorama indica que crear el mencionado centro de interpretación en Cuelgamuros puede tener un desarrollo errático según el Gobierno de turno.

¿El recuerdo de la guerra civil dificultará el proyecto?

La exhumación de los restos de Franco ha evidenciado que la vigorosa “memoria republicana” de la contienda coexiste con otra de los vencedores también robusta. Así, el recuerdo de la guerra civil goza de una ‘mala salud de hierro’. Según una encuesta de El Mundo del 21 de octubre, un 18% de ciudadanos son indiferentes a exhumar al dictador, un 42,8% son favorables y un 35,6% contrarios, identificándose estos últimos con votantes de la derecha: Vox (81%), PP (77%) y Cs (48%). Y es que la contienda concluida en 1939 conforma actualmente un elemento potente de identidad política. Lo ilustró la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, al aludir a una hipotética quema de iglesias “como en el 36” tras el traslado del cuerpo de Franco. De hecho, la oposición de la familia del dictador a esta decisión ha situado su figura en el debate público durante año y medio. En este marco sorprende que el CIS no haga preguntas sobre Franco desde el 2008, pues ignoramos si influye su legado. Esta cultura política guerracivilista revela la dificultad de hacer de Cuelgamuros un “lugar de memoria” acorde con una relativa pluralidad ideológica.

¿Es la mejor solución para el futuro de Cuelgamuros?

A estos problemas se añaden los que ofrece el propio Valle de los Caídos, empezando por la necesidad de apartar del altar mayor la tumba del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera, y continuando con el relevo del prior benedictino Santiago Cantera, dada su beligerante oposición a exhumar a Franco. Con tal fin el Gobierno estaría ya maniobrando para que la archidiócesis de Madrid se hiciera cargo del lugar. El tema económico ocupa otro importante capítulo, pues mantener el recinto requiere 1.836.325 euros anuales, que incluyen los 340.000 que reciben sus monjes benedictinos (según datos del 2017). Quizá los ingresos del turismo paliarán este problema, dado que la polémica que creó el traslado del dictador disparó las visitas, que pasaron de 283.277 en 2017 a 378.875 en 2018. Ese año aportaron 1,89 millones de euros a Patrimonio Nacional, que regenta el monumento. Sin embargo, en el 2011 se estimó que rehabilitarlo requiere una inyección de 13 millones de euros.

A estas cuestiones económicas enjundiosas se suman otras de más difícil manejo relativas a los 33.833 difuntos allí enterrados, la identidad de más de un tercio de los cuales se ignora (12.410). ¿Accederán sus familiares a mantener allí sus restos? Planteamos esta pregunta porque si hoy son familiares de republicanos quienes desean retirar sus cuerpos del lugar, mañana pueden ser los parientes de franquistas quienes lo reclamen.

En definitiva, asistimos al inicio de una remoción del Valle de los Caídos de final incierto al afrontar un reto arduo: ¿Puede un conjunto arquitectónico franquista convertirse en un espacio democrático? Tal iniciativa puede topar aquí con obstáculos tan enormes como la cruz de 150 metros de altura que preside el lugar.

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Artículo publicado originalmente en El Periódico (24/X/2019): Xavier Casals, “Cuelgamuros: y después de Franco, ¿qué?”.


CINCO CLAVES PARA ENTENDER LA POLÉMICA SOBRE EL VALLE DE LOS CAÍDOS

octubre 12, 2019

Entierro de Franco en el Valle de los Caídos, el 23 de noviembre de 1975 (imagen de EFE).

 

EN ESTE BLOG HEMOS DEDICADO DIVERSOS ARTÍCULOS A LA MUERTE DE FRANCO y su entierro en el Valle de los Caídos que abordan los cinco aspectos esenciales de polémicas vigentes al respecto. A continuación, los hemos organizado en forma de cinco preguntas con sus pertinentes respuestas que permiten comprender el debate actual sobre el Valle de Cuelgamuros y sus raíces históricas.

1. ¿Fue prolongada la agonía de Franco hasta el 20-N?

Este tema ha sido objeto de especulaciones muy diversas  e incluso circuló una cábala al respecto que argumentó que, supuestamente, se decidió que el dictador falleciera el 20-N para evitar que se cumpliera una suerte de profecía críptica: la suma de la fecha oficial de inicio de la Guerra Civil (18-07-1936) y la de su fin (01-04-1939) proporcionaba un llamativo resultado: 19-11-1975. Es decir, la ecuación contenía una profecía latente sobre la fecha de la muerte de Franco, de ahí que -desde visiones conspirativas- se señalase que se hizo prolongar su muerte hasta el 20-N.

Para leer el resto de la respuesta clicar aquí.

2. ¿Quién decidió enterrar a Franco en el Valle de los Caídos?

La respuesta es un tanto sorprendente: en última instancia no lo hizo ni el dictador (que había hecho erigir el conjunto como mausoleo propio) ni su familia, sino el gobierno de Carlos Arias Navarro siguiendo una sugerencia del personal del Servicio Central de Documentación [SECED].

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3. ¿Cómo discurrió el entierro de Franco?

El domingo 23 de noviembre tuvo lugar el entierro de Franco, que se desarrolló según un minucioso plan del  citado SECED, dependiente del presidente Arias. Fue la “Operación Lucero”, que un exmiembro de ese ente, Juan Mª de Peñaranda, expuso en un ensayo homónimo (Operación Lucero, 2017). Este operativo quiso garantizar que el entierro de Franco transcurriera con normalidad y elaboró un protocolo que cubrió todos los aspectos de la muerte del dictador, desde su uniforme mortuorio hasta la jura del príncipe Juan Carlos como sucesor.

Tal diseño tuvo su origen en el asesinato de Luis Carrero Blanco en diciembre de 1973, pues entonces el régimen improvisó las honras fúnebres, lo que se quiso evitar al fallecer el dictador.

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4. ¿Cuál es la historia del Valle de los Caídos?

El pasado abril el Valle de los Caídos cumplió 60 años de su apertura. Su historia es conocida: Franco decretó su construcción en 1940 e intervinieron presos republicanos en las obras, concluidas en 1958. El dictador, según su hija Carmen, “quizá quería que [el conjunto] fuera como lo de Felipe II después de la batalla de San Quintín, que había hecho el monasterio de El Escorial”. Franco, en apariencia conciliador, decidió que el lugar acogiera a difuntos de ambos bandos de la contienda, reuniendo allí los restos de 34.000 víctimas.

Pero pronto se constató que el Valle de los Caídos difícilmente sería un lugar de confraternización, pues en el discurso de inauguración el dictador recordó su triunfo en la contienda: lo efectuó el 1 de abril de 1959 (vigésimo aniversario  de su victoria) y recordó que su lucha seguía: “La anti-España fue vencida y derrotada, pero no está muerta”, afirmó.

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5. ¿La exhumación de los restos de Franco cerrará la polémica?

Pese a que el flamante fallo del Supremo permite al gobierno cumplir su objetivo, cabe plantearse si la ausencia de la tumba de Franco en Cuelgamuros, más allá de dar satisfacción a un sector importante de la ciudadanía, permitirá “desacralizar” ideológicamente el Valle de los Caídos. Especialmente cuando se reubiquen en su basílica los restos de José Antonio Primo de Rivera (fundador de la Falange), depositados en su altar mayor, y no exista una jerarquía visual entre los difuntos que yacen allí.

Desde nuestra óptica, y consideramos que esto es lo esencial del asunto, y consideramos que esto es lo esencial del asunto, parece muy difícil que el lugar devenga el espacio de reconciliación de la Guerra Civil del que carece el país.

Para leer el resto de la respuesta clicar aquí.


EL TRASLADO DE FRANCO: ¿FIN DE LA POLÉMICA? *

septiembre 29, 2019

 Sepultura de Franco en la basílica del Valle de Los Caídos (foto de Javier Lizón, Efe).

 

HOY EL TRIBUNAL SUPREMO HA DICTAMINADO QUE LOS RESTOS DE FRANCO, tras permanecer 60 años en el Valle de los Caídos, reposen con los de su esposa, Carmen Polo, en el cementerio de El Pardo. Pero la familia del dictador recurrirá el veredicto ante el Tribunal Constitucional y, si es necesario, llegará al de Derechos Humanos de Estrasburgo. Su guerra judicial, pues, prosigue.

La sombra alargada de Franco

El ejecutivo socialista anunció el 18 de junio de 2018 su decisión de llevarse en breve los restos del autócrata del Valle de Cuelgamuros. Según Pedro Sánchez, tal decisión quería “cerrar heridas”. Pero sus planes se torcieron en dos sentidos.

Por una parte, el gobierno no hizo bien los deberes al no contemplar que los restos del dictador podían acabar en la cripta de la catedral de la Almudena, donde Carmen Franco Polo había comprado una sepultura. Ello abrió un frente legal imprevisto y pudo llevar a Sánchez a dispararse metafóricamente un tiro en su propio pie: fue el último gobierno franquista quien enterró al dictador fuera de Madrid para evitarse problemas (con la “Operación Lucero”) y podía ser ahora un ejecutivo socialista quien involuntariamente hiciera que sus restos reposaran en el centro de la capital, para mayor gloria del autócrata. El mundo al revés.

Por otra parte, lo que debía “cerrar heridas” con microcirugía barata (el coste del traslado se estimó en 3.738,9 euros), brindando al gobierno un aura progresista, se convirtió en una costosa operación quirúrgica. ¿Las razones? Puso el recuerdo del dictador en el centro del debate público (el nuncio Vaticano, Renzo Fratini, manifestó que el ejecutivo había “resucitado a Franco”), permitió a Vox monopolizar en las urnas la oposición a la “ley de memoria histórica” y las visitas al Valle de los Caídos se dispararon (crecieron un 50% en julio de 2018). La sombra de Franco devino muy alargada de repente.

¿Y ahora qué?

Pese a que el flamante fallo del Supremo permite al gobierno cumplir su objetivo, cabe plantearse si la ausencia de la tumba de Franco en Cuelgamuros, más allá de dar satisfacción a un sector importante de la ciudadanía, permitirá “desacralizar” ideológicamente el Valle de los Caídos. Especialmente cuando se reubiquen en su basílica los restos de José Antonio Primo de Rivera (fundador de la Falange), depositados en su altar mayor, y no exista una jerarquía visual entre los difuntos que yacen allí. Desde nuestra óptica, y consideramos que esto es lo esencial del asunto, parece muy difícil que el lugar devenga el espacio de reconciliación de la Guerra Civil del que carece el país.

Lo sucedido hasta hoy parece indicar lo contrario, en la medida que este asunto ha plasmado la mala salud de hierro de la cultura “guerracivilista” española, ya que la Guerra Civil y el franquismo todavía son capaces de remover pasiones. Y ello proyecta una aparente certeza inquietante: que determinadas heridas del pasado parecen imposibles de cauterizar.

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* Artículo publicado originalmente en El Periódico (24/IX/2019): Xavier Casals, “El traslado de Franco: ¿fin de la polémica?”.


¿LOS PARTIDOS DE EXTREMA DERECHA VIENEN PARA QUEDARSE? EL CASO DE GRECIA DEMUESTRA QUE NO SE PUEDEN HACER PRONÓSTICOS

septiembre 14, 2019

El periodista Kyriakos Velopóulos, que fundó y lidera Solución Griega (foto de E. M. en elmundo.es).

CUANDO IRRUMPE INSTITUCIONALMENTE UNA FUERZA DE ULTRADERECHA SUELE DECIRSE QUE “HA VENIDO PARA QUEDARSE”. Sin embargo, los partidos de este espectro presentan en algunos casos gran volatilidad de voto. A continuación analizamos el caso de Grecia, que ilustra cómo se han sucedido formaciones que se han eclipsado. Veámoslo como un drama que por el momento tiene tres actos (aunque podrían ser más).

Primer acto: Ascenso y caída de LAOS (2004-2012)

Al concluir la dictadura helena de los coroneles en 1974, como ya explicamos en este blog,  este sector ideológico devino marginal tras conocer una breve presencia en el parlamento. Pero retornó al mismo antes del crash del 2008, cuando en los comicios europeos del 2004 el partido Alerta Popular Ortodoxa [LAOS], que lideró Georgios Karatzaferis, obtuvo un escaño y en los legislativos del 2007 logró 10 con el 3.8% de los votos.

LAOS, que combinó su discurso radical con el pragmatismo, en noviembre del 2011 se integró en un gobierno de coalición con conservadores y socialdemócratas que seguía pautas de la troika en relación a la deuda contraída. Al hacerlo, desagradó a sus electores y, pese a dejar el ejecutivo en febrero del 2012, en los comicios de mayo de ese año devino extraparlamentario.

Segundo acto: Ascenso y caída de ANEL y Amanecer Dorado (2012-2019)

Su vacío, por una parte, lo ocupó Griegos Independientes [ANEL], fuerza dirigida por Panos Kammenos, de carácter igualmente nacionalista y xenófobo, pero opuesta frontalmente al rescate. En las elecciones de mayo en las que LAOS se hundió obtuvo el 10.5% de votos (33 escaños) y en las celebradas este enero, el 4,7% (13).

Por otra parte, emergió también Amanecer Dorado. Fundado en 1983 por su líder Nikos Michaloliakos, este partido  de orígenes neonazis fue marginal durante un cuarto de siglo. No obstante, en el 2008 inició una estrategia de implantación en el distrito sexto de Atenas y en los comicios locales del 2010 captó el 5.3 % de votos y Michaloliakos fue elegido concejal. La crisis activó su crecimiento: en las elecciones legislativas de mayo del 2012 captó el 7% de votos y saltó a 9.4% en las europeas del 2014. Pareció conocer entonces una dinámica ascendente.

Pero en las de 2019  su resultado cayó al 4.8% y pasó de 3 a 2 escaños. Finalmente, en los comicios legislativos de ese año devino extraparlamentario (2.9%).  ANEL tampoco tuvo mejor suerte: tras formar un gobierno de coalición con Syriza desde 2015, dejó el ejecutivo en enero de 2019 y, como Amanecer Dorado, también quedó fuera del parlamento en los comicios europeos de ese año (0.8%) y ya no concurrió a los legislativos.

Tercer acto: la emergencia de Solución Griega (2019…)

No obstante, la extrema derecha no ha desaparecido de las instituciones, pues ha emergido una nueva formación de este sector político: Solución Griega.

Esta formación fue constituida en 2016 y la lidera un ex-parlamentario de LAOS, Kyriakos Velopoulos. En los comicios europeos de 2019 obtuvo un escaño (1.1%) y en los legislativos 10 (3.7%). Ha iniciado así una aparente andadura ascendente.

Conclusión: toda cautela es poca en los pronósticos

En suma, Grecia ilustra que las fuerzas de extrema derecha no necesariamente “vienen para quedarse”, pues su electorado puede experimentar una gran volatilidad y sus partidos pueden conocer irrupciones espectaculares y mediáticas seguidas de eclipses súbitos y silenciosos. Se impone la prudencia, pues, al hacer pronósticos sobre este espectro, ya que en este país hemos asistido al eclipse de LAOS, ANEL y Amanecer Dorado.

En España podemos ver como Vox también refleja una elevada volatilidad electoral: en las elecciones europeas perdió casi un 48.1% de sus sufragios de las del 28-A y los sondeos indican que su tendencia a la baja persiste: el último del CIS le otorga un 3.3% (el 28-A obtuvo el 10.1%). Ello indica que se impone la prudencia al hacer prospectiva.