“EN ESPAÑA LOS MEDIOS OFICIALES RUSOS HAN CONSEGUIDO TENER UNA CIERTA INFLUENCIA EN DOS POLOS IDEOLÓGICOS: LA EXTREMA DERECHA Y LA EXTREMA IZQUIERDA”

julio 4, 2018

De izquierda a derecha, Miguel Vázquez, Marta Ter y Adrián Tarín.

¿CÓMO FUNCIONA EL UNIVERSO MEDIÁTICO EN LA RUSIA DE PUTIN?  Los investigadores Adrián Tarín, Marta Ter y Miguel Vázquez son miembros editores del libro colectivo Sistema mediático y propaganda en la Rusia de PutinCinco de sus autores -incluyendo a los editores- son miembros del Observatorio Eurasia (adscrito al Grupo de Investigación Compolíticas de la Universidad de Sevilla).

El trabajo ofrece una aproximación amplia al tema, motivo de gran interés en el presente por la influencia que se atribuye a los medios oficiales del Kremlin. Por esta razón hemos entrevistado a los editores, a quienes agradecemos que hayan accedido a contestar a nuestras preguntas.

¿Qué grado de control ejerce Putin en el universo mediático ruso? 

En términos formales, el sistema mediático ruso es tan imperfecto como en tantos otros países, con leyes, por un lado, garantistas y, por otro, lesivas con la libertad de expresión y tendentes a la concentración de la propiedad. En Rusia existen medios estatales controlados por el gobierno de turno y medios privados que responden más a sus intereses comerciales que a la responsabilidad social del ejercicio periodístico.

Sin embargo, existe una particularidad en el sistema ruso que tratamos de esclarecer en el libro. Si en Occidente los medios actúan como aparatos ideológicos del Estado, marcando agendas mediáticas inofensivas para la democracia liberal, en Rusia actúan como aparatos ideológicos de Rusia Unida, protegiendo al presidente y al partido.

En la Federación Rusa existe, sobre todo desde la llegada de Putin al poder, una trama político-empresarial que penetra los propios cimientos del sistema: por un lado, existen medios netamente públicos o cuyos accionistas mayoritarios son empresas de otros sectores, pero de titularidad estatal, sobre los que el gobierno ruso ejerce un control directo; pero también existen medios privados cuyos propietarios forman parte de una oligarquía económica muy cercana al Kremlin. Esta cercanía está basada en una especie de pacto tácito en el que, mientras no se produzcan críticas al gobierno, se les permitirá hacer y deshacer comercialmente sin mayores presiones legales. Quienes, en su momento, no entraron en este pacto y trataron de mantener una línea editorial distinta, sufrieron las consecuencias y fueron perseguidos penalmente.

Además de un sistema copado de medios afines -sin importar si son estatales o no- otra diferencia respecto a Occidente es la intensidad y arbitrariedad con la que se aplican las leyes, ya sea en sentido garantistas hacia los aliados, y punitivas hacia los pocos adversarios existentes. Por tanto, puede afirmarse que el grado de control que se ejerce es alto.

Portada del libro. Clicando aquí puede accederse al sumario y a la introducción.

Afirman que el periodismo de investigación puede ser considerado “delito de alta traición”. ¿Por qué?

El delito de alta traición está descrito en el Código Penal de una manera lo suficientemente difusa como para que el periodismo de investigación pueda ser considerado espionaje. Ya antes de que comenzara el conflicto con Ucrania, se juzgaban entre tres y cuatro personas al año. En 2015 hubo más de 20 casos. Entre ellos, los más sonados fueron los de Svetlana Davídova, una ama de casa que transmitió a la embajada ucraniana una información que había escuchado en el autobús sobre el despliegue de tropas especiales rusas; este tipo de casos pueden llevar a muchos periodistas a autocensurarse.

Según la International Federation of Journalists (IFP), Rusia es el quinto país más peligroso del mundo (solo tras Iraq, Filipinas, México y Pakistán) para ejercer el periodismo, con 109 profesionales asesinados entre 1990 y 2015.

Las principales víctimas son periodistas que trabajan para medios independientes que denuncian la corrupción de las administraciones locales, regionales y/o federales. Algunos de estos periodistas han sufrido reiteradas amenazas, palizas y algunos han sido asesinados por sus publicaciones. Además, rara vez se han aclarado judicialmente estos casos, lo que aumenta el sentimiento de impunidad entre quienes cometen estos delitos. En algunas ocasiones se llega a juzgar a quien ejecutó el crimen, pero la persona que lo encargó rara vez acaba encausada. Esta situación se agrava cuando nos referimos al periodismo en el Cáucaso Norte, calificado por Reporteros sin Fronteras como un “agujero negro para los derechos humanos”.

¿Qué imagen y mensajes transmiten al exterior los medios oficiales rusos? 

Los principales medios de comunicación rusos subvencionados por el Kremlin y destinados a audiencias extranjeras son el canal de noticias Russia Today (RT) y la agencia Sputnik, ambos dirigidos por Margarita Simonián.

El slogan de RT, al igual que el de Sputnik, es proporcionar un punto de vista alternativo al mainstream de los medios occidentales, pero para ello a menudo utilizan técnicas de desinformación, como el uso de fake news y teorías conspirativas con el objetivo de confundir a la audiencia y propiciar una percepción determinada. RT dedica la mayor parte de su parrilla informativa a desacreditar las instituciones y gobiernos occidentales, especialmente en lo que respecta a Estados Unidos y la UE.

En España, estos medios han conseguido tener una cierta influencia en dos polos ideológicos: la extrema derecha y la extrema izquierda. El antiamericanismo y la visión de Rusia como contrapoder es, posiblemente, el principal denominador común que une a estos dos grupos y el Kremlin se ha postulado como el país que, en un mundo multipolar, podría hacer de contrapeso a la potencia hegemónica que hoy día es EEUU y, en menor grado, la UE.

Y así en España se da la paradoja de que personajes públicos próximos tanto a la Falange como a Izquierda Unida, a la hora de abordar temas relacionados con Rusia, se manifiesten de forma muy parecida. Por ejemplo, uno de los comentaristas habituales en Sputnik y RT, llegando incluso a confeccionar resúmenes anuales en política internacional es Juan Antonio Aguilar, fundador de Bases Autónomas, exmilitante de Falange y antiguo secretario general del Movimiento Social Republicano (MSR). Y en el otro lado de la moneda encontramos al eurodiputado Javier Couso que, en sus entrevistas a RT, acostumbra a estar en línea con los postulados del Kremlin en materia de política exterior, coincidiendo a menudo con Aguilar en el diagnóstico sobre conflictos como el de Siria o Ucrania, así como sobre la participación de Estados Unidos en estos escenarios.

 

La influencia de las falsas noticias rusas ha sido magnificada en Europa (imagen de La Razón).

¿Los medios de comunicación privados están fuera de la tutela del Estado y la oposición puede hacerse oír?

Sí y no. Sí están fuera de la tutela del Estado en el plano económico y, en ese aspecto, los periodistas no tienen sus opiniones constreñidas. Pero igualmente trabajan dentro de Rusia y, por lo tanto, sus periodistas pueden autocensurarse ante temores de ser víctimas tanto de la la represión legal (a través del Código Penal, con penas por extremismo y alta traición, por ejemplo) como de la ilegal (amenazas, palizas y asesinatos).

Aluden en la obra a la difusión por el gobierno de un “propaganda del miedo y del odio”. ¿En qué consiste?

En el libro, Miguel Vázquez entiende que el tradicionalismo es la idea principal que vertebra el proyecto político de Putin: la protección de la familia nuclear y la crítica a las diversas opciones sexuales, alianzas con la Iglesia Ortodoxa, liderazgos fuertes y críticas a la democracia liberal, patriotismo y nostalgia del periodo imperial, etcétera. Su tesis es que este tradicionalismo, en los medios, se encuadra en lo que define como el “marco de la guerra”, un frame según el cual Rusia se encontraría en constante peligro por las presiones políticas e ideológicas de Occidente y la necesidad de defenderse de ellas.

Aquí entrarían tanto las alianzas expansionistas de la OTAN y la UE en la esfera de influencia rusa -antiguos países de la URSS- como la difusión de la libertad sexual, el feminismo, el laicismo, y otras ideas progresistas que son entendidas como estrategias discursivas que corrompen la moral rusa.

La propaganda del miedo y del odio es, por tanto y en este “marco de la guerra”, el énfasis, por un lado, del peligro que corren los valores tradicionales rusos ante el avance imparable de la hegemonía cultural occidental (miedo) y la caracterización de Occidente como el adversario que quiere destrozar todo lo que representa históricamente Rusia (odio).

Al mismo tiempo, el miedo a la intervención exterior sirve de pretexto para justificar el ataque a la oposición interna, tachada a menudo de quintacolumnista, es decir, de apoyar desde dentro del país a aquellos que, desde el exterior, quieren acabar con su unidad cultural y territorial. La identificación entre el opositor y el “traidor a la patria” es una conocida forma de propaganda utilizada para desprestigiar al adversario político. Cuando a alguien, como ha sido el caso a menudo de los gobiernos de Putin, carga demasiado las tintas en esta identificación, puede generar odio hacia los “traidores”, una emoción ya difícil de controlar y que acaba, en ocasiones, con la aparición de grupos violentos que pretendan tomarse la justicia por su mano.

 

Logos de RT y Sputnik.

¿Cómo controla el gobierno Internet? ¿Se exagera el peso de las injerencias rusas en Europa?

Durante muchos años, Internet fue un espacio de libertad de expresión y democratización del acceso a la información. Sin embargo, como ha ocurrido en otros países occidentales, en 2012 fueron aprobadas en Rusia distintas leyes que tratan de limitar este potencial libertario de la red de redes, llegando a plantearse, incluso, el bloqueo de páginas web extranjeras. Al tiempo que esto ocurre, el Kremlin ha entendido la capacidad de influencia del espacio digital, creando toda una red de troles, hackers y blogueros funcionales a los intereses del presidente.

Por otro lado, sí se ha exagerado el peso de las injerencias rusas en Europa, sin negar que éstas se hayan podido producir. Un ejemplo de ello es el caso de la supuesta injerencia rusa en la independencia de Catalunya, que analizaron con solvencia los compañeros en El Temps. Allí se demostraba que, frente a lo que algunos medios de comunicación y analistas difundieron, no existen datos fiables que confirmen que Rusia haya tenido un papel decisivo en Catalunya. Así, por ejemplo, no se encontró un número significativo de fake news difundidas por los medios subvencionados por el Kremlin sobre la crisis en Catalunya, como sí ha ocurrido vastamente en la propaganda rusa respecto a Ucrania, Georgia o Siria, por ejemplo.

En la misma línea, algunos medios españoles utilizaron indiscriminadamente el término “ciberguerra” para referirse a un supuesto ataque que Rusia habría realizado contra España, hecho que implicaría ataques informáticos efectuados por hackers para dañar o sustraer información sensible o para destruir sistemas de comunicación, tal y como ocurrió en Estados Unidos en la campaña electoral o en Ucrania con el apagón de dos centrales eléctricas. El propio CNI desmintió que esto hubiera ocurrido.


LA RATA NEGRA, LA MASCOTA DEL NEOFASCISMO EUROPEO QUE SURGIÓ DE MAYO DE 1968

mayo 19, 2018

La rata negra nació en 1968 en la Facultad de derecho de Assas.

EN ESPAÑA  “EL VIEJO TOPO” es el nombre de una cabecera de publicación izquierdista ampliamente conocida. Pues bien, frente al topo izquierdista, la ultraderecha europea posee una mascota también subterránea y contracultural: la rata negra. Su origen radica en el “mayo blanco de 1968”: es decir, en la contrarrevolución que generó la revolución de mayo de 1968. Esta es su historia.

A la reconquista de las aulas: el Groupe Union-Droite [GUD]

Después de la revuelta de mayo, sectores neofascistas -apoyando al gobierno- se lanzaron a la “reconquista” de las universidades. La lucha que se produjo entre elementos izquierdistas y ultraderechistas fue especialmente dura en la Facultad de Derecho de Assas, donde los enfrentamientos entre estudiantes de ideologías opuestas generaron verdaderas batallas campales.

En el curso de las últimas, los izquierdistas insultaban a los neofascistas llamándoles “ratas”. Paralelamente, un grupo de extrema derecha de la Facultad, el Groupe Union-Droite [GUD], confeccionó murales de propaganda en los que uno de sus mimebros, Jacques Marchal (antiguo militante del agresivo colectivo Occident), dibujó una rata negra haciendo comentarios irónicos sobre la situación en el lugar, tanto favorables como desfavorables al GUD.  Se había inspirado en las creaciones del dibujante de cómic franco-belga Raymond Macherot (1924-2008): los roedores Anthracite y Chlorophil.

Anthracite fue un personaje del cómic francés en el que se inspiró el “rat noir”.

El humor manifestado por aquella rata negra del GUD atrajo la atención de los estudiantes, incluyendo a algunos de sus enemigos. Por otra parte, los colectivos ultraderechistas empezaron a asumir su identificación con el roedor negro que de ellos hacía la izquierda y el resultado de todo ello fue que la “rata negra” devino la mascota neofascista de Assas.

Ésta última pronto ganó una popularidad que trascendió el marco local y se difundió entre la juventud neofascista francesa para cobrar una popularidad notable, especialmente en Francia y Bélgica, por lo que devino un emblema del neofascismo europeo, asociándose a la cruz céltica en numerosos casos.

La cruz céltica y la rata negra, dos símbolos del neofascismo europeo desde inicios de los años setenta.

Una tardía llegada a España

Esta difusión internacional del símbolo fue debida, sobre todo, a la edición de sendas revistas underground publicadas en Francia e Italia: Alternative (París, 1973-1975), dirigida por el propio Marchal, y La voce della fogna (La voz de la alcantarilla, Florencia, 1974-1983).

Sin embargo, en España no tuvo eco hasta bien entrados los años ochenta, cuando la rata negra fue popularizada por dos publicaciones: La peste negra (Madrid, 1985-¿1987?), editada por el colectivo anarcofascista madrileño Bases Autónomas [BB.AA.], y Alcantarilla (Barcelona, 1986-1988), editada por el colectivo Europa.

Esta tardía difusión de la rata negra como mascota del neofascismo español fue ilustrativa de la escasa y limitada renovación que experimentó al ultraderecha española en relación al conjunto del neofascismo europeo durante el franquismo y el postfranquismo.

La voce della fogna, publicada en Florencia, popularizó a la rata negra en Italia.

Cuando ya han transcurrido más de 40 años desde su creación, el neofascismo europeo  no ha sido capaz de engendrar un nuevo símbolo que substituyera al “rat noir” sesentayochista. Así, por ejemplo, en los años noventa el cómic francés Noir et Rouge (Grenoble, 1991-¿1992?) ha continuado difundiendo a esta mascota, aunque adaptada a los nuevos tiempos: el dibujante Sergueï hizo una fusión de la nueva generación ultraderechista que representaban los skinheads y la simbología heredera de mayo en una rata negra que era cabeza rapada.

En definitiva, la contrarrevolución de mayo no estuvo exenta de un grafismo imaginativo y dotó al neofascismo europeo de una mascota con la que hoy aún se identifica.

[Este artículo es una traducción con algunos cambios de nuestro trabajo “Una mascota per al neofeixisme europeu: la rata negra”, L’Avenç, 176 (diciembre 1993), p. 15. Puede descargarse el PDF aquí]. Esta entrada se publicó en diciembre de 2010 y  con el aniversario de mayo de 1968 la hemos reeditado.

Referencias

Sobre el origen de la mascota, véase una entrevista a Marchal habla en Devenir, nº 13.

Sobre el personaje de cómic que la inspiró, véase la obra colectiva, Les rats maudits, p. 13. Sobre su significado político, véase R. Montero, “Jack Marchal, la imaginación al poder (¿o en la oposición?)”, Alcantarilla, 12 (marzo-abril 1988), pp. 24-27.

Sobre la contrarrevolucion de los estudiantes franceses de de 1968, véase nuestros trabajos: “França: el maig ‘blanc’ desconegut”. L’Avenç, 176 (diciembre 1993), pp.8-17. ISSN: 0210.0150;  “El mayo blanco francés”, El Viejo Topo, 121 (septiembre 1998), pp. 26-28.


1968: EL DESCONOCIDO “MAYO NEOFASCISTA” FRANCÉS*

mayo 12, 2018

Cartel de Occident: “Por una revolución popular nacionalista antimarxista/anticapitalista” (imagen de  www.resistances.be).

 

MAYO DEL 68 SUELE ASOCIARSE GENERALMENTE A LA IRRUPCIÓN DE LA NUEVA IZQUIERDA. Sin embargo, este episodio político influyó notablemente en la evolución del neofascismo francés y europeo y los cambios que experimentó la extrema izquierda tuvieron su réplica -parafraseando a Lewis Carroll- en el otro lado del espejo. La propia génesis de los hechos de mayo aparece estrechamente vinculada a los avatares de la ultraderecha francesa, concretamente a una formación activista y violenta, el Mouvement Occident [Movimiento Occidente], más conocido como Occident.

Occident: ¿Detonador del mayo francés?

A mediados de los años sesenta, la extrema derecha francesa se hallaba en crisis y fragmentada. Al abandono de Argelia y al consiguiente hundimiento de la Organisation Armée Secrète [OAS, Organización del Ejército Secreto] había sucedido el fiasco de la candidatura del ultraderechista Jean-Louis Tixier-Vignancour en las elecciones presidenciales de 1965 (5.2% de los votos). En este contexto emergió el grupo Occident. Fundado en 1964 por disidentes del movimiento neofascista Europe-Action [Europa-Acción] y agrupando algunos ex-miembros de la OAS, Occident reunió una militancia escasa (unos 800 miembros) pero consiguió gran notoriedad por su recurso a la acción directa en pleno Quartier Latin. “Es el prototipo de escisión estúpida”, comentarían más tarde algunos de sus impulsores.

El grupo no contaba con local ni medios económicos, e intentó salir de la marginalidad política buscando protagonismo en los medios de comunicación, aunque los comentarios fueran peyorativos. Así, entre 1964 y 1968 los choques entre neofascistas y ultraizquierdistas se hicieron cada vez más frecuentes en París y en algunos campus universitarios, a la vez que la dureza de las peleas fue en aumento: cadenas de bicicleta, cascos de motorista, porras y cinturones claveteados devinieron armas habituales en las trifulcas.

El enfrentamiento con la extrema izquierda se polarizó en el eco que el conflicto vietnamita tenía entonces en Francia. Como respuesta al apoyo de la izquierda al Viet-cong, a través de los llamados comités Vietnam de Base, se creó un Frente Unido de Apoyo a Vietnam del Sur, anticomunista, liderado por Roger Holeindre (dirigente de Occident), que difundía consignas como “La bomba H sobre Hanoï” o “Marines a Hanoï”. El 28 de abril de 1968 una exposición del frente dirigido por Holeindre fue arrasada por un comando izquierdista. El detonador de las jornadas de mayo se había puesto en marcha.

Mitin de Occident en 1964 en París (imagen de npa2009.org).

La revolución: división y desconcierto  

Occident reclamó venganza y anunció un acto el 2 de mayo en Nanterre. Los estudiantes de extrema izquierda tomaron el anuncio como un desafío: “Fascistas que habéis escapado de Diên-Biên-Phu [la batalla en la que fueron derrotadas las tropas francesas en Vietnam en 1954], no escapareis de Nanterre”. El decano, ante la tensa situación, decidió cerrar la facultad. Al día siguiente, los militantes de extrema izquierda se concentraron en la Sorbona, y tras la agresión de un grupo de neofascistas, se generalizó el enfrentamiento entre estudiantes y policía. Un miembro de Occident, en la huida, lanzó un cóctel molotov. Era el primero de las jornadas de mayo.

La revuelta había comenzado. ¿Qué hacer? El desconcierto y la división caracterizaron la actitud de los jóvenes neofascistas desde el primer momento, atrapados por sus contradicciones. ¿Debían unirse a la revuelta junto a la extrema izquierda? ¿O debían apoyar al general Charles De Gaulle, quien había claudicado abandonando Argelia y represaliado a la OAS? La evolución de los acontecimientos decantó al neofascismo hacia el orden establecido. “¡Expulsad a Cohn-Bendit!” o “¡La Sorbona para los franceses!”, eran algunos de los lemas coreados en las manifestaciones.

Los servicios de información gaullistas buscaron apoyo entre la ultraderecha (incluyendo los seguidores de Occident) para contener la agitación estudiantil. Occident, finalmente, se inclinó por sumarse al bando del gobierno y entre mayo y junio de 1968 sus militantes fueron autores de diversas provocaciones contra comités de huelga de obreros y estudiantes y asaltaron locales del Partido Comunista. Cuando el 12 de junio las autoridades disolvieron los movimientos de extrema izquierda, Occident quedó indemne. René Capitant -Ministro de Justicia- declaró que “El movimiento Occidente tal vez ha empleado la violencia, pero no se ha manifestado como un movimiento subversivo”. Finalmente, el 31 de octubre de 1968 Occident fue disuelto, dejando tras de si una estela mítica.

La herencia neofascista de mayo

Occident se creó una imagen de extrema derecha “pura y dura” y lanzó una propaganda un tanto imaginativa. A la vez, mostró claramente las contradicciones del neofascismo francés, incapaz de convertirse en una fuerza rupturista. Ya en 1977, François Duprat, ex-dirigente de Occident, manifestó que “en mayo de 1968, la actitud de los nacionalistas que se vendían a las policías paralelas, me ha repugnado”. Sin embargo, la experiencia política de las jornadas de mayo resultó de gran influencia en la trayectoria posterior de la extrema derecha francesa.

Manifestación de Occident en mayo de 1968  (imagen de www.francetvpro.fr) .

La herencia de Occident fue recogida por Ordre Nouveau [ON, Orden Nuevo] -partido creado en 1969- que configuró el sector más vanguardista del neofascismo francés. ON contó con numerosas mujeres en sus filas (hecho hasta entonces insólito), llegando a reunir 5.000 militantes y a organizar en el Palacio de los Deportes de París en 1970 la mayor concentración de extrema derecha efectuada en Francia desde la posguerra. Al igual que Occident, su violencia le valió la prohibición en 1973; la mayoría de sus cuadros y militantes terminaron por confluir en el Front National [FN, Frente Nacional] dirigido por Le Pen.

Mayo también propició la eclosión de la llamada Nouvelle Droite [Nueva Derecha], agrupada en torno al Groupement de recherche et d’études pour la civilisation européenne [GRECE, Grupo de Investigación y de Estudios para la Civilización Europea]. Creado oficialmente en 1969 y dirigido por antiguos militantes neofascistas, el GRECE llevó a cabo una amplia renovación del discurso de la derecha radical francesa, buscando nuevos temas y nuevos enfoques y pretendiendo elaborar un “gramscismo de derecha”. A este respecto, la historiadora Anne-Marie Duranton Crabol afirma que “las preocupaciones de la Nueva Derecha llevan la imprenta posterior al mayo de 1968: regionalismo, feminismo, ecologismo, crisis de las instituciones establecidas como la Escuela y el Ejército”.

Mayo del 68, en síntesis, actuó sobre la ultraderecha francesa y europea como un catalizador político y los activistas neofascistas de los años setenta quedaron marcados por aquellas tempestuosas jornadas. En 1977, un anónimo exdirigente de comandos que atentaron contra el movimiento antimilitarista francés a inicios de los setenta, convencido de luchar en una guerra contra la subversión, manifestó que “a nuestra manera, éramos los niños del mito revolucionario de mayo de 1968 en su versión derechista”.

Estrambote: lecciones de mayo

Mayo de 1986. “¡Madelin paga tu cuota!” era el lema que figuraba en una pancarta del tradicional cortejo anual de la extrema derecha frente a la estatua de Juana de Arco en París (foto de www.resistances.be). El mensaje iba dirigido a Alain Madelin, a quien Jacques Chirac había nombrado Ministro de Industria dos meses antes. Madelin había iniciado una precoz carrera política militando en el grupo Occidente y su entrada en el gobierno conservador fue considerada una traición por algunos de sus antiguos correligionarios y el ultraderechista periódico Présent (1-2/V/1986) no dejó de recordar irónicamente su pasado: “He aquí un muchacho que nosotros hemos conocido en […] Occidente y en el Frente Unido de Apoyo a Vietnam del Sur, más extremista que el más convencido de los coroneles de los Boinas Verdes. Nada era bastante `duro’ para él”. Esta fue la evolución de un exmiembro de Occident. ¿Fue un hecho excepcional?

Otro exmilitante del colectivo, Alain Robert, hizo estas declaraciones interesantes al respecto en 1977: “Algunos camaradas, después de Mayo del 68 han tenido su ‘tentación mayoritaria’: continuar el mismo combate, pero bajo otros colores […]. Es probable que dentro de algunos años se encuentre a un cierto número de antiguos militantes de Occidente y Orden Nuevo en los cargos dirigentes de los grandes partidos no comunistas. No habrán olvidado nada, pero lo habrán aprendido todo: han querido salir del gueto donde se encuentra cerrado nuestro movimiento político y ofrecer las mismas ideas, pero bajo una presentación más respetable”.

Con el tiempo, pues, no sólo los inconformistas de la izquierda radical llegaron al poder, sino también quienes les combatían en la calle. Y es que mayo dio lecciones a todos.

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* La versión original de este texto se publicó en Xavier Casals, “El mayo blanco francés”, El Viejo Topo, 121 (septiembre 1998), pp. 26-28.

 


40 AÑOS DEL APUÑALAMIENTO DEL LÍDER DEL MPAIAC: El EL “CASO CUBILLO”, UN CRIMEN DE ESTADO

abril 28, 2018

Antonio Cubillo se recupera de sus heridas en un hospital de Argel (imagen de La Vanguardia).

HACE 40 AÑOS, EL 5 DE ABRIL DE 1978 ANTONIO CUBILLO, líder del Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario [MPAIAC], fue apuñalado hacia las 20.30 horas en su domicilio de Argel. Sus agresores eran dos españoles que actuaron inducidos por José Luis Espinosa. Este era un infiltrado en la organización al servicio de un famoso comisario de policía: Roberto Conesa. Cubillo sobrevivió a la agresión con importantes secuelas y nunca se pudo probar quién la orquestó, pero fue un crimen de Estado, ya que -como veremos- el MPAIAC era entonces una amenaza para España.

Una grave amenaza exterior

Cubillo, un abogado canario izquierdista, se instaló en Argelia en 1963 y en 1964 fundó allí el MPAIAC con apoyo oficial. Defendió la africanidad de las islas y su “descolonización” para crear una república popular. En 1968 logró su gran éxito cuando el Comité de Liberación de la Organización para la Unidad Africana [OUA] en Argel aceptó una resolución favorable a ‘descolonizar’ el archipiélago y reconoció al MPAIAC.

Documental Cubillo, historia de un crimen de Estado, dirigido por David Cubillo, sobrino de Antonio Cubillo, 2012).

Federico Utrera -autor del mejor estudio de este tema (Canarias, secreto de Estado, 1996)- señala que el presidente argelino Huari Boumedian apoyó a Cubillo para impulsar un estado saharui (apoyando al Frente Polisario) y otro canario (con el MPAIAC) para rodear a Marruecos. A su vez, “algunos estrategas africanos de la época, que tenían sus ideólogos en las embajadas europeas de Argelia, Libia, Marruecos y, en menor medida, Túnez” pensaban que “las islas servirían como excelente plataforma de ‘modernidad africana'”, subraya Utrera.

En este marco, tras la muerte de Franco, Cubillo ganó fama con un programa radiofónico diario emitido desde Argel, ‘La Voz de Canarias libre’. Y su minúsculo MPAIAC creó serios problemas al Gobierno español en el plano exterior, al ganar apoyos la ‘africanidad’ de Canarias, que agudizó al crear un brazo armado a fines de 1976, las Fuerzas Armadas Guanches [FAG]. Estas iniciaron su actividad en noviembre de 1976 centrándose en la llamada ‘propaganda armada’. Hasta enero de 1979 cometieron 70 acciones violentas, un 80% de estas con explosivos (la mayoría de factura artesanal).

La tragedia de Los Rodeos

No obstante, una de ellas tuvo un desgraciado e imprevisto colofón el 27 de marzo de 1977. Ese día, el MPAIAC puso una bomba en una floristería de la terminal del aeródromo de Gran Canaria y causó nueve heridos. Tras la explosión, el grupo anunció que existía otro artefacto y las autoridades desviaron el tráfico al aeropuerto de Los Rodeos (actual Tenerife Norte). El cambio tuvo un resultado fatal al chocar un avión de Pan-Am y otro de KLM que tenían asignado el aeropuerto cerrado. Fallecieron 583 pasajeros y fue el mayor desastre de la historia de la aviación hasta la fecha.

En este escenario el Gobierno de Adolfo Suárez tuvo que emplearse a fondo, pues a inicios de 1978 la ‘africanidad’ de las Canarias tenía apoyo de 47 países africanos (solo dos estaban en contra). El tema debía debatirse en la cumbre de la OUA prevista en Jartum en julio de ese año. No parece casual, pues, que el intento de matar a Cubillo fuese el 5 de abril, escasos días antes de que este viajara a Nueva York con el secretario de la OUA para plantear el derecho de las Canarias a la autodeterminación ante la Asamblea General de la ONU.

El atentado apartó a Cubillo de la lucha política y numerosas detenciones relacionadas con el MPAIAC causaron su declive. De modo paralelo, el Ejecutivo de Suárez captó con ahínco apoyos de países africanos y logró que la ‘africanidad’ del archipiélago fuera rechazada en la cumbre de la OUA de Nairobi celebrada en 1981.

En La Transición española ofrecemos una amplia aproximación al “caso Cubillo”.

Un atentado nunca aclarado

El trasfondo del atentado a Cubillo no se clarificó. En 1990 la Audiencia Nacional condenó a Espinosa a 20 años de cárcel como inductor y consideró probado que este y otras personas “pertenecientes al aparato policial” decidieron matar a Cubillo. El comisario Conesa se esfumó (al parecer, se mudó a Santo Domingo) y se aludió a una eventual implicación del ministro de Interior, Rodolfo Martin Villa, que no se probó y este negó. Cubillo volvió a España en 1985 y en el 2003 una sentencia de la Audiencia Nacional le reconoció una indemnización de 150.253 euros. Falleció en el 2012. Ya en el 2014 el Tribunal Supremo consideró al MPAIAC responsable de la tragedia de Los Rodeos.

En definitiva, el peligro más serio del Estado durante la Transición, una pérdida de las islas Canarias, se cerró discretamente, dejando tras de sí una tragedia aérea y un crimen irresuelto.

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* Este artículo fue publicado originalmente en X. Casals, “El ‘caso Cubillo’, un crimen de Estado”, El Periódico (12/IV/2018).


LA HISTORIA DE UNA FOTOGRAFÍA DE REFUGIADOS QUE SE HA CONVERTIDO EN ICONO DE LA ULTRADERECHA

abril 8, 2018

Imagen de refugiados que van de Croacia hacia Eslovenia en octubre de 2015 (Imagen Jeff Mitchell/Getty Images reproducida en The Guardian).

HOY SE CELEBRAN ELECCIONES LEGISLATIVAS EN HUNGRÍA, en las que Fidesz, el partido que dirige el presidente Viktor Orban (conocido como “Viktator” por sus detractores), parte como favorito. Como es sabido, Orban ha protagonizado una evolución política que le ha conducido del espectro de centroderecha al de la extrema derecha (pese a que su partido pertenece al Grupo Popular Europeo).

A la espera de conocer los resultados de los comicios nos parece interesante reproducir la historia de una imagen de propaganda contraria la inmigración que empleó primero el UKIP (el partido que ha liderado el eurófobo Nigel Farage) en el referendum del Brexit de 2016 y que ahora ha empleado el gobierno de Orban. Lo ha hecho en una campaña oficial de comunicación del gobierno para sensibilizar a la ciudadanía sobre “el riesgo muy serio” que desde su óptica supone la inmigración.

En esta imagen, que captó el fotógrafo Jeff Mitchell en Eslovenia (y que se siente “triste” por su uso), tanto el UKIP como el gobierno magiar han ocultado a la persona blanca que aparece en el ángulo inferior derecho. Entendemos que han obrado así con el fin de reforzar el carácter de pretendida “amenaza foránea” de los retratados.  La historia de la imagen y de su manipulación la ha explicado Rafael Cereceda en un interesante artículo (“El poster xenófobo del Gobierno calienta la campaña húngara”) en Euronews  (28/III/2018).

Reproducimos su análisis a continuación de forma íntegra, incluyendo sus imágenes (aunque hemos cambiado una para reflejar de modo íntegro el cartel del UKIP), por el interés que reviste para nuestr@s lector@s.

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El poster xenófobo del Gobierno calienta la campaña húngara

Imagen de Gábor Ács

Propaganda electoral xenófoba y con un tinte racista en Hungría. Esta semana el Gobierno ha llenado las calles con este explícito poster que llama a detener una supuesta invasión de inmigrantes.

Se trata de la misma foto -tomada en Eslovenia, por cierto- que utilizó Nigel Farage [líder del UKIP] en una campaña por el ‘brexit’ que fue denunciada a la policía por incitar al odio racial.

El caso es que en la foto original de Jeff Mitchell , además, se podía ver un hombre de raza blanca caminando junto a los inmigrantes. Pues bien. El Gobierno húngaro ha cortado el plano para que no se le vea.

Nigel Farage, casualmente utilizó la esquina derecha para poner un mensaje de voto a favor del sí, tapando también al blanco que “afeaba” la imagen.

El polémico poster de Farage, reutilizado por el Gobierno húngaro.

Entrevistado por The Guardian, el fotógrafo Jeff Mitchell consideraba “triste” que esta imagen hubiera sido utilizada contra la inmigración.

Nuestro compañero de la redacción de euronews en Budapest Gábor Ács ha podido fotografiar la campaña húngara en una parada de autobús.

La explícita campaña inunda las calles de Budapest (Gábor Ács).

Un ciudadano anónimo le añadió un papel con el siguiente mensaje extraído del Código Penal húngaro:

“Si alguien incita públicamente a la violencia o al odio contra un grupo nacional, étnico o religioso o contra cualquier miembro del grupo podría ser castigado con 3 años de prisión.

Mensaje de un ciudadano contra la campaña del Gobierno (Gábor Ács).

El Gobierno húngaro explica que la campaña forma parte de la comunicación del Ejecutivo sobre la inmigración, que entra en una nueva fase. “El Gobierno quiere subrayar el hecho de que las recomendaciones de la ONU sobre inmigración permitirían más inmigración. Creemos que la inmigración supone un riesgo muy serio y debe ser detenida. Los anuncios sobre este asunto seguirán publicándose hasta el 15 de abril” dice el comunicado de su página de Facebook.

Por email, un portavoz del Ejecutivo ha dicho a euronews que sus agencias de comunicación se limitan a utilizar imágenes que cumplen con la ley.


CÓMO LA ULTRADERECHA OBTIENE PROVECHO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN: EL CASO DEL KU KLUX KLAN

marzo 31, 2018

Mujeres del KKK en Indiana en 1924 (imagen del blog agente provocador).

EL TRATAMIENTO INFORMATIVO DE LA EXTREMA DERECHA HA SIDO OBJETO DE ANÁLISIS ACADÉMICO LAS DOS ÚLTIMAS DÉCADAS. ¿La razón? El eco mediático de sus tesis y temas puede contribuir a darle proyección y normalizarla, lo que es objeto de controversia, como ya lo plasmamos en nuestra obra Ultrapatriotas (2003).

De este modo, por ejemplo, el politólogo Patrick Moreau señaló en 2001 que ésta no era una cuestión menor, pues estos “tienen una parte de responsabilidad” en su éxito “porque divulgan los temas populistas”: “las informaciones presentadas son, esencialmente, de contenido negativo, porque evidentemente, los contenidos negativos dan más que hablar. Los incontables talk-show que presentan las consecuencias sociales y morales de la crisis, la multiplicación de las revistas de información que sólo buscan imágenes de impacto, acaban por influir negativamente en una población a priori ya profundamente inquieta y desorientada”.

Asimismo, los también politólogos Yves Mény e Yves Surel en el 2000 señalaron en este sentido que los líderes de de los nuevos populismos de derechas “han sabido utilizar de maravilla el talón de Aquiles de la sociedad mediática; es decir, su interés casi patológico por el escándalo”.

En síntesis, el eco mediático que obtiene la ultraderecha no es un tema menor para comprender su ascenso. Por esta razón, nos ha parecido interesante reproducir una entrevista a Felix Harcourt (profesor asistente visitante de historia del Austin College), autor del ensayo histórico Ku Klux Kultureque analiza el caso del Ku-Klux-Klan en la década de los años veinte del pasado siglo. Realizada por Louis Beckeet para The Guardian, en España ha sido traducida por Emma Reverter y publicada por eldiario.es (9/III/2018), de donde la hemos reproducido al considerarla de interés para nuestr@s lector@s.

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En los años veinte, la cifra de miembros del Ku Klux Klan se disparó a lo largo y ancho de todo Estados Unidos, en parte gracias a la cobertura mediática. Una serie de reportajes de un diario pudo haber atraído a cientos de miles de nuevos miembros.

Felix Harcourt, profesor de Historia en Austin College y el autor del libro  Ku Klux Kulture, ha analizado la relación “de conveniencia” entre el Ku Klux Klan y los diarios, y las similitudes entre la discusión en torno a la atención mediática que recibió el Klan en los años veinte y algunos debates actuales.

Estamos observando el  debate en los medios de comunicación en estos momentos sobre cómo tratar con los movimientos racistas y neonazis blancos. Usted ha analizado el mismo debate que se producía hace casi 100 años. ¿Puede describirnos aquel momento?

En 1921, el periódico New York World publicó durante tres semanas una serie de reportajes en portada sobre el Klan: denunciaba a diario su ideología, sus actividades, su secretismo y su propensión a la violencia. Consiguió que todas las instituciones de la ciudad criticaran públicamente a la organización.

De hecho, al final consiguió que el Congreso de Estados Unidos celebrara una sesión sobre el creciente poder del Ku Klux Klan. Algunos calculan que The World ganó más de 100.000 lectores con esta cobertura. Sus reportajes se publicaron en otros 17 periódicos y propició que otros medios publicaran reportajes parecidos.

Según algunos cálculos, si por un lado The World ganó más de 100.000 lectores, por el otro, el Klan consiguió cientos de miles de nuevos miembros. Incluso pudo darse el caso de que se dieran de baja como suscriptores del periódico que los informaba sobre el Klan para darse de alta en la organización.

Portada de Ku Klux Kulture.

Así que pensaban: “Este es el formulario secreto de solicitud de entrada en el Klan. ¿No es horrible que se manifieste así el odio en Estados Unidos?”. Y recortaban el anuncio del periódico y decían: “Me voy a hacer miembro del Klan”.

Así era.

¿Por qué no pasó algo similar en etapas anteriores del Klan?

En cierto modo, tiene que ver un cambio de estilo de los periódicos. En los años veinte, se dio un giro de 180 grados hacia el periodismo sensacionalista y el formato tabloide. Y, sin lugar a dudas, la cobertura que dieron los periódicos sobre el Klan encaja con esta tendencia. Les permitía publicar fotos impactantes en portada y atraer mucha atención.

El Klan era perfectamente consciente de ello y añadía un aire teatral a sus actos para captar la máxima atención. Hizo un esfuerzo para invitar a periodistas, pero al mismo tiempo evitó que se acercaran demasiado ya que quería “proteger los secretos”, para proteger el mito. Era su táctica. Necesitaban la atención de los medios de comunicación y al mismo tiempo no perder su mística.

Imagen de Felix Harcourt de su cuenta de Twitter (@FelixHistory).

¿Entonces el Klan era consciente del contexto mediático en el que se movía?

Perfectamente consciente. Sabía que muchos periódicos querían fotos del Klan, nítidas y desde cerca. Así que contrató a un fotógrafo y vendía las imágenes a los periódicos locales. También sabía que un cierto tipo de actos conseguía atraer una mayor atención mediática y es por este motivo que cada vez se organizaban actos con cruces de fuego de mayor tamaño o hacían volar avionetas de las que colgaban cruces iluminadas. Hubo un esfuerzo por alimentar el espectáculo.

¿Cómo fueron en un inicio los debates en torno a la cobertura mediática y cómo cambiaron más tarde?

La tendencia inicial de los medios fue seguir el modelo de denuncia exagerada del New York World. Sin embargo, cada vez fueron más conscientes de que el Klan tenía sus estrategias para conseguir que se hablara de la organización. A veces a través de amenazas físicas. Los editores del Messenger [una revista afroamericana] recibieron un sobre con una mano amputada. Pero más a menudo, ya que crecieron en poder e influencia, vieron que el boicot era una herramienta muy efectiva, y cada vez más la publicidad, lo que les llevó a prometer ingresos por anuncios de propaganda a aquellos medios con una cobertura al menos neutral de la organización.

¿Centrarse en la publicidad les fue rentable?

Es muy probable. En los años veinte contrató a conocidas agencias de publicidad. Vemos anuncios con mucha difusión que afirman: “Esta es la verdad sobre el Klan. No escuches lo que dice la prensa”. Muchos de los principales diarios empiezan a ser conscientes de que si bien denunciar la actividad del Klan les puede proporcionar algunos nuevos lectores también pueden perder a otros.

Llegan a la conclusión de que lo que les conviene es dar una cobertura lo más neutral posible. El problema con eso, por supuesto, es que al tratar de ser imparcial lo que realmente estás haciendo es presentar al Klan como una organización normalizada y aséptica; polémica, eso sí, pero popular y ampliamente aceptada.

¿Qué organizaciones y grupos se mostraron críticos con la forma en la que el KKK era presentado en los medios de comunicación?

Los periódicos católicos, judíos y afroamericanos. Algunos periódicos afroamericanos creen que era mejor no conceder al Klan ningún tipo de publicidad en los medios, lo que en ese momento se llamó “silencio digno”. Otros, sin embargo, comparan al Klan con un incendio forestal. Cortar el oxígeno terminará por matarlo, pero mientras eso no ocurra hará muchísimo daño. Es por este motivo que algunos periódicos eran partidarios de dar una cobertura mucho más agresiva.

El Pittsburg Courier, por ejemplo, en vez de publicar un reportaje sobre una popular jornada sobre el Klan en la Feria Estatal de Texas, optó por hablar de actos que desembocaron en disturbios y violencia, con el objetivo de terminar con la percepción, alimentada por algunos de los grandes periódicos blancos, de que a la organización, a pesar de generar polémica, le iba bien.

¿Los periodistas se reían o burlaban de la organización?

Se publicaron muchas caricaturas políticas que se burlaban del Klan pero, como señaló un destacado crítico teatral de la época, la organización era capaz de seguir adelante si le tiraban pasteles a la cara. A los miembros del Klan no les afectaban este tipo de burlas. Pensaban que simplemente eran una buena muestra de que tenían los enemigos correctos y de que estaban en la dirección correcta. Así que al final estas críticas resultaron ser contraproducentes.

Usted comenta que al final el Klan optó por centrarse en sus propios medios en vez de esforzarse con los medios ajenos que hacían una cobertura que les beneficiaba.

La dirección nacional del Klan creó su propio periódico llamado el Kourier, con una K, que, a principios de 1925, afirmaba tener más de un millón y medio de lectores. Es muy probable que se trate de una cifra exagerada, como ocurre con muchas otras cifras que el Klan proporcionaba.

Sin embargo, en el supuesto de que llegáramos a la conclusión de que tenía medio millón de lectores seguiría siendo una de las publicaciones más leídas de esa época en Estados Unidos. Era una gran estrategia de propaganda y ocupaba el lugar de otros medios de comunicación, tanto a nivel local como nacional, y al mismo tiempo permitía presentar la información desde el punto de vista ideológico de la organización.

¿Qué tipo de noticias de repercusión nacional se publicaban en el periódico del Klan?

La relación entre Estados Unidos y México. Noticias sobre el presidente. Todo ello impregnado por la noción de que se trata de una publicación familiar, con lo cual podías encontrarte con una larga crítica sobre la influencia de la Iglesia católica en Estados Unidos en una página y en la siguiente una receta de tostada con pimientos o una página para los lectores más jóvenes con un chiste. También tenía crucigramas y puzles, que tenían el ridículo nombre “cruz-igrama en llamas”.

Usted ha descrito una organización cada vez más influyente que tenía su propio periódico y cada vez más socios. ¿Qué pasó? ¿Por qué no se mantuvo?

Predomina la versión de que la presión que recibía y especialmente un escándalo de uno de los líderes más importantes de la organización en Indiana, que agredió sexualmente una mujer que luego se suicidó, [desempeñaron un papel en su declive]. Estos escándalos le dieron mala imagen ante la opinión pública y propiciaron su caída. Por otra parte, hay otra versión que señala que tras la aprobación de la ley de inmigración de 1924, el Ku Klux Klan perdió en cierta medida su razón de ser y se disolvió.

Todas estas versiones plantean un problema; no tienen en cuenta el hecho de que si bien el Ku Klux Klan es una organización que desaparece, el movimiento sigue presente ya que las personas que integraban la organización, millones de miembros y millones de simpatizantes, mantienen su ideología. Así que más que decir que el Klan desaparece sería más preciso decir que evoluciona.

¿El debate en torno a la cobertura mediática que se dio en su momento sobre el Ku Klux Klan ha tenido algún impacto sobre los medios de comunicación? ¿La cobertura ha cambiado?

El impacto ha sido significativamente escaso. Es bastante triste. En los años veinte los periódicos llevaron a cabo una cruzada, con una cobertura inteligente contra el Klan, incluso cuando con este tipo de cobertura no consiguieron acabar con la organización. El hecho de que los medios que libraron esta batalla ganaran premios Pulitzer hizo que a partir de los años treinta miraran atrás y se felicitaran por haber terminado con la organización.

Entonces, los periódicos vieron que su periodismo de investigación había sido merecedor de un premio Pulitzer e ignoraron el hecho de que su cobertura había propiciado que aumentaran los miembros de la organización.

Así es. Hay muy poca conciencia histórica de la verdad sobre la relación entre el Klan y la prensa, que fue, ante todo, una relación de provecho mutuo.


CINCO LECCIONES DE LAS ELECCIONES ITALIANAS SOBRE LA DERECHA POPULISTA

marzo 11, 2018

Resultado de las elecciones italianas (gráfico de ABC, 5/III/2018).

 

¿QUÉ BALANCE PUEDE HACERSE DE LAS ELECCIONES ITALIANAS EN RELACION AL MARCO EUROPEO?  Como es sabido, ha triunfado el Movimento 5 Stelle creado por Beppe Grillo (con el 32.7% de los votos) y la Lega que lidera Matteo Salvini (17.4%) ha superado a Forza Italia (14%), la formación de Silvio Berlusconi. Así las cosas, destacan cinco aspectos que consideramos de interés.

1. Salvini ha reinventado la Lega que heredó de Umberto Bossi con gran éxito

En este contexto, debe recordarse que la Liga obtuvo en las elecciones legislativas precedentes, celebradas en 2009, solo obtuvo un 4%. Salvini, pues, ha cuadriplicado los resultados y ha sabido reinventar el partido en el último quinquenio: la antigua Lega Nord ha renunciado a ser el abanderado de un Norte que reclama soberanía contra los abusos del Sur subsidiado para ser una Lega con presencia estatal.

2. El M5S acapara un tercio del voto total y deviene la opción de protesta meridional

A la vez, los cambios del sistema electoral (la aprobación del complejo Rosatellum) no ha deslucido la victoria del M5S, lo que ha dejado a Italia polarizada en torno a dos populismos: la del norte en torno al populismo identitario de la Lega y la del sur en torno al populismo protestatario que encarna el M5S. El mapa electoral es diáfano al respecto:

Infografía de El Periódico (5/III/2018)

3. Se configura una Italia de difícil gobierno y mayoría electoral de protesta

El voto al M5S y a la Lega suma el 50.1% Su ascenso contrasta con la debacle de los partidos representativos de la derecha e izquierda gubernamental: Forza Italia y el PD que lideraba Matteo Renzi.

4. Los resultados representan un claro avance del sector eurófobo del Parlamento europeo

Mientras el M5S pertenece al grupo Europa de la Libertad y de la Democracia Directa, cuyo líder visible es Nigel Farage (líder del UKIP, la formación defensora del Brexit), la Lega pertenece al grupo que lidera Marine Le Pen, el Movimiento Europa de las Naciones y de las Libertades.

5. Italia es un nuevo ejemplo del protagonismo de la derecha populista en la agenda política

Las sucesivas convocatorias electorales y refrendos que se han celebrado en la UE desde el plebiscito sobre el Brexit (analizadas en otra entrada del blog), han mostrado el progreso de las fuerzas de derecha populista.

Conclusión

El caso de Italia (tercera economía de la zona euro) constituye un serio aviso a navegantes de la inquietud ciudadana ante unas instituciones europeas percibidas como lejanas y una clara protesta contra las elites políticas tradicionales. En este aspecto, se perfila un escenario negativo para las fuerzas europeístas ante las próximas elecciones de la UE el año próximo.

No obstante, debe tenerse en cuenta que del mismo modo que las fuerzas de derecha populista experimentan avances y son capaces de reinventarse con éxito, también conocen retrocesos, como muestran los últimos sondeos sobre Marine Le Pen.

En cualquier caso, la erosión de la derecha conservadora es cada vez más visible y el recurso a modular programas en sintonía con las demandas de la derecha populista, como  Sebastian Kurz en Austria o Laurent Wauquiez en Francia) puede ser un hacha de doble filo. Lo afirmamos en la medida que puede cortocircuitar el avance electoral de estas formaciones al precio de asumir su agenda política, normalizarla y conferirle respetabilidad política.

Finalmente, como complemento a esta entrada, recomendamos el artículo en francés del periodista Pierre Haski en L’Obs, “Hélas, le populisme n’a pas encore atteint son pic en Europe” (05/III/2018).